antropolog铆a de c贸digo abierto

Los movimientos hacia el open sciencedesvelan cada d铆a pr谩cticas de investigaci贸nincompatibles con el nivel de transparencia que como ciudadanos cabeexigir de la ciencia.

La deriva hacia la transparencia(openness) en la investigaci贸n tiene recovecos imprevistos.AndreasLloyd, un antrop贸logo dan茅s interesado en elestudio de las comunidades del software libre, acaba de hacer p煤blicala lista de preguntas que emplea como gu铆a para recordar elhilo de la conversaci贸n con sus entrevistados. Y as铆,tras concluir su investigaci贸n y enviar los resultados a larevista OpenAccess Anthropology, ha publicado a trav茅s de su blog Ogsa alligevel el documento Openingthe source que explica los motivos de esta conducta.
La principal herramienta de unantrop贸logo de campo es su propio cuerpo. En todas lasciencias hay muchas mediaciones (instrumentos, laboratorios,protocolos, software, bases de datos, c贸digo) entre el sujeto鈥渆xplorador鈥 y el objeto explorado, pero en antropolog铆aapenas hay intermediarios. Es el antrop贸logo mismo quienviaja, observa, pregunta, anota y despu茅s relata. Todo, pordecirlo con una expresi贸n figurada, a 鈥渙jo desnudo鈥. Entales circunstancias es dif铆cil ser objetivos o, en otrost茅rminos, saber responder a la pregunta de c贸mo elcient铆fico puede no contaminar de subjetividades su objeto deestudio.

Los antrop贸logos, explica Lloyd,cuentan con un 煤til (al parecer generalizado) de trabajo,consistente en una simple gu铆a de cuestiones que debepreguntar para no irse por las ramas. No es que tal chuleta lesimponga un cuestionario estricto, pues cada entrevista/conversaci贸nes un mundo y puede avanzar sin gui贸n (adquirir vida propia),pero el antrop贸logo no debe olvidar lo que busca. Lo que leobliga a no concluir la charla hasta que que logra todas lasrespuestas. Tras muchas entrevistas, lo normal es que los antrop贸logoss贸lo publiciten los resultados y la interpretaci贸n quede ellos hacen. Lo normal es que guarden para s铆 laspreguntas.

Y, la verdad, es que cuando he sabidoque publicarlas es un gesto innovador me he quedado perplejo. Muchosconsideran que este cuestionario es personal y no una partesustantiva del proceso de investigaci贸n. Algo que permite allector saber c贸mo fue concebida la investigaci贸n, puesser谩 dif铆cil discutir el hecho de que las preguntasprecondicionan las respuestas o, en otros t茅rminos, que lagu铆a que comentamos opera como, por ejemplo, lo hace untelescopio: s贸lo sirve para observar objetos celestes, noimporta lo bueno o lo caro que sea.

En cambio, dice Lloyd, los antrop贸logostienden a ver esta lista de tareas como si se tratara de una especiede marca de la casa, algo circunstancial (como el gesto corporal, elgusto en el vestir o la forma de entonar) que impregna lainvestigaci贸n sin contaminarla y que otorga a suspublicaciones una especie de sesgo personal (touch of class)que marca la diferencia entre unos y otros. Y por m谩s quepuedan sonar seductores estos argumentos, creo que acierta Lloydcuando quiere que consideremos la lista aludida como si fuera elc贸digo fuente de la investigaci贸n antropol贸gica.Si as铆 fuera, si tuviera raz贸n, la gu铆a decuestiones dejar铆a de ser algo contingente para transformarseen una parte estructural del proceso de investigaci贸n.

Por otra parte, al publicarla, cabe laposibilidad de que otros la comenten y le ayuden a mejorarla. Y, yapara terminar, cabe una reflexi贸n sobre las muchasincertidumbres que se proyectan sobre los resultados/conclusionescuando este tipo de conductas tan cercanas al secretismo (estaespecie de personalizaci贸n 鈥渁 la carta鈥 de las pr谩cticascient铆ficas) son moneda corriente, especialmente en las humanidades y ciencias sociales. No es que sean manifiestamentemejorables, es que tenemos todo el derecho a considerarlas pococient铆ficas.

Cuesta creer que los antrop贸logosno compartan la informaci贸n sobre las herramientas queemplean para tomar datos. Conforme m谩s sabemos sobre c贸moproceden los cient铆ficos en su d铆a a d铆a, m谩sdif铆cil es entender c贸mo ha podido la ciencia ser unaempresa tan exitosa. Y, en cualquier caso, como ya dijimos aqu铆,hay que tomarse muy en serio la afirmaci贸n de que laciencia es una cultura oral antes que escrita.

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Comentarios

Antonio,

Me he quedado con la boca abierta. Ahora bien, en mi corta experiencia, no todos los antropólogos son así. Llevo siguiendo la denominada biología folk desde hace tiempo. Comencé luego a estudiar la etnoedafología y detecté una substancial diferencia.

Los etnobotánicos saben muy bien que la pregunta condiciona la respuesta y hay una amplia y disputas de como encuestar para que los indígenas contesten "más o menos" (lo más posible) objetivamente. Desgraciadamente tal práctica no ha ocurrido aun en el ámbito de le etnoedafología (disciplina más joven).

Por tanto debo asumir sin mucha experiencia y con alto riesgo de equivocarme que hay disciplinas y prácticas antropológicas muy dispares. Quizás no debieramos generaliza. Sin embargo estoy contigo que hay que denunciar a quien no muestre la encuesta ya que es como el "material y métodos de las ciencias experimentales. Sin ellas cada uno puede sesgar y barrer las conclusiones hacia sus objetivos o conjeturas de partida. Eso es inaceptable.

Un abrazo

Juanjo Ibáñez

Antonio, sin duda, un tema que debe hacer pensar a los antropólogos. Lo primero que a uno le pasa por la cabeza es que si hace algo así, si pone al descubierto la trastienda de su laboratorio, perderá quizás credibilidad, se verá expuesto a más desafíos… y es probable que así sea, pero hayq ue hacerlo.

HECE MUY BIEN TU TEMA ME FACINO PERO QUIZIERA PREGUNTARTE ¿COMO HACEN LA INVESTIGACION EL ANTROPOLOGO?

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