Feliz Noche Buena y Navidades (aunque no tanto) en un mundo en el que la libertad de expresión es tachada de populismo

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Populismos. Fuente: Colaje de imágenes Google

Desde hace trece años, os deseamos desde nuestra bitácora feliz navidades y próspero año nuevo. Y de nuevo lo hacemos en esta ocasión, tapándonos las narices. Sin embargo, personalmente me encuentro cansado de tales parabienes en un mundo en el cual las desigualdades sociales se han globalizado bajo esa política nauseabundamente opresora que los poderes quieren imponer a toda costa, tachando de populista a todos aquellos que desean una mayor justicia y equidad al resto de los ciudadanos del mundo, con independencia de credos, procedencias, razas y colores. Hablamos de la dictadura financiera. Deberían sentir un rubor vergonzante todos aquellos que tachan de radicales y populistas a quien no piensan como ellos. Pero, qué es el populismo?. Un palabro alevosamente inventado precisamente por aquellos que más poder ostentan, con vistas a denostar a los que no piensan como ellos. Pretenden imponernos, a toda costa, una manera de ver el mundo como “la única y verdadera”, en un ataque frontal a la libertad de expresión y pensamiento crítico. Dicho de otro modo, los opresores, es decir una exigua minoría (los ricos que medran en los mercados financieros) que viven en la opulencia a costa de empobrecer a la mayoría de los ciudadanos del Planeta (léase los que sufren la precariedad o la pobreza), dicen estar en posesión de la verdad. Tal tipo de pensamiento único no deja de ser más que puro fascismo. Hablamos de pura lógica ante su maloliente retórica. Si la democracia es el gobierno del pueblo, tal puñado de indeseables atentan contra ella, que no la defienden.  Pero, ¿qué es el populismo?.  

Conforme a Wikipedia el Populismo es:

El concepto de populismo deriva de pueblo y literalmente denomina a la estrategia de las corrientes políticas que buscan el apoyo de las clases populares.[1] Se trata de un concepto difícil de definir con exactitud, con el que se designan realidades diferentes.[2] El uso del calificativo «populista» se hace habitualmente en contextos políticos y de manera peyorativa, sin que del término se desprenda por sí mismo una evidente identificación ideológica, sino estratégica —dentro del espectro izquierda-derecha—.[3] También se ha aplicado en contextos religiosos para calificar a la teología de la liberación[4] y a la teología del pueblo,[5][6] así como para referirse a la acción política de los grupos económicos concentrados, con la expresión “populismo del capital”.[7]

Populistas a la derecha, populistas a la izquierda. Quien dice «populismo» se adentra en un terreno difícil… En todo caso, el concepto de populismo es peyorativo…. Hablamos entonces de demagogia, y la demagogia tiene un gran repertorio de métodos (Ralf Dahrendorf)”. (..)

Siento nauseas cuando los defensores de la dictadura financiera se denominan demócratas, acusando a los demás de populistas, como si de antidemócratas se tratara, cuando la realizad denuncia que invierten los términos. Y así juntan en el mismo saco a xenófobos defensores de la superioridad aria, izquierdistas, ciudadanos decepcionados por el estado del mundo en que vivimos, y lo que se les ponga por delante. Ellos son lo que son: dictadores que atemorizan a la ciudadanía mediante un discurso que se agrieta desde sus raíces. Porque lo único que importa a estos falsos demócratas es el dinero y especialmente como hacerse con el que aún les es ajeno.

Esta noche ellos disfrutarán de sus éxitos y comilonas, mientras siguen arrasando el ya precario bienestar del pueblo, gran parte del cual sufre su codicia, malviviendo atemorizado ante sus amenazas disfrazadas de “buenas intenciones”. “Poderoso caballero es don dinero”. Empero este año, deberían estar más que preocupados, muy preocupados. Da igual que el levantamiento popular sea falazmente  conducido por la derecha xenófoba, la izquierda caduca, o los nuevos movimientos transversales. Desde USA, Reino Unido y otros muchos países se les está advirtiendo que ¡basta ya!. Lo que no puede ser, mentando a este par de países, es que aquellos que levantaron sus imperios sufran ahora las consecuencias de la dictadura financiera y se les insulte. Ellos no crean trabajo y bienestar, sino que hurtan ambos a los ciudadanos con independencia de su ideología. ¿Por qué no llaman populista al Papa Francisco?, por ejemplo. No se atreven, callan como ratas. Ya hablaremos de ello en nuestro post de fin de año.

Y lo dicho feliz navidad y/o paciencia surgida de la esperanza. Esperemos que más pronto que tarde la insustentabilidad de esta deplorable gobernanza del capital mal entendido, sea palmaria y caiga por su propio peso.   

Juan José Ibáñez    

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Comentarios

[...] Ya os hablamos hace una semana, en la Nochebuena de 2016, sobre, la falacia inherente cuando se atenta contra los denominados populismos y la demonización que la dictadura financiara hace de este vocablo con vistas a  atemorizar a los ciudadanos con cualquier ideología que atente contra sus zafios intereses. Y es que el verdadero, aunque oculto, lema del neoliberalismo económico es el Efecto San Mateo: “«el rico se hace más rico y el pobre se hace más pobre». Al referirme a la ciudadanía en general ¿Puedo pues desear Un: “feliz año 2017”?. Ojalá, pero los que nos oprimen siguen atesorando el poder y aún no han terminado de demoler los escasos y desiguales derechos sociales que disfrutábamos en el pasado y tan solo en algunos Estados. Todos los que no piensan como ellos son tachados con el estúpido vocablo de Populisistas o radicales. Es decir ellos son las clases elitistas y los demás un grupo de extremistas que atentan contra sus intereses. Pero que ¿qué características tiene el populismo?. Personalmente, lo digan o no, ninguna. Se trata denostar a todos aquellos que no se encuentran de acuerdo con la dictadura financiera, con independencia de menudencias tales como si son de izquierdas, derechas, xenófobos, defensores de la justicia social, creyentes o ateos, etc. etc. Todo comenzó a finales de la década de los 80 del siglo pasado con los Acuerdos de libre Comercio, que terminaron por imponer La globalización del Neoliberalismo. Y que nos dice esa radical e irreverente enciclopedia universal denominada Wikipedia?: “Globalización económica (Los principales agentes o impulsadores de la globalización son los bancos y las empresas multinacionales)“. Y sus consecuencias sobre la población y las enormes desigualdades que genera en todo el mundo. Un Dios para ellos, y el diablo para el resto de los seres humanos del mundo, es ese detestable personaje llamado, Milton Friedman, quien propuso y desarrolló las bases teóricas de una ideología que hoy nos esclaviza. Y sus huestes escasas pero muy poderosas se afanan “denodadamente” en seguir sus enseñanzas e imponerlas, si o sí a todos los hombres y mujeres del Planeta. Hablamos de los Chicago Boys. Si en EE.UU. han triunfado durante 2016 los republicanos más recalcitrantes y los defensores  del Brexit, se debe al hartazgo mal canalizado de unos electores manipulados con propaganda insidiosamente maniquea (El año en el que el mundo viró hacia la extrema derecha). [...]

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