‘Curso Básico sobre Filosofía de la Tecnociencia’

La Importancia de las Clasificaciones en Ciencia. El dramático caso de la psiquiatría

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Taxonomías y psiquiatras Fuente: Colaje imágenes Google

Ya hemos hablado de la capital importancia de las clasificaciones y taxonomías en cualquier ámbito de la ciencia. Y hemos insistido mucho debido tanto a su importancia en la edafología y otras ciencias de los recursos naturales, como para tener que elaborar una “categoría específica” en nuestra bitácora (un constructo de esta naturaleza) denominada simplemente Taxonomía y Clasificaciones. También escribimos varios artículos científicos sobre el tema, siendo este libro una síntesis de mis indagaciones (y posiblemente el mejor estudio que haya realizado en mi vida profesional).  Eso sí, hasta la fecha ha sido acogido con bastante indiferencia, si lo comparo con mis investigaciones sobre edafodiversidad.  Pero a lo que vamos (….).

Las taxonomías pueden entenderse como un lenguaje rigurosamente formalizado que permite la comunicación, lo más inequívocamente posible, entre los profesionales involucrados en un objeto de estudio concreto. ¿Se imaginan como se podría cuantificar la biodiversidad y su pérdida sin una taxonomía universalmente aceptada entre los estudiosos?. ¡Imposible!. Una clasificación también refleja el estado de los conocimientos en el periodo en el cual se aplica. Del mismo modo los taxónomos aceptan que ninguno de estos constructos es perfecto, ya que de ser así, implicaría que nuestro conocimiento sobre el tema de estudio también lo es, por lo que no haría falta continuar indagando. ¡No existen clasificaciones o taxonomías perfectas!. El objetivo de los científicos deviene en seguir mejorándolas y/o hacerlas más coherentes y amigables.  

Sin embargo, y por razones dignas de ser analizadas por los psiquiatras, la comunidad científica suele considerar estos estudios de escasa importancia y a los propios taxónomos como actores secundarios en el contexto de la corriente principal de la ciencia.  Expondré dos ejemplos, que me han sucedido personalmente al intentar publicar dos artículos sobre taxonomías/clasificaciones (sus estructuras matemáticas subyacentes, así como los sesgos cognitivos y utilitaristas que padecen), aunque finalmente fueron aceptados por otras revistas sin excesivos problemas. Todo este material lo podréis encontrar en mi Researchgate. El primer intento fue en Ecology Letters. Menos de un día tardó el editor (que curiosamente era de mi propia institución) en rechazarlo, obviamente sin la denominada revisión por pares (es decir subjetivamente), para lo cual alegó que eran productos obsoletos y que actualmente lo que “vendía” era investigar en materia de “redes”. Cabe mentar aquí que el estudio de las redes ecológicas era su principal tema de investigación ¿¿??. Seguidamente, lo envié a otra importante editorial. Esta vez tardaron unas 48 horas más. De nuevo su editor en jefe, sin revisión por pares, para variar, lo rechazó esgrimiendo el razonamiento de que aunque el documento parecía correcto, recibiría pocas descargas (poca pasta y menos posibilidad con vistas a elevar la audiencia de la revista y su factor de impacto). Como veis los argumentos científicos brillan por su ausencia, en esta era de la tecnociencia. ¡El negocio por delante y el contenido……. según la audiencia! que pudiera interesase por el mismo. ¿Y la calidad?. También cuenta, empero actualmente es una variable más a tener en cuenta, que no la principal.

Pues bien, hoy os hablamos de una nota de prensa cuyo contenido, de ser cierto, sería como para llevarse las manos a la cabeza hacernos “enloquecer”. ¡La psiquiatría  al paredón!. El título de la nota de prensa habla por sí solo: Un estudio descalifica el DSM, la biblia de los psiquiatras“”. Para a renglón seguido puntualizar: “Según esta nueva investigación, los diagnósticos psiquiátricos estandarizados no tienen valor científico para identificar y tratar trastornos de salud mental”. Como podréis leer abajo un DSM es una especie de clasificación que usan los psiquiatras al objeto de ordenar e identificar las enfermedades de los pacientes. Ahora resulta o resultaría, que estamos muchos, o la mayoría, mal diagnosticados, y como corolario, paupérrimamente tratados clínicamente. Debo suponer, espero y deseo, que no sea para tanto. Ahora bien, el asunto resulta ser francamente serio. Y todo por no atender debidamente a elaborar una buena taxonomía o clasificación.  ¿Nos vamos dando cuenta de los derroteros por los que camina la ciencia?. Una clasificación es un lenguaje común entre los expertos. Pero también una herramienta imprescindible para categorizar los objetos de estudio. Y sin ellas…. ¿Qué haríamos?. Algún listillo diría que apelar a la IA.  Empero si alguien defiende algo así es que desconoce absolutamente como se construye y alimenta una IA para que sea eficiente, al menos hasta la fecha.  Y aquí me paro. Abajo os dejo con la definición de DSM y esta, tan desquiciante, como sorprendente noticia. ¿Me voy a un psiquiatra o a un chamán?.  

Juan José Ibáñez

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Supernovas y Superpoderes casi Divinos. ¿Y los metales pesados también?

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Supernovas: Fuente: NASA/CALTECH.

Las supernovas son esas asombrosas estructuras cósmicas, producto de ciertas explosiones estelares. Ellas nos han ofrecido últimamente (los telescopios, etc.), muchas de esas hermosas imágenes que se muestran los medios de comunicación sobre astronomía. Francamente se trata de una ciencia que me fascina tanto como  lo que ignoro de ella, por desgracia. El día que escribo este post, acabo de leer la siguiente Noticia: “Los metales pesados de la Tierra son resultado de una rara explosión de supernova”. Rara no sé si era, pero pesada… “heavy metal”, mogollón. Lo que me ha llamado la atención, es que no hará más de dos semanas que leí otra nota de prensa también muy sorprendente, que dio lugar al siguiente post: “Qué nos parta un rayo!: De cuatro Patas a Dos (El día que una supernova nos hizo humanos).  Es decir en apenas quince días resulta que acabamos de descubrir que, desde los metales pesados que moran en nuestro planeta hasta la evolución de la inteligencia humana, y como coralario parte de la contaminación de nuestros recursos naturales, se encuentra condicionada por los “caprichos” de esas estructuras estelares. Guau!!!!…… Superrr-NovasCold”. De ser así, cambiarían muchos conocimientos considerados como verificados sobre el universo y el origen de la Tierra, que de este modo serían reemplazados por otros nuevos.  ¿Demasiadas coincidencias?. ¡Posiblemente!. Pero aquí también pudiera interviene el factor humano, ya que se publican muchos artículos no tanto por sus sólidos argumentos, como porque previamente las editoriales han sopesado que van a ocasionar muchas descargas del ellos (ganancias económicas para para la multinacional de turno). Quizás por ello, se confunda con cansina frecuencia la realidad con resultados de los modelos de simulación. Afortunadamente los autores reconocen que se trata de una conjetura cuya corroboración deberá esperar a ser confirmada con datos observacionales.  En cualquier caso, quizás cabría hacerle hueco en los bíblicos siete días de la creación, más concretamente entre el primero y el segundo.

Reitero por enésima vez que llevo entre treinta y cuarenta años leyendo sobre resultados de los modelos de simulación, y fallan más que una escopeta de feria. Empero ya sabemos cómo funciona esa cosa llamada tecnociencia.

Posiblemente, el gran dramaturgo Pedro Calderón de la Barca (1600-1681) fue un visionario, y el soliloquio de Segismundo, que ha pasado a la historia, una mala versión… veámoslo….

¿Qué es la vida? Un frenesí. (cierto)

¿Qué es la vida? Una ilusión (con el tránsito de la ciencia a la tecnociencia),

una sombra, una ficción,(no, era simulación)

y el mayor bien es pequeño: (los resultados experimentales/observacionales)

que toda la vida es sueño,(no, simulación)

y los sueños, sueños son. (No, los modelos, modelos son. ¡cierto cierto!)

 

Pido disculpas a quien piense que me burlo del lector. No es así, tan solo que comienzo a estar harto de ciertas “coincidencias” y más aun los que confunden los suelos con algo que se parezca a la realidad. El tiempo dirá ……

Os dejo con cuatro simulaciones de la misma noticia

Juan José Ibáñez

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Agricultura Intensiva y Pandemias

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Agricultura Intensiva y Pandemias. Foto: Colaje Imágenes Google

 ¡Que pereza!, ¡Qué preocupación!, ¡Qué indignación!. La Pandemia Covid-19 nos ha dado un buen revolcón a todos, ya seamos ciudadanos, instituciones, economía, y un largo etc. De todas ellas no se cual es peor. Ya abundaré algún día, por cuanto que ante la bobalización de nuestro sistema socioeconómico, los ciudadanos estamos respondiendo con otra del mismo calibre, aunque algunos, no pueden decir lo mismo ante la falta de medios y las mil y una penurias arrastradas desde siembre.  ¡Qué indignación!. Pero a lo que vamos, ya que atónito desde hace meses que apenas escribo un post aunque mis “reservas” podrían permitir que lo hiciera durante un año más, sin teclear en el PC.

Y ayer, 16 de Agosto de 2020, en Madrid se manifestaron los negacionistas de lo evidente, de lo certero. No hay más ciegos que los que no quiere ver y sordos que los que no desean escuchar. ¿Racionalidad y sentido común?. Adiós, ante el miedo y teoría conspiranoicas. Yo solo me creo lo ue personalmente me interesa. Así va el mundo. ¡Somos un vergüenza!

Cuando ocurren este tipo de terremotos, causados por nuestra incuestionable estulticia, casi todos temblamos, menos los mequetrefes del botellón y la juerga, que son tan tontos como para creer que ¡esto no va con ellos!. ¡Ya pagareis las consecuencias, ya!, cuando vuestros parientes no tengan dinero para pagar vuestras peligrosas juerguistas. Vivo en el centro de Madrid y no puedo dar crédito ante la insensatez y falta de cerebro de muchos conciudadanos, aunque en especial los jóvenes. Insensatamente están tornando su futuro en ruina.

Parece ser que los científicos tampoco nos quedamos cortos. Ante este Pandemia, como cuando ocurrió la del SIDA, todo advenedizo se lanza a publicar.  ¿Y si no tiene datos?. ¡No pasa nada!. Existen dos posibilidades: (i) ensamblar un modelito predictivo y vaticinar, lo que casi con toda seguridad no va ocurrir y (ii) especular (ellos dirían las reflexiones de los sabios) sobre el futuro de cualquier cosa en la era post-pandémica. ¡Reitero!: ¡Cualquier cosa!. Eso sí, si perteneces a una institución reputada, hasta las revistas de mayor prestigio, te abren el corredor de una autopista sin peaje. La nota de prensa que os ofrecemos hoy, traducida al español-castellano, es producto de un artículo previo publicado en Nature. ¿Y qué nos dice?. ¡Nada de nada, que no sea ya archiconocido!, obviedades, una detrás de otra. Desde el principio de la Pandemia, numerosos investigadores denunciaron que la causa profunda del actual estropicio que se encuentra  generando ese pequeño bichito al que denominamos amigablemente SARS-CoV-2, resultaba ser la depredación por parte de la antroposfera sobre la ya maltratada biosfera y su biodiversidad.  Empero ante la “insostenibilidad” de la dictadura financiera que nos domina, el cambio climático, degradación ambiental, contaminación masiva de todos los recursos naturales, así  como los problemas de todo tipo que tales desmanes generan la salud pública de la población humana, las mentadas campanadas de alarma vienen repicando sin cesar,  al menos durante la última década. Incluso la Propia Organización mundial de la salud –OMS- tiene una página Web sobre zoonosis y medio ambiente. Zoonosis: “Se dice de cualquier enfermedad propia de los animales que incidentalmente puede comunicarse a las personas.”. Y de eso va la noticia, que tan solo adolece de un pequeño defecto. Lo han dicho hasta las musarañas con bastante antelación. Tampoco debemos olvidar que soslaya otros factores, al incidir esencialmente en la agricultura.

Necesitamos ser más respetuosos con el medio ambiente, abandonar la agricultura industrial y en especial esa intensísima interacción, en espacios pequeños, entre animales y seres humanos.

 Hoy os ofrecemos una noticia que lleva por título “La agricultura intensiva aumenta el riesgo de pandemia”. Es decir defiende que o somos más respetuosos con la biosfera, o destruiremos nuestro hábitat global. ¡Trivialidad ecológica!. Sin embargo, al menos este susto, o tragedia a escala global (a saber cuales terminan siendo las consecuencias, sin fallar “atinadamente” como resultado de apelar a modelitos de simulación”) sirva para reforzar que, o giramos actuando en consecuencia, o la biosfera nos volteará como si fuéramos muñecos de peluche.

Empero si comemos insaciablemente y seguimos destruyendo tierras marginales para su puesta en cultivo, ya que suelos fértiles no quedan, ¿Qué se puede hacer?. Y aquí la nota de prensa no nos dice nada. De hecho da lugar a pensar que o nos acogemos a dietas estrictamente hipocalóricas hasta que nos quedemos famélicos, y de este modo logremos retrasar algún tiempo la agonía, o….. ¿Qué?. Y resulta ser justamente este ¿Qué?, el que me causa una honda preocupación.  Tenemos dos, tres, cuatro, cinco…… problemas por resolver, antes de empezar. Superpoblación, inasumibles desigualdades sociales (nacionales e internacionales) en el reparto de la riqueza, una dictadura financiera que debemos hacer desaparecer, por cuanto atesora el control de todo lo que ocurre, ya que cualquier cosa es convertible en sus desquiciadas mentes como “un modelo de negocio” que reclama “emprendimiento” y bla, bla, bla.

Pues bien, ante este tipo de artículos, todos ofrecen alternativas, todos creer tener en sus mentes el santo Grial. Y aquí los defensores de primero la tecnología ( tener dinero para adquirirla. Por supuesto) y luego “de todo lo demás” pueden frotarse las manos, volviendo las supuestas buenas intenciones del artículo, en una especie de virus infeccioso que actuaría a modo de bomba de relojería contra la sociedad. Veamos, sin ser exhaustivos.

“La evolución de los cultivos puede seguirse mediante al arsenal de sensores remotos que “atesoramos”.  Los jornaleros que recogen las cosechas, serán reemplazados por ingenios robóticos apoyados por una agricultura inteligente repleta de instrumentación, y que a la postre generará menos puestos de trabajo y como corolario más pobreza en el mundo. ¿Y si se extinguen las abejas y otros vitales polinizadores de nuestras especies cultivadas? ¡No preocupéis! Varias multinacionales están al acecho de crear diminutos drones que las reemplacen.  Y así podríamos seguir “ad neuseam”. Empero, entonces que hacemos los humanos corrientes?. Caben varias alternativas como (i) fallecer por el coronavirus, (ii) seguir confinados ¿¿?? (iii) o ser emprendedores ¿?.  Estas son las cuestiones que pueden desprenderse desde este inocuo y insustancial artículo.

Empero como defendemos la agricultura ecológica, abajo os dejo una tormenta de noticias que la FAO ha publicado y recopilado para añadirla al Internet FAO COVID-19 website. Nadie quiere quedarse atrás de a la hora de manifestarse como seriamente preocupados. Dicho de otro modo, el giro agroecológico puede tornarse en un juego de malabarismos tecnológicos propios de la tecnociencia que nos ha conducido hasta aquí.

Hoy si tenéis material en abundancia sobre el COVID y la agricultura, gracias a la FAO.  Empero recordar que las epidemias zoonoticas han existido como un azote para la humanidad, desde siempre, como ya os comenté en otros post. Lo único que hemos logrado demostrar a los espectros de nuestros antepasados, es que no se trata de tecnología, ya que lo estamos haciendo igual o peor que en pandemias precedentes de la misma guisa que acaecieron siglos tras, cuando ni se sabía lo que era un microbio.

Uff ¡Qué pereza!. ¡Cuanto me ha costado”, no decir nada.

Juan José Ibáñez

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Cambio De Paradigma o el Decrecimiento Económico frente al Crecimiento. Esperanza para la Humanidad y el Planeta

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Consumismo y globalización. Fuente: Colaje imágenes Google

Si el primer artículo que os mostramos hoy hubiera intentado haber sido publicado en la misma revista un par de años antes de la crisis económica de 2007, dudo mucho que no fuera rechazado en cinco minutos. Ya lo advertimos desde el nacimiento de esta bitácora en 2005, que vivimos en un mundo insustentable, se mire por donde se mire. Solo las mentes retorcidas y cegatas como las de Milton Friedman y sus secuaces economistas, junto a políticos codiciosos eran capaces de generar un sistema tan irracional como pernicioso, excepto para unos pocos. Y por ello al primero le otorgaron el Premio Nobel. Es decir insistimos en que bajo la aparentemente benefactora globalización subyacía soterradamente una bobalización económica de calibre descomunal (“La Decadencia de Occidente y el Colapso del Estado del Bienestar (Y la Ciencia de por Medio”; post de 2011 aunque no el primero). Ya al inicio de la recesión económica, en 2008, escribimos otro post en la misma línea: “Crisis Económica y Cambio Climático versus Blogs y Pobreza en el Mundo”. Empero los codiciosos mentecatos seguidores de Milton, debieron pensar “a palabras necias oídos sordos”, de estas estrategias no sacaremos provecho. La cuestión resulta ser que los necios eran ellos (….) y si tan solo el problema hubiera estribado en su estrechez mental (…). Empero una codicia infinita siempre ha andado detrás de los que buscan el poder, caiga quien caiga.

El problema estriba ahora en arrancarles de sus posiciones de poder e intentar que sean suplantados por mentes lúcidas y sensatas. El daño a la biosfera ya está hecho, el daño a los seres humanos ya está hecho, se han malgastado veinte años, empero todo puede seguir empeorando hasta un punto de no retorno. Y ahora como fruto de la degradación ambiental (que ya no discute casi nadie) hoy sacude al mundo una pandemia descomunal, y no lo dice este bloguero, sino los propios organismos internacionales. Empero obras son amores y no buenas razones. Una cuestión es cotorrear y otra bien distinta pasar a la acción ¿verdad? Hemos hablado hasta la saciedad del cambio climático (“¿Porque Decir Cambio Climático y no Degradación Ambiental?”). Y tras treinta años de concienciación seguimos en babia: “COP 25 ¿Qué cabe esperar?. ¡Nada!, ¡Nada de Nada!”. Empero aún permanece otro factor del que nadie desea discutir a pesar de su enorme gravedad:  “Cambio Climático, Degradación Ambiental, Demografía y Envejecimiento”. Pero a lo que vamos. La primera noticia traducida del suajili al español castellano, que os reproducimos abajo, lleva el tibio título de La crisis del cambio climático requiere una economía global menos orientada al crecimiento. Sin embargo al leerla comprobaréis que su contenido es mucho más duro, y yo lo comparto. Por fin se habla de decrecimiento. El consumismo al que nos han impelido la dictadura financiera es el principal causante del estado del Planeta y de nuestra civilización. ¿Y qué decir de la ciencia?. Pues bien, el problema no es la ciencia sino la nauseabunda tecnociencia en que se ha convertido el quehacer investigador, casi siembre servil con los poderes fácticos. Permitirme ahora que adelante unas breves frases de la primera noticia que os exponemos abajo:

los economistas y los consumidores no pueden aspirar a la riquezamaterial y la sostenibilidad simultáneamente” (….) la búsqueda de riqueza termina siendo un impedimento importante para frenar el calentamiento global y reparar los ecosistemas dañados de la Tierra (….) es peligroso y conduce a la destrucción a escala planetaria” (….) Con vistas a protegernos del empeoramiento de la crisis climática, debemos reducir la desigualdad y desafiar la noción actual de que las riquezas” (…) los ciudadanos más ricos del mundo tienen la mayor parte de la culpa de los problemas ambientales del planeta (….) ofuscarse en impulsar el crecimiento económico e inhibir los cambios sociales necesarios (.…) El consumo de los hogares ricos en todo el mundo es, con mucho, el determinante más fuerte, y el principal acelerador del aumento de los impactos ambientales y sociales mundiales (….) Para abordar el problema del consumo excesivo por parte de los ciudadanos más ricos del planeta, los investigadores sugieren que se podría usar una variedad de impuestos que frenen los comportamientos de gasto y modifiquen los patrones de inversión (….) Los defensores del ‘decrecimiento’ van un paso más allá y sugieren un cambio social más radical que aleje nos del capitalismo actual a acerque a otras formas de gobernanza económica y social” (….) un ingreso básico garantizado demás de una reducción de las horas de trabajo” (…) un nivel que entre dentro de los límites planetarios, mientras se satisfacen las necesidades humanas” (….)

Como podéis observar, estos “sabios en la Revista Nature” abogan por un cambio radical del modelo económico actual hacia otro respetuoso con el medio ambiente, que erradique las desigualdades sociales y la pobreza. La felicidad no nos la otorgan los medios materiales (puro consumismo)  sino el bienestar mental, salud ciudadana y necesidades básicas satisfechas.

¿Han hecho falta decenios para que nuestros sabios (resabiados) reconozcan que 2+2 =4?. Francamente no creo que lleguemos a tal cuota de bobalización, sino que las evidencias hablan por sí solas, mientras que Nature se afana por “hacer caja” (ganar más y más dinero)  y este comienza a ser un trending topic.

La segunda noticia es fruto de una entrevista a otro Premio Nobel de Economía, quien de un modo más diplomático nos viene a decir más de lo mismo. Por la que os la dejo traducida sin más. Y aquí sí, la mente de un economista debe cerrar las bocas de todos los que nos denostan, acusándonos de iletrados, a la hora de defender ese bodrio de sistema económico que sufrimos y del que nos quejamos amargamente.

Os dejo pues con la noticia, tanto más cuando no somos pocos los que llevamos también décadas defendiendo tal aparente novedad.

Juan José Ibáñez

¿Porque Decir Cambio Climático y no Degradación Ambiental?

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Climate change crisis requires less growth-oriented global economy
by Brooks Hays; Washington DC (UPI) Jun 19, 2020

Economies and consumers can’t aspire to both affluence and sustainability, researchers warn in a new paper, published Friday in the journal Nature Communications.

Hundreds of studies have highlighted the challenges facing the planet’s climate, biodiversity and food systems — global warming, pollution, habitat loss — but few have focused on the relationship between Earth’s climate and ecological crises and the planet’s growth-oriented economies and the pursuit of affluence.

Many economists, business leaders, policy makers and even a few climate scientists have suggested technological advances will see planet Earth and its economies through the climate crisis — continuing economic growth but with a smaller carbon footprint.

But a new paper by an international team of scientists argues such predictions ignore the realities of economic and environmental history.

The authors claim the pursuit of affluence is a major impediment to curbing global warming and repairing Earth’s damaged ecosystems.

“Our paper has shown that it’s actually dangerous and leads to planetary-scale destruction,” Julia Steinberger, a professor of ecological economics at the University of Leeds in Britain, said in a news release. “To protect ourselves from the worsening climate crisis, we must reduce inequality and challenge the notion that riches, and those who possess them, are inherently good.”

La crisis del cambio climático requiere una economía global menos orientada al crecimiento

Por Brooks Hays; Washington DC (UPI) 19 de junio de 2020

Los investigadores advierten en un nuevo documento, publicado el viernes en la revista Nature Communications, que los economistas y los consumidores no pueden aspirar a la riqueza y la sostenibilidad simultáneamente.

Cientos de estudios han resaltado los desafíos que enfrenta el clima, la biodiversidad y los sistemas alimentarios del planeta (calentamiento global, contaminación, pérdida de hábitat), aunque muy pocos se han centrado en la relación entre el clima de la Tierra y las crisis ecológicas y las economías orientadas al crecimiento imperantes actualmente en el planeta y la búsqueda de riqueza material.

Muchos economistas, líderes empresariales, formuladores de políticas e incluso algunos científicos climáticos han sugerido que  en el futuro los avances tecnológicos y económicos estarán condicionados en nuestro planeta  a causa de la crisis climática, buscándose un crecimiento económico continuo, si bien con una huella de carbono menor.

Pero un nuevo artículo de un equipo internacional de científicos argumenta que tales predicciones ignoran las realidades de la historia económica y ambiental.

Los autores afirman que la búsqueda de riqueza termina siendo un impedimento importante para frenar el calentamiento global y reparar los ecosistemas dañados de la Tierra.

“Nuestro artículo ha demostrado que en realidad es peligroso y conduce a la destrucción a escala planetaria“, dijo en un comunicado de prensa Julia Steinberger, profesora de economía ecológica en la Universidad de Leeds en Gran Bretaña. “Con vistas a protegernos del empeoramiento de la crisis climática, debemos reducir la desigualdad y desafiar la noción actual de que las riquezas y para quienes las poseen son inherentemente positivas”.

For the study, researchers looked at the drivers of consumption across the world’s largest economies, as well as the role of technology in the pursuit of sustainability.

“In our scientists’ warning, we identify the underlying forces of overconsumption and spell out the measures that are needed to tackle the overwhelming ‘power’ of consumption and the economic growth paradigm — that’s the gap we fill,” said lead study author Tommy Wiedmann, professor of environmental engineering at the University of New South Wales in Australia.

Analysis of economic and energy-use trends over the last four decades showed that wealth growth has continuously outpaced efficiency gains.

“Technology can help us to consume more efficiently — to save energy and resources — but these technological improvements cannot keep pace with our ever-increasing levels of consumption,” Wiedmann said.

The new research also highlighted what many critiques of climate change mitigation plans have pointed out — that the world’s wealthiest citizens shoulder most of the blame for the planet’s environmental problems.

The wealthiest citizens have the largest carbon footprint and apply the greatest negative pressure to natural resources, researchers said.

“Consumption of affluent households worldwide is by far the strongest determinant – and the strongest accelerator — of increased global environmental and social impacts,” said study co-author Lorenz Keysser, researcher at ETH Zurich in Switzerland.

But authors of the new study suggest it is not just individual attitudes about affluence that must change. They also note that all of the world’s largest economies are designed to prioritize growth, which they call problematic.

“The structural imperative for growth in competitive market economies leads to decision makers being locked into bolstering economic growth, and inhibiting necessary societal changes,” Wiedmann said. “So, we have to get away from our obsession with economic growth — we really need to start managing our economies in a way that protects our climate and natural resources, even if this means less, no or even negative growth.”

To address the problem of overconsumption by the planet’s wealthiest citizens, researchers suggest a range of taxes could be used to alter spending behaviors and shift investment patterns.

A la hora de llevar a cabo este estudio, los investigadores analizaron las fueras conductoras del consumo en las economías más grandes del mundo, así como el papel de la tecnología en la búsqueda de la ansiada sostenibilidad.

“En la advertencia de nuestros científicos, identificamos las fuerzas subyacentes del consumo excesivo y detallamos las medidas que se necesitan para abordar el abrumador ‘poder’ del consumo y el vigente paradigma del crecimiento económico, esa es la brecha que llenamos“, dijo el autor principal del estudio Tommy Wiedmann, profesor de ingeniería ambiental en la Universidad de Nueva Gales del Sur en Australia.

El análisis de las tendencias económicas y de uso de energía en las últimas cuatro décadas mostró que el crecimiento de la riqueza ha superado continuamente las ganancias de eficiencia.

La tecnología puede ayudarnos a consumir de manera más eficiente, para ahorrar energía y recursos, pero estas mejoras tecnológicas no pueden seguir el ritmo de nuestros niveles actuales, progresivamente más consumistas“, dijo Wiedmann.

La nueva investigación también destacó lo que muchas críticas de los planes de mitigación del cambio climático han señalado: que los ciudadanos más ricos del mundo tienen la mayor parte de la culpa de los problemas ambientales del planeta.

Los ciudadanos más ricos tienen la mayor huella de carbono y aplican la mayor presión negativa a los recursos naturales, dijeron los investigadores.

El consumo de los hogares ricos en todo el mundo es, con mucho, el determinante más fuerte, y el principal acelerador del aumento de los impactos ambientales y sociales mundiales“, dijo la coautora del estudio Lorenz Keysser, investigadora de ETH Zurich en Suiza.

Más aún los autores del nuevo estudio sugieren que no solo las actitudes individuales sobre la riqueza deben cambiar. También señalan que todas las economías más grandes del mundo están diseñadas para priorizar el crecimiento, lo que llaman problemático.

El imperativo estructural para el crecimiento en economías de mercado competitivas lleva a los encargados de tomar decisiones de ofuscarse en impulsar el crecimiento económico e inhibir los cambios sociales necesarios“, dijo Wiedmann. “Por lo tanto, debemos alejarnos de nuestra obsesión con el crecimiento económico; realmente necesitamos comenzar a administrar nuestras economías de una manera que proteja nuestro clima y nuestros recursos naturales, incluso si esto significa un crecimiento menor, nulo o incluso negativo“.

Para abordar el problema del consumo excesivo por parte de los ciudadanos más ricos del planeta, los investigadores sugieren que se podría usar una variedad de impuestos que frenen los comportamientos de gasto y modifiquen los patrones de inversión.

Some scientists estimate that the world’s economies will actually need to shrink in order to stave off ecological disaster.

“‘Degrowth’ proponents go a step further and suggest a more radical social change that leads away from capitalism to other forms of economic and social governance,” Wiedmann said.

“Policies may include, for example, eco-taxes, green investments, wealth redistribution through taxation and a maximum income, a guaranteed basic income and reduced working hours,” Wiedmann said.

While there is disagreement on what must be done, authors of the new paper claim there is no doubt that current economic trends are unsustainable.

“The strongest pillar of the necessary transformation is to avoid or to reduce consumption until the remaining consumption level falls within planetary boundaries, while fulfilling human needs,” researchers wrote in the new paper.

“Avoiding consumption means not consuming certain goods and services, from living space (overly large homes, secondary residences of the wealthy) to oversized vehicles, environmentally damaging and wasteful food, leisure patterns and work patterns involving driving and flying.”

Algunos científicos estiman que las economías del mundo realmente necesitarán contraerse si deseamos evitar un irreversible desastre ecológico.

Los defensores del ‘decrecimiento’ van un paso más allá y sugieren un cambio social más radical que aleje nos del capitalismo actual a acerque a otras formas de gobernanza económica y social“, dijo Wiedmann.

“Las políticas pueden incluir, por ejemplo, impuestos ecológicos, inversiones ecológicas, redistribución de la riqueza a través de los impuestos y un ingreso máximo, un ingreso básico garantizado demás de una reducción de las horas de trabajo“, dijo Wiedmann.

Si bien existe desacuerdos a cerca de lo que debe hacerse, los autores del nuevo artículo afirman que no hay duda de que las tendencias económicas actuales son insostenibles.

“El pilar más fuerte de la transformación necesaria estriba en evitar o reducir el consumo hasta que el nivel un nivel que entre dentro de los límites planetarios, mientras se satisfacen las necesidades humanas“, escribieron los investigadores en el nuevo artículo.

“Evitar el consumo significa no consumir ciertos bienes y servicios, desde el espacio habitable (hogares demasiado grandes, residencias secundarias de los ricos) hasta vehículos de gran tamaño, alimentos perjudiciales para el medio ambiente y derrochadores, patrones de ocio y patrones de trabajo que involucran conducir y volar“.

Build a better, greener world economy after pandemic: Stiglitz
By Manon BILLING; Paris (AFP) June 19, 2020

Business as usual is not an option once the world emerges from the coronavirus pandemic, according to Nobel laureate economist Joseph Stiglitz, who wants new climate-laced metrics to measure growth beyond the blunt instrument of GDP.

Interviewed by AFP, Stiglitz said the debilitating effects of COVID-19 worldwide offered governments a chance to forge a green recovery with a new emphasis on fairness.

“And it shouldn’t be just going back to where we were,” he said.

“GDP does not take into account the inequalities, the lack of resilience or the lack of sustainability. What we want to do now is to lead the economy in a direction that reflects all these concerns.”

Stiglitz, winner of the Nobel prize for economics in 2001 who served as a top adviser at the World Bank and in Bill Clinton’s White House, has long argued that gross domestic product is far too broad a measure.

A decade ago, he co-chaired a commission convened by the French government that recommended a new approach encompassing metrics for sustainability and a “green GDP”.

“We argued for a dashboard,” he told AFP, “We pointed out that if we had had better measures, we would have had a better sense of the damage that the 2008 crisis was doing.”

Today, “the most important indicator is the impact of greenhouse gas emissions”, Stiglitz said.

“What we’ve been learning more about is the multiple manifestations of climate change, in terms of for instance how it will affect extreme weather events. What we have learned is the complexity in climate change itself.”

Stiglitz is not alone in demanding a break with the past as the world strives to overcome a pandemic that has so far killed more than 450,000 people and infected at least eight million, according to an AFP tally.

- ‘No spare tyres’ -

Shutdowns sparked by the outbreak have led to dizzying declines in growth rates and mammoth government bailouts in a number of countries, especially in Europe and the United States.

Some of the rescue packages have come attached with strings demanding companies refocus their investment plans on strategies to fight climate change. An overarching plan was unveiled Thursday by the International Energy Agency and International Monetary Fund.

The project aims to boost GDP growth by 1.1 percentage points, “save or create” nine million jobs, and slash CO2 emissions by 1.5 billion tonnes in each of the next three years.

Construir una economía mundial mejor y más verde después de la pandemia: Stiglitz

Por Manon BILLING; París (AFP) 19 de junio de 2020

Los negocios como siempre no son una opción una vez que el mundo emerge de la pandemia de coronavirus, según el economista ganador del Premio Nobel Joseph Stiglitz, que quiere nuevas métricas relacionadas con el clima para medir el crecimiento más allá del instrumento contundente del PIB.

Entrevistado por AFP, Stiglitz dijo que los efectos debilitantes de COVID-19 en todo el mundo ofrecieron a los gobiernos la oportunidad de forjar una recuperación verde con un nuevo énfasis en la equidad.

“Y no debería ser solo regresar a donde estábamos”, dijo.

El PIB no tiene en cuenta las desigualdades, la falta de resistencia o la falta de sostenibilidad. Lo que queremos hacer ahora es liderar la economía en una dirección que refleje todas estas preocupaciones”.

Stiglitz, ganador del premio Nobel de economía en 2001 que se desempeñó como asesor principal en el Banco Mundial y en la Casa Blanca de Bill Clinton, ha argumentado durante mucho tiempo que el producto interno bruto es una medida demasiado amplia.

Hace una década, copresidió una comisión convocada por el gobierno francés que recomendaba un nuevo enfoque que abarcara métricas para la sostenibilidad y un “PIB verde”.

“Pedimos un tablero”, dijo a la AFP, “señalamos que si hubiéramos tenido mejores medidas, habríamos tenido una mejor idea del daño que estaba causando la crisis de 2008″.

Hoy, “el indicador más importante es el impacto de las emisiones de gases de efecto invernadero“, dijo Stiglitz.

“De lo que hemos estado aprendiendo más es de las múltiples manifestaciones del cambio climático, en términos de, por ejemplo, cómo afectará los eventos climáticos extremos. Lo que hemos aprendido es la complejidad del cambio climático“.

Stiglitz no está solo en exigir una ruptura con el pasado mientras el mundo se esfuerza por superar una pandemia que hasta ahora ha matado a más de 450,000 personas e infectado al menos a ocho millones, según un recuento de AFP.

- ‘Sin neumáticos de repuesto’ -

Los cierres provocados por el brote han provocado descensos vertiginosos en las tasas de crecimiento y enormes rescates del gobierno en varios países, especialmente en Europa y Estados Unidos.

Algunos de los paquetes de rescate se han vinculado con cadenas que exigen que las empresas reorienten sus planes de inversión en estrategias para combatir el cambio climático. La Agencia Internacional de Energía y el Fondo Monetario Internacional dieron a conocer un plan general el jueves.

El proyecto tiene como objetivo impulsar el crecimiento del PIB en 1,1 puntos porcentuales, “salvar o crear” nueve millones de empleos y reducir las emisiones de CO2 en 1.500 millones de toneladas en cada uno de los próximos tres años.

IEA Executive Director Fatih Birol said world leaders have a “once-in-a-lifetime opportunity” to reboot their economies and tackle global warming at the same time.

But those goals continue to pull against each other, Birol acknowledged, pointing to lessons learned from the global recession triggered by the 2008 collapse of the US housing market.

Stiglitz, who has extensively criticised the laissez-faire policies that led up to 2008, said the current crisis had again exposed short-sighted thinking.

“We created an economy without spare tyres, without extra hospital beds, we didn’t do pandemic preparedness, we didn’t do a lot of the things that would have enabled us to respond to the pandemic,” he said.

“It’s not that we could have prevented it, but we could have had a much more resilient economy, more able to respond to that.”

Stiglitz said there were grounds for hope now, especially in the European Union, whose executive arm is pushing a five-year “Green Deal” as part of a strategy to achieve “carbon neutrality” by 2050.

But the plan remains hostage to other financial pressures, as EU leaders squabble over a coronavirus recovery plan worth 750 billion euros ($843 billion).

The 2050 goal is “attainable” and “very positive”, Stiglitz said.

“But it’s not enough to have that aspiration. You have to actually start spending the money. And obviously the pandemic is being a big impetus to begin spending the money.”

Stiglitz said he backed proposals by both the European Commission and by US presidential contender Joe Biden to impose a tax on carbon-intensive goods from abroad.

“I think this is something that needs to be implemented. Of course it would have to be used in a non-protectionist way,” the economist said.

El Director Ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, dijo que los líderes mundiales tienen una oportunidad única en la vida” para reiniciar sus economías y enfrentarse al calentamiento global simultáneamente.

Sin embargo, Birol reconoció que esos objetivos continúan en conflicto unos contra otros, señalando las lecciones aprendidas de la recesión global provocada por el colapso del mercado inmobiliario de Estados Unidos en 2008.

Stiglitz, quien criticó ampliamente las políticas de laissez-faire que condujeron a 2008, dijo que la crisis actual había vuelto a demostrar su miopía.

Creamos una economía sin neumáticos de repuesto, sin camas de hospital adicionales, no hicimos preparación para una pandemia, no hicimos muchas de las cosas que nos hubieran permitido responder a la pandemia actual”, dijo.

“No es que pudiéramos haberlo evitado, pero podríamos haber tenido una economía mucho más resistente, más capaz de responder a este tipo de retos”.

Stiglitz dijo que ahora hay motivos para la esperanza, especialmente en la Unión Europea, cuyo brazo ejecutivo está impulsando un “Acuerdo Verde” de cinco años como parte de una estrategia para lograr la “neutralidad de carbono” para 2050.

Pero el plan sigue siendo rehén de otras presiones financieras, ya que los líderes de la UE se pelean por un plan de recuperación de coronavirus por valor de 750 mil millones de euros ($ 843 mil millones).

El objetivo para 2050 es “alcanzable” y “muy positivo”, dijo Stiglitz.

Pero no es suficiente tener esa aspiración. Debes comenzar a gastar el dinero. Y obviamente la pandemia está siendo un gran impulso para comenzar a gastar el dinero“.

Stiglitz dijo que respaldó las propuestas de la Comisión Europea y del contendiente presidencial estadounidense Joe Biden para imponer un impuesto a los bienes con alto consumo de carbono del exterior.

“Creo que esto es algo que debe implementarse. Por supuesto, tendría que usarse de una manera no proteccionista”, dijo el economista.

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La Teoría Actor-Red y el Contexto de la Tecnociencia

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Foto: Bruno Latour y Michel Callon Colaje Imágenes Google

Ya o explique en el primer post “De la Filosofía de la Ciencia a la Filosofía de la Tecnociencia” que inició el pistoletazo de salida para nuestro curso básico sobre el tema que, entre los cánones aceptados y racionales de la filosofía de la ciencia en sentido estricto, la praxis actual de la indagación científica no tiene apenas cabida. De aquí que hallamos elaborado una nueva categoría de post con vistas a ir informando de ello. Comentaba al finalizar el núcleo central de nuestro Curso Básico sobre   filosofía y sociología de la ciencia, como al finalizar las clases de la asignatura que impartía en aquel máster universitario, al igual que al clausurar conferencias, me agarrotaba la sensación de que en nuestro quehacer cotidiano los científicos usamos poco y sabemos menos del denominadométodo científico”. Y justamente en ese momento entraba en escena (“que no la ciencia en acción”) nuestro viajo amigo Bruno (Filosofía de la Ciencia versus Filosofía de la Investigación: ¿Quién es Bruno Latour?). En la década de los años 90 del S. XX, cuándo intentaba ir más allá de la filosofía, para penetrar en la sociología de la ciencia (que no la “filosofía del conocimiento”), solía encontrarme con la visión imperante academicista de Robert King Merton, que no me decía mucho y se me antojaba una perspectiva obsoleta. Adelantemos, siguiendo a Wikipedia que: “La sociología de la ciencia considera las influencias y componentes sociales en la ciencia. Diferente de la sociología del conocimiento que investiga los orígenes sociales de las ideas y del efecto que las ideas dominantes tienen sobre las sociedades. Merton impulsa un subcampo de estudio denominado sociología del conocimiento, el cual aborda la ciencia moderna como una institución social y se interesa por el ethos específico que la caracteriza”. Sinceramente el pensamiento mertoniano me aburre, por no entrar en análisis más críticos. Y así tope con Bruno Latour y los denominados inicialmente estudios sociales de la ciencia y posteriormente estudios de la ciencia (aunque por lo que he leído también se han acuñado otras muchas etiquetas, a la hora de denominar el  enfoque aludido) al que dedicamos ya hace años varias entradas, con vistas a explicar sus fundamentos. Aquí os doy cuenta de la mayoría de los mismos: (i) Los Poderes y su Terror al Imperio de las Masas: Bruno Latour y las Enseñanzas de las Ciencias de la Complejidad; (ii) Mente y Realidad: Descartes y Kant desde la Óptica de Bruno Latour; (iii) Percepción Individual, Social y Cultural de la Realidad, Según Bruno Latour; (iv) La Actividad Científica como una Red de Relaciones  ; (v)La Ciencia como Red de Interrelaciones Humanas-No Humanas; (vi)El Realismo De Bruno Latour y la Actitud Sectaria de los Científicos; (vii)¿Una Sociedad Libre o Esclavos del Poder?: El Affair de Wikipedia; (viii)Wikipedia versus Citizendium: En defensa de la Participación Ciudadana o el Temor al Imperio de las Masas; (ix) Los Errores del Periodismo Científico a la luz de los Estudios Sociales de la Ciencia); (x) (Transmisión de la información, Conectividad y Redes Sociales: El Número Mágico 6 o ¿7?); (xi) (El Periodista Científico como Paracientífico y Sociólogo del Entramado Inherente a la Indagación Investigadora); (xii) (El Circo de la Ciencia Contemporánea) ; (xiii) (La Crisis Actual del Periodismo Científico); Aunque por los títulos de algunos post no lo parezca, en todos ellos la teoría Actor Red o ANT, resultan ser el epicentro esencial de los discursos en ellos redactados.

En este post retornaré a un texto sobre el que ya hemos basado varios post anteriores del curso de tecnociencia. Me refiero a la Teoría del actor-red y la tesis de la tecnociencia cuyos autores son Javier Echeverría y Marta I. González, como os indico con más detalle abajo. Omito pues varias entregas personales previas en las que explicaba mis consideraciones acerca de la Tesis de Latour sobre la Teoría Actor Red. Sin embargo, en su magnífico artículo, echo en falta algunos aspectos que no suelen ser contemplados con atención a la hora de analizar esta teoría. A pesar de ello creo que son de vital importancia. ANT enfatiza las relaciones en Red, lo cual debiera implicar hacer uso/contemplar/ explicar a la luz de (…) de las propiedades inherentes a las mismas la Actividad Científica como una Red de Relaciones. Del mismo modo, cuando hablamos de sistemas en los que actúan una plétora de agentes entrelazados mediante sus relaciones/interacciones mutuas nos encontramos, prácticamente siempre con que se trata de sistemas no lineales es decir complejos (Concepto de Complejidad) que también atesoran unas cualidades muy idiosincrasias que la formulación ANT debiera cumplir (Teorías Científicas Como Estructuras Complejas). Ya hablaremos de ello más adelante, en otro post. Finalmente no voy a detallar las críticas que según Wikipedia ANT ha recibido de sus detractores, ya que no merecen mi consideración. Eso sí, una de ellas estriba en el desacuerdo de algunos expertos en la ruptura de dicotomías previamente establecidas, tales como humano-no humano, natural-social. Personalmente discrepo, por cuanto se trata de antónimos muy perjudiciales para el progreso de la ciencia, como defendí en el post:  El Discurso Científico, los Conceptos Contrarios y la Perspectiva de Jean-Marc Lévy-Leblond.

La principal fascinación que ha producido ANT estriba en considerar el mundo de la ciencia, y con mucha mayor razón el entramado de la tecnociencia como un una red de relaciones en la cual los agentes pueden ser humanos, pero también sociales y estrictamente no humanos, atesorando todos a priori (en principio) el mismo peso. Es decir, un elemento de la red podría ser un científico, pero también una institución académica, un instrumental (generalmente de vanguardia, pero…), intereses o lobbies políticos, grupos de presión, agentes financieros, juristas, periodistas, una pandemia, etc. Del mismo modo, las tesis de Latour sobre la ciencia viran de la teoría a la práctica científica y los agentes que la forman o condicionan al interaccionar. Como veremos en otras entregas posteriores, son cosas muy distintas, algo que suele ocurrir en todos los ámbitos de la sociedad y sus conocimientos. Se trata de una hipótesis/¿teoría?. rompedora y valiente. Empero atesora otras virtudes que iremos desgranando. Os dejo ya con los contenidos de Wikipedia y después con los de los propios autores. 

Juan José Ibáñez

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Los suelos y la agricultura ecológica en la era de la postverdad (Revista de Suelos Ecuatoriales)

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Fotos: Colaje Imágenes Google

 Sabéis sobradamente, que no utilizo nuestra bitácora con vistas a LA promoción de mis artículos y libros científicos. No me gusta la propaganda, y menos aún la auto-propaganda. Sin embargo, de vez en cuando, hacemos excepciones. Esta será una de ellas. La Revista de Suelos Ecuatoriales ha publicado gentilmente un artículo de reflexión personal que lleva por título precisamente el encabezamiento de este post. Considero que puede ser de interés para  muchos lectores y de paso publicitamos esta iniciativa de la Universidad Nacional de Colombia, ya que, a menudo soslayamos vergonzosamente todo lo que se edita en nuestra lengua. Suelos Ecuatoriales se encuentra en acceso abierto, por lo que podéis bajaros el manuscrito sin problema alguno. Abajo o dejo los enlaces. No resulta pertinente redactar análisis críticos de los textos redactados por los propios autores e intentar ser objetivo.s ¿Verdad? Pues bien, seguidamente os dejo el resumen y el mencionado análisis os corresponderá a los interesados. Resulta difícil encontrar revistas científicas que permitan salirse del consabido guion docto y cansino, de naturaleza académica, para todos aquellos que van a la búsqueda de información general. Este no ha sido el caso, y sin más preámbulos os dejo con el resumen. Animaros a leerlo en su integridad y seguidamente recordar el título de esta revista, con vistas a husmearla periódicamente. Y sin más preámbulos ahí va:

Juan José Ibáñez

Los suelos y la agricultura ecológica en la era de la postverdad (Revista de Suelos ecuatoriales)

Juan José Ibáñez

Palabras clave:   Agricultura ecológica, Agricultura orgánica, Agricultura Industrial, Tecnociencia, Posverdad, Filosofía de la Ciencia, Filosofía de la tecnociencia 

Vol. 49 Núm. 1 y 2 (2019): Suelos Ecuatoriales

URL de acceso directo al Artículo. http://unicauca.edu.co/revistas/index.php/suelos_ecuatoriales/article/view/109

Resumen

Los suelos y la agricultura ecológica han sido dos temas soslayados durante décadas de la corriente principal de la literatura científica. Sin embargo, más recientemente, el reconocido fracaso de la agricultura industrial, así como la comprensión del sistema climático, han relanzado el interés por ambas disciplinas. Ya no se discute la importancia de los suelos en el funcionamiento de la biosfera, ni la necesidad de reemplazar una agricultura despilfarradora de recursos y contaminante por otra basada en genuinos principios ecológicos. Sin embargo, desde finales del siglo XX, la ciencia ha ido cambiando, tanto en sus objetivos como es su praxis, siendo paulatinamente reemplazada por lo que actualmente se denomina Tecnociencia. Esta última no persigue tanto progresar en el conocimiento del mundo, como en ser el soporte del progreso e innovación del tejido empresarial de los países, en un mundo frenéticamente competitivo a la par que insustentable. De este modo la búsqueda de la verdad ha sido reemplazada por la posverdad, en la que los científicos somos meros elementos de un sistema muy complejo, dominado por intereses económicos y geopolíticos. En este contexto, la definición de agricultura ecológica depende de los intereses de los actores implicados, relegando los aspectos técnicos a un segundo plano. En este artículo, el autor intenta discernir el futuro de una agricultura genuinamente ecológica, conforme al método científico y que necesita inexcusablemente de una gestión sostenible de los suelos, de aquellas narraciones sesgadas por intereses ajenos a la ciencia, es decir repletas de posverdades. 

Revista de Suelos Ecuatoriales

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Científicos contra el conocimiento indígena y campesino

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Un aprendiz de etnoedafólogo y su hermana epidemióloga hablando con sus asesoras indígenas. No se entendieron bien ya que el ignorante investigador desconocía el quechua y pensaba que por aquellas tierras  todos sabían la lengua del imperio. ¡Santo Dios!. El imbécil soy yo. Foto atribuible a Juan José Ibáñez

 Al arqueólogo George Nicholas  público un artículo alabando el interés de aprovechar el conocimiento indígena y campesino en “The Conversation , reprendiéndolo después en Smithsonian Magazine. Sus opiniones, lamentablemente, causaron las iras de muchos lectores, por lo que seguidamente volvió a escribir la siguiente nota  (que abajo os reproduzco) en “The Conversation” (lo traduzco al español-castellano):Una alianza incómoda: el conocimiento tradicional indígena enriquece la ciencia”. Siento vergüenza. Lamento que los investigadores nos comportamos como una casta que cree estar en posesión de una verdad que no puede ser discutida por nadie ajeno a ella. Hablamos de una actitud intolerable, sectaria, mezquina y yo diría que hasta racista.  Y lo peor es que tal integrismo sigue aumentando en esta casta rebosante de arrogancia, intolerancia y ¿Por qué no decirlo?, de ignorancia. La ciencia no es una religión cuyas verdades deban ser consideradas sagradas, y sus practicantes oradores que se suben a un pulpito y arengan a los feligreses. Se trata de un conocimiento cambiante, que debiera ir progresando con el devenir del tiempo. No hay dogmas en ciencia, ya que atentan contra su propia esencia. Por ejemplo, hace poco más de una decaca, parte de nuestro material genético era considerado ADN basura”. Yo me reí en esta bitácora y (….) hubo polémica. ¡Pero yo escribo en un blog!, y no tiene importancia. Finalmente los comprobaron que de basura no tenía nada, sino que era imprescindible. Ahora bien que intenten cerrar la boca y se recrimine a la editorial por permitir ser atrevido, es digno de esa sacrosanta inquisición que ellos mismos dicen desertar y ser garantes de que aquél lamentable episodio de la historia no vuelva a ocurrir.  Pues bien, resulta ahora que parte de la casta se ha convertido en inquisidora. Mientras a algunos de nosotros nos entusiasma la sabiduría de nuestros antepasados, otros lo desprecian sin haberla analizado, ni siquiera leído. Pues bien en nuestro blog es unaPrima donna”, y por ello atesoramos una categoría (Etnoedafología y Conocimiento Campesino’ ) en la que ya hemos incluido algunos centenares de entradas sobre estos temas. Los pueblos que sobreviven durante siglos o miles de años explotando sus recursos naturales, y agropecuarios, no pueden hacerlo de forma insustentable. Su conocimiento es necesariamente empírico, ya que si no lo consiguen perecen. Más aún, nuestra sociedad moderna, con su tecnociencia, si puede dar lecciones de “como no hacer las cosas mal”, ya que hemos devastado gran parte del planeta en unos 30-40 años. Pero no hay mayor ceguera que la de aquellos que no quiere ver, sordera de los que no desean escuchar, y estupidez de los que no practican el pensamiento crítico.  Fijaros las frases que le espetaron por un artículo en la que se defendía el interés de estudiar y evaluar el mentado tipo de conocimientos: (i) Creo que el Smithsonian no debería haber publicado un artículo posmodernista y anticientífico tan extremo“; (ii)Este fue un artículo asombrosamente malo que un buen editor de ciencia debería haber bloqueado. El autor tiene un claro conocimiento de su campo, pero carece de una comprensión clara del método científico … una serie de comentarios en contra de la ciencia y posmodernidad se han transmitido como hecho …; (iii) Sin la innecesaria anti-ciencia hubiera sido un buen artículo” y (iv)El Smithsonian ha pasado la nueva era y la anti-ciencia, la Izquierda regresiva aparentemente está prosperando allí …”

Cabría argumentar que (i) Son ellos los que no conocen “nada” del método científico; (ii) y que la anti-ciencia más peligrosa la lideran aquellos que dicen defender la ortodoxia, por cuanto la filosofía, sociología e historia de la ciencia, han constado que la buena ciencia es en su inmensa mayoría transgresiva. Pero hay más, ya que pretenden censurar las publicaciones de los que no piensan como ellos.  De ciencia solo pueden hablar los científicos, pero además exclusivamente si son ultra-ortodoxos. Más que un colectivo de sabios, como les gusta que les llamen, se comportan como una secta religiosa de la peor calaña. Si un biólogo evolutivo no se adhiere al darvinismo, es calificado de negacioncita. Si un investigador considera que el clima se está calentando, pero duda de la predicciones de los modelos de circulación general… ¿es tachado de…?. ¡Como no!. ¡Negacioncita!. Es decir se comportan como esos políticos que a pesar de observar día a día como   sus recetas políticas y económicas se traducen en un incremento de la pobreza y desigualdades, llaman populistas a todos aquellos que osan hacer propuestas alternativas. ¡Repugnante!. Empero  George Nicholas, sabe defenderse solito. Os animo a que leáis su réplica contra la intolerancia inherente a esos sabios “sabiondos”. ¡la conjura de los necios!. 

Os dejo ya con la nota de prensa de George que no tiene desperdicio, siendo además muy educado.

 

Juan José Ibáñez (la izquierda regresiva anti-científica) según algunos integristas de la tecnociencia

 Continua…….. (más…)

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Epidemias, Viralidad, Globalización, Conectividad, Redes Complejas, Mundos Pequeños y Coronavirus (2/2) (Una Sociedad Intrínsecamente insustentable)

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Conecting people”. Se trata de una frase que utilizada desde hace más de una década. Aparecía en los anuncios televisivos de algunas empresas tecnológicas con vistas a vender sus productos, augurándonos un mundo en el que todos estaríamos híper-conectados incesantemente y sin cortapisas. Pronto llegaron las pandemias virales por Internet infectando millones de dispositivos, por oleadas. Tal denominación se me antoja hoy casi profética (Los siete virus informáticos más dañinos de la historia; Ciberataque mundial: El ataque de ‘ransomware’ se extiende, etc. etc.). Lo que se solía ocultar, o al menos soslayar,  estribaba en que tal conectividad masiva atesora sus pros y sus contras).  Un grupo de personas u objetos que no interacción entre si no son un sistema ( en el cual el todo es “más, o al menos diferente, a la suma de las partes”). Tal aislamiento es inimaginable, ya que somos seres sociales. Sin embargo, a mayor conectividad, mayor dependencia, vulnerabilidad y riesgos, como los mentados ciberataques masivos. También solemos olvidar que cuando aumenta la interdependencia entre los elementos de un sistema, se pierdan grados de libertad, como dirían los expertos (aunque no sea necesario entender tal hecho en términos probabilísticos). Deseábamos ser libres a la hora de manifestar nuestras opiniones y hoy nuestros datos privados se encuentran en menos de los vampiros que habitan en el seno del sistema chupándonos la sangre (léase Google, Facebook, etc. etc.), así como de delincuentes sin escrúpulos.  Pues si, hasta las empresas tecnológicas que se han hecho inmensamente ricas con las redes sociales y otros artilugios de Internet venden nuestros datos  personales, y posiblemente al mejor postor. Y así, “viralmente”, han ido sucediéndose con rapidez, pero en fases, como ciberataques, ciberterrorismos y ciberguerras (La ciberguerra: la principal ciberamenaza global). Empero los políticos aprenden rápido, y hoy se acusan entre sí de interferir hasta en las elecciones “democráticas” de sus países y de otros rivales a favor de uno u otro candidato (Caso ciberataques rusos; Estados Unidos intensifica los ciberataques en Rusia ,etc. etc. etc.). Pero retornemos al tema de la viralidad, que no virilidad ¿Qué es un viral?, y ¿la viralidad?. Como podréis observar al buscar en Internet, las principales entradas, es decir las primeras que aparecen en vuestro motor de búsqueda, hacen referencia exclusivamente al ciberespacio. Prácticamente todos nosotros sabemos los estragos que causan los virus informáticos, (agrupo, troyanos, gusanos etc., bajo el mismo vocablo) por lo que disponemos de software antivirus, cortafuegos, etc.,  No deseamos ser infectados, ya que para muchos de nosotros podría llegar a constituir una verdadera tragediaVivimos y sabemos más del mundo virtual que del real, como si estuviéramos en las nubes,  perdón cloud computing). De pronto surge una pandemia mundial, en el mundo natural, es decir el que nos rodea más allá de las pantallas ciberespaciales y no entendemos casi nada ¿Por qué nos ocurre esto? ¿Qué estamos haciendo mal? Francamente, debíamos aprender a extrapolar un poco, eso sí con precaución. ¿No nos preocupa más nuestra salud que los dispositivos informáticos que atesoramos?. Parece ser que no, cuando sin ella enfermamos, cuando no fallecemos.

Realmente existen bastantes paralelismos entre la viralidad informática y la que concierne a nuestra salubridad. No obstante, los profanos en epidemias y pandemias que afectan a nuestra salud(legión), pero que se sienten expertos delante de un PC y son amantes de las redes sociales, apliquen sus conocimientos con vistas a entender la viralidad real, la que amenaza nuestra salud y nuestras vidas. Hablamos del el coronavirus COVID-19, que hoy aterra al mundo. Sin embargo la información que recibimos y a la par la que suele interesar a los ciudadanos se me antoja recalcitrantemente ilustrativa, Lo ciberespacial se encuentra interesa mucho más a la mayor parte de la ciudadanía que lo terrenal, hasta que la última nos amenaza seriamente. Por ejemplo, aun siendo un caso simplón, si bien no carente de significado, pueden entenderse varios aspectos esenciales de las pandemias que vuelven a acecharnos, ya que lo han hecho siempre causando estragos de enorme magnitud, como explicamos en nuestro post precedente. Hablamos acerca de un ejemplo “viral” que se propagó por Internet, ya en los albores de la explosión, que no eclosión de las redes sociales en Internet. Apelemos pues, más concretamente, al juego/estudio  denominado los “seis grados de separación de Kevin Bacon o número de Bacon”. Wikipedia al respecto se me antoja un tanto ambigua y puedo extraer exclusivamente la siguiente sentencia: “El número de Bacon no deja de ser un desarrollo sobre una base de datos verificable de la Teoría de los seis grados de separación o del “Mundo pequeño“. También tiene como antecedente el Número de Erdős, que señala la distancia colaborativa, en lo relativo a trabajos matemáticos entre un autor y Paul Erdős, matemático húngaro”. Veamos si lo explico de una forma más sencilla, extraída de Internet (i):  Inspirado en “ seis grados de separación” ” la teoría de que nadie está a más de seis relaciones de distancia de cualquier otra persona en el mundo, el juego fue ideado en 1994 por Brian Turtle y dos compañeros en el Colegio Albright en Filadelfia, Estados Unidos”; o (ii) partiendo de un pequeño número de contactos se puede ir construyendo una cadena de crecimiento exponencial que puede llegar a conectar a la humanidad entera. ¿Cuántos?. Pues lo dicho una cadena de seis veces en termino reiterativos, es decir secuencialmente. Imaginaros que comentáis algo, como un chisme, en un grupo de seis personas con mentalidad de correveidiles, el cual deviene en el primer eslabón de la cadena. Seguidamente cada uno de ellos traslada tal cuestión o chisme a otros seis, y alcanzamos el segundo eslabón. Pues bien con cuatro pasos más todo el mundo de este desnortado planeta sabría la noticia. Se trata de un simple contagio. Con independencia de que se trata de cuatro, cinco,  siete, o siete eslabones (conforme avanza la tecnología de las redes sociales tantos menos eslabones parecen ser necesarios, según he estado visionando en la Web), sustituyendo el vocablo chisme por el de virus como, el de la pandemia aludida, suponiendo que se tratase de un virus totalmente letal, la humanidad se extinguiría. ¡Extinción en masa! ¡todos muertos!: Se llama seis grados de separación a la idea que intenta probar que cualquiera en la Tierra puede estar conectado a cualquier otra persona del planeta a través de una cadena de conocidos que no tiene más de cinco intermediarios (conectando a ambas personas con sólo seis enlaces), algo que se ve representado en la popular frase «el mundo es un pañuelo». ¡Sí, lleno de virus!. Afortunadamente se trata de una conjetura que en el mundo de la epidemiologia sería “creo” quiméricamente terrorífica. No existen virus tan eficientes, aunque si lo suficiente como para poner en jaque a la humanidad o al menos a nuestra sociedad. Y a las pruebas me remito los (días) que  redacto este post, ciudadanos, colectivo sanitario, y agentes económicos se encuentran aterrados, y por tal razón tarde. Dabíamos haber roto antes tal escadena de eslabones. Mal y nunca nos enfrentamos angustiados al reto que tenemos delante.   ¿Se entiende ya la racionalidad de cómo se propagan las epidemias y los números de afectados crecen, al principio, exponencialmente?.  Tal hecho no puede interrumpirse instantáneamente, por cuanto se trata de una dinámica natural de los brotes epidémicos. Cuando estos últimos no son atajados prematuramente, el número de afectados crece vertiginosamente, al menos durante algún tiempo, a pesar de que diéremos con algún remedio para atajarlo días antes.   Y aquí está el quid de la cuestión. Si al ciudadano se le menta que tal tema ha sido viral en Internet lo entiende, empero si lo seamos epidemiológicamente queda aterrado ipso factoSe trata de la diferencia entre un crecimiento lineal y otro exponencial. Tal hecho no significa que no se pueda combatir, como las autoridades sanitarias de todo el mundo se encuentran haciendo.

En nuestro post precedente: “Epidemias, Coronavirus, Ruta de la Seda y Globalización  (Lecciones de la Historia)” ya os pusimos en antecedentes sobre la recalcitrante estulticia de nuestra sociedad contemporánea. En esta entrega, intentaremos convenceros que es otra muestra de que vivimos en una sociedad insustentable, repleta de contradicciones y de riesgos que nosotros mismos propiciamos.

En el siguiente enlace de la BBC se pretende explicar este asunto usando como caso la epidemia de la peste negra, que ya comentamos en el post precedente: Cuán pequeño se ha vuelto el mundo, comentando por ejemplo, “Así que si el mundo seguía siendo “grande” en el siglo XIV, ¿cuándo se volvió “pequeño”?. Newman y sus colegas esperan que otros datos epidemiológicos puedan revelarlo. Sospechan que sucedió con la llegada del transporte a larga distancia en el siglo XIX, que parece también haber sido el momento en el que las epidemias de rápida propagación aparecieron. Siempre hay un precio que pagar por el progreso. La disrupción provocada por las nuevas formas de comunicación nos ha permitido convertir en un pañuelo un mundo que crece a velocidad de vértigo. Por lo tanto, existen relaciones claras entre la viralidad matemática de internet y la propagación de epidemias en el mundo real. Cuando se husmea en la “Red de Redes” por los reiterados grados de separación, es frecuente encontrarse con otro tema relacionado del que os hablamos en está bitácora hace ya más de un decenio: Hablamos de los  Mundos pequeños (Los Mundos Pequeños y los Seis Grados de Separación: Una Conjetura Corroborada ¿Y la Regla de Miller?). En el enlace aludido de la BBC se nos muestra ya una de las claves del aumento en la velocidad de propagación de las epidemias, como en el caso de las facilidades para el transporte a largas distancias y más aun sin tocar tierra (es decir por aire y en menor medida navegando en el mar). Antaño las epidemias se propagaban más lentamente tardando años, por ejemplo, en el caso de la susodicha Peste Negra. Actualmente, en unas horas esos minúsculos trúhanes virales pueden aterrizar casi simultáneamente por la mayor parte lado del mundo en diversos focos. Y esto es lo que está sucediendo con la Pandemia Global que nos atemoriza en la actualidad.

¿Qué son los Mundos pequeños?. Al margen de nuestro post mentado, Wikipedia nos informa de que: “En matemática y física una red de mundo pequeño es un tipo de grafo para el que la mayoría de los nodos no son vecinos entre sí, y sin embargo la mayoría de los nodos pueden ser alcanzados desde cualquier nodo origen a través de un número relativamente corto de saltos entre ellos. Una red social, donde los nodos son personas y los enlaces son el conocimiento/relación entre ellos, captura muchos de los fenómenos de las redes de mundo pequeño. Pronto se empezaría a ver que las redes de mundo pequeño son más frecuentes de lo que se presupone y pronto aparecieron otras redes bajo esta categoría: un ejemplo muy claro es la topología de Internet. Este fenómeno ha dado la posibilidad de aplicación de este tipo de redes en diferentes áreas de la ciencia como puede ser el modelado de las redes sociales, físicas, biológicas, nuestro propio cerebro,  la propagación de epidemias, etc. (….) Otros ejemplos encontrados en la teoría de redes complejas serían las  redes de transporte tales como pueden ser las  carreteras, estaciones de autobuses, etc.”.. y, léase por ejemplo Internet.

Empero al entrar en el tema de las redes complejas ineludiblemente a la vez lo hacemos en la de los sistemas no lineales y/o sistemas complejos. En Wikipedia puede leerse respecto a las redes: “En el contexto de la ciencia de redes, una red compleja se refiere a una red (modelada como grafo) que posee ciertas propiedades estadísticas y topológicas no triviales que no ocurren en redes simples; p.ej., distribuciones de grado que siguen leyes de potencia, estructuras jerárquicas, estructuras comunitarias, longitud entre cualesquiera dos entes del sistema corto, o alta cohesividad local (medida a través del coeficiente de agrupamiento). Ejemplo de redes con tales características en la naturaleza son las redes sociales, las redes neuronales, las redes de tráfico aéreo y las redes tróficas, entre muchas otras”. Y ¡cómo no! aparecen las leyes potenciales que nos conducirán a las estructuras y procesos fractales (de los que os hemos hablado en diversos post, ver algunos abajo). Las epidemias y pandemias  posen intrínsecamente tienen una dinámica no lineal, como reconocen los expertos en un artículo publicado en el  rotativo El País, por ejemplo.

Os hemos advertido hasta la saciedad que una nuestra globalización cuya economía se sustenta en dinámicas no lineales y caóticas como es el caso de los mercados financieros, ineludiblemente nos conduce por senderos impredecibles en donde una pequeña cause (léase en este caso un virus más que nos azota, como otros antes que este) puede conducirnos abruptamente a alteraciones abruptas e impredecibles de todo el sistema. No debe extrañarnos tal que este canijo coronavirus pueda causar un colapso económico y social que nadie podía prever. Esperemos salir de este jaque, empero aun sí si no nos concienciamos de esta extrema fragilidad y vulnerabilidad, estaremos perdidos, y que pueden surgir otros mucho más letales y terroríficos.Las pandemias se expanden igual que las noticias falsas en Internet.

Justamente, mientras me eternizaba escribiendo este post, en otro blog de este sistema de bitácoras “Las matemática y su fronteras” (21 marzo, 2020) ha dedicado un post para explicar lo que ya hice hace una década, pero en el contexto del coronavirus que nos castiga. es decir La teoría del mundo pequeño y las distancias sociales del coronavirus.

Algunos de mis colegas me han comentado que peco de alarmista y antisistema. Pues bien, sobre las alarmas, ver la enorme cantidad de post en los que vaticiné, por “Pura lógica”, las consecuencias de muchas de nuestras tropelías. ¿Antisistema?. Se trata de un palabro que se espeta actualmente  como advertencia contra un ser antisocial o al hablar de personajes peligrosos, Pero ¿para quién?.  El verdadero peligro es el sistema y este caso, como el del calentamiento climático, y la contaminación masiva, corroboran que el peligro que nos acecha a los ciudadanos es justamente el sistema dictatorial financiero, al que las personas no les importa nada, al contrario que el poder y el dinero. Gaia se venga de ese capitalismo usurero que hemos creado atentando contra su integridad. No es necesario que pensemos en la consciencia de Gaia, sino en que quien juega con fuego termina quemándose. ¿Aprenderemos?. Permítanme que lo dude pensando lo que la historia narra acerca de nuestros actos y sus nefatas consecuencias. Os dejo con un par de noticias más y una relación de post previos.

Un José Ibáñez

Continúa……

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Epidemias, Coronavirus, Ruta de la Seda y Globalización (1/2) (Lecciones de la Historia)

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Ruta de la seda y Coronavirus SARS-CoV-2. Fuente Colaje Imágenes Google

Echo en falta a mi querida hermana, Consuelo Ibáñez, sí aquella epidemióloga fallecida el 31 de diciembre de 2017 y que era la administradora del blog “Salud Pública y Algo Más”. Hoy le dedico este post. Ahora estaría trabajando desenfrenadamente desde su puesto como tal en la Consejería de Salud de la Comunidad de Madrid y en la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica. Personalmente, mi problema no estriba tanto en el temor al efecto corporal del mentado coronavirus como en contraerlo, dado que soy “virulentamente” alérgico a diversos fármacos, y entre ellos antibióticos. Ella cuidaba mucho para que no me inyectaran retrovirales, ya que el remedio podía ser trágicamente peor que la enfermedad. De hecho me salvó la vida en dos ocasiones. Así pues, escribir sobre un tema de esta guisa que, además aterrar a todo el mundo me genera más que pánico, no me ha resultado nada fácil……  Eso sí es el primero de una serie de dos. ¡Va por ti, hermanita del alma!.

El diez de febrero de este año (2020) impartí una charla en el Ateneo de Madrid, es decir no hará aún un mes (a la hora de redactar este post) de la alarma vírica SARS-CoV-2, sobre” “Cambio climático y erosión del suelo”. Durante la tertulia posterior, derivé mis comentarios hacia los males de esta dictadura financiera que padecemos, comentando algo así comocuando la humanidad tropieza una y otra vez en este tipo de tesituras, suelen ser las guerras, y más aún las epidemias las que vuelven a ponernos en nuestro sitio: toquemos madera” . ¡Válgame Dios, con el profeta de las narices!. Y es que no aprendemos ni de los errores previos, ni de los ajenos, ni de aquellos que ocurrieron hace unos pocos años (ver los comentarios debajo de Adolfo García Sastre, uno de los virólogos más reconocidos del mundo), y menos aún de los de tiempos más remotos, a pesar de que hoy nos muestran “una verdad incómoda”, más aún  que la del cambio climático. Obviamente, este post no versará sobre el SARS-CoV-2, ya que soy profano en la materia. Simplemente los datos históricos que ofrecemos deben ser motivo de una profunda reflexión. Estos darán paso a otra entrega, en que relacionaremos pandemias, globalización, viralidad, complejidad, y otros aspectos que constatan la enorme fragilidad y vulnerabilidad de la sociedad actual y su cacareada conectividad.

Tras ir observando la exponencial expansión del SARS-CoV-2 alrededor de todo el mundo en mapas, recordé algunos episodios del pasado que, por sorprendentes que parezcan, son historias pertinentes, hoy más que nunca. ¿Saben ustedes que fue/es la Ruta de la seda?. ¿Recuerdan la legendaria figura mitológica de Marco Polo?. Desde hace milenios han existido relaciones comerciales entre China y occidente. Sin embargo, con el tiempo se acrecentaron gracias a la intensa actividad comercial de las pequeñas “Ciudades-estado italianas” en el medievo. De oriente trajimos a Europa la pólvora, la imprenta y otras tecnologías que ayudaron al progreso del “viejo continente”. Empero  también otros “sujetos” no tan deseados, como vamos a recordar. Los trayectos entre ambos espacios geográficos son hoy conocidos por la Ruta de la seda. De hecho, en junio de 2014, la Unesco eligió un tramo de la Ruta de la Seda como Patrimonio de la Humanidad. ¿Para bien o para mal? En aquella ruta que transcurría entre otros países por  China, Persia (Irán y más), Turquía e Italia, tocando otros del norte de áfrica, como Egipto, para ramificarse después  hacia el oeste y el norte de Europa. El Imperio mongol también resultó ser una cultura clave, hoy bajo el ¿protectorado? Chino.

Pueden comprobar los lectores que han sido precisamente varios de estos  países  y territorios (exceptuando a los turcos, a falta de datos fehacientes) en donde comenzaron a aflorar por primer vez los brotes más intensos  del nuevo coronavirus, SARS-CoV-2. En aquellos tiempos medievales,  la “Ruta”  resultó ser a la postre, tamién otra de la muerte y desolación, que no un sendero “nada luminoso” por el que transitaron numerosas enfermedades zoonoticas o zoonosis.

La historia puede contarse de maneras dispares, que a veces se antojan contrapuestas. Veamos lo que dice Wikipedia acerca del legendario explorador y comerciante previamente mencionado, es decir: Marco Polo (Venecia, 1254-ib.,1324) “La Ruta de la Seda representa un temprano fenómeno de integración política y cultural debido al comercio interregional. En su apogeo, sostuvo una cultura internacional que enlazaba a grupos tan diversos como los magiares, armenios y chinos. La ruta experimentó períodos principales de popularidad y actividad en diferentes épocas y en diferentes puntos a lo largo de su longitud hacia el oeste:…”. Y así la peste negra y/o peste bubónica, y otras delicatesen para nuestra salud diezmaron la población Europea en decenas de millones de personas, que traducidas a la densidad demográfica actual vendrían a equivaler a cientos, de millones de seres humnos, en esos territorios. Lean por ejemplo la siguiente noticia: “La peste bubónica y su relación con la ruta de la seda”, o esta que nos habla de otras infecciones: El misterio genético de la enfermedad de la Ruta de la Seda…. Se trata de otro punto de vista histórico. ¿Verdad?. De hecho aquellas pandemias “en el contexto del mundo clásico conocido, cambiaron temporalmente tanto la historia como la economía y el paisaje. Tras ellas, la revegetación natural roía muchos espacios geográficos antiguamente cultivados, y los bosques volvieron a invadir parte del terreno perdido frente a los cultivos. La calidad de vida de los supervivientes mejoraba sustancialmente, hasta la próxima pandemia.  Obviamente Latinoamérica quedó al margen (hasta donde sabemos, ya que existen expertos que defienden que el Imperio Chino ya…).

Trágicamente, la colonización de América por parte de los europeos poco después, generó estragos, ya que muchos de aquellos viajantes, sin saberlo, lo hicieron inadvertidamente con esos pequeños asesinos en sus entrañas.  El Biólogo, biólogo Jared Diamond, experto en biodiversidad, publicó un fascinante libro titulado “Armas, Gérmenes y Acero” que se me antoja hoy de obligada lectura. Si bien la narración de Wikipedia, acerca de esta obra no repara demasiado a cerca del papel de los patógenos, al contrario que el autor, permitirme que rescate los siguientes fragmentos: “La convivencia estrecha con el ganado dio lugar, en las sociedades ganaderas, a la exposición a gérmenes de origen animal por parte del ser humano, y la mayor densidad demográfica produjo que estos gérmenes pudieran atacar a poblaciones humanas ocasionalmente, incluso adquiriendo el carácter de epidemias. Con el tiempo, las sociedades euroasiáticas llegaron a inmunizarse relativamente contra esos gérmenes. De hecho, fueron epidemias como la viruela, el sarampión, la tuberculosis, la gripe y otras, un factor decisivo en el dominio de los occidentales sobre poblaciones no expuestas con anterioridad a estos gérmenes y por tanto no inmunes, como los indígenas americanos antes de 1492”. Jared mantiene a lo largo del libro que las epidemias importadas han modelado la historia de la humanidad. Pero sigamos, por cuanto el pasado nos ofrece lecciones magistrales acerca de la estupidez humana. Debemos recordar que durante medievo se desconocía la existencia de los microbios, hablándose en el mejor de los casos de miasmas….. Las enfermedades viajaron por la Ruta de la Seda.

Recientemente podía leer en la prensa española titulares como el siguiente: “ Irán y China impulsan la Ruta de la Seda del siglo XXI”. ¡Vaya por Dios!, otra vez dos de los países más afectados a 10 de febrero de 2020 por ese virus que bloquea el mundo. Ahora bien, este título de otra nota de prensa nos puede dejarnos boquiabiertos: “ Wuhan la nueva ruta de la seda”, ya que fue redactado poco antes de la pandemia actual. Sí, Wuhan en donde comenzó a fraguarse la actual, epidemia de SARS-CoV-2. ¿Vaya coincidencia no? ¿Que abordan estos titulares sin saberlo?: pues ni más ni menos que, efectivamente, una ruta de la seda en ferrocarril, a la que algunos denominanPuente Terrestre Euroasiático”.

 He buscado en Internet algún escrito reciente sobre la relación casual del actual coronavirus y el mencionado trayecto de la cultura y muerte “euroasiática”. La citada conexión tan solo aparece mentada en escasísimos medios de comunicación de masas, como el New York Times, si bien no he logrado tener acceso a su contenido.

Les ruego que lean atentamente ahora la siguiente narración extraída de RTVE de un hecho del medievo que acabo de mentar: La peste negra afectó a las ciudades medievales en función de su importancia comercial (Las urbes centrales en la red de comunicaciones sufrieron más los efectos…… Hemos descubierto que las ciudades con una posición más central dentro de la red y las más conectadas eran más vulnerables a las enfermedades y sufrieron la plaga con mayor severidad. Además, también eran más propensas a que los brotes se repitiesen por causas externas”, explica el investigador del CSIC José María Gómez, de la Estación Experimental de Zonas Áridas……. La pandemia conocida como peste negra arrasó Europa entre 1346 y 1353 y acabó con entre el 30% y el 50% de la población. Su expansión ha estado históricamente asociada a las rutas comerciales. Originada en Asia Central, la enfermedad viajó hasta Occidente a través de la Ruta de la Seda y en 1343 llegó a la antigua ciudad de Caffa (actual Feodosia), en la península de Crimea. Desde ahí se propagó por Europa a través de las principales rutas comerciales y llegó a casi todas las poblaciones.  “Es una pandemia que tuvo lugar en un momento de la historia donde las comunicaciones eran frecuentes, lo que permite el análisis de redes, pero no tan intensa como en la actualidad, lo que permite desvelar los patrones con más claridad. Esta ventaja tiene asociada, sin embargo, la desventaja de no disponer de fuentes rigurosas sobre mortalidad”, añade el investigador del CSIC Miguel Verdú, del Centro de Investigaciones sobre Desertificación, centro mixto del CSIC y la Universidad de Valencia. )… Asimismo, el análisis señala que las ciudades situadas en regiones con mayor densidad de población dentro de la red se vieron más afectadas por la enfermedad que aquellas que se encontraban en zonas menos pobladas )”…. Pues bien, Wuham, Milán, Madrid, etc., son ciudades muy, pero que muy conectadas, por citar tan solo algunas de las Metrópolis más afectadas a día de hoy por el SARS-CoV-2.  No soy experto, y tampoco he sacado mucho provecho de la bibliografía (he leído varias conjeturas rivales pero a saber…) por lo que desconozco si se sabe a “ciencia cierta” si la peste bubónica y la peste negra fueron causadas por el mismo patógeno (sinónimas), originadas por agentes infecciosos distintos, o diferentes cepas de un mismo agente infeccioso,  que se sucedieron en el tiempo a modo de oleadas. En cualquier caso,  resultaron ser igualmente calamitosas: La peste septicémica, en la cual el contagio pasaba a la sangre, lo que se manifestaba en forma de visibles manchas oscuras en la piel –de ahí el nombre de «muerte negra»”. En la siguiente noticia se muestran como sinónimos, empero en otras páginas Web no: El origen de la peste en Europa: ¿el cambio climático?. He escogido esta última, con vistas a dejar constancia de que en la actualidad todo lo humano y divino es atribuido al cambio climático, cuando en realidad ….. la culpa fue del cha, cha, cha. Pero veamos esta otra narración: La Peste de Justiniano pudo haber sido peste bubónica: “Un estudio científico de la Universidad de Tubinga revela la existencia de un gran brote de peste bubónica anterior a la Peste Negra….. tras comparar más de 300 cepas actuales de Yersinia pestis, la bacteria que causa la peste bubónica, con antiguo ADN bacteriano aislado de víctimas de la Peste Negra (la devastadora pandemia de peste que afectó a Europa entre 1347 y 1351), un equipo dirigido por investigadores de la Universidad de Tubinga (Tübingen, en alemán) ha obtenido pruebas que sugieren que se produjo un brote de peste bubónica entre los siglos VIII y X d.C. Del estudio, publicado el pasado 28 de noviembre en la revista científica digital PLOS ONE, se desprenden serios indicios de que la Peste de Justiniano, una pandemia masiva a la que se considera en parte responsable del colapso del Imperio romano de Occidente, podría haber sido causada por la misma bacteria implicada en la Peste Negra

¿Es la Ruta de la Seda un ejemplo de globalización?También se propagaron en las rutas comerciales otras enfermedades, como el sarampión y la viruela”. Desde luego en el mundo clásico puede decirse que sí (…) Se ha venido creyendo que la viruela, una de las enfermedades víricas más devastadoras que han golpeado a la humanidad, apareció en poblaciones humanas hace miles de años, en el antiguo Egipto, la India y China” y algunos también señalan con el dedo a la Ruta de la seda, aunque otros expertos la descartan.

Vienen ahora a colación los fragmentos de algunos comentarios del virólogo Adolfo García Sastre, en la noticia titulada: El español que busca la vacuna del Covid-19 en EEUU: “No vamos a poder parar el virus” Se tratada de una entrevista.

El catedrático Adolfo García Sastre, uno de los virólogos españoles más reconocidos del mundo, cree que es inevitable que el coronavirus se convierta en endémico.

Pregunta: Saltarán otros virus de los murciélagos a los humanos?

Respuesta: Lo más triste de este episodio es que ya sabíamos que virus como el del SARS pueden ocasionar problemas, que hay una gran cantidad de virus parecidos en murciélagos y que las condiciones que fomentaron que SARS saltara a humanos no han cambiado. Con eso no quiero decir que se cierren los mercados de animales vivos, pero nadie controla si esos animales están infectados por algún virus parecido a SARS, que es lo que se debería hacer. Sabiendo que esto puede volver a ocurrir y que los virus que hay son muy parecidos a los del SARS, no se siguió trabajando en elaborar antivirales o vacunas, porque el SARS se acabó.

Incluso podríamos haber tenido una vacuna basada en SARS que funcionase ahora contra este nuevo coronavirus, porque son muy similares. Lo mismo pasa con los antivirales. Podíamos haber estado más preparados, sabíamos que esto podía pasar y lo que teníamos que hacer para mitigarlo.

En fin hasta aquí algunos comentarios sobre las lecciones de la historia que no hemos tenido en cuenta. En el siguiente post sobre el tema entraremos de lleno a explicitar las enseñanzas que el  SARS-CoV-2 nos ofrece sobre la fragilidad y vulnerabilidad de este mundo globalizado, con la  esperanza de que esta vez no genere un drama planetario, dado lo que sabemos de este coronavirus. ¿Se imaginan si hubiera sido otro aún más transmisible y patogénico?. En cualquier caso, ya podemos constatar numerosos puntos débiles, que demuestran como que el comercio y el tráfico de personas y mercancías a largas distancias acarrea, con el tiempo, tanto bienestar como miseria (léase globalización). La historia no puede ni debe olvidarse jamás.

Pido perdón por los posibles errores y ambigüedades, si bien reitero que no soy experto en epidemiologia. Sin embargo, también considero que los puntos centrales de esta entrega nos ofrecen pistas interesantes, pero especialmente motivos de reflexión acerca de una comunidad global, completamente conectada, bajo las directrices de la sociedad que nos ha tocado parecer.

Y añado estas dos noticias como botón de muestra de que cuando la ciudadanía deviene en una turba presa del pánico, los ciudadanos comenzamos en buena parte a ser responsables de su propagación: “300 presos fugados y seis muertos en motines en las cárceles italianas por las medidas contra el coronavirus” y “Coronavirus: El desabastecimiento llega a los supermercados británicos y españoles por supuesto, vaciados hoy mismo por una plebe histérica. Continuaremos con el tema en el siguiente post.

 Continuará.

Juan José Ibáñez

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¿Holocausto ambiental o Guerra mundial?

holocausto-ambiental 

Fuente: Colaje Google imágenes

 Si comparamos los datos de fallecimientos (por no hablar de enfermedades) que se encuentra causando la contaminación ambiental. Las cifras son aterradoras. Un cuarto (25%) de la población mundial fallece por este motivo. A esto le llamamos progreso.  ¿Verdad?. Si la medicina moderna se gasta miles o decenas de miles de millones de euros intentando salvar vidas, el progreso generado por la tecnociencia  posiblemente asesine aún más. Abajo os hago unos cálculos de los fallecidos en la I y II guerra mundial, comparándolos con los que a fecha de 2019 publica la ONU y la Organización mundial de la salud. ¡Esperpéntico!. En sesenta años hemos logrado que el relativo bienestar que disfruta una minoritaria parte de la población, se genere a costa de defunciones casi equivalentes a las que generó la II guerra mundial, en términos anuales: millones y millones.  Como ya os comentamos la gran tragedia que padecemos deriva del hecho de que somos tan incompetentes como para apuntar en una diana gigante y pegarle un tiro al suelo. El modelo económico que padecemos es el problema, la degradación ambiental el principal resultado, siendo el cambio climático un efecto colateral, Y no al revés. Y nuevamente, no lo asevero yo, sino la ONU, la OMS, etc. ¿Vale?. Reitero que abajo podéis entrar y leer en la galería del terror de todo este holocausto, con cifras, datos y comentarios. En consecuencia son el Banco Mundial y el FMI, los que con sus predicciones y propuestas, colaboran con la dictadura financiara arrastrándonos al precipicio.  

Seguidamente, os muestro otra nota de prensa que constata como en Europa, a pesar de lo que se ha venido divulgando, la paupérrima calidad del aire induce más mortalidad y morbilidad que el maldecido tabaquismo, sin que ello quiera decir que sea inocuo, ni mucho menos). He visto y oído en mi cuidad, a padres con sus bebés, sentados en la mesa de una cafetería al aire libre maldiciendo a un fumador próximo, mientras disfrutaban de aire mucho más  contaminado al lado de una vía peatonal repleta de tráfico. ¿Por qué bramaban?.  Sencillamente habían olido el humo de los fumadores que transitaban por las aceras, cuando sus retoños respiraban un aire aun peor, si cabe, repleto de esas mortíferas partículas a las que denominamos PM 2,5.  Sin embargo, nuestras autoridades sanitarias no advierten a tales ciudadanos de sus “malos hábitos”. ¿Por qué?. Simplemente el sector de la restauración pondría el grito en el cielo, alegando que las autoridades sanitarias les estaban arruinando sus negocios, y de paso poniendo en riesgo miles de puestos de trabajo. Vivimos en la época de la posverdad. Padeciendo una primavera silenciosa. Y está , según pasa el tiempo será aun peor, hasta que llegue a un punto en que……

Pues bien, como las cifras cantan y también las dos notas de prensa (una de ellas traducidas del inglés; al margen de los millones de muertos caudados por las dos guerras mundiales que añado también de Wikipedia), os dejo con ellos, más mudo que la citada y lúgubre primavera.  

Juan José Ibáñez

 Continúa……….

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