Posts etiquetados con ‘plaguicidas’

El periodismo de la posverdad: (Clamor contra la prohibición de los productos agrotóxicos que atentan contra la salud humana, la de la biosfera y la producción agraria)

0-plagicidas-y-posverdad_0 

Colaje Imágenes Google, pero pinchar sobre este enlace para una exposición didáctica

Vaya por delante que, en las noticias científica que ofrece la prensa general, es difícil saber qué es lo que realmente han comentado los entrevistados. ¡Ya tengo experiencia!. Por lo tanto, en este tipo de post, asumo y reflexiono sobre el contenido escrito, que a veces no tiene nada que ver con las respuestas originales de los expertos consultados. Por tanto fijaros en la noticia, sin demonizar a nadie.

No ha pasado mucho tiempo desde que redacté este post, en el que la ONU y la FAO se promulgaban contra la agroindustria y a favor de la agricultura ecológica, cuando me veo obligado a redactar este último, tras leer como un rotativo español, El Diario el País, ensambla una larga nota sobre el tema que me ha dejado despavorido. En esta última, por ser benevolentes, digamos que, como mínimo, insinúa que la prohibición más reciente de la UE para el uso plaguicidas neonicotinoides, constituirá una debacle en la producción agraria Europea. Como comenté en aquella entrega precedente, estaba seguro que el contraataque de la agroindustria iba a ser inmediato y furioso. Ni siquiera se trata de la primera andanada, a las que sucederán otras más y más alarmistas.

¿A quién creer?: ¿a los organismos internacionales (a penas citados en el texto, en favor de los movimientos ecologistas, a los que se denomina siempre con vocablos que causan pavor al ciudadano profano en la materia) o a la agroindustria?. No se trata de un capricho, y menos aún de “histeria”, como proclaman algunos de los expertos interpelados, sino, de una larga lucha en la que finalmente somos muchos los convencidos, en base a un tumulto de pruebas directas e indirectas, de que tales venenos acabarán con todos, que no solo con las plagas.

Puedo entender el pánico de muchos agricultores, por cuanto, su producción se basa en los pilares de la agroindustria. Comprendo que se pregunten ¿Y ahora qué hacemos?. Y tal angustia también se encuentra propiciada por el aliento incesante de las empresas multinacionales y comercializadoras de sus productos. Ellos dicen temer la ruina, pero también que, de aplicarse tales medidas, el descenso de la producción generará la dependencia casi total, de los productos que importemos del exterior, lanzando la puya de que China se encuentra en vías de la monopolización casi total de tales tóxicos. Adelantemos que, contra tal desiderata, la Unión Europea, como otros Estados, pueden y deben tomar medidas. No nos olvidemos tampoco que la UE es actualmente neta importadora de alimentos, por lo que la soberanía alimentaria de tal mancomunidad de países resulta ser inexistente. Si queremos productos sanos también debemos prohibir la importación de los alimentos contaminados que proceden del exterior. No debemos tampoco olvidar que, en el caso concreto de la Unión Europea, las posibles pérdidas de los productores serían compensadas con los subsidios correspondientes. Tales soslayos, deben hacer reflexionar a los lectores sobre el significado de ese vocablo, denominado posverdad, que si no recuerdo mal, el mismo rotativo ensalzó como palabra del año en 2016.  Recordemos su significado:

Ciencia y Posverdad

Conforme a Wikipedia el vocablo que da título al apartado, puede definirse como: “Posverdad o mentira emotiva es un neologismo que describe la distorsión deliberada de una realidad, con el fin de crear y modelar la opinión pública e influir en las actitudes sociales, en la que los hechos objetivos tienen menos influencia que las apelaciones a las emociones y a las creencias personales. En cultura política, se denomina política de la posverdad (o política posfactual) a aquella en la que el debate se enmarca en apelaciones a emociones desconectándose de los detalles de la política pública y por la reiterada afirmación de puntos de discusión en los cuales las réplicas fácticas ―los hechos― son ignoradas. La posverdad difiere de la tradicional disputa y falsificación de la verdad, dándole una importancia “secundaria”. Se resume como la idea en “el que algo aparente ser verdad es más importante que la propia verdad“. Y a renglón seguido comenta que “Para algunos autores la posverdad es sencillamente mentira (falsedad) o estafa encubiertas con el término políticamente correcto de «posverdad», que ocultaría la tradicional propaganda política y el eufemismo de las relaciones públicas y la comunicación estratégica como instrumentos de manipulación y propaganda”.

La R.A.E., más brevemente define la posverdad como: “Distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales. Los demagogos son maestros de la posverdad

Personalmente yo no tengo dudas de que estamos inmersos en una era de posverdades y la ciencia no resulta ser una excepción. De hecho, a la hora de redactar este post me encuentro escribiendo un capítulo para un libro de agricultura ecológica que lleva por título, “Los Suelos y la Agricultura Ecológica en la Era de la Postverdad”. Pero retornemos a la nota de prensa. El texto se encuentra perfectamente ensamblado, apreciándose una rápida respuesta de la editorial, o del redactor de la noticia, es decir Manuel Ansede, a las decisiones tomadas un par de días antes por la Unión Europea.  Desde luego, ha sido capaz en un brevísimo plazo de tiempo (que coincidía con un fin de semana) de contactar y hablar con los expertos que aparecen en la noticia que abajo os mostramos y debiéramos felicitarlo si y solo sí….. Pero no es el caso.

(…) Sorprende, que prácticamente todos los entrevistados estén de acuerdo, cuando en realidad, existen muchos otros científicos y técnicos que defenderían la posición opuesta, es decir la tomada en resoluciones por la ONU, la FAO la EU, numerosos agricultores y efectivamente movimientos ecologistas. Estando inmiscuido de pleno en todo este entramado de disputas y controversias acerca de la agroindustria y los agrotóxicos, se me antoja como una sorprendente serendipia tal respuesta casi al unísono, aunque alguno por lo menos “razona científicamente”. Obviamente el texto padece de un agudo sesgo, ya que tan solo recoge una de las posiciones, presentándose como una respuesta unánime, lo cual es rotundamente falso. Entramos pues de lleno en el tenebroso significado de posverdad.

Una vez más, parece comprensible que los científicos y técnicos que desarrollan su actividad para progresar y medrar bajo los monótonos paisajes de la agricultura industrial, también se lleven las manos a la cabeza, ya que no entienden, o no quieren entender, que no se trata de prolongar la agonía de un planeta gravemente enfermo y el deterioro de la salud humana por los mezquinos intereses que alimentan con proclamas injustificables los lógicos temores de la población. Y todo en favor de la dictadura del mercado/financiera. Ellos temen por que se dejen de financiar sus líneas de trabajo, futuro profesional, todo lo cual afectaría a su prurito personal. Y no se lo reprocho. ¡Somos humanos! Simplemente denuncio que así no podemos seguir.

Cierto es que la monopolización china de una potente industria, es un peligro sobre el que reflexionar, a la par que tomar contramedidas que lo palíen o contrarresten. Dudo que las autoridades de la UE no lo hayan considerado y tenido muy en cuanta. Sin embargo, en el contexto de la redacción, también puede percibirse como una apelación al miedo de los lectores, profanos en la materia, al margen del de los agricultoresPermítanme ahora que analiza algunas de las frases más sabrosonas de la nota de prensa, muchas de las cuales se me antojan tan maniqueamente tóxicas como lo son los propios plaguicidas.

Los plaguicidas, en la nota de prensa, son denominados “sustancias activas, como los fármacos. Y efectivamente esa debe ser la intención, ya que a renglón seguido se puede leer: “Hay una batalla grande para recuperar la imagen de que somos medicinas de las plantas. Estamos yendo a los colegios, a clases de niños de 9 o 10 años, para explicarles la producción agrícola“. No doy crédito: una de las personas interesadas se identifica con un pesticida. Más aun, luego visitan los colegios intentando distorsionar la imagen del efecto que producen  estos tóxicos. Nos quejamos en España, bramamos al cielo y juzgando sumarísimamente que a los infantes en los colegios se les coaccione con tergiversaciones nacionalistas o de otra índole.  ¿Y esto que es?: inculcar a los niños, que los plaguicidas son medicinas y quien no defiende su posición unos radicales. ¿La ONU, FAO; UE, y otros grupos terroristas deberían ser fusilados?. ¡No me lo puedo creer!. Posverdad de lo más peligrosa para la salud física y mental de todos los habitantes de este Planeta Enfermo, pero en parte por el uso de esas agrotóxicos convertidos por arte de magia en “medicinas indispensables.   Pero sigamos con esta otra: “La directiva europea de uso sostenible de los plaguicidas, de 2009, ya nos obliga a utilizar los plaguicidas como última opción“. ¿Serán miserables en la Unión Europea?. Por culpa de ellos enferman las plantas y nos moriremos de hambre. “genocidio de lesa humanidad”. Y sino lean ustedes  esta otra frase: La UE, claramente, no podría vivir sin usar pesticidas. Tendría que importar todos los alimentos. Para empezar todos los alimentos no. En segundo lugar la agricultura ecológica comienza a ser muy rentable para muchos agricultores, y tras la toma de las medidas oportunas aún lo serán más. Se les olvida a los consultados, que una buena parte los productos agrarios europeos no serían competitivos si no fueran subvencionados por la propia UE. Se trata pues de, con sosiego e inteligencia, de ir implementando medidas para dejar de subvencionar venenos o alimentos contaminados por otros más saludables para el hombre y el medio ambiente. Serán estos últimos pues los que capten tales subvenciones, que no las empresas multinacionales que venden los tóxicos como medicinas. Hablamos de crear una nueva agricultura, no de morirnos nosotros y la biosfera. Esto sí que es intoxicar a los lectores. Sin embargo, seguidamente puede leerse “Los pesticidas, como los medicamentos, cuanto menos se usen, mejor. La situación ideal es que tuviéramos medicamentos que curasen todas las enfermedades, pero que nuestra salud fuera tan buena que nunca tuviéramos que utilizarlos. Con los pesticidas es lo mismo“. Y será esa la razón por la que los tóxicos han terminado de contaminar gravemente suelos, aguas, salud de la biosfera, etc., ya que de haberse aplicado con “precaución” no habríamos llegado a una situación límite y casi dramática. ¡Angelitos ellos!,

También se lamentan de “la importación de alimentos de países terceros a los que no se les exigen los mismos requisitos“. Pues bien, aquí si hay que darles toda la razón si tal hecho ucede o sucediera. Una de dos o se prohíbe con la legislación pertinente que comamos con productos contaminados o se obliga a que en sus etiquetas se explicite con mayúsculas que no son buenos para la salud, como el tabaco o el alcohol.  Sigamos……

la agricultura ecológica también utiliza pesticidas tóxicos, como el cobre, el azufre y el spinosad, un insecticida de origen natural y dañino para las abejas”. Pues si, en casos excepcionales se médica a los enfermos, pero no en pro del negocio o en búsqueda de una surrealista “precaución” (de la que luego se lamentan como veréis), como se desprende de la nota de prensa, sino en casos extremos. Una cuestión es poder evitarlo y otra muy distinta hacer uso de los mismos masivamente, contaminando el ambiente y enfermando a la población. Se trata de hechos archiconocidos. Los hechos, racionalmente, no pueden rebatirse con posverdades. Veamos ahora una sentencia seriamente maniquea.

Yo no me imagino una Europa en la que no tengamos un buen jamón de bellota o un buen chorizo, en la que todo sean hamburguesas de vacas americanas”. Tampoco la mayoría de los ciudadanos que intentamos cuidar nuestra salud y paladar.. Retorcer el lenguaje y el discurso tan solo nos conduce, una vez más, a la posverdad. Y ahora…..

Desde el punto de vista de los pesticidas, es más seguro comer en Europa que en cualquier otro sitio del mundo“. Posiblemente, pero también importamos productos y alimentos contaminados. ¿No se lamentaba algún experto de ello?. Ahora bien, nuestro ambiente contaminado con tales pesticidas enferma a casi todos los organismos vivos y entre ellos los insectos polinizadores, de los cuales depende también “la agricultura europea y mundial”.

El siguiente párrafo, por el contrario, ya delata parte del  problema de fondo. Resulta difícil demostrar nada de nada, si nos movemos en los terrenos pantanosos de la posverdad. En el ámbito de la farmaindustria y la agroindustria, cada denuncia de un estudio, es contraatacado con “los que haga falta”, por los sicarios de los mentados lobbies, terminando por ensuciar y enturbiarlo todo. Finalmente el lector ya duda acerca de lo que es verdad o es mentira. Un caso enormemente doloso, que tardó en solucionarse fue propiciado por los cárteles de las tabacaleras, al negarse a reconocer durante decenios, utilizando a los científicos que contrataban, de que fumar no perjudicaba en absoluto a la salud de los consumidores (ruego visionar ese fantástica película que llevaba por título El dilema (The Insider) – Película 1999”, en el que se narra tal escandalosa historia). Parece ser que volvemos a las andadas.    Y es que la noticia evita comentar que los científicos, cuando trabajan para empresas, suelen ser obligados a firmar una cláusula de confidencialidad que les prohíbe tajantemente hablar sobre sus actividades. La propaganda corre a cargo de “otros”. Llegados a este punto, se vislumbra un razonamiento infiormado y serio, para variar:

“(…) resulta sumamente difícil demostrar la existencia de un vínculo definitivo entre la exposición a los plaguicidas y la aparición de enfermedades o de daños en los ecosistemas”. “Esta dificultad se ha visto exacerbada por una negación sistemática (alimentada por la agroindustria y la industria de los plaguicidas) de la magnitud de los daños provocados por estas sustancias químicas, y las tácticas agresivas y poco éticas empleadas en el ámbito de la mercadotecnia se siguen sin cuestionar”, denuncia la relatora ”, Pero sigamos:

Los productos europeos tienen total garantía. Es una pena esta histeria, esta deriva histérica, de prohibir cualquier cosa con el principio de precaución. El riesgo cero no existe“.

Quien viva en Europa sabe sobradamente que aparecen casos en la prensa y otros que se nos ocultan. Suele ser un tema tan controvertido, como todos los que afectan a la salud pública, como para evitar alarmar a los ciudadanos, que escuchamos diariamente hablar de fraudes de toda clase, tipo y condición.  Resulta que si exigimos que se nos indique que alimentos son sanos,  y se prohíban los contaminados somos unos “histéricos” o “radicales” o “populistas” (al parecer la ONU, FAO, y UE también son incluidos en esta categoría). Por favor lean la penúltima frase reproducida arriba y enmarcada en negrita. ¡Sin comentarios!, ya que somos brutalmente histéricos con esos bienhechores que nos ofrecen consumir   alimentos inmaculadamente sanos. En una sociedad en la que el “principio de precaución” apenas se utiliza, mientras nos lanzamos a vender y consumir productos de todo tipo, sin conocer sus repercusiones, ahora resulta que también es enormemente molesto. ¿¿??. Continuamos con la nota de prensa, siempre en cursiva.

En la UE se están eliminando sustancias en las que se ha hecho una inversión tremenda en I+D. Lo mismo podrían alegar en su defensa los presidentes de las tabacaleras, como muestra el film previamente mentado. ¿Cuántas ingentes inversiones que han terminado por atentar contra la salud pública y medioambiental se han producido hasta la fecha, siendo finalmente reconocidas como tales? ¡Cientos!. ¿Quién invertía? Ya vamos terminando, pero sigamos.

Hay que buscar un equilibrio entre un riesgo aceptable y los beneficios de los fitosanitarios”. Miren ustedes, si vamos sumando riesgos aceptables, de los alimentos, fármacos, contaminaciones industriales, etc., seguimos sumando y sumando “ad nausean”. Al final resulta que en su conjunto, para que el capital prospere, debemos sufrir lo inaceptable. Pero para abundar más aun en la ceremonia de la confusión se espeta la siguiente frasecita: “identificar lo natural con bueno y lo sintético con malo es un error muy grave”. Habría mucho que comentar al respecto, pero, aun omitiendo el dilema naturalia/artificialia, ¿A qué viene tal afirmación?. Se nos trata como idiotas o retrasados mentales. En fin me callo. Sigamos: “Yo puedo estar en contra del mal uso de los antibióticos en las personas, pero no a favor de su prohibición. Hay determinadas enfermedades a las que es imposible enfrentarse con la agricultura ecológica”. Efectivamente y con los plaguicidas muchas tampoco. Y hablado de fármacos, lean ustedes la siguiente noticia extraída de internet que no tiene desperdicio: “”La industria farmacéutica es muy rica y ha corrompido los sistemas de salud” (…) y el entrevistado fue editor de una afamada revista de medicina (British Medical Journal). ¿Tanto hablar de fármacos verdad?. ¿Es esta la medicina que se propone la agroindustria? . Veamos tan solo una de las frases del citado artículo ya que farmaindustria y agroindustria resultan ser primas hermanas (cuan do no son la misma multinacional): “Es verdad que muchos de los medicamentos que la gente toma causan más daños que beneficios. Sabemos muy poco sobre la utilidad real de los medicamentos, ya que la práctica totalidad de los ensayos controlados con placebo son desarrollados por la industria farmacéutica, que tiene un tremendo conflicto de intereses. La industria exagera los beneficios y oculta los daños de los medicamentos en la publicación de los ensayos clínicos. Muchos de los fármacos que tomamos ni siquiera tienen efectos; simplemente parece que han tenido un efecto en los ensayos avalados por la industria, pero esto sucede normalmente porque los ensayos no se han ‘cegado’ de forma efectiva, y en ese caso tanto los pacientes como los médicos tienden a exagerar los efectos subjetivos de los medicamentos de forma substancial”. Sin comentarios. Los pesticidas son dañinos por naturaleza, por lo que la opinión expresada en el párrafo precedente es aún más válida en el caso de los que fans/beneficiarios de la agroindustria.

Hablemos ahora tan solo un poco de los daños que generados por los agroquímicos en la naturaleza, ya que la misma nota también menta que: “(….) la desaparición de un tercio de las aves agrarias en los últimos 17 años y señalaron al abuso de pesticidas en la agricultura intensiva (…)”. Empero siendo tremenda la noticia, se soslaya que lo mismo ocurre con los insectos polinizadores, incluso en espacios naturales protegidos de Europa. Si los insectos polinizadores mantienen la inmensa mayoría de la producción mundial de alimentos, los pájaros ayudan a controlar las plagas, etc. lo que defienden estos expertos es que finalmente colapsen todos los ecosistemas. Según ellos no debéis preocuparos, ya que nos venderán” mmicrorobots,  que sustituyan e la naturaleza y así pronto  casi toda la vida será artificial, que no natural”.  Puede leerse también en internet esta otra noticia, que es independiente: “Abejas robot de Monsanto – una amenaza a la vida”. Eso sí, cada vez que abráis la boca tener cuidado de no tragaros uno o varios de esos bichitos sintéticos, que no creo que sean muy beneficiosos para la salud y menos aun nutritivos.

Y no seguimos porque podríamos eternizando poniendo ejemplo, tras ejemplo. Se trata de una noticia “ejemplar” del periodismo de la posverdad. ¿Qué Dios nos pille confesados”.

Os dejo por tanto con esta aparentemente inocua pero perversa noticia, tal como es narrada. Una guerra entre mil plagas .

Juan José Ibáñez

(más…)

Etiquetas: , , , , , , ,

Como Publicar en una Revista de Impacto Investigaciones Intrascendentes, por decir algo… (Comunidades del Suelo, Cambio Climático y Pesticidas)

folsomia-candida-colempolo-del-suelo

Folsomia candida (colémbolo del suelo). Fuente:DendroBoard.com

 La nota de prensa que os expongo hoy, tan solo tiene el objetivo de mostrar hasta qué punto el apelar al cambio climático constituye una autopista libre de peaje por la cual se permite transitar y publicar todo tipo de estudios insustanciales. Y en este caso, los autores amenazan con intentar publicar miles de la misma guisa. Se trata de tener en cuenta la enorme cantidad de pesticidas comercializados y el sin fin de especies presentes en el suelo, que dicho sea de paso, no han sido descritas para la ciencia en su inmensa mayoría. ¡Lamentable!. La investigación publicada narra que, el posible calentamiento climático, modificaría el umbral de la acción de los pesticidas en el suelo, pudiendo dañar su indisociable comunidad microbiana imprescindible para la mineralización de la materia orgánica y la formación del humus. El hecho de que la acción de los plaguicidas se modifique conforme cambian los regímenes de humedad y temperatura del suelo es algo bien conocido, ya que cae por su lógica.   Ahora bien, probar lo que ocurre con un solo agrotóxico y especie de colémbolo dice muy poco. Del mismo modo, los experimentos de laboratorio con ¿suelos estándar? (¿Qué es eso?) en los que se modifican arbitrariamente la humedad y temperatura, estimando la acción del  fungicida pirimetanil sobre una especie concreta de colémbolo no puede dar pie a extraer conclusiones dignas de interés. Las comunidades de organismos del suelo están constituidas por miles de especies, mientras existen decenas o cientos de agrotóxicos. Y aquí sí, los autores dicen que habrá que probar con otros agroquímicos y especies. Empero como entre unos y otros pueden dar lugar a decenas de miles de combinaciones. Lo dicho, publicar papers así en revistas de impacto se me antoja espeluznante. Desconozco en que estaría pensando el editor de la revista, pero (…). Claro está, que no es el único  ámbito del conocimiento en el que acaecen lamentablemente este tipo de situaciones. Si por cada planeta potencialmente habitable se publica un paper, pronto nos percataríamos de que se podrían rellenar cientos de billones de páginas, aunque no se encontrara vida alguna,  hasta que nuestra especie se extinga. Lo dicho, la política de publica o perece la entenderéis algunos de vosotros, pero personalmente considero que actualmente se viola todos los principios del método científico impunemente. Para terminar esta introducción os comentaré que tras dos años de estar avaluándose un artículo que remití a esta “reputada revista” se me rechazo alegando que no había descifrado el dilema de la biodiversidad del suelo (por qué el medio edáfico atesora tantas especies).  De haberlo logrado, obviamente habrá sido portada en Science o Nature. Empero es una revista que trata sobre ecología del suelo por lo que….. Seguidamente expongo la antología del disparate que se narra en la nota de prensa. Ahí va, primero un bosquejo abreviado en español, para finalizar con la noticia completa reproducida por ScienceDaily.  

Juan José Ibáñez

(más…)

Etiquetas: , , , , ,

Un Villancico Contaminado (Biosfera Envenenada por Tierra, Mar, Aire y Suelo)

Comencemos señalando que si las clasificaciones de suelos de la USDA y la FAO (WRB) incluyen los sedimentos lacustres y litorales someros, no existe razón alguna para eliminar de la ecuación a los fluviales, a no ser que los arquitectos de ambas no supieran nadar en aguas corrientes. Francamente no me extrañaría. Pero vayamos al asunto que hoy nos ocupa y preocupa. En el año 2007 ya escribimos el post “el sistema cardiovascular de Gaia: la manifestación de un planeta enfermo” Hoy podría decir que conforme leo y leo más noticias relacionadas, se me antoja que se encuentra en estado crítico. Pero sigamos (…) Se hace creer al ciudadano que las depuradoras limpian todo tipo de contaminantes (químicos, físicos y biológicos).  Empero no es así. Tan solo, y en el mejor de los casos, se descontamina lo que se considera en un momento y lugar nocivo para la salud. No obstante, día a día descubrimos más compuestos peligrosos y en mayor cantidad y diversidad. Por un lado, tal hecho implica que vamos reconociendo que aun sabemos muy poco, pero por otro que cada vez añadimos más sustancias nocivas al medio ambiente y lo que es peor, muchas de ellas de “nueva generación”. Al igual que las leyes de la física nos informan de que “la materia no se crea ni se destruye”. Las sustancias que no se degradan permanecen, y como mucho cambian de ubicación respecto a donde fueron vertidas. Y como no paramos de añadir esas últimas en variedad y en cantidad (…) Y como una legislación ya de por sí precaria se incumple (…) impunemente (…) Quizás, conforme incrementa la lista de contaminantes emergentes, también lo hace la de enfermedades emergentes (….). Ahora bien, siempre nos enteramos tarde, mal y nunca, ya sea por nuestra ignorancia, la pasividad de las autoridades o (…) mejor no seguir. Como resultado de todo ello, seguimos empecinados en generar una biosfera-vertedero-envenenada. Eso sí, yo me pregunto, ¿no debería cambiar mi línea de investigación sobre diversidad de suelos por la de diversidad de contaminantes? Posiblemente me sea más fácil publicar en revistas de impacto. Tal vez atesore algún valor. Empero ya se el resultado a priori. Como en los ecosistemas naturales, tal diversidad incrementaría con el tiempo. ¿O no? ¿Se trataría de mala praxis científica? Prometo que el próximo post intentará ser menos ácido, dado que estamos inmersos en estas entrañables festividades.

  peces_bebiendo

Un villancico contaminado. Fuente: Crónicas de un Pensador

(más…)

Etiquetas: , , , , ,

Entre el Suelo y La Atmósfera: Plaguicidas, Contaminación de Suelos, Aguas y Aire

Resulta difícil valorar noticias que dan cuenta de nuevos descubrimientos en cuyas materias disciplinarias personalmente disto mucho de ser un experto. Con harta frecuencia me pueden vender “gato por liebre”. En principio cabe suponer que parte de los pesticidas que echamos al suelo en cantidades insensatas se volatilizan, mientras que otra parte se degrada y finalmente una tercera fracción contamina tanto aguas corrientes como subterránea. Ahora bien, todo dependerá de la composición química de estas peligrosas sustancias, los productos de su degradación y la cantidad del compuesto utilizado que se aplica al suelo. Pues bien, la noticia que ofrecemos hoy, recogida del noticiero ARS (que para variar esta vez se encuentra escrita en un español-castellano aceptable) ofrece unos resultados que se me antojan sorprendentes. No se trata ya de que el ambiente edáfico condicione la proporciones de volatilización/fijación/percolación/arrastre superficial de estos agroquímicos, sino de que buena parte de loss mismos pasen a la atmósfera y no a las aguas en función de la temperatura ambiental y la humedad del suelo. Obviamente, a mayor temperatura, debiera esperarse una mayor volatilidad. Del mismo modo, si el suelo se encuentra muy húmedo, resultará más lenta su percolación a través del perfil del suelo, o lo que es lo mismo, debería encontrase más tiempo sobre o cerca de su superficie (expuesto a la acción de la radiación y las veleidades de la atmósfera). Sin embargo, si este último se encuentra encharcado, cabría esperar que buena parte del agroquímico fuera arrastrado por la escorrentía superficial a las aguas corrientes, contaminando los cauces fluviales. Ahora bien, que con el suelo húmedo y temperaturas elevadas se volatilice 25 veces más que el que es acarreado por la escorrentía se me antoja sorprendente. Sin embargo, tal como se encuentra explicada la metodología utilizada por los autores del estudio de que da cuenta en la nota de prensa, el diseño parece ser correcto. Tal hecho implica (i) las condiciones ambientales en el momento de la aplicación son determinantes en el balance volatilización/ percolación + lavado por la escorrentía, lo cual determinará tanto la efectividad del pesticida contra la plaga como la contaminación de suelos y aguas que puede generar (ii) que hasta la fecha no modelizamos correctamente la dinámica de los plaguicidas; (iii) que el porcentaje del compuesto volatilizado puede contaminar la atmósfera e incluso quizás alterar su química, con sus consabidas repercusiones sobre el cambio climático; y (iv) que bajo altas condiciones de humedad del suelo y elevadas temperaturas, los granjeros o agricultores pueden inhalar una cantidad excesiva de estos compuestos insalubres, afectando negativamente a su salud.

 Cloud world

Plaguicidas y contaminación Suelos Aguas y Atmósfera. Fuente: Dra. Maura McGill

(más…)

Etiquetas: , , ,

Agricultura, Prácticas Agrarias y Lombrices de Tierra (El Impacto Negativo de la Labranza, Fertilizantes y Plagicidas)

La agricultura industrial tiende a dañar los procesos naturales que ayudan a restaurar la fertilidad de los suelos, aunque obviamente a mayor precio. Hoy hablaremos de algunas de sus repercusiones sobre las lombrices de tierra. Y con aras a paliar tales daños luego se nos intenta vender el vermicompost, producido por estos animalitos, pero esta vez en granjas destinadas a tales menesteres. Tanto el laboreo excesivo, como la aplicación de fertilizantes y, especialmente agrotóxicos, dañan seriamente a las comunidades del suelo, no siendo una excepción, los lumbrícidos. Resulta un tanto paradójico ¿No?. Obviamente sí, aunque en esta caso deben realizarse ciertas matizaciones. En nuestros post precedentes acerca de la importancia de las lombrices de tierra en la estructura y dinámica de los suelos, es decir en:  (i) Las lombrices de tierra y su importancia en el suelo; (ii) lombrices de tierra, generalidades y mitos; (iii) Las Lombrices de Tierra Algunos de sus Posibles Efectos Negativos sobre el Suelo y la Agricultura; y (iv) Lombrices de tierra: Grupos ecológicos, ya os comentamos que generalmente se les viene atribuyendo efectos muy positivos, tanto sobre la fertilidad física, química y biológica. No obstante, también recalcamos que existen miles de especies cuyos hábitos y repercusiones son muy mal conocidos. De no proceder de esta forma, extrapolar el efecto de las escasas que sí han sido bien estudiadas a las restantes resulta muy arriesgado. La clasificación ecológica que esbozamos en el último post resulta ser muy pertinente a la hora de aclarar un poco las ideas. Hoy hablaremos de las lombrices de tierra en la agricultura industrial.

 lombriz-de-tierra-en-su-galeria-fuente-homewood-heights-community-garden

Lombriz de Tierra en su galería fuente: Homewood Heights Community Garden

(más…)

Etiquetas: , , , , ,

Riesgos Ambientales de los Plaguicidas: Libro de Libre Acceso en Internet del INE

Ya os hemos hablado en numerosas ocasiones del efecto devastador de los plaguicidas sobre la salud ambiental y humana. ¿No me creéis?.  Entonces,  consultar a los médicos de los países en los que la “más odiada multinacional agroquímica del mundo” rocía generosamente a sus agricultores-jornaleros con glifosato. El Sistema de Publicaciones del INE (México) publicó un libro sobre el riesgo que entrañan tales sustancias tóxicas. Como ya os hemos anunciado varias veces, estos volúmenes son de libre acceso en Internet, Abajo os dejamos la reseña, así como los enlaces que permiten bajar la monografía entera, o por capítulos. Esperamos que sea de vuestro interés. 

Podéis acceder al libro electrónico pinchando en su título o hacerlo por separado a cada capítulo individualmente, haciéndolo en los suyos. Adicionalmente os dejamos el resumen y la reseña original.

Un fuerte y descontaminante abrazo.

 peligrosidad-ambiental-de-los-plaguicidas-libro-de-libre-acceso-en-internet-del-INE-México

Juan José Ibáñez

  (más…)

Etiquetas: , ,