electrosensibilidad y multinaturalismo

Las enfermedades asociadas al actual estilo de vida y a las transformaciones del medio ambiente parecen ser irreductibles a modelos generalizables y autorizan la tesis de que tenemos que aprender a construir una sociedad multinaturalista.

Los riesgos medioambientales para la salud son un campo de estudios de creciente importancia. Ya nos hemos ocupado de las amenazas derivadas del contacto con sustancias químicas o del que plantean los campos electromagnéticos. Detrás de estas amenazas hay millones de gentes sufriendo y que luchan por demostrar una relación de causalidad entre sus padecimientos y, por ejemplo, la instalación de antenas de telefonía, el cambio de equipos informáticos en su empresa, el uso de teléfonos móviles o la instalación cercana de una subestación eléctrica.

Y lo peor es que el sufrimiento viene acompañado de mucha incomprensión y soledad, debido a que sus dolencias ni siquiera cuenta con un diagnóstico que los identifique como enfermos y que, en consecuencia, les haga beneficiarios del sistema de protección social y sanitaria. Ningún documento es más clarificador que Black on White. Voices and Witnesses about electro-hypersensitivity (2002, traducido al inglés en 2004, ver pdf), el libro difundido por FEB que cambió para siempre el curso de las cosas y que contiene los testimonios directos de cuatrocientos pacientes desesperados.

En efecto, hablamos de una tragedia sorda. Nos referimos a nuevas víctimas de nuestro estilo de vida, gentes que no pueden vivir cerca de alguna o varias fuentes de emisión de campos electromagnéticos. En realidad, como explicaba recientemente G. Lean en The Independent, son los nuevos damnificados, reos silenciados por la civilización eléctrica. Hasta hace cuatro o cinco años eran invisibles o, en otros términos, la ciencia médica era incapaz de visualizar su padecimiento como un objeto científico que permitiera identificarlos como integrantes de una comunidad de afectados. Fue así como para salir del anonimato tuvieron que movilizarse y pasar al activismo social. Hoy, por fin, los reconoce la Organización Mundial de la Salud, OMS, y su mal ya tiene un nombre internacional reconocido: electrosensibilidad. La polución eléctrica (electrosmog) es un hecho.

Los datos, ver el blog EMFacts, de que disponemos hablan de la magnitud del problema. Se calcula que en las sociedades modernas la población electrosensible oscila entre el 3 y el 5%, lo que según estimaciones nada alarmistas elevan a unos 13 millones el número de europeos que sufren este mal. En Suecia, primer país que aceptó la electrosensibilidad como causa de baja laboral, la cifra de afectados se eleva a 250.000. En Alemania, miles médicos han firmado la Freiburger Appeal (2002) en favor de medidas preventivas. En Gran Bretaña, según Times, la Health Protection Agency (HPA) reconoció a finales de 2005 la existencia de mucha gente con síntomas potencialmente atribuibles a ciertas dosis de radiación electromagnética.

Sí, potencialmente atribuible, una fórmula que trata de complacer a todos y que a nadie satisface, porque mientras los afectados no se sienten suficientemente reconocidos, los expertos lamentan ser desbordados por las presiones públicas. Estamos ante un asunto muy polémico, como sucede (y sucederá) con este y otros problemas complejos. Mientras que para algunos las evidencias científicas son abundantes, para otros son tan inestables que cualquier afirmación que se base en ellas amenaza los fundamentos mismos del sistema democrático. En fin, que esta especie de alergia a la vida moderna, amenaza sus mismos fundamentos.

El modélico informe británico (Definition, Epidemiology and management of Electrical Sensitivity, noviembre 2005) que ha originado el reconocimiento de ciudadanos (dolientes) electrosensibles como pacientes (médicos) es muy cuidadoso con las palabras y las formas. Su propósito es la valoración (assessment) del problema, pero “el uso del término ES [electrosensibility] no implica la aceptación de una relación causal entre los síntomas y la atribuida exposición [a las radiaciones y campos léctricos y magnéticos]”. Más adelante también se dice que “No hay evidencia científica consistente”, una afirmación que lejos de cerrar el problema, lo abre a “la necesidad de considerar la ES en términos diferentes a los etiológicos, porque con sólo esta perspectiva no logramos conectar con las necesidades de quienes se consideran a sí mismos afectados por la ES”. O, en pocas palabras, se trata de un problema que no puede ser cualificado si se excluyen los planteamientos no científicos.

Y aquí llegamos a una situación incontrolable, salvo que admitamos el valor cognitivo de los llamados expertos en experiencia (ya antes hemos usado este concepto). Y es que cuando los médicos no pueden construir un modelo de enfermedad generalizable (apoyándose en test diferenciales, protocolos de diagnóstico, rutinas clínicas y prácticas terapéuticas), no obtienen el derecho a desdeñar la vivencias personales o, como es frecuente, a encasillar el sufrimiento en el cajón sin fondo de las enfermedades mentales.

Los cuerpos de estos enfermos son (todos) singulares, y aunque se dan algunas recurrencias (acaloramiento facial, escozor de piel, migrañas, fatiga o insomnio), lo que distingue a estos pacientes es que presentan un cuadro peculiar de síntomas y que es irreductible a reglas estables. Y los médicos, aunque no saben qué diagnosticar (muchas veces porque las instituciones de salud públicas no reconocen el cuadro que tratan como una enfermedad tipificada), escuchan el relato de una persona que conoce su cuerpo y sabe lo que le pasa, cómo también desde cuándo y por qué le ocurre.

La enfermedad no puede ser simulada (reducida a un puñado de parámetros que responden a una ley, siquiera estadística), pero los enfermos (sus cuerpos) sí pueden ser reunidos. Y cuando eso ocurre, se reconocen (no solo se compadecen) como integrantes de un colectivo de afectados. Que la ciencia no sepa asignarles un nombre, quiere decir que no existen en tanto que objetos científicos (no cuentan con una patología tipificada), pero siguen siendo ciudadanos. No hay consenso científico, pero los enfermos se han movilizado para construir otra forma de consenso social.

En este y otros casos, nos situamos ante una de las paradojas de la modernidad. Podemos decir que se trata de un problema para cuya solución nos faltan más datos, nuevas hipótesis y nueva investigación: más de lo mismo. Cabe, sin embargo, la posibilidad de que cada día aumente el tipo de problemas (muchos de los relacionados con el cuerpo y medio ambiente) que, como la electrosensibilidad, no admiten planteamientos reduccionistas, pues cada cuerpo es un sensor demasiado complejo y sutil o, dicho con otras palabras, que está regulado por un número inmanejable de variables relevantes y que fuerzan un comportamiento menos lineal (o impredecible) de lo acostumbrado por la ciencia moderna.

Para el tratamiento de estos problemas habría entonces que seguir apoyándose en la idea de naturaleza construida por la ciencia moderna, pero también en otra noción emergente de naturaleza que se expresa a través del relato de los expertos en experiencia. Mientras la primera naturaleza es técnicamente objetiva, la segunda no aflora por la mediación con máquinas que la miden o la cualifican: es constitucionalmente subjetiva. Esta alternativa estaría dando vía libre al multinaturalismo. 

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Comentarios

Muy interesante, y como siempre provocadora, la noción de multinaturalismo que propones. Pero es también muy sugerente confrontar este post con los anteriores sobre creación de enfermedades por las farmacéuticas. Un apóstol del mercado diría que solo hace falta que una farmacéutica se ocupe de la ES. Al final las dimensiones del mercado potencial son prometedoras de grandes beneficios.

Primera vez que entro en este blog, pero no última. Impecable tratamiento de un tema que parece ser fantasma en mi ciudad.

Curso 1o de Enfermería y estoy realizando un trabajo de Salud Comunitaria que lleva por título Aire Acondicionado y Ionización: efectos sobre la Salud. Hoy mismo tratando de buscar información sobre el tema en Tarragona he podido comprovar la incomprensión que sufre la gente con electrosensibilidad, pues al referirme a la contaminación iónica en el Departamento de Medio Ambiente su respuesta ha sido echarse a reír. Y no sólo eso, sino que mi compañera de trabajo ha estado el resto de la tarde diciendo que este tema es una tontería y que no tiene ninguna fundamentación. Hemos estado mirando más acerca de los efectos negativos del aire acondicionado y hemos dado con los recontraconocidos CFC en un documento repleto de cifras, gráficos y estadísticas incomprensibles para ambas pero que ella ha calificado de geniales. Ah, hay cifras, luego es un documento genial.

Me gustaría por favor me ayudasen en cuanto pudieran a la recopilación de toda la información posible para poder demostrar que esta enfermedad EXISTE, por lo que darle la espalda no demuestra sino la neciedad de cuantos se atreven a calificarla de vanal.

Muchas gracias por abrirnos los ojos,

Aida

Hola Aida, entra en esta web : http://www.e-tech-ewt.com. Hay bastante información que te puede ayudar

No acabo de entenderlo. Propones una "ciencia alternativa" basada en la expriencia subjetiva (de un sufrimiento real que no niego) frente al método científico y la experiencia empírica?

La definición de una patología se basa en la reunión de un colectivo de afectados que empatícamente se reconocen por encima de las diferencias de sus síntomas y deciden colectivamente su diagnóstico?

Y si no acepto algo así soy un apostol del mercado o vendido a las compañías telefónicas farmacéuticas o eléctricas?

Definitivamente vivimos tiempos oscuros.

Indicame si ya haz leido esto? Sergio

Jorge indicame si haz leido ya esto que encontrè en la web

Jorge indicame si ya haz leido esto que encontrè en la web

Leistes esto Atte Sergio

Jorge ya leistes esto?

hola.. bueno no voy a hablar mucho del tema pero creo que es lo que me sucede a mi… exceso de ionización positiva, en estos momentos acá hay un viento que parece ionizante y me siento muy mal pero siempre me dicen que es un problema psicológico…

conozco bastante a cerca de electrosensibilidad y sus posibles efectos e nivel de la respuesta galvánica cutánea y aumento de los niveles de serotonina…

cualquier cosa quien quiera comunicarse conmigo me envia un mail a patagonico65@gmail.com y les agradeceré mucho que lo hagan ya que soy una persona de 43 años que tiene este problema hace 8 años y ya no puedo mas ni se que hacer…

espero no tener que vivir el resto de mis días metido en una jaula de faraday…

saludos desde la patagonia-argentina

jorge

Hola.

parece que todo lo cuentas es sacado de la ciencia ficcion, o es acaso que los avances tecnologicos se vuelven contra el ser humano?.

yo tengo tiempo de padecer siontomas de enfermedades que no se alivian, pues me hacen todos los estudios necesarios y no me aparece nada fuera de lo normal. ahora presisamente siento cosquilleo en el cuero cabelludo y el medico me ha dicho que es colesterol alto, hace dos meses tengo dieta y hago ejercicio y los sintomas no disminuyen. estoy pensando que tengo la sensibilidad a la electricidad.

si tienen mas informacion por favor conpartanla conmigo, aqui en mexico, no hay mucho de donde informarse adecuadamente.

namaste

dylan

disculpen olvide poner mi mail dylanver@hotmail.com

Hola de nuevo… veo que este foro se mueve poco y los problemas son muchos…

Respecto a electrosensibilidad y respuesta galvánica cutánea puedo responder lo que necesiten…

Yo como todos Uds. tengo problemas como mencioné mas arriba y los médicos no tienen la menor idea de que es eso…

No quiero minimizar el trabajo de los médicos pero algún día hablaré de mis padecimientos en muchísimos casos que tuve que concurrir a guardias de hospitales y sin querer mencionar a nadie puedo decir que después de 8 años de sufrimientos a nadie le importa nada…

saben que les importa a los médicos ??

-cobrar su sueldo

-evitar mala praxis

-tratar de que el paciente este en lo posible medio cedado

-usarlo de conejillo de india

-tantas cosas mas…

eso si, destado la buena voluntad de muchos médicos que supieron contenerme un poco en los momentos mas dificiles pero son los menos lamentablemente…es mas, ni ellos saben lo que se siente en estos casos…

que mas puedo decir…. ojalá algun día la medicina sea como me la imagino…

tiene que ser medicina científica… el médico hoy por hoy solo esta para cosas menores…. la sociedad y el clima ha cambiado mucho… el médico no.-

Jorge

les dejo mi mail por si quieren decir algo.. tambien es mi messenger…

patagonico65@gmail.com

PD. vivo en Bariloche, Argentina, pero con ganas de irme a otro lado, se porque se los digo.——–

Jorge

muy lindo el debate pero que hacemos realmente los que padecemos de estos trastornos.

Hola es muy interesante esto y mi esposo tiene varios sintomas que se mencionan, yo no se si sea eso pero me encantaría que me aconsejaran para combatir este mal los doctores le han dicho que es tensión nerviosa y solo le recetan vitaminas, él no mejora y ya lleva más de un año así, como puedo ayudarlo???

mi correo es b_tania23@hotmail.com

Hola

bueno no recibí ningún comentario a cerca de electrosensibilidad, pero se que deben estar tan preocupados como yo.

mi mail es: patagonico65@gmail.com

por favor escriban, tomensé un tiempito para hacerlo ya que yo estoy investigando posibles causas respecto a la ansiedad y como parece estar asociada a la electrosensibilidad creo que estoy en el camino.

se que parece muy raro esto pero que podemos perder con investigar un poco.

yo conozco bastante del tema de la electricidad estática y cargas atmosféricas y estoy seguro que todas las personas que sufren de este flagelo tienen problemas con los cambios climáticos debido a exceso de cargas (iones positivos).

pueden corroborar lo que digo en internet para ver que estoy en lo cierto.

les mando un saludo desde Bariloche-Argentina

Jorge Martinez

(requerido)

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