semillas, ciencia ciudadana y cambio climático

El calentamiento global nos asoma a unhorizonte en el que las formas tradicionales de cultivo tendránque cambiar. Para contrarrestar el impacto del cambio climáticocampesinos, activistas y hackers han diseñado WikiseediA.

El cambio climático afectaráa la agricultura y, previsiblemente, cultivos que un díafueron característicos de una comarca, un paisaje y una gastronomía,dejarán de serlo. Así, la noción misma de localcambiará radicalmente, pues ya no será un términoútil para describir formas tradicionales de relacionarnos conel paisaje, el tiempo o la alimentación. El calentamientoglobal modificará el clima y también las prácticasculturales heredadas.

Eso que llamamos cultura localtendrá que adaptarse al nuevo ambiente introduciendo, porejemplo, nuevas semillas y distintas formas de cultivarlas. Podemosesperar a que se precipiten los acontecimientos y a que los gobiernostomen decisiones, pero hay más alternativas. Una de ellas sellama SeedPod, la conocimos gracias al excelente World Changing y su propósito es laconstrucción colectiva de una WikiseediA.

La WikiseediA, como la Wikipedia, seríauna empresa colaborativa, horizontal, distribuida, cosmopolita ydesinteresada, cuyo objetivo sería reunir cualquier tipo deinformación relativo al uso, monitorización, tráfico,transformación, adaptación o depósito desemillas de/por/para/en todo el mundo. Basada en el software libre,los formatos abiertos, las licencias tipo GPL y la economíadel don, WikiseediA recogería toda la experiencia acumuladapor las comunidades campesinas y la pondría a disposicióndel cualquiera. Sería entonces un nuevo reconocimiento a laimportancia del saber profano y, en otro orden de cosas, otro nuevorecurso perteneciente al procomún, a todos y a nadie al mismotiempo.

Viene a cuento en este punto unareflexión que alude a la locura en la que nos han metido losdefensores más radicales del ensanchamiento sin precedentesque padecemos de los derechos de propiedad intelectual. Algunassemillas se están modificando en el laboratorio y, confrecuencia, por científicos que trabajan para grandescorporaciones biotecnológicas. En cuanto tienen algo quesuponen innovador se apresuran a solicitar los derechos de propiedad.Pero, como se sabe, las semillas de las que parten fueron elresultado de miles de años de experimentación porcomunidades campesinas.

Cada semilla entonces puedeconsiderarse como un banco de datos (genéticos, históricos,antropológicos y climáticos) y como un tesoro debido alconocimiento profano. Ya hay quien pide que para usar esteconocimiento y esa información (especialmente de aquellassemillas cuyo cultivo sigue siendo característico de algunascomunidades indígenas recluidas y muy localizadas) los estadosy las empresas paguen un canon por apropiarse de algo que era detodos y no incurrir en biopiratería.  Algo parecido ya dijimos(aquí)al hablar de la literatura, la música o el arte, pero nuestroscreadores/empresarios no quieren ni oir hablar de cosas que tenganque ver con el sentido común.

Volvamos a SeedPod, un proyecto que noaguardará hasta que los científicos publiquen susinvestigaciones en revistas cuya calidad es revisada por pares y quetienen elevado índice de impacto. Seguro que hay gobiernospensando en la importancia de crear bancos como WikiseediA, pero paracuando se pongan de acuerdo en que la información debe serplanetaria, estadarizada y de acceso público, chocaráncon la dificultad de elegir la lengua o el lugar donde instalarla,por no hablar de cómo repartir entre los participantes loscostos de la empresa. En fin, que cuando acaben con sus estrategiaspara burocratizar, regularizar, (des)nacionalizar y legalizar,descubriremos que han planeado una empresa demasiado lenta, costosa,ineficaz y tecnológicamente atrasada.

SeedPod es un laboratorio ciudadano virtual.Cuando se abra lo que encontraremos serán palabras. No veremosmáquinas como sucede en los laboratorios, porque la tecnologíaque sostiene todo el proyecto se hace invisible para que la web sobrela que se trabaja tenga una interface amable que garantice lausabilidad o, en otros términos, para que los participantes nose sientan intimidados por no saber informática o inglés.

La tecnología que sostiene el proyecto pondrá adisposición de los usuarios, en un entorno multilingüístico(como en Wikipedia), todas las herramientas que le permitiráncontrastar experiencias distintas, clasificar ordenadamentela información acumulada, mejorar los datos que seanincompletos, atrasados o erróneos, explorar recurrenciasentre la información relativa a distintos suelos o climas, visualizar resultados de forma predictiva,intercambiar experiencias lejanas, compartir buenas prácticasen todo el planeta y, en fin,  ensayar experimentoscorrespondientes e impulsar redesdistribuidas en distintos lugares e de trabajo.

Los tecnocidanos,quienes quieran involucrarse en proyectos de citizenscience, podrán combinar el doble éxitoprecedente del software libre y de la wikipedia para imaginarsoluciones a su problemas sin aguardar a que actúen losgobiernos y los científicos, siempre demasiado pendientes delos votos y del índice de impacto. Y, desde luego, lo quevale para las semillas, podría extenderse de forma inmediata ala salud medioambiental y el urbanismo. De lo que se trata, endefinitiva, es de impedir el monopolio que el estado y lascorporaciones ejercen sobre el conocimiento y la cultura.

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Si teneis interés en actividades relacionadas con las semillas y la cultura local podeis encontrar información en las siguientes paginas:

www.redsemillas.info

www.redandaluzadesemillas.org

www.esporus.org

Un saludo

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