Recarga, Contaminación y Salinización de Acuíferos

Según la especialidad de los investigadores, intentamos solucionar los problemas ambientales que nuestra sociedad genera haciendo uso de nuestros conocimientos, siempre sectoriales y sesgados por nuestros respectivos objetos de estudio. Ahora bien, el impacto humano sobre los recursos naturales requiere de equipos multidisciplinarios en los que deben intervenir especialistas de muchos ámbitos del conocimiento científico. De no ser así, el remedio puede ser peor que la enfermedad. Sin embargo, aun siendo prudentes, debe tenerse encuentran que las aguas depuradas no se encuentran exentas de encontrarse física, química y biológicamente contaminadas “de algún modo”. En caso contrario, ¿Por qué nos las reciclamos y los volvemos a ingerir? Día a día, se encuentran nuevos contaminantes emergentes, es decir, cuyos riesgos no han sido previstos en la legislación con vistas a la depuración de aguas residuales. Hoy os mostraremos como un virus (probablemente entre otros muchos patógenos) causante de problemas gastrointestinales vive tranquilamente en los acuíferos, al parecer sin problemas, por lo quien beba de esas aguas (…). Y toda esta desiderata viene a cuentas de la nota de prensa que vamos a tratar hoy: “aguas residuales depuradas para frenar la salinización de acuíferos”. El objetivo estriba en paliar la intrusión de las aguas marinas en las zonas litorales del levante español, debido a la sobreexplotación de las aguas dulces que contenían con anterioridad los acuíferos. Ciertamente la idea parece muy interesante.  Sin embargo, si atendemos a ejemplos como el del caso del mentado patógeno (segunda nota de prensa que reproducimos abajo) constatamos que de ser bebida, o irrigar con ella los cultivos, se pueden generar riesgos para la salud pública que hoy desconocemos. Ciertamente, que los responsables de esta iniciativa, muestran ser conscientes de los retos que se les plantean. Ahora bien, la ciencia aun desconoce numerosos riesgos potenciales, detectándose día a día nuevos contaminantes emergentes. Francamente, aun reconociendo las bondades de la iniciativa, se me antoja un tanto arriesgada. Permítanme que les narre por encima un hecho un tanto sorprendente que me comentaron en Lanzarote.

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Intrusión de aguas salobres en acuíferos litorales. Fuente: UNESCO

(…) Ya os hablaré un día sobre el ingenioso sistema agrario tradicional  y sustentable que llevan a cabo los agricultores de esa isla del archipiélago canario conocida por Lanzarote, en un clima extremadamente árido con vista al cultivo de la vid. Pues bien, a alguien, “razonablemente”, se le escurrió la idea de utilizar las aguas “desalinizadas” del mar con vistas a implantar el riego e incrementar ostensiblemente la producción de las cosechas. ¿Qué está ocurriendo?. Sencillamente que los suelos regados con aguas desalinizadas se están salinizando ¿¿??. El rocío (muy importante en estos sistemas tradicionales) se encuentra compuesto por agua muy limpia de iones, empero no parece ocurrir lo mismo con la procedente de las desaladoras, a pesar de que cumplan los criterios de la legislación vigente. ¿Nos vamos entendiendo?. El problema es que contaminamos más velozmente, a la par que aumentamos la cantidad y variedad de sus productos (incluyendo patógenos) peligrosos, que tecnologías eficientes creamos para su “genuina descontaminación”.  De hecho la propia Unión Europea reconoce que las listas de agentes contaminantes se tornan obsoletas aun antes de que se aprueben las nuevas legislaciones. Cada uno que extraiga sus propias conclusiones.

Aun ignoramos que patógenos pueden sobrevivir en los acuíferos. Estos sistemas subterráneos son complejos, careciendo aun de conocimientos científicos sólidos con vistas a gestionarlos debidamente. Eso si, en materia de sobreexplotación la sociedad industrial ha realizado notables progresos. Y este es el problema. Sin la investigación básica adecuada gestionar muchos recursos adecuadamente sigue siendo una empresa arriesgada, sujeta a archiconocidos y estrepitosos fracasos. Y cuando aparecen aprendices de brujos que piensan que lo saben todo (¡que atrevida es la ignorancia!) es como para echarse a temblar: el remedio que la enfermedad. Eso sí, en este caso concreto, reitero que la opinión del científico consultado resulta ser bastante prudente, al contrario que en otros muchos casos. Pero lean luego la noticia acerca de la supervivencia del mencionado virus, entendiendo que pueden habitar allí otros muchos (…). Como mostraremos en otro post, las aguas residuales son puntos calientes de biodiversidad vírica, habiéndose detectado, con unos pocos análisis, la existencia de decenas de ellos que son “desconocidos para la ciencia”.  ¿Pueden los sistemas de depuración de estos elixires erradicarlos todos?.       

Juan José Ibáñez

Aguas residuales depuradas para frenar la salinización de acuíferos

La Universitat Jaume I de Castelló coordina un ambicioso proyecto financiado por Coca-Cola Foundation que busca hacer frente al problema de la salinización que afecta a los acuíferos costeros a través de la recarga artificial con aguas residuales urbanas regeneradas.

FUENTE | Universitat Jaume I

22/09/2011

El Instituto Universitario de Plaguicidas y Aguas (IUPA) de la UJI lidera el proyecto financiado por Coca-Cola Foundation (Atlanta, EE.UU.), cuya primera fase, de un año de duración, consistirá en seleccionar las áreas piloto más adecuadas entre los acuíferos litorales de la Comunidad Valenciana, realizar estudios hidrogeológicos de detalle en las mismas, diseñar el sistema más apropiado para inyectar el agua tratada en depuradoras a los acuíferos, establecer los mecanismos de control y comprobar la eficacia a la hora de frenar la intrusión del agua del mar en el subsuelo.

La iniciativa responde a la puesta en práctica de las recomendaciones contenidas en el informe Methodological basis for Water Neutrality Projects. Case study: Colebega Plant (Valencia, Spain) [Bases metodológicas para proyectos de neutralidad en el agua. Caso de estudio: Planta de Colebega (Valencia, España)] realizado en 2010 por el IUPA a través de un convenio firmado entre la UJI, Coca-Cola España y Colebega S.L., empresa embotelladora de Coca-Cola en la Comunidad Valenciana. El catedrático de Hidrogeología de la UJI Ignacio Morell, coordinador del proyecto, explica que a partir de las ocho propuestas para una mejor gestión del agua que incluía la memoria, desde Coca-Cola Foundation han apostado por llevar adelante el ambicioso proyecto Facing the seawater intrusion recharging coastal aquifers with regenerated waters. Water Recovery Project [Recarga de acuíferos costeros con aguas regeneradas para hacer frente a la intrusión de agua marina. Proyecto de Recuperación de Agua], que cuenta además con la participación del Instituto Geológico y Minero de España y el Instituto Tecnológico de la Construcción de la Generalitat Valenciana, así como con el apoyo decidido de la Confederación Hidrográfica del Júcar y de la Conselleria de Agricultura, Pesca, Alimentación y Agua.

La reutilización de aguas residuales depuradas es una línea preferente de actuación para las diferentes Administraciones Públicas, según destaca Morell, lo que ha favorecido el apoyo al proyecto por parte de las mismas, unido a la posibilidad de dar una respuesta eficaz al importante problema que supone la salinización de las aguas subterráneas en las zonas costeras. La segunda fase del proyecto, que comenzará a finales de 2012 y tendrá una duración próxima a los dos años, incluirá la construcción de las instalaciones piloto necesarias para introducir las aguas regeneradas en los acuíferos y poder estudiar los efectos y resultados. Durante esta segunda fase también se diseñarán las instalaciones definitivas para llevar a cabo su construcción y puesta en marcha en una tercera fase.

Es una actuación compleja desde el punto de vista científico y técnico”, explica Ignacio Morell, señalando que tendrán que hacer frente a aspectos como “los denominados contaminantes emergentes que todavía son poco conocidos. Se trata de compuestos orgánicos relacionados con productos como medicinas, drogas, cosméticos… que actualmente no se depuran adecuadamente. Por tanto, antes de infiltrar este agua a los acuíferos se tendrán que estudiar sistemas eficientes de eliminación de estos residuos”. El catedrático destaca que el proyecto será además la primera actividad realizada por el Grupo de Investigación de Acuíferos Costeros, Unidad Asociada de Investigación creada recientemente entre la Universitat Jaume I y el Instituto Geológico y Minero de España.

El proyecto será presentado oficialmente en la Conferencia Regional sobre Avances en la Gestión de Recursos de Agua no Convencionales en la Región Mediterránea, que se celebrará los días 14 y 15 de septiembre en Atenas (Grecia), organizada por Global Water Partnership–Mediterranean y ‘Mission Water’ Corporate Social Responsibility Programme of Coca Cola 3E, con la colaboración del ministerio griego de Medio Ambiente, Energía y Cambio Climático.

Human Norovirus in Groundwater Remains Infective After Two Months

ScienceDaily (Oct. 20, 2011) — Researchers from Emory University have discovered that norovirus in groundwater can remain infectious for at least 61 days. The research is published in the October Applied and Environmental Microbiology.

Human norovirus is the most common cause of acute gastroenteritis. The disease it causes tends to be one of the more unpleasant of those that leave healthy people unscathed in the long run, with diarrhea and vomiting that typically last for 48 hours. Norovirus sickens one in 15 Americans annually, causing 70,000 hospitalizations, and more than 500 deaths annually, according to the Centers for Disease Control and Prevention.

The results answer a question of great importance to public health, which had driven researcher Christine Moe and her colleagues to conduct this research: If well water becomes contaminated with noroviruses–perhaps from leaking sewer lines or a septic tank — how long do these noroviruses survive in water, and when would it be safe to drink from that well?

To answer that question, they prepared a safety-tested virus stock solution. They then put a known amount of this solution into a container of groundwater from an Atlanta well, which had met Environmental Protection Agency drinking water standards.

The researchers then tested the virus infectivity at days naught, 4, 14, 21, 27, and 61, by having volunteers drink the water on those days. The durability of the virus’ infectivity was unexpected, says Moe. Most of the 13 volunteers became infected at various time points, exhibiting among them the complete range of norovirus symptoms, which endured for as long as five days post challenge. “We were surprised to observe that even the volunteers that drank the water 61 days after we had added the virus still got infected with the norovirus,” says Moe.

Norovirus may remain infective far longer than 61 days. The researchers stored the groundwater at room temperature in the dark, using reverse transcription polymerase chain reaction to determine how much viral RNA remained after 622 days, and again after 1,266 days. They found no reduction after the first interval, and very little at the end of the second interval. Unfortunately, funding was insufficient to test infectivity in human volunteers beyond day 61.

“This study provides further evidence of the need to treat groundwater used for drinking water,” says Moe, adding that the Environmental Protection Agency and other decision-makers who regulate drinking water need to take these findings into account, particularly since roughly half the US population relies upon groundwater for drinking.

To ensure that the volunteers’ health would not be compromised, the investigators conducted the study in a special research unit of Emory University Hospital, while taking a variety of other precautionary measures.

Anticipating a question about who would volunteer to participate in a study with such potentially unpleasant consequences, Moe says that some volunteers have said that “they want to see how good their immune system is, and whether they will actually get sick.” Three of the 13 volunteers did not become sick. One volunteer was the local librarian “who came to the research unit with a huge bag of books that she wanted to read while she was in the study,” says Moe.

Story Source: The above story is reprinted from materials provided by American Society for Microbiology.

Note: ScienceDaily reserves the right to edit materials for content and length. For further information, please contact the source cited above.

Journal Reference: S. R. Seitz, J. S. Leon, K. J. Schwab, G. M. Lyon, M. Dowd, M. McDaniels, G. Abdulhafid, M. L. Fernandez, L. C. Lindesmith, R. S. Baric, C. L. Moe. Norovirus Infectivity in Humans and Persistence in Water. Applied and Environmental Microbiology, 2011; 77 (19): 6884 DOI: 10.1128/AEM.05806-11

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