‘Prensa y Política Científica’

La Teoría Actor-Red y el Contexto de la Tecnociencia

0-ant-latour-callon

Foto: Bruno Latour y Michel Callon Colaje Imágenes Google

Ya o explique en el primer post “De la Filosofía de la Ciencia a la Filosofía de la Tecnociencia” que inició el pistoletazo de salida para nuestro curso básico sobre el tema que, entre los cánones aceptados y racionales de la filosofía de la ciencia en sentido estricto, la praxis actual de la indagación científica no tiene apenas cabida. De aquí que hallamos elaborado una nueva categoría de post con vistas a ir informando de ello. Comentaba al finalizar el núcleo central de nuestro Curso Básico sobre   filosofía y sociología de la ciencia, como al finalizar las clases de la asignatura que impartía en aquel máster universitario, al igual que al clausurar conferencias, me agarrotaba la sensación de que en nuestro quehacer cotidiano los científicos usamos poco y sabemos menos del denominadométodo científico”. Y justamente en ese momento entraba en escena (“que no la ciencia en acción”) nuestro viajo amigo Bruno (Filosofía de la Ciencia versus Filosofía de la Investigación: ¿Quién es Bruno Latour?). En la década de los años 90 del S. XX, cuándo intentaba ir más allá de la filosofía, para penetrar en la sociología de la ciencia (que no la “filosofía del conocimiento”), solía encontrarme con la visión imperante academicista de Robert King Merton, que no me decía mucho y se me antojaba una perspectiva obsoleta. Adelantemos, siguiendo a Wikipedia que: “La sociología de la ciencia considera las influencias y componentes sociales en la ciencia. Diferente de la sociología del conocimiento que investiga los orígenes sociales de las ideas y del efecto que las ideas dominantes tienen sobre las sociedades. Merton impulsa un subcampo de estudio denominado sociología del conocimiento, el cual aborda la ciencia moderna como una institución social y se interesa por el ethos específico que la caracteriza”. Sinceramente el pensamiento mertoniano me aburre, por no entrar en análisis más críticos. Y así tope con Bruno Latour y los denominados inicialmente estudios sociales de la ciencia y posteriormente estudios de la ciencia (aunque por lo que he leído también se han acuñado otras muchas etiquetas, a la hora de denominar el  enfoque aludido) al que dedicamos ya hace años varias entradas, con vistas a explicar sus fundamentos. Aquí os doy cuenta de la mayoría de los mismos: (i) Los Poderes y su Terror al Imperio de las Masas: Bruno Latour y las Enseñanzas de las Ciencias de la Complejidad; (ii) Mente y Realidad: Descartes y Kant desde la Óptica de Bruno Latour; (iii) Percepción Individual, Social y Cultural de la Realidad, Según Bruno Latour; (iv) La Actividad Científica como una Red de Relaciones  ; (v)La Ciencia como Red de Interrelaciones Humanas-No Humanas; (vi)El Realismo De Bruno Latour y la Actitud Sectaria de los Científicos; (vii)¿Una Sociedad Libre o Esclavos del Poder?: El Affair de Wikipedia; (viii)Wikipedia versus Citizendium: En defensa de la Participación Ciudadana o el Temor al Imperio de las Masas; (ix) Los Errores del Periodismo Científico a la luz de los Estudios Sociales de la Ciencia); (x) (Transmisión de la información, Conectividad y Redes Sociales: El Número Mágico 6 o ¿7?); (xi) (El Periodista Científico como Paracientífico y Sociólogo del Entramado Inherente a la Indagación Investigadora); (xii) (El Circo de la Ciencia Contemporánea) ; (xiii) (La Crisis Actual del Periodismo Científico); Aunque por los títulos de algunos post no lo parezca, en todos ellos la teoría Actor Red o ANT, resultan ser el epicentro esencial de los discursos en ellos redactados.

En este post retornaré a un texto sobre el que ya hemos basado varios post anteriores del curso de tecnociencia. Me refiero a la Teoría del actor-red y la tesis de la tecnociencia cuyos autores son Javier Echeverría y Marta I. González, como os indico con más detalle abajo. Omito pues varias entregas personales previas en las que explicaba mis consideraciones acerca de la Tesis de Latour sobre la Teoría Actor Red. Sin embargo, en su magnífico artículo, echo en falta algunos aspectos que no suelen ser contemplados con atención a la hora de analizar esta teoría. A pesar de ello creo que son de vital importancia. ANT enfatiza las relaciones en Red, lo cual debiera implicar hacer uso/contemplar/ explicar a la luz de (…) de las propiedades inherentes a las mismas la Actividad Científica como una Red de Relaciones. Del mismo modo, cuando hablamos de sistemas en los que actúan una plétora de agentes entrelazados mediante sus relaciones/interacciones mutuas nos encontramos, prácticamente siempre con que se trata de sistemas no lineales es decir complejos (Concepto de Complejidad) que también atesoran unas cualidades muy idiosincrasias que la formulación ANT debiera cumplir (Teorías Científicas Como Estructuras Complejas). Ya hablaremos de ello más adelante, en otro post. Finalmente no voy a detallar las críticas que según Wikipedia ANT ha recibido de sus detractores, ya que no merecen mi consideración. Eso sí, una de ellas estriba en el desacuerdo de algunos expertos en la ruptura de dicotomías previamente establecidas, tales como humano-no humano, natural-social. Personalmente discrepo, por cuanto se trata de antónimos muy perjudiciales para el progreso de la ciencia, como defendí en el post:  El Discurso Científico, los Conceptos Contrarios y la Perspectiva de Jean-Marc Lévy-Leblond.

La principal fascinación que ha producido ANT estriba en considerar el mundo de la ciencia, y con mucha mayor razón el entramado de la tecnociencia como un una red de relaciones en la cual los agentes pueden ser humanos, pero también sociales y estrictamente no humanos, atesorando todos a priori (en principio) el mismo peso. Es decir, un elemento de la red podría ser un científico, pero también una institución académica, un instrumental (generalmente de vanguardia, pero…), intereses o lobbies políticos, grupos de presión, agentes financieros, juristas, periodistas, una pandemia, etc. Del mismo modo, las tesis de Latour sobre la ciencia viran de la teoría a la práctica científica y los agentes que la forman o condicionan al interaccionar. Como veremos en otras entregas posteriores, son cosas muy distintas, algo que suele ocurrir en todos los ámbitos de la sociedad y sus conocimientos. Se trata de una hipótesis/¿teoría?. rompedora y valiente. Empero atesora otras virtudes que iremos desgranando. Os dejo ya con los contenidos de Wikipedia y después con los de los propios autores. 

Juan José Ibáñez

Continúa……

(más…)

Etiquetas: , , , ,

Pandemias y Literatura Científica en Tiempos de Crisis

 pandemia-covid-papers

Esta es una gran oportunidad o ya sabes (publica o perece). Fuente: Colaje Imágenes Google

 

¿Qué miras en la pantalla?

Una curva exponencial

¿La del crecimiento de la Pandemia?

No, la del número de papers publicados sobre el COVID- 19 desque que comenzó la pandemia.

Pues se parecen mucho

Efectivamente ambas son exponenciales

Tan rápido se investiga?

Bueno pues…… mejor me callo.

Me lamento ahora, pero posiblemente dentro de unos meses, ya no serán tales, sino quejidos desesperados, desgarradores, furiosos, etc., Y de eso estoy seguro. Si en algo se asemeja el crecimiento exponencial de una pandemia en sus fases iniciales resulta ser justamente el número de artículos científicos que se escriben sobre ella ¡científicamente comprobado!, como podréis leer más abajo. Se trata de un nicho vacío, y todo estúpido que se crea Indiana Jones, en busca de fama y gloría, intentará hacerse un hueco en una galería de la fama tan efímera como patética: “ser de los primeros en publicar sobre el tema”. Esperemos que la Pandemia clínica pronto comience a controlarse, empero la que afecta al número de paupérrimos estudios aparecidos en las publicaciones que salen a la luz por los medios que sea, tardará mucho más en alcanzar la meseta para luego declinar, a no ser que algún científico brillante encuentre rápidamente una maravillosa vacuna o un fármaco que corte las ansias coloniales del COVID-19.

Consuelo Ibáñez, epidemióloga, la hermana lamentablemente fallecida de este bloguero, que ocupó durante varios años la máxima autoridad técnica (es decir no elegida políticamente) en materia de emergencias epidemiológicas de la Comunidad de Madrid, terminaba hastiada tras cada brote epidemiológico importante, y especialmente si tenía calado internacional. Ella me comentaba la enorme cantidad de arribistas y artículos basura que aparecían en el escaparate de la ciencia médica. Encontrar una contribución relevante era como buscar una aguja en un pajar. Empero las TICs ¡avanzan que es una barbaridad!, con todo tipo de plataformas digitales y utensilios para alzar tu voz e intentar aparentar que aportas algo a la materia. Y así se ha terminado por generar una Torre de Babel. Tales progresos tecnológicos han dado lugar a convertir un tema concreto de moda en un inmenso vertedero de basura en Internet. Y así los mediocres intentan medrar a toda costa, pase lo que pase, y que no se les ponga nadie de por medio porque (…). Unos artículos no aportarán nada, la mayoría serán considerados inmensamente malos y quizás alguno pueda ser interesante y va y se me escapa. ¡porca miseria! Tan solo en el portal científico Pubmed, si uno de esos que son considerados prestigiosos, aparecen publicados en dos meses más de 8.000 artículos acerca del COVID-19 a 8 de junio de 2020, según JAL (ver abajo). Si Consuelo hubiera podido continuar en su más que popular bitácora  Salud Pública y Algo más, seguro que os ibais a divertir, aunque era mucho más prudente y educada que yo. Siento vergüenza ajena ante tan lamentable espectáculo; hoguera de vanidades que terminarán frustradas, como todas las precedentes.  No obstante cabe recordar que, actualmente y sobre este asunto, se ofrecen ingentes cantidades de dinero, proyectos, becarios e infraestructuras a todos aquellos que ya ostentan algún poder, tengan influencias, y por qué no, quizás alguna idea más que interesante. Otra cuestión es quien se lleva el gato al agua. ¡La batalla ha comenzado!. Codazos, empujones, zancadillas, y lo que sea necesario. Primero la “pasta” y luego ya veremos…..

Abajo os dejo unos cuantos enlaces y breves comentarios al respecto sobre esa tenebrosa mancha negra que sobrevuela nuestras cabezas y penetra en los pulmones. Efectivamente, otros colegas también se lamentan, en esta era de la imagen, de que la calidad de los contenidos científicos sea relegada a un segundo plano. Empero varios de ellos también resultan ser parte del problema, que no de la solución, ya que reprochándole sus respectivos comportamientos socavan una ciénaga aún más profunda a todos aquellos que desean estar ¡bien informados!. Tarea titánica en esos momentos. Algunos sacerdotes de la ciencia, sí esos ultra-ortodoxos a los que les va muy bien con el sistema actual, se desgarran las sotanas alegando que no se han hecho buenas revisiones por pares. Y efectivamente es así, no lo discuto. Sin embargo, las editoriales de reputación y sus responsables, son en gran medida tan culpables como los autores de esos trabajos, por mucho que se achaque a revistas depredadoras, ya que tan depredadoras son unas como otras. Al final lo importante es obtener pingues beneficios, que no otra cosa, es decir que se pague por leer lo que publican sobre un tema que tiene en vilo a la humanidad. Y como los investigadores tienen que estar bien documentados, el dinero lo recaudarán a raudales. Los plumillas, que dicen dedicarse a la divulgación científica, poco versados en estos menesteres, por lo general, se hacen eco de lo que leen y les comentan los afamados sacerdotes El establishment) , metiendo la pata y ¡más madera!. Da igual lo que escriban, si dan con un buen titular (…) el público entra al trapo.

Empero ante crisis de la magnitud del COVID-19, y sus repercusiones sobre la salud de ciudadanía, además de la economía (que es lo que más preocupa a una buena parte de nuestros dirigentes), las televisiones, periódicos, y esos programas llamados de periodistas tertulianos, que en base a su ignorancia, mezclan churras con merinas, dan lugar e interminables y soporíferos debates, de los cuales, lo único que puedes  extraer, es confusión, caos, dolor de cabeza, o un siestecita en los brazos de Morfeo…….. Empero falta un elemento en la ecuación ¿sabéis cual es?. ¡Políticos!: horror, terror y pavor!. Por una vez y sin que sirva de precedente me adhiero a la perspectiva de JAL (ver abajo). Desde luego, si lo que pretenden hacernos creer que sus votantes no les importan nada, dan en el centro de la diana. Ellos al acoso y derribo del adversario político, con vistas a echarles a patadas del poner y para ello, ¡vale todo!. Pero a lo que vemos….. El nivel de los artículos científicos sobre la covid-19 ha sido decepcionante”, “Dos revistas médicas meten la pata”. Fijaros en estos dos titulares, ya que ninguno de ellos aborda el meollo de la cuestión, por cuanto ya han tomado partido, dirimiendo disputas y descalificando a muchos de sus colegas. En tiempos de COVID-19, estudios científicos sin revisar: las prisas están acelerando y viralizando los papers. Y ante tal marasmo de información la: Inteligencia artificial para los ‘papers’ de la COVID-19.

Ya es difícil dormir, e incluso ver la TV. El problema es que el ciudadano entienda si o si, que debe serguir unas normas, así como que en estos momentos, tal deber es la principal línea de defensa que tnemo: ¡está en manos de cada uno de nosotros! .Y debe hacer falta mucha creatividad porque no veo a una parte de mis conciudadanos muy dispuestos, tan solo hace falta que se pongan las mascarillas como piercings, o peor aún de taparrabos. Y es que hastía. No se trata de concienciación, sino e acoso o tortura.

Sin embargo, no se hablamos exclusivamente de la publicidad que observamos, o las peleas callejeras de los políticos. Cada día leo un par de horas la prensa científica (es decir noticias sobre artículos u otro material de interés en medio ambiente o ciencia general). Pues bien, antes me hastiaba ver siempre la la coletilla del cambio climático, se escribiera sobre lo que se escribiera, era la norma. En los últimos meses, obviamente la pandemia lo ha desplazado, aunque como los primeros son muy correosos, han elaborado un puente entre degradación ambiental, pérdida de biodiversidad y pandemias. Y no me parece mal, ya que pienso lo mismo.  No obstante una cuestión  es informar con vistas a hacer comprender  tal vinculación y otra muy distinta repetirla una y mil veces haciendo creer cada redactor a su público que es original.  Sin embargo hablamos de la punta del Iceberg. Si leo sobre investigación y tecnología aeroespacial espacial, etc. me habland de sus bondades  e interés contra la pandemia. Si leo sobre tal o cual tecnología de descontaminación, me hablan e sus bondades contra la pandemia, si leo sobre casi cualquier otra materia me hablan e sus bondades contra la pandemia. Francamente se me antoja un comportamiento decepcionante.

Os dejo con algún material de interés que nos informa,  no sobre el coronavirus, sino por aquello de “publica o perece”, aunque no tengas nada que aportar.  Consuelo, cuánta razón tenías.  Y ahora me voy a tomar una coronitas. ¿Por qué tengo hoy ese antojo si prefiero la cerveza tostada? ¿Vosotros lo sabéis? ¡Estoy hasta la coronilla! A pesar de que me preocupe al tema como al que más. No me extrañaría que el público arto de escuchar más de lo mismo una y mil veces, esté desconectando y…. a la postre este si sería un tema muy preocupante.

Y justamente antes de acabar el post recibo la siguente noticia. …. ¡Más Mdera! Pero atención porque esta es muy, muy interesante, didáctica y esclarecedora. La más informativa de todas. Leerla por favor.

El escándalo del #LancetGate y la hidroxicloroquina: una llamada de atención sobre las publicaciones científicas

Las dos revistas más prestigiosas en investigación médica del mundo han caído de forma simultánea en el mismo error y hecho mella en la reputación de la ciencia cuando más necesaria es

Juan José Ibáñez

Continúa…….

(más…)

Etiquetas: , , , , , ,

Bacterias de la rizosfera ofrecen biopesticidas naturales

biopesticidas-y-rizosfera 

Fuente: Colaje Google imágenes

 Buscar biopesticidas que erradiquen el uso de plaguicidas sintéticos y sus dañinos efectos en el medio ambiente es una actividad científica digna de encomio. Hay que seguir avanzando en esa dirección. Utilizar mutantes de algunos microrganismos (mediante la ingeniería genética) que han demostrado a menudo ser riesgo para la salud humana, como mínimo se me antoja peligroso.  Ya conocemos el flujo horizontal de genes y la “promiscuidad” de estos organismos para intercambiarse material genético. Si el bichito mutante se cruza con otros naturales, tarde o temprano, se corre el peligro de que vuelvan a adquirir la patogenicidad. Vuelvo a recalcar que temo a los “tocagenes” y más aún cuando las industrias se encuentran involucradas en las indagaciones, como parece ocurrir en la noticia que os mostramos hoy.  Ambos casos se conjugan en Burkholderia ambifaria una proteobacteria que habita en la rizosfera de muchos suelos, ya sean naturales, ya cultivados. De ella, primero se obtuvieron antibióticos, no hace mucho tiempo. Ahora, esos mismos investigadores nos venden su aplicación como biopesticidas “sin riesgos” que nos ayudarán a alcanzar mayores cosechas a la par que preservar el medio ambiente y avanzar hacia una agricultura sostenible. Hablamos pues de biopesticidas, cuya definición os ofrezco más abajo.  Pero hay más.

Redactar notas de prensa tramposas, o como se dice actualmente “fake news” más que recriminable debería ser sancionable “de alguna forma”. Puede ser que los periodistas que redactaron la noticia, fueran más ignorantes que los políticos que sufrimos en casi todos los países del mundo. Ahora bien, son los investigadores los que debemos exigir revisar tales notas de prensa antes de ser publicada, dada la incompetencia de muchos de ellos. ¡Me da igual!. Sabiendo el color de la orina del enfermo, yo exijo siempre revisarlas y si no se comprometen a ello, no hablo con periodistas de ninguna clase, ya sean radiofónicos, televisivos, de la prensa en formato papel o de Internet. Quien no lo haga, que luego no eche la culpa a esos ignorantes, sino a su desidia, o lo que es peor aún, a su adictivo ego que tan solo se retroalimenta si tu nombre y foto aparece en los medios, con independencia de la veracidad de la noticia. ¡La vanidad y egolatría tienen precios!.  Abajo os muestro una noticia que adolece de todos estos males. Aunque nosotros hemos traducido el escrito por nuestros medios, también lo ha sido al español-castellano por el rotativo El Independiente, bajo el título de: Bacterias mutantes como pesticidas naturales. La nota de prensa, del que os ofrezco las versiones en inglés y suajili, resulta ser una patraña de primera categoría, por cuanto hace creer al ciudadano que estos sesudos científicos han inventado los biopesticidas, cuando en realidad la literatura es extensísima y muchos productos están siendo ya comercializados. 

Y volvemos a reiterar que los microrganismos de los suelos ofrecen unos enormes servicios ecosistémicos. De allí siguen extrayéndose numerosos productos de interés al margen de un inmenso arsenal de antibióticos. Y como hasta los más pequeños saben sobradamente que son los “antibióticos” lo enlazo aquí por si alguno de esos plumillas ignorantes, o algo peor, lee por casualidad estas páginas. 

Vi la noticia, me gustó por el mero hecho de que el biopesticidas procediera de un organismo de la rizosfera y me lancé sin pestañear sobre ella para informaros. Empero conforme iba documentándome… Y así lo que pensaba que iba a ser una buena nueva para todos los amantes del universo invisible de los suelos,  se ha transformado en una crítica agria. ¿Sabéis cuantos post comienzan y terminan así? ¡No, no os lo podéis imaginar!. 

En fin… os dejo con las noticias, el concepto de biopesticidas y otro material extraído de Internet que os ayude a entender algo más a cerca de todo este embrollo, producto de la tecnociencia que padecemos que no de la ciencia con mayúsculas (la verdad convertida en posverdad). 

Juan José Ibáñez

Continúa…….

(más…)

Etiquetas: , , , , ,

La quema de los rastrojos de las cosechas: Implicaciones en la contaminación, salud humana y cambio climático

quema-rastrojos-y-contaminacion

Fuente: Colaje Google imágenes

 La contaminación y calidad del aire de las grandes urbes es materia de preocupación mundial. Son millones los ciudadanos que anualmente enferman o fallecen a consecuencia de este gravísimo deterioro ambiental. Y entre las grandes ciudades del mundo, me “llueven” las noticias que conciernen a Nueva Delhi y Beijín. Por ejemplo leer esta noticia.: “El aire de Nueva Delhi está tan contaminado que respirarlo equivale a fumar 45 cigarrillos al día”. La nota de prensa sobre la que versa el post que os mostramos hoy abunda en el tema, aunque va mucho más allá. El estudio se me antoja francamente interesante. Ahora resulta que el veneno que se respira allí, no obedece tan solo a las emisiones urbanas e industriales sino a también a la quema de los rastrojos agrícolas a nivel regional y con intensidad regional.  La noticia se encuentra también redactada, como para no tener que trabajar mejorando “algo” las pésimas traducciones de los ingenios tipo Google. Seré pues breve.

Ciertamente, he mentado dos ciudades que tienen el dudoso honor de encontrarse en la vanguardia del “top ten”  de mega-urbes inhabitables. Existen muchas más en el SE asiático. Sin embargo los países del denominado estado del bienestar/malestar no son ajenos a este problema, estando sus autoridades y ciudadanos muy reocupados. Así se restringe el tráfico, el acceso a las grandes ciudades por vehículos desde la periferia, etc. etc. Vivir en las ciudades resulta a todas luces insalubre. Por eso yame he comprando una casa en el campo para mi retiro.

Empero hay más. Si la quema de restrojos produce demasiado carbón negro, emitiéndose de paso otros gases nocivos para la salud y el calentamiento climático, debería calcularse en que magnitud a escalas locales y regionales. En lo que concierne al calentamiento de la atmósfera, la escala global resulta ser, incuestionablemente, la más pertinente. La investigación llevada a cabo debe ser motivo de consternación, preocupación y merecedora de investigaciones muy serias.  En hora buena a los autores.

Juan José Ibáñez

Continua……

(más…)

Etiquetas: , , , , ,

El suelo y el Medio Natural: Reflexiones desde la Universidad (Antonio López Lafuente)

antonio-lopez-lafuente

Antonio López Lafuente: Genio y Figura hasta la sepultura cuando llegue que todavía es muy pronto….

Otra vez me ha permitido Juanjo asomarme al balcón, ahora que por desgracia está de moda (Pandemia de Covid-19), de su bitácora para compartir con vosotros algunas reflexiones relacionadas con el suelo y el medio natural. Deseo empezar dándole las gracias por esta nueva incursión que espero sea de algún interés. 

 Los que nos dedicamos a la  actividad docente e investigación en la universidad nos  encontramos pasando momentos de confinamiento, como muchas personas dedicadas a otras profesiones, lo cual nos está permitiendo tener más tiempo libre como para poder plantearnos algunas reflexiones, en este caso, acerca de nuestro trabajo, a la vista de las numerosas dificultades que nos estamos encontrando.

 Los profesores de universidad, como así lo establece la ley, debemos cumplir con dos misiones básicamente: (i) participar en la investigación del país, a través de los proyectos financiados por los distintos organismos oficiales, también de empresas privadas, pero claramente en menor proporción, y (ii) ocuparnos de la docencia de los futuros egresados. Esta ha sido la biga que ha mantenido el fundamento de nuestra universidad a lo largo de la historia. 

 Esta doble función que lógicamente en sus principios no va a cambiar, si bien es posible que se vea modificada con nuevos planteamientos a partir por el surgimiento  de la pandemia del COVID-19. Durante el tiempo de confinamiento estamos aprendiendo a marchas forzadas que no podemos seguir con los modelos tradicionales ni de investigación ni de docencia. La pandemia nos está ayudando a recordar que la investigación o se hace y se financia para potenciar equipos multidisciplinares, o no tendrá sentido de ser, y la docencia, o se hace desde la integración, no solo de los estudiantes, sino también del conocimiento, con una participación expresa de las nuevas tecnologías, ono tendrá garantías de calidad. Estos dos planteamientos no son nuevos, forman parte del frontispicio de nuestra profesión, pero parece momento de recordarlos si queremos tener en el futuro un mejor control de las distintas amenazas a que el planeta, y en especial el ser humano, va a estar sometido.

 Otra de las cosas que ha dejado claro este confinamiento es que no estábamos preparados para asumir tareas que empezaban a ser utilizadas, y de las que se hablaba mucho, aunque se ha demostrado lo lejos que nos encontramos para poder utilizarlas con rigor, me refiero al teletrabajo, o trabajo a distancia. Ni las empresas, ni las instituciones, ni los ciudadanos, ni los medios de que disponíamos estaban preparados para realizar una labor eficaz. Es evidente que algunas empresas, sobre todo en áreas concretas, el mundo de las finanzas, el entrenamiento a través de la red, llevan haciendo un trabajo de implantación desde hace años, lo que les ha permitido avanzar en este momento a un ritmo mayor, y seguramente han cubierto mejor sus objetivos. Pero sectores como la salud, la educación, la cultura, la alimentación, entre otros, necesitan impulsar de forma rápida la digitalización de sus actividades si no quieren encontrarse desfasados en los próximos años.

 Otra cuestión que merece una reflexión profunda estriba en analizar el papel de los ciudadanos en el devenir de la pandemia. Su colaboración está siendo fundamental para superar la catástrofe, si no se hubiera entendido que sin su participación no sería posible salir, los tiempos para superarla hubieran sido muy superiores y con consecuencias los estragos mucho más trágicos. Con ello se ha puesto de manifiesto la importancia de entender que los problemas cuando adquieren carácter global, como es el caso de la pandemia generada por el COVID-19, o del cambio climático, del que se lleva hablando décadas, o lo que fue en su momento la crisis económica producida por la quiebra de Lehman Brothers, afectan a cada una de las personas y es imprescindible la concienciación colectiva para superarlos.

 Ante esta concienciación de los grandes problemas a nivel planetario afecta a todos los ámbitos del conocimiento, es necesario que asumamos cada uno de nosotros muchos de los planteamientos que la ciencia está haciendo sobre diversos campos. Me centrare a partir de aquí en el suelo, que es lo que yo enseño en la universidad, y principal objetivo de esta bitácora.

 La erosión, la desertificación, la contaminación química, el cambio de uso, la perdida de materia orgánica, la permanente disminución de la biodiversidad, los cambios en los ciclos del carbono y el fosforo, en una palabra, la degradación del suelo, está alterando sus servicios ecosistémicos, tanto los que afectan a los sistemas biológicos y relacionados con el agua, como los vinculados con sus aspectos sociales y económicos. Estos hechos se llevan denunciando por parte de la comunidad científica desde hace años, y seguimos predicando en el desierto. Los suelos se siguen degradando, la perdida de superficie cultivable aumenta constantemente, lo que incide en los mercados económicos, en las hambrunas, en la migración, y esto se pone de manifiesto cada año con informes y planes estratégicos para evitarlo, que apenas se cumplen.

 Uno de los últimos intentos es la publicación de La Agenda 2030 que demanda el compromiso de los Estados para cumplir los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Esta Agenda fue adoptada en 2015 por la Asamblea General de Naciones Unidas y aprobada por los 193 miembros entre los que se encuentra España. El objetivo 15 es el dedicado a “vida de ecosistemas terrestres” donde se advierte de l imperiosa necesidad de: Gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad.

 En el apartado de DATOS, podemos leer: 2.600 millones de personas dependen directamente de la agricultura, pero el 52% de la tierra utilizada para la agricultura se ve moderada o severamente afectada por la degradación del suelo. La pérdida de tierras cultivables se estima entre el 30-35 veces la tasa histórica.

Debido a la sequía y la desertificación, se pierden 12 millones de hectáreas cada año (23 hectáreas por minuto). En un año, podrían haberse cultivado 20 millones de toneladas de grano. El 74% de los pobres están directamente afectados por la degradación de la tierra a nivel mundial.

 Pero la degradación del suelo no afecta solo a los sistemas productivos, que ya sería suficiente, sino que también  genera la destrucción de los ecosistemas terrestres y tiene una incidencia muy importante en la salud de las personas.

La llegada al suelo de productos químicos procedentes de las actividades antrópicas, ocasiona daños de los que en muchos casos no se conoce cuál es su verdadero alcance, propiciando de paso que nos hagamos preguntas que necesitan una urgente respuesta porque de ellas va a depender la salud de muchas personas:

  1. No conocemos las complejas interacciones que tienen lugar entre las especies químicas del suelo.
  2. No se conocen los nuevos xenobióticos que están apareciendo en el suelo producto de reacciones orgánicas.
  3. No se conoce como afecta el cambio climático a muchas especies de microorganismos del suelo.
  4. No se conoce como afecta a los microorganismos la llegada de medicamentos (contaminantes emergentes).

Son muchos los planteamientos y muchas las incógnitas que surgen cuando hablamos del sistema suelo, pero hoy día, en nuestro planeta la especie humana no pude sobrevivir sin los suelos. La inversión en equipos multidisciplinares, desde la ingeniería a la sociología, pasando por ciencias de la salud, es necesaria si queremos tener respuestas que realmente sirvan a los problemas de la población. En las aulas, cuando explicamos Edafología, deberemos hacerlo desde el concepto de integración, como lo define María Moliner en su diccionario de uso del español, “integrar es hacer un todo o conjunto con partes diversas”, si queremos que nuestros estudiantes entiendan lo que significa “funciones ecosistémicas del suelo”. Y la población debe entender que no podemos aportar soluciones reales y duraderas si no comprende que el suelo es mucho más que el soporte que nos sostiene.

 Quiero concluir diciendo que deberíamos extraer conclusiones positivas de esta pandemia, la catástrofe está siendo tan grande en todos los campos, sobre todo en el número de víctimas, que necesitamos confiar en que no volverá a suceder, y para ello debe ser el conocimiento y la investigación, quien aporte esa confianza, porque es lo único que nos puede salvar. Concluyo con una cita del físico Richard Fyenman, que recoge Olle Häggström, en su libroAquí hay dragones. Ciencia, tecnología y futuro de la humanidad”, que por cierto me recomendó Juanjo, transcribe: “La ciencia es lo que hemos aprendido sobre cómo evitar engañarnos a nosotros mismos

 Comentario del bloguero que espera/teme Antonio: Veamos Antonio López Lafuente. Cuando comenzamos la andadura en esta bitácora entramos a participar cuatro colegas como blogueros responsables. Poco a poco fueron siendo abducidos los restantes, dejando de participar por los motivos más variados y comprensibles.  Uno de ellos resulta ser mi entrañable amigo Antonio, que además de gran investigación y docente, ha resultado ser un magnifico gestor, ocupando cargos de garn relevancia en España. Antonio, no tienes porqué pedir permiso para nada. Esta es tu casa. Siempre serás bienvenido. Obviamente estos asertos no causan ningún temor. Empero y  si digo con más asiduidad por favor….. Ahí … ¿Antonio dónde estás?…. ¿Antonio dónde estás?…. Me temo que salió corriendo. ¡en fin!…… Mi ”gozo en un pozo 

 

Etiquetas: , , , , , , ,

Secuestro de carbono y sostenibilidad en Latinoamérica: Carbono Neutro (Revista en acceso abierto)

planeta-carbono-neutro 

Fuente: Página Web de donde se puede obtener los números de la revista y mucha más información

Con frecuencia, debo ofreceros informaciones que sean útiles para vuestros intereses, a pesar de que personalmente no tenga mucha fe en las mismas. Hoy es uno de esos días. No se trata en esta ocasión de llevar a cabo un análisis crítico, sino de que este tipo de iniciativas no suelen conducirnos a ninguna parte, y en el caso del cambio climático y del secuestro de carbono resultan ser prácticamente todas. Ojalá me equivoque y esta vez no se repita tal regularidad, por el bien de todos.  En este post no deseo hacer juicio de valor alguno, simplemente, pongo en vuestro conocimiento, para los que lo desconozcáis,  que se denomina  Carbono Neutral y una revista para Latinoamérica que os informará sobre esta iniciativa internacional en la región:  Planeta carbono Neutro.

Os dejo pues con la definición de neutralidad del carbono (según Wikipedia) y la información que ofrece la página Web de donde podréis adquirir en acceso abierto los boletines, videos, abundante documentación de eta iniciativa, etc.

Juan José Ibáñez

Continúa……..

(más…)

Etiquetas: , , , , ,

Los suelos y la agricultura ecológica en la era de la postverdad (Revista de Suelos Ecuatoriales)

agricultura-ecologica-tecnociancia-posverdad 

Fotos: Colaje Imágenes Google

 Sabéis sobradamente, que no utilizo nuestra bitácora con vistas a LA promoción de mis artículos y libros científicos. No me gusta la propaganda, y menos aún la auto-propaganda. Sin embargo, de vez en cuando, hacemos excepciones. Esta será una de ellas. La Revista de Suelos Ecuatoriales ha publicado gentilmente un artículo de reflexión personal que lleva por título precisamente el encabezamiento de este post. Considero que puede ser de interés para  muchos lectores y de paso publicitamos esta iniciativa de la Universidad Nacional de Colombia, ya que, a menudo soslayamos vergonzosamente todo lo que se edita en nuestra lengua. Suelos Ecuatoriales se encuentra en acceso abierto, por lo que podéis bajaros el manuscrito sin problema alguno. Abajo o dejo los enlaces. No resulta pertinente redactar análisis críticos de los textos redactados por los propios autores e intentar ser objetivo.s ¿Verdad? Pues bien, seguidamente os dejo el resumen y el mencionado análisis os corresponderá a los interesados. Resulta difícil encontrar revistas científicas que permitan salirse del consabido guion docto y cansino, de naturaleza académica, para todos aquellos que van a la búsqueda de información general. Este no ha sido el caso, y sin más preámbulos os dejo con el resumen. Animaros a leerlo en su integridad y seguidamente recordar el título de esta revista, con vistas a husmearla periódicamente. Y sin más preámbulos ahí va:

Juan José Ibáñez

Los suelos y la agricultura ecológica en la era de la postverdad (Revista de Suelos ecuatoriales)

Juan José Ibáñez

Palabras clave:   Agricultura ecológica, Agricultura orgánica, Agricultura Industrial, Tecnociencia, Posverdad, Filosofía de la Ciencia, Filosofía de la tecnociencia 

Vol. 49 Núm. 1 y 2 (2019): Suelos Ecuatoriales

URL de acceso directo al Artículo. http://unicauca.edu.co/revistas/index.php/suelos_ecuatoriales/article/view/109

Resumen

Los suelos y la agricultura ecológica han sido dos temas soslayados durante décadas de la corriente principal de la literatura científica. Sin embargo, más recientemente, el reconocido fracaso de la agricultura industrial, así como la comprensión del sistema climático, han relanzado el interés por ambas disciplinas. Ya no se discute la importancia de los suelos en el funcionamiento de la biosfera, ni la necesidad de reemplazar una agricultura despilfarradora de recursos y contaminante por otra basada en genuinos principios ecológicos. Sin embargo, desde finales del siglo XX, la ciencia ha ido cambiando, tanto en sus objetivos como es su praxis, siendo paulatinamente reemplazada por lo que actualmente se denomina Tecnociencia. Esta última no persigue tanto progresar en el conocimiento del mundo, como en ser el soporte del progreso e innovación del tejido empresarial de los países, en un mundo frenéticamente competitivo a la par que insustentable. De este modo la búsqueda de la verdad ha sido reemplazada por la posverdad, en la que los científicos somos meros elementos de un sistema muy complejo, dominado por intereses económicos y geopolíticos. En este contexto, la definición de agricultura ecológica depende de los intereses de los actores implicados, relegando los aspectos técnicos a un segundo plano. En este artículo, el autor intenta discernir el futuro de una agricultura genuinamente ecológica, conforme al método científico y que necesita inexcusablemente de una gestión sostenible de los suelos, de aquellas narraciones sesgadas por intereses ajenos a la ciencia, es decir repletas de posverdades. 

Revista de Suelos Ecuatoriales

Continúa……

(más…)

Etiquetas: , , , , , ,

Científicos contra el conocimiento indígena y campesino

0-conocimiento-campesino-indigena 

Un aprendiz de etnoedafólogo y su hermana epidemióloga hablando con sus asesoras indígenas. No se entendieron bien ya que el ignorante investigador desconocía el quechua y pensaba que por aquellas tierras  todos sabían la lengua del imperio. ¡Santo Dios!. El imbécil soy yo. Foto atribuible a Juan José Ibáñez

 Al arqueólogo George Nicholas  público un artículo alabando el interés de aprovechar el conocimiento indígena y campesino en “The Conversation , reprendiéndolo después en Smithsonian Magazine. Sus opiniones, lamentablemente, causaron las iras de muchos lectores, por lo que seguidamente volvió a escribir la siguiente nota  (que abajo os reproduzco) en “The Conversation” (lo traduzco al español-castellano):Una alianza incómoda: el conocimiento tradicional indígena enriquece la ciencia”. Siento vergüenza. Lamento que los investigadores nos comportamos como una casta que cree estar en posesión de una verdad que no puede ser discutida por nadie ajeno a ella. Hablamos de una actitud intolerable, sectaria, mezquina y yo diría que hasta racista.  Y lo peor es que tal integrismo sigue aumentando en esta casta rebosante de arrogancia, intolerancia y ¿Por qué no decirlo?, de ignorancia. La ciencia no es una religión cuyas verdades deban ser consideradas sagradas, y sus practicantes oradores que se suben a un pulpito y arengan a los feligreses. Se trata de un conocimiento cambiante, que debiera ir progresando con el devenir del tiempo. No hay dogmas en ciencia, ya que atentan contra su propia esencia. Por ejemplo, hace poco más de una decaca, parte de nuestro material genético era considerado ADN basura”. Yo me reí en esta bitácora y (….) hubo polémica. ¡Pero yo escribo en un blog!, y no tiene importancia. Finalmente los comprobaron que de basura no tenía nada, sino que era imprescindible. Ahora bien que intenten cerrar la boca y se recrimine a la editorial por permitir ser atrevido, es digno de esa sacrosanta inquisición que ellos mismos dicen desertar y ser garantes de que aquél lamentable episodio de la historia no vuelva a ocurrir.  Pues bien, resulta ahora que parte de la casta se ha convertido en inquisidora. Mientras a algunos de nosotros nos entusiasma la sabiduría de nuestros antepasados, otros lo desprecian sin haberla analizado, ni siquiera leído. Pues bien en nuestro blog es unaPrima donna”, y por ello atesoramos una categoría (Etnoedafología y Conocimiento Campesino’ ) en la que ya hemos incluido algunos centenares de entradas sobre estos temas. Los pueblos que sobreviven durante siglos o miles de años explotando sus recursos naturales, y agropecuarios, no pueden hacerlo de forma insustentable. Su conocimiento es necesariamente empírico, ya que si no lo consiguen perecen. Más aún, nuestra sociedad moderna, con su tecnociencia, si puede dar lecciones de “como no hacer las cosas mal”, ya que hemos devastado gran parte del planeta en unos 30-40 años. Pero no hay mayor ceguera que la de aquellos que no quiere ver, sordera de los que no desean escuchar, y estupidez de los que no practican el pensamiento crítico.  Fijaros las frases que le espetaron por un artículo en la que se defendía el interés de estudiar y evaluar el mentado tipo de conocimientos: (i) Creo que el Smithsonian no debería haber publicado un artículo posmodernista y anticientífico tan extremo“; (ii)Este fue un artículo asombrosamente malo que un buen editor de ciencia debería haber bloqueado. El autor tiene un claro conocimiento de su campo, pero carece de una comprensión clara del método científico … una serie de comentarios en contra de la ciencia y posmodernidad se han transmitido como hecho …; (iii) Sin la innecesaria anti-ciencia hubiera sido un buen artículo” y (iv)El Smithsonian ha pasado la nueva era y la anti-ciencia, la Izquierda regresiva aparentemente está prosperando allí …”

Cabría argumentar que (i) Son ellos los que no conocen “nada” del método científico; (ii) y que la anti-ciencia más peligrosa la lideran aquellos que dicen defender la ortodoxia, por cuanto la filosofía, sociología e historia de la ciencia, han constado que la buena ciencia es en su inmensa mayoría transgresiva. Pero hay más, ya que pretenden censurar las publicaciones de los que no piensan como ellos.  De ciencia solo pueden hablar los científicos, pero además exclusivamente si son ultra-ortodoxos. Más que un colectivo de sabios, como les gusta que les llamen, se comportan como una secta religiosa de la peor calaña. Si un biólogo evolutivo no se adhiere al darvinismo, es calificado de negacioncita. Si un investigador considera que el clima se está calentando, pero duda de la predicciones de los modelos de circulación general… ¿es tachado de…?. ¡Como no!. ¡Negacioncita!. Es decir se comportan como esos políticos que a pesar de observar día a día como   sus recetas políticas y económicas se traducen en un incremento de la pobreza y desigualdades, llaman populistas a todos aquellos que osan hacer propuestas alternativas. ¡Repugnante!. Empero  George Nicholas, sabe defenderse solito. Os animo a que leáis su réplica contra la intolerancia inherente a esos sabios “sabiondos”. ¡la conjura de los necios!. 

Os dejo ya con la nota de prensa de George que no tiene desperdicio, siendo además muy educado.

 

Juan José Ibáñez (la izquierda regresiva anti-científica) según algunos integristas de la tecnociencia

 Continua…….. (más…)

Etiquetas: , , , , , ,

Conservación del Patrimonio Agrario Mundial (SIPAM FAO)

0-sipam-patrimonio-agricola-mundial 

Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM … – FAO)

Como me gusta redactar post sobre noticias que se me antojan superlativas desde el punto de vista del patrimonio natural y cultural. Y hoy es una de ellas. Más aun, el material se encuentra también redactado que tan solo puedo copiar y pegar con muy pocas adendas por mi parte. Comenzaré secuestrando dos párrafos de la página de Web principal, para a renglón seguido realizar unos breves comentarios y dejaros con varios fragmentos de texto, y especialmente unos contenidos que me entusiasman.  ¿Cómo no había tenido noticias al respecto hasta ahora? No estoy seguro, pero os lo intentaré explicar al final de esta entradilla, si bien lo que debéis leer se encuentra en su extensión (es decir tras mis clásicos “continua…”). Vamos allá. ¡Que gozada!. No tiene desperdicio.

Libro: “Sistemas importantes del patrimonio agrícola mundial (SIPAM). La biodiversidad agrícola y los ecosistemas resilientes. Prácticas agrícolas tradicionales e identidad cultural”. Seguidamente os reproduzco su prólogo.

Resumen: Durante siglos, los agricultores, pastores, pescadores y silvicultores han desarrollado sistemas agrícolas diversos y adaptados localmente, y los han gestionado con técnicas y prácticas ingeniosas que han perfeccionado con el paso de los años. Han sido los responsables de aportar a la humanidad una combinación esencial de servicios sociales, culturales, ecológicos y económicos. Estos “Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial” (SIPAM) son paisajes estéticamente impresionantes que combinan la biodiversidad agrícola con ecosistemas resilientes y un valioso patrimonio cultural. Estos sistemas están situados en lugares específicos del mundo, donde aportan de forma sostenible múltiples bienes y servicios, alimentos y unos medios de subsistencia seguros para millones de pequeños agricultores.

Los SIPAM surgieron a través de un impresionante proceso de coevolución entre los seres humanos y la naturaleza durante siglos de interacción y sinergias culturales y biológicas. Representan la acumulación de experiencia de la población rural. Desafortunadamente, estos sistemas agrícolas se encuentran actualmente amenazados por muchos factores, incluyendo el cambio climático y la presión creciente sobre los recursos naturales. Además, tienen que enfrentarse a la migración causada por una baja viabilidad económica. Como consecuencia, se abandonan las prácticas agrícolas tradicionales y se da una pérdida drástica de variedades y especies endémicas y locales. Hace 16 años, la FAO identificó estas amenazas globales para la agricultura familiar y los sistemas agrícolas tradicionales, y lanzó el programa de los “Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial” (SIPAM). Adoptando un enfoque basado en la conservación dinámica con el objetivo de lograr un equilibrio entre la conservación, la adaptación sostenible y el desarrollo socioeconómico, el programa SIPAM busca identificar maneras de mitigar las amenazas a las que se enfrentan los agricultores, así como de resaltar los beneficios de estos sistemas.

¡No me lo puedo creer!. Resulta difícil de entender que tras 15 años escribiendo en esta bitácora para lo cual he leído miles de noticias, no me hubiera llegado alguna a este respecto. Mi amigo Luca Montanarella me habló de esta iniciativa de la FAO hace unos meses. Tomé nota pero… se me olvido. (fallo garrafal: ¡mea culpa!). Ahora bien, la falta de información sobre el SIPAM, tras leer varios boletines de noticias de suelos, agricultura y medio ambiente diariamente,  me obliga a pensar que apenas ha calado en la opinión pública y menos aún en la obnubilada mente de políticos y gestores. Y es aquí en donde la buena noticia debiera ser motivo de una profunda preocupación. A nuestras autoridades, no les interesa más que salir en los medios de comunicación, por cuanto al llegar al momento de la verdad, nada de nada.  También cabe  recriminar que, desde Latinoamérica, en donde se habla tanto de culturas indígenas y sus agriculturas sustentables, etc. hasta el momento solo tres enclaves tienen la etiqueta de SIPAM. Si volvemos la vista a la Europa latina,  el paisaje es menos preocupante, aunque no deje de ser inquietante. En España, por ejemplo, tres enclaves han alcanzado la etiqueta del SIPAM. Ahora bien, excepto en un caso, ni me parecen muy relevantes, y menos aún representativos de los principalesterroirque debiéramos analizar y preservar en la Península Ibérica. Estamos tropezando una vez más en el craso error de la falta de iniciativa, como ocurre también con la preservación de la Geodiversidad bajo los auspicios de la UNESCO. ¡Qué lástima!.

Por mucho que nos lamentemos: “obras son amores y no buenas razones”. Nos quejamos continuamente, pero a la hora de esforzarse… ¡suspendidos!. Debemos exigir a nuestros políticos, con todos los medios a nuestro alcance, que no pedirles favores exclusivamente, ya que en estos menesteres son sordos y mudos. Por lo tanto la responsabilidad recae sobre todos nosotros.

Abajo os dejo ya con la información que he recopilado, aunque una buena parte resulta ser una reproducción literal de ciertos contenidos de la página Web del SIPAM.

A todos los amantes de la naturaleza, sus paisajes y en especial de aquellos que son culturales os ruego encarecidamente que leáis este post y actuéis en consecuencia.

Juan José Ibáñez

Continua……

(más…)

Etiquetas: , , , , , , ,

Restauración de suelos y aborción de miles de millones de toneladas de carbono ¿¿??

coronavirus-madrid-vacia-peque

Madrid, Ciudad sitiada, de un Estado cerrado al exterior, casi completamente vacía, como tras un golpe de estado o esperando el bombardeo enemigo en  medio de  una guerra uno como mínimo se siente extraño, inquieto, incómodo. Cuando se está en una crisis sanitaria como la que padecemos en febrero-marzo…. de 2020 y justamente en uno de los epicentros de esta pandemia global que nos azota, nos cuesta a muchos concentrarnos.  Y para mayor calamidad personal, yo que como soltero y sin problemas (“hasta ahora”) monetarios me iba a trabajar, relegando las treas domésticas a una asistenta que limpiaba la casa, lavaba, planchaba la ropa etc., no se casi ni poner una lavadora, me encuentro también perdido en  los 65m2 del cubículo en el que habito…… Y así y he roto el fregadero por lo que estoy obligado a limpiar los utensilios de cocina en la ducha. ¡Suuuuu, sin comentarios! ¿Vale?. Me lio tanto que el teletrabajo obligado que hacemos en estos momentos casi todos los investigadores se resiente.  Friega, plancha, limpia el suelo, desinfecta, trabaja….. Salgo a comprar cada dos o tres días y todo vacío. Una urbe casi fantasma. Busco noticias para redactaros un post de suelos. Tras revisar varias, veo una que se me antoja interesante empero, es mi sino, ya que se encuentra tan vacía de contenidos, como las calles de mi ciudad. ¡Qué hastío!. Y lo que uno puede inferir, resultan ser cometarios que se ensamblan sin ton ni son, contradiciéndose o polvorientos comentarios infinitamente repetidos. Fijaros detenidamente: Partícula + antipartícula = ¡La nada!. Pero a lo que vamos…….

Cansado y aburrido de leer noticias como la que os expongo hoy, la abordada en este post no tiene desperdicio, ya que reitero es un texto vacío, hueco. Y eso que los autores dicen partir de un informe con más de 1.000 páginas auspiciado por el IPCC. Sobre este tema hemos escrito hasta la saciedad en nuestra bitácora y siempre aportando más información, lo cual es sumamente sencillo, ya que es imposible decir menos. ¿Mil páginas con vistas a llegar a las conclusiones que os vamos a mostrar?. En la prestigiosa revista journal Nature Sustainability, Deborah Bossio, un de las autoras, nos expone en una portentosa  lección magistral cómo no decir nada, nada de nada, o lo que es peor en este caso, lo mismo que hace 25 años.

 Los vertiquitos de esos informes y como se elige a los autores o compiladores, es un tema del que se sobradamente, por cuanto he formado parte de numerosas iniciativas de tal guisa. Suelo terminar lamentando mi participación una y otra vez, aunque hay excepciones, por supuesto. Sin embargo con más frecuencia de la deseada vuelvo a recaer. Eso sí, lo de la publicación en Naure Sustainability es digno de denuncia.

Poco puedo añadir o analizar a una nota de prensa digna de…. ¿de qué?. Lean y enséñasela a sus vecinos(as) más ignorantes o semi-analfabetos porque con el título basta, la entenderán, como si fuera un culebrón televisivo. Más aun la autora entrevistada propone, mejorar los mecanismos de compensación para incentivar una agricultura que proporcione más alimentos a la humanidad, frenando la expansión de las tierras agrícolas. ¿Pero cómo?. Obviamente debo suponer que en las mil páginas del informe habrá contenidos más sustanciosos. En caso contrario, en lugar de interrogar a un presunto delincuente, háganle leer en voz alta mil veces esta notica y seguro que cantará hasta la Traviata de Giuseppe Verdi. Cantará cualquier cosa que le pidan, eso sí, peor, mucho peor.

 Cuando tras buscar material para vosotros, releo muchas noticias, topo con titulares esperanzadores, pero que a la postre devienen en basuras. Pero esta última contiene “algo”, y en el caso que analizaremos hoy me ha entrado un deseo casi irresistible de cerrar el blog para siempre. ¿En que se gustan el dinero los organismos internacionales?. Busco en Internet la revista y debo pagar casi 10 euros por leer un texto seguramente más corto que este post, cuando la información ambiental debiera ser en acceso abierto. Observo el número de páginas del artículo, o carta de Naure Sustainability y, como observaréis abajo, a lo sumo son dos. Busco en el repositorio de Researchgate el volumen de 1.000 páginas y me dice que bajo petición. ¿Alto secreto?. Personalmente se me caería la cara de vergüenza firmar algo que no es nada. Que se editen publicaciones sobre los documentos elaborados por el IPCC, la ONU y/o la FAO, o sus resúmenes, en revistas de pago, con tal vacuo contenido, debiera ser sonrojante para los firmantes. A estas instituciones debería exigirse que todo fuera en acceso abierto, lo quieran los autores del informe o no. ¿Y los autores?. Son los únicos beneficiados, ya que añadirán a sus currículos una publicación de campanillas que no es nada, nada de nada. Ya sabemos que las editoriales viven de esto. Empero al menos deberían “aparentar” tener un poco más de dignidad.  Y todo esto en 2019. Cualquier alumno que imparta su primer curso de edafología añadiría más contenido, sin lugar a dudas. Entre los firmantes hay alguna persona conocida, aunque la mayoría ni me suenan (bueno sí: ¡las narices!). ¿Quien elige a estos sabios? Francamente, a mi me suelen invitar, supongo que a ellos también, empero esperaría que de suelos deberían saber, aunque no lo parezca.

 Os dejo con el espacio edafológico vació……

 Aburrido

 Juan José Ibáñez

Continúa…… No tiene desperdicio…… porque como vereís……

(más…)

Etiquetas: , ,