La Creatividad de los Científicos y el Origen de Sus Teorías

Todas las teorías desarrolladas por la filosofía y sociología de la ciencia son meros modelos, y como tales, distan, en mayor o menor medida, de la realidad, sea esta lo que sea. La indagación sobre tales temas parece ser irreductible a nuestros conocimientos actuales. Quizás en el futuro……..

 

Pensé durante mucho tiempo escribir este post, pero sinceramente no me atrevía. Hasta yo mismo había sido presa de tales “eurekas” científicos. Pero ¿Quién me iba a creer? La noticia que os voy a mostrar hoy constata científicamente mi conjetura (jamás escrita). Siempre solemos pensar que a los grandes creadores artísticos, y científicos que postulan teorías con mayúscula, les viene Dios a ver y “zas”. O simplemente que son consecuencia de un largo proceso de asimilación, digestión y criba. Y en parte es así, pero sólo en parte. Siempre me llamó la atención de que en muchas biografías de los gigantes de la ciencia aparezca la creatividad asociada al sueño. Así lo dijo Descartes tras escribir “El Método”. ¿Os acordáis de la manzana de Newton durante una siestecita, bajo el mítico árbol bíblico? No se trata de casos exóticos, sino que ocurre con harta frecuencia.  Pues bien, investigadores de la Universidad de Santiago en California, acaban de publicar un estudio en el que se corrobora mi “conjetura innombrable”. Durante los estados REM del sueño, se resuelven muchos problemas científicos que parecen infranqueables a los investigadores durante la vigilia. Y como ellos señalan, se trata de un hecho que ocurre muy frecuente. Sin embargo, mi conjetura va más lejos. También parece darse con estados alterados (o singulares) de consciencia, como los generados por las “meditaciones místicas” o las propias drogas. En el caso del sueño, los autores del estudio postulan que se desarrollan nuevas conectividades entre grupos neuronales, previamente inconexos, que dan lugar a poder realizar nuevas asociaciones de ideas. Bien pudiera lo mismo ocurrir en los otros ejemplos aludidos. Obviamente se trata de un tema difícil de casar en la filosofía, sociología y psicología de la ciencia. La razón es obvia; no se ha investigado casi nada en este tema. Posiblemente la timorata imagen que desean ofrecer los científicos, hablando como sacerdotes que atesoran la verdad toda la verdad, y nada más que la verdad, les impide explicitar el modo en que muchos lograron tener las iluminaciones que dieron lugar a sus teorías. ¿Qué podemos decir al respecto, a parte de esta estupidez? 

 

 


Paisajes Oníricos. Fuente Memoria de un Mediocre

Que quería ser más que un mediocre

 

Comenzaré con una experiencia personal. Cuando era joven, y por lo tanto transgresivo, solía fumar hachís antes de irme a la cama. De hecho, de vez en cuando aun lo hago. A menudo, mi cerebro comenzaba a revolucionarse (ir a toda velocidad) y de pronto…… “eureka”, daba con la solución a un problema científico que me preocupaba desde hacía tiempo. Hace unos años, mi hermana me pasó una cinta de video que había grabado de una serie de televisión. A veces ocurría (no se la razón) que al poner en marcha tales videos se escuchaban a los personajes hablar en dos idiomas superpuestos (el original y la traducción al español). En estos casos, es materialmente imposible descifrar el significado de las conversaciones. Pero uno de esos días, un amigo me había regalado un poco de hachís. Me desentendí de la película, comencé a inhalar el humo del “canuto” y tras ello asente mis posaderas en la mecedora frente al televisor. De pronto, para mi sorpresa, me percaté que entendía absolutamente todo, sin la menor dificultad. Volví a repetir la experiencia al día siguiente y más de lo mismo. ¡No, no alucinaba!, este producto no tiene tales efectos, afortunadamente. Las drogas (siempre desaconsejables; no las defiendo ni mucho menos), abren estados de conciencia que permiten percibir “cosas” que ¿en plenas facultades? Se nos antojan imposibles para la mayoría de los humanos. ¿Sabéis lo que era  Le Club des hachichinse”?. Pues en el Club del Hachís (sito en Francia) se reunían  Voltaire, Baudelaire y otros intelectuales de la época, con vistas a experimentar ese tipo de percepciones y fomentar su creatividad.  Reitero, hay otros métodos menos perjudiciales y más seguros, al margen del sueño que…………..

 

 

 

Paisajes oníricos. Fuente: Antón Castro

 

Las técnicas de meditación profunda que postulan ciertas doctrinas orientales generan también estados ¿alternativos? de conciencia que abren las mentes, son más saludables y puede uno adiestrarse, sin el menor riesgo para la salud; más bien todo lo contrario. Obviamente no se trata de serendipidad, ni tampoco podemos decir que tales ideas sigan ni el método inductivo, ni el hipotético-deductivo, ni nada parecido.  ¿Entonces que ocurre?: ¡El cerebro es un misterio! Me vienen a la cabeza a los chamanes de ciertos pueblos aborígenes que utilizan sustancias naturales estupefacientes (etnobotánica) para resolver……..

 

En la teoría de sistemas complejos, cuando grupos de cosas se conectan por primera vez, no es inusual que el sistema altere su comportamiento bruscamente. Bien pudiera ser este el caso. Luego el investigador, pone orden y construye la teoría formalmente (tarea que puede llegar a ser francamente difícil). Como algunos matemáticos y físicos reconocen, primero surge la solución “de la nada” y luego se trabaja para darle una forma rigurosa y lógica. Creo recordar que ciertos colegas decían algo así del físico relativista David Bohn, que también le daba a la mística (ver nuestro post ¿Filosofía Cuántica?). Más concretamente, leí que solía acertar con el resultado, aunque los desarrollos matemáticos que le precedían no eran correctos, a menudo. ¿Sería porque meditaba? De todo esto os he ido hablando en los post incluidos en las categorías de “Diversidad, Complejidad y Fractales”, así como en la que concierne a “Redes Complejas, etc.” Por tanto, quizás todo lo dicho pueda reducirse a un mecanismo universal que atesoran todos los sistemas no lineales abiertos a los flujos de energía, materia e información. ¡Así de simple!. ¡Tal vez!.

 

 

 

Paisajes Oníricos. Fuente: Antón Castro

 

En cualquier caso, estos ejemplos rompen las miradas clásicas que solemos realizar sobre la lógica de los descubrimientos y los contextos de sus justificaciones. No estaría mal seguir por la línea que abren los investigadores de la Universidad de San Diego, por cuanto podríamos “entrenar” nuestros cerebros (como los atletas hacen con sus músculos) con vistas a ser creativos, sin tomar  las m malditas “pastillitas de la farmaindustria”, que comienzan a ser la moda en USA. ¿Dopaje científico? Mejor no ir por ahí, no sea que se nos prohíba hasta beber un buen vaso de vino. Y recordar que las drogas no son la mejor solución, sino a menudo la peor, a parte que todo requiere adiestramiento, y en este caso los efectos secundarios son demoledores.

 

Veamos primero lo que nos dice Wikipedia, para pasar después, sin solución de continuidad a la noticia científica. Me parece un trabajo revelador sobre el que habría que seguir profundizando. Quizás un día en las Facultades Universitarios se imparta una asignatura destinada a mejorar nuestra manera de pensar por vías que hoy nos parecerían inauditas. No obstante, hoy por hoy, son raras incluso las que se centran en explicar a los jóvenes estudiantes en que consiste el método científico. Así de racionales somos. Eso sí, 2000 científicos son capaces de reunirse para especular sobre el “gen de Dios” o la “píldora de la felicidad”.       

 

Juan José Ibáñez       

 

 

De acuerdo   a Wikipedia:

Soñar es un proceso mental involuntario en el que se produce una reelaboración de informaciones almacenadas en la memoria, generalmente relacionadas con experiencias vividas por el soñante el día anterior. El soñar nos sumerge en una realidad virtual formada por imágenes, sonidos, pensamientos y/o sensaciones. Los recuerdos que se mantienen al despertar pueden ser simples (una imagen, un sonido, una idea, etc.) o muy elaborados. Los sueños más elaborados contienen escenas, personajes, escenarios y objetos. Se ha comprobado que puede haber sueños en cualquiera de las fases del dormir humano. Sin embargo, se recuerdan mejor los sueños y estos son más elaborados en la llamada fase MOR (Movimientos Rápidos de los Ojos; en inglés, REM: Rapid Eye Movement), que tiene lugar en el último tramo del ciclo del sueño.

 

 

La creatividad del cerebro dormido

‘Yesterday’, la tabla periódica, la transmisión química de los impulsos nerviosos o la estructura del anillo de benceno. Todas ellas fueron vislumbradas en sueños por sus creadores antes de convertirse en realidad.

FUENTE | El Mundo Digital ; 09/06/2009

 

Paul McCartney, Dimitri Mendeleiev, Otto Loewi y Friedrich Kekulé, igual que otros muchos, resolvieron sus problemas de creatividad mientras dormían. Incluso Jack Nicklaus, el mítico jugador de golf, logró mejorar su swing gracias a Morfeo. Un trabajo publicado en ‘PNAS’ confirma que la fase REM potencia la creatividad a la hora de resolver problemas.


El 17 de marzo de 1869 Dimitri Mendeleiev cumplía se tercer día de encierro en su estudio de San Petesburgo trabajando con una particular baraja de cartas que disponía de distintas formas. Intentaba dar con la forma ideal de ordenar los elementos químicos conocidos hasta la fecha, cuyos nombres y propiedades había escrito en tarjetas, pero no terminaba de dar con una solución que le satisficiera. Una noche en que se quedó dormido sobre su escritorio se despertó sobresaltado. Había desarrollado en sueños la tabla periódica.


Presumiblemente, Mendeleiev había atravesado con anterioridad las fases de la solución de problemas de creatividad. En un primer momento, se producen enfrentamientos intensos y a la vez nada fructíferos con los elementos del conflicto. Ante la falta de resultados, se aparca el problema aunque poco después se entra en una etapa de trabajo inconsciente. Por último, la solución aparece de forma repentina y, con frecuencia, durante el sueño.


“Desde hace mucho tiempo se ha especulado que la solución de problemas de creatividad mejora gracias a determinados estados mentales, como el sueño o la reflexión en silencio, que favorecen el entendimiento”, explican los autores en las páginas de ‘Proceedings of the National Academy os Sciences’ (PNAS). Sin embargo, “no se han explorado los mecanismos subyacentes“.


Los investigadores, de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos), idearon un experimento para averiguar si el sueño mejora la capacidad de resolver problemas de forma imaginativa y si hay alguna fase que interfiera especialmente en el proceso. Para ello, utilizaron un test de asociación remota, que consiste en presentar tríadas de palabras al participante que después debe proponer una cuarta relacionada con las anteriores. Por ejemplo, para ‘queso’, ‘cielo’ y ‘océano’ la respuesta sería ‘azul’.


Los 77 participantes se dividieron en tres grupos. Uno que dormiría una siesta con sueño profundo (fase REM), otro que tendría sólo un sueño ligero y un último que simplemente descansaría. Las pruebas se realizaban una por la mañana y otra por la tarde, después del periodo de relax. Además de estos test, los autores analizaron también la memoria de los sujetos pero no hallaron diferencia alguna entre los grupos.


Entonces, ¿cómo se puede explicar que los que no durmieron y los que lo hicieron de forma ligera no mejoraran sus resultados en el test de la tarde mientras que los que alcanzaron la fase REM lo hicieron un 40% mejor? Los autores descubrieron que, si bien el simple paso del tiempo es suficiente para dar con soluciones a problemas en los que ya se ha trabajado, sólo la fase REM potencia la creatividad cuando se trata de conflictos nuevos“, explica una de las investigadoras. La razón está aún por explicar, pero los autores sugieren que durante esta fase del sueño es cuando se forman nuevas redes de información a partir de datos que no estaban antes asociados en el cerebro. Como dijo el propio Kekulé: “Aprendamos a dormir y entonces quizá encontraremos la verdad”.

Autor:   Cristina de Martos

 

Juan José Ibáñez   

 

Sumario de los post editados en “Curso Básico sobre Filosofía y Sociología de la Ciencia hasta este post (pinchar en los números para desplegar los post)

 

¿Qué es esa cosa llamada Ciencia?

El Método Científico

Curso Básico sobre Filosofía y Sociología de la Ciencia

Reduccionismo Epistemológico

Ciencia e Inducción [1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13]

El Círculo de Viena y el Positivismo Lógico [41]

Filosofía de Karl Poper: El Falsacionismo [14, 15, 16, 19, 20, 21, 23, 24, 25, 26]

Filosofía de la Teoría de la Evolución y Sociedad   [17, 18],

Naturaleza y enseñanza de la Ciencia [22]

Las Teorías Científicas Como Estructuras Complejas

La Filosofía de Imre Lakatos  [28, 29, 30, 31, 32]

La Filosofía de Thomás Kuhn [33, 34, 35, 36, 37, 71]

Filosofías Radicales de la Ciencia: Feyerabend y más  [38]

Filosofía de la Ciencia versus filosofías científicas [39]

¿Es la mente fractal? [40]

¿Filosofía Cuántica? [42]

Seredipidad o Serendipia y la Lógica de los Descubrimientos Científicos [43]

El Dudoso Estatus de los Ciencia Modelos de Simulación Predicativos [44]

Filosofía de la Tecnología y Ortega y Gasset [45]

Los Conceptos y Sus Limitaciones: Vivir en la Incertidumbre [46]

Nominalismo, Realismo y Conceptualismo: Sobre el significado de concepto [47]

Pensamiento Analógico y Pensamiento Digital: Acerca de lo Continuo y lo Discreto [48]

El Discurso Científico, Conceptos Contrarios y Jean-Marc Lévy-Leblond [49]

Sobre Ciencia, Filosofía de la ciencia y religión: [50]

Clasificaciones, la Percepción del Mundo y el Progreso Acumulativo de la Ciencia [51]

El Concepto de Especie, Tipos de Suelo y la Filosofía de la Ciencia: Realismo Promiscuo [52]

Números mágicos [53]

Bruno Latour y los Estudios Sociales de la Ciencia [54, 55, 58, 59, 60]

Reduccionismo epistemológico y ontológico (las teorías del todo) [56]

Sobre lo continuo y lo contiguo  [57]

Tipos de Conceptos Científicos: [61, 62, 63]

Leyes, teorías, conjeturas e hipótesis en Ciencia [64]

Concepto y tipos de Modelos Científicos [65]

La Crisis de las Ciencias Taxonómicas  [66]

Las Incertidumbres de la Ciencia: Ajustes a los Modelos de Regresión Estadística  [67]

Los Fracasos Experimentales y Su Valor en Ciencia  [68]

Relaciones Causa-Efecto en la Práctica Científica  [69]

La Mente Humana Como Reflejo del Mundo Natural (y Viceversa)  [70]

Clasificación de las ciencias (el caótico árbol del conocimiento)  [72]

Sociología de la Ciencia: Verdades y Falsas Verdades en Ciencia: Los Tópicos Impregnantes  [74]

Pensamiento Cualitativo y Pensamiento Cuantitativo en la Práctica Científica  [75]

Concepto de clasificación para los más jóvenes [73]

Ciencia Básica versus Ciencia Aplicada  [76]

EL Nacimiento de una Ciencia: Generalidades y Análisis de un Caso Concreto  [77]

La Creatividad de los Científicos y el Origen de Sus Teorías  [78]

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Comentarios

En el prólogo a su obra titulada “El libro de los sueños”, el escritor Jorge Luis Borges menciona una cita del poeta Samuel Taylor Coleridge: “The images of wakefulness inspire sensations, but during sleep, sensations inspire images”.

Entre los ejemplos recopilados en dicho libro, Borges relata la historia del poema dedicado al palacio de Kubilai Khan, el rey de los mongoles, para cuya composición Coleridge se inspiró en un sueño. Es interesante, viene a decir, que el arquitecto real que años antes había construido el palacio se había inspirado para su diseño también en un sueño.

Si Emilio,

No se trata de ciencia, sino de creatividad, subcosnciente e insconciente. Pero hablando de ciencia, se me olvidaba el caso de Wallace que tu conoces mejor que yo y que llego a las posiblemente "desafortunadas" mismas conclusiones de Sarwin en pocos días mientras padecía un ataque de malaria. Poe eso me inclino más por "estados alterados de consciencia" sensu lato (muy lato).

Un abrazo

Juanjo

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