los cuentacuentos, los cuentistas y el procomún
Ayer estuve en una sesión decuentacuentos en la que el colectivo LaLámpara Maravillosa nos agasajó con unalluvia de palabras con sentido. Las historias eran sencillas y teníanmoraleja: lo único que funciona en la vida es ser generoso o,en otros términos, que se equivocan los agoreros del “lo mejores enemigo de lo bueno” o del “más vale pájaro en manoque ciento volando”. Todos éramos amigos (a mi me llevóSusana que estaba guapísima) y, cuando salimos del café Magerit (plaza Mayor), estabafeliz de haber sentido otra vez aquello de que si no vives comopiensas, acabas pensando como vives.
Los cuentacuentos hicieron esta fiestapara enseñarnos lo que saben y recaudar fondos destinados aANIDAN,una ONG que trabaja con niños en África en la isla deLamu (Kenia). Por supuesto, todos los cuentos eran africanos. Yaunque los protagonistas era niños negros, hablaban denosotros y de las mil y una manera de de sortear las apariencias yencontrar el rumbo. De nada serviría que quisiera resumiralguno de los que más me gustó, porque la palabrahablada tiene vida y necesita un cuerpo que la encarne.
Los de la SGAE pensarán queaquello era una interpretación de algo ya escrito por algunode sus abonados y lamentarán el canon que se les escapó.Son unos cuentistas. Para ellos, la cultura oral es una reliquia delpasado difícil de regular y casi imposible de controlar.
Los cuentacuentos son una especie de club secreto y numeroso queanda por la ciudad entre niños, fiestas de cumpleaños ybuenas causas que se resisten a transformarse en un negocio (diránque) cultural. Pero van camino de convertirse en delincuentes, pueslo que hacen es tomar cuentos de aquí y de allí (Susaname confesó que la mayoría los sacan de libros, aunquealgunos son inventados) y contarlos.
Hasta ahora contar cuentos era unaactividad old fashion, algo como de otra época y casi diríaque como de otra tribu. Pero en este mundo moderno, la ominosa épocade los derechos de autor, los cuentacuentos se han convertido engentes modernísimas, otro frente de resistencia contra lamercantilización de la cultura, un recordatorio de que casitodo lo que suena a superventas, bestsellers, premios, entrevistasprime time, conciertos multitudinarios, tiene poco que ver conla cultura y cada día se parece más a la propaganda.
Lapalabra encuadernada, la música enlatada, los actoresengalanados, las imágenes formateadas pertenecen a un sector industrial en donde si no cambian las cosas, pronto será másdifícil encontrar creatividad entre esos dispositivos técnicosque, como dice el cuento bíblico, ver a un elefante atravesarel ojo de una aguja.
Dos cosas más. Escuchando aSusana y sus amigos volví a caer en la cuenta de que lapalabra hablada, el habla poética y el habla materna, sonelementos claves del procomún. Por supuesto que hay muchagente grabándola, escribiéndola o filmándola, yasea para componer canciones, ya sea para escribir cuentos, pero todosdeberíamos formar una gran coalición para evitar quesea privatizada. Es decir, para impedir que se interrumpa este diálogofecundo entre la (degradada) cultura oral y la (mercantilizada)palabra medializada.
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Comentarios
Trata de ubicar la página de Boni Ofogo, que vive cerca de chueca, en Madrid
Él es un gran maestro de Camerún en el arte de contar cuentos.
si te gustan los cuentos visita mi Página cuatroparacontar.com
y mi blog de cuentos infantiles africanos. http://cuentosafricanos.blogspot.com
Un abrazzo desde Argentina.
Pedro Parcet
holas:
me llamo aleli y me gustaria pedirles un favor….
lo que pasa que en mi barrio con unos amigos tenemos la iniciatva de recuperar un espacio invadido por las drogas, rescantando y fomentando las artes en niños y jovenes, es por esto que me gustaria recibir informacion de como hacer un taller de cuentacuentos, ya que esta idea nos anima mucho y nos parece musamente interesante para sai abordar problemas de comprension y atencion en niños pequeños e incluso en adultos.
todo comentario, link o saludos seran leidos y respondidosy por supuesto agardecidos de todo corazon.
abrazos fraternales desde concepcion-Chile
Hola aleli. Querría ayudarte pero no se bien cómo hacerlo, porque sólo soy bloguero. Mi sugerencia es que pongas en Google la palabra cuentacuentos (yo lo hice) y verás la enorme cantidad de agrupaciones, blogs o bares que fomentan esta actividad. Después, identifica algunos que te gusten y escríbeles, como hiciste aquí, pindiéndioles ayuda. Verás que funciona y que hay mucha gente dispuesta a colaborar.
Suerte y ánimo



Gracias por este cuentecito marziano (de marzo). A mi me levantó la moral y me devolvio confianza en que todavia hay cosas que podemos hacer. Alguien puede decirme donde hay en Madrid una escuela o lo que sea para aprender a ser cuentacuentos?