Archivo para la categoría ‘El Concepto de Suelo y Sus Representaciones’

La formación de los primeros suelos terrestres: Cuando los hongos invadieron la tierra emergida y la evolución mediante la cooperación

invasion-de-la-tierra-por-hongos-source-plant-pathogenic-fungi

Invasión de la Tierra por los seres marinos. Fuente: Plant pathogenic fungi

Ya sabéis que soy de los que opino que no se puede comprender plenamente casi nada en la vida, si no conocemos su génesis o historia. Y como no en este blog los suelos ocupan la primera plana… La noticia que os ofrezco hoy me resultó un tanto desconcertante, hasta que con paciencia logré extraer algo de luz.  La nota de prensa, que da cuenta del artículo original, ha aparecido en casi todos los noticieros científicos y prensa general a bombo y platillo. Resulta que cuando comencé a rebuscar la verdadera novedad del “descubrimiento” mi mente se precipitó en la confusión. Intentando reconstruir la historia, la noticia nos informa de se ha encontrado fosilizado cierto hongo terrestre hace más de 440 millones de años. Por lo que sabía hasta hace poco, los hongos micorrízogenos (asociaciones entre las raíces de las planta y los hongos) aparecieron en la tierra emergida entre el silúrico y devónico, poco después, o quizás a le vez, de que lo lograran las primeras plantas, como podéis leer con mayor profusión de detalles en el siguiente artículo”Las micorrizas: una relación planta-hongo que dura más de 400 millones de años”. Además sobre este tema os dejo abajo algunos fragmentos seleccionados de Wikipedia, sobre estos dos periodos geológicos, que también lo constatan.  Por ejemplo en el artículo enlazado arriba, que se encuentra en acceso abierto, puede leerse:

De hecho, los ancestros de los actuales briófitos y helechos ya presentaban asociaciones que recuerdan a las ahora conocidas como micorrizas arbusculares (….) Por otro lado, parece que la estrategia nutricional de la simbiosis en hongos es incluso anterior a la estructurada por los primitivos Glomeromycota y plantas, según indican Yuan & al. (2005). De acuerdo con estos autores, los fósiles encontrados en la Formación Doushantou, en Weng’an, al sur de China, presentan hifas estrechamente asociadas con cianobacterias o algas cocoides, a modo de primitivas formas liquénicas, datadas de una antigüedad de entre 551 y 635 Ma (…) Al igual que ocurriera con los hongos liquenizados, que debieron surgir al menos varias veces durante la evolución (…) la simbiosis micorrícica hubo de aparecer en repetidas ocasiones a lo largo del tiempo y en diferentes lugares de la geografía emergida del Paleozoico. Sin embargo, y a diferencia del mutualismo liquénico, las formas fúngicas que inicialmente se “especializaron” en la simbiosis micorrícica (Glomeromycota) fueron mucho menos diversas, aunque consiguieron estabilizarse morfológicamente y, prácticamente, se han mantenido iguales hasta nuestros días (…) las asociaciones mutualistas liquénicas, principalmente las establecidas por aquéllos, han surgido repetidas veces desde las otras formas nutricionales fúngicas (parásitas y saprobias). Mientras que, por su parte, los hongos ectomicorrícicos, mayoritariamente pertenecientes a Ascomycota y Basidiomycota, tuvieron su origen en formas saprotróficas  (…) evidencian el origen de las micorrizas, nos sitúa en el tránsito entre los periodos Ordovícico y Silúrico (445-447 Ma) (…) Sin duda, ello influyó en los todavía tímidos intentos de “terrestrialización” de plantas y hongos, que debemos entender que se produjeron de una manera gradual, reiterada y reversible, y espacialmente dispersa (….)  la coincidencia en tiempo y espacio de micobiontes y fotobiontes posibilitó el establecimiento de la asociación simbiótica para colonizar los nuevos ambientes de la interfase suelo-atmósfera (Selosse & Le Tacon, 1998). Los micobiontes ya tendrían desarrollada una alta capacidad de prospección tridimensional para la captación de los todavía muy escasos nutrientes disponibles en los sustratos emergentes, (…) lo que refuerza la idea de que los hongos micorrícico-arbusculares fueron esenciales para el éxito de las primeras plantas terrestres.

No obstante, en el mentado artículo también se menta que. “Si bien el registro fósil establece la aparición de las primeras plantas terrestres en unos 480-460 Ma de antigüedad, (..) Es evidente, pues, que son necesarios más estudios, que introduzcan datos fósiles y moleculares para alcanzar una correcta aproximación al devenir evolutivo en tiempos de la terrestrialización (…) En este sentido (…)  basados también en técnicas moleculares (…)  asumiendo las evidencias fósiles de presencia de organismos terrestres en el Devónico, estiman que el clado de los Glomeromycota (…) se originó al menos hace 460 Ma, y en consecuencia la terrestrialización no pudo ser muy anterior (..) precisamente las micorrizas arbusculares las predominantes, estando además presentes entre las plantas más primitivas, como hepáticas, pteridófitos y las gimnospermas más antiguas”.

 Obviamente yo no soy experto en el tema, perdiéndome en la jungla del árbol filogenético rápidamente. Lo que si he extraído de sustancia de estas lecturas y del artículo original (que no se encuentra en acceso abierto) deviene en que tanto los hongos micorrízogenos, como los saprofitos, aparecieron asociados a la invasión de la tierra por las plantas que vivían en las aguas. En otras palabras, el suelo comenzó a formarse, más o menos como lo conocemos, con la ayuda de estos organismos que, “más o menos simultáneamente en términos geológicos”, ayudaron a las plantas en su conquista terrestre a través de (i) la absorción de los nutrientes de aquellos protosuelos con la ayuda de las micorrizas, y (ii) la descomposición de la materia orgánica (necromasa) mediante hongos saprófagos. Comenzando así, el reciclado de nutrientes y la formación de suelos tal como los conocemos hoy en día.  Al parecer, Tortotubus resulta ser el primer ejemplar fósil que los expertos parecen identificar como saprófago a día de hoy, si he entendido bien.  Como corolario, todo ello corrobora nuestra defensa de la cooperación ante la competición en la evolución de la vida.

 Os dejo con el abundante material que he ido extrayendo para intentar aclararme primero e informaros después.

Juan José Ibáñez

(más…)
Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Ciudades Verdes: Los Huertos Urbanos

huertos-urbanos-madrid-natural 

Madrid+Natural:  huertos urbanos y periurbanos

Como vimos en nuestros dos post anteriores, en la Ciudad de Madrid se ha propuesto un programa (Madrid+Natural), cuyo objetivo estriba en reverdecer la ciudad, con vistas a que esta sea más sostenible ambientalmente e ir adaptándola al futuro y “previsible” calentamiento climático que posiblemente nos espere. No obstante los contenidos de esta serie de post pretende ser igualmente útil para las grandes ciudades del mundo en general, teniendo presente que en muchos países en vías de desarrollo, hoy por hoy existen necesidades mucho más apremiantes para el bienestar de sus moradores. Ya hemos explicado en que consisten las fachadas ajardinadas, así como los problemas para su implementación práctica, en esta entrega, y hoy abordaremos el también espinoso tema de los huertos urbanos, que no periurbanos, a pesar de lo cual lo dicho aquí también les concierne, como podremos ver a continuación. Sin embargo, antes de comenzar y con vistas a que el lector entienda nuestras intenciones, reproducimos uno de los párrafos con el que comenzamos esta serie de post acerca de las ciudades verdes. Los que leyeron aquél post iniciático pueden omitir su lectura:

Manuela Carmena, la alcaldesa de la Ciudad de Madrid, junto a su equipo municipal ha presentado públicamente un ambicioso plan denominado Madrid+Natural, cuyo objetivo reside en que esta urbe llegue a convertirse, en la medida de lo posible, en una ciudad verde, proponiendo diversas iniciativas al respecto como lo pudieran ser las fachadas ajardinadascubiertas sostenibles, urbanismo resiliente,azoteas frescas, infraestructuras verdes, vegetación en las calles, restauración de riberas, superficies permeables, huertos urbanos, vegetación adaptada, revegetación de solares, bosques urbanos, sombreados estacionales, microclimas con agua, áreas inundables, drenaje sostenible. Los contenidos de cada una de estas iniciativas pueden descargarse ponchando en sus respectivos enlaces o conjuntamente. Incluso se ha colgado de la Web del ayuntamiento una versión en inglés.

Tal programa me parece “en teoría” magnífico y desearía que pudiera convertirse en realidad. Sin embargo como ya mostramos en el post sobreFachadas verdes y fachadas ajardinadas a gran escala Urbisuelos” en lo que respecta a las fachadas verdes, resulta imperativo reflexionar cerca de sus pros, contras y dificultades. Si bien varias de las tareas mentadas no ofrecen excesivos inconvenientes a la hora de llevarse a buen puerto, en otros casos debemos preguntarnos: ¿resultan viables?, e incluso en el algunas de las propuestas concretas, ¿Cabe la posibilidad de que para nuestra sorpresa sean contraproducentes?. Sobre este tema todavía tendremos que redactar algunos post más. A menudo lo que sobre el papel parece una maravilla, en la práctica no. Reiteramos que lo aquí expuesto debería ser también materia de reflexión para iniciativas similares en abundantes mega-urbes del globo. No obstante, por mucho que una persona pretenda ser objetiva, siempre surgen sesgos geográficos. Intentamos pues plantear algunos temas que, con toda seguridad, no han sido materia de reflexión por los diseñadores del programa. Del mismo modo, Intentamos hacer ver al lector que no es oro todo lo que reluce, o que incluso algunas propuestas terminen siendo una pesadilla de llevarse a caboNo hablamos ya de este programa denominado Madrid+Natural, sino de otras muchas iniciativas (algunas ya en curso) que proliferan en estos monstruos de asfalto y cemento que salpican el Planeta. Siempre se nos venden programas sugestivos, aunque en realidad quizás no lo sean. Recoger la antorcha para actuar como abogado del diablo no es de mi agrado, ya que a mí personalmente, como a la mayoría de vosotros, me encantaría hablar en una ciudad sustentable, sana y esplendorosamente verde. Con tal motivo haré uso del material colgado en los “palabros hipervinculados” previamente. No he encontrado una vía fácil  usando la página Web del Ayuntamiento de Madrid. ni la del Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad. Una buena síntesis de la idea original ha sido editada en un post del magnífico blog de Javier Dufour, denominado Energía y Sostenibilidad, si bien en este caso concreto fue redactado por Raquel Portela. Excelente narrativa, por cierto.

 Pero vallamos ya al caso de los denominados huertos o agricultura urbana y periurbana. Debe quedar bien claro que en ciudades pequeñas y poco contaminadas, tanto los huertos urbanos como periurbanos (también es aplicable a la ganadería) en una iniciativa recomendable y aconsejada por la FAO para países en vías de desarrolloEl problema más preocupante en estos últimos, cuando se ubican en Estados en vías de desarrollo, estriba en que se fertilicen con aguas residuales no depuradas, lo cual ocurre y acarrea graves problemas de salud, ya se trate de ciudades grandes o pequeñas. Empero por su carga en sustancias tóxicas y contaminantes (químicos y biológicos) las urbes de gran tamaño suelen sufrir con mucha mayor gravedad el problema mentado. Tampoco resulta recomendable que tales huertos se encuentren cerca de redes viarias de tráfico intenso, e industrias contaminantes, ya que las emisiones de los vehículos y fábricas (en estas últimas también deben tenerse en cuenta los  efluentes líquidos) contaminan los suelos y, como corolario, lo que sobre ellos crece y toda la cadena trófica. Este problema es igual de serio en los Estados ricos y pobres.

 En lo que respecta a los huertos urbanos, la iniciativa Madrid+Natural comenta:

 Huertos urbanos

En respuesta a la preocupación por problemas globales como el agotamiento de los recursos naturales, el comercio mundial de alimentos, la escasez de espacio en las ciudades, y el cambio climático, los sistemas de producción de alimentos podrían incrementar su capacidad de producción transformándose en elementos integrados en el entorno urbano. La agricultura urbana puede aplicarse prácticamente en cualquier lugar, desde los espacios entre los edificios hasta en los tejados, optimizando así el uso de espacios públicos y edificios. Ésta práctica puede ayudar a crear un sentido de comunidad y pertenencia, e incentiva el consumo de alimentos locales. Adicionalmente, su inclusión en las escuelas locales y residencias de mayores podría usarse con fines educativos y terapéuticos.

 Seguidamente muestra los dos siguientes ejemplos de naturaleza muy dispar: 

 Urb.ag Urban Farming Assistance App: Con la agricultura urbana volviéndose cada vez más popular, las ciudades están desarrollando nuevos marcos normativos para la supervisión de estas prácticas. El cúmulo de requisitos legales puede ser desalentador para los ciudadanos, por lo que hay municipios que están desarrollando iniciativas para simplificar el proceso burocrático para instalar un huerto urbano. En esta línea, el municipio de Boston (USA) lanzó en 2014 la versión inicial de una aplicación que proporciona asistencia a las personas interesadas en desarrollar huertos urbanos, conectando a los usuarios a una dirección en la que pueden explorar qué tipo de agricultura está permitida en esa ubicación. La aplicación describe la normativa vigente, permisos necesarios y la legislación que aplicaría al proyecto.

Dalston Eastern Curve Garden: “Dalston Eastern Curve Garden” es un espacio público construido en 2010 en el Este de Londres. Este espacio ocupado en el pasado por las líneas de ferrocarril estaba abandonado y ahora se ha recuperado en forma de jardín público como parte de una iniciativa promovida por el Ayuntamiento. El jardín está plantado con una amplia gama de árboles que lo estructuran, tales como abedules, alisos, avellano y cerezo silvestre. Hierbas, hortalizas y árboles frutales completan el diseño y son atendidas por voluntarios y utilizadas en la cafetería del jardín. El jardín se usa también por la comunidad local para realizar eventos y otras iniciativas.

Opinión de este bloguero:

¡QUE CUAL ES MI OPINIÓN: reitero que sobre el papel todo es muy bonito. Ahora bien surgen diversos inconvenientes, no aludidos en el texto y que deben valorarse con suma precaución, so pena que la alegría de paso a las lagrimas. Entremos puyes ya en materia……….

(más…)

Etiquetas: , , , , , ,

Un Nuevo Concepto de Suelo ¿Respaldado por las Ciencías Físicas y la Nanotecnología?

nuervo-concepto-de-suelo

Bases para un nuevo concepto de suelos. Fuente: varias conferencias impartidas por Juan José Ibáñez y colgadas en su researchgate

representaciones canónicas del sistema edáfico y otra más en el blog tras muchos años de silencio……

No es lo mismo dedicarse a la investigación experimental y más aún si de ella se pueden desprender aplicaciones tecnológicas rápidamente que hacerlo sobre los fundamentos teóricos de una disciplina. Los científicos teóricos suelen producir menos en términos de publicaciones científicas. Sin embargo, no puede existir investigación aplicada sin otra previa básica sobre la que se asiente. Es obvio que no pueden separarse ambos enfoques mediante un muro infranqueable, ya que la permeabilidad entre ambas es frecuente, necesaria y saludable. Cierto es también que en física y matemáticas (las llamadas ciencias duras) los teóricos siempre han gozado de un gran prestigio y reputación pero en las ciencias experimentales lo contrario es cierto, al menos en la práctica. Generalmente, tan solo se permite teorizar a los prebostes del establishment, ya entraditos en años, por lo cual es lógico que, de una forma u otra, llevaran a cabo elucubraciones partiendo de los conocimientos por los que se hicieron famosos Sin embargo, partiendo de este modo de proceder difícilmente puede surgir ideas revolucionarias, que casi siempre nacen  de intelectos transgresivos. Tal lamentable hecho cabría denominarlo gerontocracia teórica. La historia de la ciencia reconoce que las grandes ideas surgen generalmente durante la juventud, no después de los cuarenta y tantos años. Y este es el caso, entre otras muchas disciplinas, de las ciencias del suelo. Empero la ciencia avanza a saltos cualitativos, la mayoría de los cuales proceden de ideas novedosas, que generalmente surgen de repente de la mente de alguna cabeza heterodoxa para su época.  

No albergo la menor duda de que los ciudadanos no acaban de entender la importancia del recurso suelo, por cuanto, al contrario de lo que suelen pensar, dista mucho de ser una mixtura heterogénea y casi azarosa, de granos minerales, materia organiza, organismos, agua y aire. De aquí que muchos colegas apelen al uso de metáforas como funciones o calidad del suelo, con vistas a exponer a los profanos la importancia de este recurso natural.  No obstante, una cuestión estriba en  describir el suelo informalmente apelando a estos “palabros” y otra bien distinta proponer una definición y concepto del suelo en base a estos dos vocablos antropomórficos y teleológicos. Por desgracia, función, calidad, salud, etc., han sido abrazados acríticamente por la mayor parte de la comunidad de edafólogos, algo prohibido por los actuales cánones del método científico, y con razón.  No entraremos en este post a discutir un tema, del que ya os ofrecí mi punto de vista, hace algunos años, en entregas precedentes.

Sin embargo, muchos profesionales de la ciencia del suelo, insisten en no entender que este tipo de conceptos teleológicos, en su sentido más amplio no pueden ni deben utilizarse para los fines mentados.  Y así, ante tal ignorancia, algunos de ellos, colegas muy afamados, buscan una definición concepto que se base en los mentados vocablos. He reflexionado mucho sobre el tema, hasta que pudiera ser que encontrara una posible solución. Se trata de exponer un concepto riguroso de suelo del que puedan derivarse fácilmente estos metafóricos vocablos, pero que no formen jamás parte su núcleo formal.

Esbozaré la idea aun a sabiendas que una propuesta más formal requeriría que colaboraran con migo un físico del suelo y un experto en bioquímica.  Quizás, algún día lo consiga, aunque debo reconocer que cuando he platicado sobre este tema con mis colegas, estos no han mostrado el menor interés, ya que tienen pánico a patinar sobre el hielo (por no decir un suelo embarrado).

La idea básica la dejáramos por el momento. No obstante comencemos defendiendo (a mí me resulta obvio) que debemos entender que el ciudadano debe asimilar rápidamente la diferencia entre lo que es un suelo y un material litológico. Olvidémonos soslayamos aquí las rocas duras, por cuanto las  similitudes brillan por su ausencia y sus diferencias son palmarias (a pesar que una buena parte de la edafosfera surge mediante edafogénesis de las mismas). Nos centraremos pues en las rocas sedimentaria y/o sedimentos

Pues bien ¿Cuál es la diferencia básica entre un suelo y un material sedimentario?, que no deja de ser también más que un medio poroso heterogéneo. Ambos lo son. La diferencia estriba en que un suelo atesora mucha más superficie en contacto con el agua, aire y microorganismos. Tal hecho se debe a la extraña ubicuidad de distribuciones de tamaños que son conforme a lo que en su día denominamos Curva de Willis. Ya analicemos la distribución de tamaños de las fracciones texturales (arena, limo y arcilla), ya los agregados que se forman entre estas debido a las sustancias húmicas, ya los tamaño de los poros, una y otra vez nos topamos que la distribución de frecuencia de tamaños es conforme a una ley de tipo potencial (fractal o multifractal) que no deja de ser un tipo concreto de la  aludida Curva de Willis. Dicho en cristiano, lo pequeño es mucho más abundante que lo intermedio, siendo lo grande muy escaso. Por ejemplo, si hablamos de poros, un buen suelo tiene muchísimos poros diminutos, bastante menos de tamaño intermedio y escasísimos grandes. De no ser así, la estructura del suelo no es eficiente para la retención de agua y nutrientes, así como para permitir la circulación del aire. La denominada superficie específica (effective surface area) pretende cuantificar el área explorable que atesora la matriz sólida de un suelo, o que se encuentra en contacto con el agua el aire y los microorganismos. ¿Cuanto mide un metro cuadrado de suelo?, estimado en su superficie, es decir en contacto con la atmósfera y  la biota emergida (no edáfica). Pues bien, resulta que podría ser de cientos de metros cuadrados, mucho, mucho más que en un sedimento no edafizado. En un próximo post os ofreceremos cifras más concretas que os asombrarán.

Este enorme aumento de superficie respecto a las propias de los sedimentos o rocas sedimentarias deleznables (que también varía según la textura de sus partículas), a través de la formación o génesis de un suelo, devendrá pues en una superficie específica muchísimo más elevada (que no deja de ser lo mismo, dicho con otras palabras). Y como a fin de cuentas son los agregados del suelo los que gobernarán el  sistema/entramado de espacios porosos, añadamos que su formación se encuentra condicionada por dos sustancias poliméricas que se comportan como geles: una orgánica como el carbono (ácidos húmicos, en su acepción más amplia) y otra inorgánica como el silicio (arcillas, muchas de las cuales, dicho sea de paso atesoran el tamaño de nanopartículas). Y aquí nos encontramos con el meollo de la cuestión: ¿Qué repercusiones tiene tal proceso?. Pues bien, básicamente serían las siguientes: (i) aumento de la capacidad de almacenamiento de agua; (ii) incremento de la superficie nutritiva o capaz de retener los nutrientes indispensables para la vida; (iii) a mayor superficie, también mayor área que pueden explorar las raíces, albergar una mayor cantidad de microorganismos del suelo (también hábitats si tenemos en cuenta la horizonación), y como corolario mayor biomasa microbiana, indispensable para que los agregados no se dispersen en sus partículas texturales constitutivas; y (iv) una mayor superficie catalítica, ya que no solo la materia orgánica, sino las nanopartículas pueden atesorar tal potencial  para desempeñar su esencial papel de reciclado ecosistémico. Por lo tanto, cada tipo de suelo atesorará una capacidad de carga potencial con vistas a llevar a cabo los cuatro ítems mentados en el párrafo precedente  (dependiendo de su textura y estructura) de sustentar tanto la biota aérea, edáfica, metabolismo ecosistémico etc.

¿Y ya está?. ¡Casi, casi…!. Obviamente el ambiente iónico de un suelo depende de la estructura pero también de que no existan sustancias y elementos químicos que ya sea por exceso, defecto o toxicidad, generen perturbaciones negativas a los organismos vivos. Hablamos de exceso de sales (salinidad y salinización), eutrofización (como por ejemplo una excesiva fertilización), mucho aluminio intercambiable debido a la escasez de nutrientes (acidificación), incorporación de sustancias tóxicas por el ser humano, y sean orgánicas inorgánicas u orgánicas:  contaminación).

Tampoco soslayemos que la compactación física del suelo debe generar una mengua de su superficie efectiva y como corolario de su capacidad de carga, redundando negativamente sobre las propiedades comentadas.

Si ustedes buscan ahora cuales son las funciones del suelo y reflexionan “un poquito”, comprenderán que se derivan de las propiedades que hemos enumerado.

Pues bien, la nanotecnología en su búsqueda de materiales con nuevas propiedades, a los que algunos irreverentemente con el método científico denominan supermateriales, ofrece un palmario ejemplo, de las asombrosas propiedades de estos compuestos. Mutatis mutandis, el mayor depositario de supermateriales se encontraría bajo nuestros pies. Y hoy vamos a ofreceros una nota de prensa (en realidad dos), entre otras muchas, que leída detenidamente nos da la razón: Materiales biohíbridos para descontaminar. Léanla detenidamente y lo comprobarán, al margen de hablar de los biofilms (biopelículas), que también aparecen en los suelos y superficies rocosas, y a los que obviamente también hemos dedicado algún post en este blog. Como el lector comprenderá, he detallado por encima los fundamentos de un nuevo concepto de suelo. Su formulación formal requiere precisar y matizar mucho más, por lo que, como ya adelantaba, necesitaría trabajar junto a un experto en humus y otro de física de suelos, al objeto de lograr un constructo teórico más preciso. Y aquí estoy, tanteando de vez en cuando. Nadie me rebate, simplemente dicen uffff y se desinteresan del tema. Creo que es un gran error pero (…)

Os dejo ahora con la nota de prensa y seguidamente un listado  de post previos en los que hemos explicado varios de los conceptos aquí expuestos.

Juan José Ibáñez

(más…)

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Los Humedales, su biodiversidad y servicios ecosistémicos al borde del colapso mundial

humedales-tablas-de-daimiel-espala-mncn-csic 

Tablas de Daimiel en España. Fuente MNCN Blog, CSIC

Resulta muy difícil entender que mientras devastamos los humedales de todo el mundo,  a pesar del papel esencial que desempeñan tanto para el mantenimiento de la vida, como para eliminar la contaminación  y mejorar la salud humana, muchas de las tecnologías que proponen actualmente los científicos, pero especialmente las industrias, resulten ser caras y onerosas, ya sea con vistas a la depuración de aguas residuales, ya para paliar la polución causada por la sobrefertilización de los paisajes rurales. En google abundan las noticias sobre el poder depurador de los humedades (naturales y artificiales), por lo que hoy no abundaremos en el tema, y menos aún en su relación con el cambio climático, como harían otros muchos colegas. En este post damos cuenta de una nota de prensa aparecida el rotativo Público y que lleva por título: Humedales, los ecosistemas más amenazados del mundo. Esta noticia se encuentra tan bien expuesta (extraordinaria y rara buena nueva, dicho sea de paso) que facilita que no nos extendamos en demasía. Justamente en febrero de 2016, apareció en la Revista Investigación y Ciencia, un artículo muy interesante y bien tratado que extiende la perspectiva de lo expuesto en el “Diario Publico”, ya que abunda esencialmente en la creación de humedales artificiales en los países en vías de desarrollo y entornos rurales en general, ofreciendo a su vez más datos escalofriantes acerca de la mortalidad y morbilidad tanto humana como de la vida silvestre, causadas en el mundo debido a la falta de agua potable y la contaminación de la existente. El último artículo es de pago. Sin embargo merece la pena que los técnicos  y ambientalistas dedicados/interesados en estos temas le echen un vistazo. Por tanto tan solo reproducimos los párrafos que se encuentran en acceso abierto del mentado artículo que lleva por título: Depuración natural de aguas residuales 

Para finalizar comentemos tan solo algunos aspectos adicionales. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, es decir la USDA, comienza a divulgar  y subvencionar la creación de lagunas y pequeños embalses, así como el mantenimiento  de lagunas y charcas ya existentes con vistas a mejorar la calidad ambiental y paliar la contaminación, ofreciendo de paso directrices con vistas a que los granjeros obtengan también de ellos beneficios económicos adicionales. También ha implementado un  programa con vistas a crear reservas de humedales (Wetlands Reserve Program) y mucho más. En España, como, en otros muchos países del mundo, incluyendo Latinoamérica, la situación es lamentable por no decir dramática, incluso cuando nos referimos a los humedales protegidos. Abajo podrías entender el indignante desinterés del gobierno Español, entre otros.  

 Desde un punto de vista edafológico, los norteamericanos, una vez más, van a la cabeza, mal que nos pese, estudiando los suelos de los humedales (wetland Soils o hydric soils), su inventario, clasificación, estructura, procesos, estados de degradación, servicios ecosistémicos, etc. Las propia USDA reconoce que:

 En 1984, más de la mitad (54%) de todos los humedales de los EE.UU. había sido drenado o rellenado (desacado) para el desarrollo o la agricultura. El Congreso respondió a estas cifras alarmantes que pasa por dos programas críticos de conservación y restauración de humedales federales administrados por el NRCS con vistas a frenar o revertir esta alarmante tendencia. Estos dos programas son las Disposiciones Conservación de los Humedales (WC) (Wetland Conservation Provisions (WC)) que fue autorizado por la Ley Agrícola de 1985 y el Programa de Reserva de Humedales (WRP), que más tarde llegó a ser autorizado por la Ley Agrícola de 1990. La promulgación de la Ley Agrícola de 1985 redujo drásticamente los efectos agrícolas, en comparación con los impactos de humedales pre-1985. A través de estos dos programas, la NRCS (el Servicio de Conservación de los Recursos Naturales de EE.UU trabaja con junto con los agricultores y ganaderos con vistas a mantener o incrementar los beneficios de los humedales más importantes, garantizando al mismo tiempo su capacidad para seguir produciendo alimentos y fibras.

 Pues bien, la escandalosa cifra quede perdida de zonas húmedas de USA, como veréis más abajo. no resulta ser excepcional sino la norma.  Por último llamar la atención de los taxónomos de suelos para que realicen un inventario de los idiosincráticos suelos de estos ecosistemas que permanecen aún en el mundo y que, vistas las cifras, también se encuentran en riesgos de extinción.      

 Os dejo sin más dilación con las noticias, cuyo contenido, esta vez, habla por sí solo. ¡Por fin!. No dejéis de leerlos ¡Por favor!.

 Juan José Ibáñez

(más…)

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

Carta Mundial de los Suelos Revisada

carta-mundial-de-los-suelos

Ya sabéis que durante el año pasado he intentado proporcionaros material sobre los documentos e iniciativas elaborados durante el Año Internacional de los Suelos 2015. Sin embargo, también era consciente de que esta iniciativa sería bien conocida por muchos de vosotros, mientras que a otros tantos no les interesaría demasiado. En nuestro blog intentamos ofreceros información muy variada, con vistas a que lectores dispares puedan encontrar material de su interés. Por todo ello, quedan algunos temas e iniciativas por narrar, entre los que cabe destacar, por ejemplo, la Carta Mundial de los Suelos Revisada. No voy a aburriros hoy, aun a sabiendas que, como siempre, se trata de documentos que sobre el papel son hermosos, pero que en la práctica no suelen cumplirse (si todos los países firmantes de la Declaración Universal de los Derechos Humanos siguieran sus preceptos a raja tabla, en este Planeta todo iría mucho mejor, pero si nos remitidos a las pruebas veríamos que no es así. Ahora bien, no está demás leerlos, ya que también pueden atesorar un interés para los docentes y en algunos casos también para los alumnos. Así pues, sin mayores preámbulos os dejo con una noticia explicativa al respecto de la FAO, así como con el enlace para bajaros el documento  que es este: Carta Mundial de los Suelos Revisada.

Juan José Ibáñez

Los miembros de la FAO aprueban la nueva Carta Mundial de los Suelos

En el marco del 39.o período de sesiones de la Conferencia de la FAO, los Estados Miembros aprobaron por unanimidad la nueva Carta Mundial de los Suelos………

Seguir leyendo………

(más…)

Etiquetas: , , ,

El Estado de los Recursos de Suelos en el Mundo (Status of the World’s Soil Resources Report)

estado-de-los-suelos-dfel-mundo 

Coincidiendo con la clausura del Año Internacional de los Suelos, el Panel Intergubernamental Técnico de Suelos o Grupo Técnico Intergubernamental Sobre los Suelos (GTIS) lanzó la obra que puede considerarse emblemática de este acontecimiento y documento de referencia a partir de ahora sobre los suelos de nuestro planeta y su estado de degradación. Volumen redactado por más de 200 investigadores, entre los cuales se encuentra el impresentable administrador de esta rastrera bitácora (siempre se cuela alguno que no debiera, por casualidad o serendipia), atesora más de 600 páginas y, con toda seguridad, en las próximas décadas será de obligada consulta. Obviamente se encuentra en acceso abierto, por lo que podéis bajárosla libremente de Internet. Lamentablemente solo será editado en suajili, si bien merecerá la pena, “morir en el intento” para entender tan valiosa información. Si serán traducidos a varios idiomas un resumen de 100 páginas y un libreto destinado a la divulgación científica. Ya iré informándoles, según se vayan publicando en español-castellano estos últimos. Debemos agradecer especialmente a  Freddy Nachtergaele (antiguo responsable de la División de Tierras y Aguas de la FAO, y con el que siempre he mantenido muy buenas relaciones) la impagable labor de bailar con los caprichos de 200 impertinentes colegas  (es decir egos) incluidas mis insistentes alegaciones, para que la iniciativa llegara a buen puerto.  También hoy seré breve, por cuanto la nota de prensa en nuestra lengua que os reproduzco abajo resulta más que suficiente con vistas a que entendáis la magnitud y alcance de este volumen colectivo.

Juanjo: Freddy ¿Pasaré a la inmortalidad edafológica por mi “vital contribución”?

Freddy: Estimado Juan, jajajaja, no digas sandeces, ya que si yo tuviera alguna duda de que tal fatídico suceso pudiera acaecer, contaminando la historia de la edafología, publicaríamos rápidamente una segunda edición borrándote del mapa por completo. Total por una página y tres referencias sobre edafodiversidad totalmente prescindibles……¿vale o no vale?.

Juanjo. Si vale jefe, vale, me callo (muy buen tipo este Freddy: ¡de verdad!).

Abajo os dejo el enlace para bajar tan magna obra que debéis poseer sí o sí….. Comenzamos pues ofreciendo el enlace y seguidamente la nota de prensa de la FAO, que fue colgada en la página web de la institución, días antes de la publicación del libro gordo de petete ( hace ya siete meses) expresión que algunos utilizamos en España para referirnos a monografías de muchas páginas: ¿Y en Argentina Che!!!!?).

Juan José Ibáñez

 Seguir leyendo…….

(más…)

Etiquetas: , , ,

Formación de Regolitos y Suelos: La importancia de las fracturas de las rocas y la tectónica

relieves-graniticos 

Relieves Graníticos. Fuente: Milagros de la Pedriza (Sierra de Guadarrama, Madrid, España)

 Ya os hemos ido narrando en varios post, como el material litológico que subyace a un suelo, y al que solemos denominar roca madre o material parental, no condicionan por si solas la formación del Perfíl edáfico, con independencia de las aportaciones de materiales superficiales, ya sean depositados por vía eólica o hídrica. Así, por ejemplo, una roca granítica alberga granos cohesionados por unas determinadas sustancias cementantes. Estas últimas pueden ofrecer resistencias muy dispares a la alteración biogeoquímica. Si resultan ser fácilmente meteorizables, la roca se disgregará físicamente con facilidad dando lugar a un espeso regolito, que a la postre resultará más fácil de sufrir una transformación por los agentes biogeoquímicos. Si por el contrario el cemento es muy resistente, el espesor del regolito y los suelos suprayacentes serán mucho más delgados. Siguiendo el ejemplo de una sierra granítica, no resulta nada extraño observar en el paisaje zonas más escarpadas y con suelos más someros que otras, en función de la composición de las mentadas sustancias cementantes de los granos.  

Del mismo modo, si el paisaje y los escarpes fisiográficos (o los taludes generados por el movimientos de rocas ocasionados en la construcción de carreteras u otras infraestructuras) aparecen con claridad,   tampoco resulta nada insólito observar como los procesos de alteración avanzan por la fractura de las rocas dejando enormes bloques intactos entre estas últimas.  Empero en muchos materiales litológicos de diversa composición ocurre lo mismo.  Y así, los espesores de suelos y regolitos ofrecen una gran variabilidad en función de estos factores, es decir tipos de cementantes y frecuencia/tamaño de las fracturas. En consecuencia, en regiones que sufren una intensa actividad tectónica, en los que la fracturación de las rocas es común, cabe esperar que la génesis de suelos y regolitos sea más rápida e intensa que en espacios geográficos estables. Nada nuevo bajo el sol, excepto que muchos edafólogos soslayan estas evidencias, fácilmente observables sobre el terreno, a la hora de explicar le génesis de los suelos y de los paisajes edáficos. Ya lo mostramos en varios post previos. En este entrega, por ejemplo, comentamos la escasa importancia que se le otorga a los suelos someros, como lo son Leptosoles y los Regosoles, y las razones de ello, entra las que ya hablamos de los aludidos cementos.

La noticia que os ofrecemos hoy, y que parte de un estudio previo de campo, avala lo anteriormente mentado, constatando que haciendo uso de dos técnicas geofísicas habituales, resulta factible predecir el espesor de suelos y regolitos, de toda la denominada zona crítica terrestre. Los autores del estudio que abajo os exponemos elaboraron sobre estas premisas un modelo numérico, testándolo en varios espacios geográficos sometidos a diferentes fuerzas tectónicas. Según ellos, el modelo demostró atesorar un buen poder predictivo. Se trata de un resultado que avala conocimientos previos sobre el terreno, empero que tiene el valor y utilidad “en potencia” para afinar más en estos temas de gran interés para la edafología, zona crítica terrestre, hidrología y en definitiva constituirse en otra herramienta con vistas a comprender mejor la estructura y dinámica de los sistemas superficiales terrestres y su relación con los ecosistemas que albergan. Os dejo pues con la nota de prensa. Eso si, somos de la opinión de que tal información debiera incluirse en la futura generación de mapas edafológicos, que en nada tiene que ver con la basura de deconstruccionista que  intentan vender aquellos que sin saber lo que es un suelo defienden las cartografías digitales de variables edáficas, bajo la pomposa denominación de digital soil mapping  

Juan José Ibáñez 

(más…)

Etiquetas: , , , , , , , , ,

Humedales y Suelos Hídricos: Aspectos Básicos y Necesidad de Investigación

rambla-de-almeria

El extraño y diverso trayecto  a lo largo de 100 metros ininterrumpidos en una rambla del desierto de Tabernas (diciembre de 2014). Fotos y composición del collage: Juan José Ibáñez

En un post precedente publicado en 2007: ”Suelos Hídricos o Suelos de los Humedales según la Taxonomía Americana” os hablábamos por primera vez de la inclusión de los suelos hídricos en algunas clasificaciones edafológicas. Casi ocho años después, aquella entrega sigue siendo la primera en el ranking de la mayoría de los buscadores en lengua castellana cuando se usan esos vocablos. Se me antoja una laguna lamentable, salvo alguna excepción como esta. Y es que los suelos hídricos son, entre otras razones, una parte esencial de la edafosfera, de capital importancia en muchos aspectos, como la conservación de hábitats y preservación de especies biológicas de gran interés. Que nuestras taxonomías no las contemplen, o que los expertos en ciencias del suelo las desprecien, debiera ser motivo de una honda preocupación. Los humedales y por tanto también los suelos hídricos ocupan aproximadamente entre el 4 y el 6% de la superficie terrestre.

Por citar tan solo un ejemplo, más del 50% de la biodiversidad de comunidades vegetales en la zona más árida del occidente Europeo (SE, Español: Murcia y Almería) resultan ser edafófilas, y mayoritariamente edafohidrófilas, según la escuela geobotánica a la que se denomina sinfitosociología, contemplada hasta en esta página Web de la USDA. Reiteramos por enésima vez que cualquier taxonomía universal de suelos en la que se base una cartografía, no debiere estar exclusivamente orientada a la producción agraria. De hecho, así lo reconoció el Servicio de Conservación de los Recursos Naturales de EE.UU cuando comenzó a elaborar el listado de sus suelos hídricos y humedales¿A qué se debe esta ceguera tan latina? No tengo respuesta, sino meras conjeturas. En consecuencia, y debido a que durante los últimos años  se ha progresado mucho en estos temas (clasificación y cartografía de humedales y suelos subacuáticos), en este post retomamos este tema VIEJO con material nuevo. Del mismo modo, debido a que ni tan siquiera la Wikipedia en castellano atesora ningún capítulo, al contrario de lo que ocurre en la inglesa, traducimos buena parte de la misma. En otro post que redactamos simultáneamente a este, traduciremos también la definición y preliminares que proporciona el  Servicio de Conservación de los Recursos Naturales de EE.UU. Esperemos ir rellenando el desafortunado hiato con vistas a intentar convertir “el mentado desierto informativo en en humedal”. Recordaremos de paso ciertos aspectos adicionales, muy de moda, y que también conciernen a este tipo de suelos mojados. Por ejemplo, los suelos de los humedales son sumideros de carbono y fuentes de metano, por lo que su estudio resulta ser también relevante en el ciclo del carbono y en las investigaciones sobre secuestro de este elemento químico y el cambio climático. Más aun, cuando en territorios densamente poblados el nacimiento de una red de drenaje resulta ser rica en lagos, la gestión de estos y sus humedales es necesariamente vital con vistas a frenar la polución aguas abajo. Este es el caso por ejemplo de los  Los Grandes Lagos en USA y la alarmante  contaminación de la enorme cuenca del Misisipi. Por lo tanto, vemos pues que existen numerosas y poderosas razones como no soslayar el tema. Comenzaremos este post con una definición de suelos hídricos y dejáramos para otro la traducción de lo escrito en la página Web de la USDA. Veamos si aumentando el tamaño de la letra…….

Humedal (Wikipedia)es una zona de tierras, generalmente planas, cuya superficie se inunda de manera permanente o intermitentemente. Al cubrirse regularmente de agua, el suelo se satura, quedando desprovisto de oxígeno y dando lugar a un ecosistema híbrido entre los puramente acuáticos y los terrestres. La categoría biológica de humedal comprende zonas de propiedades geológicas diversas: ciénagas, esteros, marismas, pantanos, turberas, así como las zonas de costa marítima que presentan anegación periódica por el régimen de mareas (manglares).

Hydric soil (Wikipedia en inglés): Suelos hídricos son aquellos que se encuentran permanente o estacionalmente saturados por el agua, lo que resulta en la aparición de condiciones de carencia de oxígeno (anaeróbicas), como ocurre en los humedales.

Pero continuemos que queda mucho por explicar……..

Juan José Ibáñez

(más…)

Etiquetas: , , , , ,

El Hombre como Factor Formador de los Suelos: la Antropoedafosfera

hombre-factor-formador-del-suelo

En esta bitácora hemos ya mostrado sobradamente como el hombre ha transformado casi toda la edafosfera del planeta. ¡Nadie lo duda!. Ahora bien, se han venido utilizando argumentos peregrinos y falaces a la hora de mostrar que el suelo es un recurso no renovable. Una de las majaderías más utilizadas en la literatura científica nos viene a decir que “hacen falta unos mil años para que se forme 1 cm de suelo”. ¡Así llamamos la atención del público y políticos, so pena que a la postre, en el futuro, se nos tache de chapuceros, o peor aún, de tramposos.  Esta cifra es lo que en su día denominamos un falso tópico impregnante de la literatura científica. Las razones más que obvias son triviales. ¿Tarda lo mismo en edafizarse una roca dura como la cuarcita que sedimentos no consolidados como lo son el loess o las cenizas volcánicas?. Resulta difícil de entender como los expertos han reiterado esta frasecita (porque de inferencia científica no tiene nada) “ad nausean”, a pesar de lo ridícula que resulta tal generalización. Del mismo modo, soslayamos la incorporación de materiales acarreados por la atmósfera, que a menudo pueden ser mayores que los desprendidos por la roca madre al edafizarse. Pero también el grado de alteración biogeoquímica de los materiales parentales depende del clima, constándose de paso que la profundidad del regolito subyacente afecta al grado de edificación de las rocas bajo el mismo. Obviamente no pretendemos ser exhaustivos, aunque debemos recordar que el elevamiento de tierras y la continua adición de materia orgánica por el hombre al medio edáfico, engrosando sus horizontes superficiales han sido muy frecuente desde los albores de la agricultura en todos los continentes, modificando drásticamente la estructura, dinámica y evolución de los medios edáficos.  ¿Y qué decir de la erosión y otros fenómenos degradativos?.

Del mismo modo, cuando analizamos el efecto de las prácticas humanas sobre el sistema suelo, solemos concentrarnos en los centímetros superficiales, soslayando por completo el impacto sobre los más profundos.

Científicos de EE.UU. han remuestreado en Iowa 82 perfiles tras 50 años de agricultura intensiva, analizando sus efectos hasta los 150 metros de profundidad, demostrando que en las partes bajas del perfil se producen cambios sustanciales, algunos de los cuales son incluso positivos (para la producción alimentaria), como el aumento de la materia orgánica y el descenso de la capa freática, que como corolario pueden acelerar la edafogénesis.  El estudio se encuentra en acceso abierto y podéis leerlo en detalle, por lo que os mostramos más abajo, al final de este post, el modo de acceder a él.

¿Habrán dado los investigadores de este estudio con la piedra filosofal que nos ayude a resolver el problema?. Lo dudo mucho, si bien se trata de un paso hacia adelante.  La cuestión dista mucho de estar resuelta, por cuanto la lógica dicta que la formación de suelo es multifactorial, dependiendo de numerosos factores, sinergias, retroalimentaciones positivas y negativas, etc. Dicho de otro modo, no podemos generalizar/fijar fechas concretas, sino que además debemos tener en cuenta la historia del territorio, e incluso efectos aparentemente tan nimios como la remoción de ciertos perfiles por la muerte/caída de un  simple árbol.

Así mismo, tampoco podemos olvidarnos que las acciones humanas del pasado han alterado los ecosistemas aéreos de tal modo, que estos afectaron la naturaleza de los suelos subyacentes.  Un caso palmario, entre otros muchos, deviene de la transformación por el fuego y otras prácticas de antiguas selvas subtropicales ahora convertidas en sabanas. Pero hay más, mucho más.

Nadie duda, de que el impacto humano ha sido un factor formador del suelo, desde el nacimiento de loa agricultura, aunque algunos lo añaden como un factor en la ecuación  de Jenny y otros lo soslayan. Sin embargo, hemos visto y lo seguiremos haciendo, como la transformación de la edafosfera por la acción humana comienza a ser enorme ya en tiempos paleolíticos, es decir miles de años antes del advenimiento de la agricultura. Seguimos sufriendo un sesgo agronómico utilitarista que nos impide atisbar un palmo más allá de nuestras narices. Leer literatura de otros campos resulta imperioso si deseamos quitarnos la boina de agrónomos, dejar se seguir diciendo sandeces y comportarnos como una comunidad científica digna de llevar tal nombre.

Abajo os dejo con una nota de prensa, el abstract del artículo original, y como acceder al artículo de marras.

Juan José Ibáñez

(más…)

Etiquetas: , ,

Los Suelos de los Lechos Fluviales: Las Ramblas y los Uadi y su Biodiversidad de Plantas Vasculares

almeria-lecho-ramblas 

En algunos post precedentes hablamos de los paisajes de suelos de Almería, mostrando que son representativos de ambientes áridos y también, en algunos casos, desérticos. Nos referimos más concretamente a los siguientes: (i) Impacto Humano sobre Ecosistemas Frágiles: Desiertos, Desertificación y Algo Más (Un Ejemplo del SE Español) y (ii) Paisajes con Suelos Desérticos en Europa (El Sureste Español). Recientemente hemos publicado un artículo científico en el que se constatan empíricamente tales aseveraciones (Are there Arid Land Soilscapes in Southwestern Europe?). Sin embargo, la investigación que realizamos va mucho más allá, ya que comparamos las cartografías digitalizadas de suelos y vegetación, cuyas bases de datos pertenecen a la Junta de Andalucía, encontrándose la segunda en acceso abierto, al contrario que la primera, por desgracia. Al analizar los datos de ambos recursos naturales, inicialmente quedamos un poco desconcertados. Los mapas de vegetación de esta Comunidad Autónoma fueron llevados a cabo mediante el método sinfitosociológico a escala 1:10.000, mientras que para la cartografía de suelos  se hizo uso de la WRB de 1998 a  la escala 1.100.000, lo que motivó que requiriéramos sofisticados análisis matemáticos con vistas a detectar los patrones espaciales de ambos recursos. Pero a lo que vamos….

Con independencia de las diferencias de escala, nos sorprendió que entre el 50% y el 60% de las vegetaciones potenciales de esta región árida (Incluyendo el genuino desierto de Tabernas) son, lo que los geobotánicos que se adhieren a esta escuela,  denominan comunidades edafófilas. La Página Web Biogeografía las define así, con alguna modificación:    

Las series edafófilas: que se desarrollan en suelos o medios excepcionales, normalmente azonales, es decir en los que las características del medio edáfico determina su ausencia o presencia. Suelen estar determinados por el exceso (series edafohigrófilas) o el defecto (series edafoxerófilas) de agua en el suelo, aunque también pueden intervenir otros factores, como la salinidad, acidez, etc., a la hora de dar cuenta de su nomenclatura y clasificación. Las series edafoxerófilas o xeroseries: son series propias de medios funcionalmente secos, aun estando situadas en climas húmedos. Es el ejemplo de la vegetación de laderas abruptas, cantiles, crestas, arenales. Por el contrario, las series edafohigrófilas demandan exceso de agua en el medio edáfico, respecto a la “normal” en la cobertura de suelos típica del territorio.

Pues bien, para nuestra sorpresa la gran mayoría de los tipos de vegetación edafófilas de la Provincia de Almería resultaban ser edafohigrófilas, que no edafoxerófilas, a pesar de la aridez  del ambiente de estos territorios. Al cotejar el mapa de suelos, encontramos escasísimas correspondencias lógicas entre los tipos de suelos y esta vegetación amante del agua. Por tal motivo Juan Pedro Zaballos  (Real Jardín Botánico Juan Carlos I de la Universidad de Alcalá de Henares) y yo mismo viajamos a Almería para visitar la zona con la inestimable colaboración de algunos amigos y expertos de aquellos territorios: Cecilio Oyonarte (edafólogo y coautor del mentado mapa de suelos), Javier Cabello (geobotánico fitosociólogo) y José Luís González Rebollar (geobotánico y bioclimatólogo). Los dos primeros pertenecen a la Universidad de Almería, mientras que el segundo resulta ser investigador de la EEZ-CSIC en Granada. Fue justamente el tercer día de viaje en donde al atravesar unas ramblas en el desierto de Tabernas nos llevamos la gran sorpresa. Se trata de cauces, que permanecen secos la mayor parte del año e incluso durante muchos, muchos, años enteros, por lo que pueden catalogarse como los Uadi, típicos de los desiertos africanos. Para nuestra fortuna, en diciembre de 2014, cuando realizamos el viaje, había llovido  algo más de lo normal (nada o casi nada) por lo que las bien adaptadas comunidades vegetales a la mentada aridez, se encontraban bastante exuberantes, como puede verse en la foto de cabecera. Y en esta misma imagen se revela el misterio….

Como podréis observar, la vegetación variaba rápidamente con tramos secos, húmedos, hilillos de agua que desaparecían súbitamente y algunas charcas dispersas. Generalmente estos cauces y sus lechos suelen aparecer “aparentemente secos”. Empero, a menudo, bajo ellos, las capas freáticas suben y bajan a lo largo de varios metros de profundidad, aunque frecuentemente alcancen las raíces de las plantas.  

Quizás con la salvedad de la clasificación WRB en su versión de 2006/2007, en la cual hasta los sedimentos de calzadas y aceras de las ciudades son considerados como edafotaxa, los lechos fluviales, a menudo pedregosos y repletos de cantos rodados no son considerados suelos en la mayoría de las clasificaciones edafológicas, lo cual daba cuenta de la aludida falta de correspondencia entre tipos de suelos y tipos de vegetación. Por esta razón, estos enclaves no son muestreados en los reconocimientos de suelos.  En otras palabras, no podíamos testar, con nuestros datos, la relación entre edafotaxa  y las numerosas series de vegetación edafohigrófila presentes en el área de estudio.

Por lo tanto, una buena parte de la biodiversidad de Almería y más aun de sus comunidades vegetales dependen de la estructura y dinámica de esos cauces, casi-permanentemente secos, a los que se denominan Ramblas o Uadis. Como corolario, el impacto ambiental e incluso las obras de corrección hidráulica con vistas a evitar sus impredecibles avenidas/inundaciones, podrían poner en riesgo una buena parte de la excepcional biodiversidad (rica en endemismos iberoafricanos) de estos enclaves.

Y de aquí nace la pregunta que insinúa el título del post. ¿Deben considerarse suelos estos lechos fluviales, en los cuales el agua tan solo corre muy de vez en cuando?.  Es decir, las aguas corrientes resultan ser, en estos casos, muy poco corrientes, al contrario que los procesos de edificación. ¿Cuál es nuestra opinión?: ¡Sí!. Obviamente, si apelamos al concepto de la zona critica terrestre la afirmación sería incontestablemente rotunda: ¡Si!. Pero hay más….

Como veremos a continuación, otros investigadores han detectado abundantes especies de organismos del suelo, entre otros, bajo tales lechos, proponiendo a la comunidad científica  que “Descubren un nuevo hábitat subterráneo para fauna terrestre”. Ahora bien este artículo dio lugar a una dura polémica por la paternidad de tal descubrimiento, en los comentarios al video que aparece en el siguiente enlace: mi+dtv: Hábitat subterráneo para fauna terrestre. Preferimos soslayar aquí nuestra opinión al respecto, ya que tan agria discusión se nos antoja más como un problema de terminología que de fondo. Sin embargo os recomiendo que leáis todo este material (pinchando en el enlace), con vistas a que entendamos como, en las fronteras disciplinarias, a menudo discernir lo que es un suelo, de lo que no lo es resulta confuso y confundente para muchos investigadores, aunque a unos más que a otros.  Quizás algún día intentemos aclarar tal polémica.

Resumiendo, en los ambientes muy áridos y desérticos buena parte de la diversidad de comunidades vegetales pueden esconderse en estos oasis o islas de bio-geo-diversidad.  Sin embargo el tema no acaba aquí, ya que tras las raras pero intensas inundaciones, la localización e los lechos, en principio, podrían cambiar de disposición espacial, dando “posiblemente lugar” a habitats en parte móviles. ¿Cambian los suelos de emplazamiento?. Pues desde varios puntos de vista sí, como ya comentamos al hablar de esos suelos flotantes (o ecosistemas flotantes) presentes en parte de Latinoamérica y a los que se denominan embalsados.

No obstante, posiblemente, tal “movilidad”, debido a la erosión, arrastre y deposición de los sedimentos en el cauce, conforme a la intensidad y caudal de las avenidas no se produzca. La razón estriba en que las aguas subterráneas que recargan los acuíferos se producen fundamentalmente dentro de las cuencas durante fenómenos meteorológicos extremos, denominados “gota fría”. Una vez allí la capa freática subirá para posteriormente ir descendiendo hasta la llegada de otro evento. Ahora bien, la urgencia del agua en los lechos fluviales obedece a puntos en donde la estratigrafía subyacente (con sedimentos que atesoran una gran variabilidad en lo que respecta a su permeabilidad/impermeabilidad y que además debido a la elevada actividad tectónica no parecen ser muy continuos espacialmente) permite que tales aguas profundas afloren. Y las circunstancias mentadas solo pueden generarse en sitios estratigráficamente concretos, sin que seguramente los avatares de las aguas superficiales y su carga de sedimentos no los afecten en demasía.  

Abajo os dejo unas líneas de Wikipedia para todos aquellos que no estéis familiarizados con la geomorfología, hidrología, etc. de los Uadi y Ramblas. También os proporcionamos el enlace y el resumen del artículo que versa sobre el mentado nuevo tipo de hábitat, no sin antes recomendaros, una vez más que leáis la polémica que suscitó.

Juan José Ibáñez

Pero sigamos…….

(más…)

Etiquetas: , , , , , , , , , ,