sexy science
La serie de post sobre los Nobel está terminando. Entre tanto, vuelvo sobre la noción de sexy science, un concepto que cabe interpretar de dos maneras. La primera tiene que ver con la ciencia que es mediática y que es presentada como una actividad con mucha musculatura cerebral, tecnológica e institucional. Cuando piensan en ella, a los gobernantes y a los periodistas se les llena la boca de grandes promesas, grandes presupuestos y grandes instituciones. Pero hay otra acepción que nos conecta con la sensualidad, la diversión y la levedad. En este caso, los políticos y los gestores se comportan como si tales aspectos no tuvieran ninguna relevancia para la ciencia. Pero se equivocan.
Cada día parece más obvio que disminuye el número de estudiantes que quiere enrolarse en las ciencias duras. En particular, parece que la física, la química, las matemáticas y algunas ingenierías están siendo abandonadas por los jóvenes. Esta parece ser la situación en Suiza, Reino Unido y Canadá. No me he molestado en buscar más evidencias en otros países, pero creo que no sería difícil encontrar los datos que justifiquen la afirmación de que estas ciencias no atraen a la juventud. Son poco sexis. Algunos observadores han explicado que se trata de disciplinas muy duras y en las que es difícil destacar.
Por otra parte, sigue el goteo de estudios que tratan de explicar el problema de la demasiado lenta incorporación de las mujeres a la ciencia y que comienzan a converger en que las mujeres a) quieren una vida menos unidireccional de lo que exige la carrera científica y b) que cuando, pese a todo, optan por una vida científica, prefieren especialidades vinculadas a objetos menos abstractos y más cercanas a cuestiones humanas.El debate está abierto y casi todas las respuestas cuentan con sus partidarios.En todo caso gana crédito la tesis de que la ciencia o, mejor aún, algunas disciplinas científicas son nada sexis.
El asunto tiene muy difícil solución. No creo que los jóvenes, especialmente las mujeres, estén cerca de cambiar esta tendencia. Entre tanto, hay gente que se mueve y que no se conforma. Los gobiernos y muchas instituciones cuentan con programas bien dotados. En este punto siempre se menciona el pionero y envidiado K-12 que mantiene NASA, así como los muchos science centers (casas de la ciencia o museos interactivos de ciencia) que van colonizando nuestras ciudades, todos vertebrados alrededor del lema “la ciencia es divertida”. Nada diré de estas iniciativas, porque hay algunas (creo que pocas) que merecen mucho respeto.
Lo que me ha movido a escribir este post es la iniciativa Sexy Science, un blog que se escribe bajo el lema “Una mirada a la mejor ciencia que se hace hoy y a los científicos más buenos que hay detrás” (Sexy Science – a look into the hottest science currently going on today and the hot scientists behind that work). Entre sus objetivos está probar (con fotos, por supuesto) que hay muchos científicos que parecen estrellas de cine, de forma que ir al laboratorio puede ser una aventura doblemente arrebatadora: primero, por lo que puedes descubrir y, segundo, por lo que te puedes encontrar.
El blog lo llevan chicas que no ocultan lo obvio, como, por ejemplo, que la ciencia es una actividad humana y cotidiana, en donde hay gente normal que tiene preocupaciones normales. De cada científico que ingresa a este singular Hall of Fame, primero se explica lo que hace (dando pistas de la importancia del trabajo) y, luego, para diluir la tensión entre belleza interior y exterior, se muestra una foto y se dan algunas pinceladas sobre el color de sus ojos o la dulzura de su carácter. Chicas y científicas al fín, no lo olvidemos, se empeñan en probar que junto a un buen trasero cabe un buen cerebro (del corazón, nada se dice).
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Comentarios
Opino lo mismo que el compañero anterior. Si esto no cambia, los científicos estamos en peligro de extinción. Ánimo a tod@s.
Parece que como profesión las cosas no van bien para los científicos jóvenes. Me pregunto si esta situación anómala es propia sólo de España y no afecta a otros países como, por ejmpo, Francia, Alemania y USA. Pepe_nosoycajal no parece hablar como un cateto que no sabe cómo funcionan las cosas fuera. La verdad me pasan dos cosas leyendo sus palabras: 1) creo que son honestas, quizás un poco exageradas y, 2) no puedo creer que por ahí aten los perros con chorizo. Me quedé con ganas de conocer matices. Alguien quiere explicarlos?
Dice Pepe-nosoycajal que es mejor abandonar la pretensión de vivir de la ciencia, que la ciencia no es una profesión, sino otra forma moderna de esclavitud. Muy duro! Una cosa es que tenga dificuytades para ser sexy y otra es que sólo valga para hobby sadomasoquista.
Y, por fin, lo de hobby. Cualquier tontería en ciencia vale tanto dinero, hay que rellenar tantos papeles, demanda tantos equipamientos y demanda tantos controles, que me sorprende que alguien pueda decir que la ciencia s´polo vale para hobby. No será que pepe-nosoycajal busca en la ciencia cosas que la la ciencia nunca (dsede hace muchoi tiempo) dio y ya nunca dará?
A mi no deja de resultarme llamativo que en el empeño por erotizar la ciencia – lo que ya de por sí es significativo- se recurra a símbolos conservadores, como el de lo ‘sublime tecnológico’, para que actúen como señuelo de hombres y mujeres según imágenes normativas asociadas con nociones de poder, admiración, subyugación, publicidad, o arrogancia (y en esa medida, profundamente heteronormativas) que quizá ya hayan dejado de ser atractivas para ambos. Yo diría que se trata de políticas de percepción desfasadas que perpetúan valores y patrones de comportamiento decadentes que no se corresponden con las pretensiones innovadoras de la empresa científica.
El comentario de chic@ vale parta dos post (este de sexy science y el anterior sobre "ciencia modesta"), aunque la noción de sublime tecnológico no se menciona en este post (ver link debajo).
Hay algo, sin embargo, que me gustaría matizar, pues siempre segum Nye la noción de sublime tecnológico fue inventada (y medializada) para contrarrestar las entonces hegemónicas visiones determinsitas de la tecnología.
Dejo el link "ciencia modesta":
http://weblogs.madrimasd.org/tecnocidanos/archive/2006/10/11/45879.aspx



Siento empezar con tan escatológico título, pero lo que es la ciencia es un negocio hecho a golpe de lomos de ese ejercito de esclavos felices llamados pre y postdocs. Sin contactos políticos, sin ser conocidos para el editorial board de los journals mas prestigiosos, simplemente estás muerto.
EL mayor de los timos actualmente es hacer un doctorado en un pais como Espana, doctorado que te condenará al paro en un 99% de los casos a no ser que se seas un afortunado como este menda, que a pesar de haber publicado sus natures, sciences, a pares, no pudo acceder al sistema por no tener los padrinos adecuados, que no se veia de postdoc en los USA hasta los 40, dada la carencia misera de tenures y positions, tener que partirte la cara con los compis en la carrera de coleccionar Sciences como el que colecciona cromos. Afortunado porque me retire a tiempo y me pase a la empresa privada en algo que ni remotamente tiene que ver con aquel doctorado y las casi 20 publicaciones citadas más de 1400 veces.
Contémosle la verdad a los chavales que empiezan, seamos honestos con ellos, digámosle primero que un doctorado de Espana por ahi fuera vale muy poco, que tendrán que abandonar Espana para lograr las basicas publicaciones requeridas, un par de Natures, unos cuantos PNAS etc que despues de estar fuera unos 5 years, al regreso no les espera nada, a lo sumo un contrato de unos years más y luego el abismo de los 40 tacos donde sino has pasado del estadio de postdoc, cientificamente estas muerto.
Hablémosle con probabilidades para que lo vean
de 100 que entran al doctorado, un 20% lo acaba, pero que de ese 20% ni un 1:1000 llegará a publicar un Nature en su vida, criterio que actualmente cuenta para obtener una de esas plazas escasas tanto en Espana como en los EEUU cmo en Europa.
Lo dicho, la ciencia como profesión, permítaseme decir, una puta mierda, como hobby, divertidísimo