La Alteración de las Rocas, el Sistema Climático y Algo Más
Un único sistema, pero también un sistema único, que no es lo mismo. Conforme la ciencia esclarece las relaciones entre los distintos elementos de Gea y/o Gaia, los investigadores se percatan de que el planeta Tierra es una unidad indisociable, en la cual cuando un subsistema es afectado, lo son todos los demás (en mayor o menor medida), aunque en primera instancia no nos percatemos. Y tal hecho ocurre a todas o casi todas las escalas espacio-temporales. Por lo tanto, no debería extrañarnos, ya que es la regla en cualquier tipo de sistema. ¡El todo es más que la suma de las partes!. Sin embargo, reiteramos una vez más en este post (como en otros anteriores) que el reduccionismo científico propicia una visión fragmentada del mundo natural en la que los expertos en diversos recursos naturales se relacionan poco entre sí, tratando sus objetos de estudio como cuasi-comportamientos estanco. Ya os comentamos hace años un hermoso ejemplo en el que se constaba como la fertilidad de los suelos de la Taiga dependía del ciclo de vida de los salmones, de tal modo que se detectaba una relación entre alteración de las rocas, suelos, nutrientes, fitoplancton, zooplancton, osos y los mentados salmónidos. Obviamente el clima es otro elemento clave. A lo largo de la historia de la Tierra y, por tanto, desde hace cientos de millones de años todo lo dicho comienza a ser constatado como una realidad incuestionable. Hasta la dinámica del manto terrestre, ¡sí!, ese que produce seísmos y volcanes, se encuentra estrechamente vinculado con el carbono que circula por la superficie del Planeta. La primera noticia que os ofrecemos hoy da cuenta de las regularidades comentadas a escala geológica, señalando que, en buena medida, la dinámica del sistema climático y sus océanos dependen del carbono y los nutrientes que desprenden los suelos, regolitos y rocas mediante los procesos de alteración biogeoquímica. De hecho, conforme a los estudios llevado a cabo por estos autores, las tasas de alteración mentada han aumentado en promedio desde hace 65 millones de años (tras finalizar el Mesozoico y comenzar el Cenozoico), hasta el presente, si bien tal hecho parece haber sido condicionado por la tectónica de placas, y más concretamente con el denominado “Ciclo de Wilson”. Este último nos informa que, como los latidos de un corazón, todas las continentales se han fusionado en supercontinentes, para fraccionarse después en continentes varias veces, a lo largo de la historia de la Tierra, modificando los patrones de circulación océano-atmósfera, y como corolario el clima. Desde un punto de vista edafológico, tal incremento en las tasas de alteración litológica, para dar lugar a suelos y regolitos, puede traducirse en un aumento de la velocidad de muchos procesos edafogenéticos (a escala global). Por su parte, la segunda y tercera noticias dan cuenta que la supervivencia de los corales se encuentra en peligro (ya hablaremos otro día de este controvertido problema) como resultado de la contaminación terrestre y en especial, del excesivo aporte de nutrientes y la litorización de la población humana (su concentración en las proximidades del mar). Más aun, debemos recordar que el actual calentamiento climático puede entenderse como una extracción del capital de carbono secuestrado en los reservorios terrestres hacia la atmósfera por sus mecanismos sistémicos de retroalimentación. Así pues, el carbono de la biomasa y la alteración de las rocas son reguladores de la estructura y dinámica de toda la biosfera, y así los suelos se encuentran en el corazón del sistema. De hecho, existe mucho más carbono orgánico e inorgánico en los suelos terrestres y marinos que en la atmósfera y las columnas de agua de la hidrosfera, ya sean dulces o saladas. Los edafólogos tenemos mucho que aportar y si no lo hacemos es por nuestra propia ineficacia para adaptarnos a los nuevos tiempos. Eso sí, las dos últimas notas de prensa manifiestan claramente que la sobrecarga de nutrientes que generamos desde los espacios agrarios, pero también a partir de las ciudades, son quizás tanto o más peligrosas a largo plazo, que la emisión de gases de invernadero a la atmósfera. Por tanto, una vez más, debemos insistir que la humanidad y biosfera demandan un nuevo modelo agronómico, ya que perjudicamos la salud de ambos. Nuestro manejo actual de la producción alimentaria deviene en insustentable.

Un Ecosistema Único. Fuente: Poemas De Una Mujer, Un Mar en Calma Seguir leyendo »
Ferralsoles: Geografía, Ambiente y Paisaje (Suelos Tropicales)
La extensión mundial ocupada de los Ferralsoles ha sido estima en unos 750 millones de hectáreas. La inmensa mayoría de este Grupo de Suelos de Referencia de la FAO se encuentra ubicada en los trópicos húmedos sobre los antiguos escudos continentales de América del Sur (Brasil) y África (Zaire, al sur de la República Africana Central, Angola, Guinea y el este de Madagascar). Fuera de estas formaciones cratónicas (los escudos) los Ferralsoles aparecen ocasionalmente en regiones con rocas básicas fácilmente intemperizables, bajo clima caliente y húmedo, por ejemplo, en el sureste de Asia.

Mapa de Distribución Mundial de los Ferralsoles. Fuente: FAO
Los Ferralsoles también pueden encontrarse como remanentes en la periferia de los trópicos húmedos. En este último caso, su presencia, e incluso dominancia local, obedece a determinadas condiciones concretas de los restantes factores formadores, por lo que no puede hablarse de suelos zonales, sino intrazonales. En otras palabras existen Ferralsoles zonales e intrazonales, como Gleysoles, Podzoles e Histosoles zonales e intrazonales, etc. Suelen asociarse con otros edafotaxa típicos de los ambientes tropicales como los Acrisoles, Nitosoles y Plintosoles.

Perfil de un Ferralsol y su paisaje visto desde el aire. Fuente Exponate
Sustratos y Micorrizas
No dejan de sorprenderme noticias como las que hoy os presentamos. Manifiestan ser un síndrome palmario de la desorientación de la ciencia contemporánea, como seguidamente veremos. Muchos de vosotros ya sabéis que durante los últimos decenios se encuentra en auge (para bien y para mal) la denominada agricultura sin suelo (sustratos), a menudo generando impactos ambientales no deseables (ver por ejemplo nuestro post “Aprovechamiento de la Turba y Degradación Ambiental). La concepción del suelo como sustrato precede de hecho al nacimiento de la edafología moderna, como también vimos en nuestro post “Modelos conceptuales o representaciones del sistema edáfico; 2. El suelo como substrato del desarrollo vegetal”. El uso de estas tecnologías se encuentra a menudo justificado, aunque en otras ocasiones no. Ahora bien, que los conocimientos adquiridos durante casi siglo y medio por las ciencias del suelo pasen al baúl de los recuerdos para ser redescubiertos después como una gran aportación de la tecnología moderna se me antoja una actitud de mentecatos. Y todo ello porque parimos no hace no mucho tiempo otro de esos vocablos que se pone de moda (léase aquí microrganismos eficientes o efectivos (EM) y rehabilitación de suelos), con vistas a vender luego vino viejo en nuevas botellas. En la naturaleza, la vegetación crece sobre los suelos, que no sobre algo parecido a los sustratos, con independencia de su naturaleza. La interacción entre el suelo y la planta formará tanto la imprescindible rizosfera, como un asombroso entramado de la vida bajo nuestros pies, caracterizado por un fascinante y denso cableando del medio edáfico, inducido por el crecimiento de las micorrizas. Se trata de los archiconocidos hongos micorrizógenos. Las simbiosis de las plantas con las micorrizas parece seguir las reglas de la Teoría de Juegos. Sin embargo, lo que intentamos señalar aquí deviene de que estos hongos se asocian a las raíces, ayudándolas a explorar una superficie de la matriz del suelo muy superior a la que podría llevar a cabo el sistema radical de las plantas por si solas. Este proceso resulta ser más que conocido desde hace muchos decenios, como os mostramos en nuestro post “Micorrizas arbusculares y biofertilización: nuevas técnicas de detección ultra-rápida”. Pues bien, al parecer muchos aun no se han enterado, como demuestra palmariamente la noticia que mostramos hoy. La agricultura con sustratos se asemeja a hacer crecer a un ser humano en un entorno estéril con vistas a que no padezca enfermedades para después reconocer que la ausencia de contacto con la naturaleza genera más conflictos que soluciones a los problemas que pretendía solventar. Sin micorrizas las raíces exploran una escasa superficie edáfica y, como corolario, la fertilización resulta menos eficiente, y en especial en el caso de ciertos nutrientes, como el imprescindible fósforo. Se trata de uno de los principios básicos que conocemos todos los expertos del sistema suelo-planta. La nota de prensa nos induce a creer que la incorporación de micorrizas a los sustratos resulta ser una tecnología novedosa, cuando tal aserto es rotundamente falso. Bien harían los defensores de la agricultura con sustratos en conocer los principios básicos de la ecología y biología del suelo antes de espetar sandeces. De poder confeccionar en laboratorio las comunidades microbianas que generan una más que biodiversa rizosfera, generando de paso el cableando micorrízico, los sustratos serían mucho más productivos y ecológicamente eficientes. Eso sí, aun estamos lejos de alcanzar tales proezas. Por enésima vez debemos reiterar que las plantas, como los animales son individuos y ecosistemas o “individuos-ecosistemas” al mismo tiempo, por lo que si les faltan sus inseparables compañeras el ecosistema se desploma generando, tarde o temprano, descensos en la producción. Seguimos soslayando también que el sistema inmune de las plantas se encuentra en los suelos. O bien, existen personas que se dedican a la ciencia sin los más mínimos conocimientos de lo esencial en su especialidad, o se les olvida ¿in?tencionadamente, para vendernos gato por liebre.
Pero hasta tal punto llega tal estulticia, que me obliga a contaros una historia estúpidamente asombrosa (antes de reproducir la nota de prensa) en el claustro de un centro de investigación (….)

Sustratos en Macetas para Agricultura. Fuente: Universidad de Arkansas
Ferralsoles (WRB)
Hoy analizaremos un tipo de suelos ampliamente extendidos en los biomas tropicales húmedos y subhúmedos, que se encuentran entre los más viejos del mundo, por no hablar de los de mayor edad y evolución edafogenética. El Grupo de Suelos de Referencia de los Ferralsoles incluye a los suelos “típicos”, fuertemente intemperizados, rojos o amarillos, de los trópicos húmedos. Los límites entre los horizontes de estos edafotaxa son difusos, estando constituidos por un ensamblaje de arcillas dominado por partículas de baja actividad (principalmente caolinita) y un alto contenido de sesquióxidos. Los nombres locales usualmente se refieren al color del suelo. Internacionalmente los Ferralsoles son conocidos como Oxisoles (Soil Taxonomy, USA), Latosoles (Brasil), Sols ferralitiques (Francia), Suelos Lateríticos, suelos Ferralíticos (Rusia) y Ferralsoles (FAO). Connotación: suelos tropicales rojos y amarillos con un alto contenido de sesquióxidos; del Latín ferrum (hierro) y aluminium (aluminio). Material parental: fuertemente intemperizado sobre superficies geomórfológicas, viejas y estables. Ambiente: típicamente de tierras planas a onduladas del Pleistoceno o más antiguas; son menos frecuentes sobre rocas jóvenes, fácilmente intemperizables. Fuera de los trópicos húmedos o perhúmedos sus ocurriencias son menores, siendo usualmente considerados como vestigios de eras pasadas con un clima más húmedo que el actual. Desarrollo del perfil: horizontes ABC; profundos e intensamente intemperizados como resultado de una alta concentración de minerales primarios residuales resistentes a la alteración biogeoquímica, junto con sesquióxidos y caolinita bien cristalizada. Esta mineralogía y el bajo pH explican su micro-estructura estable (pseudo-arena) y colores del suelo amarillento (goetita) o rojizo (hematita). Uso: los Ferralsoles tienen buenas propiedades físicas pero son químicamente pobres. Su baja fertilidad natural y tendencia a “fijar” fosfatos se convierten en serias limitaciones. En sistemas naturales, el abastecimiento limitado de nutrientes de plantas está en un proceso constante de “reciclaje” con la mayoría de los nutrientes contenidos en la biomasa. Muchos Ferralsoles son (todavía) usados bajo sistemas de rotación de cultivos. El encalado y la fertilización completa son requeridos para mejorar la peoducción bajo una agricultura sedentaria sustentable. Lamentablemente, estos suelos, por haber sido sometidos durante largo tiempo a diversos y complejos procesos de alteración biogeoquímicos son más complejos que describir que otros Grupos de Suelos de Rerefencia de la WRB, al menos en la monografía que traducimos es decir: Lecture notes on the major soils of the world. Pedimos pues disculpas por ello a los lectores menos expertos.
Pedodiversity: The Book (El libro de la Edafodiversidad o Diversidad de Suelos)
Un bien día de 1984, al comenzar a escribir mi tesis doctoral, me percaté que no había razón de peso alguna como para no aplicar las herramientas matemáticas desarrolladas en los análisis de biodiversidad a los estudios de diversidad de suelos o edafodiversidad (pedodiversity). Era demasiado tarde para hacer pruebas y correcciones, por lo que comencé esta aventura un año después de alcanzar el grado de doctor. Desde aquella fecha han transcurrido ya casi 30 años. Una aventura larga que ha dado lugar a que colegas de otras partes del mundo se fueran incorporando a profundizar en esta nueva línea de investigación. Hace menos de dos años que CRC Press me invitó a escribir un libro sobre el tema (Springer también lo hizo hace unos meses, empero la iniciativa ya estaba en marcha). Francamente se trataba de un reto debido a que (i) ser editor de un libro en otro idioma que hablo y escribo, pero que no domino a la perfección, resulta ser una tarea muy difícil y (ii) elegir, coordinar, y liderar una monografía escrita por investigadores de muchos países, bregando continuamente para que escriban lo que uno considera que deben, pero que a menudo ellos no lo consideran así, requiere unas dotes de diplomacia enormes. Y justamente este último no es un punto fuerte de mi personalidad. Si uno acepta, la primera labor era elegir otro experto en la materia de habla inglesa que estuviera interesado. No esperaba que James Bockheim, de la Universidad de Madison en Wisconsin aceptara tal reto tras tres intentos previos (dos de ellos resultaban ser colegas que se encontraban menos versados en la materia que Jim). A la postre, resultó ser una bendición. ¡Gracias amigo!. Seguidamente uno debe elegir a los autores potenciales de los diferentes capítulos y esperar que confirmen su participación. La Editorial solicitaba ocho capítulos, mientras que personalmente detectaba catorce compañeros, como los investigadores que más habían aportado a los estudios de edafodiversidad. Al final la estrategia resultó ser más que exitosa, incluso para mi propio asombro.

Portada del Libro
Como era de esperar, de los investigadores a los que animas a que se impliquen en la iniciativa, unos aceptarán y otros rechazarán la oferta (ya sea por otras ocupaciones urgentes, ya por discrepancias personales, etc.). (….) Envié la invitación a los mejores, ya fueran amigos o enemigos en el campo de batalla. Ya sabía que, seguramente, los últimos declinarían la invitación, como así fue (sin embargo yo debía “avisarles” con vistas a que no pudieran protestar después, hecho también demasiado frecuente). Eran concretamente dos. Empero mi experiencia en la edición de otros libros me había enseñado que al final algunos no cumplen su palabra (disculpándose siempre demasiado tarde), cayéndose otros dos. Y así finalmente ocho camaradas aceptaron a redactar exactamente los capítulos que debanda la editorial. Lo más increíble de todo este asunto, ha resultado ser que he tenido la experiencia editorial más sencilla de mi vida, incluso contemplando los volúmenes que edité en español castellano. Salvo un caso concreto (procedente de Asia) los restantes autores y coautores respondieron con una profesionalidad digna de encomio, de tal modo que logramos presentar los materiales obligatorios de cada fase, con un par de meses de anterioridad a los fijados por la editorial, que en este sentido no deben quejarse de nosotros. Cuando se lidera una iniciativa así, lo usual es que cada capítulo trate un tema, al gusto del autor, generándose redundancias y lagunas, por lo que a menudo estos libros suelen resultar bastante inconexos. Empero una vez más la diosa fortuna estuvo de mi lado, encontrándome ante una maravillosa predisposición por parte de los autores. Finalmente con algo de estrategia, logramos Jim y yo conseguir una secuencia de temas que se asemejan a un manual redactado por un único autor. Y como cada uno se encuentra escrito por los que más habían aportado a los estudios de edafodiversidad en los temas que describían, también podemos decir que se trata de una historia (la de esta línea de investigación) narrada por sus propios protagonistas. Las tres lagunas que podía padecer el libro me las ayudaron a cubrir gentilmente otros colegas (obviamente yo también aguarde al último momento para redactar mi capítulo y que no quedara ningún tema importante sin describir en la monografía).
Agricultura contra la pobreza. Libro de libre acceso en Internet (La Perspectiva de Polan Lacki)
Al margen de los científicos convencionales, muchos ciudadanos se afanan en buscar soluciones con vistas a luchar contra el hambre en el mundo. A pesar de que algunos colegas se escandalicen, a veces sus obras y propuestas atesoran gran valor, por cuanto sus conocimientos, atesorados en el campo y no en los laboratorios, no buscan reconocimiento en revistas de impacto, sino que se centran en ofrecer gratuitamente a los agricultores alternativas que les permiten mantener o mejorar sus condiciones de subsistencia. Hablamos de altruismo, que no de la vanidad académica que nos embarga a muchos de los científicos (ya sea por nuestra naturaleza, ya por las exigencias de nuestros centros de investigación). Y entre ellos, me interesó desde hace años la obra del incansable Polan Lacki que, desde Brasil, mantiene una lucha por la educación e instrucción agropecuaria, digna de todo reconocimiento. Polan Lacki atesora varios volúmenes en acceso abierto en un depositorio de la FAO, lo que garantiza al lector que no se trata de extravagancias de un auto-considerado “visionario” sino que se sustentan en sólidos fundamentos adquiridos durante su trayectoria vital. De hecho Polan trabajó para la FAO durante más de 20 años. Su principal esfuerzo se ha centrado en mejorar la agricultura de los más desheredados en base a bajos o nulos sumos insumos, de tal modo que eviten en la medida de lo posible su dependencia respecto a insumos, políticas gubernamentales, subsidios, etc. ¡Todo un reto!. Pero quien mejor que el propio autor con vistas a describir la obra que os presentamos hoy: “El Libro de los pobres Rurales”. Como se puede leer en el siguiente enlace de la pluma del propio Polan: Este libro fue redactado con el deliberado propósito de demostrar que todos los productores rurales pueden hacer una agricultura eficiente y sustentable; por más escasos que sean sus recursos materiales y financieros; por más adversas que sean sus condiciones físico-productivas. El texto fue elaborado a efectos de que todos los agricultores puedan tener por lo menos la oportunidad de mejorar, avanzar y progresar, utilizando de manera más racional los recursos productivos que ellos poseen (…). Seguidamente, como veréis abajo, continúa explicando su propósito. Le pido perdón por secuéstrale este material. Sin embargo antes de continuar exponiendo su exposición, permitirme recordaros una vez más que del depositorio vinculado a una página Web de la FAO, podéis bajaros otras obras de Polan, también en español-castellano y acceso abierto. En nombre de todos, gracias Polan por tu generoso e incansable esfuerzo para paliar el hambre en el mundo. Animo no solo a los agricultores y extensionistas, sino a los propios científicos a leer sobre estos temas desde “el otro lado de la barrera”, no en nuestros confortables despachos y laboratorios. Os dejo con la pluma de Polan Lacki y el mail recibido, indicándome la aparición de este libro en acceso abierto.
Juan José Ibáñez

Agricultura contra la pobreza. Fuente GIS XXI Seguir leyendo »
No se os puede dejar solos: ¿Neoliberalismo contra Ciudadanía?
Si este post ofende a los que en última instancia deben considerarse como los responsables políticos del sistema mi+d, ruego que me lo hagan saber con vistas a buscar una salida consensuada de esta bitácora fuera del sistema. Como ellos saben de sobra, llevo colaborando casi ocho años de manera más que exitosa en esta iniciativa. Si fuera el caso, lo razonable sería llegar a una “separación de bienes” amigable. Pero basta de insultos.
¡Basta de insultos! Me explico. Podéis estar convencidos de que últimamente intento morderme la lengua (o esconder el teclado del PC) cuando me indigno por las declaraciones de los políticos de este país, aunque lo mismo me ocurre con los de muchos dirigentes latinoamericanos o de otros Estados. Sin embargo, y nadie me lo puede discutir, últimamente me encuentro insultado una y otra vez por declaraciones de los políticos que padecemos aquí. Centrémonos pues en España, con vistas a no herir sensibilidades foráneas. Como ya he mentado en alguna ocasión, antes de cumplir los 20 años la policía franquista me rompió el tímpano y daño un par de vertebras dorsales en una manifestación en pro del advenimiento de la democracia (principios de los años 70 del Siglo XX). Empero ahora resulta que “los guardianes” de esta última nos señalan a muchos con el dedo llamándonos “yayoflautas”, “fascistas” “Filoetarras” “anarquistas” o radicales extremos. No atisbo a alcanzar coherencia alguna en tales calificativos, tan duros como antagónicos. El día que escribo esta noticia, La Cadena Ser ha publicado una encuesta cuyo título reza así: El 59% de los ciudadanos aprueban los ‘escraches’ como mejor instrumento de presión. Es decir que si en el Estado si hubiera elecciones hoy, podrían ganar los fascistas y/o, la mayoría de los ciudadanos nos iríamos a vivir a una Euskadi independiente (tras un curso rápido de euskera), o simplemente arrasaríamos la democracia con todo tipo de desmanes callejeros. No profundizaré ni sobre personajes, ni detalles cuando rememoro aquella antológica frasecita de “no se os puede dejar solos”, ya que prefiero no acordarme de aquellos tiempos dolosos para las libertades de los ciudadanos. Tampoco pienso responder haciendo gala de insultos, por cuanto me parece de muy mal gusto. Seamos pues educados. No merece la pena ensuciarse la boca. Si en los países las ciudadanía comienza a pensar mayoritariamente que “toda” su clase política y sindical son una amenaza ciudadana (….) uno debe inferir sin más que existe una enorme indignación contra su modo de proceder. Y si a esto se le suma que todos (también el poder judicial) consideran responsables de la situación actual a la banca y otros colectivos que acumulan prebendas y dinero en sus manos (….). Pocas palabras puedo añadir, ya que es preferible que leáis el informe entero de la Cadena Ser pinchando aquí (o el videoblog de Iñaki Gabilondo). Y reitero que me considero con todo el derecho de responder por alusiones, ya que no parece de recibo que los políticos insulten a quienes dicen “representar”. Desde hace tiempo se me revuelve el estómago cuando un político saca a colación la famosa frase de “venimos a servir que no a servirnos del poder”, para a renglón seguido comenzar a insultar a los que no pensamos como ellos. Yo no he participado en ningún ‘escrache‘, aunque entiendo perfectamente sus motivaciones. Y mientras tanto cientos de individuos pertenecientes a la clase política, junto a los aludidos banqueros y empresarios, se sientan en el banquillo de los acusados. Es decir que reiteremos que el poder judicial en España también debe estar atestado de filoetarras, nazis, y otra gente de mal vivir. ¡Vivir para ver!. ¡Pandemia!

Yaofluta y sus sicarios causando el terror en las calles españolas. Fuente: Afternoons With Grammy
En la zona del centro de Madrid, donde yo vivo, durante muchas noches del fin de semana no se puede dormir ya sea por los gritos de los jóvenes en las entradas de las discotecas y bares nocturnos, ya a causa del famoso botellón. Muchos vecinos llaman a la policía, empero esta no aparece. Sin embargo, si el ciudadano indignado participa en un escrache, la clase política se encoleriza, les insulta y hace retroceder cientos de metros para que en lugar de no alterar sus placidos sueños molesten a otros ciudadanos inocentes, generando así un nuevo estilo de botellón compuesto de “fascistas” “filoetarras” “anarquistas” o yayoflautas.

Yayoflautas en pie de guerra. Fuente: 20 minutos
No obstante es razonable advertir a los participantes en los escraches que se limiten a denunciar sus lógicas reivindicaciones ante los domicilios de los verdaderamente implicados (o mejor aún en sus puestos de trabajo), renunciando a insultos improcedentes. Como ciudadanos, ellos también deben entender que en las viviendas viven familiares, muchos de los cuales pueden ser infantes que jamás deberían ser afectados por ciertos reproches y palabras altisonantes. ¿Nos entendemos?. Por mucha razón que se tenga, los ataques verbales de cierta clase también descalifican a sus voceros, ayudando a que los aludidos las deslegitimen amparados en que se enfrentan a meros ataques ad hominem, soslayando así sus verdaderas “responsabilidades”. Entendamos pues que denunciar no es insultar. Eso sí, lo mismo debemos reprochar a ciertos políticos que no parecen distinguir entre izquierdas y derechas, o entre indignados, nazis y terroristas, lo cual resulta ser de una desfachatez escandalosa. Pero retornemos a explicar las razones de nuestro enojo.
Finalmente, habrá que cambiar el diccionario, ya que al perecer los personajes que ostentan el poder o no saben debidamente lengua española, o desconocen el significado de los vocablos que utilizan con tanta ligereza. Vemos las nuevas definiciones, atendiendo a mi propia experiencia (….)
Nitisoles (Nitosoles) en Latinoamérica (Suelos Ferralíticos)
Para la elaboración de este post, junto a la información habitual que hemos utilizado hasta la fecha, os transcribimos buena parte de los contenidos en el Calendario 2012 “Los suelos de América Latina y el Caribe”, elaborado por el Buró Europeo de suelos. Agradecemos a Luca Montanerella (su Secretario General) el consentimiento para reproducir aquí esta información. Los Nitisoles son suelos rojos tropicales profundos, bien drenados y con un horizonte subsuperficial arcilloso nítico que tiene elementos estructurales de bordes planos o nuciformes con caras brillantes, de ahí su nombre. Los Nitisoles son producto de la meteorización intensa de rocas parentales intermedias a básicas (como basaltos o rocas calcáreas), en algunas regiones con adiciones recientes de cenizas volcánicas. Resultan suelos ricos en arcilla, (como caolinita o/ (meta) haloisita) y en óxidos e hidróxidos de hierro y aluminio. El color rojo nos indica la presencia de cantidades importantes de óxidos de hierro y la ausencia de carbonatos, que han sido lavados del suelo. Nótese la falta de límites claros entre horizontes y los característicos elementos en forma de nuez. Los Nitisoles son más productivos que otros suelos tropicales, debido a la mayor concentración de materia orgánica y a la retención de agua para las raíces de las plantas. Los Nitisoles predominan en tierras llanas, aunque se encuentran también en elevaciones. Se desarrollan preferentemente bajo bosque lluvioso tropical o vegetación de sabana. El mapa muestra la ubicación de las zonas donde los Nitisoles son más abundantes y dominantes: poco más del 1% de la superficie de Latinoamérica (ocupa la posición undécima por su abundancia dentro de los grupos de suelos de referencia de la FAO en este territorio). En la región aparecen bien representados en Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Guatemala y Brasil. Es decir este grupo de suelos de referencia de la WRB resulta ser especialmente abundante en Mesoamérica o América Central.

Mapa de Distribución de los Nitisoles (Nitosoles) en Latinoamérica. Fuente: Buró Europeo de Suelos
Nitisoles se caracterizan por su productividad, a pesar de su elevada capacidad de fijación de fosfatos. En algunos países, aunque no son los suelos más abundantes, son muy demandados por los agricultores para la producción de una amplia variedad de cultivos, como caña de azúcar, tabaco, hortalizas, raíces y tubérculos, café y otros. El mapa que podéis ver arriba fue elaborado por el CCI a partir de la base a datos SOTERLAC (FAO/ISRIC, 2006) para el Calendario 2012 “Los suelos de América Latina y el Caribe” (ESB JRC, EU, Ispra Italy). De acuerdo a Bautista y colaboradores….

Nitisol_Italy Fuente wwwuser gwdg de
Lo que los Científicos defienden y a veces la realidad desmiente: Divulgación y Cultura Científica
Dedicado a Germán Tortosa
Existen diferentes maneras en que un investigador puede llevar a cabo su tarea de divulgación científica, cuando lo hace. Por un lado puede remitirse a divulgar los aspectos meramente técnicos, así como la bondad de las tecnologías y productos que proceden de las indagaciones de su especialidad. Sin embargo, también resulta viable y recomendable hacer entender al ciudadano la diferencia entre lo que la ciencia propone y la industria (o personas concretas) dispone. Y uno, entre otros muchos casos, concierne al compostaje. Hace unos días tras colgar el post que llevaba por título: “Suelos y Compost: reservorios de la Gripe Aviar H5N1”, Germán Tortosa, compañero de institución y magnífico divulgador científico (ver por ejemplo su blog “compostando ciencia”), se enojó dejando un comentario duro respecto a mis disquisiciones sobre el compostaje. Le respondí inmediatamente. Sin embargo, la diatriba de German, como lector asiduo de nuestra bitácora, me entristeció. Al día siguiente volví a releer el aludido post, llegando a la conclusión de que él llevaba toda la razón. Comenté que el compostaje resultaba ser una tecnología peligrosamente contaminante, o algo así. Francamente no es lo pienso, aunque la frase, ya corregida en aquella entrega, estaba mal redactada, dando lugar a que fuera interpretarla como un fragante error conceptual. Valga pues este post con vistas a pedir disculpas a Germán y al resto de los lectores. ¡Lo siento! ¡Me retracto!. ¿Por qué espeté tal estupidez? La razón que me impelió debe haber residido en lo que ya anuncia en el título de este post (releer las primeras líneas). En su blog, el Dr. Tortosa, nos habla del compostaje como científico. Por lo tanto, defiende, y con razón, que un buen compost es una alternativa más que interesante con vistas a incrementar la producción de los cultivos, sin contaminar el entorno. Sin embargo, a la hora de redactar el documento de la discordia yo tenía “in mente” una abrumadora cantidad de noticias acerca del daño que muchos compostajes comerciales y en especial bastantes de los que proceden de residuos sólidos urbanos (RSU), lodos de depuradoras, etc. causan al medio ambiente y la salud pública. Se trata de dos perspectivas distintas.
La ciencia ofrece novedades y alternativas que son muy positivas, si bien el ser humano lleva compostando los residuos orgánicos desde hace milenios, de uno u otro modo. Obviamente puede fabricarse tales enmiendas orgánicas de las maneras más dispares y Germán, como otros muchos expertos en el campo, investiga nuevas alternativas y/o valora otras precedentes. Por lo tanto, llevaba toda la razón del mundo al molestarse por la desafortunada frasecita que irreflexivamente incrusté el post. No obstante, las noticias sobre los efectos indeseables de algunas de estas materias están ahí. Yo no me lo he inventado. Mi idea pues es advertir al ciudadano, no de que el compostaje sea dañino, sino de que ciertos compost, generalmente industriales, no están confeccionados con las materias primas adecuadas, sino más bien todo lo contrario (altamente cargadas de sustancias tóxicas e incluso patógenos). El problema a la hora de divulgar deviene del punto de vista desde el que uno escriba. Y aquí la ciencia nos habla de las bondades de un buen compostaje, mientras que muchas noticias de la mala calidad generada de los productos comercializados por empresarios sin escrúpulos. En consecuencia, ambos tenemos razón al mismo tiempo, exceptuando mi desafortunado calificativo acerca del compost en general. Y el ciudadano debe ser consciente de ello. Reitero que se trata de un ejemplo, por lo que podemos añadir otro de nuestra competencia, si bien hay muchos más (para aburrir al lector). Hablamos de la agricultura ecológica, la cual defiendo a ultranza, pero (…..)

Compost comercial ¿Bueno o malo?. Fuente: Agromeat
Efectos de la agricultura sin labranza sobre el agua del suelo en climas fríos y áreas de montaña
Casi todas las investigaciones van poniendo en evidencia que la agricultura sin labranza (o “0″ labranza) atesora grandes beneficios. Sin embargo, reiteramos una vez más desde un punto de vista ambiental, siempre debemos discernir entre dos prácticas muy distintas. La mejor consiste en hacer uso de una agricultura ecológica sustentada en evitar las enmiendas con abonos minerales y pesticidas, mientras que la otra, denominada de conservación, tiende a justificar el uso de transgénicos y abundantes agroquímicos comercializados por las consabidas multinacionales del agronegocio. La primera resulta ser mucho menos contaminante y más respetuosa con el medio ambiente que a segunda. Eso sí, ambas recubren el suelo de residuos de las cosechas precedentes, que, de este modo colaboran la protección del medio edáfico frente a los riesgos de la erosión. En las áreas abruptas y/o montañosas, frenar la erosión resulta ser una actividad prioritaria. En las regiones del globo con climas fríos y en las altas montañas, parte de la precipitación se produce en forma de nieve, como todos sabéis. Pues bien, la noticia de prensa que os ofrecemos hoy, extraída del noticiero ARS de la USDA, nos informa que los residuos depositados sobre el suelo de las cosechas anteriores favorece, tanto una distribución de la nieve más uniforme, como también su abundancia. Tal hecho tiene como resultado una infiltración del agua muy homogénea a lo largo y ancho de las parcelas cultivadas, que a la postre redundará en que el suelo almacene más agua y durante más tiempo. Como corolario, la producción de las cosechas será mayor respecto a los campos sometidos a una agricultura convencional con laboreo. Tales resultados deben ayudar a fomentar la expansión de las prácticas de “labranza 0”, también en estos ambientes. Sin embargo, la nota de prensa no nos indica si los resultados fueron obtenidos con una genuina agricultura ecológica, o si por el contrario se apeló a la mal denominada agricultura de conservación, que protege el suelo, pero resulta ser más contaminante e irrespetuosa con el medio ambiente, generando a la par que los campesinos dependan de las caprichosas veleidades de la agroindustria que atenta contra la soberanía alimentaria de muchos granjeros y países. Se podría aducir que los residuos mentados se comportan como un andamiaje surpra-edáfico con vistas a retener más nieve y uniformizar su distribución sobre la superficie del suelo y así obtener mayores rendimientos agrarios. Os dejo con la Noticia de ARS; cuya traducción al español, esta vez, resulta ser mucho mejor de lo habitual en el mentado boletín, por lo que poco queda por aclarar.

La agricultura sin labranza o Labranza 0 y la nieve. Fuente Labranza O nueve fuente: exactrix.com

La agricultura con labranza y la nieve. Fuente Labranza O nueve fuente: exactrix.com
Juan José Ibáñez

