nuevo paradigma social: compartir para competir
Hace unos dÃas JulenIturbe me informaba de un artÃculo que podÃainteresarme. Y, desde luego, Julen me conoce mejor que mucha gentecon la que comparto muchas horas de oficina. Me recomendaba TheNew Science of Sharing, un texto aparecido enBussienessWeek, que narra un hecho al que, según los autores,tendremos que ir acostumbrándonos: Novartis, después dehaber invertido millones de dólares en decodificar las basesgenéticas de la diabetes tipo 2, permite el acceso públicoy gratuito a sus datos.
O, en pocas palabras, que los datos deque disponen les son más útiles (no olvidemos queNovartis sigue siendo una multinacional suiza que no se dedica a lafilantropÃa) si se ponen a disposición de todo el mundoque, si como es tradicional, se guardan con siete cerrojos. Lanovedad, sin duda merece algunos comentarios. Primero, alguna palabraque explique esta sorprendente conducta y, segundo, alguna reflexiónque intente valorar su significado.
Para hacer hacer esta investigación,Novartis, en alianza con dos instituciones públicas (el MIT yla Universidad de Lund), formó un equipo que comparólos genomas de 1500 pacientes con diabetes con los de otras tantaspersonas libres de la enfermedad. Se han rastreado unos 500.000fragmentos de genoma en los que se habÃa identificado o habÃaposibilidad de encontrar diferencias significativas. En fin, lo queya es seguro es que se ha producido una ingente masa de datos cuyoprocesamiento, según el director de investigación deNovartis Max Fishman, desborda las posibilidades de una empresa, porgrande que ésta sea.
No se trata de un gesto de generosidad,sino de una estrategia previamente decidida pues, como informabaen 2004 The Boston Globe, el proyecto estuvo vinculadodesde el principio al objetivo de desarrollar la DiabetesGenetics Initiative (DGI), una base de datos pública,asà como a una nueva estrategia empresarial basada en doshipótesis:
a) Ventaja comparativa. En los tresaños previos a la cesión mencionada de los datos aldominio público, Novartis adquirirÃa una gran ventajacomparativa respecto a las otras empresas que pudieran disputarle elliderazgo, ya sea por haber captado a los mejores investigadores, yasea por haber desarrollado otros productos derivados de laexperiencia acumulada.
b) Estilo Novartis. Puede haber muchonegocio buscando férmacos para enfermedades minoritarias,debido a que (en muchos casos) podrÃa ser más fácilidentificar la variación genética que produce lapatologÃa, como también concluir más rápidamentelos ensayos clÃnicos de prueba que exigen las autoridadessanitarias. Esta estrategia, llamada TheNovartis Way en el blog Inthe Pipeline, explicarÃa también eldoble movimiento de compartir datos cuando se trata de enfermedadesmuy expandidas y preservar el know how acumulado en lainvestigación de las enfermedades más restringidas.
Pero hay más, pues aunque no setrate de filantropÃa, sà estamos ante un hecho queparece estar reforzando el cambio de tendencia que ya hemos insinuadoaquà mientras tratábamos las nociones de ciencia2.0 y de patentes2.0. Este es el planteamiento adoptado por el artÃculomencionada al principio. Tras su lectura, me ha gustadoespecialmente que sus autores relacionen los cambios actuales en laciencia con los que se produjeron hace 250 años durante laIlustración y que modificaron radicalmente la prácticacientÃfica. Una analogÃa que nosotros hemos exploradotambién en varias ocasiones.
Pero lo que los autores quieren dejarclaro es que la novedad que motiva su artÃculo (la apertura delos datos), no está dando cuenta de una conversiónpaulina a las buenas maneras, sino de un movimiento empresarialguiado por una voluntad de mejorar los beneficios directamenteasociada al desarrollo de nuevas capacidades (compartidas, distribuidas y transparentes) de gestiónde la información.
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