Posts etiquetados con ‘Alteración de las rocas’

Los nutrientes que la alteración de las rocas y el lavado de los suelos envían a los océanos (de las extinciones en masa a los fertilizantes y las floraciones algales)

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Fuente: Google imágenes

¡Vaya lio en el que me he metido al elegir la noticia para redactar este post! Como podréis observar, el título de la nota de prensa ya es de por sí confuso y confundente, sin que pueda o sepa evitarlo. Todo comenzó con dos noticias en inglés que de por si se me antojaron interesantes en una primera lectura, aunque resultaron ser semi-clónicas.  Sin embargo, todo apunta a que comienza a ser una pauta asumida a la hora de divulgar los resultados de un estudio, como también incluir, de cualquier modo, el cambio climático y, de paso, a los fertilizantes. El artículo publicado tan solo intentaba explicar las causas de la extinción en masa ocurrida en los océanos entre el  Cenomaniense y el Turoniense  (Evento Anóxico-2 o Evento Bonarelli). Y escogí la noticia debido a que tenía que ver con los suelos/regolitos/procesos de alteración. Pero luego entre unos y otros, así como las consabidas llamadas de atención al lector (reclamos publicitarios), terminaron por dejar la esencia de los resultados en un segundo plano. Veamos si puedo ser breve y luego os leéis el material en suajili y español-castellano que he ido recopilando. 

Los nutrientes que albergan los océanos son en gran parte generados por los procesos de alteración litosférica de la superficie terrestre emergida, es decir desprendidos  por suelos, regolitos y rocas, tras su alteración biogeoquímica. Estos son lavados por las aguas hasta las cuencas de drenaje que terminan por depositarlos en los mares del mundo. Sin ellos, la vida marina sería muy pobre por falta de nutrimentos, a excepción de los dimanados por el vulcanismo. Sin embargo, en condiciones excepcionales, pueden liberarse en ingentes cantidades (ver alguna información al respecto en el material de las notas de prensa que os dejo abajo y especialmente en las anglosajonas) ocasionando la eutrofización del líquido elemento (demasiados nutrientes) y como corolario, una elevada producción de biomasa por el fitoplancton, pudiendo dar lugar a la aparición de inmensas floraciones algales de alguna clase. Estas consumen el oxígeno causandocondiciones de anoxia (escasez de oxígeno) que no puede soportar la vida marina (los ya conocidos como “puntos muertos”) y por tanto desaparece, comenzando una extinción en masa. La biomasa muerta cae así hacia los fondos marinos, en donde se acumulan descomunales cantidades de materia orgánica (necromasa) en su lecho (ya que la anoxia evita, en gran medida, su descomposición, al acabarse el oxígeno). La noticia de marras por ejemplo, nos informa de pizarras oscuras muy ricas en materia orgánica que se intercalan en las columnas estratigráficas entre otros sedimentos más claros (condiciones normales).  El pie de foto de una de las noticias en ingles venía a decir.

La adición de nutrientes al océano causa un aumento en la producción de materia orgánica, como el fitoplancton. Cuando estos mueren, se hunden al fondo comonieve marina” descomponiéndose y consumiendo oxígeno en el proceso. Se cree que este es el principal responsable de la pérdida de oxígeno a gran escala en los antiguos océanos, lo que acarrearía extinciones masivas en el medio marino.

Al parecer, se trató de una cadena o cascada de eventos en los que también entran en juego vulcanismo y cambio climático. Pero lo mismo puede ocurrir tras cualquier desastre natural de grandes dimensiones que dañara la cobertura vegetal de la biosfera disparando el arrastre de una gran cantidad de sedimentos y nutrientes hacia el mar, desde la tierra emergida.  Soslayaré aquí fechas, duraciones, etc., para terminar mentando que los autores defienden que lo mismo está ocurriendo actualmente  como resultado del calentamiento climático y la gran cantidad de nutrientes que desprenden las sociedades modernas con sus fertilizantes, residuos, etc. Y así en las noticias en español castellano que dan cuenta de esta investigación pueden leerse titulares de la siguiente y zafia guisa: El cambio climático, las aguas residuales y los fertilizantes podrían desencadenar una extinción masiva en los océanos, y está aún más exagerada si cabe: Los océanos, al borde de una anoxia de un millón de años. ¡Amen!.

Yo no dudo de que tal hecho pudiera ocurrir bajo determinadas circunstancias. Ahora bien, ya estaríamos mucho antes los humanos “fuera de juego”. Tampoco parece lícito extrapolar los cálculos, siempre provisionales, de aquél remoto periodo para realizar predicciones futuras de tan largo plazo. Se me antoja un puro dislate. Empero en este caso, los propios autores parecen tener gran parte de la culpa, por proponer gratuitamente insanas ideas, que nacen de los inciertos paisajes del pasado, a las condiciones contemporáneas. Personalmente creo que de seguir así el devenir de las publicaciones científicas, habrá que incluir en los currículos de los jóvenes investigadores cursos de publicidad éticamente sostenible. Os dejo ya pues con  parte del material que he recopilado.   

Juan José Ibáñez

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La Alteración de las Rocas, el Sistema Climático y Algo Más

Un único sistema, pero también un sistema único, que no es lo mismo. Conforme la ciencia esclarece las relaciones entre los distintos elementos de Gea y/o Gaia, los investigadores se percatan de que el planeta Tierra es una unidad indisociable, en la cual cuando un subsistema es afectado, lo son todos los demás (en mayor o menor medida), aunque en primera instancia no nos percatemos. Y tal hecho ocurre a todas o casi todas las escalas espacio-temporales. Por lo tanto, no debería extrañarnos, ya que es la regla en cualquier tipo de sistema. ¡El todo es más que la suma de las partes!. Sin embargo, reiteramos una vez más en este post (como en otros anteriores) que el reduccionismo científico propicia una visión fragmentada del mundo natural en la que los expertos en diversos recursos naturales se relacionan poco entre sí, tratando sus objetos de estudio como cuasi-comportamientos estanco. Ya os comentamos hace años un hermoso ejemplo en el que se constaba como la fertilidad de los suelos de la Taiga dependía del ciclo de vida de los salmones, de tal modo que se detectaba una relación entre alteración de las rocas, suelos, nutrientes, fitoplancton, zooplancton, osos y los mentados salmónidos. Obviamente el clima es otro elemento clave. A lo largo de la historia de la Tierra y, por tanto, desde hace cientos de millones de años todo lo dicho comienza a ser constatado como una realidad incuestionable. Hasta la dinámica del manto terrestre, ¡sí!, ese que produce seísmos y volcanes, se encuentra estrechamente vinculado con el carbono que circula por la superficie del Planeta. La primera noticia que os ofrecemos hoy da cuenta de las regularidades comentadas a escala geológica, señalando que, en buena medida, la dinámica del sistema climático y sus océanos dependen del carbono y los nutrientes que desprenden los suelos, regolitos y rocas mediante los procesos de alteración biogeoquímica. De hecho, conforme a los estudios llevado a cabo por estos autores, las tasas de alteración mentada han aumentado en promedio desde hace 65 millones de años (tras finalizar el Mesozoico y comenzar el Cenozoico), hasta el presente, si bien tal hecho parece haber sido condicionado por la tectónica de placas, y más concretamente con el denominado “Ciclo de Wilson”. Este último nos informa que, como los latidos de un corazón, todas las continentales se han fusionado en supercontinentes, para fraccionarse después en continentes varias veces, a lo largo de la historia de la Tierra, modificando los patrones de circulación océano-atmósfera, y como corolario el clima. Desde un punto de vista edafológico, tal incremento en las tasas de alteración litológica, para dar lugar a suelos y regolitos, puede traducirse en un aumento de la velocidad de muchos procesos edafogenéticos (a escala global). Por su parte, la segunda y tercera noticias dan cuenta que la supervivencia de los corales se encuentra en peligro (ya hablaremos otro día de este controvertido problema) como resultado de la contaminación terrestre y en especial, del excesivo aporte de nutrientes y la litorización de la población humana (su concentración en las proximidades del mar). Más aun, debemos recordar que el actual calentamiento climático puede entenderse como una extracción del capital de carbono secuestrado en los reservorios terrestres hacia la atmósfera por sus mecanismos sistémicos de retroalimentación. Así pues, el carbono de la biomasa y la alteración de las rocas son reguladores de la estructura y dinámica de toda la biosfera, y así los suelos se encuentran en el corazón del sistema. De hecho, existe mucho más carbono orgánico e inorgánico en los suelos terrestres y marinos que en la atmósfera y las columnas de agua de la hidrosfera, ya sean dulces o saladas. Los edafólogos tenemos mucho que aportar y si no lo hacemos es por nuestra propia ineficacia para adaptarnos a los nuevos tiempos. Eso sí, las dos últimas notas de prensa manifiestan claramente que la sobrecarga de nutrientes que generamos desde los espacios agrarios, pero también a partir de las ciudades, son quizás tanto o más peligrosas a largo plazo, que la emisión de gases de invernadero a la atmósfera. Por tanto, una vez más, debemos insistir que la humanidad y biosfera demandan un nuevo modelo agronómico, ya que perjudicamos la salud de ambos.  Nuestro manejo actual de la producción alimentaria deviene en insustentable.

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Un Ecosistema Único. Fuente: Poemas De Una Mujer, Un Mar en Calma (más…)

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