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De la Bigscience a la Tecnociencia (La Macrociencia Tardía)

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Fuente: Colaje Imágenes Google

Como comentamos en el post anterior, la ciencia cede parte de su hegemonía tradicional ante la macrociencia, debido tanto a la  II Guerra Mundial, como a la subsiguiente Guerra Fría de las dos grandes superpotencias que luchaban enconadamente desde la década de 1950 por imponer sus intereses al resto de los mortales. Ahora bien, entre la bigscience militar y la tecnociencia actual existe un hiato difuso y ambiguo que queda por rellenar y denominar. Y es aquí en donde muchos expertos discrepan.  Yo personalmente echo en falta varios elementos en las diferentes ecuaciones o interpretaciones a las que he podido acceder. Por esta razón he acuñado sin más pretensiones la “macrociencia tardía”. La cuestión reside en entender cuales, quiénes y cómo fueron las fuerzas impulsoras  que dieron el salto del consorcio ciencia-política-tecnología militar (o al menos con intereses para la defensa nacional) a una tecnociencia casi totalmente gobernada por  la gran industria y de palmarios finales económicos. Los fragmentos de texto que recojo hoy  explican, en cierta medida el paisaje, aunque dista mucho de ser nítidamente transparente. 

Cierto es que los éxitos que alcanzó la ciencia durante en periodos de guerra (frías o calientes) de mediados del siglo XX, ofrecieron a los ciudadanos una imagen del poder y valor de la ciencia en beneficio de la sociedad. Ahora bien, si la tecnociencia comienza su andadura durante la década de los años 80, es decir hará aproximadamente 40 años, existen esencias que permanecen por descifrar y coincidencias dignas de mentarPermitirme que os avance dos andanadas para saber si estáis de acuerdo conmigo: (i)La tecnociencia nace más o menos cuando emerge la globalización económica comandada por la dictadura financiera y (ii), la actividad comercial e industrial globalizada da lugar al mismo tiempo al denominado cambio global,  y la degradación ambiental que ahora padece el planeta y enferma tanto a la biosfera como a la población mundial.  Y es que una actividad antaño vigilada por los gobiernos (el denominado proteccionismo) dio paso a la endiablada tesis monetarista ultraliberal de ese inmerecido Premio Nobel llamado Milton, ideólogo de la Globalización económica o léase La globalización de Milton Friedman, que reemplaza al keynesianismo, es decir los postulados económicos previos de John Maynard Keynes. Podéis a este respecto leer el contenido de los siguientes documentos: Milton Friedman: Friedman fue asesor para los gobiernos de Ronald Reagan en Estados Unidos y Margaret Thatcher en el Reino Unido, Tratado de Libre Comercio UE-EEUU: un sueño neoliberal, una pesadilla democrática,La alianza Thatcher-Reagan definió el final del siglo XX. Para más detalles tan solo saber que, al parecer, todo se inició con los Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio, liderados por la Organización Mundial del Comercio, así como sus actuales garantes institucionales que resultan ser Banco Mundial y el Fondo Monetario InternacionalDigamos que, para Milton, un Estado debía dejar de intervenir en casi todo, ya que la economía se autorregula sola, solita, sola. Efectivamente, pero para su propio beneficio, que no el de los consumidores. De este modo, van saliendo a la palestra problemas y más problemas que acucian a parte o toda la ciudadanía del planeta, tales como los siguientes entre otros muchos: deslocalización empresarial, fuga de capitales, desigualdad, precarización en el empleo, maltrato a los trabajadores de las empresas deslocalizadas, riesgos para la salud incluyendo morbilidad y mortalidad causadas por las nuevas tecnologías y modos de trabajo, migraciones descomunales y en parte forzadas, pobreza, contaminación, explotación, cambio global, paraísos fiscales. No se trata de conjeturas, las fechas y los hechos están ahí. Y todo desde el nacimiento o como consecuencia de la denominada tecnociencia. A la hora de rapiñar y destruir, el emprendimiento empresarial ¡si! es formidable.

En cualquier caso ya expresé mi opinión hace años, y cuanto más tiempo transcurre y más leo acerca de este transcendental tema más me ratifico en los postulados que presenté en, por ejemplo estos post: Ciencia y Neoliberalismo Económico, ¿Hacia una Nueva Gobernanza Mundial?: La Globalización Cuestionada por el Capitalismo, Las Miserias del Capitalismo: La Obsolescencia Programada (o el porqué vivimos en una Sociedad Anti-sustentable”), Envejecimiento, Futuro de la Humanidad y Obsolescencia Programada en un Mundo Superpoblado, La Creatividad Científica y El Futuro de la Ciencia ,El Imperio de la Dictadura Financiera, los Populismos y el Papa Francisco, Ciencia y Neoliberalismo EconómicoRetrodemocracia ,Comercialización de la Ciencia: Riesgos y ContradiccionesCiencia e Incultura Política: Investigación Traslacional., Tecnologías de Primera y Segunda Generación (Un Riesgo Social en Ciernes) ,Sobre Organizaciones Empresariales y Empleados Públicos , El Colapso del Medio Ambiente: La primavera silenciosa ya está aquí,Las Reservas Extractivas: Una Promesa ecológica al borde del desastre por la economía globalizada ,Los mártires del medio ambiente y la posverdad (el hostigamiento de la dictadura financiera),Cambio Climático: ¿Una Guerra Ecológica o Económica?,  La Gran falacia de los Pesticidas y el Agronegocio de las Multinacionales: La humanidad enferma y la biosfera desolada (Informe de la ONU),Las “Trump”etas del Apocalipsis (Donald Trump, Medio Ambiente y Espacios Protegidos)Sellado del Suelo, Infraestructuras, Ladrillazo, Destruir el Litoral, Empleo y Enriquecimiento de las Empresas Constructoras,Desastres Ecológicos Causados por la Agroenergética y Biocombustibles de Primera Generación: El Gran Incendio de los Histosoles de Indonesia, La Singularidad Tecnológica y su futuro: Cerca o Lejos, África Olvidada: Deforestación, Desertificación, Pobreza y Corrupción, si bien he editado bastantes más post en la categorías sobre Fraude y Mala Praxis Científica, como también y Prensa y Política científica. Este es el sibilinamente denominado resultado del confundente concepto del contrato social de la ciencia.

Y digo yo: Poco o Nada tiene que ver este contrato social por la ciencia con los ideales expresados  por muchos científicos como en este manifuesto denominado “Ciencia y valores humanos” en el que se concretan las obligaciones de los investigadores, como profesionales.  ¿No pensáis lo mismo?: El Colapso del Medio Ambiente: La primavera silenciosa ya está aquí.

Os dejo ya con algunos contenidos de otras páginas Web. En unos os informan sobre ese tal  Milton, en otros del final de la Big Science temprana y como se despliega en Europa o Japón la mentada fase tardía,  inicio de todos los males, por cuanto durante la primera nos encontrábamos bajo el protectorado imperial de EE.EE, con su Big Science temprana. Tenéis pues material para leer sobre los orígenes y rasgos de la Macrociencia tardía y su transición a la tecnociencia.

Post Previos de Nuestro Curso Básico de la Tecnociencia hasta marzo de 2019

Bibliografía de libre Acceso en la Red Para el Curso Básico de Tecnociencias

De la Filosofía de la Ciencia a la Filosofía de la Tecnociencia (Nuevo Curso Básico y Sus Razones)

Tecnociencia Definiciones y Objetivos

Historia de la Tecnociencia: De la Ciencia a La Macrociencia Temprana

Juan José Ibáñez

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Historia de la Tecnociencia: De la Ciencia a La Macrociencia Temprana

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Fuente: Colaje Imágenes Google.

Antes de comenzar, me gustaría que entendierais que los conceptos y definiciones que proponen diferentes autores sobre la tecnociencia y la denominada “gran ciencia o Big Science”, no dejan de ser más cajones que intentan capturar, sintetizar y categorizar la realidad en pocas palabras. Empero, como en casi todos los ámbitos del saber humano, las fronteras conceptuales de esta guisa resultan ser difusas y discutibles. Simplemente, algunos carpinteros elaboran mejores cajones que otros. En este post nos centraremos fundamentalmente en las primeras décadas de la macrociencia y como ésta se fraguó desde el campo de la ciencia con la intervención de los Estados, y poderes militares. En otra entradilla que seguirá a esta abordaremos el tránsito de la Big Science a la tecnociencia, si bien ya anticipamos aquí algunos rasgos de la última.  A la primera la denominaremos Big Science temprana y a la última Big Science tardía, sin ánimo alguno de generar escuela. Se trata pues de puro pragmatismo al objeto de facilitar la redacción y edición de los contenidos de este Curso Básico sobre Filosofía de la Tecnociencia

Casi todos los autores que estudian la transición de la ciencia a la macrociencia suelen coincidir en la existencia de un paso intermedio, al que denominamos macrociencia o “Big Science”. Sus diferencias estriban en incluir la primera en los orígenes de la segunda o bien, defender que existirían tres estadios más o menos, temporalmente secuenciados, es decir, de la ciencia a la macrociencia y de ésta finalmente a la tecnociencia. La macrociencia se originaría por la cantidad ingente de inversiones estatales, o principalmente estatales, hacia la consecución de objetivos que demandarían financiaciones imposibles de asumir por otros agentes económicos de la época. Estas no podían ser, dada su cuantía, sufragadas por el capital empresarial. Los eventos que citan los expertos suelen, en su inmensa mayoría, coincidir que tal salto se produjo en EE.UU., con el proyecto Manhatan, por el cual se lanzaron las primeras bombas atómicas sobre Japón durante la II guerra mundial. Dicho de otro modo, la puesta en escena de la macrociencia fue debida a intereses militares avalados por las políticas de Estado. Seguidamente, la lucha de poder por la hegemonía, entre el mundo capitalista y el comunista, en sus intentos por alcanzar la supremacía tecnológica y militar daría lugar a ese denominada guerra fría, en la que se fraguó una escalada armamentística que enfrentaba a ambos bloques geopolíticos, y así poniendo de paso a toda la humanidad y el planeta  que mora en riesgo de devastación y extinción total. No se me ocurre un esfuerzo técnico y económico más deplorable o desafortunado. Seguidamente, ambos bloques, enfrascados en una guerra mediática propagandística por demostrar que eran superiores a su rival, se volcaron también en onerosísimas investigaciones aeroespaciales con vistas a poner el primer hombre en la Luna, etc.  No se trataba pues de un tema económica y prioritariamente estratégico, sino de puras batallas para demostrar quién era  “the best one”. Obviamente, no puede negarse que, con el tiempo, tal investigación aeroespacial ha ofrecido importantes frutos a la sociedad civil. Empero tampoco se puede soslayar que esos programas no se encontraban destinados a tales propósitos.

Resulta palmario que este tipo de macrociencia, dio lugar a estructuras complejas orientadas a objetivos muy concretos en la cual la ciencia y los científicos se convertían en trabajadores del poder gubernamental y militar, cuyos intereses a menudo son distintos. Del mismo modo, con harta frecuencia, al tratarse de  investigaciones que por su naturaleza debían imperiosamente ser secretas, los resultados obtenidos tampoco, en primera instancia, eran mostrados al publico ¿gratuitamente? y menos aun diseminados con los cánones de la ciencia clásica, es decir, la publicación de los resultados obtenidos en revistas, libros y congresos especializados.  

Por lo tanto, los investigadores dejaron de ser “mentes maravillosas” y se transformaron en meros currantes/laborantes bajo las manos de personas y objetivos, a menudo nada nobles, subordinados a los deseos de políticos y militares. Con el tiempo, las empresas, asaltaron tales enormes capitales gubernamentales, se privatizaron subprogramas de los grandes proyectos macrocientíficos, entrando la industria privada a ingerir más y más porciones de la tarta que estaba sobre la mesa. Y así, terminaría por emerger lo que hoy denominamos tecnociencia. Sin embargo, también casi todos los autores consultados parecen coincidir que tal cambio surgió a principios de los años 80 del siglo XX en EE.UU

No os preguntáis aun: ¿Dónde fueron quedando paulatinamente tan nobles propósitos como el avance del conocimiento sin más o la búsqueda de esa  mal denominada  verdad científica? Pero sigamos…

Como habréis podido observar, a partir de las descripciones previas, y sobre las que abundaremos abajo (apelando a fragmentos, más o menos extensos de expertos en la materia), tan solo las dos superpotencias militares de la época podían permitirse tan brutales gastos a la hora de conseguir tales generosos objetivos, como sembrar de bombas atómicas todo el planeta y alardear de sus portentosas tecnologías “en la Luna”.  Más tarde entraron en Juego Japón (cuya investigación militar se encontraba secuestrada/vigilada/supervisada, tras la II Guerra Mundial, por EE.UU) y Europa. El viejo continente tuvo que esperar hasta fraguar, en un campo repleto de minas nacionalistas, un espacio y objetivo común al que hoy denominamos la Unión Europea (UE). Habían pasado varias décadas desde la II guerra mundial, las prioridades ya no eran examante las mismas, por lo que la presión de la industria militar menguó, en aras de otros objetivos estratégicos, como conseguir avances tecnológicos que no retrasaran a la UE, aún más, de las grandes superpotencias. Podemos hablar pues de dos tipos de la Big Science, uno  temprano y otro tardío. Abajo se ofrece una mayor información al respecto, si bien en otro post abordaremos esta “Big Science” a la que denominaremos tardía y que resulta más difícil de ubicar conceptualmente que la temprana.

Seguidamente, recogemos unos cuantos fragmentos de un artículo en el que figura como coautor Javier Echeverría, uno de los principales pensadores en habla española-castellana sobre la filosofía y sociología de la tecnociencia. Nos referimos concretamente a la publicación que lleva por título “.La teoría del actor-red y la tesis de la tecnociencia”. Incluimos también parte del material de Wikipedia.

Debemos hacer énfasis en que las aportaciones de Javier Echeverría y colaboradores son de lectura obligada para todos aquellos que estéis interesados por estos temas.

Juan José Ibáñez

Continuemos pues……

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Tecnociencia Definiciones y Objetivos

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Análisis Crítico de la Tecnociencia. Fuente: Colaje imágenes Google

Tras nuestros dos post previos del Curso Básico de Filosofía de la Tecnociencia, ha llegado ya la hora de entrar en materia. Por lo tanto, en esta entrada he escogido algún material del que ya os hable en el post anterior al objeto de explicaros que entienden diversos expertos sobre el concepto y la esencia de les tecnociencias.  Comenzaremos con el fragmento de texto de Javier Echeverría, siguiendo después con la proporcionada por la Wikipedia española. Debido a que esta última resulta ser extremadamente parca, hemos traducido también  algunos párrafos de la inglesa, mucho más prolífica en su descripción. Finalmente también capturamos algunos párrafos de otros autores. Cabe recordaros que toda la bibliografía que abajo leeréis fue puesta a vuestra disposición en la entrega precedente).

Seamos claros, siempre se había defendido, y la filosofía de la ciencia también lo avala, que la actividad tecnocientífica resultaba ser la búsqueda del hombre por acercarse a comprender mejor el mundo. Ahora resulta que la tecnociencia “da la vuelta a la tortilla” ofreciendo una imagen estrictamente utilitarista del saber científico. Empero el panorama se enturbia más, al soterrar bajo el suelo la actividad investigadora, tal “pilares invisibles”, sobre los que sustenta la tecnociencia. Somos peones al servicio del poder económico, empresarial, militar y político, entre otros muchos. La ciencia ya no es un fin, sino un medio de dominación por la dictadura financiera, las multinacionales y los poderes fácticos en general que, como todos sabéis, son esencial y apasionadamente altruistas. ¿¿??.

Déjenos de mentiras y monsergas. El propósito de una empresa es vender sus productos (cuanto más mejor), mientras que el financiero deviene en amasar dinero (Cuanto más mejor). Por último los políticos, también comienzan a asemejarse a torpes marionetas en las manos de los dos precedentes.   Queda por añadir a la ecuación la investigación militar, pero no entraré en detalles, por el momento,  acerca de este asunto.

Tan solo finalizar con un ejemplo. Una empresa farmacéutica busca vender sus fármacos y obtener pingues beneficios. Si uno de estos últimos curara al 100%, es decir nos hiciera sanar definitivamente, ellos  dejarían de obtener tantas ganancias económicas. Empero ese no es su fin, sino devendría en su final, o al menos en enormes pérdidas de dividendos, afectando gravemente a su rentabilidad.

¿En dónde queda la ciencia como exponente de ese idolatrado conocimiento humano cuyo propósito básico resulta ser la búsqueda de la “verdad” para ponerla al servicio de todos los humanos, que no de los poderes que los oprimen, la mayoría de las veces?. Iremos intentando arrancar la máscara de la tecnociencia en post sucesivos ese imagen beatificadora que nos intentan vender: la solución a todos nuestros problemas.

Abajo podréis leer versiones menos críticas y otras más furibundas sobre el advenimiento de las tecnociencias que, no deja de ser anteponer la carreta antes que el animal de tiro, y cuyos objetivos finales culminar en una oligarquía propia de los ansiados deseos de la dictadura financiera de someter nuestros cuerpos y mentes a sus mezquinos intereses. Omitiré más comentarios. Tiempo habrá para ello. Por favor leer detenidamente y desmitifiquemos al delincuente (la tecnociencia) del acusado por incompetentemente ineficaz (la ciencia). Por lo tanto comenzaremos con  Javier Echeverría, aunque luego el documento llega a ser bastante extenso. Eso sí, termino recordándoos que, por ejemplo, “El Papa Francisco criticó duramente los efectos de la “tecnociencia” y la “idolatría del dinero“.

Post Previos de Nuestro Curso Básico de la Tecnociencia hasta marzo de 2019

Bibliografía de libre Acceso en la Red Para el Curso Básico de Tecnociencias

De la Filosofía de la Ciencia a la Filosofía de la Tecnociencia (Nuevo Curso Básico y Sus Razones)

 Juan José Ibáñez

Continúa…… ¿Qué es la tecnociencia)…….

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Iniciando la Carrera Investigadora: La Arrogancia de los Jóvenes Científicos y Tecnólogos

Humildad y prudencia deben guiar los primeros pasos de un joven investigador y tecnólogo. Tal hecho será valorado muy positivamente por sus mentores y compañeros

Aunque parezca políticamente incorrecto señalarlo, la llegada de los jóvenes investigadores y tecnólogos a un departamento o laboratorio frecuentemente genera ciertos dolores de cabeza a sus mentores y compañeros más avezados en la materia. La arrogancia de algunos novatos puede alcanzar límites hilarantes. A menudo, al ponerse la bata por primera vez, se creen ungidos  súbitamente por una sabiduría divina, y más aun si atesoran algunos conocimientos recientes sobre tecnologías que no dominan los científicos senior. El desprecio a los mayores tampoco suele escasear.  El Premio Nóbel P.B. Medawar, en su libro recientemente reeditado por la Editorial Crítica (2011) Consejos a un Jóven Científico”, nos narra lo que parece ser una constante durante décadas sino siglos. Yo mismo lo he padecido en numerosas ocasiones con los jóvenes pre-doc que tuve a mi cargo. Eso sí, también debo reconocer que comencé mi carrera patinando como otros muchos jovenzuelos, historia que seguidamente os narraré.

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Jóvenes investigadores. Primeros pasos en un Laboratorio. Fuente: BGSU

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