Panorama Edafológico Consideraciones Cuasi Finales (Régulo León Arteta)

 

Tras hablar en un post anterior sobre este tema, debemos reflexionar ahora sobre nuestra posición en el contexto mundial, en donde los países del tercer mundo mantenemos una dependencia tecnológica del exterior. La cual va desde la industria del petróleo, hasta la maquinaria e insumos de la producción rural. También a escala planetaria está el éxodo de la población, en el que los que emigran provienen primordialmente del campo. Esto ha ocasionado el abandono de las tierras de cultivo y el engrosamiento de los cinturones de miseria de las grandes ciudades, hasta de países desarrollados. Dicha locura ha sido favorecida por la especulación irracional en las materias primas, por transnacionales que alteran hasta los precios de los alimentos, en aras de la neurótica acumulación del poder basada en las ganancias a cualquier precio y el “todo vale”. Dos compañías norteamericanas la Cargill Inc., y la Continental Grain especulan (..)

 

 

La multinacional Cargill (USA) quema grandes extensiones

de selva amazónica en Brasil para imponer plantaciones de soja.

Foto: Cortesía Greenpeace

 

 

(Versión  apoyada en el prólogo de la 3ª edición de la Nueva Edafología)

 

(…) desde el 35 al 50% del mercado mundial de granos, para lo cual llegan a utilizar incluso satélites espías con vistas a la estimación de cosechas. En términos generales, la especulación de materias primas ha sido el objetivo real de los genocidios y las guerras ya sea mediante burdos pretextos o actuando descaradamente, como ocurrió en la invasión de Irak.

 

 

 

Per Ler tiene apenas 13 años y ya es un experto en el manejo de las armas. Milita en los Kersay Doh, los Soldados de la Montaña Sagrada de Dios. Ha aprendido a matar al enemigo, los soldados de Myanmar, de notoriedad tristemente reciente (www. AI Asociación de Médicos Progresistas)

 

Ya casi nadie duda de que dichos “negocios” agraven socialmente las consecuencias de las sequías y hambrunas que asolan a grandes regiones del planeta, y con ellas la reaparición de enfermedades como la peste blanca o tuberculosis, un padecimiento agudizado por  cepas multiresistentes a los antibióticos. Este último hecho vuelve a ser el producto de la sed desmedida de ganancias: el uso indiscriminado de los antibióticos. La tuberculosis, que fue considerada uno de los antiguos flagelos de pasado, ya casi erradicados, retorna de nuevo asociada o no a las nuevas pandemias, como lo es el SIDA. Tal ha sido el contexto de la investigación científica en países como México.

 

Pero retornemos el tema e esta bitácora y hablemos de suelos. Durante mucho tiempo, se privilegió su análisis químico,  que junto con las variedades “mejoradas”, la aplicación masiva de fertilizantes y otros agroquímicos, siguen siendo los pasaportes para llegar al paraíso del modernismo productivista. Sólo a mediados del siglo pasado comenzó el interés por el estudio e interpretación generalizada de las propiedades físicas del suelo. Por su parte, las investigaciones de la biología del sistema edáfico, no se extendió hasta finales del aquella centuria, Actualmente todos estos aspectos han comenzado a dejar de considerarse como una mera curiosidad descriptiva.

 

 

 

Una muestra muy pequeña de artrópodos del suelo,

 que incluye algunos insectos. www. biología de suelos FAO

 

Hoy en día se le atribuyen al suelo propiedades multifuncionales, de importancia determinante para la permanencia de la actual forma de vida sobre la tierra. Esta es una de las razones por la que entre otros aspectos se ha revalorizado la importancia de los invertebrados en tres asociaciones funcionales, así como su papel en el ciclo de la materia orgánica. Con ello se espera estar contribuir a la propuesta de Eckholm: “convertir en positiva la cadena negativa de reacciones inevitables” y reestablecer la comunicación con Natura.

 

Algunos de nosotros, ya hemos superado la concepción de la tierra como bodega de nutrimientos y agua, incluyendo ahora su relación con la cubierta vegetal y la producción de oxígeno. No obstante, sólo unos cuantos la consideramos como un ente vivo, el más grande que existe, por su repercusión sobre los climas locales, el secuestro del carbono, el calentamiento global, e hidrología de las tierras emergidas.

 

 

 

Ciclo del agua: tomado de la biblioteca digital del ILCE.

 

La zona vadosa comprende desde la superficie del suelo hasta los mantos freáticos, en donde los generalmente devaluados 18 centímetros superficiales del suelo orgánico tienen un papel determinante.

 

Por otra parte, resaltamos que de la calidad del suelo depende además de la calidad y cantidad de las cosechas, en gran medida la calidad de agua y aire, recursos cada vez más limitados y/o deteriorados. Esta propuesta, se encuentra indudablemente ligada también con el uso más racional de la energía, y sobre todo la que procede de fuentes fósiles, dada sus repercusiones colaterales sobre el ambiente. Todo ello nos obliga a definir criterios, así como establecer mecanismos operativos que nos permitan optimizar su aprovechamiento no sólo sustentable, por cuento lo deseable sería promover el concepto de calidad del suelo debido a su relevancia sobre la calidad de la vida y la seguridad humana, reconocidas por las Naciones Unidas. De aceptarse estos postulados, cambiarían las lamentables circunstancias y precarias condiciones sociales que actualmente sufre el animal humano, dirigiéndonos hacia un ámbito sustentable que nos permita satisfacer desde las necesidades más básicas hasta las trascendentes, en el ejercicio pleno de la libertad de ser uno mismo y a la vez pertenecer a una sociedad global en constante evolución y respetuosa de la armonía natural.

 

Una de las repercusiones de tan deseado cambio consistiría en trascender del imperante eficientismo cuantitativo, a la mejora de la calidad alimenticia de nuestras cosechas, lograda mediante la excelencia de la nutrición vegetal, el riego y hasta del manejo de la salinidad, y otros problemas de degradación edáfica.

 

En el concepto calidad de vida convendría considerar, entre otros aspectos, el incremento de la proporción en nuestra ingesta cotidiana de proteínas, actualmente desbalanceada a favor de los carbohidratos amiláceos y grasas saturadas, que resulta evidente casi a escala mundial. La oferta de cereales, hortalizas, frutas y oleaginosas, libres de elementos tóxicos y de alto valor nutritivo, puede contribuir a la disminución de ateroesclerosis, hipertensión y varias enfermedades degenerativas actualmente en franco ascenso, aún en países pobres.

 

  

Los Problemas de la Alimentación

y la obesidad en el mundo desarrollado

 

En otras palabras, revalorar la importancia de nuestros alimentos considerando la máxima hipocrática de “Que el alimento sea tu medicina y tu medicina el alimento”.

 

No de menor importancia resulta la producción de forrajes con alto valor nutritivo, por cuanto disminuye la presión del ganado sobre los pastizales y áreas cultivadas, elevando de paso la calidad y reduciendo los costos de los productos pecuarios. Todo ello contribuiría  además, a recuperar la misión olvidada de “la agricultura guardiana de la salud humana” en palabras de Pasteur hace ya dos siglos.

 

En conclusión, se está empezando a trascender el calificativo del suelo como un recurso más del Homo sapiens al reconocer su calidad de ente vivo, que si bien nos es igual al concepto de ser viviente, tampoco puede considerase como algo inerte. Es urgente cambiar el “uso y manejo” por “cuidado” y “salud”. Sin embargo, aún falta mucho por hacer en este ámbito. Debemos buscar el restablecimiento de una convivencia respetuosa y amplia con la madre tierra. Conviene enfatizar que la historia olvidada, muestra que de la salud de la biota terrestre y desde luego la del “animal humano” dependen la salud del suelo. Tal supeditación es de una magnitud tan inimaginable como lo es nuestra amnesia, hecho que puede comprobarse cotidianamente en los periódicos y otros medios de comunicación (o mejor sería decir de manipulación) da la masa ciudadana, como la caja idiota. Una disciplina que no reclama la calidad de excelencia que dicen atesorar otras, pero que puede auxiliarnos con conceptos frescos a la ingente tarea de aproximarnos a esa convivencia respetuosa. Aunque el reto puede parecer abrumador, las opciones cotidianas de la mayoría de la humanidad no hacen justicia al Homo sapiens.

 

Regulo León Arteta

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