‘Redes Complejas, Ecológicas, Sociales y el Mundo de Internet’

Comunidades microbianas del suelo, falta de nutrientes, sistemas complejos y cambios de comportamiento

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Fuente: Colaje Imágenes Google

Las comunidades del suelo pueden cambiar abruptamente de comportamiento al enfrentarse a estrés ambientales. Tales cambios pueden ser inesperados y sorprendentes. En los sistemas complejos se trata de un proceso frecuente que da lugar a la emergencia de comportamientos y estructuras asombrosas. Así pues a Sistemas dinámicos complejos,comportamientos complejos, (Sistemas dinámicos no lineales). Obviamente la falta de nutrientes en el suelo resulta ser una fuerza motora muy poderosa. En los siguientes post que editamos hace ya algunos años, os explicamos un caso fascinante, es decir como microorganismos unicelulares generan estructuras pluricelulares con diferenciación de pseudo-órganos: (i) La Inteligencia de los Mohos del Suelo y su Papel en los Ecosistemas; (ii) Mohos Mucilaginosos del Suelo: La Difusa Frontera entre los Organismos Unicelulares y Pluricelulares (iii)  Mohos Mucilaginosos del Suelo: La Difusa Frontera entre los Organismos Unicelulares y Pluricelulares y (iv) Los Mohos Mucilaginosos del Suelo: Ciclo de Vida en Videos.

Hoy os explicamos un caso relacionado con un organismo aún más simple, esa bacteria del suelo a la que se denomina Bacillus subtilis. Cuando escasea su alimento, los biofilms (biopelículas) que forman crecen hasta un umbral en los que súbitamente comienzan a oscilar, de alguna manera, como os muestro en la figura que encabeza este post. Tales dinámicas oscilatorias son bastante habituales en los sistemas complejos. Si me permitís que sea aún más coloquial….. “falta la comida debajo del suelo y se genera espontáneamente una gran revolución estructural”, como lo harían en la biota aérea e incluso las sociedades humanas.

Antes de finalizar debemos rectificar algún aserto redactado por el plumillas de turno. Veamos, los biofilms son o suelen ser comunidades que asocian en una matriz muchas bacterias de diferentes clases, no afectando a una sola, por lo general.  Y peor aún, cuando uno lee la noticia, da la impresión que los biofilms tan solo los produce Bacillus subtilis. Se trata de una aserción totalmente falsa. Por ejemplo, el color oscuro de algunos clastos y fragmentos de roca de los desiertos (pavimentos) resultan ser biopelículas bacterianas compuestas por numerosas especies. Empero desde el punto de vista de la salud pública, la multirresistencia bacteriana a los antibióticos, la generan bacterias patógenas que, a menudo, se protegen en el seno de biopelículas que se adhieren a muchas superficies.

En cualquier caso, os recomiendo leer la nota de prensa que os deparará algunas sorpresas inesperadas.   También he recogido dos vídeos sencillos, aunque en inglés, sobre comportamiento oscilatorio.

Juan José Ibáñez

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La Teoría Actor-Red y el Contexto de la Tecnociencia

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Foto: Bruno Latour y Michel Callon Colaje Imágenes Google

Ya o explique en el primer post “De la Filosofía de la Ciencia a la Filosofía de la Tecnociencia” que inició el pistoletazo de salida para nuestro curso básico sobre el tema que, entre los cánones aceptados y racionales de la filosofía de la ciencia en sentido estricto, la praxis actual de la indagación científica no tiene apenas cabida. De aquí que hallamos elaborado una nueva categoría de post con vistas a ir informando de ello. Comentaba al finalizar el núcleo central de nuestro Curso Básico sobre   filosofía y sociología de la ciencia, como al finalizar las clases de la asignatura que impartía en aquel máster universitario, al igual que al clausurar conferencias, me agarrotaba la sensación de que en nuestro quehacer cotidiano los científicos usamos poco y sabemos menos del denominadométodo científico”. Y justamente en ese momento entraba en escena (“que no la ciencia en acción”) nuestro viajo amigo Bruno (Filosofía de la Ciencia versus Filosofía de la Investigación: ¿Quién es Bruno Latour?). En la década de los años 90 del S. XX, cuándo intentaba ir más allá de la filosofía, para penetrar en la sociología de la ciencia (que no la “filosofía del conocimiento”), solía encontrarme con la visión imperante academicista de Robert King Merton, que no me decía mucho y se me antojaba una perspectiva obsoleta. Adelantemos, siguiendo a Wikipedia que: “La sociología de la ciencia considera las influencias y componentes sociales en la ciencia. Diferente de la sociología del conocimiento que investiga los orígenes sociales de las ideas y del efecto que las ideas dominantes tienen sobre las sociedades. Merton impulsa un subcampo de estudio denominado sociología del conocimiento, el cual aborda la ciencia moderna como una institución social y se interesa por el ethos específico que la caracteriza”. Sinceramente el pensamiento mertoniano me aburre, por no entrar en análisis más críticos. Y así tope con Bruno Latour y los denominados inicialmente estudios sociales de la ciencia y posteriormente estudios de la ciencia (aunque por lo que he leído también se han acuñado otras muchas etiquetas, a la hora de denominar el  enfoque aludido) al que dedicamos ya hace años varias entradas, con vistas a explicar sus fundamentos. Aquí os doy cuenta de la mayoría de los mismos: (i) Los Poderes y su Terror al Imperio de las Masas: Bruno Latour y las Enseñanzas de las Ciencias de la Complejidad; (ii) Mente y Realidad: Descartes y Kant desde la Óptica de Bruno Latour; (iii) Percepción Individual, Social y Cultural de la Realidad, Según Bruno Latour; (iv) La Actividad Científica como una Red de Relaciones  ; (v)La Ciencia como Red de Interrelaciones Humanas-No Humanas; (vi)El Realismo De Bruno Latour y la Actitud Sectaria de los Científicos; (vii)¿Una Sociedad Libre o Esclavos del Poder?: El Affair de Wikipedia; (viii)Wikipedia versus Citizendium: En defensa de la Participación Ciudadana o el Temor al Imperio de las Masas; (ix) Los Errores del Periodismo Científico a la luz de los Estudios Sociales de la Ciencia); (x) (Transmisión de la información, Conectividad y Redes Sociales: El Número Mágico 6 o ¿7?); (xi) (El Periodista Científico como Paracientífico y Sociólogo del Entramado Inherente a la Indagación Investigadora); (xii) (El Circo de la Ciencia Contemporánea) ; (xiii) (La Crisis Actual del Periodismo Científico); Aunque por los títulos de algunos post no lo parezca, en todos ellos la teoría Actor Red o ANT, resultan ser el epicentro esencial de los discursos en ellos redactados.

En este post retornaré a un texto sobre el que ya hemos basado varios post anteriores del curso de tecnociencia. Me refiero a la Teoría del actor-red y la tesis de la tecnociencia cuyos autores son Javier Echeverría y Marta I. González, como os indico con más detalle abajo. Omito pues varias entregas personales previas en las que explicaba mis consideraciones acerca de la Tesis de Latour sobre la Teoría Actor Red. Sin embargo, en su magnífico artículo, echo en falta algunos aspectos que no suelen ser contemplados con atención a la hora de analizar esta teoría. A pesar de ello creo que son de vital importancia. ANT enfatiza las relaciones en Red, lo cual debiera implicar hacer uso/contemplar/ explicar a la luz de (…) de las propiedades inherentes a las mismas la Actividad Científica como una Red de Relaciones. Del mismo modo, cuando hablamos de sistemas en los que actúan una plétora de agentes entrelazados mediante sus relaciones/interacciones mutuas nos encontramos, prácticamente siempre con que se trata de sistemas no lineales es decir complejos (Concepto de Complejidad) que también atesoran unas cualidades muy idiosincrasias que la formulación ANT debiera cumplir (Teorías Científicas Como Estructuras Complejas). Ya hablaremos de ello más adelante, en otro post. Finalmente no voy a detallar las críticas que según Wikipedia ANT ha recibido de sus detractores, ya que no merecen mi consideración. Eso sí, una de ellas estriba en el desacuerdo de algunos expertos en la ruptura de dicotomías previamente establecidas, tales como humano-no humano, natural-social. Personalmente discrepo, por cuanto se trata de antónimos muy perjudiciales para el progreso de la ciencia, como defendí en el post:  El Discurso Científico, los Conceptos Contrarios y la Perspectiva de Jean-Marc Lévy-Leblond.

La principal fascinación que ha producido ANT estriba en considerar el mundo de la ciencia, y con mucha mayor razón el entramado de la tecnociencia como un una red de relaciones en la cual los agentes pueden ser humanos, pero también sociales y estrictamente no humanos, atesorando todos a priori (en principio) el mismo peso. Es decir, un elemento de la red podría ser un científico, pero también una institución académica, un instrumental (generalmente de vanguardia, pero…), intereses o lobbies políticos, grupos de presión, agentes financieros, juristas, periodistas, una pandemia, etc. Del mismo modo, las tesis de Latour sobre la ciencia viran de la teoría a la práctica científica y los agentes que la forman o condicionan al interaccionar. Como veremos en otras entregas posteriores, son cosas muy distintas, algo que suele ocurrir en todos los ámbitos de la sociedad y sus conocimientos. Se trata de una hipótesis/¿teoría?. rompedora y valiente. Empero atesora otras virtudes que iremos desgranando. Os dejo ya con los contenidos de Wikipedia y después con los de los propios autores. 

Juan José Ibáñez

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Pandemias y Literatura Científica en Tiempos de Crisis

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Esta es una gran oportunidad o ya sabes (publica o perece). Fuente: Colaje Imágenes Google

 

¿Qué miras en la pantalla?

Una curva exponencial

¿La del crecimiento de la Pandemia?

No, la del número de papers publicados sobre el COVID- 19 desque que comenzó la pandemia.

Pues se parecen mucho

Efectivamente ambas son exponenciales

Tan rápido se investiga?

Bueno pues…… mejor me callo.

Me lamento ahora, pero posiblemente dentro de unos meses, ya no serán tales, sino quejidos desesperados, desgarradores, furiosos, etc., Y de eso estoy seguro. Si en algo se asemeja el crecimiento exponencial de una pandemia en sus fases iniciales resulta ser justamente el número de artículos científicos que se escriben sobre ella ¡científicamente comprobado!, como podréis leer más abajo. Se trata de un nicho vacío, y todo estúpido que se crea Indiana Jones, en busca de fama y gloría, intentará hacerse un hueco en una galería de la fama tan efímera como patética: “ser de los primeros en publicar sobre el tema”. Esperemos que la Pandemia clínica pronto comience a controlarse, empero la que afecta al número de paupérrimos estudios aparecidos en las publicaciones que salen a la luz por los medios que sea, tardará mucho más en alcanzar la meseta para luego declinar, a no ser que algún científico brillante encuentre rápidamente una maravillosa vacuna o un fármaco que corte las ansias coloniales del COVID-19.

Consuelo Ibáñez, epidemióloga, la hermana lamentablemente fallecida de este bloguero, que ocupó durante varios años la máxima autoridad técnica (es decir no elegida políticamente) en materia de emergencias epidemiológicas de la Comunidad de Madrid, terminaba hastiada tras cada brote epidemiológico importante, y especialmente si tenía calado internacional. Ella me comentaba la enorme cantidad de arribistas y artículos basura que aparecían en el escaparate de la ciencia médica. Encontrar una contribución relevante era como buscar una aguja en un pajar. Empero las TICs ¡avanzan que es una barbaridad!, con todo tipo de plataformas digitales y utensilios para alzar tu voz e intentar aparentar que aportas algo a la materia. Y así se ha terminado por generar una Torre de Babel. Tales progresos tecnológicos han dado lugar a convertir un tema concreto de moda en un inmenso vertedero de basura en Internet. Y así los mediocres intentan medrar a toda costa, pase lo que pase, y que no se les ponga nadie de por medio porque (…). Unos artículos no aportarán nada, la mayoría serán considerados inmensamente malos y quizás alguno pueda ser interesante y va y se me escapa. ¡porca miseria! Tan solo en el portal científico Pubmed, si uno de esos que son considerados prestigiosos, aparecen publicados en dos meses más de 8.000 artículos acerca del COVID-19 a 8 de junio de 2020, según JAL (ver abajo). Si Consuelo hubiera podido continuar en su más que popular bitácora  Salud Pública y Algo más, seguro que os ibais a divertir, aunque era mucho más prudente y educada que yo. Siento vergüenza ajena ante tan lamentable espectáculo; hoguera de vanidades que terminarán frustradas, como todas las precedentes.  No obstante cabe recordar que, actualmente y sobre este asunto, se ofrecen ingentes cantidades de dinero, proyectos, becarios e infraestructuras a todos aquellos que ya ostentan algún poder, tengan influencias, y por qué no, quizás alguna idea más que interesante. Otra cuestión es quien se lleva el gato al agua. ¡La batalla ha comenzado!. Codazos, empujones, zancadillas, y lo que sea necesario. Primero la “pasta” y luego ya veremos…..

Abajo os dejo unos cuantos enlaces y breves comentarios al respecto sobre esa tenebrosa mancha negra que sobrevuela nuestras cabezas y penetra en los pulmones. Efectivamente, otros colegas también se lamentan, en esta era de la imagen, de que la calidad de los contenidos científicos sea relegada a un segundo plano. Empero varios de ellos también resultan ser parte del problema, que no de la solución, ya que reprochándole sus respectivos comportamientos socavan una ciénaga aún más profunda a todos aquellos que desean estar ¡bien informados!. Tarea titánica en esos momentos. Algunos sacerdotes de la ciencia, sí esos ultra-ortodoxos a los que les va muy bien con el sistema actual, se desgarran las sotanas alegando que no se han hecho buenas revisiones por pares. Y efectivamente es así, no lo discuto. Sin embargo, las editoriales de reputación y sus responsables, son en gran medida tan culpables como los autores de esos trabajos, por mucho que se achaque a revistas depredadoras, ya que tan depredadoras son unas como otras. Al final lo importante es obtener pingues beneficios, que no otra cosa, es decir que se pague por leer lo que publican sobre un tema que tiene en vilo a la humanidad. Y como los investigadores tienen que estar bien documentados, el dinero lo recaudarán a raudales. Los plumillas, que dicen dedicarse a la divulgación científica, poco versados en estos menesteres, por lo general, se hacen eco de lo que leen y les comentan los afamados sacerdotes El establishment) , metiendo la pata y ¡más madera!. Da igual lo que escriban, si dan con un buen titular (…) el público entra al trapo.

Empero ante crisis de la magnitud del COVID-19, y sus repercusiones sobre la salud de ciudadanía, además de la economía (que es lo que más preocupa a una buena parte de nuestros dirigentes), las televisiones, periódicos, y esos programas llamados de periodistas tertulianos, que en base a su ignorancia, mezclan churras con merinas, dan lugar e interminables y soporíferos debates, de los cuales, lo único que puedes  extraer, es confusión, caos, dolor de cabeza, o un siestecita en los brazos de Morfeo…….. Empero falta un elemento en la ecuación ¿sabéis cual es?. ¡Políticos!: horror, terror y pavor!. Por una vez y sin que sirva de precedente me adhiero a la perspectiva de JAL (ver abajo). Desde luego, si lo que pretenden hacernos creer que sus votantes no les importan nada, dan en el centro de la diana. Ellos al acoso y derribo del adversario político, con vistas a echarles a patadas del poner y para ello, ¡vale todo!. Pero a lo que vemos….. El nivel de los artículos científicos sobre la covid-19 ha sido decepcionante”, “Dos revistas médicas meten la pata”. Fijaros en estos dos titulares, ya que ninguno de ellos aborda el meollo de la cuestión, por cuanto ya han tomado partido, dirimiendo disputas y descalificando a muchos de sus colegas. En tiempos de COVID-19, estudios científicos sin revisar: las prisas están acelerando y viralizando los papers. Y ante tal marasmo de información la: Inteligencia artificial para los ‘papers’ de la COVID-19.

Ya es difícil dormir, e incluso ver la TV. El problema es que el ciudadano entienda si o si, que debe serguir unas normas, así como que en estos momentos, tal deber es la principal línea de defensa que tnemo: ¡está en manos de cada uno de nosotros! .Y debe hacer falta mucha creatividad porque no veo a una parte de mis conciudadanos muy dispuestos, tan solo hace falta que se pongan las mascarillas como piercings, o peor aún de taparrabos. Y es que hastía. No se trata de concienciación, sino e acoso o tortura.

Sin embargo, no se hablamos exclusivamente de la publicidad que observamos, o las peleas callejeras de los políticos. Cada día leo un par de horas la prensa científica (es decir noticias sobre artículos u otro material de interés en medio ambiente o ciencia general). Pues bien, antes me hastiaba ver siempre la la coletilla del cambio climático, se escribiera sobre lo que se escribiera, era la norma. En los últimos meses, obviamente la pandemia lo ha desplazado, aunque como los primeros son muy correosos, han elaborado un puente entre degradación ambiental, pérdida de biodiversidad y pandemias. Y no me parece mal, ya que pienso lo mismo.  No obstante una cuestión  es informar con vistas a hacer comprender  tal vinculación y otra muy distinta repetirla una y mil veces haciendo creer cada redactor a su público que es original.  Sin embargo hablamos de la punta del Iceberg. Si leo sobre investigación y tecnología aeroespacial espacial, etc. me habland de sus bondades  e interés contra la pandemia. Si leo sobre tal o cual tecnología de descontaminación, me hablan e sus bondades contra la pandemia, si leo sobre casi cualquier otra materia me hablan e sus bondades contra la pandemia. Francamente se me antoja un comportamiento decepcionante.

Os dejo con algún material de interés que nos informa,  no sobre el coronavirus, sino por aquello de “publica o perece”, aunque no tengas nada que aportar.  Consuelo, cuánta razón tenías.  Y ahora me voy a tomar una coronitas. ¿Por qué tengo hoy ese antojo si prefiero la cerveza tostada? ¿Vosotros lo sabéis? ¡Estoy hasta la coronilla! A pesar de que me preocupe al tema como al que más. No me extrañaría que el público arto de escuchar más de lo mismo una y mil veces, esté desconectando y…. a la postre este si sería un tema muy preocupante.

Y justamente antes de acabar el post recibo la siguente noticia. …. ¡Más Mdera! Pero atención porque esta es muy, muy interesante, didáctica y esclarecedora. La más informativa de todas. Leerla por favor.

El escándalo del #LancetGate y la hidroxicloroquina: una llamada de atención sobre las publicaciones científicas

Las dos revistas más prestigiosas en investigación médica del mundo han caído de forma simultánea en el mismo error y hecho mella en la reputación de la ciencia cuando más necesaria es

Juan José Ibáñez

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Epidemias, Viralidad, Globalización, Conectividad, Redes Complejas, Mundos Pequeños y Coronavirus (2/2) (Una Sociedad Intrínsecamente insustentable)

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Conecting people”. Se trata de una frase que utilizada desde hace más de una década. Aparecía en los anuncios televisivos de algunas empresas tecnológicas con vistas a vender sus productos, augurándonos un mundo en el que todos estaríamos híper-conectados incesantemente y sin cortapisas. Pronto llegaron las pandemias virales por Internet infectando millones de dispositivos, por oleadas. Tal denominación se me antoja hoy casi profética (Los siete virus informáticos más dañinos de la historia; Ciberataque mundial: El ataque de ‘ransomware’ se extiende, etc. etc.). Lo que se solía ocultar, o al menos soslayar,  estribaba en que tal conectividad masiva atesora sus pros y sus contras).  Un grupo de personas u objetos que no interacción entre si no son un sistema ( en el cual el todo es “más, o al menos diferente, a la suma de las partes”). Tal aislamiento es inimaginable, ya que somos seres sociales. Sin embargo, a mayor conectividad, mayor dependencia, vulnerabilidad y riesgos, como los mentados ciberataques masivos. También solemos olvidar que cuando aumenta la interdependencia entre los elementos de un sistema, se pierdan grados de libertad, como dirían los expertos (aunque no sea necesario entender tal hecho en términos probabilísticos). Deseábamos ser libres a la hora de manifestar nuestras opiniones y hoy nuestros datos privados se encuentran en menos de los vampiros que habitan en el seno del sistema chupándonos la sangre (léase Google, Facebook, etc. etc.), así como de delincuentes sin escrúpulos.  Pues si, hasta las empresas tecnológicas que se han hecho inmensamente ricas con las redes sociales y otros artilugios de Internet venden nuestros datos  personales, y posiblemente al mejor postor. Y así, “viralmente”, han ido sucediéndose con rapidez, pero en fases, como ciberataques, ciberterrorismos y ciberguerras (La ciberguerra: la principal ciberamenaza global). Empero los políticos aprenden rápido, y hoy se acusan entre sí de interferir hasta en las elecciones “democráticas” de sus países y de otros rivales a favor de uno u otro candidato (Caso ciberataques rusos; Estados Unidos intensifica los ciberataques en Rusia ,etc. etc. etc.). Pero retornemos al tema de la viralidad, que no virilidad ¿Qué es un viral?, y ¿la viralidad?. Como podréis observar al buscar en Internet, las principales entradas, es decir las primeras que aparecen en vuestro motor de búsqueda, hacen referencia exclusivamente al ciberespacio. Prácticamente todos nosotros sabemos los estragos que causan los virus informáticos, (agrupo, troyanos, gusanos etc., bajo el mismo vocablo) por lo que disponemos de software antivirus, cortafuegos, etc.,  No deseamos ser infectados, ya que para muchos de nosotros podría llegar a constituir una verdadera tragediaVivimos y sabemos más del mundo virtual que del real, como si estuviéramos en las nubes,  perdón cloud computing). De pronto surge una pandemia mundial, en el mundo natural, es decir el que nos rodea más allá de las pantallas ciberespaciales y no entendemos casi nada ¿Por qué nos ocurre esto? ¿Qué estamos haciendo mal? Francamente, debíamos aprender a extrapolar un poco, eso sí con precaución. ¿No nos preocupa más nuestra salud que los dispositivos informáticos que atesoramos?. Parece ser que no, cuando sin ella enfermamos, cuando no fallecemos.

Realmente existen bastantes paralelismos entre la viralidad informática y la que concierne a nuestra salubridad. No obstante, los profanos en epidemias y pandemias que afectan a nuestra salud(legión), pero que se sienten expertos delante de un PC y son amantes de las redes sociales, apliquen sus conocimientos con vistas a entender la viralidad real, la que amenaza nuestra salud y nuestras vidas. Hablamos del el coronavirus COVID-19, que hoy aterra al mundo. Sin embargo la información que recibimos y a la par la que suele interesar a los ciudadanos se me antoja recalcitrantemente ilustrativa, Lo ciberespacial se encuentra interesa mucho más a la mayor parte de la ciudadanía que lo terrenal, hasta que la última nos amenaza seriamente. Por ejemplo, aun siendo un caso simplón, si bien no carente de significado, pueden entenderse varios aspectos esenciales de las pandemias que vuelven a acecharnos, ya que lo han hecho siempre causando estragos de enorme magnitud, como explicamos en nuestro post precedente. Hablamos acerca de un ejemplo “viral” que se propagó por Internet, ya en los albores de la explosión, que no eclosión de las redes sociales en Internet. Apelemos pues, más concretamente, al juego/estudio  denominado los “seis grados de separación de Kevin Bacon o número de Bacon”. Wikipedia al respecto se me antoja un tanto ambigua y puedo extraer exclusivamente la siguiente sentencia: “El número de Bacon no deja de ser un desarrollo sobre una base de datos verificable de la Teoría de los seis grados de separación o del “Mundo pequeño“. También tiene como antecedente el Número de Erdős, que señala la distancia colaborativa, en lo relativo a trabajos matemáticos entre un autor y Paul Erdős, matemático húngaro”. Veamos si lo explico de una forma más sencilla, extraída de Internet (i):  Inspirado en “ seis grados de separación” ” la teoría de que nadie está a más de seis relaciones de distancia de cualquier otra persona en el mundo, el juego fue ideado en 1994 por Brian Turtle y dos compañeros en el Colegio Albright en Filadelfia, Estados Unidos”; o (ii) partiendo de un pequeño número de contactos se puede ir construyendo una cadena de crecimiento exponencial que puede llegar a conectar a la humanidad entera. ¿Cuántos?. Pues lo dicho una cadena de seis veces en termino reiterativos, es decir secuencialmente. Imaginaros que comentáis algo, como un chisme, en un grupo de seis personas con mentalidad de correveidiles, el cual deviene en el primer eslabón de la cadena. Seguidamente cada uno de ellos traslada tal cuestión o chisme a otros seis, y alcanzamos el segundo eslabón. Pues bien con cuatro pasos más todo el mundo de este desnortado planeta sabría la noticia. Se trata de un simple contagio. Con independencia de que se trata de cuatro, cinco,  siete, o siete eslabones (conforme avanza la tecnología de las redes sociales tantos menos eslabones parecen ser necesarios, según he estado visionando en la Web), sustituyendo el vocablo chisme por el de virus como, el de la pandemia aludida, suponiendo que se tratase de un virus totalmente letal, la humanidad se extinguiría. ¡Extinción en masa! ¡todos muertos!: Se llama seis grados de separación a la idea que intenta probar que cualquiera en la Tierra puede estar conectado a cualquier otra persona del planeta a través de una cadena de conocidos que no tiene más de cinco intermediarios (conectando a ambas personas con sólo seis enlaces), algo que se ve representado en la popular frase «el mundo es un pañuelo». ¡Sí, lleno de virus!. Afortunadamente se trata de una conjetura que en el mundo de la epidemiologia sería “creo” quiméricamente terrorífica. No existen virus tan eficientes, aunque si lo suficiente como para poner en jaque a la humanidad o al menos a nuestra sociedad. Y a las pruebas me remito los (días) que  redacto este post, ciudadanos, colectivo sanitario, y agentes económicos se encuentran aterrados, y por tal razón tarde. Dabíamos haber roto antes tal escadena de eslabones. Mal y nunca nos enfrentamos angustiados al reto que tenemos delante.   ¿Se entiende ya la racionalidad de cómo se propagan las epidemias y los números de afectados crecen, al principio, exponencialmente?.  Tal hecho no puede interrumpirse instantáneamente, por cuanto se trata de una dinámica natural de los brotes epidémicos. Cuando estos últimos no son atajados prematuramente, el número de afectados crece vertiginosamente, al menos durante algún tiempo, a pesar de que diéremos con algún remedio para atajarlo días antes.   Y aquí está el quid de la cuestión. Si al ciudadano se le menta que tal tema ha sido viral en Internet lo entiende, empero si lo seamos epidemiológicamente queda aterrado ipso factoSe trata de la diferencia entre un crecimiento lineal y otro exponencial. Tal hecho no significa que no se pueda combatir, como las autoridades sanitarias de todo el mundo se encuentran haciendo.

En nuestro post precedente: “Epidemias, Coronavirus, Ruta de la Seda y Globalización  (Lecciones de la Historia)” ya os pusimos en antecedentes sobre la recalcitrante estulticia de nuestra sociedad contemporánea. En esta entrega, intentaremos convenceros que es otra muestra de que vivimos en una sociedad insustentable, repleta de contradicciones y de riesgos que nosotros mismos propiciamos.

En el siguiente enlace de la BBC se pretende explicar este asunto usando como caso la epidemia de la peste negra, que ya comentamos en el post precedente: Cuán pequeño se ha vuelto el mundo, comentando por ejemplo, “Así que si el mundo seguía siendo “grande” en el siglo XIV, ¿cuándo se volvió “pequeño”?. Newman y sus colegas esperan que otros datos epidemiológicos puedan revelarlo. Sospechan que sucedió con la llegada del transporte a larga distancia en el siglo XIX, que parece también haber sido el momento en el que las epidemias de rápida propagación aparecieron. Siempre hay un precio que pagar por el progreso. La disrupción provocada por las nuevas formas de comunicación nos ha permitido convertir en un pañuelo un mundo que crece a velocidad de vértigo. Por lo tanto, existen relaciones claras entre la viralidad matemática de internet y la propagación de epidemias en el mundo real. Cuando se husmea en la “Red de Redes” por los reiterados grados de separación, es frecuente encontrarse con otro tema relacionado del que os hablamos en está bitácora hace ya más de un decenio: Hablamos de los  Mundos pequeños (Los Mundos Pequeños y los Seis Grados de Separación: Una Conjetura Corroborada ¿Y la Regla de Miller?). En el enlace aludido de la BBC se nos muestra ya una de las claves del aumento en la velocidad de propagación de las epidemias, como en el caso de las facilidades para el transporte a largas distancias y más aun sin tocar tierra (es decir por aire y en menor medida navegando en el mar). Antaño las epidemias se propagaban más lentamente tardando años, por ejemplo, en el caso de la susodicha Peste Negra. Actualmente, en unas horas esos minúsculos trúhanes virales pueden aterrizar casi simultáneamente por la mayor parte lado del mundo en diversos focos. Y esto es lo que está sucediendo con la Pandemia Global que nos atemoriza en la actualidad.

¿Qué son los Mundos pequeños?. Al margen de nuestro post mentado, Wikipedia nos informa de que: “En matemática y física una red de mundo pequeño es un tipo de grafo para el que la mayoría de los nodos no son vecinos entre sí, y sin embargo la mayoría de los nodos pueden ser alcanzados desde cualquier nodo origen a través de un número relativamente corto de saltos entre ellos. Una red social, donde los nodos son personas y los enlaces son el conocimiento/relación entre ellos, captura muchos de los fenómenos de las redes de mundo pequeño. Pronto se empezaría a ver que las redes de mundo pequeño son más frecuentes de lo que se presupone y pronto aparecieron otras redes bajo esta categoría: un ejemplo muy claro es la topología de Internet. Este fenómeno ha dado la posibilidad de aplicación de este tipo de redes en diferentes áreas de la ciencia como puede ser el modelado de las redes sociales, físicas, biológicas, nuestro propio cerebro,  la propagación de epidemias, etc. (….) Otros ejemplos encontrados en la teoría de redes complejas serían las  redes de transporte tales como pueden ser las  carreteras, estaciones de autobuses, etc.”.. y, léase por ejemplo Internet.

Empero al entrar en el tema de las redes complejas ineludiblemente a la vez lo hacemos en la de los sistemas no lineales y/o sistemas complejos. En Wikipedia puede leerse respecto a las redes: “En el contexto de la ciencia de redes, una red compleja se refiere a una red (modelada como grafo) que posee ciertas propiedades estadísticas y topológicas no triviales que no ocurren en redes simples; p.ej., distribuciones de grado que siguen leyes de potencia, estructuras jerárquicas, estructuras comunitarias, longitud entre cualesquiera dos entes del sistema corto, o alta cohesividad local (medida a través del coeficiente de agrupamiento). Ejemplo de redes con tales características en la naturaleza son las redes sociales, las redes neuronales, las redes de tráfico aéreo y las redes tróficas, entre muchas otras”. Y ¡cómo no! aparecen las leyes potenciales que nos conducirán a las estructuras y procesos fractales (de los que os hemos hablado en diversos post, ver algunos abajo). Las epidemias y pandemias  posen intrínsecamente tienen una dinámica no lineal, como reconocen los expertos en un artículo publicado en el  rotativo El País, por ejemplo.

Os hemos advertido hasta la saciedad que una nuestra globalización cuya economía se sustenta en dinámicas no lineales y caóticas como es el caso de los mercados financieros, ineludiblemente nos conduce por senderos impredecibles en donde una pequeña cause (léase en este caso un virus más que nos azota, como otros antes que este) puede conducirnos abruptamente a alteraciones abruptas e impredecibles de todo el sistema. No debe extrañarnos tal que este canijo coronavirus pueda causar un colapso económico y social que nadie podía prever. Esperemos salir de este jaque, empero aun sí si no nos concienciamos de esta extrema fragilidad y vulnerabilidad, estaremos perdidos, y que pueden surgir otros mucho más letales y terroríficos.Las pandemias se expanden igual que las noticias falsas en Internet.

Justamente, mientras me eternizaba escribiendo este post, en otro blog de este sistema de bitácoras “Las matemática y su fronteras” (21 marzo, 2020) ha dedicado un post para explicar lo que ya hice hace una década, pero en el contexto del coronavirus que nos castiga. es decir La teoría del mundo pequeño y las distancias sociales del coronavirus.

Algunos de mis colegas me han comentado que peco de alarmista y antisistema. Pues bien, sobre las alarmas, ver la enorme cantidad de post en los que vaticiné, por “Pura lógica”, las consecuencias de muchas de nuestras tropelías. ¿Antisistema?. Se trata de un palabro que se espeta actualmente  como advertencia contra un ser antisocial o al hablar de personajes peligrosos, Pero ¿para quién?.  El verdadero peligro es el sistema y este caso, como el del calentamiento climático, y la contaminación masiva, corroboran que el peligro que nos acecha a los ciudadanos es justamente el sistema dictatorial financiero, al que las personas no les importa nada, al contrario que el poder y el dinero. Gaia se venga de ese capitalismo usurero que hemos creado atentando contra su integridad. No es necesario que pensemos en la consciencia de Gaia, sino en que quien juega con fuego termina quemándose. ¿Aprenderemos?. Permítanme que lo dude pensando lo que la historia narra acerca de nuestros actos y sus nefatas consecuencias. Os dejo con un par de noticias más y una relación de post previos.

Un José Ibáñez

Continúa……

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Epidemias, Coronavirus, Ruta de la Seda y Globalización (1/2) (Lecciones de la Historia)

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Ruta de la seda y Coronavirus SARS-CoV-2. Fuente Colaje Imágenes Google

Echo en falta a mi querida hermana, Consuelo Ibáñez, sí aquella epidemióloga fallecida el 31 de diciembre de 2017 y que era la administradora del blog “Salud Pública y Algo Más”. Hoy le dedico este post. Ahora estaría trabajando desenfrenadamente desde su puesto como tal en la Consejería de Salud de la Comunidad de Madrid y en la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica. Personalmente, mi problema no estriba tanto en el temor al efecto corporal del mentado coronavirus como en contraerlo, dado que soy “virulentamente” alérgico a diversos fármacos, y entre ellos antibióticos. Ella cuidaba mucho para que no me inyectaran retrovirales, ya que el remedio podía ser trágicamente peor que la enfermedad. De hecho me salvó la vida en dos ocasiones. Así pues, escribir sobre un tema de esta guisa que, además aterrar a todo el mundo me genera más que pánico, no me ha resultado nada fácil……  Eso sí es el primero de una serie de dos. ¡Va por ti, hermanita del alma!.

El diez de febrero de este año (2020) impartí una charla en el Ateneo de Madrid, es decir no hará aún un mes (a la hora de redactar este post) de la alarma vírica SARS-CoV-2, sobre” “Cambio climático y erosión del suelo”. Durante la tertulia posterior, derivé mis comentarios hacia los males de esta dictadura financiera que padecemos, comentando algo así comocuando la humanidad tropieza una y otra vez en este tipo de tesituras, suelen ser las guerras, y más aún las epidemias las que vuelven a ponernos en nuestro sitio: toquemos madera” . ¡Válgame Dios, con el profeta de las narices!. Y es que no aprendemos ni de los errores previos, ni de los ajenos, ni de aquellos que ocurrieron hace unos pocos años (ver los comentarios debajo de Adolfo García Sastre, uno de los virólogos más reconocidos del mundo), y menos aún de los de tiempos más remotos, a pesar de que hoy nos muestran “una verdad incómoda”, más aún  que la del cambio climático. Obviamente, este post no versará sobre el SARS-CoV-2, ya que soy profano en la materia. Simplemente los datos históricos que ofrecemos deben ser motivo de una profunda reflexión. Estos darán paso a otra entrega, en que relacionaremos pandemias, globalización, viralidad, complejidad, y otros aspectos que constatan la enorme fragilidad y vulnerabilidad de la sociedad actual y su cacareada conectividad.

Tras ir observando la exponencial expansión del SARS-CoV-2 alrededor de todo el mundo en mapas, recordé algunos episodios del pasado que, por sorprendentes que parezcan, son historias pertinentes, hoy más que nunca. ¿Saben ustedes que fue/es la Ruta de la seda?. ¿Recuerdan la legendaria figura mitológica de Marco Polo?. Desde hace milenios han existido relaciones comerciales entre China y occidente. Sin embargo, con el tiempo se acrecentaron gracias a la intensa actividad comercial de las pequeñas “Ciudades-estado italianas” en el medievo. De oriente trajimos a Europa la pólvora, la imprenta y otras tecnologías que ayudaron al progreso del “viejo continente”. Empero  también otros “sujetos” no tan deseados, como vamos a recordar. Los trayectos entre ambos espacios geográficos son hoy conocidos por la Ruta de la seda. De hecho, en junio de 2014, la Unesco eligió un tramo de la Ruta de la Seda como Patrimonio de la Humanidad. ¿Para bien o para mal? En aquella ruta que transcurría entre otros países por  China, Persia (Irán y más), Turquía e Italia, tocando otros del norte de áfrica, como Egipto, para ramificarse después  hacia el oeste y el norte de Europa. El Imperio mongol también resultó ser una cultura clave, hoy bajo el ¿protectorado? Chino.

Pueden comprobar los lectores que han sido precisamente varios de estos  países  y territorios (exceptuando a los turcos, a falta de datos fehacientes) en donde comenzaron a aflorar por primer vez los brotes más intensos  del nuevo coronavirus, SARS-CoV-2. En aquellos tiempos medievales,  la “Ruta”  resultó ser a la postre, tamién otra de la muerte y desolación, que no un sendero “nada luminoso” por el que transitaron numerosas enfermedades zoonoticas o zoonosis.

La historia puede contarse de maneras dispares, que a veces se antojan contrapuestas. Veamos lo que dice Wikipedia acerca del legendario explorador y comerciante previamente mencionado, es decir: Marco Polo (Venecia, 1254-ib.,1324) “La Ruta de la Seda representa un temprano fenómeno de integración política y cultural debido al comercio interregional. En su apogeo, sostuvo una cultura internacional que enlazaba a grupos tan diversos como los magiares, armenios y chinos. La ruta experimentó períodos principales de popularidad y actividad en diferentes épocas y en diferentes puntos a lo largo de su longitud hacia el oeste:…”. Y así la peste negra y/o peste bubónica, y otras delicatesen para nuestra salud diezmaron la población Europea en decenas de millones de personas, que traducidas a la densidad demográfica actual vendrían a equivaler a cientos, de millones de seres humnos, en esos territorios. Lean por ejemplo la siguiente noticia: “La peste bubónica y su relación con la ruta de la seda”, o esta que nos habla de otras infecciones: El misterio genético de la enfermedad de la Ruta de la Seda…. Se trata de otro punto de vista histórico. ¿Verdad?. De hecho aquellas pandemias “en el contexto del mundo clásico conocido, cambiaron temporalmente tanto la historia como la economía y el paisaje. Tras ellas, la revegetación natural roía muchos espacios geográficos antiguamente cultivados, y los bosques volvieron a invadir parte del terreno perdido frente a los cultivos. La calidad de vida de los supervivientes mejoraba sustancialmente, hasta la próxima pandemia.  Obviamente Latinoamérica quedó al margen (hasta donde sabemos, ya que existen expertos que defienden que el Imperio Chino ya…).

Trágicamente, la colonización de América por parte de los europeos poco después, generó estragos, ya que muchos de aquellos viajantes, sin saberlo, lo hicieron inadvertidamente con esos pequeños asesinos en sus entrañas.  El Biólogo, biólogo Jared Diamond, experto en biodiversidad, publicó un fascinante libro titulado “Armas, Gérmenes y Acero” que se me antoja hoy de obligada lectura. Si bien la narración de Wikipedia, acerca de esta obra no repara demasiado a cerca del papel de los patógenos, al contrario que el autor, permitirme que rescate los siguientes fragmentos: “La convivencia estrecha con el ganado dio lugar, en las sociedades ganaderas, a la exposición a gérmenes de origen animal por parte del ser humano, y la mayor densidad demográfica produjo que estos gérmenes pudieran atacar a poblaciones humanas ocasionalmente, incluso adquiriendo el carácter de epidemias. Con el tiempo, las sociedades euroasiáticas llegaron a inmunizarse relativamente contra esos gérmenes. De hecho, fueron epidemias como la viruela, el sarampión, la tuberculosis, la gripe y otras, un factor decisivo en el dominio de los occidentales sobre poblaciones no expuestas con anterioridad a estos gérmenes y por tanto no inmunes, como los indígenas americanos antes de 1492”. Jared mantiene a lo largo del libro que las epidemias importadas han modelado la historia de la humanidad. Pero sigamos, por cuanto el pasado nos ofrece lecciones magistrales acerca de la estupidez humana. Debemos recordar que durante medievo se desconocía la existencia de los microbios, hablándose en el mejor de los casos de miasmas….. Las enfermedades viajaron por la Ruta de la Seda.

Recientemente podía leer en la prensa española titulares como el siguiente: “ Irán y China impulsan la Ruta de la Seda del siglo XXI”. ¡Vaya por Dios!, otra vez dos de los países más afectados a 10 de febrero de 2020 por ese virus que bloquea el mundo. Ahora bien, este título de otra nota de prensa nos puede dejarnos boquiabiertos: “ Wuhan la nueva ruta de la seda”, ya que fue redactado poco antes de la pandemia actual. Sí, Wuhan en donde comenzó a fraguarse la actual, epidemia de SARS-CoV-2. ¿Vaya coincidencia no? ¿Que abordan estos titulares sin saberlo?: pues ni más ni menos que, efectivamente, una ruta de la seda en ferrocarril, a la que algunos denominanPuente Terrestre Euroasiático”.

 He buscado en Internet algún escrito reciente sobre la relación casual del actual coronavirus y el mencionado trayecto de la cultura y muerte “euroasiática”. La citada conexión tan solo aparece mentada en escasísimos medios de comunicación de masas, como el New York Times, si bien no he logrado tener acceso a su contenido.

Les ruego que lean atentamente ahora la siguiente narración extraída de RTVE de un hecho del medievo que acabo de mentar: La peste negra afectó a las ciudades medievales en función de su importancia comercial (Las urbes centrales en la red de comunicaciones sufrieron más los efectos…… Hemos descubierto que las ciudades con una posición más central dentro de la red y las más conectadas eran más vulnerables a las enfermedades y sufrieron la plaga con mayor severidad. Además, también eran más propensas a que los brotes se repitiesen por causas externas”, explica el investigador del CSIC José María Gómez, de la Estación Experimental de Zonas Áridas……. La pandemia conocida como peste negra arrasó Europa entre 1346 y 1353 y acabó con entre el 30% y el 50% de la población. Su expansión ha estado históricamente asociada a las rutas comerciales. Originada en Asia Central, la enfermedad viajó hasta Occidente a través de la Ruta de la Seda y en 1343 llegó a la antigua ciudad de Caffa (actual Feodosia), en la península de Crimea. Desde ahí se propagó por Europa a través de las principales rutas comerciales y llegó a casi todas las poblaciones.  “Es una pandemia que tuvo lugar en un momento de la historia donde las comunicaciones eran frecuentes, lo que permite el análisis de redes, pero no tan intensa como en la actualidad, lo que permite desvelar los patrones con más claridad. Esta ventaja tiene asociada, sin embargo, la desventaja de no disponer de fuentes rigurosas sobre mortalidad”, añade el investigador del CSIC Miguel Verdú, del Centro de Investigaciones sobre Desertificación, centro mixto del CSIC y la Universidad de Valencia. )… Asimismo, el análisis señala que las ciudades situadas en regiones con mayor densidad de población dentro de la red se vieron más afectadas por la enfermedad que aquellas que se encontraban en zonas menos pobladas )”…. Pues bien, Wuham, Milán, Madrid, etc., son ciudades muy, pero que muy conectadas, por citar tan solo algunas de las Metrópolis más afectadas a día de hoy por el SARS-CoV-2.  No soy experto, y tampoco he sacado mucho provecho de la bibliografía (he leído varias conjeturas rivales pero a saber…) por lo que desconozco si se sabe a “ciencia cierta” si la peste bubónica y la peste negra fueron causadas por el mismo patógeno (sinónimas), originadas por agentes infecciosos distintos, o diferentes cepas de un mismo agente infeccioso,  que se sucedieron en el tiempo a modo de oleadas. En cualquier caso,  resultaron ser igualmente calamitosas: La peste septicémica, en la cual el contagio pasaba a la sangre, lo que se manifestaba en forma de visibles manchas oscuras en la piel –de ahí el nombre de «muerte negra»”. En la siguiente noticia se muestran como sinónimos, empero en otras páginas Web no: El origen de la peste en Europa: ¿el cambio climático?. He escogido esta última, con vistas a dejar constancia de que en la actualidad todo lo humano y divino es atribuido al cambio climático, cuando en realidad ….. la culpa fue del cha, cha, cha. Pero veamos esta otra narración: La Peste de Justiniano pudo haber sido peste bubónica: “Un estudio científico de la Universidad de Tubinga revela la existencia de un gran brote de peste bubónica anterior a la Peste Negra….. tras comparar más de 300 cepas actuales de Yersinia pestis, la bacteria que causa la peste bubónica, con antiguo ADN bacteriano aislado de víctimas de la Peste Negra (la devastadora pandemia de peste que afectó a Europa entre 1347 y 1351), un equipo dirigido por investigadores de la Universidad de Tubinga (Tübingen, en alemán) ha obtenido pruebas que sugieren que se produjo un brote de peste bubónica entre los siglos VIII y X d.C. Del estudio, publicado el pasado 28 de noviembre en la revista científica digital PLOS ONE, se desprenden serios indicios de que la Peste de Justiniano, una pandemia masiva a la que se considera en parte responsable del colapso del Imperio romano de Occidente, podría haber sido causada por la misma bacteria implicada en la Peste Negra

¿Es la Ruta de la Seda un ejemplo de globalización?También se propagaron en las rutas comerciales otras enfermedades, como el sarampión y la viruela”. Desde luego en el mundo clásico puede decirse que sí (…) Se ha venido creyendo que la viruela, una de las enfermedades víricas más devastadoras que han golpeado a la humanidad, apareció en poblaciones humanas hace miles de años, en el antiguo Egipto, la India y China” y algunos también señalan con el dedo a la Ruta de la seda, aunque otros expertos la descartan.

Vienen ahora a colación los fragmentos de algunos comentarios del virólogo Adolfo García Sastre, en la noticia titulada: El español que busca la vacuna del Covid-19 en EEUU: “No vamos a poder parar el virus” Se tratada de una entrevista.

El catedrático Adolfo García Sastre, uno de los virólogos españoles más reconocidos del mundo, cree que es inevitable que el coronavirus se convierta en endémico.

Pregunta: Saltarán otros virus de los murciélagos a los humanos?

Respuesta: Lo más triste de este episodio es que ya sabíamos que virus como el del SARS pueden ocasionar problemas, que hay una gran cantidad de virus parecidos en murciélagos y que las condiciones que fomentaron que SARS saltara a humanos no han cambiado. Con eso no quiero decir que se cierren los mercados de animales vivos, pero nadie controla si esos animales están infectados por algún virus parecido a SARS, que es lo que se debería hacer. Sabiendo que esto puede volver a ocurrir y que los virus que hay son muy parecidos a los del SARS, no se siguió trabajando en elaborar antivirales o vacunas, porque el SARS se acabó.

Incluso podríamos haber tenido una vacuna basada en SARS que funcionase ahora contra este nuevo coronavirus, porque son muy similares. Lo mismo pasa con los antivirales. Podíamos haber estado más preparados, sabíamos que esto podía pasar y lo que teníamos que hacer para mitigarlo.

En fin hasta aquí algunos comentarios sobre las lecciones de la historia que no hemos tenido en cuenta. En el siguiente post sobre el tema entraremos de lleno a explicitar las enseñanzas que el  SARS-CoV-2 nos ofrece sobre la fragilidad y vulnerabilidad de este mundo globalizado, con la  esperanza de que esta vez no genere un drama planetario, dado lo que sabemos de este coronavirus. ¿Se imaginan si hubiera sido otro aún más transmisible y patogénico?. En cualquier caso, ya podemos constatar numerosos puntos débiles, que demuestran como que el comercio y el tráfico de personas y mercancías a largas distancias acarrea, con el tiempo, tanto bienestar como miseria (léase globalización). La historia no puede ni debe olvidarse jamás.

Pido perdón por los posibles errores y ambigüedades, si bien reitero que no soy experto en epidemiologia. Sin embargo, también considero que los puntos centrales de esta entrega nos ofrecen pistas interesantes, pero especialmente motivos de reflexión acerca de una comunidad global, completamente conectada, bajo las directrices de la sociedad que nos ha tocado parecer.

Y añado estas dos noticias como botón de muestra de que cuando la ciudadanía deviene en una turba presa del pánico, los ciudadanos comenzamos en buena parte a ser responsables de su propagación: “300 presos fugados y seis muertos en motines en las cárceles italianas por las medidas contra el coronavirus” y “Coronavirus: El desabastecimiento llega a los supermercados británicos y españoles por supuesto, vaciados hoy mismo por una plebe histérica. Continuaremos con el tema en el siguiente post.

 Continuará.

Juan José Ibáñez

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La Tecnociencia Como Sistema Complejo o No lineal: ¿Qué Significa?

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Fuente: Colaje Google Imágenes

Hablabamos en un post precedente de nuestro Curso sobre tecnociencias: “La Actividad Científica como una Red de Relaciones sobre la enorme complegidad de la Tecnociencia“. Cuando mentamos que en los sistemas en los que actúan una plétora de agentes entrelazados mediante sus relaciones/interacciones mutuas nos encontramos, prácticamente siempre con que se trata de sistemas no lineales es decir complejos (Concepto de Complejidad) que también atesoran unas cualidades muy idiosincrasias que la formulación ANT debiera cumplir (Teorías Científicas Como Estructuras Complejas). Tanto la filosofía de la Ciencia que defiende Xavier Echeverría, como la Teoría Actor-Red que propusieron Latour y Callón, entienden que la ciencia, actual es una red extremadamente compleja de relaciones compuesta por humanos, sus instituciones, artefactos, instrumentos, políticas, intereses económicos, militares, industriales y geopolíticos. En este basto entramado la ciencia tiene cabida pero ya no impone, sino que se encuentra sometida al poder de otras fuerzas.  

Sin embargo, ninguna de ambas aproximaciones explota las propiedades de un entramado tecnocientífico que se encuentra sujeto a agentes cuyos intereses no coinciden, sino que incluso a menudo se encuentran en conflicto. Empero la palabras claves son Sistema Complejo, Sistemas No lineales, Sistema Complejo Adaptable, etc. Y de estos temas hemos hablado con harta frecuencia en nuestro blog. Abajo os dejo una relación de ellos, tanto para dar fe de este aserto, como para proporcionar una mayor información al respecto. Una red de tales características, que como también indico más adelante no resulta ser trivial en absoluto, sino que nos ofrece claves acerca de su estructura, dinámica y proyecciones fututasUna de ellas por ejemplo, es su imprevisibilidad, la cual entra en conflicto con (i) los intereses de los agentes no científicos por doblegar a la ciencia pura y sus practicantes y (ii) guiar el futuro de la tecnociencia, así como su sometimiento a la gobernanza global y sus intereses económicos, ya que por su naturaleza es “impredecible”.  ¿No se puede predecir lo impredecible, por mucho empeño que se demuestre porque sea así?.

En el ya reiterado artículo de  Gonzales, Casanova y Echeverría se definía la tecnociencia como “una red cuyos nodos están formados tanto por actores humanos como por actores no humanos (instrumentos, chips o cualquier otro componente tecnológico, objeto físico o ser vivo). Las consecuencias de esta definición se exploran a través del análisis de cómo se forman y se sostienen tales redes. Según este enfoque, tanto los desarrollos científicos como los tecnológicos pueden ser analizados en términos de luchas entre diferentes actores para imponer su definición del problema a resolver (Latour, 1987; Callon, 1987)”. Y tal definición, que es  aceptada por la mayoría de los expertos, al menos “en líneas generales”, conlleva inherentemente una fuerte carga de información que ni los investigadores mentados ni prácticamente, ningún otro, han explorado en la profundidad que merece, por cuanto es capital. Reitero, una vez más, que estamos intentando analizar un sistema complejo. 

Y otra vez más, para que quede absolutamente claro: como veremos en el presente post, tal definición nos lleva ineludiblemente a entender que la tecnociencia es un sistema complejo, no lineal, y por lo tanto impredecible en su estructura, dinámica y más aún proyecciones de futuro: ¿predicción?. 

Obviamente, la ciencia tradicional ineludiblemente se comportaba también como un sistema complejo. Ahora bien, el menor número de actores, sus constreñidos intereses y rivalidades relativamente comunes, así como los débiles, en general, inputs externos (en comparación con la tecnociencia), se traducen en que la comprensión de las propiedades de este tipo más rudimentario de sistema fuera “en teoría”,  algo más abordable. Y digo “teóricamente ya que tampoco son necesarios diversos factores para toparse con la mentada complejidad, inherente a casi todos los tipos de sistemas naturales, sociales, culturales, etc. Empero, ya os narramos que en la tecnociencia, intervienen muchos más agentes y a menudo con intereses contrapuestos, a varias bandas. Todos ellos conformarán una red en la cual las interacciones se producen entre los nodos de la misma, empero que resulta difícil delimitar cual es el verdadero sistema de estudio (vislumbrar la red completa). Si tuviéramos que representar tal maya en su totalidad, es decir acotar sus límites/fronteras, os puedo asegurar que no podríamos llevar a cabo tal tarea con precisión. Siempre quedarían elementos e interacciones por incluir previamente no reconocidas en tal imagen, como ocurre con las redes ecológicas, metabólicas, etc. 

En el caso de la ciencia, hasta el advenimiento de la tecnociencia, los investigadores o trabajaban casi en el limbo, a espalda de intereses ajenos, o estos eran muy claros y explícitos (investigación militar, política gubernamental: es decir la Big Science), recalcitrantemente concentrados en sus objetos de estudio, pero sin menospreciar las necesidad sociales, en numerosas ocasiones. Con la Excepción de la Big Science, la financiación necesaria solía ser menor que la que demanda actualmente y que implica un entramado de instrumentales tecnocientíficos, y la intervención estatal e industrial/empresarial (prioridades de los proyectos, personal, infraestructuras, objetivos tecnológicos) ofreciendo un mayor margen de maniobra. Empero al pasar bajo el control de los Gobiernos o consorcios de ellos (Big Science) primero, y después bajo el imperio económico/empresarial, todo ha ido cambiando y para mal de los investigadores, aunque también de los ciudadanos en general. Se impone competir en el marco de una económica neoliberal depredadoramente competitiva, en la que las personas pasamos a ser simplemente consumidores. ¿Qué consumimos?: simplemente lo que una enloquecedora y machacona máquina global de propaganda/marketing nos impele a comprar.

El tema es tan largo y complejo,  como para que tan solo presentamos un par de ejemplos y después una abundante documentación con vistas a que indaguéis por vosotros mismos.  Me centraré en la economía que tanto nos acucia.

Se ha constatado que el sistema financiero (dictadura para ser más precisos), también resulta ser no lineal. Desde hace más de un siglo, los denominados ciclos económicos han dado lugar a gravísimas crisis que han acarreado hambre, miseria, pobreza, etc. ¿os acordáis de la gran depresión de 1928?. Los expertos actuales nos intentarían vender la falacia de que por aquel tiempo los analistas financieros y sus augurios disponían de pocas herramientas con vitas a poder vaticinar la tragedia que se produjo.  Y para rematar el asunto un gran desastre natural que azotó EE.UU., agravó todo aún más (como por cierto había vaticinado un científico del suelo ¿?). Bastó añadir un elemento más y la imprevisibilidad fue ya descomunal. Recientemente, cuando nos alcanzó de pleno la gravísima crisis financiera de 2008, el arsenal de analistas y herramientas matemáticas ya era formidable, pero según ellos y los políticos, nos noqueó el desastre sin que tal plétora de sesudos expertos lo advirtiera.  ¿Era predecible? ¿Nos mintieron? ¡Tal vez! Pero también se trata de una propiedad intrínseca de los sistemas no lineales. Dicho de otro modo, podemos hacer una multitud de predicciones, empero ¿acertarán? ¡No!.

Me remito ahora a otra crisis relacionada con la anterior pero de carácter doméstico y que personalmente me afectó de pleno. Hablo de Burbuja Inmobiliaria en España. El precio de la vivienda desde finales del siglo XX hasta aquel momento subió vertiginosamente, alcanzando límites irracionales. Muchos ciudadanos comenzaron a asustarse y la inquietud se fue generalizando. Por aquel entonces, tanto el Director del Banco de España, el propio Gobierno y los análisitas financieros nos aseguraron que tales precios se estabilizarían, pero que “en ningún caso bajarían en picado”. No debíamos tener temor al respecto. Y semanas o meses después…… la tragedia sacudió a la ciudadanía española. ¿Un poder mentiroso y/o un sistema financiero impredecible?. Pues bien, durante 2017, 2018 y cas todo 2019, se repiten las mismas circunstancias y nos vuelven a espetar la misma y vacua cantinela.   ¡Todos tranquilos, no pasa nada!. Empero en los sistemas complejos pequeñas variaciones pueden amplificar sus efectos exponencialmente. Obviamente, ya sea por imprevisibilidad, ya por las mentiras (comprobadas), ya por pura incompetencia, somos muchos los que nos tememos lo peor.

Pues bien, me imagino que los lectores os preguntaréis. ¿Y qué tiene que ver todo esto con la tecnociencia?.  Simplemente la recesión económica fue tan seria como para que el sistema tecnocientífico español, cayera en picado, tanto en financiación, como en personal. Once años después, además de haber perdido puestos en el ranking mundial de las potencias en materia de ciencia, seguimos sin recuperarnos.  Es decir, uno de los elementos o más del sistema tecnocientífico demostró sus debilidades y todo el conjunto del entramado científico resultó dañado e incluso, en otros casos podría decirse que literalmente destruido.

Al lector debe quedarle claro que la complejidad de la tecnociencia, así como la futilidad de los poderes que mueven sus hilos con vistas a guiarlo por caminos seguros recaeran en los mismos errores de apreciación: ¡No son poco fiables, y sí muy impredecibles!. No me gusta el panorama de la tecnociencia actual se mire por donde se mire. ¿Se puede planificar así una I+D+i y esperar razonablemente que las políticas diseñadas alcancen los objetivos previstos? Ya iremos desgranando otros inquietantes aspectos de esa cosa a la que llaman tecnociencia. Os dejo hoy con la abundante información prometida, sintetizando lo esencial de los capítulos de Wikipedia y alguna página Web más. 

Juan José Ibáñez

Continua……

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Un Ciudad Milenaria Bajo el Suelo de la Catinga del tamaño de las Islas Británicas (230.000 kilómetros cuadrados)

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Fuente: Colaje Imágenes Google.

Personalmente no soy un estudioso en lo que concierne al análisis de los insectos sociales. Sin embargo, hemos editados numerosos post sobre las increibles y continuas sorpresas que nos deparan las sociedades y estructuras creadas por las hormigas y termitas que habitan bajo el suelo, como podréis comprobar en nuestra categoría biología y ecología del suelo. A la hora de escribir este post, un  nuevo estudio ha sido publicitado debido a su sorprendente contenido a este respecto, aunque no tanto como aparece en los medios de comunicación de masas.  Ya hablamos de las asombrosas extensiones que pueden desarrollar sus estructuras subterráneas la siguiente entrega: Las Hormigas y su Sorprendente Globalización Territorial y Social. No obstante la nota de prensa de hoy corrige en parte lo redactado entonces, cuando, “al parecer” se descubrió por primera vez “algo semejante”. El Título de la presente entradilla ya habla por sí solo, pero el contenido resulta ser aún más sorprendente  para los expertos en ciencias del suelo. Al margen de la extensión, las noticias que os muestro abajo, en español-castellano, dan cuenta del volumen del suelo que han removido en la Caatinga brasileña. ¡Impresionante!. Obviamente se trata de un tipo de macroporsidad (más bien un ahuecamiento del solum, que no estimamos, pero que debiera serlo, de disponer de la instrumentación y medios necesarios.

Os muestro dos notas de prensa distintas. La primera me parece más acertada que la segunda y en parte la contradice, ya que esas estructuras espaciales, en parte aéreas y en parte subterráneas, no son tan regulares como pudiera aparecer. Empero lo más importante es el mecanismo empleado por estos bichitos en tal magna ingeniería, mediante procesos de auto-organización típicos de los sistemas no lineales. Os aconsejo pues que leáis las dos, aunque a la vez, en lo que respecta a los patrones espaciales, deis más crédito a la primera que a la última. Tan solo  me gustaría conocer un dato que, lógicamente, la ciencia aun no puede responder: ¿Cuántos kilómetros de carreteras/pasillos bajo el suelo atesora este pequeño “hormiguero?. Posiblemente la respuesta pudiera ser más que todas las redes viales de Europa y Latinoamérica juntas.  Y como ambas notas de prensa se encuentran bien redactadas en nuestro idioma, me paro aquí para que las leáis atentamente. Increíble. Lección de sustentabilidad, así como de lograr alcanzarla en medios hostiles creando megápolis sustentables. En cambio con todo el talento que se nos presupone, los seres humanos somos incapaces de llevar a cabo obras de tal envergadura sin generar enormes destrozos en nuestro entorno.

Os dejo pues ya con las noticias y unos videos. Antes colocaba más material de videos en los post, empero ahora me inclino por las fotos, ya que aquellos suelen cambiar co  demasiada frecuencia de URL, y en poco tiempo dejan de poder visionarse en los enlaces añadidos a la hora de redactar estas entregas. Os dejo por tanto los enlaces al final de la primera nota de prensa.

Juan José Ibáñez

Continúa……

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Complejidad de las Redes Fluviales: Efectos Sobre la Diversidad Natural (biodiversidad, edafodiversidad geodiversidad y mucho más)

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Redes de Drenaje Complejas. Fuente: Colaje Google imágenes

 Hoy os mostraré una nota de prensa tan interesante como obvia. Se trata de un tema que ha centrado mi atención científica durante al menos dos decenios, por lo que he publicado hasta la saciedad sobre el asunto. No me detendré aquí  a abundar en los detalles, ya que caería irremisiblemente en la auto-propaganda. Los autores del estudio que os mostramos hoy defienden que las redes de drenaje más complejas, ricas en ramificaciones de afluentes, son las que atesoran una mayor diversidad piscícola y auguran también que seguramente suceda lo mismo en sus márgenes fluviales, por lo que tales morfologías deben ser respetadas con vistas a la conservación de le diversidad. Empero omiten numerosos trabajos previos publicados hasta la fecha. Por ejemplo, yo ya publiqué tales conclusiones en 1.990 y aún sigo haciéndolo, ya que un solo estudio no genera doctrina alguna. Es obvio que estos autores no se encuentran versados sobre el tema, por cuanto la propuesta más conocida con vistas a determinar la complejidad de una cuenca de drenaje pueden al menos rastrearse hasta la década de los años “40” del siglo pasado.

 Justamente en este post os mostramos algunas evidencias de como al aumentar la complejidad de las redes de drenaje lo hacen también la biodiversidad, edafodiversidad, litodiversidad, diversidad geomorfológica y diversidad de formas del relieve.  Y tales resultados los hemos obtenido analizando las redes de drenaje desde escalas 1:15.000 a 1:1.000.000.  Sin embargo, cabe matizar aquí algo que parecen ocultar los autores. Si bien es cierto que la complejidad resulta ser fundamental, por cuanto determinará las formas del relieve, también lo es que las cuencas de drenaje más extensas resultan ser las más complejas. En otras palabras, el área determina per se en parte tal heterogeneidad. Por tanto, las relaciones entre la biodiversidad, edafodiversidad, litodiversidad, diversidad geomorfológica y diversidad de formas del relieve, incrementan conforme lo hace el área, siguiendo exactamente los mismos patrones, siendo pues estructuras fractales. Las mayores redes acarrean una mayor cantidad de agua y sedimentos, generando riquísimos modelados del relieve, que no pueden ser logrados por las que no transcurren ingentes cantidades de energía y materia, es decir las de menor superficie.

 La complejidad de las redes de drenaje puede ser estimada mediante las Leyes de Horton y los números de Strahler, que de cualquier forma resulta ser de lo más sencillo, ya que se trata Se trata de estructuras fractales. Obviamente existen otras propuestas, empero esta es tan sencilla como fácil de calcular, siendo su uso muy generalizado.

 Resumiendo, al margen de la diversidad de peces, la complejidad de las redes de drenaje parece incrementar todo tipo de diversidades naturales. Por lo tanto me encontraría tentado a defender que, cuando uno pretende llevar a cabo cualquier tipo de inventario de estas diversidades, se escoja la cuenca más heterogénea (mayor) y se olvide de todas las demás, salvo excepciones. Sin embargo, existe un problema difícil de sortear. 

 Las cuencas de mayor extensión, y como corolario más diversas, son las que justamente, por estas características, así como por acarrear mayores caudales,  han sido las más explotadas y habitadas por el ser humano desde su origen, ya que ofrecen más recursos naturales. Es decir actualmente se encuentran muy perturbadas, cuando no  totalmente modificadas/destrozadas. Por ejemplo, España, atesora una de las mayores infraestructuras hidráulicas del mundo, cuyos cauces mayores se encuentran jalonados pornumerosos embalses. Esos últimos rompen la dinámica natural de aguas y sedimentos. Del mismo modo, son también los corredores fluviales (y por tanto ecológicos) y las llanuras costeras en donde se ubica una buena parte del tejido industrial. En consecuencia, la alteración y degradación de estas unidades ambientales resulta ser enorme, desoladora. Y así perdimos en la Península Ibérica hermosos y fértiles valles, así como otros rasgos de los modelados fluviales que las caracterizan. Actualmente ni tan siquiera se pueden sostener los caudales ecológicos necesarios, en muchos casos. Del mismo modo, cerca de los grandes cauces se han instalado las mega-urbes desde hace miles de años, siendo sus vertederos naturales. Omito una descripción de la relación entre estas grandes redes y las diversidades anteriormente aludidas, ya que hemos redactado numerosos post sobre el tema. Los autores del estudio alegan que hay que preservarlas. ¡Un poco tarde! ¿No?.  Os dejo pues con esta innovadora y asombrosa noticia.

 Juan José Ibáñez

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Hipótesis Nula e Hipótesis Alternativa en Ecología y Edafología

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Fuente. Imágenes Google 

Hace años le pregunté a un afamado ecólogo italiano, como reconocían si un patrón determinado  en el ámbito de la macroecología era idiosincrático de las comunidades biológicas. El me respondió que la hipótesis nula era la ausencia del mismo, por lo que si se detectaba era propio a la naturaleza de la organización/distribución o patrón detectado de las especies biológicas. Realmente me sorprendió. Francamente, como pionero de los estudios de edafodiversidad (pedodiversity),  me planteé que la hipótesis nula era que los que yo detectaba en edafodiversidad y la distribución de los suelos en el paisaje era conforme a los que acaecían en el ámbito de la biodiversidad y ecología del paisaje. El primer trabajo a este respecto que publicamos sobre el tema llevaba por título “Nested subset analysis and taxa-range size distributions of pedological assemblages: Implications for biodiversity studies”. En aquél “paper” mostrábamos, en base a estudios previos, que las regularidades detectadas en el ámbito de la biodiversidad y macroecología eran habitualmente los que nosotros encontrábamos en nuestros temas de estudio, es decir la diversidad de los suelos y sus pautas de distribución en el paisaje. Como corolario la asunción de los macro-ecólogos y expertos en diversidad resultaban cuestionables, por no decir refutables. Debido a ello deberían pues replantearse los contenidos de su corpus doctrinal.   

Pero aclaremos primero que podemos entender en términos sencillos por macroecología, para lo cual extraeré unas breves líneas de la Revista Ecosistemas: La macroecología estudia los patrones y procesos de distribución y abundancia de las especies a escalas regionales o incluso globales. Esta definición es muy semejante a la de Biogeografía, que es la ciencia que estudia la distribución de las especies a gran escala…….  y…).

La actividad científica debería consistir esencialmente, o al menor ser parte fundamental, en la proposición de hipótesis y en los estudios pertinentes para refutarlas o corroborarlas, como defendía el filósofo de la ciencia Carl Popper. En otras palabras, se trataba de separar el grano de la paja hasta alcanzar teorías científicas robustas. Lamentablemente, la política del “publica o perece” ha dado lugar a que los investigadores nos preocupemos casi exclusivamente en proponer que no en corroborar, a no ser que algún insensato ataque nuestros constructos teóricos ya publicados. Y así, numerosas ideas, hipótesis y evidencias empíricas interesantes pasan, tras ser lanzadas, al limbo de los autistas en un abrir y cerrar de ojos.  No escribo estas líneas por el caso que me afecta y os he narrado, sino que por desgracia es moneda de uso corriente en la actividad científica contemporánea. Estas disciplinas a las que me refiero ya en el título del post, se basan esencialmente en los análisis estadísticos, por lo que considero conveniente explicar en esta entrega en qué consisten las denominadas Hipótesis nula  e Hipótesis alternativa. De lo dicho anteriormente, yo personalmente desprendería la siguiente hipótesis alternativa: “Una buena parte de los patrones detectados en los estudios de diversidad, ya sea de suelos o de comunidades vivas, son debidas a la dinámica no-lineal y/o compleja de ambos recursos naturales“. Obviamente sigue siendo una hipótesis meramente especulativa (a pesar que se haya demostrado tanto en suelos como en ecosistemas), ya que la literatura científica actual se encuentra repleta de hipótesis que no han sido debidamente corroboradas o refutadas. De aquí que, en ausencia de esta noble y vital tarea para el progreso de la ciencia, me vea obligado a alinearme como podéis constatar abajo, con aquellos que soslayan ofrecer explicaciones pormenorizadas de la razón ¿científica? de sus hallazgos, sustentando los resultados que publico en su robustez/debilidad estadística.    

Comencemos pues por intentar explicar informalmente que son las Hipótesis Nulas y Alternativas, así como las críticas que a veces reciben por parte de los investigadores que analizan sus objetos de estudio con reflexión y sentido común.

Juan José Ibáñez

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Cartografías a diferentes escalas, autosimilares y anidadas (Fractales y Mundos Pequeños)

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Representaciones cartográficas anidadas hiperbólicas según Juan José Ibáñez para taxonomías de suelos y de la nota de prensa analizada para análisis de redes.

La iniciativa de crear mapas autosimilares anidados a diferentes escalas, se nos antoja de lo más interesante, por cuanto ayudaría a generar bases de datos georreferenciadas anidadas de cada recurso natural (o combinación de algunos de ellos) en donde se contenga su información de una forma más manipulable y eficiente, siendo fácilmente actualizables y no sometidas a la perdida de los detalles/diversidad que surgen en el proceso de generalización cartográfica.

Cuando los autores del estudio que mostramos hoy hablan de; “redes complejas con características similares (…) a diferentes escalas, sencillamente nos informan de estructuras fractales”. Y más adelante al hablar de redes mentan: “(…) sistemas son redes multiescalares, es decir, su estructura, o los procesos asociados, son el resultado de mezclas de estructuras y de procesos a escalas diferentes”. Seguidamente continúan afirmando que: estos sistemas se pueden definir como redes complejas porque tienen la propiedad conocida con el nombre de ‘mundo pequeño’, es decir, muchos nodos están conectados entre sí mediante unos pocos pasos. Ya os comentamos que son los mundos pequeños en post precedentes, como también de sus características, relacionadas con lo que hemos venido a denominar “curvas de Willis”, que dan cuenta de las características elementales de sus estructuras. Y por lo tanto: Esta técnica “permite explorar un sistema a diferentes resoluciones espaciales, como una especie de microscopio inverso que nos posibilita hacer un zoom hacia fuera y aumentar la escala a la que lo observamos”.

Dos cuestiones se nos antojan de sumo interés. En primer lugar aunque los autores del estudio, en la nota de prensa, nos informan de que las técnicas de re-normalización que ellos usan fueron desarrolladas para otros fines: ¿Qué nos impide que también sean aplicadas para la representación de información cartográfica? Francamente no veo ninguna aunque hubiera que realizar algunas modificaciones en sus procedimientos matemáticos e informáticos, lo cual desconozco.

¿Se trata de una novedad?. Desde un punto de vista informático sí. Ahora bien, como describimos en post precedentes (almacenados en la categorías: ‘Redes Complejas, Ecológicas, Sociales y el Mundo de Internet’), los cartógrafos de suelos, y posiblemente de otros recursos, tienden a llevar a cabo tales menesteres mediante unos estándares que, “curiosamente”, fueron aceptados por la comunidad científica, sin percatarse de que, al hacerlo, se encontraban ya generando una manera de llevar a cabo planes nacionales de mapeo  a diferentes escalas de una forma similar a la que los investigadores pretenden automatizar ahora. Y por ello, hablamos de la “mente fractal” “de los cartógrafos” en otros posts. Pero aquí no paran las coincidencias entre lo que se venía haciendo intuitivamente y lo que ahora se nos muestra como una forma racional y eficiente y estudiar la información espacial de un sistema.

También vimos que las taxonomías de suelos, en general, atesoran unas estructuras que tienden a ser fractales, aunque por ciertos sesgos humanos (cognitivos y de otra índole) terminan siendo multifractales. También os explicamos que las clasificaciones de suelos no dejan de ser redes que por su estructura, atesoran unas propiedades muy concretas y que dan lugar a que podamos considerarlas al menos semejantes a los denominados mundos pequeños, que los investigadores del estudio que analizamos hoy explican en la nota que os reproducimos al final del post.

Como sabéis, en una taxonomía jerárquica, las categorías superiores son agrupaciones o “clusters”  de los taxones del rango inmediatamente inferior. Del mismo modo, los estándares cartográficos proponen el uso de leyendas en las cuales cada escala, desde la más detallada a la más grosera, se vinculan con las categorías taxonómicas de rango ascendente, por ejemplo, de series a familias, de estas a subgrupos, grandes grupos, subórdenes y finalmente órdenes, si seguimos la nomenclatura de la USDA ST.   

 Resulta un tanto sorprendente que este tipo de estructuras que utilizamos en edafología clásica emulen: “Es la primera vez que se ha definido un grupo de renormalización verdaderamente geométrico en redes complejas”. ¿Resulta ser la primera vez?. Pues va a ser que en líneas generales no, aunque fuera de una forma más prosaica”. Lo que parece ocurrir deviene en que los autores de la investigación han logrado racionalizar, demostrar, modelizar y operacionalizar matemáticamente, lo que de forma más intuitiva se lleva a cabo en las representaciones cartográficas y taxonómicas tradicionales. Se trata pues de un estudio muy interesante.

Llevo años investigando en este tema, aunque de forma empírica, las relaciones entre la “realidad de campo”, representaciones cartográficas y taxonomías de suelos, habiendo llegado a conclusiones similares. Resumiendo, aunque no atendemos a estos asuntos, las taxonomías y mapas de los recursos naturales tienen a adoptar estructuras eficientes, debido a que nuestros sistemas cognitivos llevan a cabo tal ordenación de la información “inconscientemente.

Finalmente, merece la pena mentar, que esos mapitas de la figura, en principio, un tanto extraños,  resultan ser lo que se denominan representaciones hiperbólicas, y que nosotros sugerimos ya en 2008, como un sistema muy eficiente de manejar/usar las taxonomías de suelos que es posible y recomendable, con las tecnologías actuales de computación, siendo bastante sencillos de elaborar.  

Atando cabos vemos que lo que parece tan especial no lo es cuando llevamos a cabo un metaanálisis de la información.

Juan José Ibáñez

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