‘Filosofía, Historia y Sociología de la Edafología’

Hipótesis Nula e Hipótesis Alternativa en Ecología y Edafología

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Fuente. Imágenes Google 

Hace años le pregunté a un afamado ecólogo italiano, como reconocían si un patrón determinado  en el ámbito de la macroecología era idiosincrático de las comunidades biológicas. El me respondió que la hipótesis nula era la ausencia del mismo, por lo que si se detectaba era propio a la naturaleza de la organización/distribución o patrón detectado de las especies biológicas. Realmente me sorprendió. Francamente, como pionero de los estudios de edafodiversidad (pedodiversity),  me planteé que la hipótesis nula era que los que yo detectaba en edafodiversidad y la distribución de los suelos en el paisaje era conforme a los que acaecían en el ámbito de la biodiversidad y ecología del paisaje. El primer trabajo a este respecto que publicamos sobre el tema llevaba por título “Nested subset analysis and taxa-range size distributions of pedological assemblages: Implications for biodiversity studies”. En aquél “paper” mostrábamos, en base a estudios previos, que las regularidades detectadas en el ámbito de la biodiversidad y macroecología eran habitualmente los que nosotros encontrábamos en nuestros temas de estudio, es decir la diversidad de los suelos y sus pautas de distribución en el paisaje. Como corolario la asunción de los macro-ecólogos y expertos en diversidad resultaban cuestionables, por no decir refutables. Debido a ello deberían pues replantearse los contenidos de su corpus doctrinal.   

Pero aclaremos primero que podemos entender en términos sencillos por macroecología, para lo cual extraeré unas breves líneas de la Revista Ecosistemas: La macroecología estudia los patrones y procesos de distribución y abundancia de las especies a escalas regionales o incluso globales. Esta definición es muy semejante a la de Biogeografía, que es la ciencia que estudia la distribución de las especies a gran escala…….  y…).

La actividad científica debería consistir esencialmente, o al menor ser parte fundamental, en la proposición de hipótesis y en los estudios pertinentes para refutarlas o corroborarlas, como defendía el filósofo de la ciencia Carl Popper. En otras palabras, se trataba de separar el grano de la paja hasta alcanzar teorías científicas robustas. Lamentablemente, la política del “publica o perece” ha dado lugar a que los investigadores nos preocupemos casi exclusivamente en proponer que no en corroborar, a no ser que algún insensato ataque nuestros constructos teóricos ya publicados. Y así, numerosas ideas, hipótesis y evidencias empíricas interesantes pasan, tras ser lanzadas, al limbo de los autistas en un abrir y cerrar de ojos.  No escribo estas líneas por el caso que me afecta y os he narrado, sino que por desgracia es moneda de uso corriente en la actividad científica contemporánea. Estas disciplinas a las que me refiero ya en el título del post, se basan esencialmente en los análisis estadísticos, por lo que considero conveniente explicar en esta entrega en qué consisten las denominadas Hipótesis nula  e Hipótesis alternativa. De lo dicho anteriormente, yo personalmente desprendería la siguiente hipótesis alternativa: “Una buena parte de los patrones detectados en los estudios de diversidad, ya sea de suelos o de comunidades vivas, son debidas a la dinámica no-lineal y/o compleja de ambos recursos naturales“. Obviamente sigue siendo una hipótesis meramente especulativa (a pesar que se haya demostrado tanto en suelos como en ecosistemas), ya que la literatura científica actual se encuentra repleta de hipótesis que no han sido debidamente corroboradas o refutadas. De aquí que, en ausencia de esta noble y vital tarea para el progreso de la ciencia, me vea obligado a alinearme como podéis constatar abajo, con aquellos que soslayan ofrecer explicaciones pormenorizadas de la razón ¿científica? de sus hallazgos, sustentando los resultados que publico en su robustez/debilidad estadística.    

Comencemos pues por intentar explicar informalmente que son las Hipótesis Nulas y Alternativas, así como las críticas que a veces reciben por parte de los investigadores que analizan sus objetos de estudio con reflexión y sentido común.

Juan José Ibáñez

Continua…………….

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El periodismo de la posverdad: (Clamor contra la prohibición de los productos agrotóxicos que atentan contra la salud humana, la de la biosfera y la producción agraria)

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Colaje Imágenes Google, pero pinchar sobre este enlace para una exposición didáctica

Vaya por delante que, en las noticias científica que ofrece la prensa general, es difícil saber qué es lo que realmente han comentado los entrevistados. ¡Ya tengo experiencia!. Por lo tanto, en este tipo de post, asumo y reflexiono sobre el contenido escrito, que a veces no tiene nada que ver con las respuestas originales de los expertos consultados. Por tanto fijaros en la noticia, sin demonizar a nadie.

No ha pasado mucho tiempo desde que redacté este post, en el que la ONU y la FAO se promulgaban contra la agroindustria y a favor de la agricultura ecológica, cuando me veo obligado a redactar este último, tras leer como un rotativo español, El Diario el País, ensambla una larga nota sobre el tema que me ha dejado despavorido. En esta última, por ser benevolentes, digamos que, como mínimo, insinúa que la prohibición más reciente de la UE para el uso plaguicidas neonicotinoides, constituirá una debacle en la producción agraria Europea. Como comenté en aquella entrega precedente, estaba seguro que el contraataque de la agroindustria iba a ser inmediato y furioso. Ni siquiera se trata de la primera andanada, a las que sucederán otras más y más alarmistas.

¿A quién creer?: ¿a los organismos internacionales (a penas citados en el texto, en favor de los movimientos ecologistas, a los que se denomina siempre con vocablos que causan pavor al ciudadano profano en la materia) o a la agroindustria?. No se trata de un capricho, y menos aún de “histeria”, como proclaman algunos de los expertos interpelados, sino, de una larga lucha en la que finalmente somos muchos los convencidos, en base a un tumulto de pruebas directas e indirectas, de que tales venenos acabarán con todos, que no solo con las plagas.

Puedo entender el pánico de muchos agricultores, por cuanto, su producción se basa en los pilares de la agroindustria. Comprendo que se pregunten ¿Y ahora qué hacemos?. Y tal angustia también se encuentra propiciada por el aliento incesante de las empresas multinacionales y comercializadoras de sus productos. Ellos dicen temer la ruina, pero también que, de aplicarse tales medidas, el descenso de la producción generará la dependencia casi total, de los productos que importemos del exterior, lanzando la puya de que China se encuentra en vías de la monopolización casi total de tales tóxicos. Adelantemos que, contra tal desiderata, la Unión Europea, como otros Estados, pueden y deben tomar medidas. No nos olvidemos tampoco que la UE es actualmente neta importadora de alimentos, por lo que la soberanía alimentaria de tal mancomunidad de países resulta ser inexistente. Si queremos productos sanos también debemos prohibir la importación de los alimentos contaminados que proceden del exterior. No debemos tampoco olvidar que, en el caso concreto de la Unión Europea, las posibles pérdidas de los productores serían compensadas con los subsidios correspondientes. Tales soslayos, deben hacer reflexionar a los lectores sobre el significado de ese vocablo, denominado posverdad, que si no recuerdo mal, el mismo rotativo ensalzó como palabra del año en 2016.  Recordemos su significado:

Ciencia y Posverdad

Conforme a Wikipedia el vocablo que da título al apartado, puede definirse como: “Posverdad o mentira emotiva es un neologismo que describe la distorsión deliberada de una realidad, con el fin de crear y modelar la opinión pública e influir en las actitudes sociales, en la que los hechos objetivos tienen menos influencia que las apelaciones a las emociones y a las creencias personales. En cultura política, se denomina política de la posverdad (o política posfactual) a aquella en la que el debate se enmarca en apelaciones a emociones desconectándose de los detalles de la política pública y por la reiterada afirmación de puntos de discusión en los cuales las réplicas fácticas ―los hechos― son ignoradas. La posverdad difiere de la tradicional disputa y falsificación de la verdad, dándole una importancia “secundaria”. Se resume como la idea en “el que algo aparente ser verdad es más importante que la propia verdad“. Y a renglón seguido comenta que “Para algunos autores la posverdad es sencillamente mentira (falsedad) o estafa encubiertas con el término políticamente correcto de «posverdad», que ocultaría la tradicional propaganda política y el eufemismo de las relaciones públicas y la comunicación estratégica como instrumentos de manipulación y propaganda”.

La R.A.E., más brevemente define la posverdad como: “Distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales. Los demagogos son maestros de la posverdad

Personalmente yo no tengo dudas de que estamos inmersos en una era de posverdades y la ciencia no resulta ser una excepción. De hecho, a la hora de redactar este post me encuentro escribiendo un capítulo para un libro de agricultura ecológica que lleva por título, “Los Suelos y la Agricultura Ecológica en la Era de la Postverdad”. Pero retornemos a la nota de prensa. El texto se encuentra perfectamente ensamblado, apreciándose una rápida respuesta de la editorial, o del redactor de la noticia, es decir Manuel Ansede, a las decisiones tomadas un par de días antes por la Unión Europea.  Desde luego, ha sido capaz en un brevísimo plazo de tiempo (que coincidía con un fin de semana) de contactar y hablar con los expertos que aparecen en la noticia que abajo os mostramos y debiéramos felicitarlo si y solo sí….. Pero no es el caso.

(…) Sorprende, que prácticamente todos los entrevistados estén de acuerdo, cuando en realidad, existen muchos otros científicos y técnicos que defenderían la posición opuesta, es decir la tomada en resoluciones por la ONU, la FAO la EU, numerosos agricultores y efectivamente movimientos ecologistas. Estando inmiscuido de pleno en todo este entramado de disputas y controversias acerca de la agroindustria y los agrotóxicos, se me antoja como una sorprendente serendipia tal respuesta casi al unísono, aunque alguno por lo menos “razona científicamente”. Obviamente el texto padece de un agudo sesgo, ya que tan solo recoge una de las posiciones, presentándose como una respuesta unánime, lo cual es rotundamente falso. Entramos pues de lleno en el tenebroso significado de posverdad.

Una vez más, parece comprensible que los científicos y técnicos que desarrollan su actividad para progresar y medrar bajo los monótonos paisajes de la agricultura industrial, también se lleven las manos a la cabeza, ya que no entienden, o no quieren entender, que no se trata de prolongar la agonía de un planeta gravemente enfermo y el deterioro de la salud humana por los mezquinos intereses que alimentan con proclamas injustificables los lógicos temores de la población. Y todo en favor de la dictadura del mercado/financiera. Ellos temen por que se dejen de financiar sus líneas de trabajo, futuro profesional, todo lo cual afectaría a su prurito personal. Y no se lo reprocho. ¡Somos humanos! Simplemente denuncio que así no podemos seguir.

Cierto es que la monopolización china de una potente industria, es un peligro sobre el que reflexionar, a la par que tomar contramedidas que lo palíen o contrarresten. Dudo que las autoridades de la UE no lo hayan considerado y tenido muy en cuanta. Sin embargo, en el contexto de la redacción, también puede percibirse como una apelación al miedo de los lectores, profanos en la materia, al margen del de los agricultoresPermítanme ahora que analiza algunas de las frases más sabrosonas de la nota de prensa, muchas de las cuales se me antojan tan maniqueamente tóxicas como lo son los propios plaguicidas.

Los plaguicidas, en la nota de prensa, son denominados “sustancias activas, como los fármacos. Y efectivamente esa debe ser la intención, ya que a renglón seguido se puede leer: “Hay una batalla grande para recuperar la imagen de que somos medicinas de las plantas. Estamos yendo a los colegios, a clases de niños de 9 o 10 años, para explicarles la producción agrícola“. No doy crédito: una de las personas interesadas se identifica con un pesticida. Más aun, luego visitan los colegios intentando distorsionar la imagen del efecto que producen  estos tóxicos. Nos quejamos en España, bramamos al cielo y juzgando sumarísimamente que a los infantes en los colegios se les coaccione con tergiversaciones nacionalistas o de otra índole.  ¿Y esto que es?: inculcar a los niños, que los plaguicidas son medicinas y quien no defiende su posición unos radicales. ¿La ONU, FAO; UE, y otros grupos terroristas deberían ser fusilados?. ¡No me lo puedo creer!. Posverdad de lo más peligrosa para la salud física y mental de todos los habitantes de este Planeta Enfermo, pero en parte por el uso de esas agrotóxicos convertidos por arte de magia en “medicinas indispensables.   Pero sigamos con esta otra: “La directiva europea de uso sostenible de los plaguicidas, de 2009, ya nos obliga a utilizar los plaguicidas como última opción“. ¿Serán miserables en la Unión Europea?. Por culpa de ellos enferman las plantas y nos moriremos de hambre. “genocidio de lesa humanidad”. Y sino lean ustedes  esta otra frase: La UE, claramente, no podría vivir sin usar pesticidas. Tendría que importar todos los alimentos. Para empezar todos los alimentos no. En segundo lugar la agricultura ecológica comienza a ser muy rentable para muchos agricultores, y tras la toma de las medidas oportunas aún lo serán más. Se les olvida a los consultados, que una buena parte los productos agrarios europeos no serían competitivos si no fueran subvencionados por la propia UE. Se trata pues de, con sosiego e inteligencia, de ir implementando medidas para dejar de subvencionar venenos o alimentos contaminados por otros más saludables para el hombre y el medio ambiente. Serán estos últimos pues los que capten tales subvenciones, que no las empresas multinacionales que venden los tóxicos como medicinas. Hablamos de crear una nueva agricultura, no de morirnos nosotros y la biosfera. Esto sí que es intoxicar a los lectores. Sin embargo, seguidamente puede leerse “Los pesticidas, como los medicamentos, cuanto menos se usen, mejor. La situación ideal es que tuviéramos medicamentos que curasen todas las enfermedades, pero que nuestra salud fuera tan buena que nunca tuviéramos que utilizarlos. Con los pesticidas es lo mismo“. Y será esa la razón por la que los tóxicos han terminado de contaminar gravemente suelos, aguas, salud de la biosfera, etc., ya que de haberse aplicado con “precaución” no habríamos llegado a una situación límite y casi dramática. ¡Angelitos ellos!,

También se lamentan de “la importación de alimentos de países terceros a los que no se les exigen los mismos requisitos“. Pues bien, aquí si hay que darles toda la razón si tal hecho ucede o sucediera. Una de dos o se prohíbe con la legislación pertinente que comamos con productos contaminados o se obliga a que en sus etiquetas se explicite con mayúsculas que no son buenos para la salud, como el tabaco o el alcohol.  Sigamos……

la agricultura ecológica también utiliza pesticidas tóxicos, como el cobre, el azufre y el spinosad, un insecticida de origen natural y dañino para las abejas”. Pues si, en casos excepcionales se médica a los enfermos, pero no en pro del negocio o en búsqueda de una surrealista “precaución” (de la que luego se lamentan como veréis), como se desprende de la nota de prensa, sino en casos extremos. Una cuestión es poder evitarlo y otra muy distinta hacer uso de los mismos masivamente, contaminando el ambiente y enfermando a la población. Se trata de hechos archiconocidos. Los hechos, racionalmente, no pueden rebatirse con posverdades. Veamos ahora una sentencia seriamente maniquea.

Yo no me imagino una Europa en la que no tengamos un buen jamón de bellota o un buen chorizo, en la que todo sean hamburguesas de vacas americanas”. Tampoco la mayoría de los ciudadanos que intentamos cuidar nuestra salud y paladar.. Retorcer el lenguaje y el discurso tan solo nos conduce, una vez más, a la posverdad. Y ahora…..

Desde el punto de vista de los pesticidas, es más seguro comer en Europa que en cualquier otro sitio del mundo“. Posiblemente, pero también importamos productos y alimentos contaminados. ¿No se lamentaba algún experto de ello?. Ahora bien, nuestro ambiente contaminado con tales pesticidas enferma a casi todos los organismos vivos y entre ellos los insectos polinizadores, de los cuales depende también “la agricultura europea y mundial”.

El siguiente párrafo, por el contrario, ya delata parte del  problema de fondo. Resulta difícil demostrar nada de nada, si nos movemos en los terrenos pantanosos de la posverdad. En el ámbito de la farmaindustria y la agroindustria, cada denuncia de un estudio, es contraatacado con “los que haga falta”, por los sicarios de los mentados lobbies, terminando por ensuciar y enturbiarlo todo. Finalmente el lector ya duda acerca de lo que es verdad o es mentira. Un caso enormemente doloso, que tardó en solucionarse fue propiciado por los cárteles de las tabacaleras, al negarse a reconocer durante decenios, utilizando a los científicos que contrataban, de que fumar no perjudicaba en absoluto a la salud de los consumidores (ruego visionar ese fantástica película que llevaba por título El dilema (The Insider) – Película 1999”, en el que se narra tal escandalosa historia). Parece ser que volvemos a las andadas.    Y es que la noticia evita comentar que los científicos, cuando trabajan para empresas, suelen ser obligados a firmar una cláusula de confidencialidad que les prohíbe tajantemente hablar sobre sus actividades. La propaganda corre a cargo de “otros”. Llegados a este punto, se vislumbra un razonamiento infiormado y serio, para variar:

“(…) resulta sumamente difícil demostrar la existencia de un vínculo definitivo entre la exposición a los plaguicidas y la aparición de enfermedades o de daños en los ecosistemas”. “Esta dificultad se ha visto exacerbada por una negación sistemática (alimentada por la agroindustria y la industria de los plaguicidas) de la magnitud de los daños provocados por estas sustancias químicas, y las tácticas agresivas y poco éticas empleadas en el ámbito de la mercadotecnia se siguen sin cuestionar”, denuncia la relatora ”, Pero sigamos:

Los productos europeos tienen total garantía. Es una pena esta histeria, esta deriva histérica, de prohibir cualquier cosa con el principio de precaución. El riesgo cero no existe“.

Quien viva en Europa sabe sobradamente que aparecen casos en la prensa y otros que se nos ocultan. Suele ser un tema tan controvertido, como todos los que afectan a la salud pública, como para evitar alarmar a los ciudadanos, que escuchamos diariamente hablar de fraudes de toda clase, tipo y condición.  Resulta que si exigimos que se nos indique que alimentos son sanos,  y se prohíban los contaminados somos unos “histéricos” o “radicales” o “populistas” (al parecer la ONU, FAO, y UE también son incluidos en esta categoría). Por favor lean la penúltima frase reproducida arriba y enmarcada en negrita. ¡Sin comentarios!, ya que somos brutalmente histéricos con esos bienhechores que nos ofrecen consumir   alimentos inmaculadamente sanos. En una sociedad en la que el “principio de precaución” apenas se utiliza, mientras nos lanzamos a vender y consumir productos de todo tipo, sin conocer sus repercusiones, ahora resulta que también es enormemente molesto. ¿¿??. Continuamos con la nota de prensa, siempre en cursiva.

En la UE se están eliminando sustancias en las que se ha hecho una inversión tremenda en I+D. Lo mismo podrían alegar en su defensa los presidentes de las tabacaleras, como muestra el film previamente mentado. ¿Cuántas ingentes inversiones que han terminado por atentar contra la salud pública y medioambiental se han producido hasta la fecha, siendo finalmente reconocidas como tales? ¡Cientos!. ¿Quién invertía? Ya vamos terminando, pero sigamos.

Hay que buscar un equilibrio entre un riesgo aceptable y los beneficios de los fitosanitarios”. Miren ustedes, si vamos sumando riesgos aceptables, de los alimentos, fármacos, contaminaciones industriales, etc., seguimos sumando y sumando “ad nausean”. Al final resulta que en su conjunto, para que el capital prospere, debemos sufrir lo inaceptable. Pero para abundar más aun en la ceremonia de la confusión se espeta la siguiente frasecita: “identificar lo natural con bueno y lo sintético con malo es un error muy grave”. Habría mucho que comentar al respecto, pero, aun omitiendo el dilema naturalia/artificialia, ¿A qué viene tal afirmación?. Se nos trata como idiotas o retrasados mentales. En fin me callo. Sigamos: “Yo puedo estar en contra del mal uso de los antibióticos en las personas, pero no a favor de su prohibición. Hay determinadas enfermedades a las que es imposible enfrentarse con la agricultura ecológica”. Efectivamente y con los plaguicidas muchas tampoco. Y hablado de fármacos, lean ustedes la siguiente noticia extraída de internet que no tiene desperdicio: “”La industria farmacéutica es muy rica y ha corrompido los sistemas de salud” (…) y el entrevistado fue editor de una afamada revista de medicina (British Medical Journal). ¿Tanto hablar de fármacos verdad?. ¿Es esta la medicina que se propone la agroindustria? . Veamos tan solo una de las frases del citado artículo ya que farmaindustria y agroindustria resultan ser primas hermanas (cuan do no son la misma multinacional): “Es verdad que muchos de los medicamentos que la gente toma causan más daños que beneficios. Sabemos muy poco sobre la utilidad real de los medicamentos, ya que la práctica totalidad de los ensayos controlados con placebo son desarrollados por la industria farmacéutica, que tiene un tremendo conflicto de intereses. La industria exagera los beneficios y oculta los daños de los medicamentos en la publicación de los ensayos clínicos. Muchos de los fármacos que tomamos ni siquiera tienen efectos; simplemente parece que han tenido un efecto en los ensayos avalados por la industria, pero esto sucede normalmente porque los ensayos no se han ‘cegado’ de forma efectiva, y en ese caso tanto los pacientes como los médicos tienden a exagerar los efectos subjetivos de los medicamentos de forma substancial”. Sin comentarios. Los pesticidas son dañinos por naturaleza, por lo que la opinión expresada en el párrafo precedente es aún más válida en el caso de los que fans/beneficiarios de la agroindustria.

Hablemos ahora tan solo un poco de los daños que generados por los agroquímicos en la naturaleza, ya que la misma nota también menta que: “(….) la desaparición de un tercio de las aves agrarias en los últimos 17 años y señalaron al abuso de pesticidas en la agricultura intensiva (…)”. Empero siendo tremenda la noticia, se soslaya que lo mismo ocurre con los insectos polinizadores, incluso en espacios naturales protegidos de Europa. Si los insectos polinizadores mantienen la inmensa mayoría de la producción mundial de alimentos, los pájaros ayudan a controlar las plagas, etc. lo que defienden estos expertos es que finalmente colapsen todos los ecosistemas. Según ellos no debéis preocuparos, ya que nos venderán” mmicrorobots,  que sustituyan e la naturaleza y así pronto  casi toda la vida será artificial, que no natural”.  Puede leerse también en internet esta otra noticia, que es independiente: “Abejas robot de Monsanto – una amenaza a la vida”. Eso sí, cada vez que abráis la boca tener cuidado de no tragaros uno o varios de esos bichitos sintéticos, que no creo que sean muy beneficiosos para la salud y menos aun nutritivos.

Y no seguimos porque podríamos eternizando poniendo ejemplo, tras ejemplo. Se trata de una noticia “ejemplar” del periodismo de la posverdad. ¿Qué Dios nos pille confesados”.

Os dejo por tanto con esta aparentemente inocua pero perversa noticia, tal como es narrada. Una guerra entre mil plagas .

Juan José Ibáñez

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La degradación y perdida del suelo amenaza la vida de 3.200 millones de personas ¿Y ahora qué?

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Fuente: Colaje Imágenes Google

Cuando comencé a administrar esta bitácora en 2005, las ciencias del suelo sufrían una grave crisis de credibilidad en el mundo de la indagación científica y sus políticas. A nadie le interesaban nuestras investigaciones, mientras los edafólogos no parábamos de lloriquear, clamando contra tal injusticia. Sin embargo pocas ideas eran propuestas para generar un cambio de paradigma. En consecuencia redactamos poco después este post: El Día de Todos los Santos o las Últimas Actividades de los Edafólogos (31 de Octubre de 2006). Y así continuamos hasta el final de la década del año 2000. Sin embargo, tanto el deterioro acelerado de la edafosfera, como el sentido de oportunidad política que mostraron los que en aquellos momentos eran líderes del Panel Intergubernamental de Suelos para La Cumbre de la Tierra de las Naciones Unidas (Agenda Rio+20), decir Luca Montanarella (EC), como también Ronald Vargas, (actualmente responsable de la GPS: “Alianza Global por el Suelo o The Global Soil Partnership) se aliaron y supieron aprovechar la oportunidad para lanzar una iniciativa de la que hoy casi todos podemos sentirnos orgullosos. Y como colegas y amigos les insté a anunciarlo en español, dentro de este sistema de mi+d para el cual escribimos el siguiente análisis: “Alianza Global por el Suelo: Un Acuerdo Imprescindible para Alcanzar el Desarrollo Sustentable en el Planeta (5 de julio de 2011). Seguidamente comenzó la tarea que tanto esperábamos: Ciencias del Suelo: Grandes Noticias en Diciembre de 2012 (Alianza Global del Recurso Suelo y Panel Intergubernamental de Suelos); “2015. Año Mundial del Suelo y Un Nuevo Portal de Suelos de la FAO”;  El Estado de los Recursos de Suelos en el Mundo (Status of the World’s Soil Resources Report)”, etc., etc.

Hoy os mostramos tres noticias más recientes aparecidas casi simultáneamente entre 2017 y 2018. ¡Ya estamos en la agenda global!. ¿Y ahora qué?. Obviamente sigo leyendo las noticias que me llegan sobre el tema y no me gusta la orina del enfermo, por lo que considero que no ha terminado de recuperarse. Intentaré ser breve, aunque como corolario, no en detrimento de intentar ser un poco más exhaustivo.

Seguimos llorando e intentando llamar la atención ¿pero qué ofrecemos?. Fue tanta nuestra pena “penita pena”, sufrida en décadas anteriores que caminamos por los mismos derroteros, sin parar a pensar que la tormenta ha escampado. Con vistas a evaluar el estado de los suelos o la edafosfera global, necesitamos fundamentalmente inventarios y monitorizaciones que siguen brillando por su ausencia. Por mucho modelo numérico que se utilice, falta información actualizada de calidad y el resultado nos obliga a es ofrecer valoraciones que no pueden ser corroboradas. Pero aquí nadie clama el “mea culpa, cuando existen motivos para ello.  Sigamos pues llorando: (“buaaa, buaaa”). ¿Cuál puede ser pues el futuro de la ciencia del suelo?:

La gerontocracia y el oportunismo, cargados de nuevas tecnologías, como símbolo de los tiempos modernos.

Los grupos de expertos y “consejos de sabios” creados por tal actividad siguen siendo en manos de un establishment envejecido y formado bajo la dictadura del antiguo paradigma agronómico. Empero un establishment de veteranos, versado en otro tipo de batallas, difícilmente atesora nuevas ideas, sino por el contrario, lastra la emergencia de otras nuevas nuevas lanzadas por jóvenes con talento y aventureros. Eso sí,nuestros mayores persisten en intentar vender sus vinos viejos en nuevas botellas, por lo que nos vemos obligados a redactar post como este: “La Edafología y sus Posibles Futuros: Los Falsos Cambios de Paradigma”.  ¿Quién le pone el cascabel al gato?. Existen excepciones, por supuesto (por ejemplo La Zona Crítica Terrestre; o este y este otro, aun anteriores y algunos otros más), en varias de las cuales intervienen los edafólogos, si bien la inmensa mayoría de nosotros permanecemos impávidos. de cualquier modo, la cosecha de ideas revolucionarias, esas que sí generan genuinos cambios de paradigma, es una ruina. Por lo tanto esas instituciones controladas por viejas glorias, se conforman con seguir advirtiendo de la alarmante degradación de los suelos del mundo, intentando convencer a los que ya lo han sido de temas tan manidos como el secuestro de carbono o la importancia de la edafosfera en el sistema climático. No era necesario que Luca y Ronald se partieran el alma para que continuemos con la misma retorica plañidera.

Francamente, creo que debe entrar sabia nueva, con ideas revolucionarias, heurísticas y novedosas, que reemplace a parte de estos afamados expertos que seguirán pretendiendo retener el poder hasta quela muerte les separe de su amada ciencia”. Así difícilmente prosperaran ideas revolucionarias, esas que la filosofía de la ciencia considera necesarias para un auténtico cambio de paradigma. Deben pues cambiarse las reglas del juego con vistas a que la gerontocracia de paso a los jóvenes que deben relanzar nuestra disciplina, en los foros internacionales y nacionales de decisión.  Yo ya acabo de cumplir 64 años y he didcho. casi todo lo que tenía que decir. ¡No seáis mal pensados!.

Las Ciencias del suelo resurgen en la “mainstream” de la literatura científica. Ya os avanzamos “el renacer de la Ciencia del Suelo en las revistas de mayor prestigio internacional. Ahora bien: ¿quiénes lideran estos estudios publicados en las revistas del mayor impacto?. Y aquí viene la sorpresa. Personalmente suelo leer unas 50 noticias diarias relacionadas con los suelos y el medio ambiente. Pues bien, en la mayoría de los casos, los autores que llevan a cabo estudios en los que los suelos son un elemento fundamental de la investigación, no son edafólogos en sentido estricto. Estos colegas de otros campos parecen haber encontrado un nicho vacío para publicar, en vista de que al parecer los expertos en ciencias del suelo somos incompetentes para ello. Francamente a mí no me extraña, aunque dejaré mis conjeturas para otra ocasión. Todos estos hechos deberían hacernos reflexionar mucho, mucho, mucho. Y lo peor de todo, en lo que respecta al avance del conocimiento científico, deviene de que tales artículos, en revistas de relumbrón, adolecen de defectos, errores, omisiones y descubrimientos dignos de principiantes. Suele ser también usual que redescubran la dinamita, conocimientos bien sabidos por nosotros desde hace decenios, e incluso en algunos casos siglos. 

¿A Falta de datos Simulaciones?

Entender que el uso de nuevas tecnologías y sus potencialidades, son la quinta esencia del progreso científico resulta ser una apreciación propia de quien no conoce los cánones del método científico. Y así nuestros jóvenes estudiantes, son adiestrados en ellas, pero en detrimento de entender que es un suelo, como se trabaja en el campo, interpretar, cartografiar, detectar relaciones espaciales y temporalales, etc. En otras palabras, realizar y aprovechar los inventarios, etc., etc. Como corolario, una buena parte del conocimiento previo de los suelos  languidece. Reiteramos por enésima vez en esta bitácora que, los modelos, si no son alimentados con datos apropiados y actualizados, dan lugar a resultados erróneos, cuando no a verdaderos disparates. Sería algo así como comparar a un bebe que es alimentado a base de leche materna con otro que solo ingiere alimentos basura recubiertos por bellísimos envoltorios. Obviamente el último enfermará.

He expuesto tantos ejemplos en esta bitácora, sobre “papers” basura en Nature, Science y PNAs como para teneros entretenidos un par de años a tiempo completo. Y eso como mínimo, ya que no parecemos dar la talla para ser proactivos, seamos reactivos. Pongamos un ejemplo: Si por cada publicación de esta guisa, enviamos cartas a las mismas revistas demostrando que las conclusiones de los autores son falsas, que no tienen sentido, al menos muchos colegas de otros campos se percatarían que deben incluir a genuinos científicos del suelo en sus equipos. Este modo de proceder quizás, tan solo quizás, estimularía a aprender cómo llegar a realizar papers publicables en estas editoriales por “efecto contagio”. 

Inventario y Monitorizaciones.

 La ciencia se ha globalizado y los estudios de cambio climático a escala planetaria generalizado. La principal prioridad debiera ser llevar a cabo un nuevo inventario (georreferenciado) de los suelos del mundo bajo estándares comunes y continuar a la postre monitorizando como los recursos edáficos  se degradan o regeneran, según sea el caso. Extraer datos de mapas antiguos, por mucha informática, matemáticas e instrumentación que utilicemos no sirve de nada, ya que la mayoría de las cartografías antiguas proceden de estudios en campo de hace muchos decenios. Los cambios de uso en gran parte del planeta han sido conspicuos. Si tenemos en cuenta que numerosas propiedades que interesan cambian con el uso de la tierra en poco tiempo, a lo sumo obtendremos hermosos artículos con bellas imágenes, tan hermosos como erróneos. ¡Así no!. Un poquito de pan para hoy (ya que como hemos relatado las proteínas se las llevan otros) y hambre para mañana.  Necesitamos un vasto programa para actualizar la información disponible mediante la realización de nuevos inventarios. Este es el pilar fundamental para continuar después, disponiendo de buenas materias primas,   la hora de planificar monitorizaciones, y a la postre otro tipo de investigaciones que serán más precisas y acertadas.  Las casas hay que construirlas desde los cimientos. Actualmente añadimos parches y más parches a un edificio semiderruido.

Motivos para una profunda reflexión.

Obviamente estamos a tiempo de revertir la situación. No se trata de lanzar cifras terroríficas fundamentadas en una información errónea u obsoleta. Personalmente me dedico más a la investigación de nuevas ideas y tecnologías que al trabajo de campo. Sin embargo, tanto por esta razón, como por mis antiguos trabajos de campo, me encuentro plenamente convencido, de que, de no hacerlo, volveremos a llorar en el futuro con “lágrimas de cocodrilo”.

Os dejo ya con las noticias (relacionadas entre sí), no sin antes señalar que son interesantes, por supuesto. Ahora bien, muchos de los resultados han sido  obtenidos a partir de datos obsoletos, re-cocinados mil veces, maquillados de modelos, simulaciones, junto con la imaginería satelital que ayuda, pero no cura los males aludidos. Reitero que sin buena información de campo, que nos informe del estado de los suelos del mundo ¡hoy” pronto pasarán al olvido, o lo que es peor, la gobernanza mundial adoptará decisiones equivocadas.

Juan José Ibáñez

Continua………. Como ejemplo……

La degradación del suelo pone en riesgo a 3.200 millones de personas, según expertos

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La edafometría y sus vicios ocultos: ¿Dónde están los datos?

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La Edafometría atesora un núcleo duro (no de todos sus miembros) de su comisión en la IUSS que se comporta como un verdadero cártel o lobby. Son ellos los que determinan que concierne a esta sub-disciplina del conocimiento y que áreas de la edafología matemática son ignoradas. ¡Y así nos va!. En una época donde parece resultar más sexy creerse los resultados de los modelos matemáticos que la propia realidad de campo, sus modos de proceder y el excesivo prestigio de sus “popes” elevó tales estudios a los altares de las revistas de las ciencias del suelo. También suposo suculentos beneficios en forma de proyectos para muchos de los correligionarios. Empero, con todos mis respetos, considero que gran parte de sus actividades han perdido el norte. Las denominadas funciones de edafotransferencia (pedotransfer functions) pretenden estimar indirectamente variables complejas de medir a partir de otras más sencillas de estimar en el campo/laboratorio, utilizando diversos procedimientos matemáticos. Se trata de un modo de proceder muy antiguo, que precede en décadas a su auge en la ciencia del suelo. De hecho yo personalmente ya leía el termino funciones de transferencia en otras ciencias mucho antes que en edafología, remontándose sus orígenes teóricos al siglo XIX. Se hacían y punto, sin que se le diera más importancia. Pero como la estupidez y el arribismo  son moneda de cambio tanto en la sociedad como en la ciencia actual, casi repentinamente todo cambió. Un buen día un colega que ya había alcanzado cierta notoriedad debió leer el término, seguramente por casualidad. A renglón seguido añadió el prefijo (“pedo” en inglés y “edafo” en castellano) haciéndose inmerecidamente famoso. “Pedotransfer functions que guay” ¡así va la ciencia!.  Como en otros ámbitos de nuestra sociedad también es válido el lema hay que cambiar las palabras para que todo siga igual! Pero a lo que vamos.

 Dado que la elaboración de los inventarios y mapas de suelos acarrea mucho dinero, siempre resultará más fácil, hacer uso de este tipo de procedimientos y ahorrarse mucho dinero.  Como es lógico, se necesitan un grupo de datos de partida recolectados y minuciosamente estimados, si deseamos buenos resultados. Empero resulta que la información utilizable en muchos territorios del mundo se encuentra absolutamente obsoleta. Y aquí comienza una danza dantesca, difícilmente comprensible desde la racionalidad científica. Me explico. Estas funciones, pueden ser usadas para los mismos tipos de suelos y ambientes, fallando estrepitosamente en otros, como era de esperar (lean las páginas 7 y 8 del siguiente documento de la ESCS).

 Ciertas propiedades del suelo son bastantes estables en el tiempo, pero otras cambian con rapidez, generalmente al hacerlo el uso de los suelos. Resulta, que a lo largo de decenios los usos del suelo cambian más de lo que uno pudiera imaginarse, por lo cual también numerosas variables cuyos valores dependen del manejo que se le dé al recurso suelo, como por ejemplo, los contenidos de materia orgánica, capacidad de cambio catiónico, grado de agregación de las partículas del suelo, salinidad, etcEste tipo de variables puede ser muy importante, existiendo en el mercado una gran demanda, como lo es por ejemplo es timar el secuestro de carbono por los suelos.  Y así a falta de inventarios recientes, algunos colegas extraen la información de bases de datos antiguos, como por ejemplo, los mapas de suelos y sus memorias explicativas. Como entenderán, al hacerlo usan unos datos que en grandes regiones del planeta han cambiado por el mentado manejo. Y así, los resultados que obtienen carecen de verosimilitud. Los modelos siempre padecen de incertidumbres. Sin embargo, si a estas últimas añadimos una nueva fuente, el resultado final y la realidad de campo pueden parecerse como un huevo a una gallina. Soslayaremos aquí otro serio problema, como la determinación de los valores de una variable mediante diferentes técnicas instrumentales, que suele dar lugar a discrepancias, a veces notorias. Volvamos al tema de la efemiridad de las mentadas propiedades Por ejemplo, ciertos campos, al comenzar a someterse a sistemas de riego se salinizan, a veces en muy pocos años, mermándose drásticamente su productividad. Y qué decir de los contenidos de materia orgánica en donde el paso de la agricultura convencional  a la ecológica, incrementan súbitamente el contenido de carbono en los horizontes superficiales del suelo.  Sin embargo, se siguen librándose grandes sumas de dinero en programas nacionales e internacionales con vistas a mejorar la información edáfica de los productos antiguos.  Mutatis, mutandis, se dan por válidos y novedosos productos presentados como buena ciencia, cuando en realidad se me antojan de ciencia ficción. ¡Tiempo al tiempo!, ya que parece que no existen interesados en demostrar que la edafología de salón y PC jamás pueden sustituir a la de campo. Cuando la última tarea es reciente y correctamente realizada, la segunda puede dar frutos. No obstante reitero que haciendo uso de información caduca jamás.  El otro día recibí una alerta de la comisión de edafometría que os reproduzco abajo. Diplomáticamente, el experto preguntaba y se preguntaba lo que he explicado arriba. Yo no he recibido alerta en la que se le dé respuesta alguna. Una lástima ya que me habría divertido.

 Debajo de esta nota os dejo una serie de post previos en donde podéis saber tanto mi opinión, como también los disparates de algunos edafometras implicados en un proyecto concreto de envergadura mundial.  Allá cada cual con su modo de proceder. La pasta y el poder dominan al rigor científico en muchos ámbitos del saber, y este es uno.  No obstante se publican, en detrimento de estudios menos espectaculares y coloridos, pero más serios, precisos y honestos. No sigo porque……

 Os dejo con la carta del colega, y mi traducción el español-castellano.

 Juan José Ibáñez

 Continúa……

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Cartografías a diferentes escalas, autosimilares y anidadas (Fractales y Mundos Pequeños)

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Representaciones cartográficas anidadas hiperbólicas según Juan José Ibáñez para taxonomías de suelos y de la nota de prensa analizada para análisis de redes.

La iniciativa de crear mapas autosimilares anidados a diferentes escalas, se nos antoja de lo más interesante, por cuanto ayudaría a generar bases de datos georreferenciadas anidadas de cada recurso natural (o combinación de algunos de ellos) en donde se contenga su información de una forma más manipulable y eficiente, siendo fácilmente actualizables y no sometidas a la perdida de los detalles/diversidad que surgen en el proceso de generalización cartográfica.

Cuando los autores del estudio que mostramos hoy hablan de; “redes complejas con características similares (…) a diferentes escalas, sencillamente nos informan de estructuras fractales”. Y más adelante al hablar de redes mentan: “(…) sistemas son redes multiescalares, es decir, su estructura, o los procesos asociados, son el resultado de mezclas de estructuras y de procesos a escalas diferentes”. Seguidamente continúan afirmando que: estos sistemas se pueden definir como redes complejas porque tienen la propiedad conocida con el nombre de ‘mundo pequeño’, es decir, muchos nodos están conectados entre sí mediante unos pocos pasos. Ya os comentamos que son los mundos pequeños en post precedentes, como también de sus características, relacionadas con lo que hemos venido a denominar “curvas de Willis”, que dan cuenta de las características elementales de sus estructuras. Y por lo tanto: Esta técnica “permite explorar un sistema a diferentes resoluciones espaciales, como una especie de microscopio inverso que nos posibilita hacer un zoom hacia fuera y aumentar la escala a la que lo observamos”.

Dos cuestiones se nos antojan de sumo interés. En primer lugar aunque los autores del estudio, en la nota de prensa, nos informan de que las técnicas de re-normalización que ellos usan fueron desarrolladas para otros fines: ¿Qué nos impide que también sean aplicadas para la representación de información cartográfica? Francamente no veo ninguna aunque hubiera que realizar algunas modificaciones en sus procedimientos matemáticos e informáticos, lo cual desconozco.

¿Se trata de una novedad?. Desde un punto de vista informático sí. Ahora bien, como describimos en post precedentes (almacenados en la categorías: ‘Redes Complejas, Ecológicas, Sociales y el Mundo de Internet’), los cartógrafos de suelos, y posiblemente de otros recursos, tienden a llevar a cabo tales menesteres mediante unos estándares que, “curiosamente”, fueron aceptados por la comunidad científica, sin percatarse de que, al hacerlo, se encontraban ya generando una manera de llevar a cabo planes nacionales de mapeo  a diferentes escalas de una forma similar a la que los investigadores pretenden automatizar ahora. Y por ello, hablamos de la “mente fractal” “de los cartógrafos” en otros posts. Pero aquí no paran las coincidencias entre lo que se venía haciendo intuitivamente y lo que ahora se nos muestra como una forma racional y eficiente y estudiar la información espacial de un sistema.

También vimos que las taxonomías de suelos, en general, atesoran unas estructuras que tienden a ser fractales, aunque por ciertos sesgos humanos (cognitivos y de otra índole) terminan siendo multifractales. También os explicamos que las clasificaciones de suelos no dejan de ser redes que por su estructura, atesoran unas propiedades muy concretas y que dan lugar a que podamos considerarlas al menos semejantes a los denominados mundos pequeños, que los investigadores del estudio que analizamos hoy explican en la nota que os reproducimos al final del post.

Como sabéis, en una taxonomía jerárquica, las categorías superiores son agrupaciones o “clusters”  de los taxones del rango inmediatamente inferior. Del mismo modo, los estándares cartográficos proponen el uso de leyendas en las cuales cada escala, desde la más detallada a la más grosera, se vinculan con las categorías taxonómicas de rango ascendente, por ejemplo, de series a familias, de estas a subgrupos, grandes grupos, subórdenes y finalmente órdenes, si seguimos la nomenclatura de la USDA ST.   

 Resulta un tanto sorprendente que este tipo de estructuras que utilizamos en edafología clásica emulen: “Es la primera vez que se ha definido un grupo de renormalización verdaderamente geométrico en redes complejas”. ¿Resulta ser la primera vez?. Pues va a ser que en líneas generales no, aunque fuera de una forma más prosaica”. Lo que parece ocurrir deviene en que los autores de la investigación han logrado racionalizar, demostrar, modelizar y operacionalizar matemáticamente, lo que de forma más intuitiva se lleva a cabo en las representaciones cartográficas y taxonómicas tradicionales. Se trata pues de un estudio muy interesante.

Llevo años investigando en este tema, aunque de forma empírica, las relaciones entre la “realidad de campo”, representaciones cartográficas y taxonomías de suelos, habiendo llegado a conclusiones similares. Resumiendo, aunque no atendemos a estos asuntos, las taxonomías y mapas de los recursos naturales tienen a adoptar estructuras eficientes, debido a que nuestros sistemas cognitivos llevan a cabo tal ordenación de la información “inconscientemente.

Finalmente, merece la pena mentar, que esos mapitas de la figura, en principio, un tanto extraños,  resultan ser lo que se denominan representaciones hiperbólicas, y que nosotros sugerimos ya en 2008, como un sistema muy eficiente de manejar/usar las taxonomías de suelos que es posible y recomendable, con las tecnologías actuales de computación, siendo bastante sencillos de elaborar.  

Atando cabos vemos que lo que parece tan especial no lo es cuando llevamos a cabo un metaanálisis de la información.

Juan José Ibáñez

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Microbioma del suelo, ecosistema y cambio climático

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En los últimos años se ha ido describiendo que el Microbioma de las especies, es decir de los individuos que habitan en el seno de nuestro cuerpo y el de otros animales, que no en su superficie, resulta ser vital para la supervivencia del huésped, ya que sin él moriríamos.  Ya aventuramos tal hecho hace once años, es decir antes de que la ciencia actual reparara en su importancia. Más concretamente el primer post de 2006 llevaba por título “Individuos y Ecosistemas o Individuos-Ecosistemas: la Ambigüedad de la Vida y la Importancia del Suelo”. Según noticias recientes, la alteración del mentado microbioma conlleva una multitud de enfermedades en el ser humano. ¿Por qué iba a ser diferente en otros organismos?. De ahí que defendiéramos que todos los individuos, somos en alguna forma ecosistemas. Por todo ello no nos extraña el contenido de la nota de presa que os vamos a ofrecer hoy, el cual defiende que los organismos del suelo ayudarán a las especies sobre este “cuerpo natural” a adaptarse al cambio climático que la actividad humana se encuentra induciendo.  

 Pues bien, ha hecho falta que transcurrieran 11 años para que en la prestigiosa revista Nature, se ratificara una conjetura (la nuestra) que dimanaba del sentido común. Os traduzco la mayor parte del texto con vistas a que comprobéis como el susodicho sentido común tarda en reconocerse incluso por los que se consideran los sabios de la ciencia.  

 (…) muestra cómo estas comunidades bióticas invisibles crean “carreteras de suelo” para los árboles jóvenes, lo que significa que pueden determinar la rapidez con que las especies marchan hacia arriba, si es que lo hacen. El nuevo papel del microbioma del suelo -la recolección de bacterias microscópicas, hongos y arqueas que interactúan con las raíces de las plantas- representa un punto de inflexión para las investigaciones destinadas a comprender y predecir dónde residirán especies arbóreas importantes en el futuro.

 Así como la investigación sobre microbiomas humanos está cambiando rápidamente nuestras perspectivas sobre la salud y el comportamiento humano, las interacciones entre los árboles y sus microbiomas del suelo pueden cambiar drásticamente nuestra forma de pensar sobre la salud y el comportamiento de los bosques. El estudio fue publicado recientemente en la revista Nature Ecology and Evolution. El objetivo de los investigadores era comprender mejor cómo las plantas responderán a medida que aumenten las temperaturas.

 Van Nuland señaló que los árboles se ven afectados por algo más que la temperatura. Al igual que los seres humanos, los árboles dependen de las interacciones que tienen con otros seres vivos, y especialmente con su microbioma. Pero, ¿cómo reaccionarán los árboles que debieran migrar (altitudinal o latitudinalmente)a los microbiomas del suelo que se encuentran en altas altitudes?

 Los resultados mostraron que los árboles cercanos a la base de la montaña crecieron mejor en su suelo actual que en el suelo de la cima de la montaña. Pero lo contrario era cierto para los árboles en las elevaciones más altas; Prosperaron en el suelo de elevaciones mucho más altas. “Esto indica que (…)”. La investigación podría ayudar a los científicos a diseñar/escoger grupos específicos de bacterias y hongos para fomentar la migración de árboles amenazados por climas cálidos (….)

 De tales párrafos es posible extraer un razonamiento que, tarde o temprano, será corroborado tras denudados esfuerzos por entender lo evidente: cualquier intento de analizar como responderán los ecosistemas estudiando grupos concretos de individuos, pero no la biodiversidad de la vida y sus complejas interacciones, se encuentra destinada al fracaso. No lo duden, se publicarán miles de artículos antes de que la comunidad científica comprenda esta sencilla aseveración que es igual de cierta en todo lo concerniente a la salud humana. Por mucho que los científicos afirmen que tal o cual gen, proteína, etc., puede ayudarnos a curar una determinada enfermedad, un cambio necesario con vistas a avanzar en la lucha contra las enfermedades, envejecimiento etc., solo será posible cuando logremos entender las complejas interacciones entre genoma y microbioma humano.  Hablamos de una aproximación holística imperativa para comprender la biosfera, el cambio climático, los ecosistemas, la salud humada y los sistemas financieros. Hace ya casi un siglo que en la teoría de sistemas se reconoció que “el todo es más que la suma de las partes”. Empero la ciencia actual, parece hacer caso omiso, en la práctica, de un hecho archiconocido. Y así seguiremos despilfarrando miles y miles de millones de dólares o euros, dando palos de ciego.  Falta progresar en materias teóricas, mientras sobra un exceso de empirismo y experimentación que insisten en avanzar a ciegas, sin un corpus doctrinal coherentemente sensato que respalde las indagaciones. Un atentado contra las enseñanzas de la filosofía de la ciencia 

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Los Suelos, como base de la seguridad alimentaria, formarán parte de las principales prioridades de Investigación en la Unión Europea.

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Juan José Ibáñez, miembro de la generación maldita intentando divulgar el mundo de los suelos en Radio Gestiona.

¡Por fin!. La política científica o mejor dicho tecnocientíficade la Unión Europea apuesta fuete por la investigación en las ciencias del suelo. Quizás pasemos pues del ostracismo al papel de Prima dona, de las prioridades continentales y no lo dudéis, en poco tiempo de las globales.  De hecho, en la sede da la FAO (Roma) se está produciendo estos días un  importantísimo Simposio Mundial sobre la Erosión del Suelo. En mi opinión personal, desde 2014 la atención sobre las ciencias del suelo ha ido “in crescendo”, entre las autoridades y políticos, si bien, al menos en España, aún no ha calado ene los ciudadanos. El hecho de que la producción de alimentos se vincule con el suelo y no directamente con la actividad de los “tocagenes” (ingeniería genética), nos viene a decir el consabido fracaso de estos últimos en solucionar los problemas de la creciente demanda de alimentos “sanos”, sin deteriorar en medio ambiente y la salud de los ciudadanos. Tales hechos no fueron logrados por la agricultura industrial biotecnológica, sino más bien todo lo contrario. Nunca debemos lanzar las campanas al vuelo, debemos permanecer vigilantes y proactivos ante cualquier eventualidad.

Esta es la gran noticia del año, en materia de suelos, por cuento requerirá aumentar rejuvenecer la plantilla de edafólogos de los países europeos, y luego posiblemente  el efecto de bola de nieve se irá extendiendo por el mundo.

A título personal, tan solo comentaros que algunos expertos de diversas especialidades debemos asumir que pertenecemos a generaciones malditas. Ya hablaremos de este asunto en otras entregas, por cuento este tema trasciende  a  los avatares de la edafología. Me ha dedicado a la disciplina que amo desde que terminé mis estudios universitarios. Durante más de 40 años, la crisis de nuestra disciplina, ha sido monumental. De hecho ya en 2005 escribía post como estos: ¿Se Extingue la Edafología?; El Día de Todos los Santos o las Últimas Actividades de los Edafólogos,  etc. Y a poco más de un años de poder jubilarme…. ¿Entendéis lo de la generación maldita?. “Porca miseriaccia”. Hoy me ha dado por el italiano. Os dejo pues con esta gran noticia.

Juan José Ibáñez

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Buenas notas de prensa sobre suelos y otras pésimas como esta

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Fuente: Colaje Imágenes Google

Una nota de prensa que habla sobre el recurso suelo y resulta ser ininteligible para el ciudadano medio, resulta ser una mala noticia”.

No cabe duda de que debo añadirlo a los post sobre mi “curso breve sobre periodismo científico”, como ejemplo de lo que nunca debe hacer un periodista, ya que me cuesta creer que los expertos consultados aceptaran este texto de haber leído consultados.  Una vez más, se constata la necesidad de ofrecer entrevistas, si y solo sí, uno puede revisar el contenido final, ya que muchos ¿periodistas científicos? no se enteran de lo que redactan. De no hacerlo, el resultado final resulta ser un flaco favor a su disciplina científica.

En principio, que se hable de la importancia del recurso suelo para la biosfera y la humanidad, es una buena nueva. Y algo está cambiando positivamente en la prensa a este respecto, al menos en España. Pero las razones son bastante complejas, por lo que ya comentáramos este asunto en otro momento. No obstante, todos sabemos que entre lo loable y lo lamentable existe toda una gama de matices. Eso sí, la que vamos a comentar muy brevemente hoy, se acerca más a lo lamentable que a lo loable, mal que me pese. Los edafólogos, como cualquier otro científico, no deberíamos participar sin exigir una supervisión previa de textos como el que abajo se exponen, so pena de que terminemos ruborizados. En muchos gabinetes de prensa, los “plumillas” no saben bien de lo que hablan, engarzando textos infumables, como veréis. Un documento tan solo inteligible para los que trabajamos en el tema, si bien, conforme vas leyendo, también atragantando. Del mismo modo, sorprende que, al margen de la ceremonia de la confusión generada, de los cuatro entrevistados, tan solo uno sea miembro de la Sociedad española de la Ciencia del Suelo, mientras que los restantes no. Tampoco esta sociedad aparece, por ningún lado, citándose a la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE), con la que mantengo buenas relaciones. A pesar de todo, la aparición de una, no es excusa  para omitir la otra, a la que más le correspondería lidiar en las materias más estrechamente relacionadas con el recurso suelo. Pues bien, la noticia de marras lleva por Título Proteger el suelo es un factor fundamental ante la sequía”. Obviamente, se trata pues de dos temas “relativamente” relacionados entre sí, lo cual no significa que con una aceptable cobertura de suelos, se almacene más agua,  en primera instancia, aunque habría que matizar mucho, lo reconozco. Empero, si no se describe al lector una clara y didáctica relación entre clima y suelo mejor no mentarla, ya que permanecerán en la inopia.

Tras una larga introducción a la prolongada sequía que ha padecido España en los últimos años, con una sola mención al medio edáfico: “el suelo ha sufrido las consecuencias de un periodo tan prolongado falto de agua, de ahí que varios expertos ven la necesidad de una ley y medidas para compensar los desequilibrios”. “ Qué llueva que llueva la Virgen de la cueva, los pajaritos cantan la luna se levanta, que si que no que caiga un chaparrón…..” ¿Cuatro expertos para qué? Sobraba con uno, o mejor ninguno, visto el producto resultante. Más adelante se menta: “(….) Unión Europea para la elaboración de una directiva para impulsar la conservación del suelo, que finalmente no se ha terminado”. Pues bien, entre los “expertos que participaron” en el primer intento de Directiva me encontraba yo personalmente. El devenir de la directiva, no estribó en que no se terminara, sino en que la UE, soslayó el texto previamente aceptado por el Parlamento Europeo, para su redacción e implementación. No se trató pues de un tema de finalización de la Directiva, sino más bien de la falta de voluntad política para que la tarea pudiera ser finiquitada.

Más adelante en el texto puede leerse “El suelo no es bien tratado” (¿violencia de género?). Nada que alegar, aunque el lector profano se preguntará a que suelo se refiere: ¿el del parqué de nuestras casas, el de las bursátiles, el de la calzada o a saber…..?.  Seguidamente surge otra frase confusa y contundente ¿En España “somos deficitarios en agua, y nuestros suelos no son ricos en disponibilidad de ese elemento natural?. Puedo captar la idea “entrelineas”. Por ejemplo, cuando escribí este post (hace un año aproximadamente) en los últimos meses había llovido bastante en España, lo cual no significa que sigamos siendo deficitarios: en la última década la precipitación ha sido menor de la habitual, por lo que  no se han logrado recargar debidamente una buena parte de los embalses. Los suelos no son ricos en agua (salvo algunos tipos que surgen por su exceso o defecto), a no ser que se encuentren ubicados en zonas con elevadas precipitaciones o en condiciones fisiográficas concretas. Empero de por sí, la cantidad depende de estos últimos factores, tanto como de las propiedades de la cobertura edáfica/pedológica, aunque sí puedan retener el líquido elemento durante más o menos tiempo. Por mucho que un suelo almacene adecuadamente el agua….

También debiera recordarse que una cuestión es que los embalses reduzcan su volumen de almacenaje por la falta de lluvias y otra bien distinta que en gran medida deba su situación se deba al exceso de consumo y al despilfarro, agrario urbano o industrial.  Incluso lloviendo en las mismas cantidades, el aumento de la superficie regada, consumo por el turismo, etc., pueden dejarnos ¡secos!, y más aun teniendo en cuenta de los miles de pozos ilegales que agotan los acuíferos sin control. Se trata de un tema muy serio que no suele ser correctamente descrito en la prensa, cuando no omitido, al mentarse la sequía.

Pero sigamos: Si el cambio climático va hacia mayor aridez, significa, entonces, que nuestros suelos serán cada vez más pobres”. ¿¿??. Más de lo mismo, el lector profano jamás entenderá, si no se le explica en palabras llanas, la “relación entre la aridez y la pobreza”. La falta de materia orgánica y escasa actividad biológica inducen a que el recurso suelo pierda materia orgánica, deteriorándose su estructura y, como corolario,  disminuya el potencial que tienen con vistas a retener agua, “en general”.  Los suelos no son seres humanos y el vocablo pobreza carece de sentido si no se refiere a algo en concreto. No hablamos de economía, ni de pobreza en el mundo, sino de un recurso natural.

Más adelante, y en referencia al cambio climático, sequía y desertización volvemos a leer lo siguiente: “La naturaleza del suelo va a cambiar, pero me preocupa más la contaminación, la erosión, que finalmente dará pie a la desertización“. Las propiedades de los suelos pueden modificarse en función del cambio en sus principales factores formadores (litología, fisiografía, clima, organismos vivos, tiempo y acciones humanas). La erosión actual e incluso eventualmente la contaminación, también modifican la composición de un suelo hasta cambiarlo de clase taxonómica. También en nuestros días, las mayores tasas de erosión son producidas por la acción del hombre, como también la contaminación y el clima (calentamiento climático). En consecuencia esta sentencia también resulta ambigua e ininteligible para los lectores que no entiendan “lo que supongo” que el experto deseaba decir. Repitamos: “”La naturaleza del suelo va a cambiar”: Y yo me pregunto ¿Qué es lo que va a cambiar del recurso en relación con la sequía?. El lector merece saberlo y yo recordarlo ¿?.

Seguidamente, Rubén Ruíz, al que no conozco personalmente, y como corolario, desconozco sus conocimientos de edafología, nos habla de sequías, reciclado del agua, etc., pero nada de suelos. Una nota de prensa que vincula dos fenómenos, en este caso la sequía/cambio climático y los suelos, no puede consistir en añadir perspectivas no solapantes de recursos distintos, espetadas por diferentes “expertos”, sin ningún nexo temático. En este caso sí existe tal vinculación, que no resulta ser precisamente el recurso suelo, sino la recurrencia de las sequías, por lo que el título de la noticia resulta a todas luces inadecuado, en caso de que realmente existiera alguno ya que…..

Más adelante cambia radialmente del discurso entrando en juego la Secretaria del Colegio de Ingenieros de Montes. Y así comienza señalando que “que la sequía está provocando que la vegetación obviamente tenga un “déficit hídrico muy importante, porque las capas más profundas de suelo se van agotando y al final la vegetación sufre ese estrés porque no está adaptada, no le da tiempo a acostumbrarse a la sequía“. “Las capas más profundas del suelo se van agotando”. Obviamente “el plumillas” omitió el vocablo agua. Pero en climas con estaciones contrastadas y carencia eventual o recurrente de agua, como lo son los mediterráneos y otros tipos semiáridos, tal hecho suele acaecer con harta frecuencia, ya que por su naturaleza las sequías son periódicas/recurrentes. Otra cuestión bien distinta estriba en que, con el tiempo, aumenten su intensidad y frecuencia (periodo de retorno) por los supuestos efectos del calentamiento climático.   Resumiendo, para variar, hay que “acostumbrarse” a las incoherencias del plumillas, que parece no enterarse de nada. Seguidamente la entrevistada (o el plumillas) nos informa de la despoblación/despoblamiento, para referirse al éxodo rural que sufren España y otros países, en donde los campesinos abandonan sus tierras y buscan trabajo y una vida ¿mejor? en las urbes. Este tipo de proceso, fue denominado y “aún lo es” “desertización del agro”, En su momento (década de los 90 del siglo XX), se produjo una controversia acerca de cómo usar los vocablos “desertificación y desertización”. En cualquier caso, la nota de prensa cambia de chip, introduciendo otro elemento que, en este contexto de una breve nota de prensa, sobra por ser a todas luces secundario. Lógicamente en un escrito más amplio se podrían explicar las relaciones entre el abandono del agro y sus repercusiones sobre los suelos, ecosistemas, incendios forestales y bla, bla, bla. Empero por el título, tales ítems no debían ser abordados más que como secundarios o marginales por cuanto lo no pueden ser bien tratados en escasas líneas.

Para terminar entra en acción Víctor Gonzálvez por la Sociedad Española de Agricultura Ecológica. Víctor nos habla de la iniciativa People4Soil. Se trata de una propuesta con la intención de aumentar el carbono orgánico de los suelos del mundo. Yo también firmé. Sin embargo,  seamos realistas. Se trata de una propuesta muy llamativa mediáticamente y poco o nada viable, como puede leerse en el siguiente análisis de esta propuesta: “Soil cannot halt climate change”. Al parecer se le “escurrió” a un político/a, aunque lo que extraña es la falta de análisis críticos serios por parte de la comunidad científica. ¡Primero la pasta y la publicidad, luego ya si es imprescindible…. la ciencia).  Víctor, finaliza “el espacio de texto” que le ha concedido “el plumillas” defendiendo que “deberíamos pensar en verde, como lo están haciendo en África con la construcción de la mayor muralla de árboles para contener la desertificación”. Pues bien, como en el caso anterior,  tal megaproyecto resulta ser de dudosa viabilidad (económica, logística) y eficacia (frenar los procesos de erosión/deposición de partículas del suelo o de naturaleza sedimentaria), lo cual ha sido señalado por diversos científicos, habiéndose redactado en este blog un post  que editaremos en breve y que llevará por título:Vergeles Agrícolas en Desiertos: El Papel de la Tecnología”.

Víctor, obviamente atesora una perspectiva agronómica de los suelos por lo que debe entenderse su discurso teniendo tal interés presente.  Una sola objeción a este experto. Esta estriba en mi absoluto desacuerdo a esta sentencia: “España no es un territorio forestal” ¿En que se basa? ¿Por qué actualmente las zonas llanas no suelen atesorarlos? España es un territorio eminentemente forestal o en condiciones naturales (sin las manazas del hombre) tiene vocación para “volver a serlo”.

Francamente se trata de una nota de prensa paupérrima, confundente más que clarificadora. Si lo que pretendía alegarse es que España debiera atesorar una ley para la protección de suelos y aguas, estoy completamente de acuerdo, con la salvedad de que los periodos de sequía no entran en  tal ecuación, aunque todo es matizable.  Ahora bien, si la UE no ha aceptado aun la directiva (más de 10-15 años han transcurrido desde que se la propuso a las Instituciones europeas), ¿como creen estos expertos que “los políticos valedores del solar hispano” (para la construcción) van a doblegarse a tal digna y necesaria súplica?. ¡Ya los conocemos!.  Jajaja.

Resumiendo, una noticia que habla sobre el recurso suelo y es ininteligible para el ciudadano medio, resulta ser una mala noticia.

Ya os dejo esta prodigiosa nota convertida por la gracia del plumillas en un rompe cabezas, ya que aquél no se entera de nada: caos puro y duro.

Juan José Ibáñez

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Bruno Latour se interesa por los suelos y la zona crítica terrestre

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Daniel D. Richter y Bruno Latour Mayo 2019: The Education of Bruno Latour: From the Critical Zone to the Anthropocene” Feature-Length Documentary. Franklin humanities Institute

Resulta ya raro que alguna noticia me sorprenda e incluso estremezca. Y la que os voy a mostrar hoy os extrañará. Ya sabéis, que al margen de mi disciplina científica, me encuentro muy interesado por la filosofía y sociología de la ciencia, y más recientemente por la el nacimiento de filosofía de la tecnociencia. En mi más que modesta opinión, los grandes pensadores sobre la filosofía de la ciencia terminaron con la teoría anarquista del conocimiento propuesta por el irreverente y brillante  Paul Feyerabend, en la década de los años 70 del siglo XX. Para este autor, ya en la segunda mitad de aquel siglo, políticos y científicos querían desplazar las religiones, con vistas a que ocupara su lugar la ciencia, que recordemos que no tiene más moral y ética que la que las sociedades les dignan otorgar en un momento dado de la historia. En la décadas de los años 80 y 90 del siglo pasado, surgen los denominados estudios sociales de la ciencia o simplemente estudios de la ciencia, tecnología y sociedad. Entre sus fundadores y posiblemente como alma mater, emerge la figura de Bruno Latour, del que tanto os he ido hablando con el transcurso de los años (ver relación de post abajo). Para Bruno Latour hemos alcanzado un punto de no retorno, apostando por un nuevo contrato social cuyas raíces se hunden en el ecologismo y la demolición del modelo sociopolítico, económico y cultural actual, como explica en una reciente entrevista. Él fue quien mostro también el devenir de la ciencia y como sus nobles ideales han sucumbido a los tenebrosos fundamentos de la tecnociencia. No existe un pensador actual digno de llevar tal calificativo que no conozca a Bruno Latour.

Pues bien, hace muy pocos días recibí una alerta de la red que conformamos la CZCN, es decir de un nuevo tipo de edafología expandida, sobre la que también hemos abundado, incluyendo los post redactados en la categoría ‘Zona Crítica Terrestre y El Futuro de la Edafología’. También os comenté la emoción que sentí al leer una obra maestra del pensamiento actual denominadaLa Esperanza de Pandora”, y cuyo autor, como no, resulta ser Bruno. El libro comenzaba describiendo los entresijos del conocimiento científico en un viaje a Brasil, en el cual edafólogos y botánicos discutían sobre la frontera entre selva y sabana de aquél maravilloso país.  Tras años de lectura he podido constatar  como los grandes pensadores del pasado y del presente se han interedado por ciencias más prestigiosas en la actualidad. Esta, ha sido la única ocasión en la que he uno de ellos abordaba el tema de la edafología sin remilgos, y lo tomaba como ejemplo para discutir después sobre lo divino y lo humano de nuestra cultura. El capítulo adolece de algunos errores conceptuales, empero el contenido sigue siendo palmario, meridiano y brillante.

Pues bien, la alerta de la CZCN, con regocijo, nos informaba que Bruno Latour había visitado uno de sus observatorios dependientes de la Universidad de Duke en EE.UU., con vistas a entender como  la Zona Crítica Terrestre’ nos informa acerca de la transformación profunda de la superficie terrestre y del mal conceptualizado y definido Antropoceno.

A Bruno le gustas los suelos, ya lo demostró y lo ha vuelto a hacer. Y si el habla de los recursos edáficos, tener por seguro, que con el tiempo su importancia será reconocida por todos aquellos que hoy no se encuentran interesados, e incluso la denostan. Como veréis, acaba de aterrizar allí e impartido una conferencia.  Entre la información que incorporo abajo existe un video colgado en Youtube en donde habla de los suelos, la zona crítica terrestre y el Antropoceno. No dudéis que tarde y temprano las ciencias del suelo serán mucho más reconocidas entre los intelectuales de todo el mundo occidental que ignoran hasta el significado de edafología o pedología. ¡Gracias Maestro!.

Os dejo pues con la información y especialmente con la ofrecida por los enlaces. Eso sí, lamentablemente se encuentra en inglés. No obstante, mientras tanto, podéis consolaros con lo ya publicado en “La Esperanza de Pandora”, cuyo texto ha sido pirateado y se encuentra ya en castellano, “para todos” en Internet (buscarlo, por favor). Estoy convencido que pronto saldrá a la palestra, en sus libros y artículos la relevancia de la zona crítica terrestre, el Antropoceno y la edafología. Tendrán una enorme audiencia, llegando a personas que hoy ignoran su importancia. ¡Garantizado!.

Juan José Ibáñez

Continua…….

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La ONU urge investigar e implantar la agroecología y mejorar la calidad de suelos para una agricultura con futuro

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Agroecología y agricultura sostenible. Colaje Imágenes Google

La nota de prensa  que os mostramos hoy (UN food agency urges ‘agroecology’ to fight famine), no hace más que reclamar lo que venimos haciendo nosotros, en esta bitácora, desde 2005, en contra de quienes equivocadamente dejan su futuro en manos de las procelosas manos de la agricultura industrial o la agroindustria. No se dejen engañar, si cualquier alternativa que propongan estos lobbies no va acompañada de una mejora del medio ambiente, relegando fertilizantes, plaguicidas, pesticidas y maquinaria pesada a un segundo plano. Pero no es así, ni lo será, porque la reclamación de la ONU y la FAO no les aporta los pingües beneficios que su avaricia demanda en un fragrante atentado contra el resto de los seres humanos y la biosfera. No entraremos a recalcar ningún aspecto más, ya que al menos los contenidos de 1.000 de nuestros post previos van en la misma dirección.  Estas compañías seguirán subvencionando investigaciones sobre transgénicos y nuevos productos para el gozo de muchas instituciones (¡más dinero más!), demasiados investigadores cortos de vista o sin prejuicios, y políticos complacientemente fanáticos de la dictadura financiera (omito detallar las causas ¡una vez más!). Del mismo modo, persistirán con sus paupérrimos resultados emponzoñando todos los medios de comunicación de masas alegando que con este o ese resultado paliarán el hambre en el mundo. Pero a las pruebas hay que remitirse. Según la ONU y la FAO, efectivamente, han aumentado “algo”, aunque ni mucho menos lo suficiente la producción alimentaria mundial. Todo ello a costa de dejar la biosfera destrozada y nuestra salud dañada. Tan solo recordar a la FAO y la ONU que no hacen falta tanto nuevas investigaciones, sino voluntad política y un nuevo orden mundial. Empero ya sabemos que los países firman y aplauden alegremente en estas asambleas y reuniones y a renglón seguido, se olvidan o ríen a carcajadas. ¿Quién dice ahora que nos equivocamos? Os dejo pues con la noticia que no da lugar a dudas. Y sobre los suelos pivota casi todo. Ver por ejemplo, los múltiples post incluidos en nuestra categoría de ‘Etnoedafología y Conocimiento Campesino’ , con vistas a percatase de que ya tenemos una enciclopedia de ingenio y conocimiento acumulado a lo largo de milenios. Empero la gobernanza mundial se empecina en acabar con todo y con todos, hasta someternos dictatorialmente a lo que dicten estos poderes fácticos.

Juan José Ibáñez

Continua…………

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