Método Científico: La Teoría Guía la Observación y la Experimentación (No al Revés)

Según el más ingenuo de los inductivistas las observaciones adquiridas por un observador imparcial y sin prejuicios proporcionan la base del conocimiento científico. Sin embargo, si abrazamos o interpretamos esta concepción literalmente, se llegan a defender aserciones absurdas e insostenibles. Existen muchos ejemplos extraídos de la historia de la ciencia  que demuestras como la teoría precede a la observación.

 

 

 

Alan F. Chalmers:

Autor de: ¿Qué es esa cosa llamada ciencia?

Fuente: Aquí

Las observaciones y los experimentos se efectúan para comprobar o refutar alguna teoría, y sólo se registran las observaciones cuando se consideran relevantes para alcanzar tal fin. Sin embargo, en la medida en que las teorías que constituyen nuestro conocimiento científico son falibles e incompletas. La regla de que las teorías nos guían el modo de realizar las observaciones que son relevantes para dar luz acerca de algún fenómeno que se está investigando puede también ser engañosa, y acarrear que se pasen por alto algunos factores importantes. Así pues, las falibles e incompletas teorías que constituyen el conocimiento científico pueden servir de orientación para un observador debe también entenderse con suma prudencia. Nadie niega este problema. Pero tal conflicto ha de abordarse mejorando y ampliando nuestras teorías y no registrando una lista infinita de observaciones sin un propósito fijo.

 

Recordemos, para quien no lo sepa, que el libro de Chalmers es uno de los mejores en materia de divulgación sobre filosofía de la ciencia. Sin embargo, el autor no ha aportado ninguna concepción nueva digna de ser considerada como tal por sus colegas.

 

Juan José Ibáñez

 

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