Posts etiquetados con ‘suelos desérticos’

Paisajes con Suelos Desérticos en Europa (El Sureste Español)

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Desierto de Tabernas. Fuente Ruralia punto com

En un post anterior ya os describimos como, desde un punto de vista edafológico, si podemos alegar que El Sureste de la Península Ibérica atesora un espacio geográfico muy singular con paisajes de suelos desérticos. Fruto de sus ecosistemas frágiles y un impacto humano dilatado durante seis mil años (aunque especialmente virulento en el transcurso de los siglos XVIII y XIX), terminó por emerger un territorio extremadamente árido. Ahora bien, ¿por qué podemos defender que es desértico?. ¿Si!. Simplemente debido a que sus ensamblajes de suelos así lo indican. En la monografía de la FAO Lecture notes on the major soils of the world (de libre acceso en Internet) se especifica que los suelos, conforme a la WRB, más representativos de los paisajes áridos son los Calcisoles, Solonchaks, GypsisolesSolonetz y Durisoles. Del mismo modo, en este tipo de ambientes, la erosión del suelo es muy intensa, por lo que abundan los Regosoles y Leptosoles como también a menudo Arenosoles. Para otros grupos de suelos de referencia (GSR) de la WRB también se detallan diversos subtipos de suelos arídicos, es decir los que acecen en ambientes áridos y desérticos. Pues bien, sin sumar estos últimos y los afloramientos rocosos, los datos que hemos analizado en la provincia de Almería nos informan de que (i) los perfiles de suelos someros (Regosoles y Leptosoles) suman el 58% de la cobertura edafológica en esta provincia, mientras que los Arenosoles contribuyen con otro 10%. Por su parte, Calcisoles, Gypsisoles y Solonchaks, cubren el 5% del área estudiada. No aparecen en cambio, Solonetz ni Durisoles, si bien abundan los perfiles de suelos con horizontes endurecidos por carbonato cálcico (petrocálcico), que resultan ser especialmente abundantes bajo climas con severos déficits de humedad. De este modo entre los nueve Grupos de Suelos de Referencia de la WRB que acaecen en la provincia de Almería, los únicos que se cuelan entre los previamente mentados resultan ser los Cambisoles y Fluvisoles que también pueden formarse bajo climas desérticos, así como en otros tipos de ambientes. Debido a que la génesis de los Calcisoles también acaece en algunos climas mediterráneos secos, reseñemos que los Calcisoles arídicos son los que cubren mayores extensiones en la provincia de Almería, como también ocurre con los Solonchaks y Gypsisoles arídicos. Del mismo modo, los Arenosoles arídicos los segundos que cubren una mayor extensión del territorio, tras los álbicos.

Así pues, según nuestros cálculos más del 90% de la cobertura de suelos resulta ser propia de los paisajes de suelos áridos, siendo buena parte de la restante compatible con esos ambientes.

Podrá alegarse que la dominancia de Leptosoles y Regosoles podrían catalogarse como un artefacto, ya que son representativos de todos los paisajes erosionados. Tan razonamiento tan solo es válido hasta cierto punto. Estos GSR aparecen efectivamente tanto en los territorios afectados por una erosión intensa como en los ambientes montanos. Almería resulta ser un espacio geográfico extremadamente montañoso y que además ha sufrido una intensa erosión, como ya describimos en el post precedente. Ahora bien, en tales casos cabe señalar que….

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Impacto Humano sobre Ecosistemas Frágiles: Desiertos, Desertificación y Algo Más (Un Ejemplo del SE Español)

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Desierto de Tabernas. Blog de Juan Herrezuelo

Desertificación: ¿Mito o Realidad?: Los Problemas Inherentes al Concepto de Desertificación; Desertificación: ¿Mito o Realidad? y La Desertificación: entre la Realidad y el Mito. ¡Pues Vaya!. Entre finales de febrero y principios de marzo de 2006, escribí una serie de post sobre desertificación, en los cuales expresaba mi escepticismo acerca del concepto y el tipo de investigaciones a los que había dado lugar (ver relación abajo). Hoy utilizaba en el buscador de Google uno de los títulos para obtener los enlaces de todos los demás, ya que el que “padece la bitácora es muy malo”. Y hete aquí que me encontré con dos noticias cuyos títulos eran muy parecidos, escritas varios años después por un amigo y un colega, respectivamente. El primero, más o menos, sigue  la argumentación que la que yo defiendo, mientras que la del segundo la desconozco. Eso sí, a ver si somos un poso más originales y citamos las fuentes, aunque hablemos de divulgación. Pero a lo que vamos (…)

Hace un año tuve la oportunidad con mi amigo Rufino Pérez de la UPM de llevar a cabo un estudio de los paisajes de suelos de Almería (SE de la Península Ibérica) y su edafodiversidad. En este momento nos encontramos redactando el primer borrador de una serie de cuatro  artículos que darán cuenta de ello, por lo que considero que es el momento oportuno de lanzar otros tantos post. Uno de los objetivos, estribaba en averiguar si los paisajes de suelos del sureste Español realmente se asemejan a los genuinamente áridos. Anticipemos que la respuesta resulta ser un ¡SI rotundo! Empero tal parentesco se debe ¿a causas naturales o antrópicas? (es decir desertificación). La respuesta a esta pregunta, avalada por los datos, resulta ser necesariamente más ambigua. Pero ya hablaremos de este tema en otro de los post que seguirá a este. No me desdigo de lo que argumenté en 2006. Ahora bien, en ciertos casos concretos”, la acción humana sí puede generar la aridificación de los ecosistemas y coberturas de suelos, a largo plazo. Este es el caso de Almería.

En un interesante libro de Mariano Simón y colaboradores, titulado Almería: factores Formadores y Suelos, los autores sintetizan los conocimientos acerca del devenir de este espacio geográfico desde hace 6.000 años. El paisaje que hoy observamos es fruto de un milenario uso humano del territorio, en el que el impacto antrópico ha terminado por conformar un paisaje casi genuinamente árido, por no decir desértico.  ¿Cuál era su estructura y dinámica con anterioridad?. Resultaría arriesgado aventurarse por estos vericuetos, ya que a lo largo de tan prolongado lapso de tiempo, desde la denominada “Cultura de los Millares” (de la que también os hemos hablado), han acaecido cambios climáticos que se sospecha conducían hacia una mayor aridez. Sin embargo, si podemos argumentar que la Provincia de Almería  se ubica en un enclave muy especial (teniendo posiblemente en cuenta también parte del sur de Murcia), o idiosincrático, que lo diferencia de gran parte de los ecosistemas mediterráneos, como quizás también ocurra más al norte de la Península Ibérica, en el denominado Desierto de los Monegros.  Básicamente, al carácter más o menos semiárido/seco-subhúmedo de los ambientes mediterráneos, cabría añadir que la tectónica/orografía induce un efecto de sombra (en el sentido más amplio del término) en el régimen de precipitaciones que cabría esperar, de tal modo que impide que los frentes cargados de lluvia procedentes del Atlántico, penetren en aquellos lares. El resultado son cantidades escasas de lluvia (a menudo inferiores a 200 mm al año) y erráticas incluso interanualmente. Pero ciñámonos al caso de Almería, pues es la región de la que dispongo de datos más que interesantes. El clima de esta provincia oscila entre el mediterráneo de montaña seco, el semiárido de parte del territorio y al árido en las cotas más bajas y cercanas al mar y depresiones interiores (como Cabo de Gata y el conocido Desierto de Tabernas, respectivamente).  Podéis encontrar muchos más detalles en la aludida monografía de Mariano Simón y colaboradores. Peri sigamos (…)

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Bacterias en suelos desérticos: Un potencial inmenso para la obtención de compuestos de utilidad

Ya os hemos comentado en más de una ocasión que aplicar el concepto biológico de especie resulta altamente problemático en el mundo de los procariotas, debido al alto flujo horizontal de genes entre individuos filogenéticamente muy dispares, al menos en apariencia. El medio edáfico alberga una inmensa cantidad de microrganismos incluso en los ambientes denominados extremófilos, como lo son los desiertos. Sin embargo, el aislamiento y cultivo de muchos tipos de baterías en los laboratorios tan solo alcanza su éxito en pocos casos, lo que impide estimar la diversidad microbiana de los suelos. En este sentido, las técnicas moleculares, al analizar la variedad de secuencias genómicas y/o sus metabolitos, pueden permitir que nos aproximemos a entender la diversidad funcional (que no taxonómica) de las comunidades. Ahora bien, más que de diversidad, deberíamos apelar al concepto de variabilidad, como hacen los autores de la nota de prensa que analizamos hoy, al que añaden un calificativo adicional (en este caso metagenómica). Pues bien, los investigadores aludidos, partiendo de estos conocimientos sobradamente reconocidos por los expertos, llevaron a cabo un estudio conforme a los siguientes pasos secuencialmente: (i) elección de tres tipos de suelos geográficamente distantes en ambientes desérticos; (ii) recolección de muestras y análisis de las mismas mediante técnicas moleculares, con vistas a analizar tal diversidad/variabilidad metagenómica; y (iii) comparación de la semejanza/distancia de los materiales orgánicos aludidos entre las muestras. Sus resultados no hacen más que corroborar ideas previamente expuestas, es decir (i) en los desiertos existe una gran abundancia y variedad de “tipos bacterianos” (hecho ya conocido); (ii) que tales datos son indicadores de una diversidad/variabilidad mucho mayor que la obtenida por los clásicos cultivos en laboratorio y (iii) que como corolario de todo ello es muy probable que puedan obtenerse en el futuro una gran cantidad de compuestos de interés industrial, como anticancerígenos, etc. En otras palabras, que la bioprospección de suelos resulta ser un ámbito al que deberíamos prestar mucha más atención. Pues bien, todo ello resulta tan trivial como obvio. ¿Qué novedad aporta tal investigación?.

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Los desiertos albergan una gran variedad de microrganismos. Fuente Universidad de Davis (más…)

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