democratización de la semántica

La convergencia de tecnologías que caracterizan la llamada web 2.0 estaría propiciando nuevas formas de cultura.

La web previa a la crisis del otoño de 2001, la llamada crisis de las puntocom, era muy estática, estaba concebida como una especie de cartelera  de anuncios que utilizaban unos pocos para difundir información, cuando no simple propaganda. Las cosas desde entonces han cambiado considerablemente.

Basta con citar las novedades más exitosas de la red actual para entender la profundidad de los cambios que se han producido. Y aquí es obligado citar la irrupción imparable de los blogs, las wikis, los agregadores y la socialización de los favoritos (social bookmark) y la generalización del etiquetado (tagging) como nueva forma de catalogación de los contenidos.

La convergencia de todos estos cambios es lo que ha permitido a DaleDougherty, vicepresidente de 0′Reilly, acuñar el concepto de web 2.0,una forma muy sugerente de nombrar la nueva estructura que está tomandoInternet por la proliferación de tecnologías que favorecen, comoexplicó José Luis de Vicente, la participación de tres formas distintasy convergentes:

  • La primera tiene que ver con la generalización de la posibilidad que tenemos de producir contenidos, ya sea de forma individual o corporativa (blogs), ya sea de forma colaborativa (wikis);
  • La segunda consiste en dar a los usuarios la posibilidad de introducir metainformación,sustituyendo la inicial organización taxonómica de los contenidos (unmodelo jerárquico, profesional y estético) por una nueva estructura enla que cualquiera puede asignar la etiqueta (tag, hace unos añoshabríamos dicho key words, palabras clave) que desee a cualquier página(un modelo horizontal, amateur y dinámico).
  • Y, la tercera, tiene que ver con la conversión de la web en una plataforma data inside,circunstacia que se origina en el hecho de que, por un lado, lasmáquinas tienen capacidad para comunicarse entre sí medianteagregadores (feeder, tales como RSS u otros); cada quien, por otrolado, puede personalizar las fuentes (webs) que le interesa consultar yextraer de ellas las novedades como si cada página fuera una naranja dela que se pudiera exprimir el zumo (los contenidos) y dejar lascáscaras (el diseño).

La gente entonces estáconstruyendo la web cada vez que introduce contenidos, tanto da queredacte una juiciosa reflexión o recomiende una lectura (ver, porejemplo, del.icio.us), como que introduzca un comentario o una simpleetiqueta que luego será detectada por los buscadores cuando se lesinterrogue sobre ese término o alguno próximo. Así, la frontera entreescritor y lector, como la que existía entre editor y crítico sedisuelve de forma acelerada.

La democratización de lasemántica no es un asunto del futuro. La creatividad, literaria oerudita, estética o filosófica, tanto para los que manejan palabrascomo para los que usan imágenes, está al alcance de quienquiera quetenga talento. En fin, en un mundo crecientemente gobernado por la redde redes se están reescribiendo las reglas de los negocios, el mercado,la política y la ciencia.

Etiquetas:

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Escribe un comentario

(requerido)

(requerido)


*