‘Etnoedafología y Conocimiento Campesino’

La revolucionaria técnica de fertilizar que nos guiará hacia la sustentabilidad mundial (Los suelos y los restos mortales del ser humano)

suelos-y-nuevas-formas-de-enterramiento

Fuente: Colaje google imágenes

 Antes de debatir sobre esta revolucionaria información que, esta vez sí, me ha dejado con la boca enormemente abierta, permítanme que les haga la siguiente pregunta, muy aguda por cierto”: ¿fueron algunos prosbiceos biosfericamente correctos al crear  sus “ Cementerio de elefantes”?. De haber sido el caso, la respuesta al parecer sería un rotundo ¡no!. En verdad que la frase el “enemigo lo llevamos dentro” ya sea en el caso de una persona concreta, ya en el de un colectivo de intereses, se me antoja hoy más valida que nunca. En la Asamblea general de la EGU 2017 (Unión Geofísica Europea), un colega llamado Ladislao, ha presentado un tan innecesario como asombroso estudio  que puede revolucionar la fertilización del suelo, en un desesperado intento de alcanzar la sostenibilidad. Y al hacerlo, a puesto a todos los expertos en ciencias del suelo en el punto de mira de numerosas religiones, o porque no decirlo, en la picota de sus integrantes más radicales o integristas (pero también por los dueños y trabajadores de las funerarias). Si la gobernanza mundial aceptara su propuesta, en un breve lapso de tiempo no quedaríamos ningún científico del suelo vivo. Tal fue la sensación de estupor que debió acaecer en la EGU (2017) ya que, de hecho, la nota de prensa ha sido recogida por varios rotativos norteamericanos de ciencia, pero también en la prensa general. Por lo tanto, me veo cómicamente impelido a traducir la noticia, aunque lamentablemente ya lo habían hecho otros.  Y que conste que, en parte, Ladislao y colaboradores llevan la razón, aunque en otra no.

 Ya sabéis que a  los seres humanos nos gusta vivir apiñados, hasta después de la muerte. Y de ahí que se entierre, enlugares sagrados”, según muchas religiones. Hablamos de los cementerios (también denominados en España “Campos Santos”) ¡Amen!. Y es aquí en donde Ladislao hunde el dedo en la llaga, para mostrarnos que, desde un punto de vista ecológico, se trata de un rito “funesto” (otra vez: ¡nunca mejor dicho!).

 Ladislao: permítame también que te diga que no hacía falta tanta parafernalia tecnológica. Te voy a contar una historia, por otro lado trivial. Cuando era niño y veraneaba en la finca de mis tíos, el perro del dueño murió (por un arañazo de un ingrato gato que le causó una infección finalmente mortífera). Muy afligido, mi pariente lo enterró “fúnebremente, y puso un peral encima. A los pocos años, sus frutos eran los más grandes de toda la comarca, ya que se había nutrido de aquel entrañable animal, rico en “nutrientes esenciales”, como bien apunta Ladislao.

 La noticia pues de la que vamos a hablar hoy lleva en español-castellano el pomposo título de “Los seres humanos alteran la química de la Tierra desde más allá de la tumba” (al plumillas si que habría que…..). ¡Amen!. Lo que propone Ladislao es que cambiemos esos rituales y prácticas religiosas por una antigua llamada excarnación“, que en el pasado siguieron sabiamente varios pueblos aborígenes y quizás alguna civilización (no tengo ni idea). ¿”excarnación“?. No sé si es el termino exacto ya que no he visto ninguna explicación clara del vocablo.

Se equivocaría rotundamente Ladislao al aceptar “según la nota de prensa” la cremación, ya que no daría lugar al secuestro de carbono en el suelo, tan política como ecológicamente correcto”. Tampoco alega nada de como eliminar la contaminación agarrada desesperadamente a nuestros empastes e implantes mentales (perdón dentales).  Una de dos, o extraemos antes tales prótesis o simplemente las prohibimos. Nótese que si se aceptara la segunda alternativa, quizás los males que el hombre infringe a la Tierra desaparecerían, por cuanto la vida media de los ciudadanos se retrotraería varios decenios, dado que la mala dentadura era antaño una de las principales causas de mortalidad. ¿detallitos sin importancia?: ¡No!.

Ladislao también soslaya que la “excarnación” puede ser causa de más que peligrosas  y galopantes epidemias, que también diezmarían la carga humana que soporta nuestro planeta (fectando del mismo modo a la fauna salvaje), retornando así a la paradoja de las prótesis dentales (aunque no todas, ya que actualmente su toxicidad podría remplazarse por la contaminación causada por los plásticos, eso creo). Finalmente, recordar a nuestro colega que la diseminación aleatoria, es la forma más perezosa de distribuir la carne humana por la faz de la Tierra. Hay sistemas más eficientes, Ladislao, mucho más eficientes.

Queda por considerar el ingente trabajo a realizar en las zonas de guerra debidas a la exasperante estulticia humana, por cuanto allí, en campos de batalla y ciudades arrasadas por bombas y misiles, se apiñan sobre el suelo los cadáveres durante semanas; si esos que causan las epidemias. En fin……Os dejo pues con mi traducción de la noticia aludida (con algún aderezo) para ofreceros finalmente la nota de prensa original en Suajili. En fin allá vamos……

 Juan José Ibáñez

 Los seres humanos alteran la química de la Tierra desde más allá de la tumba

Por Mari tte Le Roux; Viena (AFP) 26 de abril de 2017

No es sólo en vida, los seres humanos dejen huella en la Naturaleza. Tras la muerte, nuestros cuerpos en descomposición alteran la química del precioso suelo, advirtieron los científicos el miércoles.

 Ya sea que nuestros cuerpos sean enterrados o cremados, lixivian hierro, zinc, azufre, calcio y fósforo (entre otros elementos)  en unos suelos que a la postre pueden ser utilizados en granjas, bosques, parques o jardines  o parques. Hablamos de nutrientes esenciales, pero las prácticas funerarias humanas implican que estos valiosos “nutrimentos” se están concentrando en los cementerios en lugar de dispersarse uniformemente por toda la naturaleza, según una nueva investigación. En consecuencia, en algunos lugares los nutrientes pueden encontrarse sobre-concentrados para su  absorción óptima por las plantas y las criaturas, mientras que en otros son deficitarios. Pero no es oro todo lo que reluce ya que los cuerpos humanos también contienen elementos más dañinamente siniestros, como el mercurio de los empastes dentales mientras que muchas muelas postizas resultan ser de oro (vaya por Dios). El texto en cursiva es de este impresentable bloguero.

 ”Los rastros químicos de cuerpos descompuestos pueden ser muy bien identificados en los suelos”, dijo Ladislav Smejda, de la Universidad Checa de Ciencias de la Vida de Praga, quien participó en este inusual estudio. “las metadas huellas de nuestros restos post mortem persisten durante mucho tiempo, tanto como siglos a milenios”. Los efectos se irán agudizando conforme en el futuro más y más cadáveres se dejen descansar en lugares concretos y apiñados, dijo Smejda en Viena, donde dio a conocer la investigación en una reunión de la Unión Europea de Geociencias (EGU).

“Lo que hagamos hoy con nuestros cadáveres afectarán al medio ambiente durante un dilatado periodo de tiempo”, dijo. “Tal vez no sea un problema desde nuestra perspectiva actual, pero con una población que crece y crece a nivel mundial, los denominados “lugares para el descanso eterno” podrían convertirse en un problema apremiante en un futuro no muy lejano”. Smejda y un equipo utilizaron espectroscopia de fluorescencia de rayos X con vistas a analizar sustancias químicas del suelo en fosas y cenizas “dispersión jardines” (zonas verdes destinadas a la dispersión de nuestras cenizas).

 Empujar hacia arriba las margaritas

Usando cadáveres de animales, también estimaron el impacto teórico de una práctica antigua llamada “excarnación“, por la cual los muertos son dejados a la intemperie para que la naturaleza siga su curso. En los tres casos, el medio edáfico llegó a contener mayores concentraciones de productos químicos significativamente, en comparación con los alrededores, dijo Smejda. Si no hubiera habido cementerios, los restos humanos, como los de los animales, se distribuirían aleatoriamente para que los nutrientes que liberamos fueran más eficientemente reutilizados “una y otra vez, en todas partes”, dijo el investigador a la AFP. Pero la práctica común de concentrarlos en ciertos enclaves “sagrados” puede considerarse como un proceso antinatural. Un impacto negativo más del ser humano que, de este modo, altera los niveles naturales”, dijo.

 Ahora “la pregunta del millón” resulta ser: “¿Podemos alcanzar y consensuar una  estrategia más eficiente con vistas a dispersar estos nutrientes esenciales mejor idea de cómo distribuir estos elementos necesarios a través de paisajes más amplios?” Smejda añadió. “Ciertamente existe un gran potencial con vistas a inventar, desarrollar y poner en práctica … nuevas formas de enterramientos humanos, o nuevos tratamientos que podrían ser más respetuosos con el medio ambiente, es decir más ecológicos“. Admitió que este era un tema “tabú” para muchos seres, que perseveran sus  costumbres funerarias profundamente arraigadas en diferentes culturas y religiones.

Es un asunto muy complejo y estamos al comienzo de este discusión, creo.” ¿si vives para contarlo Ladislao, si vives porque….. “con las iglesias hemos tomado”. Mejor por tu bien y el de tus colegas que no tengas suerte.

Continua…….. (más…)

Etiquetas: , , , , ,

Régulo León Arteta era un amante de los suelos y su divulgación: “In Memorian” de nuestro entrañable colaborador fallecido

regulo-y-juanjo 

Régulo León Arteta y Juanjo Ibáñez, platicando en México.

Adiós Regulo este administrador y los lectores te echaremos mucho de menos. Espérenos allá donde estés para darnos una charla magistral sobre el mundo de los suelos

En los últimos tiempos tengo la impresión de que los actores de nuestra bitácora, en lugar de afanarse por explicar el universo invisible que tenemos bajo nuestros pies, están siendo abducidos por un agujero negro en el mismo. Esperemos que se haya cerrado ¡ya!  Primero fue mi hermana, que me ayudaba frecuentemente en este blog, al margen de escribir con éxito en el suyo: “Salud Publica y Algo Más”. “Adiós Consuelo, Adiós”. Los asiduos lectores de esta bitácora sabrán sobradamente quien es  Régulo León Arteta editó numeroso post, al margen de responsabilizándose, totalmente de la categoría   “Curso de Diagnóstico de Suelos en el Campo”. Tras el fallecimiento de Consuelo (unas 8 semanas antes) seguía manteniendo mi contacto con él, al margen de que queda algún post suyo aún por editar. Como veréis abajo, os muestro el último intercambio de mensajes con fecha 2 de febrero de 2018.  Yo sabía que su esposa estaba seriamente enferma, pero no él. Por lo que el mensaje no lo entendí debidamente. Días después recibía la llamada telefónica de una compatriota que vive en Toledo (España) anunciándome su trágico fallecimiento. Entendí que deseaban una despedida en nuestro blog. Sin embargo, como deseaba que me ofrecieran alguna foto y más información acerca de su vida, se lo comuniqué. No recibí respuesta. Hoy 30 de abril, decidí no retrasarme más, si bien he detectado que sus amigos y colegas ya habían tomado una iniciativa, de la cual me congratulo. Pero vayamos paso a paso.

Sin conocernos, leyendo ya este blog poco después de que iniciara su andadura, Régulo me escribió, señalando que le gustaría colaborar con nosotros. Debemos retrotraernos pues hasta Diciembre de 2006.  Personalmente acepté a pesar de que no nos conocíamos. Regulo inició sus inapagables aportaciones con el siguiente post: Diagnóstico de Suelos en el Campo. Tuvimos que esperar a la celebración de un congreso internacional en México en 2009, para que al acercarnos durante una excursión de campo, a la localidad en la que vivía, le recogiéramos y pasara unos días con los asistentes, donde participó activamente. Y así platicamos varias horas a la par que él explicaba ciertos aspectos de los factores formadores de algún perfil de suelos que analizábamos  a mí y algunos afamados colegas de todo el mundo. No vamos a extendernos mucho, por cuanto su cuenta Facebook, se ha convertido en otra que lleva por títuloEn recuerdo de Régulo León Arteta”. Por lo tanto, es allí a donde, los que más le queríais o admirabais, podéis rendirle el último y mejor tributo, es decir vuestro respeto y cariño. A lo largo de su trayectoria profesional e idilio con los suelos, los campesinos de todo el mundo, y en especial los de su país natal (México) han salido beneficiados al trasmitirnos sus conocimientos. La mayor parte de su carrera no la dedicó a la investigación dura y pura, sino al “extensionismo”. Como extensionista, se preocupaba sobre todo de solventar los problemas que les surgían a los agricultores y ganaderos de las tierras que tanto amaba.  “Creo recordar” que, cuando se jubiló, comenzó una tesis doctoral. Había estudiado suelos en Universidad Autónoma Chapingo, y vivía en Xalapa-Enríquez. Los que no le conocéis, podéis encontrar un resumen de su actividad científica, así como muchos de sus artículos y publicaciones en su repositorio de Researchgate.  Sin embargo, Régulo no era un profesional, sino que además era un amante de nuestra disciplina, por lo que no dudó en utilizar parte de sus horas de asueto para redactar y publicar libros como la Nueva Edafología o., o el  Manual edafológico de campo. Realizaba actualmente su tesis en el Department of Pedology (PhD Student)”. Colegio de Postgraduados, Montecillo, México.

En la tercera edición de su Libro La Nueva Edafología se puede leer a cerca de su persona y trayectoria profesional:

Reseña del libro: Nueva Edafología; Autor: Régulo León Arteta; La tercera edición corregida y aumentada de la Nueva Edafología, consta de 500 páginas. Esta es una edición personal del autor, dirigido a ambientalistas, agrónomos, biólogos, geógrafos, médicos veterinarios y demás estudiosos.

Ha sido publicado en Xalapa, Veracruz, México. Donde se puede adquirir solicitándolo a la dirección electrónica oluger@yahoo.com.mx, o bien a Mártires del 28 de agosto # 210, C.P. 91030 Xalapa, Ver. México.

El autor es egresado de la especialidad de Suelos de la Escuela Nacional de Agricultura, hoy Universidad Autónoma Chapingo, con Maestría en Ciencias Agrícolas, especialidad Génesis Morfología y Clasificación de Suelos, por el Colegio de Postgraduados de Chapingo. Especialidad en Educación Superior por la Universidad Veracruzana.

Autor y revisor de artículos en revistas científicas. Ha sido docente en la Maestría y Especialidad en Fruticultura, de la Escuela Nacional de Fruticultura y Fundador de la última. Igualmente del laboratorio de suelos de esta institución en Xalapa y el de la Facultad de Agronomía de la Universidad Veracruzana en la misma ciudad. Donde también impartió materias de su especialidad. Esta institución publicó la segunda edición del Manual Edafológico de Campo (2003). Una versión más amplia del currículo se puede consultar en colaboradores del portal pnlnet.com http://www.pnlnet.com/homepage.

Nuestro  adiós más sentido, te recordaremos para siempre al leer tus más que valiosos post. Hasta que el destino desee que volvamos a vernos algún día, allá donde estés.

Juan José Ibáñez (desconsolado)

Ultimo Intercambio de mails

(más…)

Etiquetas: , , , ,

El Poblamiento precolombino del Amazonas: Agricultura, gestión hídrica y forestal (Un duro golpe a la ecología teórica).

mogeogifos-y-paisajes-amazonicos 

¿Fue la Amazonía así antes de la colonización europea?. Fuente:  Message to Eagley restos arqueológicos actuales de geoglifos comparado con las ruinas de los británicos de Stonehenge. Fuente: Ancient Origins

 El mito de la Cuenca Amazónica se ha venido abajo, como ya os adelantamos en nuestra bitácora hace años (ver por ejemplo el siguiente post, es decir el más reciente: Los Bosques Amazónicos: ¿Paisajes Prístinos o Paisajes Culturales?), antes de que los últimos estudios científicos lo confirmaran. Abajo os añado la información más reciente que, no deja lugar a dudas. Deberemos pues otorgar otro calificativo a esta maravilla de la naturaleza. ¡Que poco sabemos de la población y pasado de las Américas, así como de la transformación de sus paisajes. Ahora se nos informa de que los primeros humanos llegaron allí hace 130.00 años, es decir 100.000  antes de lo que se pensaba hasta 2017.  Se me antoja que estas cifras hay que estimarlas aun con cautela, a la espera de que sea corroborada por nuevas investigaciones. Pero de lo que si no cabe ya duda es que aquella considerada selva amazónica primaria no lo era, sino más bien un jardín del edén.

¿Vegetación prístina? ¿Suelos prístinos? Si el paisaje era en buena medida agrario, no podemos hablar pues en esta región, cubierta de edafotaxa extremadamente pobres, de una cobertura de suelos prístina. Y si eran poco aptos para la producción agraria, ¿cómo los cultivaban? ¿Utilizaban biochar o biocarbón? ( ver relación de post previos al final de esta entrega). Posiblemente, pero tal vez haciendo uso de otras tecnologías agrarias, forestales, hidráulicas aun desconocidas en la actualidad. Todo un enigma. Como veréis la nota de prensa, uno no puede dejar de asombrarse al leer sobre setos de bambú, palmeras, etc. que ahora brillan por su ausencia, etc. Y estos presuntos hechos han sido refrendados al visionar los geoglifos desde el aire, estructuras especialmente abundantes en américa. ¿tanto como para pensar que…? Se puede encontrar mucha información en internet sobre los últimos tipos de glifos. Eso sí, no debería extrañarnos pues, como exclaman los autores del estudio, de que aquellos paisajes agrarios fueran forestados, por cuanto ha sido la norma  de las agriculturas campesinas de todo el planeta hasta hace unas pocas décadas.

Ahora también debemos meditar muy seriamente sobre la desorbitante cantidad de publicaciones científicas que describen la ecología de la región basándose en la premisa de la más que milenaria antigüedad de sus especies y ensamblajes en comunidades, ya que apenas sobrepasan los 700 años. Por lo tanto, muchas de las conjeturas que defendían cientos de investigadores, en la apabullante numerosidad de artículos y libros editados sobre la naturaleza en la Amazonía, deben ser cuestionadas y revisadas. ¿Cómo es posible que en tan escaso tiempo se alcanzara la biodiversidad actual?.  ¿Qué ocurrió?. Son variadas e importantes las preguntas que debemos hacernos, tanto como los mitos científicos que se derrumban. Y aunque la prensa científica aún no ha digerido este tema, los fundamentos de la ecología necesitan ser revisitados.  

La noticia es lo suficientemente clara y más aun tras la lectura de los diversos post relacionados abajo relacionados con esta materia. Seguimos alardeando de conocimientos, cuando en realidad somos aprendices de brujos, y por cierto, bastante ignorantes. Las Américas fueron vislumbradas y usadas por los colonizadores europeos, pero resulta palmario que no las comprendemos. El pasado se encuentra ahí…. En nuestro futuro.  Y mientras tanto nosotros, con toda nuestra tecnología seguimos siendo incapaces de lograr un desarrollo sostenible, al contrario que sus poblamientos precolombinos.

Juan José Ibáñez

Continua…….. (más…)

Etiquetas: , , , ,

Razones y consecuencias para los desastres por deslizamientos de tierras en América Latina (Ciencia Oficial)

huaycos-el-nino-lluvias-torrenciales_0

Inundaciones relámpago “flash floods, ya denominadas “huaycos” por los campesinos de las regiones andinas, cuando se refieren a las corrientes de lodo, han despertado la atención de los medios de comunicación de todo el mundo. En esencia no difieren de las denominadas “gota fría” del SE de la península Ibérica. Tales desastres naturales suelen abundar cuando el fenómeno climático denominado de “El Niño” resulta ser más pronunciado causando, al margen de muerte y destrucción, pérdida y contaminación de suelos, cosechas y vegetación natural.  Cuando las áreas afectadas se encuentran en zonas de alta sismicidad, sus estragos son considerablemente más brutales. Según Augusto Ortiz de Zevallos, las culturas precolombinas (como por ejemplo la  Civilización Inca o Quechua) los temían y  tenían más en consideración que la sociedad actual con su tan cacareada prodigiosa tecnología, aunque con idéntica falta de respeto por el hombre y la naturaleza.  En consecuencia sus construcciones y espacios estratégicas no eran afectadas por estos procesos superficiales terrestres. Las causas y repercusiones vienen muy bien redactadas y sencillamente explicadas en el blog “Desastres naturales y tiempo severo”, por lo que os remito a este sitio Web con vistas a una lectura amena de todo este asunto.

Generalmente, una expansión urbana desordenada e intensa debida a la desertización rural (éxodo de un campesinado pobre hacia las ciudades) y especialmente cuando en el entorno periurbano abundan chabolas, vertederos y  casas paupérrimamente construidas, agravan seriamente los efectos de loshuaycos“. Y esto es especialmente cierto en aquellas áreas más susceptibles de sufrir desastres ambientales, como los tsunamis y aludidos diluvios.

La Siguiente noticia, extraída de TerraDaily (que os reproduzco más abajo) no deja de ser un documento oportunista, por cuanto no alega nada nuevo bajo el sol. Todo lo dicho podría aplicarse a otras partes del mundo bajo situaciones geopolíticas, y geoambientales similares. ¿Cuáles son pues las razones de la alta frecuencia relativa de estos eventos extremos?:

Las sociedades contemporáneas han conducido a que grandes extensiones de  bosques fueran reemplazadas por granjas, eliminando las barreras naturales que restringen el curso del agua de las lluvias torrenciales”. Hablamos pues de deforestación y puesta en cultivo o pastizal en áreas vulnerables a sufrir tal tipo de procesos calamitosos. A menudo, los nuevos asentamientos, la construcción de infraestructuras y redes viales, han soslayado lo que las culturas precolombinas conocían sobradamente. Y aquí intervienen pues factores sociales y geopolíticos.

Asñi pues, condiciones climáticas como la del Niño, que generan intensos periodos de lluvias torrenciales, los frecuentes terremotos (muy abundantes en la costa andina del océano pacífico) deficientes planificaciones urbanísticas y la pobreza, siempre la pobreza, son los responsables de los daños causados. ¡Eso es todo!. No pueden pues evitarse las causas naturales, pero si sus estragos sobre la población, pero también en parte el medio natural.   Nada nuevo bajo el sol para el Homo tecnologicus, por desgracia. “La naturaleza no perdona”, como se menta en la noticia.

Y reiteramos que tras  leer durante años muchos acerca de los riesgos naturales, los deslizamientos y avalanchas son aquellos desastres que causan probablemente la mayor parte de las víctimas a nivel global. Del mismo modo, vimos también las probables razones que intentaban dar respuesta a la siguiente pregunta  ¿Por qué los Humanos se Asientan en Áreas Tectónicamente Activas?.

El ser humano tiene la desagradable e innata actitud de intentar buscar culpables y linchar a quien haga falta para resarcirse de las tragedias.  Y esto incluye a los científicos que intentan predecir eventos difícilmente previsibles. Todos somos responsables del factor humano, gobiernos, campesinos, e incluso aquellos que desde otros países permitimos que nuestros Estados ricos (cada vez menos) basen su bienestar dilapidando los recursos de los que menos tienen.

Lo dicho, se supone que un boletín de noticias de la categoría de TerraDaily debiera editar notas con una mayor sustancia. La narración en suajili que os muestro abajo podía haberla escrito yo en 15 minutos con los ojos cerrados. ¡Lamentable!. Os dejo pues con la noticia

Juan José Ibáñez

Continua……. (más…)

Etiquetas: , , , , ,

Industrias líticas paleolíticas, silicretas y su tratamiento térmico por el fuego

silicetas-en-sudafrica

Silicretas y herramientas. Fuente: Google imágenes

 El sílex era uno de los materiales líticos (generalmente rocas propiamente dichas) más usado por nuestros antepasados en la prehistoria de la “edad de piedra”. Con él elaboraban los utensilios de mayor dureza de que podían disponer., hasta que consiguieron ingeniárselas para desarrollar tecnologías que les permitieron moldear metales.

 Todavía desconocemos todos los pasos y progresos que tuvieron que llevarse a cabo para pasar de la edad de piedra a la edad de los metales, como os explicamos abajo.  Usualmente se ha venido defendiendo que en todas las elaboraciones de utensilios líticos el sílex era el material más común. Sin embargo, en amplios espacios geográficos, y especialmente bajo los espesos mantos de suelos y regolitos que subyacen en antiguos crátones de trópicos y subtrópicos, las rocas se encuentran a gran profundidad, no estando a menudo al alcance de aquellas culturas. En consecuencia se veían obligados a hacer uso de horizontes del suelo endurecidos, los cuales tampoco son muy frecuentes, aunque afortunadamente en aquellos ambientes aparecían en, o cerca de la superficie con mayor profusión que otros. Este es el caso de los plintosoles, que  aún siguen siendo muy útiles como materiales en la construcción de viviendas en muchos poblados africanos.

 El uso del fuego fue una de las primeras tecnologías que usaron aquellos humanos a la hora de calentarse, cocinar y modelar la naturaleza. Como ya os comentamos en algunos post hace muchos años (por ejemplo, este entre otros: Suelos Pobres: Ladrillos Negros y Ladrillos Rojos (Materiales para el Hombre), el ingenio humano ha resultado ser formidable a lo largo de su historia. Tarde o temprano debieron percatarse de que el fuego podía mejorar la maleabilidad y dureza, de ciertos horizontes endurecidos con vistas a fabricar armas y utensilios mejores que los que poseían. Nos referimos a las silicretas u horizontes endurecidos por la cementación de sílice. Por tanto, no debe extrañar  la historia que os narramos hoy, de la cual ya escribimos un post, cuando se detectaron las primeras evidencias, que hoy la ciencia ha confirmado. Por lo tanto, no cabe la sorpresa ante la afirmación de que parte de los materiales edáficos fueran usados para elaborar armas, hogares, aislantes y otros ingenios. Cuando algo les resultaba útil o mejoraba lo anterior, tarde o temprano, los seres humanos terminan haciendo uso de ello, con vistas a mejorar sus vidas. Los suelos, no solo han servido usados para la agricultura y ganadería, sino en todo lo que hiciera falta en cada momento y lugar. Y de eso va la historia que os narramos a continuación. 

La silicreta es un tipo de horizonte edáfico endurecido que se generan en ciertos ambientes, abundando en determinados espacios geográficos. En un post anterior ya hablamos sobre este tipo de suelos a los que denominamos Durisoles, señalando que: “se distribuye principalmente por extensas áreas en Australia, Sudáfrica y Namibia, así como en los Estados Unidos de Norteamérica (particularmente, Nevada, California y Arizona). En menor medida también pueden detectarse en América Central, Sudamérica,  Kuwait y ciertas regiones Mediterráneas”. Del mismo modo, en el siguiente post: Silicretas, Tecnología Paleolítica, Pirotecnología y Evolución de la Conciencia Humana, abundamos también acerca del tema, si bien por aquel entonces el estudio nos informaba de evidencias, que no de hechos ya mejor contrastados, como en la nota de prensa que os mostramos hoy, y que reproducimos de dos noticieros, uno en español y otro en inglés.  En consecuencia seremos muy breves.

 Juan José Ibáñez

 Continúa………

(más…)

Etiquetas: , , , , ,

Los biocarbones o carbones pirogenéticos en los suelos del mundo. Una sorpresa inesperada

 biocarbones-del-mundo-en-los-suelos

Biocarbones  como práctica campesina: Fuente: Mother Earth News

La noticia que os vamos a comentar hoy (Taking stock of charcoal in the world’s soil) me ha causado una gran sorpresa, aunque tras meditar los contenidos parece lógica. En mi modesta opinión, esta es la mayor virtud del estudio. Los autores nos informan que, conforme a sus cálculos (aun con grandes incertidumbres), el 16% del carbono de los suelos del mundo posee origen pirogenético (PyC), lo cual resulta ser una cantidad ingente. Este tipo de materia orgánica del suelo (MOS) se puede generar por incendios naturales, la quema de rastrojos o la producción del ya mentado biochar (en sus diversas modalidades para mejorar las propiedades del suelo, o secuestrar carbono de la atmósfera), de los cuales hemos hablado con profusión en numerosos post de la bitácora. Por tanto, una mirada retrospectiva al papel de la MOS en los suelos y la biosfera adquiere una nueva dimensión, en la cual el fuego se alza como un protagonista de primer orden.

 Los incendios naturales se han producido siempre y ellos dan lugar al carbono pirogenético, como también la quema de residuos agrícolas desde tiempos inmemoriales. Ya hemos comentado estos carbones pirogenéticos se descomponen muy lentamente, actuando como secuestradores de carbono atmosférico.  Más aun, en algunas regiones “el PyC representa hasta el 60% de la materia orgánica edáfica”. ¡Tremendo!. Su mayor abundancia acaece en las regiones tropicales y decrece hacia los Polos. Lo mismo ocurre en los paisajes agrarios respecto a los que atesoran vida salvaje, lo que denuncia el importantísimo papel del ser humano en el secuestro de carbono que atesoran los suelos desde hace miles de años. Eso sí, los autores no nos informan, de lo que ya conocemos sobradamente, es decir que existen PyC capaces de retener agua y nutrientes mientras otros no. Esperemos que su iniciativa nos aclare en los próximos años que porcentaje almacenan los suelos de cada una de restas formas.

 Los investigadores que han publicado el artículo también comentan que: “Los pH elevados, y los suelos ricos en arcilla parecían retener el carbono orgánico pirógeno mejor que cualquier otro tipo de suelo”. Este resultado era de esperar, para todos aquellos que hayan trabajado mínimamente sobre el tema.  De aquí que debamos inferir que la actividad humana ya ha secuestrado de la atmósfera ingentes cantidades de CO2, miles de años antes de que este tema se pusiera de moda, algo así como si estuviéramos descubriendo la dinamita. Como siempre, nos creemos innovadores, cuando en realidad imitamos a nuestros ancestros y su conocimiento campesino (ver los numerosos post al respecto que alberga nuestra categoría: etnoedafología y conocimiento campesino), y con mucha dificultad.

 El estudio ha sido llevado a cabo haciendo uso de minería de datos de investigaciones precedentes publicadas en la literatura, lo cual conlleva ineludiblemente incertidumbres. Ahora bien, como veréis en la noticia original que os muestro abajo (como también en el artículo científico que se encuentra en acceso abierto), se ha liberado una base de datos en acceso abierto que permite obtener tal información, pero también enriquecerla con nuevas contribuciones. Es decir hablamos de una investigación participativa de gran interés. He traducido todo el texto del suajili al español-castellano,  por lo que os dejo sin más con sus contenidos. Buen trabajo. ¡si señor!.

Juan José Ibáñez

veamos pues la noticia……..

(más…)

Etiquetas: , , , , , ,

Agricultura Regenerativa, Agricultura Orgánica, Agriculturas Ecológicas y Bioeconomía

agricultura-regenerativa

Fuentes: Soilforlife y Elements-Eco design

¡Vaya líos! ¡Vaya líos! Hace poco tiempo edité un post titulado: La Nueva Revolución Verde del Siglo XXI: Todo Preparado, pero, ¿para qué?. Evidentemente el propósito estriba en reemplazar la filosofía de los sistemas agrarios, basados en la clásica revolución verde que, tras su éxito inicial, tanto daño a causado al medio ambiente. ¿Por cuál?: otro que nos guie hacia la ansiada sustentabilidad ambientalmente amigable. La inmensa mayoría de las propuestas pretenden desacoplar agricultura y economía del petróleo, incluyendo la reducción drástica, cuando no supresión total, de los fertilizantes químicos y pesticidas, para ser reemplazados por enmiendas orgánicas y manejo integrado de las plagas sobre bases ecológicas.  Buena parte también de las propuestas pretenden erradicar, en la medida de lo posible, el uso de los organismos modificados genéticamente, aunque en otros muchos textos no se menta nada al respecto, o se habla de la agricultura de conservación, tras las que se escudan los amantes de ir tocando los genes a toda la biosfera (los archiconocidos  “tocagenes” por los lectores de esta bitácora). Y todo ello, principalmente en base a lo que se denomina agricultura orgánica. Personalmente, llevo años intentarme aclararme acerca de las diferencias entre agricultura ecológica y agricultura orgánica, pero sin mucho éxito.

En vista de que en el mundo anglosajón y germano los productos que proceden de la agricultura orgánica son los que tienden a ser legislados mediante las certificaciones gubernamentales pertinentes, no podía discernir claramente cuál era la diferencia clave entre lo orgánico y lo ecológico, hasta la lectura de una noticia que os ofrezco abajo, entre otras. Desconocía el significado preciso de estos vocablos en USA. La Administración Obama se encuentrba dando un impulso inusitado al universo de la agricultura orgánica, con vistas a reemplazar la clásica, como os comente en el post de la “Nueva Revolución Verde”. Sin embargo en palabras de Obama, tal encomiable empresa debería dar paso a una bioeconomía que incluyera los biocombustibles (¿pero sin son de primera generación, no aparecen los transgénicos en la ecuación?). Y es aquí, a través de un artículo editorial del New York Times, de donde he logrado vislumbrar algo mejor todo este galimatías. Pensaba, equivocadamente que los hijos del Tío SAM, para variar, tenían sus propios problemas, nomenclaturas, etc., y en parte era cierto, pero en parte no, al menos respecto a Europa. EE.UU. ya atesora una legislación de los productos orgánicos y los fomentan mediante sus gubernamentales “farm bills”. Ahora bien, también reconocen que hay distintos tipos de agriculturas alternativas, muchas de las cuales cumplen las especificaciones orgánicas, pero van mucho más allá en lo que respecta a sus consideraciones restrictivas, con vistas a que los alimentos no sean tan solo más saludables, sino plenamente naturales. Eso si, luego llegaron  las “Trump”etas del Apocalipsis y USA retornó a la ceremonia de la confusión.

Sin embargo, el tema se complica, al añadir otras demandas sociales y ambientales a la aludida ecuación. Si en un primer momento, el objetivo estribó en obtener alimentos más saludables, ahora otras propuestas llegan a hacer más énfasis en mejorar la calidad o la salud de los suelo. Esta última perspectiva es la que se ha denominado “regenerativa”, por lo que merecería una mayor atención en nuestra bitácora. Empero otras propuestas priorizan en secuestro de carbono por el medio edáfico, con vistas a paliar el cambio climático.

Resulta palmario que estos tres objetivos son plenamente compatibles. Sin embargo, algunas propuestas son más laxas que otras. Las certificaciones orgánicas, como ocurre en Europa, dan cuenta de las agriculturas más permisibles desde un punto de vista ambiental, frente a lo que solemos definir como agricultura ecológica. Por lo tanto, lo orgánico incluye a lo ecológico, pero no al revés. Y es justamente en este punto en el que los defensores de las últimas discrepan de las susodichas “certificaciones orgánicas”. Bajo todo este galimatías subyacen factores socioeconómicos de suma importancia, pero que no dejan de ser nuevas variables a contemplar, abundando una vez más en la confusión. Hablaremos luego de ellas.

Del mismo modo “como cada maestrillo tiene su librillo” se acuñan más y más vocablos que, aunque sobre el papel debieran servir  para clarificar, en la práctica ocurre todo lo contrario. Por ejemplo, dentro de lo que denominamos agricultura ecológica, también existen escuelas bastante variopintas, como la apelada  agricultura biodinámica, la ya mencionada agricultura regenerativa, la agricultura natural de no intervención y la agricultura mesiánica, entre otras muchas.

Seguramente todas ellas, por compartir objetivos similares son aceptables, siendo unas más que otras en función del espacio geográfico, tipo de suelo, cultivo a sembrar, clima, sociología de sus practicantes, etc., etc. Empero, al mismo tiempo, parte de estas escuelas abrazan ciertos principios ajenos a la ciencia, como las aptitudes/sensibilidades ante el mundo que nos rodea: modos de vida natural, la granja como un ente vivo, surgiendo esporádicamente palabros como homeopatía en agricultura ¿¿??, el seguimiento de los ciclos lunares ¿?, etc. Más aun, algunas de estas propuestas fueron lanzadas en el siglo XX, aunque también en el XIX.  Del mismo modo, algunas son sustentadas por ciertas fundaciones privadas o no, que como el Instituto Rodale, desde la distancia, personalmente no sabría deciros si se trata de centros de investigación serios, o agrupaciones sectarias o simplemente sectas, al estilo de ciertos movimientos místicos.

Pongamos un ejemplo, la agricultura biodinámica, ya propuesta en 1924, considera que las granjas deben ser tratadas como “un ente vivo”, demandándose de ellas que sean lo más autárquicas que sea posible. El concepto resulta ser sugestivo, pero llevarlo a la práctica ya es otra cuestión. Con vistas a poder seguir las directrices de esta escuela, la granja o predio debería albergar una gran diversidad de hábitats, que dieran lugar a poder atesorar diversos cultivos, tipos de ganadería, etc. Y este condicionante es difícil de alcanzar dificultando su implantación por cuanto se requieren amplios espacios heterogéneos desde el punto de vista ambiental (heterogeneidad de hábitats).

Y ahora vamos a intentar sintetizar el problema socioeconómico que personalmente más me preocupa, muy parecido al de Europa. Los pequeños agricultores, que en su día decidieron apostar por algún tipo de agricultura ecológica, se lamentan de que las grandes empresas y multinacionales,  bajo el amparo de las certificaciones orgánicas oficiales, excesivamente laxas, a menudo cumplen la ley, pero no su espíritu, lanzando al mercado productos menos saludables, no siendo tan respetuosos con el medio ambiente como proclaman. Reconocen que tal certificación es positiva, aunque debiera irse mucho más allá, con vistas a alcanzar la sustentabilidad. De este modo, por ejemplo (al menos en USA), los seguidores de la agricultura biodinámica van reemplazando las etiquetas certificadas orgánicas por las que ellos consideran que dan cuenta de la bondad de sus productos: es decir las.  Biodynamic Certification Marks”.

“Intentando resumir”: existen tres razones que están promoviendo rápidamente la emergencia de una agricultura ¿natural, ecológica, orgánica, biodinámica, regenerativa?, a saber: (i) conseguir alimentos saludables, (ii) paliar o revertir la degradación ambiental que sufre la biosfera como resultado de la revolución verde y (iii) incrementar en secuestro del carbono atmosférico por los suelos, paliando el previsible calentamiento climático y mejorando la calidad de los suelos simultáneamente. Del mismo modo, en ocasiones se introducen cosmologías e incluso factores “aparentemente místicos o esotéricos”, como los ciclos lunares, y más aún el mentado de la “homeopatía ¿¿??. Y Para terminar se encuentre abierta una guerra entre los pequeños agricultores que creen en lo que hacen, y las grandes compañías que se escudarán en los mínimos requerimientos, incluso haciendo fraude con vistas a obtener el máximo beneficio.

Una vez reconocido que el modelo agronómico de la revolución verde no puede seguir vigente y debe ser reemplazado por los motivos ya aludidos, me temo que la ceremonia de la confusión irá “in crescendo”, conforme a los intereses de los gobiernos y el yugo del imperialismo financiero. Parafraseando al entrañable Antonio Bello, la agricultura que necesitamos no requiere etiquetas, tan solo hace falta que sea amigable ambientalmente; que esté “bien hecha”,

Abajo os dejo abundante material (parte del cual he traducido desde el suajili)  para que os intentéis aclarar vosotros mismos, ya que ante tal marasmo de vocablos, perspectivas y enfoques, lo dicho hasta aquí tan solo puedo considéralo como una síntesis provisional.

Juan José Ibáñez

(más…)

Etiquetas: , , , ,

El cambio climático, la Conquista de las Américas y los Mongoles

 colonizacion-america

Colonización de las Américas. Fuente: Gordon Miller Sailing Into History

 El estudio de los cambios climáticos en el pasado resulta ser apasionantes cuando nos informa de algo que realmente sucedió. Ahora bien, si uno lee noticias como esta, no sabe que pensar. Nos referimos a la siguiente nota de prensa: La conquista de América no influyó en el clima. ¿Y la pregunta del millón sería: ¿Y por qué debía haberlo hecho. Leí su contenido interesado y (….) ¿¿??. ¿La deforestación y puesta en cultivo de amplios espacios geográficos? Acaso resulta que las culturas precolombinas no cultivan extensas extensiones de terreno? ¿Cuánto incrementó el  especio cultivado en detrimento de los bosques al comenzar a instalarse los europeos allí? Esta última, de hecho, hubiera sido la primera pregunta a contestar antes de realizar la investigación cuyos resultados os mostramos hoy abajo. La segunda sería: ¿Cómo el cambio del modelo productivo agrario precolombino/postcolombino afectó las emisiones de gases de invernadero en América? Los autores, usando los denominados testigos de hielo, intentaban averiguar si grandes acontecimientos históricos del pasado afectaron el clima terrestre, ya fuera por enormes deforestaciones, ya por cambios abruptos de la demografía humana.  Y con tal motivo seleccionaron varios acontecimientos de ¿envergadura?, aunque personalmente no entiendo los criterios, o si por un casual fue una tómbola.  Pues bien, los elegidos fueron: la invasión mongola, la conquista de América y la caída de la Dinastía Ming. Conforme a estos autores: “(….)  durante los acontecimientos de corta duración, como la peste negra y la caída de la dinastía Ming, el crecimiento de los árboles no fue suficiente para contrarrestar las emisiones normales” (….) Sin embargo, durante la conquista de América y la invasión mongola sí hubo tiempo suficiente“. Al parecer los autores no eran muy doctos en lo concerniente a la historia y cultura  de las Américas Precolombinas, ya que como os mostramos en  post precedentes, diversos territorios actualmente forestados, eran cultivados con anterioridad a la llegada a las Américas de los Europeos, y no solo por bajo los Imperios Azteca y Mayas, sino también en los bosques tropicales húmedos del continente por culturas aborígenes menos conocidas/estudiadas. Me temo, que lo mismo les ocurre con la de los Mongoles y la enigmática  y poco conocida  “dinastía Ming” en China. Ahora bien, la conclusión de la nota de prensa es como para llevarse las manos a la cabeza. El párrafo reza así: “Los resultados indican que, como se siguió produciendo deforestación, solo la invasión mongola, el acontecimiento de mayor impacto, pudo llegar a producir una disminución neta del dióxido de carbono, cifrada en 700 millones de toneladas de carbono, equivalente a la actual demanda anual de gasolina en el mundo. Sin embargo, es tan poca cantidad que no se puede detectar en los testigos de hielo, reconocen los investigadores”. Tal cual se encuentra redactada la noticia, debe suponerse que la cuantificación de las emisiones de la invasión mongola fue llevada a cabo por otros autores ya que luego reconocen que no pudo detectarse en los testigos de hielo. Y si es así, ¿de qué nos informa la noticia? Pues estos geniales investigadores consideran que “De hecho, los humanos empezaron a influenciar el ambiente hace miles de años al cambiar la cubierta vegetal, cuando talaban bosques para convertir los terrenos en espacios agrarios”.  Ahhhhh. ¿Y tal descubrimiento es nuevo para la ciencia?. Les ruego por favor que lean los numerosos post incluidos en nuestra categoría: “etnoedafología,y conocimiento campesino” y tendrán mucha y mejor documentación sobre el tema. No obstante, como también mostramos en nuestra categoría  “historia de la Tierra y de los suelos”, existen evidencias de que incluso antes del nacimiento de la agricultura, el hombre paleolítico se empeñó en alterar en clima, al ensañarse con la megafauna, como os muestro en una relación de post previos debajo de la noticia aludida.

 Resumiendo. ¿Desea usted publicar en un revista científica?.  Pues bien, escoja unos instrumentos sofisticados, plantéese la hipótesis que le pete, haga malabarismos con la retórica,  escriba algo y ¡ya está! Fácil. Fácil!

 Juan José Ibáñez

(más…)

Etiquetas: , , , , ,

El asombroso misterio del carbón pirogenético (un nuevo biochar detectado entre los pueblos aborígenes de África)

caron-pirofenetico-africa_0

Carbón pirogenético. Fuente: colaje google imágenes

El título con el que pretendía presentar este post era el siguiente: “El Carbón pirogenético: Los pueblos aborígenes de África lograban mejorar la fertilidad de suelos pobres en nutrientes, alcanzando así una agricultura plenamente sustentable.” Pero realmente, el tema, deprimente en manos de la ciencia actual, resulta asombroso a la luz de la etnoagricultura y etnoedafología. Por esta razón, abajo os he traducido buena parte de la nota de prensa original en inglés, dejando material adicional sobre lo que ahora algunos denominan “pirogenético”. Pero vayamos al meollo del contenido. Ya os hemos hablado en numerosas ocasiones del biochar. En la foto podréis observar cómo ha ido creciendo vertiginosamente el número de artículos que las revistas de prestigio han publicado sobre el tema. Sin embargo, sus propiedades no logran emular las que atesoraban las Terras Pretas (Propiedades y Fertilidad del Biochar). Reitero que abajo tenéis una relación de todo lo publicado en esta bitácora desde que Francisco de Orellana habló por primera vez de ellas, tras su descubrimiento en la desembocadura del “Gran Rio”. El biochar fue desarrollado por los pueblos aborígenes de la Amazonia. Básicamente se trata de un tipo de transformación de la materia orgánica mediante el fuego, y “algo más” (a saber qué), de tal modo que tras añadirse al suelo le otorgaba de una fertilidad enormemente superior a la de los pobres suelos naturales de la región. Y tal enmienda, al parecer, lograba persistir durante cientos y/o miles de años. De este modo, territorios infértiles adquirían una fertilidad pasmosa. La ciencia moderna intenta descubrir el secreto, con vistas a poder obtener con nuestra portentosa tecnología lo que los indígenas hacían sin prácticamente ninguna. Años después, unos investigadores japoneses mostraron al mundo el biochar natural a baja temperatura de las culturas del Nepal. Pues bien, en la noticia de hoy se nos informa que algo parecido ha sido hallado en pueblos aborígenes del oeste de África. ¡Sí1, ellos también transformaban suelos improductivos en altamente productivos sin necesidad de tecnológica, enormes insumos de agroquímicos contaminantes y otras prácticas que a la postre han resultado insustentables. Si logramos esclarecer el secreto de aquellos que han venido denominándose “salvajes” en occidente, alcanzar la sustentabilidad y la soberanía alimentaria a nivel mundial podría considerarse como un objetivo viable y próximo en el tiempo. Varios aspectos resultan asombrosos cuando hablamos de este tema.

¿Cómo es posible que tras casi quince años de intentos para desentrañar tal enigma la ciencia actual sea impotente, con todo nuestro instrumental y bagaje científico?

¿Cómo es posible que se lograra tal hazaña en tres continentes distintos (América, Asia y África) por pueblos que todo indica que jamás mantuvieron comunicación alguna?. Empero un manejo y enmienda semejante dicen que fue practicado en lo denominados Jardines Preuropeos Maoríes de Nueva Zelanda, es decir en Oceanía. De ser así, tan solo en Europa (por lo menos hasta la fecha, según los estudios realizados), sus culturas ancestrales fueron incapaces de fabricar tal piedra filosofal. ¿Quién defiende pues la supremacía aria?

Resulta complicado asumir todo este entramado de hechos y desechos carbonizados.  Aquellos amantes del misterio, siempre podrán apelar a que unos extraterrestres, al ver tanta miseria humana en el pasado, nos ofrecieron este regalito. ¿O realmente  nuestros ancestros lograron de alguna forma, aun por descifrar comunicarse globalmente? De ser cierto todo lo publicado en las revistas científicas,  ¿cómo es posible que este tema no se haya convertido en una prioridad de primer orden mundial? ¿Por qué no se nos despide a todos los agrónomos y edafólogos en vista de nuestra incompetencia?  Un misterio detrás de otro. Una de tres; ¿O somos incompetentes, o somos imbéciles, o la ciencia agronómica actual demuestra ser sumamente ineficiente?.

Os dejo pues con el material nuevo y una relación de los post previos (que no todos) relacionados con el tema……

Juan José Ibáñez 

(más…)

Etiquetas: , , , , , , , ,

El misterio del maíz o Cintle entre el Anáhuac y el Tahuantinsuyo (Régulo León Arteta)

 sobre-el-maiz-regulo-final

Pinturas Rupestres – Toca da Esperança, Brasil. Fuente: http://enoqueviola. blogspot. mx/ 2013/04/central-bahia-epicentro-da-arqueologia.html

Palma Pupunha, Bactris gasipaes Kunth, Cortesía de Alex  Popovkin, Bahia, Brasil www.flickr.com

Maíz moderno y Teozintle tomado de Evie Rynkiewicz: http://itsabouttheecology.blogspot.mx/2011_09_01_archive.htm Cabeza Quetzal papalotl rodeada de hojas de maíz. de la populosa urbe Teotihuacana. http://arquehistoria.com/wp-content/uploads/2013/04/quetzalcoatl-teotihuacan.jpg

En la Masas Continentales Americanas existieron varias áreas culturales. Hasta donde ahora sabemos sobresalieron el Anáhuac y el Tahuantinsuyo. El primero comprendió el centro de México y Centroamérica, el segundo la cordillera Andina. Aunque estas culturas son relativamente recientes, ya que se están observando la concurrencia de muestras de actividad humana, de más de 200 000 años, como en Valsequillo, Puebla, México y Toca da Esperança, Brasil.

Por otra parte, se determinó que hace 65 Millones de años, en el Cenozoico (vida reciente), aparecieron los primates, cuando el continente sudamericano estaba casi unido al africano. En el Mioceno aún se encontraban muy próximos, por lo que sus respectivas biotas eran bastante similares. Así el reciente descubrimiento de dientes de monos, de hace veintiún millones de años, en América del norte, procedentes de Sudamérica, según Bloch y colaboradores, si bien no confirma la presencia de nuestros ancestros homínidos, si plantea tal posibilidad. Porque somos “bicho” curiosos por naturaleza, hasta que nos llevan a la escuela, parafraseando a Bernard Shaw.

Mientras que en Eurasia, a menudo, se privilegió el pastoreo y el monocultivo extensivo, América lo fue la agricultura intensiva y diversificada, favorecida en parte por ser la región más húmeda del planeta. Así los Collaguas en el cañón del Colca, perfeccionaron al extremo, en seis mil hectáreas, el sistema de riego de cultivo en terrazas, sostenidas por las raíces de la vegetación natural <arboles> y así el antiguo Perú dio de comer a todos sus habitantes según Brailovsky.

El cultivo del maíz (Esta palabra se deriva de mahiz para los taino (nobles) una de las ramas de los Arawaks caribeños) en la llamada milpa, es uno de los ejemplos más conocidos de la diversificación de la domesticación de vegetales de este continente. La obtención de esta última especie es una de las hazañas sin parangón mundial, de los anónimos fitomejoradores nativos y, reconocida como patrimonio de la humanidad. Aunque el nombre más cercano al original en náhuatl (una de las lenguas dominantes en el Anáhuac) es Centli. Esta labor la han devaluado, aun personajes de estas tierras como el porfirista mexicano Alonso de Bulnes, ninguneando al maíz frente al trigo. Por otra parte, resulta que el manejo humano de esta especie, ha sido de tal magnitud que junto con la Palma Pupunha brasileña, que ya no se pueden reproducir sin la intervención humana.  

Con todo y ello, el maíz criollito autodevaluándose, como lo llaman algunos campesinos mexicanos, o maíces criollos como algunos “técnicos” ignorantes mentan, para diferenciarlos de sus “mejorados” atasoran un tan enorme como denostado valor alimentario y nutricional. Aunque estas especies han beneficiado durante milenios a muchos humanos en el mundo, sus semillas se encuentran en peligro de ser propiedadas por unos mercachifles inescrupulosos, acto que no deja de ser pura piratería.

En la milpa, desde la prehispanidad, se cultivan simultáneamente semillas seleccionadas de cosechas anteriores de cecentli (En náhuatl como en latín, la repetición de la primera silaba, significa pluralidad) de periodo corto, medio y largo, leguminosas como el frijol (Phaseolus vulgaris) y cucurbitáceas como la calabaza (Cucubita pepo). Estas tres especies se aprovechan maduras y aun inmaduras, pero de la última hasta sus flores. Muchas plantas que para algunos son malezas, también son aprovechadas como alimento humano. Algunas resultan ser ricas en Omega 3, como las verdolagas (Portulaca oleracea) o en proteínas como los quelites (Chenopodium sp.). Mención aparte merecen, los aromáticos y sabrosos jitomates (Lycopersicum sp.) y chiles silvestres (Capsicum sp.) Además no debemos olvidarnos de numerosas plantas medicinales como lo es la (Árnica), etc.

La siembra de semillas de centli con tres periodos de cultivo, como nos compartía el insigne etnobotánico Efraim Hernandez Xolocotzi, es una estrategia de sobrevivencia. Planta de ciclo corto, permite asegurar una cosecha aun en caso de sequía. Mientras que los monocultivos del centli, de un solo ciclo, son aberraciones comerciales y antiecológicas proclives al abuso de agroquímicos.

 

La certeza de la antigüedad del cultivo del centli y su localización en el Anáhuac, se encuentra fuertemente limitada por la facilidad de su degradación, aun de los populares, entre los arqueólogos, granos de polen. A los cecentli silvestres se les atribuye una antigüedad de 80 mil años. Posiblemente, la hazaña de su mejoramiento genético, ocurrió en las alturas del sur de México y Centroamérica. Resulta innegable su relación con el teocintle. Hacia finales del siglo XIX, aún su cultivaban en Chihuahua, para mejorar la producción del centli según nos narraba Lumholtz.                                                   

Hasta hace poco tiempo, se reconocía que los restos más antiguos procedían de Guilá Naquitz, Oaxaca, con 5.400 años de edad, habiéndose detectado polen en San Andrés (México) por los arqueólogos datado de aproximadamente 5.100 años, en Tabasco (México). Sin embargo, las fitolitas del centli en la Amazonia ecuatoriana, fueron fechados con 5. 300 años a. n. e. Al perecer llegó a Panamá (¿cultura Coclé?) hace más de 7.000 años, donde tuvo una gran transformación y regresó a centro y Norteamérica, como al resto de Sudamérica. Así, en Huachichocama (Argentina), se encontraron indicios del centli asociados al chile, o frijol en un estrato de entre 7.670 a 6.720 años de antigüedad.

Además de la hazaña del mejoramiento, está la biotecnología, en la nixtamalización, es decir la cocción del centli con solución de cal, que disminuye ligeramente el contenido de vitaminas, almidón y la solubilidad de la proteína del maíz. Sin embargo tan proceso aumenta la biodisponibilidad de aminoácidos, fósforo, calcio,  fibra soluble y almidón resistente. Al disminuir el contenido de ácido fítico, mejora la absorción de minerales. La nixtamalización además eleva la disponibilidad de niacina, eliminando el desarrollo de la pelagra. 

Etiquetas: , , , , , ,