Modelos Conceptuales y Representaciones del Sistema Suelo 11:El Modelo “Gallego”

Conceptos, modelos, hipótesis, conjeturas, teorías, etc., son materias que incumben tanto o más a la conciencia que a la “realidad” (ontología), sea esta última lo que fuere. Hasta el modelo mántrico, hemos intentado explicar como se adecuan nuestro aparato cognitivo y naturaleza. Sin embargo esta no es la única manera de abordar el problema que nos ocupa. Veámoslo pues.

Al hacer énfasis en el concepto de suelo y examinar, tanto su adecuación científica, como la que concierne a las demandas sociales, hemos realizado un especial énfasis en la interacción mente-naturaleza, pero avocados hacia el segundo término de este binomio. ¿Y si invertimos tal operación?

 

Hasta el establishment ha reconocido en los últimos 15 años que la edafología es una ciencia en crisis. En consecuencia sus practicantes también lo están. Incluso, para nuestra sorpresa, el mayor número de visitas que ha recibido esta weblog afecta a estos modelos conceptuales de representación del sistema edáfico, así como a las estructuras y procesos que acaecen en el mismo. En otras palabras, a lo que deseamos expresar cuando hablamos (del) o utilizamos el vocablo suelo. Claro síntoma de que los expertos comienzan a tener serias dudas de lo que es o no es. Ciertos ataques por parte de los ayatolaes de la geoestadística a la edafología clásica, al alegar que los suelos no son más que campos de variables aleatorias, no han hecho más que agravar el problema. Porque, si efectivamente los suelos no son entidades auto-organizativas con sus propias leyes de organización,   mutatis mutandisla edafología no tendría razón de ser. Del mismo modo, la reacción de los “clásicos” al reducir el suelo a su mínima expresión conceptual, tal como lo está haciendo la WRB, les secuestra cualquier sustancia, vaciando el concepto de contenido. Craso favor nos hacen.

 

Muchos edafólogos se encuentran hoy confundidos y diríamos que hasta perturbados al comenzar a dudar de lo que es un suelo, sea lo que sea, como vimos al exponer nuestro modelo mántrico.

 

¿Por qué hablar de un modelo gallego? Sencillo, si aclaramos ciertos aspectos lingüísticos. Somos conscientes de que una parte importante de nuestra audiencia procede de la América Latina.  Gracias de corazón. Bien, con vistas a soslayar equívocos, al utilizar el vocablo “gallego” nos referimos a los “gallegos de Galicia”, no a los españoles en general. En España, se considera (correctamente o no) que el gallego es un personaje curiosamente idiosincrásico. Una de sus singularidades, según la guasa popular, es que suele contestar a una pregunta con otra pregunta (del mismo modo, se dice que cuando se ve a un gallego en una escalera no se puede saber a ciencia cierta si la baja o la sube). Bueno, pues con este “supuesta esencia” y marcando nuestro énfasis en lo cognitivo, más que en lo “natural” expondremos este modelo a modo de entrevista. El entrevistador será un imaginario periodista científico. El entrevistado una hipotético afamado edafólogo gallego. Veríamos que podría ocurrir en tal diálogo virtual. Pongan atención, pues tienen más sustancia de la que pudiera parecer a primera vista.  

 

-          Buenas tardes

-          Si usted lo dice

-          Hace sol, un día espléndido, ¿no le parece?

-          ¿Y a usted?

-          EL Doctor Carballeira es un afamado edafólogo de talla internacional. Trabaja en el Centro Superior de Excelencia de Altos Estudios Avanzados Biogeosféricos, situado en Cangas del Morrazo, dirigiendo la Unidad de Investigación de Suelos de Máximo Rendimiento. Recientemente,  acaba de ser  premiado con la “Medalla pedión”, el más alto galardón que otorgan los expertos de su materia reunidos en torno a la Sociedad Internacional de la Ciencia por los Suelos

-           De las Ciencias del Suelo

-          Exactamente perdone (.)

-          ¿Perdonar el que?

-          Nada, nada (.ufff..) que siente usted al recibir tan alta distinción

-          Bueno sinceramente no lo sé con exactitud

-          Al menos se encontrará emocionado o satisfecho ¿o no?

-          ¿Y porque no iba a estarlo?

-          Jajajaja, veo que parece una persona modesta (..)

-          ¿Usted cree?

-          Parece usted que ejerce de gallego

-          No diga impertinencias, ¿no estoy contestando a todas sus preguntas?

-          Bueno yo diría que  (.)

-          Diga usted, diga; pregunte, para eso me ha solicitado una entrevista ¿no?

-          Pues sí pero (.)

-          ¿Pero que? No quiero ser impertinente, pero tengo mucho trabajo y poco tiempo. Dispare ya buen hombre, que se nos van a hacer las tantas

-          Perdón, perdón. Mucha gente no sabe que es un suelo o tiene una idea muy vaga del mismo. ¿Podría decirnos que es un suelo?

-          ¿Le puedo hacer una pregunta?

-          Bueno (.) si pregunte (ufff)

-          ¿Qué es la vida?

-          ¿Cómo?

-          Si, si, le he preguntado ¿que es la vida?

-          Bueno, todo el mundo sabe lo que es la vida

-          Entonces dígamelo usted, ¿Qué es la vida?

-          Pues (.) No sé (.) la vida es (.)

-          ¡Ah! ¿No lo sabe?

-          Perdone pero he venido a realizarle una entrevista y veo que no (.)

-           No diga usted tonterías, efectivamente me ha solicitado una entrevista, pero suponía que usted también debía responder a mis interrogantes, ¿o no? No me contesta a las mías

-          Bien, en este momento no podría contestarle con exactitud, por que no nos lo explica usted. A fin de cuentas es usted el científico.

-          El gallego parece usted, siempre me responde con una pregunta. Dígame que es la vida.

-          Es tan obvio (.)

-          De obvio nada. Insisto ¿Qué es la vida?

-          No podría decírselo a ciencia cierta. Pero (.)

-          Exactamente no puede responderme a “ciencia cierta”, y nunca mejor dicho, porque la ciencia no una tiene respuesta explícita a esta pregunta. No sabemos con exactitud lo que es la vida. No hay ni una sola definición aceptada por los expertos, todas son incompletas, triviales, tautológicas, o simplemente erróneas.

-          ¿No me diga?

-          Y porque no se lo iba a decir. Es así. No sabemos que es la vida.

-          Me deja usted de piedra, ¿No se sabe lo que es la vida?

-          No, no se sabe ¿Y que es una especie?

-          ¿Cómo?

-          ¡Otra vez!, Respóndame, haga el favor, ¿Qué es una especie?, le he preguntado. ¿Que es una especie biológica? Los taxa a los que los taxónomos de la biología denominan especie

-           ¿Cómo los perros o los gatos?

-          Exactamente. Como los perros y los gatos

-          Pues eso.

-          Pues eso, pues eso. ¿Me puede usted responder a una sola pregunta?

-          (…)

-          No, no tiene ni idea. No diga ¡pues eso! Los biólogos no saben definir que es una especie, No hay ni una definición aceptada por los expertos, todas son incompletas, triviales, tautológicas, o simplemente erróneas o vacuas.

-          ¿Pero entonces?

-          ¿Pero entonces qué? Si los biólogos no saben precisar que es la vida o que es una especie biológica, con el prestigio y reconocimiento que ustedes le dan, ¿como se atreve a preguntarle a un edafólogo, a los que no nos dan ni un duro para trabajar, que es un suelo, o un tipo de suelo?

-          No sabía que la entrevista iba a seguir por estos derroteros, pero (..) ¿Entonces usted que es edafólogo no sabe lo que es un suelo?

-          ¿Cómo no lo voy a saber? Si no supiera lo que es un suelo, ¿como me iban a premiar mis colegas?

-          Entones ¿me dice de una vez lo que es un suelo?

-          Claro lo que está usted pisando.

-          No me saca de dudas

-          Le reitero que claro que sé lo que es un suelo, otra cosa es definirlo, describirlo, clasificarlo, conceptualizarlo, teorizar sobre el, etc.

-          Bueno Doctor Carballeira, y para terminar, ¿Le puedo hacer una última pregunta?

-          Pero si no ha parado de preguntar. Más que una entrevista parece un interrogatorio. ¡Por Dios! Dispare usted de una vez, que me estoy cansando

-          ¡Ya Está bien! En verdad cree usted que existen los suelos

-          Mire por una vez le voy a contestar utilizando un dicho de mi tierra: No creo en las meigas (brujas coloquialmente en gallego) pero haberlas hailas.

-          ¿Cómo?

-          Otra vez. Parece que usted no se entera de nada. No se si creo o no en los suelo, pero haberlos hailos”. ¿O se lo vuelvo a repetir?

-          ¡No gracias!, ya le he comprendido. Muchas gracias por dedicarnos unos momentos de su valioso tiempo. En hora buena Dr. Carballeia, por el premio que ha recibido.

-          No hay de qué. 

 

Resumiendo, el Dr. Carballeira tiene toda la razón (vuelvan ustedes a repasar lo escrito en el modelo mántrico). ¿Por qué se perturban los edafólogos cuando dudan que es un suelo,  o si un recurso natural que varía “más o menos en continuo,”se puede clasificar en entidades discretas. Claro que sí. Esa es la propia definición de categorización. De acuerdo al Diccionario de Ciencias Cognitivas  de Houdé, Kayser, Koening, Proust y Rastier (Amorrortu Editores, 2003): La categorización es una conducta adaptativa fundamental mediante la cual “recortamos” la realidad física y social. Su función cognitiva es la creación de las categorías (de objetos, individuos, etc.) necesarias para la transición de lo continuo a lo discreto.  Y mientras los edafólogos matemáticos dando la vara y comiéndonos la moral a los que nos llaman dinosaurios. Serán imbéciles y sobre todo ignorantes.

 

No, no, atormentados edafólogos, no existe ni una definición de vida ni otra de especies que abarque la rica diversidad del mundo vivo (sea lo que sea). Y nadie duda de que exista la vida. ¿Están frustrados los biólogos por ello? ¿Por qué entonces vosotros sois unos acomplejados? Como en nuestro caso, muchas disciplinas sólidas carecen de respuestas a las preguntas básicas que se supone deben contestar. ¿O les pongo el ejemplo de la gravedad y los supuestos gravitones, por citar tan solo uno?

 

¿Cómo? (.) Vale, vale, ya me callo (por hoy claro está).

 

Juan José Ibáñez

Y se acabó el culebrón de las representaciones del modelo edáfico. Ahora ya estamos en disposición de lanzar nuestro ataque despiadado en contra de los conceptos de función y calidad de suelos. También de comenzar a instruir que es una clasificación o una taxonomía. No se lo pierdan. Se trata de uno de los pilares de la edafología, junto con el concepto de suelos.   

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seran esos las atmosfera del suelo

La fase gaseosa o "atmósfera del suelo" está constituida por un gas de composición parecida al aire cualitativamente pero con proporciones diferentes de sus componentes. Ella permite la respiración de los organismos del suelo y de las raíces de las plantas que cubren su superficie. También ejerce un papel de primer orden en los procesos de oxido-reducción que tienen lugar en el suelo.

El contenido en oxígeno del aire del suelo oscila entre el 10 % y el 20 % y nunca alcanza el 21 % del aire atmosférico. La discrepancia mayor entre ambos gases se encuentra en el contenido en dióxido de carbono en el que el aire del suelo contiene, como mínimo, diez veces más que el atmosférico oscilando entre el 0.2 % y el 3.5 %, cantidad que puede superarse ampliamente en suelos mal aireados.

Composición media

Componente Gas del suelo Aire

Oxígeno 10 – 20 % 21 %

Nitrógeno 78,5 – 80 % 78 %

Dióxido de carbono 0.2 – 3.5 % 0.03 %

Agua Saturado Variable

Otros < 1 % > 1 %

La razón principal de esta discrepancia hemos de buscarla en la respiración de las raíces de las plantas y de los microorganismos del suelo; sin olvidar el dióxido de carbono desprendido en la transformación de la materia orgánica.

El intercambio gaseoso entre el suelo y la atmósfera se produce por difusión entre ambos. No obstante existen procesos que favorecen este intercambio y que se conocen como respiración del suelo. Ésta se realiza primordialmente por los cambios de volumen que experimenta la fase sólida del suelo en las alternancias térmicas producidas entre el día y la noche; también se ve favorecida por los periodos de lluvia que desalojan la práctica totalidad del aire existente, que es absorbido de la atmósfera a medida que el agua va abandonando el suelo a través de la macroporosidad del mismo que es el dominio de los gases.

La importancia de la respiración de los organismos en la composición de la atmósfera del suelo, se pone de manifiesto por las diferencias estacionales que se observan en el contenido de dióxido de carbono, cuyos máximos corresponde a los periodos de máxima actividad. Estas diferencias se acrecientan en los suelos cultivados pues el efecto de la respiración radicular es el más intenso. Para un mismo año y terreno, los contenidos en dióxido de carbono llegan a cuadruplicarse en las áreas en que el suelo está cultivado respecto al que está en barbecho.

La importancia de la transformación de la materia orgánica en el contenido en dióxido de carbono del aire del suelo, se pone de manifiesto cuando comparamos las composiciones de suelos sometidos a una aplicación de enmiendas orgánicas con los no sometidos a las mismas.

Un importante factor regulador del dióxido de carbono del aire del suelo es el sistema carbonato-bicarbonato y la presencia de calcio en la solución del suelo. El primero modifica su distribución, pues en las zonas en que la presión parcial del dióxido de carbono es elevada se produce la transformación del carbonato cálcico en bicarbonato soluble, que migra en el perfil hasta llegar a zonas donde la presión parcial es menor y desprende el gas y se transforma de nuevo en carbonato que se concentra, dando lugar a la formación de horizontes cálcicos. Cuando no existen carbonatos en el suelo, si hay calcio en la solución, parte del dióxido de carbono es fijado en la formación de carbonato cálcico.

Es un fenómeno semejante al que genera el equilibrio del dióxido de carbono y del oxígeno en la atmósfera a nivel mundial. En este caso son los mares los encargados de los intercambios con una importante función del sistema citado. En el caso del dióxido de carbono se produce una gran absorción por parte del plancton que elimina un contenido semejante de oxígeno. En ambos casos es necesario un desplazamiento de las masas de aire, pues mientras que el mayor consumo de oxígeno y desprendimiento de dióxido de carbono se produce en el hemisferio norte, las mayores masas de agua están en el hemisferio sur.

Un papel semejante tienen las masa boscosas, si bien se ha exagerado su función benefactora. Es cierto que realizan una gran depuración fotosintética, pero no es menos cierto que ello lleva consigo la generación de una ingente cantidad de biomasa que en una gran parte acaba en el suelo; la mineralización de esa masa vegetal desprende una enorme cantidad de dióxido de carbono, como vimos en el caso de los suelos estercolados. El aprovechamiento maderero reduce las emisiones de dióxido de carbono y favorece el efecto depurador, siempre que esto no implique la destrucción del bosque, como suele suceder.

HOLA OTRA VEZ:

ES ACERCA DEL SUELO

El suelo

1. Introducción

2. ¿Qué es el suelo?

3. Sistemas de clasificación de suelos.

4. Suelos de Tamaulipas.

5. Usos del suelo, idoneidad de la tierra y sostenibilidad del suelo

6. Problemática y estado actual de los suelos en México.

7. Contaminación de suelos.

1. Introducción

El suelo es considerado como uno de los recursos naturales más importantes, de ahí la necesidad de mantener su productividad, para que a través de él y las prácticas agrícolas adecuadas se establezca un equilibrio entre la producción de alimentos y el acelerado incremento del índice demográfico.

El suelo es esencial para la vida, como lo es el aire y el agua, y cuando es utilizado de manera prudente puede ser considerado como un recurso renovable. Es un elemento de enlace entre los factores bióticos y abióticos y se le considera un hábitat para el desarrollo de las plantas.

Gracias al soporte que constituye el suelo es posible la producción de los recursos naturales, por lo cual es necesario comprender las características físicas y químicas para propiciar la productividad y el equilibrio ambiental (sustentabilidad).

2. ¿Qué es el suelo?

La palabra suelo se deriva del latín solum, que significa suelo, tierra o parcela.

Los suelos se forman por la combinación de cinco factores interactivos: material parental, clima, topografía. Organismos vivos y tiempo.

Los suelos constan de cuatro grandes componentes: materia mineral, materia orgánica, agua y aire; la composición volumétrica aproximada es de 45, 5, 25 y 25%, respectivamente.

Los constituyentes minerales (inorgánicos) de los suelos normalmente están compuestos de pequeños fragmentos de roca y minerales de varias clases. Las cuatro clases más importantes de partículas inorgánicas son: grava, arena, limo y arcilla.

La materia orgánica del suelo representa la acumulación de las plantas destruidas y resintetizadas parcialmente y de los residuos animales. La materia orgánica del suelo se divide en dos grandes grupos:

Los tejidos originales y sus equivalentes más o menos descompuestos.

El humus, que es considerado como el producto final de descomposición de la materia orgánica.

Para darse una idea general de la importancia que tiene el agua para el suelo es necesario resaltar los conceptos:

El agua es retenida dentro de los poros con grados variables de intensidad, según la cantidad de agua presente.

Junto con sus sales disueltas el agua del suelo forma la llamada solución del suelo; ésta es esencial para abastecer de nutrimentos a las plantas que en él se desarrollan.

El aire del suelo no es continuo y está localizado en los poros separados por los sólidos. Este aire tiene generalmente una humedad más alta que la de la atmósfera. Cuando es óptima, su humedad relativa está próxima a 100%. El contenido de anhídrido carbónico es por lo general más alto y el del oxígeno más bajo que los hallados en la atmósfera.

La arcilla y el humus son el asiento de la actividad del suelo; estos dos constituyentes existen en el llamado estado coloidal. Las propiedades químicas y físicas de los suelos son controladas, en gran parte, por la arcilla y el humus, las que actúan como centros de actividad a cuyo alrededor ocurren reacciones químicas y cambios nutritivos.

Perfil del suelo.

Un perfil de suelo es la exposición vertical, de horizontes o capas horizontales, de una porción superficial de la corteza terrestre. Los perfiles de los suelos difieren ampliamente de región a región, en general los suelos tienen de tres a cinco horizontes y se clasifican en horizontes orgánicos (designados con la letra O) y horizontes minerales (con las letras A, B, C).

3. Sistemas de clasificación de suelos.

Los suelos son clasificados de acuerdo con su estructura y composición en órdenes, subórdenes, grandes grupos, subgrupos, familias y series. Se ha visto que las características del suelo varían enormemente de un lugar a otro; los científicos han reconocido estas variaciones en los diferentes lugares y han establecido distintos sistemas de clasificación.

Las diferencias que presentan los suelos se utilizan para clasificarlos en diez órdenes principales, como se observa en el siguiente cuadro.

Los alfisoles (suelos ricos en hierro y aluminio) y molisoles (suelos de pastizales) son los mejores suelos agrícolas.

Tipo de Suelo

Porcentaje de superficie en el mundo

Aridisoles

19.2

Inceptisoles

15.8

Alfisoles

14.7

Entisoles

12.5

Oxisoles

9.2

Molisoles

9

Ultisoles

8.5

Espodosoles

5.4

Vertisoles

2.1

Histosoles

0.8

Suelos diversos

2.8

Total

100

4. Suelos de Tamaulipas.

Nuestro estado tiene una gran riqueza de recursos bióticos y abióticos que se entrelazan dando como resultado seis provincias con características propias.

En los suelos de Tamaulipas predominan las rocas sedimentarias como las calizas, los conglomerados, las areniscas y las lutitas, que dan origen a una gran diversidad de suelos. A continuación se describen los suelos (según la clasificación FAO / UNESCO) que constituyen cada una de las provincias.

Franja Fronteriza: Provincia que está constituida por los municipios de Nuevo Laredo, Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo, Díaz Ordaz, Reynosa, Río Bravo, Matamoros y Valle Hermoso. Los suelos típicos de esta provincia son los xerosoles, que se encuentran sobre lomeríos suaves y algunas llanuras. Son suelos profundos, de textura de migajón arcillosa o arcillosa, de color amarillento o rojizo; se derivan de rocas arcillosas y calcáreas y su estructura es en forma de bloques. Los xerosoles cálcicos presentan movimientos de carbonato dentro del perfil; los xerosoles lúvicos presentan acumulación de arcilla en los horizontes subsuperficiales; los xerosoles háplicos no muestran evidencias tan claras de los procesos antes mencionados. Son suelos fértiles con deficiencia de nitrógeno, poco susceptibles a la erosión, y se encuentran en regiones áridas y semiáridas. Otros suelos localizados en esta área son los fluvisoles en la cercanía del río Bravo y sus afluentes; los vertisoles, rendzinas y los solonchak están cercanos al litoral.

Los llanos de San Fernando: Estos llanos están conformados por los municipios de San Fernando, Méndez y parte de Burgos y Cruillas. Los suelos característicos son los castañozem, tienen una capa superficial de color pardo, y su textura es de migajón arcillosa y arcillosa. Son suelos profundos que descansan sobre furas capas de arcilla con contenidos bajos de materia orgánica y acumulación de carbonatos de calcio en el subsuelo, presentan baja susceptibilidad a la erosión, y son de regiones semiáridas. Otros suelos presentes son el xerosol, el vertisol y el solonchak.

Sierra de San Carlos: La forman los municipios de San Carlos, San Nicolás y parte de Cruillas y Burgos. El suelo característico es el rendzina, el cual presenta una capa superficial rica en materia orgánica que descansa sobre una roca caliza; no son profundos (apenas miden 10 cm.), tienen textura arcillosa de color negro a gris, son de susceptibilidad moderada a alta a la erosión, y se encuentran en regiones semiáridas. Otros suelos presentes son los vertisoles, litosoles y castañozem.

La cuenca central: La forman los municipios de Victoria, Güémez, Padilla, Hidalgo, Villagrán, Mainero, Jiménez, Abasolo, Casas y Soto la Marina. El suelo predominante es el vertisol, de colores negro, gris y rojizo. Sus suelos son muy duros, masivos y pesados. Tienen textura arcillosa, que origina grietas anchas y profundas en la época de sequía, y se encuentran en regiones semiáridas. Otros suelos presentes son los rendzinas, litosol, xerosol, feozem, cambisol y los gleysoles cercanos al litoral.

Sierras del suroeste: La conforman los municipios de Tula, Jaumave, Palmillas, Miquihuana y Bustamante. El suelo característico es el litosol, el más abundante de la región y se encuentra en la mayor parte de la sierra, con pendientes mayores a 20%. Se desarrolla de materiales calcáreos (lutinas, margas y conglomerados) y no tiene potencial agropecuario. Consiste en suelos sin desarrollo, de colores negros y grises, es rico en materia orgánica y no presenta problemas salinos. Resulta susceptible a la erosión, pudiendo ser de alta a muy alta y se encuentra en regiones semiáridas. Otros suelos presentes son los xerosoles, rendzinas y feozem.

La Huasteca: La constituyen los municipios de Llera, Gómez Farías, Xicoténcatl, Ocampo, Antiguo Morelos, Nuevo Morelos, Mante, González, Aldama, Altamira, Madero, Tampico y una porción de Casas y Soto la Mariana. El suelo predominante es el vertisol. Resultan ser suelos casi siempre muy fértiles, de origen aluvial, de textura arcillosa, masiva o pesada que originan grietas anchas y profundas en la época de sequía. Son de colores negro y gris, de susceptibilidad baja a la erosión, y se encuentran en regiones semiáridas. Otros suelos son litosol, rendzina, feozem y regosol.

5. Usos del suelo, idoneidad de la tierra y sostenibilidad del suelo

Según la capacidad del suelo, a éste lo utilizamos para diferentes propósitos.

La idoneidad de la tierra ha sido definida en función de su propiedad para los diversos usos específicos a los cuales va a ser destinada.

La FAO modificó su propia respuesta de evaluación del uso de las tierras (plateada en 1976) y en 1993 mencionó la necesidad de considerar la sostenibilidad como medida real para la planeación en el uso de los suelos dentro del marco del desarrollo sostenible.

Clase

Características

Usos Principales

Usos Secundarios

Medidas de conservación

Tierras adecuadas para el cultivo

I

Tierra excelente, plana y bien drenada

Agricultura

Recreación, vida silvestre, pastura

Ninguna

II

Buena tierra con limitaciones menores, como pendiente ligera, suelo arenoso o drenaje deficiente

Agricultura, pastura

Recreación, vida silvestre, pastura

Cultivo de franjas, labranza en contorno

III

Terreno moderadamente bueno con limitantes importantes en suelo, pendiente o drenaje

Agricultura, pastura, cuenca colectora

Recreación, vida silvestre, industria urbana

Labranza en contorno, cultivo de franjas, vías fluviales, terrazas

IV

Tierra regular, limitaciones severas en suelo, pendiente o drenaje

Pastura limitada, huertos, agricultura limitada, industria urbana

Pastura, vida silvestre

Labranza en contorno, cultivo de franjas, vías fluviales, terrazas

Tierras no apropiadas para el cultivo

V

Rocosa, suelo somero, humedad o pendiente alta imposibilitan la agricultura

Apacentamiento, silvicultura, cuenca colectora

Recreación, vida silvestre

Sin precauciones especiales, si se pastorea o tala de manera apropiada, no debe ararse

VI

Limitaciones moderadas para apacentamiento (ganadería) y silvicultura

Apacentamiento, silvicultura, cuenca colectora, industria urbana

Recreación, vida silvestre

El apacentamiento y la tala deben limitarse a determinadas épocas

VII

Limitaciones severas para apacentamiento (ganadería) y silvicultura

Apacentamiento, silvicultura, cuenca colectora, recreación, paisaje estético, vida silvestre

Si requiere una administración cuidadosa cuando se utiliza para apacentamiento o tala

VIII

Inadecuada para apacentamiento y silvicultura a causa de fuertes pendientes, suelo somero, carencia de agua o demasiada agua

Recreación, paisaje estético, vida silvestre, industria urbana

No se usa para apacentamiento o tala

6. Problemática y estado actual de los suelos en México.

Cada vez resulta más evidente que diversas actividades del hombre han derivado en una situación en que la tasa de pérdida de suelo supera por mucho al de su formación, desestabilizando peligrosamente su equilibrio natural.

Algunos de los procesos que influyen en mayor o menor grado en el deterioro de los suelos son:

Deforestación: es el desmonte de terrenos con el fin de utilizarlos para cultivos, explotaciones madereras o zonas de pastoreo para ganado.

Erosión: proceso físico que consiste en el desprendimiento y arrastre de las partículas del suelo por los agentes del intemperismo. La erosión causada por el agua se llama erosión hídrica y la causada por el viento erosión eólica.

Salinización: deterioro de los suelos por el incremento en el nivel de sales solubles que reduce su capacidad productiva.

Degradación física: se produce como consecuencia de procesos como el encostramiento, la reducción de permeabilidad, la compactación, la cementación y la degradación de la estructura.

Degradación biológica: Consiste en el aumento de la velocidad de mineralización de la materia orgánica, como consecuencia del continuo paso del arado que aumenta la intemperización y afecta la estructura de ésta.

Degradación química: es la pérdida de nutrientes por lixiviación.

Asentamientos humanos: la expansión urbana puede conducir al más fuerte cambio de uso del suelo; la sustitución de la cobertura vegetal por la cubierta asfáltica reduce la filtración de agua, afectando la cubierta vegetal aledaña y, con ello, acelera el proceso de degradación del suelo.

En México, se ha demostrado que, en diferentes medidas, alrededor de 97% del suelo está afectado por algún proceso de degradación.

Los efectos de la degradación del suelo son numerosos: deterioro de la flora y de la fauna, desequilibrio del ciclo hidrológico, disminución de la diversidad, mengua de la capacidad alimentaria y maderera, contaminación, inundaciones y azolve de infraestructura, etc.; pero uno de los efectos más graves es la desertificación.

Manejo y conservación del suelo.

Para el manejo y conservación del suelo se ofrecen diversas alternativas, como la labranza de conservación, el manejo de residuos, la labranza limitada o agricultura sin labranza. A continuación se describen algunos métodos de conservación de suelos.

Terrazas: son los terraplenes formados entre los bordos de tierra, o la combinación de bordos y canales construidos en sentido perpendicular a la pendiente del terreno.

Surcado al contorno: es el trazado de los surcos en forma perpendicular a la pendiente natural del terreno, siguiendo las curvas de nivel.

Franjeado: consiste en sembrar franjas de cultivos alternados (por ejemplo maíz y alfalfa), variando así la velocidad de infiltración del agua, con lo que se evita su pérdida por escurrimientos y se disminuye la erosión del suelo.

Agrosilvicultura: se basa en los mismos principios que el franjeado, pero alterna cultivos herbáceos con franjas de arbustos o árboles para reducir la erosión tanto hídrica como eólica, con lo que se estabiliza física y químicamente el suelo, se proporciona sombra (que reduce la pérdida de agua por evaporación), se retiene y libera con lentitud la humedad del suelo y se logra producir alimento para ganado, además de frutos y leña.

Rotación de cultivos: es la sucesión de cultivos diferentes en ciclos continuos sobre un área de terreno determinada.

Setos vivos: así se llama a las cortinas, generalmente de árboles. Que rodean un área de cultivo, fungiendo como rompevientos.

Reforestación: es la reposición de la vegetación arbórea que existió en un área determinada, ya sea por reposición natural o artificial.

Aplicación de mejoradores del suelo: la aplicación adecuada de residuos orgánicos naturales y algunos compuestos químicos pueden ayudar a restituir parte de los nutrientes que se extraen durante los cultivos.

7. Contaminación de suelos.

El daño que se causa a los suelos es de la misma magnitud que el que se causa al agua y al aire, aunque en realidad algunas veces es menos evidente para nosotros; sin embargo, es importante conocer los lugares donde es más probable que se contamine el suelo. Algunos de estos sitios son los parques industriales, los basureros municipales, las zonas urbanas muy pobladas y los depósitos de químicos, combustibles y aceites, etc., sin dejar de mencionar las zonas agrícolas donde se utilizan los fertilizantes o pesticidas de manera excesiva.

Dentro de los contaminantes de suelos se encuentran los residuos antropogénicos, cuyo origen puede ser doméstico, industrial, de hospitales o de laboratorios. Independientemente de su origen, los residuos pueden ser peligrosos o no peligrosos.

Los peligrosos son aquellos que por sus características corrosivas, reactivas, explosivas, tóxicas, inflamables o biológicas, representan un riesgo para la salud de las personas y el ambiente, mientras que los residuos no peligrosos se denominan residuos sólidos.

Los residuos sólidos pueden ser clasificados como degradables o no degradables, considerándose un residuo degradable aquel que es factible de descomponerse físicamente; por el contrario, los no degradables permanecen sin cambio durante periodos muy grandes.

Es importante mencionar que la deposición de los residuos sólidos (degradables y no degradables) implica responsabilidad y cuidado por parte de los ciudadanos de este planeta.

Estudio de caso 1: Erosión de los suelos en San Fernando, Tamaulipas.

En el norte de Tamaulipas el problema se origina con los desmontes que se hicieron en 1972 para dotar de tierras cultivables a los ejidatarios, dejando desprovista de protección una gran superficie. El impacto ecológico que ha tenido esta área ha sido adverso, debido a que la mayor parte fue desmontada y cambiada al uso del suelo agrícola para la siembra de los cultivos anuales; sin embargo, no se tomaron en cuenta las medidas necesarias para hacer frente a los factores climáticos como son la lluvia de poca duración y alta intensidad, y el viento con altas velocidades en épocas prolongadas de sequía, lo que ha ocasionado un deterioro del suelo y de la producción.

Los problemas generados por la erosión eólica e hídrica rebasan los efectos in situ, extendiéndose a la agricultura productiva, las comunicaciones y las poblaciones de la región, por lo que es urgente generar alternativas del uso de la tierra para reducir la erosión y la contaminación del aire, disminuir la evaporación del agua, mejorar la productividad agrícola y difundir las estrategias tecnológicas y organizativas para lograrlo.

En la zona se registran vientos con velocidades erosivas que, al encontrarse con la superficie desprovista de vegetación, después de haber cosechado y aprovechado la soca, ocasiona que se lleve a cabo el proceso de erosión eólica. Ante esta situación, hace varios años, en algunos ejidos se inició la reforestación en las vías de acceso y en los linderos de algunas parcelas, creando cortinas que atenúan el problema. Sin embargo, esto no es suficiente debido a las condiciones de la región, por lo que es urgente que se utilicen medidas de protección y restauración que permitan conservar el recurso suelo.

Por otro lado, es importante destacar que en la región, al igual que en la mayoría de la zona agrícola del norte de Tamaulipas, la orientación de los surcos en la preparación de los suelos está en función de la longitud máxima del terreno, lo que en muchos casos favorece el escurrimiento y la formación de arroyuelos e incluso en algunos casos produce cárcavas, con lo que se provocan grandes pérdidas de agua y suelo que redundan en una disminución de la productividad.

Estudio de caso 2: La salinidad en el Distrito de Riego 086 "Soto la Marina"

El Distrito de Riego 086 "Soto la Marina" está ubicado en los municipios de Jiménez, Abasolo y Soto la Marina, al noreste del estado de Tamaulipas. Se sitúa entre las coordenadas geográficas 23º 44′ y 24º 10′ latitud norte y 98º 06′ y 98º 28′ longitud oeste.

El agua para la irrigación proviene de la presa Vicente Guerrero, situada al oeste del distrito, la cual es conducida hacia el distrito por el río Soto la Marina. Su capacidad total es de 5 283 millones de m3 y su capacidad útil de 3 900 millones de m3.

La irrigación en el distrito es por gravedad. La red de distribución está constituida por dos canales principales llamados Margen derecha (37 Km.) y dos canales sublaterales, estos últimos desembocan en las parcelas. La capacidad conjunta de los canales principales es de 44 m3 s-1. La eficiencia de la red de irrigación fue estimada por el distrito en 54% durante el ciclo agrícola 88/90.

La red de drenaje que permite evacuar el agua excedente tiene una longitud total de 688 Km. La capacidad de evacuación del dren principal es de 25 m3 s-1.

A LO MEJOR Y LE SIRVAN SALUDOS

Muchas Gracias Enmanuel por tus abundante4s comentarios y tu descripción de los suelos (y su estado de degradación) de México.

Juanjo Ibáñez

1. EL SUELO Y SUS CARACTERISTICAS

Buen día, compañero mi nombre es "suelo". Algunos me consideran la base de la agricultura y el sustento de muchas familias.

El día de hoy quiero compartir contigo mi conocimiento.

Me formé hace miles de años atrás, por acción de diversos factores, como el clima, los microorganismos, la vegetación, la topografía y el tiempo, los que actuaron sobre la roca madre, originándome a mi y a muchos de mis parientes que son de diferentes clases. Si tienes dudas puedes comparar los suelos de Costa, Sierra y Selva.

Si quieres ver algunas de mis propiedades físicas como profundidad efectiva, pedregosidad, color y otras, puedes hacer un hoyo en tu terreno

Lo haré, Emmnauel.

Gracias por tus más que sabios consejos.

Un saludo

Juanjo Ibáñez

Hola soyMaria de los angeles posadas estudianete de la carrera de ingenieria agroforestal de la Unibersidad Autonoma de de puebla México y estamos invetigando todo lo relacionado con la aireacion del suelo pero de lo que no he encontrado suficiente información es sobre la capacidad del aire en el suel; espero alguien pueda ayudarme en proporcionarme in formacion o paginas donde pueda encontara infoemacion.

Gracias

queria con exactitud las capas que constituyen el suelo

Harlen hay que saber buscar. Los temas están agrupados por categorías, Mira en esta categoría http://weblogs.madrimasd.org/universo/category/212.aspx

y busca hacia abajo dos post que hablan de los horizontes del suelo. No se suelen lllamar capas y por eso no lo encuentras.

Saludos

Juanjo Ibáñez

¿qué resistencia por ton/m². de terreno tiene en promedio el suelo de Río Bravo, Tamaulipas? ?o los suelos de Reynosa? Gracias.

Estimado Fortino, lo que buscas es del dominio de la mecánica de suelos, mas utilizada en la Ingeniería (Generalmente Des) Cons-tructiva conocida como Civil. Disculpa la crudeza de este comentario, pero como edafólogo para mi es una realidad en el proceso de la desertización, que urge que sea considerada por los involucrados.

Por otra parte me temo tu pregunta también es muy general geográficamente hablando. Probablemente si localizas en las cartas del INEGI los sitios específicos e identificas el tipo de suelo que te interesa, puedas encontrarlo en alguna tabla de manera aproximada lo que buscas.

Efectivamente los gallegos somos bastante idiosincráticos, y nos solemos reír bastante con lo de no saberse muy bien cuándo vamos o venimos, o con esa mala costumbre que suele acompañarnos de contestar una pregunta con otra(que no es otra cosa que mostrar nuestro lado profundamente irónico y nuestro humor del absurdo). No nos ofende, nos sorprende lo bien que nos define. Por lo menos los gallegos que yo conozco piensan como yo.

Ahora bien, meiga es bruja en lengua gallega, no coloquialmente. El gallego es una lengua, no un coloquialismo.

Perdón Marta si no he sido preciso o me he equivocado en ese aspecto. Meiga ya se utiliza coloquialmente en muchas partes de España (fuera de Galicia) en lugar de bruja, y así fuera de allí puede hablarse de coloquial.

Por supuesto que el gallego es una lengua. Tengo un gran cariño por los gallegos y su cultura.

Cordiales saludos.

Juanjo Ibáñez

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