la insoportable levedad de (muchos) médicos
Informa Pharmalotque la empresa de consultorÃa internacional Deloitte acaba dehacer público un informe encargado por Medicines Australia, laagrupación de industrias farmacéuticas de Australia,sobre los gastos (o inversiones) que sus empresas asociadas hacen eneventos formativos para médicos y profesionales de la salud. El gestosin precedentes en el gremio arroja una conclusión que yaconocÃamos y que describe un panorama bastante generalizado dedespilfarro de recursos, soborno de voluntades e intoxicacióninformativa. Espero que no se trate de una pandemia de farmachifles.
En efecto, las compañÃasfarmacéuticas australianas han gastado en los últimosseis meses de 2007 más de 30 millones dólares en lafinanciación de dudosos eventos educativos. Los datos sonsuficientemente expresivos y se resumen pronto: 385.221 profesionaleshan acudido a unos 14.643 eventos diferentes organizados por 42compañÃas distintas. De los 31 millones mencionados,16,4 se han gastado en el capÃtulo hospitalities o, sineufemismos, en pagar viajes, hoteles, comidas y gastos deacompañantes. En términos generales sale un coste mediopor profesional de 2,500 dólares. ¿Quieres conocer el detalle?
Nadie cree que se trate de eventoscientÃficos o formativos. Quien lo dude que se de un paseopor HealthyEskepticism. Todo el mundo sabe que tantos viajes de placer,disfrazados de seminarios para expertos, se organizan para vender másmedicamentos y mediante publicidad, encubierta tras los modos delinforme académico, la petitbiologie y el blanqueode ciencia, convencer a los médicos para que receten lasmercancÃas de quienes les costean desde bolÃgrafos ycomilonas, hasya estenoscopios y congresos en balnearios. Lascorporaciones, dirán los más beatos del laissez faire,defienden sus intereses. Cierto, pero entonces que se quiten lacareta de empresa sanitaria y se calcen la de industria quÃmica.
De los médicos poco hay quedecir. La escasa importancia que se da a estos hábitossospechosos, no se corrige con los juramentos deontológicos. De ahà que quizás llegó la hora de que losusuarios de sus consultas, públicas o privadas, conozcan quélaboratorio está financiando la carrera del doctor de turno. Y, asÃ,con la misma familiaridad con que cuelgan a la vista de todos susmuchos diplomas profesionales, quizás no estarÃa de másque también hicieran públicas las ayudas que les hanobsequiado las corporaciones farmacéuticas.
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Comentarios
A veces se da por sabido lo que no necesariamente tiene que serlo para todo el mundo. Este ha sido mi caso con Miguel Jara, así que muchas gracias Joaquin por tu justo comentario.
Muchas gracias Antonio y Joaquin por poner este granito de arena contra la pérdida atroz de valores que está demostrando el mundo de la sanidad.
Supongo que deberiais conocer http://www.nofreelunch.org/ o su version española http://www.nogracias.eu o incluso el codigo deontologico de faramaindutria antes de generalizar
Por cierto tambien pasa entre los periodistas e incluso entre los concesionarios de automoviles
http://vicentebaos.blogspot.com/2008/03/el-mundo-que-nos-rodea.html
Es vergonzoso y eso que en Espña esta prohibido todo tipo de publicidad por parte de los laboratorios farmacéuticos y digo "TODO TIPO" eso incluye desde el famoso bolígrafo, la agenda, los regalitos de navidad y los viajes.
Hecha la ley, hecha la trampa. Ahora lo disfrazan de simposios, reuniones de sociedades médicas y todo lo que la imaginación va dando de sí.
Desde siempre, muchos médicos se han negado a transigir con este tipo de prácticas, pero muchos más se autoengañan pensando en que le paguen lo que le paguen él seguirá recetando lo que considere conveniente, sin ser conscientes de que el mensaje ha calado y tarde o temprano acabarán recetando lo que sea convencidos de que es un buen producto.
Toda mi vida como médico he pensado mucho en que se podría hacer, porque las prohibiciones son bienintencionadas pero no sirven de nada, y lo poco que se me ocurre es que todos los ensayos clínicos "reales" sobre el producto encuestión deberían adjuntarse a la documentación sobre el mismo. ¿Pero… se lo leería alguien?
Me parece que se está contando una media verdad… lo cuál equivale a decir que es una mentira…
Me parece que insinuar que los laboratorios "compran" decisiones médicas es una auténtica canallada. Me parece que hablar sin conocer el asunto a fondo es muy peligroso.
Alguien sabe de verdad cómo funcionan las farmacias de la calle… que lo investiguen… y a ver si hay narices a publicarlo.
Yo soy médico y sí voy a congresos… que o me pago yo o me debería pagar el ministerio de Sanidad… si me lo tengo que pagar yo… los precios de las inscripciones son abusivos… y si tengo que esperar a que me lo pague el ministerio…
Luego, insinuar que el laboratrio me tiene comprado… quien lo afirme que se prepare para una querella…
Eso sí los que tanto hablan seguro que son los que peor uso hacen de la sanidad pública.
Mis pacientes están por encima de todo… no he perdido nunca mis valores y quien así lo piense… peor para él, pero generalizar es algo tan fácil… el problema es que se pasa a insultar y a menospreciar a los médicos españoles, que pese a los medios que disponemos y siendo los peor pagados de toda Europa (en UK o Francia ganan el triple, trabajan la mitad y van a más congresos que nosotros…); estamos en el TOP de la calidad asistencial.
No mezclemos churras con merinas, porque que un laboratorio me regale bolígrafdos no me hace ni mejor ni peor médico.
Lo único que quiero decir es que más vale que hablemos de todas las profesiones y sus "regalos" y no nos quedemos en lo más fácil y encima insultemos a los que no se suelen defender.
Gracias.
"Es vergonzoso y eso que en España esta prohibido todo tipo de publicidad por parte de los laboratorios farmacéuticos y digo "TODO TIPO" eso incluye desde el famoso bolígrafo, la agenda, los regalitos de navidad y los viajes.
Hecha la ley, hecha la trampa. Ahora lo disfrazan de simposios, reuniones de sociedades médicas y todo lo que la imaginación va dando de sí"
Esto no es verad, este tipo de cosas no estan prohibidas
Saludos
Gracias Jaime por tus comentarios, aún cuando los veo un pelín subidos de tono. Los hechos que se describen en relación a las malas prácticas no son cuestionables, como tampoco la existencia de otros estudios publicados en revistas de mucho predicamento que han probado hasta la saciedad que estas cosas suceden. Si no fuere así, ¿cómo interpretar el encargo de la patronal farmacéutica australiana a Deloitte? Si se deciden a elaborar el estudio es porque necesitan, como se reconoce en la propia documentación que se enlaza en el post, lavar su imagen ante los consumidores y pacientes. La responsabilidad social corporativa es una obligación que afecta a todas las empresas, no importa el sector al que pertenezcan.
Estoy de acuerdo, y quiero reconocerlo explícitamente, en que la mayoría de los profesionales sanitarios deben ser gente honrada. Nunca discutiré este punto. Y tiene usted razón en que se pueden cometer grandes injusticias haciendo generalizaciones a la ligera. Admito también que pueda haber muchos médicos que se sientan aludidos y que estén algo contrariados con mis palabras. Pero, Jaime, no me creo que usted ignore la existencia de casos como los aquí denunciados y, la verdad, me hubiera gustado leer alguna línea suya denunciando unas prácticas que, espero lo reconozca, bordean la corrupción y son más frecuentes de lo que todos, usted incluido, desearíamos. Sabe además que disponemos de muchos estudios que lo confirman. Si se anima a seguir leyendo sobre la materia, verá que en el análisis de Deloitte en y las muchas reacciones que ha provocado en la prensa, se dice que algunos laboratorios ejercen grandes presiones sobre los organizadores de eventos académicos para imponer a los ponentes en las sesiones plenarias, un asunto del que no he hablado porque las evidencias que se muestran proceden de correos electrónicos que, según mi olfato de investigador, no me han parecido suficientemente sólidas.
Una cosa más. Hablar de estos asuntos contribuye a construir una sociedad más robusta y mejor engrasada. Mi pretensión no es desacreditar a un colectivo profesional, sino favorecer el empoderamiento de la ciudadanía frente a la cada vez más frecuente arrogancia con la que se mueven y nos tratan las corporaciones multinacionales. Y sí, tiene usted razón, deben saber que hay mucha gente que no está en venta, que se compra sus propios bolígrafos y que, cuando tiene apetito, se paga la cena de su propio bolsillo. Me alegra, en consecuencia, que esta actitud de resistencia nos convierta, al menos en este asunto, en cómplices. Yo al menos he sacado la impresión de que defendemos cosas muy parecidas.
Soy ex-visitador médico. Y precisamente estoy fuera de la profesión, por no compartir los métodos de promoción impuestos por mis superiores y que debía utilizar como alternativa al despido, contrarios a la ley, a mi ética y a mi contratro de trabajo.
Pese a que las relaciones con ciertos médicos, se llevaban con alto secretismo, después de tener claro que cientos de colaboraciones de cursos de formación supuestamente eran ficticias, no me cabe la menor duda de cómo se colaboraba con ciertos médicos de "alto standing". Estoy hablando de supuestamente son cientos de miles de euros en menos de dos años para una pequeña zona. Si no se han hecho los cursos como afirma la policía judicial en una noticia publicada en prensa, ¿qué se ha hecho con el dinero? Os aseguro que del presupuesto de inversión, tan solo una parte se destinaba a formación mediante congresos, suscripciones, mesas redondas (sea legal o no)… el resto a comidas-cenas-vermouths sin ningún evento científico relacionado. Y el objetivo de todas estas inversiones, como la propia palabra significa, era aumentar la ventas. Así, que si se paga un congreso a un médico para que aumenten la ventas, por muy ético que parezca, es un cohecho como una casa, por parte de las farmacéuticas. No tiene por qué serlo por parte del beneficiario del congreso, si éste no lo considera que debe devolver el favor con recetas; debería existir tal compromiso, porque para eso dichas empresas aleccionan a sus vendedores-visitadore médicos en sus cursos de técnicas de venta (la red está lleno de estos cursos con su contenidos)…,la intención del visitador es que el médico se acuerde de quién le ha pagado el congreso y pretende que el favor se lo devuelva con recetas.
Esto que acabo de escribir está claramente tipificado en el Código Penal:
Artículo 423.
1. Los que con dádivas, presentes, ofrecimientos o promesas corrompieren o intentaren corromper a las autoridades o funcionarios públicos serán castigados con las mismas penas de prisión y multa que éstos.
¿No es una dádiva o presente financiar un congreso a un médico con la intención de que a cambio éste prescriba un determinado fármaco…?
Soy de los médicos que no acuden a congresos por motivos varios, básicamente porque contienen inmoralidad y producen alienación. Es sabido que una vez tomada una decisión contraria a principios morales el cerebro se apaña para buscar y encontrar justificaciones (resolución de disonancia cognitiva).
La justificación de que es necesaria la asistencia (¿en hoteles y restaurantes lujosos y a miles de kilómetros?) para estar actualizados no tiene sentido en la era de Internet.
A las instituciones les viene bien que todo siga igual, cuidando las apariencias, y no tienen problema en inaugurar solemnemente congresos de miles de "expertos" internacionales reunidos en su ciudad para general satisfacción de todos los estamentos.
El ascenso por la escala de "valores" sólo es posible sumando créditos con congresos y publicaciones (no necesariamente investigaciones) que suponen un costo convenientemente asumido por la Industria Farmacéutica para contento de todos. Los que no entramos en esa rueda no ascendemos en el escalafón, aunque podemos acceder a otros valores (libertad mental) negados a los dóciles.



Creo que es justo resaltar, Antonio, el trabajo de Miguel Jara a este respecto, pionero en España en la denuncia de las malas prácticas médicas y farmaceúticas. En la web puede encontrarse una magnífica conferencia suya, dentro del ciclo sobre el Procomún que organizamos en el Medialab, y que me parece pertinente traer a colación: El apartheid farmacéutico. El acceso a los medicamentos y la lucha por las patenteshttp://medialab-prado.es/article/el_apartheid_farmaceutico_el_acceso_a_los_medicamentos_y_la_lucha_por_las_patentes
También, para quienes pretendan mantenerse al corriente de estos temas, es de obligada visita la web http://amorhumoraccion.blogspot.com/, donde, además, pueden encontrarse las referencias bibliográficas indispensables a los trabajos de Miguel.