Archivo para la categoría ‘La Crisis de la Edafología’

Antibióticos Crípticos o Durmientes Se enfrentan Exitosamente contra las Bacterias Multirresistentes: Los Hongos del Suelo

 doratomyces-microsporus-antibioticos-nuevos-contra-bacterias-multiresistentes

Doratomyces microsporus

Ya hemos hablado en numerosas ocasiones de como la humanidad se ha beneficiado enormemente de las sustancias que producen los microorganismos del suelo. De hecho los antibióticos sintetizados por los hongos que habitan en el medio edáfico han salvado cientos de millones de vidas. Sin embargo, la sociedad actual viene maltratando los recursos edáficos hasta límites insostenibles. Una de las consecuencias de tal ¡insensato comportamiento! ha sido que los propios microorganismos del suelo adquirieran multirresistencia hacia los mentados biocidas, convirtiéndose en un gravísimo problema para la salud pública que nos afecta a todos los ciudadanos.

Hoy os mostramos una muy buena noticia, ya que volviendo la cara de nuevo hacia los hongos, mediante nuevas tecnologías, estos han logrado depararnos una esperanzadora y grata sorpresa. Las bacterias Multirresistentes se han convertido en un azote para la humanidad. Sin embargo, investigaciones recientes han constatado la presencia de los denominados antibióticos y antimocrobianos crípticos, que pueden ayudar a enfrentarnos de nuevo contra esta desgracia global producida por la estupidez de una sociedad a la que denominamos tecnológica y del conocimiento ¿¿??.  De todo ello os hemos ido informando a lo, largo de más de una década en multitud de post, actualmente almacenados en nuestras categorías “Biología y Ecología del Suelo” y “Los Suelos y la salud”.

Los hongos del suelo producen también en “momentos concretos” ciertos metabolitos que dejan de ser sintetizados cuando ya no les son necesarios, y a los que se denominan compuestos crípticos. Por esta razón, son difícilmente detectables, al contrario que otras sustancias entre las cuales deberían encontrarse los antibióticos clásicos, como ya sugiere su denominación. ¿Cuántos son, cuales pueden acarrear beneficios para curar las enfermedades infecciosas humanas?. Todo ello aun permanece por ser investigado. Ahora bien, se sospecha que una bioprospección rigurosa y sistemática de lugar a que se descubran bastantes sustancias de tal guisa, ya fueran con propiedades antibióticas o antimicrobianas.  La noticia que os ofrecemos hoy abajo nos informa que algunas especies del género Doratomyces, que habitan en el medio edáfico o sobre los restos vegetales que lo cubren, y a los cuales ayudan a descomponer, generan unas sustancias con poder antibiótico como para luchar con éxito contra las ya aludidas bacterias Multirresistentes. Un rayo de luz entre las tinieblas que se cernían sobre la salud de los ciudadanos. La especie de hongo en cuestión resulta ser Doratomyces microsporus. Por las razones aludidas, otros expertos hablan de “antibióticos y antimicrobianos durmientes”, cuando realmente el verdadero “durmiente” resulta ser nuestro cerebro colectivo. Pues bien, una de las sustancias que acaba de salir a luz, apelando al uso de nuevos procedimientos tecnológicos,  tras su inmemorial cripticidad en el suelo, resulta efectiva con vistas a combatir, por ejemplo, las numerosas enfermedades que inducen las cepas multirresistentes de la bacteria que denominamos Staphylococcus aureus.

Del mismo modo, algunas de estas sustancias refuerzan la actividad de otros antibióticos ya conocidos que comenzaban a ser poco eficaces en la lucha contra las susodichas bacterias multirresistentes, de tal modo que, por ejemplo, pequeñas dosis de ampicilina junto al nuevo compuesto “críptico” acabaron con los microrganismos patógenos testados.

Esperamos y deseamos que tales investigaciones progresen por el bien de la humanidad. El ciudadano debería saber que, a pesar de nuestros denodados esfuerzos para fomentar  la degradación del suelo con todos los medios de que disponemos a nuestro alcance, este rastrero recurso natural casi siempre sale en nuestro auxilio cuando le necesitamos.

Juan José Ibáñez

(más…)

Etiquetas: , , , , , ,

Los Jóvenes Edafólogos y su Indignación (¿legítimas reclamaciones o xenofobia bajo el suelo?)

becas-curie 

Acciones Marie Skłodowska-Curie y porcentaje del PIB de los países destinados a Investigación y desarrollo.

 Calumnia, que algo queda (slander as much as you like, there will always be something left)   Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra (Let him who is without sin cast the first stone)  

No me gusta escribir este tipo de post, ni redactar artículos de denuncia tan frecuentemente. ¡Os lo puedo jurar!. Y este va más allá de lo que yo mismo me hubiera imaginado antes de comenzar su redacción, hace cinco días. Sin embargo, se pueden adoptar dos tipos de actitudes profesionales en cualquier ámbito de la cultura que se encuentran palmariamente enfrentados. Por un lado están los que se acogen al corporativismo acrítico (es decir se aferran y entrelazan como un lobby con vistas a defenderse de cualquier agresión, interna y/o externa), irritándose ante cualquier crítica, ya provenga de otros, ya de su propia comunidad: ¡desgarrándose las vestiduras!. La otra deviene en denunciar todo aquello que enturbia el ambiente y la ética en el seno de una comunidad, en este caso científica, con vistas a erradicar los motivos desde la raíz.  Personalmente amo la ciencia, por lo que deseo fervientemente que la actividad investigadora sea lo más limpia posible, aun a sabiendas que, a menudo, sufro las consecuencias. Tocan las campanadas de la media noche. Llevo ya muchas horas, demasiadas, pensando en todo lo sucedido y en como redactar el presente post. Esta entrega no deja de ser más que una continuación de otra anterior que llevaba por título Los Cárteles de la ciencia, Malas Conductas Científicas y la Revisión por Iguales (Un caso Reciente en la Ciencia del Suelo)”. Aclaremos que este tipo de contiendas son muy frecuentes en ciencia, ¡demasiado!. Hace años, redacté varios post tras leer el apasionante libro que lleva por título: “Anatomía del fraude científico”. Comencemos pues reproduciendo la reseña de esta monografía, que puede  visionase al pinchar en su enlace, por cuanto comenta  temas que, auella parte de la comunidad científica global que se adhiere a la actitud del lobby, no desearía escuchar jamás (así son de hipócritas). 

 El fraude impregna todo tipo de instituciones y, hoy en día, el mundo de la ciencia, el último bastión de la confianza y el respeto, no constituye una excepción. Se han descubierto docenas de casos en el pasado cuarto de siglo y los titulares continúan. Horace Freeland Judson argumenta que no podemos quejarnos del fraude en la ciencia como si sólo se tratara del trabajo individual de algún científico particular. Por el contrario, debemos buscar sus causas y sus remedios en las mismas estructuras y cultura de las instituciones científicas. Judson detalla con cuidado todos los tipos de fraude científico y el modo en que ocurren, considera la autonomía de las ciencias, incluyendo las revisiones y el arbitraje de los papers y expone el fracaso de las respuestas académicas, gubernamentales y legales. También muestra cómo la tendencia hacia la publicación de papers en internet promete nuevos descubrimientos de fraude y sugiere cómo podemos restaurar y defender la integridad del mayor monumento del esfuerzo humano: las ciencias.

 Y adelantemos que como siempre, los norteamericanos ante tal panorama, comenzaron a instaurar comisiones de ética para castigar el fraude y la mala praxis mucho antes que los europeos. Como señala el autor, un experto de gran prestigio internacional en la materia, la madurez de un país (o de una disciplina) en lo que concierne la indagación investigadora, no reside en ocultar la mala conducta científica (habría antes que acabar con la naturaleza humana), sino en reconocerla sin tapujos e intentar castigarla/erradicarla lo más objetivamente que se pueda. Y así en EE.UU. estos tribunales no solo conciernen al Gobierno de la nación, sino que fueron creados desde hace más de 15 años en numerosas universidades del país. Pues bien, en el aludido post dedicado a los cárteles de la ciencia en edafología, ya mostramos parte del agrio y escabroso debate que se estaba produciendo en el seno de la comunidad de la ciencia del suelo Europea. Todo comenzó tras las más que graves acusaciones vertidas por un anónimo autoproclamadoAkhanaten Mcdonald”, en la lista de distribución, cuyas iniciales, de nombres y apellidos, eran las mismas que el de un edafólogo de enorme prestigio que, sin dudarlo, se adhirió a la acusación manteniendo viva la guerra, al lanzar otra andanada 24 horas después. El lío que se generó llegó a las más altas instancias del establishment internacional, y yo personalmente mantuve un tenso intercambio de correos electrónicos con ellos. Finalmente se llegó a un acuerdo: ciertas acusaciones se borrarían de determinadas páginas Web oficiales, y yo a cambio no echaría más leña al fuego en la mentada lista que llegaba a varios centenares de colegas. Empero unas semanas después, se ha producido una nueva incursión al objeto de hurgar más en la herida,  por lo que me siento liberado para romper mi compromiso. Como mentamos en el post previo, se acusaba a varios colegas, y muchos ellos del sur de Europa, de crear un cartel con vistas a promocionar y elevar el factor de impacto de ciertas revistas en las que ellos(as) eran editores y/o revisores habituales. La acusación fue analizada y desmentida para la mayor parte de ellos por respectivas editoriales tras su estudio, si bien a una minoría les costó un correctivo. Es decir, unos pocos fueron condenados (con o sin razón), mientras que la mayoría considerados inocentes, constatándose que habían sido injuriados. No es mi deseo adherirme a ninguno de los dos bandos. Eso sí, reitero que existen otros cárteles y malas praxis, ajenas a la del debate, que siguen impolutamente limpios, “como la Virgen María”, si bien en realidad son mucho más peligrosos por encontrarse en las alturas, y llevar varios decenios funcionando en la más absoluta impunidad. Y lo peor de todo es que somos muchos los que pensamos que estos atacaron a los “acusados”, más que nada (es decir esencialmente) para evitar “competencias indeseables”. En fin me callo, porque si no….

Pues bien, resulta que hace pocos días, un colectivo de jóvenes investigadores  de la División de Suelos perteneciente a la European Geosciences Unión (Unión Geofísica Europea) ha redactado una carta pública en la que los firmantes se  “llevában las manos a la cabeza”, clamando justicia ¿?….. sobre varios puntos de una polémica que ya parecía finiquitada. Abajo os reproduzco enteramente su contenido por si alguien desea adherirse a tal impresentable panfleto. El documento de marras llevaba por título: “Open letter concerning scientific misconduct in the European Soil Science community (Carta abierta acerca de la mala conducta en la comunidad científica europea de la ciencia del suelo). Su cándida o malévola desiderata no tiene desperdicio. Personalmente considero que la falta de tino, imprecisiones y falacias del escrito puede ser debida a (i) la bisoñez de los firmantes y su carencia casi absoluta de experiencia y/o (ii) ser inducidos a protestar por personal más maduro de sus staff institucionales. Dudo que se trate de jóvenes inocentes, precisamente, por cuanto la mayoría pertenecen a un club de países del centro y norte de Europa. A penas existen firmantes de los países del este y menos aún de los mediterráneos de la UE. Tras su envío y lectura a una lista de distribución,  la reacción de varios colegas ha sido, fulminante, inmediata. Algunas de las réplicas proceden de los acusados, pero otras muchas no. Así les reprocharon  y refutaron gran parte de sus argumentos con sus réplicas Saskia Keesstra (Presidenta actual de la Comisión), Marc Oliva, Artemi Cerdá, Paulo Pereira, José Antonio González Pérez, el asombrado norteamericano Glenn Wilson (USDA ARS) al que le llegó el documento casi por casualidad (hasta donde yo sé), y  finalmente cabe mentar “hasta el momento” la acertada respuesta de Heike Knicker, cuyo contenido fue aplaudido por muchos otros colegas (leer aquí la Réplica de Heike Knicker).Todas las respuestas han sido muy críticas y yo he escogido para reproduciros aquí la primera de ellas que me pareció más completa, si bien desconocía que su autor “quizás” también había sido acusado. ¡Da igual!, ya que las repuestas, en su totalidad, inciden en las mismas críticas y debilidades de varios argumentos esgrimidos por estos preocupadísimos jóvenes investigadores (¡Qué Dios nos pille confesados!, si son nuestro relevo generacional y no espabilan).

En primera instancia, cabría pensar que su bisoñez fuera la responsable de la incoherencia de muchas de las reclamaciones incluidas en su documento.  Pero no lo creo, ya que se da el caso de que existen algunos elementos, demasiados, coincidentes entre el ataque del anónimo “Akhanaten Mcdonald” y la de estos jóvenes inexpertos. Tampoco dicen nada de los contra-argumentos que yo redacté y distribuí en la susodicha lista, que no eran precisamente baladíes, por cuanto implicaban a alguno de los atacantes con la misma contundencia de que ellos hicieron gala en la carta de “Akhanaten Mcdonald”, y la nota (con fichero adjunto) del “gran edafólogo” y editor de un “Journal” del mayor prestigio.   Os vuelvo a recordar la existencia de un post previo acerca del comportamiento nuestros estudiantes y aprendices, que, como muchos adolescentes, pueden ser parcialmente inocentes, pero por otra egoístas y quizás algo peor. Me refiero más concretamente a esta entrega: La arrogancia de los jóvenes investigadores y tecnólogos. ¿Por qué?. Veámoslo.

En su monografía, “Anatomía del fraude científico”, el autor ya nos advierte que cuidadito, cuidadito con los principiantes, ya que en EE.UU. algunos de ellos han mostrado un patrón de mla conducta muy repetitivo, que describimos en el post El Fraude Científico y los denominados “Jóvenes Prodigiosos”. Y así puede darse el caso de que su misiva fuera producto de los pensamientos/instrucciones de sus responsables senior, ya que de no ser así, el tema sería aún más oscuro  y daría lugar a pensar en sentimientos xenofóbicos. También pudieron haberlos escuchado, y con vistas a hacerles “la pelota”, se lanzaron al ruedo espontáneamente, esperando alguna recompensa. 

 Comenzaremos exponiendo brevemente una síntesis en español castellano de las preocupaciones de estos jóvenes, para continuar después abundando en las razones de mis sospechas sobre este último punto

De su carta abierta, es decir en el documento: “Open letter concerning scientific misconduct in the European Soil Science community“ redactado pocas semanas después de la EGU eneral Assembly, podemos extraer las siguientes inquietudes.

 1. Ellos dicen querer contribuir al debate pero no lo hicieron en su momento, por lo que lo único que han conseguido ha sido echar más leña al fuego.

 2. Dicen sentirse muy preocupados ante el escándalo del que han sido informados acerca de la mala conducta de los revisores y editores de los artículos remitidos a varios Journals de las Ciencias del Suelo del mayor prestigio. Consideran que actitudes como las leídas dan lugar a pensar que se sienten desamparados, temiendo por el devenir de sus carreras profesionales.

 3. Claman por proponer reglas explicitas de ética en el mundo de las publicaciones científicas con vistas a evitar las malas conductas científicas.

 4. Demandan que se clarifiquen las consecuencias de las acciones de estos “perpetradores” en la carrera científica de muchos jóvenes inocentes que se sienten desamparados y confundidos.

 5. Piden que se garantice la protección de los acusados aunque también…….

 6. Se encuentran de acuerdo con la publicación de informes anónimos y la protección de sus autores cuando se realizan prácticas como las denunciadas en el “Akhanaten Mcdonald report”, es decir la que dio lugar a este escándalo.

 7. Solicitan que se informe y adiestre a los jóvenes científicos para que no caigan en la tentación de adherirse a este tipo de comportamientos reprochables desde todos los puntos de vista.

 8. Reclaman procedimientos transparentes para la elección de los cargos ejecutivos de la EGU, de tal modo que sean seleccionados científicos honestos que lideren y velen por que se sigan procesos transparentes y honestos en los procesos de evaluación de los documentos enviados a las revistas científicas con vistas a su publicación. 

 9. Denuncian que, durante la asamblea general tanto el debate, como las actas que se derivaron del mismo, dejaron mucho que desear, por estar sesgados e incompletos.

 10. Denuncian la falta de transparencia en la concesión de los galardones que ofrece la División de Suelos de la EGU a sus investigadores senior y junior. Del mismo modo solicitan que tales premios se ofrezcan teniendo en cuenta una mayor cobertura geográfica y así alcanzar  “un balance cultural más equitativo” para lo cual también demandan que se presenten más nominaciones para los premios otorgados a los jóvenes científicos.

Como decimos en España, da la impresión de que los firmantes acaban de  “caerse del limbo” al suelo. En otras palabras se encuentran por primera vez ante el mundo real, que no atesora nada de ideal, por lo que piden un amparo, que reemplace al de sus progenitores, en el mundo de la ciencia.

En este sentido cabría decirles que se lean libros como el aludido de la Anatomía del fraude científico”, con vistas a que entiendan como trabaja y que conflictos acaecen en el seno de la actividad científica actual. Aquí no hay ni mamás ni papas para protegerles de los “malos”, sino una guerra sin cuartel, bajo el imperio del publica o perece. Tampoco suelen funcionar bien las distinciones entre buenos y malos. No es oro todo lo que reluce, ni debe uno confiar en los que se rasgan las vestiduras, ya que aquí todos somos jueces y partes “de algún modo”. El comportamiento de los científicos es un reflejo del social. No hay nada de especial que nos distinga de las tropelías que vemos en otros ámbitos de la vida, como hemos reiterado “ad nauseam”, en este blog. Os recurso que en la asignatura que impartí durante cinco años sobre filosofía y sociología de la ciencia (UPM, Madrid), los estudiantes “me obligaron” a que les explicara “como se redacta un paper”  A petición expresa hablamos una hora de todo el proceso, desde que se escribe un borrador de artículo, hasta que finalmente, “si hay suerte”, este es publicado. Tuve que exponer varios ejemplos literales (incluyendo respuesta de revisores y decisiones de editores a algunas de mis publicaciones), que yo he sufrido en mis carnes. Tras escuchar la desiderata, más o menos vinieron a decirme “se nos está quitando las ganas de ser científicos”. ¿No queráis saber de qué va esto?. ¡Pues no preguntar hasta que lo sufráis, cuando llegue el momento!.  Pero analicemos punto por punto sus reclamaciones.

 Sobre el punto (1) reitero que su documento, inocente o no, ha dado lugar a que  en la práctica el debate continúe y más aún por cuanto algunas de sus demandas carecen de lógica o simplemente son irrealizables.  El punto (2), que concierne a su desamparo, tan solo cabe responder: ¡bien venidos al mundo real!, aquí, de momento no hay papas ni mamás que velen por vuestros intereses. Quedan pues vuestros mentores, algunos de los cuales os protegerán, mientras que otros se aprovecharán (exprimirán) del esfuerzo que realicéis y quizás luego os echen a la calle. La indagación científica es deliciosa, empero el entorno que la envuelve tan salvajemente competitivo como cualquier otro. Y así, como muchos se sentirán darwinistas, apelo a él y espeto: (a) el pez grande se come al chico y (b) solo sobreviven los más aptos y/o sin vergüenzas. No seáis ingenuos, por favor. Y entremos en el punto (3), que tiene mucha, demasiada, sustancia. Todo el debate de los Senior sobre el caso “Akhanaten Mcdonald” se zanjó con intercambio de mails en el que yo insistía en lo mismo que vosotros. Solicité por activa y por pasiva, códigos éticos claros, precisos y obligatorios sobre los puntos tratados y alguno más. ¿Cuántas referencias bibliográficas, a lo sumo, debe incluir un paper de otros previos publicados en la misma revista que el documento sujeto a revisión? Hablamos de porcentajes respecto al número total de referencias, ya que este variará según sea la naturaleza de la indagación. Seguidamente reclamé que se impusiera un límite de artículos que los editores jefes pueden publicar anualmente en las revistas que dirigen. ¿Por qué?. Por la sencilla razón que el susodicho “edafólogo de campanillas”, entre otros muchos, se excedía en publicar muchos artículos anualmente en la revista de la que era editor jefe, pero atacaba ferozmente a los acusados, cuanto en realidad no atisbo diferencias. Mientras el acusado intentaba promocionar la revista de la que era editor, el acusador la utiliza descaradamente en su propio beneficio. Francamente no sé si su conducta resulta ser más recriminable. ¿Qué pensáis vosotros?. Recordemos que una cuestión es sugerir y otra obligar, si bien en la práctica la frontera puede ser considerada un tanto difusa. Todo depende de la desesperación. UInos aceptan, el artículo es publicado y luego protestan. Empero lo lógico sería recriminar al editor, denunciarle si es posible y luego buscar otra revista para publicar su manuscrito: ¡hay muchas!. El caso es que nadie le acusó, que yo tenga noticia ¿¿??¿Tomó el establishment nota de ambas propuestas?. Seguro que no.  Existen demasiados interesas creados, demasiados lobbies y demasiados carteles, como para que muchos de nosotros agachemos la cabeza. Recordar: ¡pública o perece!. Y en estos casos, quien realmente atesore pensamiento crítico y desee ser independiente, corre un serio riesgo de salir peor parado que nadie. ¡De eso sí que se bastante!, por desgracia. Pero la libertad tiene un precio.  Estoy con vosotros en lo concerniente a aclarar y luego acatar las reglas del juego, ya que yo y otros investigadores Senior también podríamos entonces acusar a ciertos grupos de presión que comandan varias editoriales por su mala conducta. ¿Porqwué no incidieron los jóvenes estudiantes en este tema? Posiblemente entonces, vosotros os dieras cuenta de enorme dimensión del problema, llevándoos las manos a la cabeza. Pero vayamos ahora al punto (4). No hay ninguna consecuencia. Cada país tiene su propio sistema de valoración de la actividad investigadora  y acceso al staff de las Instituciones. Vosotros en estos momentos estáis compitiendo fundamentalmente con los colegas de vuestros propios países. Es en los Estados de la UE que han sufrido más la crisis, y que corresponden por lo general a los que padecen de sistemas de I+D más débiles y peor financiados, en donde el número de convocatorias de proyectos, becas y contratos se han reducido brutalmente, como detallo más abajo. Justamente en estos casos los jóvenes investigadores tienen le imperiosa necesidad de acudir a convocatorias internacionales como las  Acciones Marie Skłodowska-Curie, y por cierto con un relativo éxito. Dado que el número de plazas para entrar en el staff es muy reducido (con toda seguridad mucho menor que en los Estados que han sufrido en menos grado la desdichada crisis económica) la competencia es draconiana, agónica. Fijaros en las siguientes cifras. Me comentaba el director de un centro de ciencias agrarias del CSIC que si el joven ha publicado menos de 10 publicaciones anuales en revistas de impacto durante los últimos años, no tiene ninguna posibilidad de éxito. ¡Es una barbaridad!. Espero que en países como Alemania, Suiza, Austria, Holanda o Bélgica, no estéis sometidos a tan infame presión. Del mismo modo, cuando un artículo es rechazado de una revista se busca otra con vistas a enviar el manuscrito. Se trata de una práctica cotidiana, incluso para los Senior. Eso sí, es muy probable que os topéis con otro cartel o lobby distinto del que acusáis. No existen diferencias marcadas en los IF de la mayor parte de los Journals que admiten artículos de las ciencias del suelo. En 2006 ocurrió un caso parecido y se tomaron las medidas oportunas. Sorprende que en aquel caso, la supuesta mala praxis se ocultó al público y en el que actualmente nos ocupa/preocupa se publicitara a bombo y platillo caso ¿no?. Yo me pregunto las razones, ¿y vosotros, ¿¿?? Ahora bien, si sois simplemente inocentes, tener en cuenta que vuestros mentores pueden pertenecer a algún lobby. ¿Son muy comunes, aunque obviamente se oculta. Yo personalmente conozco varios lobbies, algunos muy potentes y comandados por colegas cuya procedencia coincide con la de los países cuyos jóvenes han firmado en mayor número el documento que enviáis. Raramente, por su menor peso en la ciencia actual son los investigadores de los países del Sur de Europa los “malvados”. ¡Cuidado, cuidado!. Y llegado este punto me solivianto.

“Suponiendo” que esta vez el acusador tuviera razón, lo realmente indignante, deviene que es la primera que se acusa a investigadores del sur, de asuntos escabrosos como este, cuando en realidad los del norte son los que tradicionalmente han nadado a sus anchas en el fango de la mala praxis. Por favor rogaría a los firmantes del documento que analizaran la proporción de editores jefes que pertenecen a países del sur respecto a los del norte.  ¿¿??.

El punto 5 resulta ser una de las joyas de la corona. Efectivamente los acusados deben ser considerados inocentes, mientras no se demuestre lo contario. Sin embargo, ellos se lamentan de haber sido juzgados sin tener derecho a defenderse. Y aquí entra el juego el punto 6. Los jóvenes edafólogos extienden tal derecho de presunta inocencia a los acusadores. Yo estaría completamente de acuerdo si no fueran anónimos, ya que sin reglas de transparencia y buenas conductas, así como en ausencia de tribunales independientes que las vigilen y hagan cumplir, quien denuncia paga las consecuencias. Empero no se puede decir lo mismo de los acusadores anónimos. ¿Cómo se puede defender la inocencia de quien no se conoce?. ¿Cuál es la fórmula milagrosa? Y resulta que nadie sabemos la verdadera identidad de “Akhanaten Mcdonald”, aunque varios la sospechemos, cuando debiera ser el primero en sentarse en el banquillo de los acusados, por la sencilla razón de que ha sido demostrado que gran parte de los colegas que el denunció eran inocentes de las infamias que este cobarde vertió en Internet. En los jóvenes investigadores omiten etambién este gravísimo punto. Aquí los firmantes del documento “Open letter concerning scientific misconduct in the European Soil Science communityincurren en una falta de lógica fragante. Francamente un razonamiento lamentable indigno de aquellos jóvenes que pretenden alcanzar un puesto de científico. Tal reproche no es solo mío, sino que acaece en todas las réplicas que recibió al manuscrito aludido.

En el punto 7 los jóvenes firmantes del documento, solicitan el adestramiento necesario para que los principiantes no incurran en prácticas deshonestas. Y estoy completamente de acuerdo, aunque ampliaría tal demanda a los Senior, ya que muchos viven sin tenerlas en cuenta. Es obligación de los mentores y tutores de los jóvenes el formar/enseñar a discernir lo que es ético de lo que no lo es, lo que es buena praxis y lo que no. ¿No lo hacen? Topamos pues con un serio problema.

En el punto 8, cuando se habla de que los cargos ejecutivos tienen que ser personas honestas, etc., tan solo cabe reseñar que sean ellos los que nos muestren el camino a los Senior.  Debo suponer que todos votamos a colegas que consideramos que son honestos, porque si no fuera así, o somos necios o estaríamos votando a alguien del lobby al que pertenecemos, ¿o no?. Cuando un país vota a un Presidente para que dirija el destino de la nación, todos los electores pensarán que están votando a un político honrado. Otra cuestión bien distinta es que una vez ya electo demuestre a sus seguidores que no lo es, hecho  muy lamentablemente y frecuente en Europa. La lucha por el poder y el prometer acciones que finalmente no se cumplirán es moneda corriente en cualquier ámbito de la sociedad. ¿Y qué decir de la corrupción política?. No, los científicos no tenemos la sangre de otro color.

Los jóvenes investigadores, en el punto 9, denuncian que durante la asamblea general  las actas y el debate no fueron claras, etc. Yo no asistí por lo que poco puedo decir. Sin embargo todos las réplicas que han recibido “sin excepción”, les han contestado que expliquen la razón del por qué no intervinieron allí. ¿Estaban sordos y mudos? O ¿hablan ahora de oídas? Al parecer fueron muchos los que  colegas que mostraron su solidaridad y aliento con los acusados y no con los acusadores, por lo que una de dos (i) o todos formaban parte/simpatizaban con el supuesto lobby o los acusadores no llevaban razón. Los jóvenes firmantes debieran reflexionar o sopesar sus palabras antes de hacerlas públicas. Todo esto se me antoja un sin sentido.  ¿os dais cuenta de que, “al parecer” solo asistieron a la reunión los integrantes del lobby acusador?.  ¡No me lo creo!, y dudo que nadie lo haga.

Finalmente, el punto 10 se me antoja hilarante. Por favor léanlo de nuevo. Denuncian la falta de transparencia en la concesión de los galardones que otorga la EGU para proponer después que se distribuyan de firma más variada geográficamente, como expresión de la diversidad cultural Europea. ¡Vaya, vaya!, retornamos a ese tufillo xenófobo que me ataca los nervios. Implícitamente muestran su disconformidad a que los mentados premios primen a los jóvenes de ciertos países en detrimento de los de otros. Cuando uno observa la lista de los firmantes no deja de asombrarse. Ahora resulta que los jóvenes investigadores de los países ricos deben ser “mimados” por jugar en desventaja frente a las bárbaras huestes de los desheredados mediterráneos, reconocidos en el mundo entero por su abrumadora aportación a la ciencia internacional ¿??. Por vayamos por partes.

Por un lado se encuentran las nominaciones. Y al parecer, según las numerosas réplicas que he leído, los representantes de diversos países no nominaron a nadie. ¿Quién tiene la culpa?. ¿¿??. Parece que varios españoles lograron galardones, de lo cual como compatriota me congratulo. Pero el tema no debe centrarse en este punto, sino en la composición de los tribunales que los eligieron.  Llegados aquí  cabe mentar que los tribunales estaban bastante equilibrados por lo la acusación no deja de más que una pataleta de críos chicos.

Ciertamente entre los galardonados había bastantes jóvenes de los países mediterráneos de la UE. Como detallaré abajo, la crisis ha afectado a estos últimos mucho más que a los primeros. Empero a pesar de los brutales recortes de todo tipo, la investigación, por ejemplo en España (que es de la que tengo datos) ha mantenido un crecimiento sostenido tanto en términos cuantitativos como  cualitativos, como se puede leer en la siguiente nota de prensaMás productividad y visibilidad científica pese a la escasez de recursos”. Al parecer esto no gusta a muchos colegas y jóvenes estudiantes de los países más ricos de la UE. ¿No huele esto a xenofobia?.

No obstante, llegado a este punto, personalmente alucino cuando leo que los jóvenes firmantes demandan que los premios se ofrezcan de tal modo que abarquen una mayor cobertura geográfico-cultural. ¿Se sienten los Estados ricos y poderosos temerosos  por el buen trabajo realizado por aquellos cuya financiación ha retrocedido entre 10 y 20 años. ¿Sí?.

Un premio es un premio, y no el “chocolate para todos”. Todo apunta a que lo que aspiran es a convertir estos premios en estampitas o peor aun en el festival musical de Eurovision, en donde, con todos mis perdones, cada país presenta la peor canción del año en su territorio. Pues bien, de hacerlo, seguramente tengan más oportunidades, ya que en 2017 España ha alcanzado ¡por fin! la última posición pero… un momento. ¿Quién ha ganado?. ¡Portugal! (me alegro mucho con independencia de la calidad que atesore su canción, ¡ya era hora!: ¡es la primera vez!). Resulta que tampoco, ¡ni por esas!. No parece ser vuestro año, jovencitos. ¿Os imagináis que los premios Nóveles se otorgaran a vuestro modo?. En tal es el caso lo mejor sería irse a trabajar a alguno de los países más pobres del mundo, sin sistema de i+D, y esperar plácidamente sentado, ya que al final te tocaría la lotería.

Resumiendo, estos jóvenes parece que acaban tal polluelos de salir del cascarón y no se enteran da nada, pero hablan, critican, exigen y demandan como SuperSabios, del norte por supuesto.

Sobre La Editorial, el debate en la Asamblea de la EGU y la Opinión de los edafólogos en el Juicios de Núremberg

Señalemos que, durante un Meeting en que se trató el tema de la posible mala conducta que analizamos hoy, gran parte de los asistentes se pusieron del lado del banquillo de los acusados (mostrándoles su solidaridad y cariño) criticando el comportamiento no solo del manoseado anónimo sino de la editorial Copernicus, (observen cuantos ciudadanos de la Europa Mediterránea componen su staff) que edita los Journals de la EGU, que tampoco saló bien parada de las críticas de los asistentes. ¿Su sede?: ¡Alemania!. Digamos de paso que la Asamblea General de la EGU se realiza e ¡Viena!. Al parecer el orgullo de la raza aria de lengua germana surge de nuevo, como el Ave Fénix. Si uno observa los cargos de la división de suelos constatará que, efectivamente, existen muchos colegas del sur de Europa (y principalmente de España). Empero son electos, no elegidos a dedo por nadie. ¿Quién les vota?.

Casi todos los asistentes al debate, coincidieron en que durante los últimos diez años desde que uno de los acusados y condenados, entró como Vicepresidente y alcanzó después el cargo de Presidente la División de Suelos de la EGU, está pasó de ser un pequeño reducto de colegas a alcanzar la segunda posición. Del mismo modo, de unos pocos posters que se presentaban al año en la Asamblea General de la EGU se ha pasado a casi 2.000. Se han constituido premios para expertos senior y junior en ciencias del suelo, editado revistas que ya se encuentran indexadas y un sinfín de actividades inimaginables en un foro como el EGU antes de esas fechasY en Gran parte gracias al acusado. No me extrañaría que tal hecho haya suscitado envidias y recelos. ¿toda una amenaza para la superioridad Aria!. Empero esto no tiene nada que ver con las razones por las que ha sido acusado. Incluso, si se aceptara que este colega español hubiera incurrido en una mala conducta editorial (cuestión que aún hay que analizar, ya que todo el proceso ha sido más que oscuro y proceloso), lo que los edafólogos europeos asistentes reconocían era el milagro que había realizado este ¡terrorista! tras un infatigable trabajo de muchos años, del que ahora vosotros os beneficiáis ¿vale?. A una persona no se la puede juzgar por un solo error, sino por el conjunto de su trayectoria profesional. Y lo que los colegas de muchos países que asistieron reconocieron abiertamente es que sin él casi ninguno de los logros conseguidos hubieran sido posiblesReitero que sin entrar en la inocencia/culpabilidad del acusado (debates y acusaciones de la índole aquí abordada son monedas de uso diario en el mundo de la ciencia, como por ejemplo en este documento: sesgos semejantes en otras disciplinas/revistas científicas), hay que agradecerle los logros alcanzados con vistas a mejorar la visibilidad de la ciencia del suelo en Europa. ¿Por qué entonces desde la propia EGU le quieren linchar?. ¿Envidia, porque es del maldito sureño?. Todo esto huele a podrido, y también a xenofobia.

Y Dejo la entradilla para ofreceros más material, que alcanza ya las 30 páginas de texto. En fin, esta vez me he excedido sobre manera. Lo lamento, pero mis ánimos antifascistas están encendidos. Os pido disculpas ya que no voy a revisar la redacción de los contenidos que expongo abajo. Es abundante y no doy más de sí. Habrá erratas, algunas faltas cde ortografía y/o deficientes gramaticales. ¡Sorry!.

Juan José Ibáñez

 Continua………. (más…)

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,

Los Cárteles de la Ciencia, Malas Conductas Científicas y la Revisión por Iguales (Un caso Reciente en las Ciencias del Suelo)

 scientific-misconduct-pequena

Filadelfia, Congreso Mundial. Corría el año el año de 2006. En un meeting privado entraban los editores de las revistas de una gran editorial de revistas científicas. Pregunté a un español que ocurría. Se pretendía elevar una propuesta por un caso de mala conducta científica de una revista indexada y…. Ahí comenzó mi interés por el tema……

En el primer cuatrimestre de 2017 se ha producido un deplorable espectáculo en el seno de la comunidad de edafólogos. Un execrable cobarde, es decir cubierto por el sayo del anonimato, lanzó gravísimas acusaciones en contra de algunos colegas y editores de revistas por su “presunta” mala conducta científica. Tal ataque fue diseminado mediante a una lista de distribución que fue creciendo con el tiempo hasta incluir a centenares de investigadores. Pero esto no fue todo, ya que una afamada institución holandesa se unió a la ceremonia de la confusión desde una página Web institucional que leen muchos científicos del suelo.  Y así comenzó bochornoso espectáculo que da lugar a este post.

Y es que resulta que el anónimo que atacaba a unas revistas concretas y su editores, añadió mi blog, en lugar de la página web oficial con vistas a que se leyera una de las cartas de presentación que se publicitaron cuando comenzó el marketing para dar a conocer  uno de los nuevos y ya aludidos “Journals”. Gracias por la publicidad (…) y me acordaré del anónimo cobarde, ya que unirme al “cartel de los acusados” puede interpretarse que yo me encontraba en el bando de los criminales, a pesar de que no había ningún reproche hacia mi persona.  Varios detalles me hicieron sospechar el lobby o Cartel” concreto que se escondía detrás. Un día después del mensaje anónimo, una de las figuras más reconocidas en la escena actual de la edafología, se unió con entusiasmo al ataque, publicitando un estudio que había hecho en el que se alegaba que algo olía mal en un Journal. Y lo hizo desde un boletín de noticias de una comisión de la IUSS. Empero no juzgó el comportamiento del agresor anónimo mentado, que por cierto firmaba con un nombre y apellido que llevaban las mismas iniciales que la del edafólogo de postín, con el que desgraciadamente he tenido graves enfrentamientos a lo lardo de casi treinta años. Cabría preguntarle: ¿se puede difamar impunemente?. Ya sabemos, ¡difama que algo queda!.  

En consecuencia, indignado por la mención a este blog, pasé al ataque. Mis respuestas no gustaron nada de nada a parte de la cúpula institucional de la  comunidad de expertos en la ciencia del suelo, aunque finalmente entraron en razón y borraron los comentarios de la Institución que se había unido ¿por su cuenta? Al jolgorio del linchamiento, colgando también sus comentarios en un sitio Web de la IUSS.  Al perecer no habían pedido permiso a esta sociedad, según su máximo dirigente. Todo seguía oliendo muy mal.

Durante unas semanas las revistas acusadas analizaron las actividades de los miembros del “posible cartel” exculpando a la mayoría de ellos, aunque no a todos. De aquí se deduce, ineludiblemente, que el anónimo injurió a diversos colegas y ya sabemos “difama que algo queda”.   Muchos de ellos lo han pasado, injustamente, muy mal. Pero como era anónimo, el agresor  aún se estará riendo del injustificado sufrimiento de algunos de sus compañeros de profesión. Vista la suciedad de todo este affaire, que implicaba a muchos inocentes, y teniendo en cuenta que me comprometí a esa elevadísima instancia  a que no me haría eco de este desaguisado en este blog, no mostraré nombre alguno, ni de acusadores ni de acusados, ni a donde me llevaron las pesquisas al conocer la IP del el servidor desde el que el acusador fantasma lanzó sus improperios.

Se trata de hechos y actitudes  que han ocurrido en disciplinas afines y salpican a muchas revistas científicas. Hechos similares fueron denunciados en nuestra disciplina contra otra revista allá por 2005/2006, como comento en la entradilla de este post. Es decir, no  se trataba de ninguna novedad, con la salvedad del cobarde anonimato, ya que este ¿compañero?, de conocer su identidad, podría encontrarse ya encausado por los tribunales ordinarios de justicia en varios países. 

El vocablo “cartel”, generalmente asociado a las drogas, no es un palabro que introduzco caprichosamente en este contexto, sino que lo hizo el cobarde fantasma acusador. No creo que haga falta que os explique su significado, aunque en este y otros casos, emplear cartel o lobby, no deja de ser cuestión de matices. Los lobbis no son necesariamente legales (y a menudo, encubiertos bajo actividades no delictivas o de mala conducta, existen otras que sí lo son). Se trata de juegos de palabras, como el de “subjetivo” versus “juicio experto”, según se desee desacreditar o alabar la figura de los redactores de un documento.

Entendían el anónimo impresentable,así como el colega de postín, que entre ciertas revistas se daba un ciertoconchabeode tal modo que referenciaban profusamente los artículos de las publicaciones “amigas” elevando así el factor de impacto de sus productos editoriales y el CV de los autores ¿indebidamente? citados. Y alguna cabeza cayó, justa o injustamente. Ahora bien, en más de tres ocasiones, los editores de tres revistas en los que se estaban revisando mis publicaciones, mediante ese proceso al que denominamos revisión por pares o ¿iguales?, también me habían incitado a referenciar más artículos de las mismas. Por lo tanto, nada nuevo bajo el sol. ¡Se trata de algo que viene siendo habitual en el mundo de la ciencia con el beneplácito de la comunidad, nos guste o no!. ¿Quizás la cantidad de ese tipo de referencias bibliográficas sugeridas, que no impuestas era excesiva?. ¿Quizás el estilo de la presión?. ¡Quizás!, Francamente lo desconozco.  Casi nadie lo duda, aunque pocas veces se diga públicamente: la batalla de las revistas indexadas por subir su factor de impacto y la de los propios científicos en sus luchas personales por no sucumbir a la draconiana política de “publica o perece”, induce a que numerosos compañeros se aproximen a líneas rojas que no debieran traspasarse jamás. No obstante si la propia comunidad científica no explicita unos límites claros y precisos que no debieran transgredirse, termina haciéndonos a todos un flaco favor. Nos hace falta un manual de conducta ética, que contemple tanto a los investigadores, como a los revisores y los propios editores. Y tal manual debiera ser muy explícito, ya que cada cual interpreta los textos y cifras como les conviene, algo consustancial al hecho de ser humanos. Pero no es así, por desgracia. Algo difícil de entender. Una gran parte de los documentos sobre recomendaciones para evitar la  mala conducta científica se ofuscan en los fraudes científicos de los autores, pero soslayando la mención de casi todo lo que afecta a revisores y editores, cuando son tres piezas igualmente importantes, y por lo tanto motivo de ser éticamente juzgadas  por igual. El embrión del “publica o perece” nació ya defectuoso, por cuanto no se puede ser juez y parte a la vez, como ocurre a los editores. Y es aquí en donde nuestras autoridades se lavan las manos en prácticamente todas les disciplinas científicas.  Ni líneas rojas explicitas ni un análisis crítico de la conducta de revisores y editores. Algo falla, si dos de estos tres elementos son eximidos de cualquier acusación por falta de legislación o intereses ocultos. No abordaré el tema en este post.

No obstante, en mi opinión, lo más lamentable de todo este maloliente affaire, deviene en que existen diversas actividades que, “a mi modo de ver” son igualmente execrables y que afectan a otras revistas edafológicas de prestigio, como en cualquier disciplina. Empero son ignoradas ¿Porque?. 

Aun suponiendo  que el anónimo y el edafólogo de campanillas que le avaló implícitamente utilizaron los mismos argumentos, centrándose en el exceso de citaciones (digamos que cruzadas entre las revistas en las cuales los colegas acusados desempeñaban distintos aunque importantes roles editoriales), reitero que existen otras líneas rojas que el affaire no abordaba y que afectaban al edafólogo de campanillas. El aludido oráculo de la ciencia que refrendaba las opiniones del acusador anónimo ha llegado a publicar hasta ocho artículos en un año en la revista en la que desempeñaba el cargo de editor jefe y otros cuatro en su revista hermana, de edición más reciente. Por lo tanto, se lo hice saber públicamente. Por pura táctica defensiva,  él se agarró al protocolo legal  que las revistas utilizan en estos casos para defenderse. Todos podéis leer tales argumentos en cualquiera de ellas, a los que se denominan  “conflicto de intereses”. Si eres editor de una revista y envías un documento a la misma para que sea avaluado,  efectivamente deben seguirse un conjunto de normas. Ahora bien, ese es el protocolo, ¿Quién lo monitoriza? ¿Quién juzga si ha sido realizados siguiendo unos cánones éticos impolutos?.  Como dice el refrán uno además de ser honrado, debe parecerlo ante los demás: el público o más concretamente en nuestro caso los lectores.  Y así, aunque todo el proceso hubiera sido legal el resultado público del edafólogo de campanillas daba lugar a sospechas razonables, ¿O no?. Pero si en la misma revista se publican además muchos más artículos de aquellos que te siguen en tu línea de investigación, en comparación con los que se publican de otras temáticas, es decir de los integrantes de su lobby……. el tema también me huele mal. Eso sí, van dejando huellas “imborrables” cuando uno analiza no solo los contenidos de los papers, sino la proporción relativa que son publicados, el número de ellos en que firmaron juntos con anterioridad con otros miembros del Cartel, ¡perdón! Lobby (en que estaría pensando), y un largo etc. generalmente no analizamos “científicamente” la información indirecta que ofrecen estas revistas, pero no resulta difícil extraer conclusiones, muchas de las cuales darán lugar a más y más sospechas.  Yo ya he comenzado a hacerlo.

Para que me entendáis todos, imaginaros que el jefe supremo de la editorial, de una empresa de publicaciones, envía uno de sus productos (artículos, libros, etc.) para que sea valorado por el staff que el mismo dirige. ¿Cuántos de sus colegas subordinados o de menor rango lo rechazaría por temor a ser degollados? Se mire por donde se mire, tal metáfora resulta ser válida.

Y lo más lamentable de todo, porque existe hay mucha “diversidad” de “potenciales” malas conductas científicas, estriba en que se trata de un caso más, con independencia de la disciplina de la que hablemos. Ya hemos analizado del tema con profusión, especialmente entre 2005 y 2009, siendo estos incluidos en nuestra categoría fraude y mala praxis científica. 

Resulta rotundamente falso que la revisión por iguales sea una garantía de objetividad en los procesos de evaluación. Hay quien dicen defender la ciencia negando los múltiples casos detectados de potenciales mlas praxis, convirtiéndose en parte del problema, que no de la solución. Estamos los que pensamos que la mejor forma de luchar contra tal lacra estriba en denunciar los hechos de los que tenemos constancia. Ahora bien, los “sacerdotes de los lobbies”… perdón, de la ciencia (¡vaya día llevo!) nos reprochan que lo que realmente somos es unos resentidos, que lo único que pretendemos es destruir la imagen que los ciudadanos “padecen” de esa cosa a la que llamamos ciencia. Sin embargo luego resultan ser más que responsables de lo que actualmente sucede, y no me refiero en este caso a los acusados, sino a los acusadores, que no dejan de ser un cartel ya establecido que no desea la competencia de otros que puedan ir surgiendo. Iremos viendo también en post sucesivos de que la xenofobia emergente en Europa también ha desempeñado en papel nada despreciable

Y acabo reiterando que…..

Los científicos somos seres humanos, por lo que como en cualquier colectivo, ante la presión y competitividad exacerbada, algunos/muchos luchan por su supervivencia, por las buenas o por las malas.  Ante este escenario, hablar de objetividad deviene en un argumento patético y tanto más cuando la “objetividad pura no existe”.

Y resulta más que lamentable que un lobby travistiéndose de inocente ataque a otro colectivo acusándole de ser igual que ellos, sea cierto o no.

Juan José Ibáñez

Etiquetas: , ,

La Otra Cara de la Moneda en los Estudios de Geodiversidad (Geodiversidad como Hipótesis Nula de los Estudios de Biodiversidad)

geodiversidadblog 

Una imagen de la geodiversidad y sus componentes: Fuente: Juan José Ibáñez

Como ya hemos comentado en los post previos de esta “miniserie” (ver ítems relacionados abajo), intentamos relatar el estado del arte en lo concerniente al análisis de la geodiversidad y la preservación del patrimonio geológico. Ya mostramos que las investigaciones sobre la diversidad biológica surgieron con dos propósitos totalmente diferentes, aunque íntimamente relacionados: (i) detectar los patrones espacio-temporales de los ecosistemas y en especial como se ensamblan las especies en su seno y (ii) elaborar y aplicar aquellos criterios y bagajes de conocimientos con vistas a la preservación del patrimonio biológico. De hecho, las indagaciones sobre el primer ítem fueron en gran medida el punto de partida del segundo.   Muy por el contrario, en materia de geodiversidad, la mayoría de los expertos se han volcado sobre el segundo soslayando palmariamente el primero. Y al hacerlo se ha perdido (al menos hasta la fecha) una gran oportunidad de penetrar y divulgar sus hallazgos en otras disciplinas afines, así como consolidar los criterios científicamente más rigurosos en los esfuerzo de preservación del patrimonio geológico. También os explicamos como un compomponente de la geodiversidad, la edafodiversidad, inició su andadura con anterioridad a todos los restantes, partiendo de la filosofía alternativa, es decir la señalada en el ítem (i), e incluso en algunos artículos se estudiaban cuantitativamente, al margen de la diversidad de tipos de suelos, los de litología y geomorfología. Sin embargo, la mayor parte de los estudiosos soslayaron tales aportaciones por razones difíciles de entender, ya que una disciplina escasamente formalizada tan solo puede progresar si se transforma en otra de carácter más riguroso, en la que las matemáticas deben atesorar un papel capital. En nuestra categoría “diversidad, complejidad y fractales” os hemos mostrado numerosas evidencias de que, al menos en gran medida, los patrones espaciales de los suelos en el paisaje se asemejan asombrosamente a los detectados durante décadas en las investigaciones sobre biodiversidad, por asombroso que parezca. Dado que los ecólogos aplicados al análisis de la biodiversidad atribuyen las estructuras matemáticas observadas a causas biológicas, se encuentran con la refutación empírica de que si ocurre lo mismo cuando estudiamos los tipos de suelos, tendrán que demostrar, de alguna forma, porqué sus descubrimientos dan cuenta de lo que ocurre en el mundo vivo, pero no son válidos para el abiótico o inerte, es decir refutar las evidencias que los investigadores que trabajan en edafodiversidad han constatado en numerosas ocasiones. Y dudo que puedan. No se encuentran preparados para ello.  Pero antes de continuar, volvamos a hacernos una pregunta trivial: ¿A qué patrones se ajusta la distribución espacial en el paisaje de geología, geomorfología y suelos?. No existen respuestas claras debido a que casi ningún investigador del ámbito de la geodiversidad se ha hecho la pregunta, con las salvedades aludidas.

Vuelvo a reiterar que los edafológos, en varios artículos, han detectado indicios de que las formas del terreno y la litología parecen seguir leyes semejantes a las halladas en los análisis de biodiversidad y edafodiversidad, pero son escasos; aún faltan evidencias más numerosas con vistas a retar a los ecólogos con el arsenal empírico adecuado. Este tipo de debates en ciencia suelen ser sumamente fructíferos, ya que obligan a los investigadores de otras disciplinas a tener siempre presente los estudios de aquellos que cuestionan sus ideas e hipótesis (a menudo equívocamente denominadas teorías). Así por ejemplo, si los ecosistemas, suelos, modelados geomorfológicos y litologías fueran conformes a las mismas (o una gran parte)  regularidades matemáticas, cabría pensar en la existencia de una teoría unificada de las diversidades cuya razón de ser sería necesario investigar y comprender. A la hora de detectar un patrón espacial y/o temporal en los estudios de biodiversidad, los ecólogos suelen asumir que la hipótesis nula  deviene en la ausencia de patrón alguno, es decir que no existe ninguna regularidad matemática semejante en otros recursos naturales, conjetura sobradamente refutada en el ámbito de la edafodiversidad y posiblemente también en geodiversidad, aunque permanece por demostrarse.   Por lo tanto, de acuerdo a los cánones de la ciencia, deberían estar obligados a abandonar su hipótesis nula y constatar que existen patrones de la biodiversidad que no pueden hallarse en el estudio, “con las mismas herramientas”, de los ítems que aborda la geodiversidad. ¿Por qué ocurren este tipo de actitudes en ciencia?.

Veámoslo……..

(más…)

Etiquetas: , , ,

Principios Universales de los microbiomas animales y rizosferas vegetales: Salud, Alimentación y Sistema Inmune

microbioma-intestnal-rizosfera

Superficie rizosférica (imagen superior) y superficie intestinal (imagen inferior). Fuente Google imágenes

 Salud, alimentación y sistema inmune se encuentran relacionados, tanto en los animales como en los vegetales. Y aunque ustedes no se lo terminen de creer, existen demasiadas semejanzas como para pasarlas por alto. Parte de las defensas contra los microorganismos patógenos se encuentran en el seno de los organismos pluricelulares, mientras que la otra en su exterior. ¡Mejor dos barreras defensivas que una! ¿verdad?. Tal aserto lo dicta hasta la estrategia militar.

 Empero mientras en las plantas todo apunta a que su microbioma se encuentra mayoritariamente en la barrera exterior, es decir en contacto con su entorno, al que denominamos rizosferas (comunidad de seres vivos que rodean a las raíces), en los animales superiores aumenta considerablemente en el interior (principalmente en el  sistema bucal-digestivo y defensas de otras cavidades que nos conectan con el universo externo).

 Lo mismo ocurre con la alimentación y la absorción de los nutrientes que con nuestro sistema inmune. En las plantas se demanda una superficie exploratoria del suelo enorme con vistas a buscar los nutrientes y oligoelementos esenciales, por lo que las raíces exploran enormes extensiones del medio poroso heterogéneo en donde habitan, es decir el suelo. Por el contrario, en los animales supriores, como los seres humanos, ingerimos el alimento hacia nuestro aparato digestivo, es decir, extraemos los “nutrimentos” en el interior. Debido a que nuestros cuerpos no son elásticos, incrementar  la superficie de contacto demanda empaquetar mejor las superficies, por lo que tanto nuestros intestinos, aunque también cerebros, etc., se pliegan para mantener tal espacio en el menor volumen posible. Y así nuestros intestinos se encuentran repletos de rugosidades para aumentar su  superficie efectiva, como las plantas.

 De cualquier modo, en ambos casos, son los microrganismos que albergamos ya sea fuera (rizosferas) como en el seno de los cuerpos (microbiomas intestinales), resultan ser  los ingenieros imprescindibles para llevar a cabo toda la tarea, ya hablemos de vegetales o animales. Si tal ecosistema funciona mal, tanto unos como otros enfermarán, de uno u otro modo. Sin tales pequeños bichitos, los seres superiores moriríamos.   Por lo tanto, podemos considerarnos como Individuos y Ecosistemas o Individuos-Ecosistemas, aunque desde otros puntos de vista también convenga a veces conceptualizar a los ecosistemas como organismos individuales. Pues bien, como “individuos-ecosistemas”, si las otras especies del ecosistema se ven perturbadas, se suele perjudicar al conjunto. En consecuencia, no os extrañe la noticia que os mostramos hoy abajo y que no deja de ser más que un botón de muestra, ya que como se ha demostrado, ¡somos lo que comemos!: Los microbios de tu estómago afectan a tu salud mental. El problema estriba en que la sociedad industrial produce e menudo alimentos de mala calidad, y con harta frecuencia contaminados, lo cual daña el microbioma intestinal. Empero lo mismo ocurre a las plantas, por el exceso de fertilización, plaguicidas, pesticidas, la impenitente manía de los biotecnólogos de tocarles los genes, etc. Como ya os comente en otra ocasión sobre el debate de los transgénicos, han sido ya dos los expertos/as que, sin pronunciarse a favor ni en contra de estos productos me comentaron personalmente  que podían atestiguar que las rizosferas de las especies vegetales modificadas genéticamente cambiaban radicalmente la composición de las especies que conforman sus microbiomas rizosféricos respecto a las no transgénicas de las que partieron. ¡Mal asunto!. No sabemos mucho del metabolismo humano. Ahora bien, día a día aumentan los es estudios y evidencias acerca de que muchas enfermedades humanas se encuentran asociadas, a modificaciones de los microbios de los intestinos (o a la pérdida de la capacidad de absorción de las paredes de nuestros aparatos digestivos). Y en este punto considero que es una gran noticia que comencemos a reconocer que nuestra salud depende no solo de nuestro mortal cuerpo humano, sino también, de los ¡socios ecosistémicos! que colaboran en su salubridad. Lo mismo ocurre a las plantas cuando no se las nutre adecuadamente, como demuestra esa disciplina a la que denominamos nutrición vegetal. Personalmente considero que existen al menos algunos principios universales en lo que respecta a la salud y nutrición de plantas y animales que debían ser identificados, estudiados y catalogados.

 Hoy nos venden hermosos y enormes frutos (por ejemplo) con tamaños descomunales respecto a los que utilizábamos para alimentarnos décadas atrás. No dejemos que nos estafen: “las apariencias engañan”. Ni saben igual, ni contienen los mismos nutrientes y oligoelementos, e incluso pueden estar contaminados con hormonas y otras “delicatesen”, para que nos “entren por los ojos” y los adquiramos. De aquí de nuevo que abundemos en nuestro blog  a cerca de las bondades de los alimentos “genuinamente ecológicos”.  Pero vayamos al otro lado del espectro.

 Sabemos que la obesidad comienza a ser un gran peligro para la humanidad,  que en parte oscila entre el sobrepeso y la desnutrición famélica. Sin embargo se ha demostrado que las dietas hipocalóricas hacen menos daño que el exceso de calorías. Son muchos los ciudadanos que prueban dietas de adelgazamiento tremendamente dráconianas, pasando de unas a otras, rápidamente, si no funcionan como esperan. Pero si una es rica en hidratos, otra en grasas y otra en verduras, lo que puede ocurrir es que el microbioma intestinal  ”se vuelva loco”, es decir se resienta o dañe seriamente, aspecto sobre el que no he visto demasiados estudios. Una cuestión es entender que adelgazar muy rápidamente no suele ser positivo y otra bien distinta comprender como los cambios bruscos de dieta pueden afectar al susodicho microbioma y como corolario a nuestro organismo. Más aún, se nos venden ciertas prácticas quirúrgicas gastrointestinales al objeto de reducir la absorción de nutrientes, como la denominada  cirugía de acortamiento intestinal, entre otras, que ineludiblemente son desaconsejables, a no ser que la obesidad sea producida por otra enfermedad aun peor. Se trataría de una práctica equivalente a la de cortar parte de las raíces (y sus rizosferas) al objeto de que vegetal “engorde menos”. Sin embargo ni las rizosferas ni nuestros biomas son homogéneos a lo largo de toda su extensión superficial, estando repletos de micro-hábitats con sus respectivos micro-ecosistemas asociados, especializados en realizar diferentes funciones que aun conocemos mal o desconocemos por completo. Actuar sin entender los efectos resultantes de nuestras acciones resulta ser una actividad muy peligrosa.

 Terminaremos señalando que con nuestros sistemas inmunes ocurre lo mismo, siendo estos microbiomas y rizosferas parte de los mismos. ¿Hasta qué punto la mentada “perturbación transgénica” de las plantas las hace más susceptibles o vulnerables a ciertas enfermedades que con anterioridad apenas les afectaban?. ¿Hasta qué punto las afectan en la eficiencia de la asimilación de nutrientes?.

Se trata de temas no excesivamente abordados por la ciencia contemporánea, pero que, en mi opinión, necesita que se les preste una mayor atención. Os muestro abajo ciertos post relacionados con el tema, la noticia aludida y el párrafo de una tesis doctoral que nos hace ver la importancia de la superficie de nuestros apartados digestivos a la hora de absorber nutrientes, que no deja de ser exactamente el mismo que la ampliación de la superficie que pueden explorar las plantas asociándose con esa parte de la rizosfera a la que denominamos micorrizas.

Lo dicho, existen principios posiblemente universales que nos ayudarían a comprender mejor o a modificar el marco conceptual del que partimos hoy en día.

Juan José Ibáñez

(más…)

Etiquetas: , , , , , , ,

Patrimonio Geológico: El diseño Formal de Espacios Protegidos

tepuyes

Los inigualables paisajes de los tepuyes del escudo guayanés: Colaje Google imágenes

Ya hablamos en post anteriores del concepto de geodiversidad, así como de las posibles estrategias y problemas para su cuantificación. Hoy explicaremos las posibles estrategias formales con vistas a su preservación. Son muchas las perspectivas desde las que se puede analizar el patrimonio geológico, mientras que cada una de ellas ofrecerá objetivos distintos y resultados disparesA falta de criterios formales consensuados, ciertas administraciones parecen haber optado por ir seleccionando enclaves mediante el juicio de los expertos. De este modo, algunos geo-sitios son elegidos por su valor geomorfológico, otros por sus tesoros paleontológicos, y así un largo etc.  Tal planteamiento carece de rigor científico, estando sujeto a subjetivismos, en función de las preferencias de quien toman las decisiones. Como ya comentamos en los post precedentes, los ecólogos han trabajado sobre estos temas durante décadas, si bien tampoco ha llegado a un consenso universal. Sin embargo, varias propuestas han dado lugar a formalizaciones dignas de ser consideradas por los estudiosos de la geodiversidad, las cuales exponemos a continuación.

Básicamente, a la hora de diseñar redes de reservas que den cuenta de la diversidad de un territorio, pueden agruparse las propuestas en tres familias o categorías: (i) “puntos calientes de riqueza”, (ii) “red de endemismos” y (iii) “diseños de complementariedad”.  Si cabe añadir que, en un mundo superpoblado y repleto de conflictos respecto al uso y tenencia de las tierras, siempre se intenta preservar el mayor número de estructuras de interés en el menor espacio posible, es decir ,maximizar la eficiencia con el mínimo espacio. Personalmente la UE me contrató a finales de los 90 del siglo XX, para elaborar un informe respecto al posible diseño a escala europea de una red de reservas de suelos. Yo entregué el informe pero la iniciativa no tuvo éxito, por cuanto la propuesta Directiva Europea de Protección de Suelos no fue aceptada. Pero vayamos al meollo del asunto.

  Los “puntos calientes de riqueza” tienen como objeto seleccionar las áreas en función de la variedad que alberguen de los objetos a preservar, de tal modo que los espacios geográficos más diversos serán finalmente los elegidos. La principal crítica que ha recibido esta aproximación estriba en que tal procedimiento no garantiza la preservación de taxones/especies de gran valor, como por ejemplo especies endémicas u objetos singulares, en pro de la inclusión de otras muy banales.

La “red de endemismos”, por el contrario, prioriza la preservación de los objetos más singulares e idiosincráticos. Esta aproximación ha sido criticada por soslayar  a menudo objetos representativos de la región geográfica estudiada,  incluyendo otros cuya idiosincrasia soslaya la conservación de aquellos que generan la “personalidad” de la zona a preservar.

Finalmente, “diseños de complementariedad” se basan en algoritmos que buscan maximizar el número de objetos a preservar en el mínimo espacio, de tal manera que se priorizan matemáticamente un número de alternativas. De este modo, los expertos supervisarán las más idóneas, “a su criterio”. Si la elegida resulta ser inviable en la práctica o soslaya elementos que son considerados indispensables, se elimina y se pasa a la siguiente alternativa, hasta dar finalmente  con la más diversa y que menos conflictos genere.   

A título personal, yo soy partidario de la tercera alternativa, por cuanto preservar la singularidad en detrimento de la representatividad o viceversa, merman uno u otro lado del espectro de intereses.  Los objetos singulares, obviamente llaman la atención y muchos de ellos deben ser motivo de conservación. Ahora bien, conservar los mejores paisajes que caracterizan a un determinado espacio geográfico, resulta esencial. Por ejemplo, estos últimos permiten la elección de georutas en donde se puede enseñar al ciudadano y educar a los alumnos a cerca de los aspectos esenciales que representan la estructura y procesos del territorio. Del mismo modo, lo que es singular en un espacio geográfico, puede ser casi banal en otros, más o menos cercanos.

No obstante, existe algún escollo que añadimos los seres humanos a la hora de tomar decisiones a cerca de que debemos preservar y que no, recayendo en las propias administraciones. Con el fin de intentar explicarme mejor, permitirme que utilice un ejemplo fácilmente extrapolable a la mayoría de los casos. Supongamos que deseamos preservar el patrimonio geográfico de un Continente, en el cual  los gobernantes de los Estados que lo conforman han llegado a un acuerdo previo e implementado un programa con tal fin. Un panel de expertos cualificados deberá seleccionar los enclaves. Resulta fácil de entender que deben seleccionarse los objetos de mayor calidad, singularidad y representatividad. A la hora de elegir por ejemplo estructuras volcánicas por si variedad de rocas, tipos de vulcanismo etc.,  lo deseable es fijarse en las regiones en donde el “entramado volcánico ocupe mayores extensiones y alberge más variedad de formas y procesos, ya que, seguramente, nos topemos con menos conflictos por el uso de las tierra.  Sin embargo, en los Estados en donde tal variedad de modelado, rocas, minerales etc. sean muy raros, sus gobiernos desearían preservar formas que por ser menores son allí muy singulares. ¿Qué hacer?. Simplemente apelar al principio de subsidiariedad. A nivel continental no puede atenderse ciertos tipos de solicitudes/deseos. Se escoge los mejor posible y punto, siendo el consorcio de países (por ejemplo la Unión Europea –UE- en este continente) quien sufragará el proyecto. Ahora bien, tan hecho no impide que cada Estado, tenga un plan propio que debe ser conforme con el continental, aunque añadiendo otros geositios que no han tenido cabida en la red de la mancomunidad de países.

Por ejemplo…….

 Por ejemplo, en la España Peninsular, Portugal o Grecia, los modelados glaciares son escasos, de pequeñas dimensiones, no bien desarrollados y en general poco vistosos. Es lógico y razonable que la UE seleccione los ejemplos monumentales que acaecen en los Alpes y otras grandes cadenas montañosas, soslayando lo mediterráneo. Empero algunos de los gobiernos mentados desearían preservar algunos de los mejores ejemplos glaciares que atesoran, generalmente vestigios de épocas más frías.   Por lo tanto, también resulta razonable, que con su propio plan y fondos nacionales implemente enclaves adicionales patrios. Ahora bien, puede darse el caso de que algunos países en los que las administraciones regionales (llamémosle “federales” en el sentido más amplio del término) atesoran un gran poder de decisión decidan que sus conciudadanos disfruten de geoparques variados, de gran interés científico y paisajísticamente vistosos. Pues bien, si la ley les otorga las potestades necesarias y disponen de fondos, pueden actuar de igual forma que los Estados frente al continente. Y así el continente atesoraría diversos planes unos anidados en el seno de otros al modo de las muñecas rusas en el cual la de mayor disensión resulta ser el continente. En cualquier caso, lo deseable sería que los procedimientos de selección fueran idénticos o como mínimo compatibles, de tal modo, que a la hora de hablar y valorar sobre estos temas, lo hagamos con un “lenguaje en común”.  De no ser así al final siempre surgen conflictos y no se optimiza el esfuerzo.

Eso sí, siempre tendremos que tener en cuenta los problemas derivados de la ambigüedad del concepto de geodiversidad y la dificultad de su cuantificación, como ya expusimos en los dos post precedentes de los que a continuación ofrecemos los enlaces.  

Para finalizar señalémonos el casi siempre ineludible e indeseable  problema del factor humano/experto. Cuando elaboré el informe sobre el diseño paneuropeo de reservas naturales de suelos, se abordó un único recurso y usando clasificaciones universales. Empero en este caso, mucho más sencillo, que el más variado y ambiguo de la geodiversidad también surgían problemas colaterales, como el de los paleosuelos y más aun de los enterrados o incluidos en el seno de secuencias estratigráficas. Obviamente, si se lograra algún día implementar una iniciativa de este calibre a nivel continental para el conjunto de la geodiversidad, surgirían muchos más conflictos y uno de ellos deviene en que cada experto en una materia tiende a pensar que sus objetos de estudio tienden a tener más interés que los que analizan otros, entrando ineludiblemente en disputas.

Del mismo modo, por la propia falta de recursos y los aludidos conflictos por el uso de la tierra, nunca se logrará preservar todo lo deseable y menos aun que satisfaga a todos. El  principio de subsidiariedad puede ayudar a resolver este tipo de situaciones. No onstante, como somos egoístas por naturaleza, muchos expertos desearán que se hagan diseños e implementen programas Paneuropeos (o Panamericanos) independientes para cada uno de los objetos de estudio considerados (por ejemplo: modelados, suelos, minerales, fósiles etc.),  lo cual será inviable tanto por la falta de fondos para financiarlos, como por el hecho de que en los territorios muy poblados tal actuación conllevaría a que habría que preservar enormes extensiones de terreno que se secuestrarían de otros usos, algo que las administraciones, lógicamente, rechazarían. Lo actitud más razonable,  en estos casos, estribaría en partir de los espacios que ya son conservados por otras figuras de conservación (como por ejemplo la Red Natura bajo la directiva Hábitat de la UE que conciernen a la naturaleza viva), examinar minuciosamente lo que contienen respecto a los nuevos objetos a preservar, para a la postre añadir los mínimos imprescindibles, que de hecho podrían ser ya demasiados. La realidad siempre trunca nuestras expectativas, pero también la unión hace la fuerza

Juan José Ibáñez

 Post Previos relacionados con el tema

 Continuará…………. 

 Geodiversidad Según Wikipedia

La geodiversidad expresa la variedad geológica de una región, teniendo en cuenta elementos tales como estructuras sedimentarias o tectónicas, materiales, como rocasfósiles o suelos, e incluyendo los rasgos geomorfológicos del relieve y los recursos naturales energéticos e hídricos. Su magnitud depende de la frecuencia y distribución de estos elementos y del registro de la historia geológica regional.1 2

La escuela anglosajona sigue la definición de geodiversidad de Gray, que separa la geomorfología y la edafología de la geología,1 y que la define como «el rango natural (diversidad) de características geológicas (rocas, minerales y fósiles), geomorfológicas (formas del terreno y procesos) y suelos. Incluye sus asociaciones, relaciones, propiedades, interpretaciones y sistemas». La definición de geodiversidad no incluye el paisajismo, las construcciones en cemento u otras influencias humanas significativas.3

La geodiversidad de una zona es el reflejo de su historia geológica, el resultado de millones de años de procesos y acontecimientos geológicos,2 tales como sedimentación,deformación,tectónica, plutonismo,metamorfismovulcanismotransgresiones y regresiones marinas, diagénesiserosión, etc. que quedan registrados físicamente en las rocas.

La geodiversidad puede ser cuantificada, pues está compuesta de elementos geológicos, que se muestran en afloramientos o formas del relieve con límites finitos, medibles, permitiendo estimar su frecuencia, distribución y hacer comparaciones entre regiones diferentes.1 4

Un tema asociado y que ha sido motivo de estudio es la característica variable de la geografía en un abanico de elementos diversos. Diversos geógrafos tales como Friedich Ratzel y Vidal de la Blache han hecho notar, como las acciones del hombre alteran el paisaje

Ver también: Patrimonio natural

Referencias

Saltar a:a b c Carcavilla, L.; Durán, J. J. y López-Martínez, J. (2008). «Geodiversidad: concepto y relación con el patrimonio geológico». Geo-Temas10: 1299-1303

Saltar a:a b «Geodiversidad». Instituto Geológico y Minero. Consultado el 2 de julio de 2015.

Volver arriba Gray, M. (2004) Geodiversity: valuing and conserving abiotic nature. John Wiley & Sons Ltd, Chichester

Volver arriba Benito-Calvo, A.; Pérez-González, A.; Magri, O. y Meza, P. (2009) «Assessing regional geodiversity: the Iberian Peninsula». Earth Surface Processes and Landforms34: 1433–1445.

Geodiversity segun la Wikipedi Inglesa

Geodiversity is the variety of earth materials, forms and processes that constitute and shape the Earth, either the whole or a specific part of it. Relevant materials include mineralsrockssedimentsfossils,soils and water. Forms may  comprise foldsfaultslandforms and other expressions of morphology or relations between units of earth material. Any natural process that continues to act upon, maintain or modify either material or form (for example tectonicssediment transportpedogenesis) represents another aspect of geodiversity. However geodiversity is not normally defined to include the likes of landscaping, concrete or other significant human influence

Gray, M. 2004, 2nd edition 2013:. Geodiversity: Valuing and Conserving Abiotic Nature. John Wiley & Sons Ltd, Chichester

Jump up^ Peppoloni S. and Di Capua G. (2012), “Geoethics and geological culture: awareness, responsibility and challenges“. Annals of Geophysics, 55, 3, 335-341. doi: 10.4401/ag-6099.

Overview

Geodiversity is neither homogeneously distributed nor studied across the planet. The identification of geodiversity hotspots (e.g. the islands of Great Britain and Tasmania) may be indicative not simply of the distribution of geodiversity but also of the status of geoconservation initiatives. In this regard it is worth noting that the biodiversity of an ecosystem stems at least in part from its underlying geology.[1] With the majority of biological species remaining undescribed the classification and quantification of geodiversity is not an abstract exercise in geotaxonomy but a necessary part of mature nature conservation efforts, which also requires a geoethical approach.[2]

Etiquetas: , ,

¿Afectará el calentamiento climático de forma similar a los suelos y la vegetación?

una-violeta-recogiendo-violetas

Una Violeta recogiendo Violetas. Los ramitos de Violetas son un clásico de la cultura tradicional madrileña. Con diferencia el mejor contenido de este post. Febrero 2017 Madrid. Foto: Juanjo Ibáñez

 Cuando lee uno noticias como la de hoy  (Future climate change will affect plants and soil differently), en una revista de la categoría de Nature, se pregunta si  una buena parte de los investigadores implicados saben lo que realmente es un suelo, ya que parece que no. ¡Ni idea! No he leído el texto original completo, empero si alguien se ha atrevido a leerse los post de esta bitácora sobre geografía de suelos, comprenderá que los resultados son obvios, triviales, mientras que las conclusiones expuestas ponen los “pelos de punta”. Yo casi vomito, lamento decirlo, pero es así.  Trabajos hechos para engrosar los CV, ya que en lo que respecta al progreso de la ciencia ¡nada de nada!. Lo único que ha avanzado en los últimos años en la materia sobre la que versa la nota de prensa, es la gran suma dinero dispendiado con la moderna tecnología. Las Nuevas botellas cuestan más que el vino viejo que contienen. Del mismo modo, lo que ha retrocedido dramáticamente resulta ser el conocimiento de los denominados expertos en materia de cambio climático y suelos. Y cuando se es ignorante se espetan preguntas estúpidas. Todo lo dicho en “Nature Reports”, o al menos en la nota de prensa debe tirarse a la basura (que además resulta ser muy confusa y confundente: contrastar con el resumen de la publicación científica), por cuanto es tóxica pra los lectores habituales de esta humilde bitácora. Hablaremos del efecto de un calentamiento climático y/o sequia sobre la vegetación y suelos en un gradiente climático del continente europeo.

 Pero aclaremos antes de todo, que resulta imperativo que los autores de los artículos exijan a los periodistas el manuscrito previo a su publicación, como lo hago yo, pues de no hacerlo son responsables tanto unos como otros. Pero en este mundo en donde la imagen vale más que el contenido…. La auto-complacencia por salir en la foto de los medios de comunicación, deviene en uno de los peores enemigos del pensamiento crítico que a los científicos nos presupone (pura leyenda urbana, al parecer).

 En primer lugar, comparar como responderán dos recursos naturales tan dispares como suelos y vegetación, aun que unos influyan en los otros, resulta absurdo. ¿Cómo se comparan dos estructuras tan distintas?.

 Abajo he traducido el texto en inglés mediante el traductor google, sin esmerarme lo más mínimo, ya que con los dedos de una mano me tapaba la nariz, de puro asco. Como veréis abajo una de las autores del estudio, nos habla de suelos encharcados y con formación de turba. Hablamos pues, ya sea de Gleysoles, ya de Histosoles. Por el contrario en el gradiente estudiado por los firmantes del artículo nos informan de suelos “secos” (¿?). En las zonas más áridas de este continente, como en los demás, dominan los Calcisoles, Gypsisoles, Solonchaks y otros edafotaxa que podéis ver en el siguiente post: Paisajes con Suelos Desérticos en Europa. Hablamos de dos mundos distintos desde cualquier punto de vista “racional”.

 La mayoría de los microrganismos unicelulares y pluricelulares (nematodos, colémbolos, etc., etc.) que habitan en el msuelo son acuáticos (aunque la tierra nos parezca bastante seca), por lo que si no hay agua desaparecen o pasan a formas latentes con diversas estrategias hasta que les rocíe el oro azul, y su actividad renazca, como florecen las flores. Del mismo modo, la temperatura del suelo disminuye rápidamente en profundidad, amortiguándose severamente, en contraste a las fluctuaciones que padece el mundo aéreo, tanto a lo largo del día, como de un ciclo anual. Confundir sequía con aumento de temperaturas se me antoja otro dislate desde un punto de vista científico. Sin embargo, el exceso de agua (anegación, encharcamiento) es tan dañino como su carencia. En otras palabras, la aridez resulta ser tan dañina como la paludificación (encharcamiento y acumulación de carbono) en el medio edáfico. Si en condiciones de sequedad extrema el ecosistema suelo casi paraliza su actividad,  siendo la materia orgánica escasísima, debido a la también pobre  biomasa vegetal,  lo mismo ocurre en los suelos encharcados de agua, si bien allí la materia orgánica no se descompone y como corolario se acumula. Por lo tanto en los de Gleysoles, e Histosoles del norte de Europa el descenso de la capa freática, permite la existencia de un suelo aireado y con humedad, favoreciendo el metabolismo biosférico (por ejemplo, la productividad primeria de la vegetación), es decir sacando al ecosistema suelo de su letargo, y facilitando pues la descomposición de la materia orgánica allí acumulada. Por el contrario, conforme el clima se hace más seco,  la falta de agua o una sequía prolongada, frenera la producción de la biomasa aérea, dando lugar a una ralentización extrema en la actividad biológica del suelo, tanto por falta de alimento, como de agua. Así pues, ya sean sequías prolongadas o un incremento de aridez, mejorarán la producción de los ecosistemas encharcados (que no húmedos) y una drástica reducción en los “secos”. Ya os expusimos diversos mapas y proporcionado abundante información sobre todos los tipos de suelos en Europa. En nuestras categorías (i) Taxonomías y Clasificaciones; (ii) Geografía de Suelos y megageografía y (iii) Curso Básico: Tipos de Suelos del Mundo, disponéis de toda la información necesaria para llegar a las mismas conclusiones vosotros mismos. Por lo tanto, resulta ridículo ¿descubrir?, como se alega en la nota de prensa, que: “ha quedado claro cómo la presión de los factores del cambio climático puede actuar de manera diferente y a veces incluso opuesta a través de estas condiciones” (refiriéndose al gradiente climático analizado). Obvio, trivial y banal. Afortunadamente el comentario del otro autor, en este caso español, al menos no son horripilantes, tan solo banales. Veamos dos ejemplos hilarantes.

 Del mismo modo, una tal Sabina, autora del estudio defiende que:. “Soil water plays a critical role in wet soils where water logging limits decomposition processes by soil biota resulting in a build-up of soil carbon as peat”. Traducido del suajili: El agua de los suelos tiene una importancia crítica en los “suelos húmedos ¿? (quiere decir encharcados, (pero su formación no da para tanta sutiliza) en donde el encharcamiento (ahora sí) limita los procesos de descomposición de la biota edáfica, y como corolario la materia orgánica se acumula en forma de turba. Lección de parvulario. Sin embargo la superficie de suelo cubierta por de Gleysoles, e Histosoles, incluso en el norte de Europa, a no ser que nos acerquemos al círculo polar ártico es ostensiblemente menos que la de los “secos”, es decir “no anegados por el agua”. Por lo tanto este ejemplo no me vale, ya que deviene en sacar conclusiones banales de los extremos de un continuo. Empero aquí entra en juego el gran Pope, al ilústranos en que 2 + 2 = 4, al clamar: “These results emphasise how sensitive soil processes such as soil respiration are to environmental change”. Os lo traduzco por cuanto este sí es un verdadero hallazgo precolombino: “Estos resultados enfatizan hasta qué punto son sensibles procesos tales como la respiración del suelo a los cambios ambientales”. Y el sabio se quedó tan orondo y satisfecho.  Si, el gran cerebro de este ejemplar acaba de rizar el rizo de la obviedad, alcanzando lo sublime, ya casi una divinidad digna de ser esculpida en oro y adornada de diamantes.

Si deseáis una información más sencilla y clara sobre esta iluminada investigación os recomiendo que leáis tan solo estos dos post de nuestro blog: (i) Desertificación en el Sur de Europa y en el norte ¿Qué?: Polvo versus Barro; (ii) Meta-Análisis: Suelos y Cambio Climático (Un Nuevo Estudio).

 En mi opinión, y al menos en lo que se refiere a la relación entre ecología, suelos y cambio climático, Nature y Science, han caído tan bajo que resulta difícil imaginarse algo tan rastrero. ¡Triste, lamentable! Al parecer confunden el suelo con “tener la creatividad por los suelos”.

 Juan José Ibáñez (más…)

Etiquetas: , , ,

La Importancia de los suelos en las predicciones de la productividad de los cultivos a escala global.

modelizacion-cultivos-global-helmholtz-community-of-german-research-centres

Usos del Suelo/vegetación real de los suelos del mundo. Fuente: Helmholtz Community of German Research Centres.

 Hoy os ofrecemos otra información que pudo haberse publicado hace mucho más de treinta años. De hecho la podíamos haber redactado cientos de expertos en edafología hace casi un siglo. ¿Expertos?. ¡Tampoco debemos ser muy exigentes!: basta con un alumno universitario mediocre. Ahora bien, para la grandiosa revista Nature resulta ser una novedad. ¡Colosal equipo de revisores!. Dentro de poco nos informarán de que se acaba de descubrir que el Neolítico consistió en el descubrimiento de la agricultura por parte de algunos de nuestros antecesores paleolíticos. ¡Bravo, genial, colosal, idea digna de Einstein!.  ¿Qué pretenden los autores (ya que los revisores, una vez más, demuestran una supina ignorancia ¿Triásica?). Pues bien, al margen de publicar y vanagloriarse de tanta estupidez, hacer ver a la comunidad científica que no entienden nada de edafología, que se necesita prestar una mayor atención a los suelos y la recolección de su información, si queremos “correr” modelos agroclimáticos más precisos. Y eso lo sabe hasta un becario que acabe de entrar hace un par de semanas en el IIAS. Veamos si me explico, ya que también aparece el JRC de la UE. Hará unos 25 años, que me incorporé a un grupo de expertos de la Unión Europea, con vistas a mejorar el mapa de Suelos de Europa en el contexto de un macro-proyecto continental denominado MARS. ¿Qué significan tales siglas”: “Monitorización de la agricultura por sensores Remotos”, y recalquemos que haciendo uso de  modelos agroclimáticos. Y para alcanzar tal objetico se demandaba información de suelos armonizada a escala continental.  Aquello termino hará unos 20 años.   Pues bien la rabiosa, furiosa y furibunda novedad de este estudio estriba en reconocer lo mismo a escala global y, reescribiendo falazmente la historia …..escribir  haciendo pensar al lector inexperto que son pioneros por haber descubierto que la producción de los cultivos no solo depende del clima, sino también de los tipos de suelos sobre los que crecen, algo que aunque se sabía desde hace unos 10.000 años, algunos/muchos parecen ¡haberlo olvidado!. Y para rematar tan espeluznante hallazgo, nos informan que cuando se fertilizan y riegan los suelos, su tipología influye menos que si no se hace. ¡Glorioso!. Eso sí, reconocen que los suelos menos fertilizados y pobremente o nada irrigados suelen acaecer en los países más pobres. Por lo menos ¡han visionado algo de TV!.

 La verdadera cuestión a responder, sería como tras haberse gastado enormes sumas de dinero en modelizaciones de esta guisa, nadie se había percatado hasta ahora que los modelos agroclimáticos, a cualquier escala, reclaman más datos que los climáticos, y entre ellos lógicamente los de suelos. Alguna vez he dicho en broma que en Europa parecía no quedar vida inteligente, y tras leer esta noticia la hago extensiva hasta sus supuestas mentes pensantes y próceres de la ciencia continental. ¡Qué lástima!. He traducido el texto de la nota de prensa de estos sacerdotes del paleolítico al cristiano, con vistas a que podías entender, la magnitud de este descubrimiento en todas sus vertientes y que cambiarán el mundo, garantizando de paso la soberanía alimentaria.    El artículo también podéis leerlo en acceso abierto, pinchando sobre el enlace del resumen.

 Y antes de dar paso a la noticia fijaros en la siguiente frase: “En los modelos de cultivos, como en la realidad, los suelos tienen la capacidad de amortiguar o amplificar los efectos del clima”. Reiteremos: “En los modelos de cultivos, como en la realidad”. ¿Y si los resultados de los modelos de cultivo no concuerdan con la realidad?. ¿Qué debemos creernos?: ¿La realidad o las predicciones de un modelo que debiera dar cuenta de ella?. Tengan por seguro que estos modelizadores defenderán los modelos, ya que la realidad virtual es políticamente correcta pero la que vivimos/sufrimios los demás puro espejismo de nustra supina ignorancia.

Pasen pues y lean la antología del disparate publicada en verano de 2016. Lo dicho….

la fuga de cerebros se ha convertido en pandemia global”.

Pesen, lean y diviértanse de lo lindo…….

Juan José Ibáñez

(más…)

Etiquetas: , ,

Nuestro futuro Está en Peligro: Salvar el Suelo (Una Iniciativa Ciudadana)

nuetsro-futuro-esta-en-peligro-salva-el-suelo 

Este post tan solo pretende animar a todos los ciudadanos a que nos ayuden a salvarse ellos mismos y a todos. Como ya os comentamos en otro post: “Materia orgánica del suelo y cambio climático: La Iniciativa 4×1.000 (Misión Imposible)”, considero que no se trata de una de las acciones más acertadas que podrían haberse llevado a cabo. En cualquier caso, más vale algo que nada. Yo ya firmé hace unas semanas. Sin embargo, hace pocos días, la Sociedad Española de la Ciencia del Suelo nos ha enviado a todos los socios la carta que os reproduzco abajo.  Esta habla por si sola, por lo que no voy a abundar más en el tema. Eso sí, esperemos que en Latinoamérica se lancen iniciativas de este tipo, si no lo han hecho ya.

Una firmita por favor……

Juan José Ibáñez

Carta de la SECS

Estimados socios,

 El coordinador de la campaña People4Soil se ha puesto en contacto con la SECS para solicitar nuestro apoyo y conseguir un millón de firmas para septiembre 2017.

 People4Soil es una Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) sostenida por más de 400 asociaciones, que solicitan a la UE legislación específica para conservar el suelo, ya que no hay ninguna directiva ni reglamento común europeo que proteja el suelo. La creación de esta iniciativa surge de la necesidad de canalizar esta demanda mediante la única herramienta oficial de la UE para que los ciudadanos propongan nuevas leyes. Para conseguirlo, la CE exige un millón de firmas procedentes de al menos siete países.

 Podéis encontrar más información en el enlace: https://www.people4soil.eu/es. En este enlace podéis ver el número de firmas que se van recogiendo.   Aquí debajo tenéis la “Newsletter” completa que han enviado

 Hola,
Hay algo que nos rodea y es esencial para la vida, aunque pocas veces nos acordemos de ello: la tierra. La tierra es un recurso valioso que alimenta el planeta pero vive bajo la amenaza constante de la industria, la sobreexplotación agrícola, los pesticidas y la pérdida de biodiversidad.
A pesar de su gran importancia, y aunque parezca mentira, todavía no existe una ley europea que proteja la tierra. Debemos salvaguardarla para proteger a las personas, plantas y animales. Al fin y al cabo, todas las formas de vida dependen del estado de la tierra. Sin ella, no hay futuro.
Pedimos a la Unión Europea que proteja la tierra del cemento, la contaminación y los intereses especulativos de multinacionales y naciones. Para ello, nuestra comunidad junto a más de 400 asociaciones de toda Europa formamos la coalición “People 4 Soil“. Juntos, hemos canalizado nuestra demanda a través de una iniciativa ciudadana europea, la herramienta oficial de la UE para que los ciudadanos propongan nuevas leyes. Para este tipo de iniciativas, necesitamos que nos des más información de la requerida para firmar una petición corriente, debido a las estrictas normas estipuladas por la UE. ¿Nos ayudarías añadiendo tu nombre a la iniciativa ciudadana?

En Europa, durante los últimos 50 años, se ha recubierto con cemento una zona del tamaño de Hungría para construir viviendas y crear más industria. La situación empeora día a día. con la urbanización desenfrenada, la industria y la agricultura intensiva. Estamos acabando con la tierra de nuestro planeta a un ritmo alarmante. La tierra que se destina a la urbanización es solo la punta del iceberg, ya que las amenazas son múltiples

Más de 250.000 emplazamientos están contaminados con químicos.

Casi la mitad de suelo agrícola está amenazado por la reducción de las capas de humus.

Millones de hectáreas están dañadas por la erosión del viento y las lluvias.

En muchos países mediterráneos la desertificación está ganando terreno.

 Europa tiene la obligación de conservar su recurso natural más preciado: la tierra.

La iniciativa ciudadana europea es el canal oficial para que los europeos de a pié puedan instar a los legisladores europeos a que actúen sobre un asunto. Para lograrlo, la Comisión exige un millón de firmas procedentes de al menos siete países. Si queremos proteger la tierra en Europa, os necesitamos a todos y cada uno de vosotrosLa iniciativa ciudadana europea es una de nuestras nuevas estrategias de acción. ¿Nos ayudarías a proteger la tierra firmando esta iniciativa ciudadana?

Raúl Zornoza

Secretario General de la Sociedad Española de la Ciencia del Suelo

Departamento de Ciencia y Tecnología Agraria; Universidad Politécnica de Cartagena; Paseo Alfonso XIII 48, 30203 Cartagena; Email: secs@upct.es

Etiquetas: , , ,

El Futuro de la Agricultura tropical y el problema del fósforo en sus suelos: El Hambre de Fósforo y la Tasa del Fósforo

fosforo-produccion-de-soja-en-brasil

Producción de soja en Brasil. Fuente: Universidad de Brown

 El fósforo es un elemento escaso, pero totalmente imprescindible para la agricultura en general y la tropical en especial. A diferencia del nitrógeno, muy abundante en la naturaleza, pero escaso en los suelos, el fósforo debe considerarse como “un recurso no renovable”, del que en principio no cabe esperar que futuros avances tecnológicos nos ayuden a producir más cantidades de este elemento químico, que suele obtenerse a partir de rocas fosfáticas o fosfóricas, cuyos depósitos son escasos y mal repartidos alrededor del mundo. Con independencia de alguna minería en suelo norteamericano y algún que otro país, las mayores reservas se ubican en el norte de África. Alrededor del  72% de estas se encuentran en Marruecos y el oeste del Sahara, como coralario supongo que parte debieran ser patrimonio del pueblo Saharaui, aunque desgraciadamente no es así. Pues bien, diversos tipos de suelos y en especial los que son muy ricos en carbonatos, o muy ácidos y pobres en nutrientes, necesitan la adición constante de este fertilizante, ya que resulta ser fácilmente inmovilizado en el suelo (en suelos ácidos predominan fosfatos insolubles de Fe y Al) secuestrándolo de las imperiosas necesidades que requieren las plantas de cultivo. Y como nos cuenta la noticia de hoy, podemos pensar en una futura agricultura libre de combustibles fósiles, como también de nuevas formas de obtener nitrógeno asimilable, pero los recursos que nos proporcionan fósforo son escasos y finitos. Un incremento considerable en la demanda conllevaría la subida y volatilidad de sus precios en el mercado.  De hecho, pueden leerse noticias como “La escasez de Fósforo amenaza la producción alimentaria mundial” o “El fósforo se acaba”. A pesar de que muchos colegas e instituciones no le han prestado demasiada atención, la FAO se encuentra muy preocupada por este asunto. Por lo tanto, cualquier plan con vistas  a intentar ampliar e intensificar la producción alimentaria en estos espacios geográficos (justamente los más necesitados),  se toparía con este, hoy por hoy, casi insalvable problema.

 Obviamente la FAO desea aumentar la producción de alimentos en Latinoamérica, África y Asia, con vistas a cumplir los objetivos del milenio u otros similares, es decir, los que no se logran nunca debido a la ineficacia de la gobernanza mundial. Empero si en muchas ocasiones, los fracasos se deben al desinterés por los consensos políticos causado por el egoísmo de los Estados, nos encontramos ante una situación muy distinta y hasta me atrevo a calificarla de objetiva. En otros tipos de ambientes y suelos, el fósforo sigue siendo un factor limitante, pero se requieren menores cantidades de enmiendas. Sin embargo (soslayando los medios edáficos fuertemente calcáreos) en las regiones aludidas, la rápida inmovilización de este elemento vital demanda “anualmente” que se añada en grandes dosis, encareciéndose las producciones. El hecho de que China y EE.UU., han prohibido exportarlo con vistas a garantizar en la medida de lo posible sus reservas, ya nos indica la seriedad y gravedad del asunto, habiendo calado entre expertos y técnicos el vocablo “el hambre del fósforo”.  No me extrañaría que a falta de ideas, otros colegas nos informen pronto del “fosfocidio que se avecina”. Pero la propia noticia que os proporciono abajo nos habla de que tal carestía podría generar incluso conflictos bélicos en algunas regiones.

 Como podréis observar en el material que os proporciono abajo, la mayor fijación se produce en tipos de suelos muy evolucionados que suelen formarse sobre cratones antiguos, como los que atesoran África y Suramérica en grandes extensiones. Nos referimos concretamente, sin pretender ser exhaustivos,  a los Ferralsoles, Acrisoles, Alisoles, etc. Y francamente, al parecer no se atisba solución. El autor de la primera noticia, propone cuatro o cinco estrategias. Sin embargo ninguna de ellas resulta ser satisfactoria pudiendo, en el mejor de los casos, retrasar algunos años la eclosión de una crisis mundial.

 Podemos acusar a los países desarrollados de haber hecho uso de excesivas enmiendas, y no herraríamos. Como veréis, existen terrenos en climas templados en donde se buscan soluciones para bioremediar la eutrofización (polución) por el exceso de fósforo en los suelos. Sin embargo, por mucho que, a partir de ahora, nos esmeremos en utilizar las menores cantidades posibles, reciclar todo lo reciclable, etc., estamos hablando de un imperativo acuciante que afecta a enormes superficies de tierra laborable necesarias para alimentar a una parte considerable de la población mundial. Aunque el crecimiento demográfico se frenase, el hambre que sufre la buena gente en muchos de estos países, exige soluciones ¡ya!, sin contar con que, con toda seguridad, la población seguirá aumentando. La región que ahora posee las mayores reservas, que dicho de paso, fue colonia española hasta 1976, y podría ser rica en el futuro, aunque si no cambian las cosas lo será Marruecos. El franquismo, cedió aquellos terrenos a quien no correspondía (en mi modesta opinión), mientras que muchos moradores legítimos, que ahora podrían vivir sin necesidades perentorias, lo hacen en campos de refugiados de un país vecino, ante la incomprensible actitud de la Organización de las Naciones Unidas.   

En fin, me vienen recuerdos de aquella injusticia que nos frustró a muchos españoles, por una decisión gubernamental lamentable en los últimos momentos de la dictadura fascista que padecimos durante 40 años, que me han desviado de un tema tan serio e importante.  Se trata de un dilema que debía estar en el top de la lista de prioridades de cualquier agenda internacional en materia de seguridad alimentaria. Esperemos que no se relegue el reto hasta que sea demasiado tarde. También os dejo algunos párrafos de otras páginas Web que os informarán sobre la problemática de los suelos y el fósforo.

Os dejamos ya con las noticias y comentarios aludidos……..

 Juan José Ibáñez  (más…)

Etiquetas: , , , , ,