Suelos Supresivos: Suelos Inmunes a Enfermedades y su Vacunación

Como comentamos en el post de ayer, los microorganismos del suelo, ciertos edafotaxa, junto con las propias plantas, generan una cierta resistencia a las enfermedades producidas por los patógenos en sus raíces. Las perdidas económicas generadas por estas plagas son enormes. Esta es la razón de que se indaguen todos los medios posibles de combatirlas. Durante tales investigaciones se descubrió que ciertos tipos de suelos son inmunes a una o varias enfermedades infecciosas. ¿Respuesta inmune de los suelos? Pues va a ser que sí. Incluso se pueden realizar planes de vacunación (¿?). Veamos de qué habla este loco administrador.

 

 

 

Foto animada extraída de página sobre ecología

y suelos supresivos. Fuente: GSF Soil Ecology

En el ámbito de la fitopatología, desde hace algún tiempo, se sabe que ciertos suelos son “inmunes” a diversas enfermedades, a pesar de que la planta se encuentre en condiciones de padecerlas.  Tales suelos son llamados supresivos. Probablemente, existan distintas razones de tal inmunidad que actúen, según las circunstancias ambientales, individual o sinérgicamente.

 

 

 

Un video sobre la supresividad  en suelos

puede visionarse:  Aquí, pinchando esa

foto en la web original

 

En otras ocasiones, el patógeno si aparece y ataca a los cultivos, empero no genera enfermedad alguna, o lo hace durante algún tiempo, tras el cual pierde su virulencia.  Se han propuesto diversos factores como posibles responsables de la enfermedad, tales como: granulometría, aireación-drenaje, pH, compuestos, orgánicos inhibidores, competencia con la rizosfera por los nutrientes, antibiosis de las comunidades microbianas naturales del suelo y del propio huesped, etc.

 

En general, se investiga preferentemente en los presuntos orígenes biólogos de la enfermedad, aunque también se indaga sobre el papel de ciertas variables abióticas. Más raros son los enfoques que buscan la supresividad vs conductividad de determinados tipos de suelo o edafotaxa a una determinada enfermedad. Así, por ejemplo, en el sur de Chile (Campillo et al. 2001) detectan que los Ultisoles se comportaban como suelos supresivos respecto a una determinada patología, mientras que los Andisoles demostraban ser fuertemente conductores o susceptibles a la misma.

 

Es bien patente que se trata de un ámbito de exploración difícil, pero también pluridisciplinar y novedoso. Bien pudiera ser que la supresividad fuera condicionada por las características inherentes de determinados edafotaxa (al menos ante ciertos patógenos). De ser así, relacionar que edafotaxa son supresivos y cuales conductores, mediante bases de datos y cartografías de suelos, pudiera dar lugar a desglosar la edafodiversidad de un territorio bajo esta óptica más utilitarista. Tal iniciativa ayudaría en gran medida  a paliar las graves pérdidas económicas que se generan en la producción agraria.  Se trata de una línea de investigación que aun se encuentra en su infancia respecto a la supresividad de supuesto origen biológico.

 

Cuando la planta ayuda a la supresividad del suelo, de le denomina resistencia inducida y al parecer ocurre debido a que el cultivar acarrea parte de la rizosfera que lleva una cepa escasamente virulenta del patógeno. Vamos, que en términos coloquiales, los suelos también pueden ser vacunados al estilo de los seres humanos ¿Sorprendente no?  

 

En cualquier caso, lo más común es asumir que, la supresividad puede estar inducida por diversos factores simultáneamente, tales como la biología del suelo, incluyendo sus rizosferas y micorrizas. Del mismo modo, la textura el drenaje-aireación de un suelo, su contenido en nutrientes y materia orgánica , el pH  y otras variables abióticas, también pueden ser de suma importancia. Por tanto, tales propiedades pueden ser beneficiosas en ciertos edafotaxa, mientras que en otros no. Ahora bien, también se puede tratar al paciente tomando las medidas terapéuticas oportunas. 

 

Como en el caso de la piel y el tracto intestinal, mantener una microflora saludable se considera el sistema más eficiente. Pero, ¿Por qué?

 

Fuentes de supresión:

  • competición por los nutrientes
  • antibiosis de planta o microflora asociada
  • parasitismo por otro microorganismos del suelo
  • Propiedades del suelo

 

Las micorrizas son muy importantes

en la supresividad de las plagas

 

Se considera que una poblada y diversa rizosfera y una intensa actividad micorrízica son fundamentales, ya sea por la competencia por los nutrientes con el patógeno y/o debido a que algunos microorganismos generen antibióticos, o sean parasitarios, o bien actúen como depredadores. Por ejemplo, las micorrizas son especialmente efectivas con vistas a eliminar a las enfermedades infecciosas de las raíces del suelo, como puede observarse en el enlace anterior, así como en la imagen que antecede a este párrafo. Sin embargo, también se puede acudir a técnicas físicas, tales como La solarización (cubrir el suelo con un plástico de tal modo que se caliente y se engañen a los huevos del patógeno respecto a la estación climática en que se encuentran, eclosionando inoportunamente para su desgracia). En cualquier caso, no creo que tal técnica deba ser incluida aquí (aunque aparece en  varios documentos que he consultado. La biofumigación es otro procedimiento que consiste, más o menos, en añadir “ciertas” enmiendas al suelo que, al descomponerse, desprendan gases naturales letales para el patógeno. Debo mentar que no soy experto en el tema, por lo que las definiciones de solarización y biofumigación son orientativas, a falta que encuentre a Antonio Bello para que os las explique debidamente. Vuelvo a reiterar que en mi modesta opinión una cosa son los suelos supresivos y ora generar supresividad.

 

 

 

Un esquema de cómo generar supresividad

en un suelo mediante solarización

 

Debido a que una actividad biológica intensa y diversificada parece ser fundamental, las enmiendas orgánicas son utilizadas con vistas a nutrir bien al enemigo de los perversos patógenos. Del mismo modo, retornar la mayor cantidad de restos del cultivo (rastrojos) al suelo, es otra estrategia empleada. El laboreo mínimo, agricultura con labranza “0”, o la rotación de cultivos son otras alternativas propuestas en la bibliografía. Sin embargo también considero que quedarían mejor clasificados en otros sistemas de la lucha contra las plagas que conciernen a los fitopatólogos. Empero así viene en una buena parte de las páginas Web que he visitado.

 

 

Rotación de Cultivos

 

Cabe mentar que todos los suelos en estado natural (sin cultivar) parecen atesorar un cierto grado de supresividad, empero el arado, los monocultivos, etc. destruyen tan equilibrio natural, como en la piel y el tracto digestivo del ser humano otros agentes, e incluso un exceso de higiene. A veces, la supresividad de un suelo concierne a varios potenciales patógenos simultáneamente. Vamos como una vacuna polivalente. Empero también es cierto que se ha detectado que la supresividad dura un tiempo, tras el cual la “vacuna” pierde su efectividad.

 

En la siguiente tabla se muestra como a mayores biomasas microbianas en el suelo, la supresividad resulta ser más efectiva. He dejado el encabezamiento en suahili para que pinchéis el enlace en donde se muestran estas y otras tablas.  Información adicional una vez más en suahili, la podéis bajar de este pdf (la traducción al idioma de nuestro imperio es mía).

 


Different levels of soil biota in suppressive and non-suppressive soil at Avon SA

 

 

Suppressive

 Non-suppressive 

Biomasa Microbiana (µg c/g)

 250 – 500

 200 – 450 

Biomasa microbiana cerca del rastrojo: Julio

 750 – 850

 500 – 675  

Biomasa microbiana cerca del rastrojo:: Agosto

 600 – 700

 400 – 525

 

 

Respecto a presuntos tipos de suelos, tan solo recordar que las poblaciones microbianas que alberga dependen de su superficie real del mismo. Dicho de otro modo, de su capacidad de carga, por lo que os recomiendo que echéis un vistazo a estos post, ya que pudieran tener que ver con el asunto que hoy nos preocupa. Raíces y organismos viven en la superficie de los suelos, no en el interior de su materia, como veréis.

 

Pido disculpas por los defectos de forma que pudiera tener este post, ya que no soy experto en la materia (ni de lejos). Eso sí me pongo inmediatamente a buscar al Dr. Bello (que no es feo pero, tampoco es para tanto), que ¡ya esta bien! de que mire para otro lado cuando le mento que vuelque algunos de sus conocimientos en la weblog de su antiguo alumno ¡Será impresentable! Se va a enterar.

 

Juan José Ibáñez

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Comentarios

Me gusto el artículo y el tema se me hace muy interesante, me gustaría si se pudiera me mandaran información sobre este tema; soy doctor en ciencias y me gustaría realizar un trabajo sobre suelos supresivos en México.

Les envió un cordial saludo y quedo a sus órdenes.

Dr. Benjamín Zamudio

¿NUEVO ENFOQUE o retorno al pasado natural? Sencillamente apasionante. El suelo NO es sólo particulas individualizadas en cierto arrego espacial como el hombre tampoco es ajeno al continum desde el más aparente insignificante micro-organismo hasta el cosmos mismo. Invita el tema a la reflexión.

Buenas tardes desde aquí (España). Gracias por tus elogios. Lamentablemente no trabajo en biología del suelo desde los 25 años. Pero en la web, buscando por suelos supresivos o supressive soils encontrarás varios artículos de interés.

En España Antonio Bello Perez del Centro de Ciencias Mediambientales es un gran experto. Encontrarás su dirección en la Página Web del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Cordiales saludos

Juanjo Ibáñez

me parece que los articulos publicados en este sitio son de gran interes, sobre todo para las personas que estamos relacionadas con el tema, felicitaciones.

estoy realizando un trabajo sobre las micorrizas y el efecto que estas tienen respecto a la retencion de agua en el suelo, quisiera saber donde puedo encontrar informacion relacionada. gracias por su colaboracion.

Estimada Martha Elena, que bueno que estas trabajando con micorrizas. Lo poco que se de ellas, se refiere a que hacen tanto mas eficiente la exploración del suelo por las plantas. Ademas de los nutrimentos y el agua, disminuyen la suceptibilidad a los rizopatógenos. Pero si encuentras o sabes de efectos en la retención de humedad, bien valdría la pena que nos obsequiaras un comentario.

[...] cuenta de los patrones detectados. En cierto sentido, este asunto me recuerda al enigma de los “suelos supresivos” del que ya hablamos en un antiguo post. Sin embargo, en el caso que hoy nos ocupa, habría un [...]

[...] patógenos, al contrario que en otros. Ya os hablamos hace algunos años de los denominados suelos supresivos. El siete de mayo de 2010 el boletín de noticias ScienceDaily divulgó la noticia de que tal [...]

[...] de las poblaciones de los patógenos de las plantas e incluso llegar a producir lo que se denominan suelos supresivos, en los que tales enfermedades no prosperan. Debido a que diferentes plantas son susceptibles a [...]

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