Archivo de octubre, 2013

¿Qué pasó con…el virus Schmallenberg?

Hoy estrenamos sección: “¿Qué pasó con…?” dedicada a recordar a aquéllos virus que protagonizaron episodios de emergencia “sonados” hace relativamente poco tiempo, pero que actualmente poca gente se acuerda de ellos. Ese es el destino final de todos los virus emergentes (o casi todos, unos pocos vienen para quedarse). Por mucha que sea la relevancia que adquieran en determinado momento de su “emergencia”, al final ésta pasa, y la mayoría quedan relegados al ostracismo de los virus: las publicaciones especializadas. Para inaugurar esta sección hemos elegido al virus Schmallenberg.

Anamnesis: ¿Recuerdan cómo hace dos años se detectó un brote de una extraña enfermedad en unas pocas explotaciones de vacas lecheras del land alemán de Renania-Westfalia, cerca de la ciudad de Schmallenberg, y a partir de un sofisticado análisis metagenómico, se descubrió un nuevo virus, que fue denominado “Virus Schmallenberg“? Este descubrimiento mereció uno de los primeros posts de este blog, allá por febrero de 2012  (Schmallenberg (Alemania: ¿otro nuevo virus?). La rapidez con la que se desarrolló una prueba específica que lo detectaba en muestras de animales bajo sospecha de padecer la enfermedad, y la agilidad con la que se distribuyó esa prueba entre los laboratorios de diagnóstico de la sanidad animal en cada país, hicieron que en muy poco tiempo se detectaran miles de brotes en diversos países de Europa (ver post del 21 de febrero de 2012). Fruto de las enormes expectativas despertadas por los primeros estudios, y de la incertidumbre asociada a una emergencia vírica, que no se sabe por dónde va a salir, se dedicaron cuantiosos recursos a la investigación sobre este virus en Europa. Así, el virus Schmallenberg alcanzó el estrellato en un plazo muy breve. El virus fue objeto de intensos estudios que hoy día siguen en marcha (la duración habitual de un proyecto de investigación en la UE es de entre 3 y 5 años). Se investigó su origen genético y su relación con otros orthobunyavirus del mismo tipo (ver post del 26 de agosto de 2012), pero también se desarrollaron más pruebas de diagnóstico, se llevaron a cabo encuestas seroepidemiológicas, se desarrollaron vacunas, etc, etc. Al inicio de la epizootía, ante la incertidumbre propia de una situación de emergencia de un agente infeccioso desconocido, las instituciones implicadas en el control sanitario animal (principalmente la Organización Internacional para la Sanidad Animal, OIE, y en este caso en particular, la Comisión Europea, por medio de su Departamento competente, DG-SANCO) tomaron medidas de control (como por ejemplo, exigir a los países afectados cierta vigilancia y obligar a declarar los brotes). El caso es que pronto se pudo comprobar que el virus Schmallenberg ni era tan grave para la sanidad animal ni representaba ningún riesgo para la salud pública, así que esos organismos relajaron un poco las exigentes medidas de control en principio implementadas, sustituyéndolas por otras menos restrictivas.

Y bien ¿qué pasó con el virus Schmallenberg desde entonces? Pues que aparentemente se ha ido extendiendo, quizá siguiendo  los movimientos de los vectores (Culicoides) que lo transmiten (hay quien sostiene que lo que se ha expandido no es el virus sino la tecnología para detectarlo), y aunque su declaración hoy no es obligatoria (salvo su primera detección en un nuevo territorio, como enfermedad emergente), muchos países optan por declararlo en sus informes anuales a la OIE. Hasta el momento lo han declarado 23 países, 9 de ellos en ocasión de los primeros brotes en 2011-2012 (Bélgica, Holanda, Alemania, Francia, Reino Unido, Luxemburgo, España, Italia y Suiza), y después el resto (Rep. Checa, Irlanda, Noruega, Eslovenia, Dinamarca, Suecia, Estonia, Austria, Hungría, Polonia, Rusia, Serbia, Kazajstán y Azerbaiján). Hay que hacer notar aquí que nunca hubiéramos conocido la existencia de este virus si no llega a ser por la moderna y potente tecnología metagenómica que fue aplicada a este caso, gracias a la cual se pudo identificar el agente implicado en la, por otro lado, leve enfermedad. Ello indica que  a lo largo de la Historia probablemente han tenido lugar expansiones de virus poco o nada patógenos como este, y que éstas seguirían ocurriendo en la actualidad con cierta frecuencia sin que el ser humano se haya apercibido hasta ahora de ello.

¿Y qué consecuencias tiene para estos países haber tenido y/o tener al virus Schmallenberg circulando en su territorio? Pues no demasiadas: el virus afecta a rumiantes, tanto domésticos como silvestres, pero la incidencia de la enfermedad en las poblaciones  afectadas es muy baja. Tan solo un pequeño porcentaje de los animales infectados presenta algún signo clínico, y en general éstos son leves, aunque en unos pocos animales (es to pasa singularmente en la especie ovina), se producen trastornos graves de la reproducción, dando lugar a abortos y malformaciones por infección perinatal. Además, tras una primera temporada de transmisión, la población que supera la infección queda inmunizada, lo que la protege de nuevas infecciones en sucesivas temporadas de transmisión del virus, razón por la cual la incidencia de la enfermedad en un determinado territorio suele ir disminuyendo con el tiempo desde su primera introducción. Esto hace que la aplicación de vacunas frente a esta enfermedad no tenga demasiado interés, salvo proteger ovejas reproductoras de cierto valor. Finalmente, el virus tiende a hacerse endémico si se dan las circunstancias apropiadas. Virus similares al Schmallenberg (por ejemplo, los virus Akabane, o Douglas) son endémicos en Japón y en Australia desde hace décadas y los ganaderos conviven con ellos sin mayores consecuencias. Ese quizá sea el destino del virus Schmallenberg en Europa y parte de Asia Occidental. Y en el plano científico, su destino irremediable es pasar del estrellato al ostracismo, una vez se ha comprobado que tras su primera aparición realmente ha habido mucho ruido y pocas nueces.

 

Noticias

Situación de la ciencia en España: El pasado día 16 de octubre el prestigioso físico Profesor José Bernabéu pronunció una conferencia en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid.  Durante su charla se refirió a lo que representa la ciencia para cualquier sociedad moderna y en su última diapositiva mostró la siguiente frase:
“Una sociedad que alega que en tiempos de crisis no se ha de invertir en ciencia, especialmente en personal científico altamente cualificado, incumpliendo compromisos de BOE, es no fiable, ciega, enferma y suicida porque no tiene futuro”.

Quede ahí la frase del Profesor Bernabéu.

 

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Luto por la Ciencia: 17 de octubre

Dejamos momentáneamente los virus para dedicar un post a un tema muy importante y preocupante: el futuro de la ciencia en España. Ya publiqué un post hace tiempo, en un tono más ligero, sobre la fiebre por recortar y la posible implicación de un “recortavirus” que afectaría a las decisiones de nuestros políticos. Hoy ya no estamos para más bromas. Los peores escenarios se están viendo confirmados, especialmente a raíz de la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para 2014, nada halagüeños para el sistema español de I+D. Es por ello que he decidido sumarme al Dia de Luto por la Ciencia y lo hago públicamente desde este blog.

Hoy, 17 de octubre de 2013, en el 79 aniversario de la muerte de Don Santiago Ramón y Cajal, la ciencia española vive uno de sus momentos cruciales: es hora de elegir si continuamos invirtiendo en I+D o no. Si lo hacemos, continuaremos en la senda de los países prósperos y libres. Si no, abandonaremos esa senda para caer en la precariedad y la dependencia exterior. Los presupuestos generales del Estado para 2014 congelan la ya exigüa asignación a la I+D+i, mermada sustancialmente en los últimos años hasta poner en peligro la viabilidad misma del sistema español de ciencia y tecnología.

El colectivo Carta por la ciencia, formado por asociaciones y sociedades científicas españolas y otros colectivos sociales, y que se ha movilizado desde hace tiempo en vista de la precaria situación que sufre la Ciencia en España,  ha convocado para hoy el “Dia de Luto por la ciencia“. Los objetivos que persigue esta movilización son:

  • La financiación necesaria para el Plan Estatal 2013-2016, regularizando todas sus convocatorias.
  • Eliminar las restricciones en la Oferta Pública de Empleo, para lograr la convocatoria del número de plazas adecuadas a cada centro y universidad.
  • Inyectar fondos adicionales que eviten el colapso de instituciones clave: Universidades, CSIC, CNIO etc.
  • Dotar de medios adecuados a la Agencia Estatal de Ciencia e Innovación.

Los actos convocados para hoy son:

  • Concentración en las puertas de los centros de trabajo y en los rectorados de las universidades de toda España, a las 12 del mediodía, vestidos con prendas y/o brazaletes negros, para guardar un minuto de silencio en memoria de la I+D.
  • Además, en Madrid, a las 18 h tendrá lugar un acto abierto en el Auditorio Ramón y Cajal de la Facultad de Medicina de la UCM distintas personas del mundo de la investigación leerán textos de nuestro admirado Premio Nobel.

Si te preocupa la situación de la ciencia en tu país, participa. Juntos podemos. Con ciencia si hay futuro.

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“¡Los virus SON VIDA!” (V Congreso Europeo de Virología, Lyon, 11-14 de septiembre de 2013)

Hace una semanas tuve ocasión de asistir al V Congreso Europeo de Virología (Lyon, Francia), un importante evento científico donde se han presentado y discutido los avances más recientes en lo relativo a los virus, tanto desde el punto de vista sanitario, como desde el punto de vista de la ciencia básica o fundamental. En este sentido creo que ha sido un congreso muy equilibrado entre estos dos mundos, que parece que se empiezan a entender.

Pero no voy a hacer un resumen del congreso, aprovechando que una buena reseña del mismo ya ha sido posteada aqui, en madri+d, por José Antonio López-Guerrero, JAL, compañero virólogo y divulgador científico, con quien coincidí en el evento (pueden leerla en el siguiente enlace: 5º Congreso Europeo de Virología), sino que, de momento, solo voy a comentar un pequeño detalle que pienso que puede tener interés para los lectores de este blog. Se trata de una pregunta que se formuló al final de una de las conferencias. Y, sobre todo, se trata de la respuesta que dio el conferenciante.

Vamos por partes. La sesión plenaria que llevaba el sugerente título “El universo de los virus” fue inaugurada por una magistral conferencia a cargo del Dr. Dennis Bamford, titulada “Orden en el universo de los virus“. El Dr. Bamford es un prestigioso investigador que actualmente trabaja en el Instituto de Biotecnología de la Universidad de Helsinki. Se dedica a estudiar la estructura de los virus. Sus trabajos, cuyos resultados principales resumió de una forma brillante en su charla, indican que a pesar de la enorme variabilidad de virus existente en la naturaleza (ver post anterior: La virosfera“), existen en realidad muy pocos “patrones” estructurales en estos pequeños microorganismos. Ello es consistente con las constricciones estructurales que impone el hecho de la necesidad de los virus de empaquetar en un espacio muy pequeño todo su genoma. Las soluciones a ese problema, podemos decir después de escuchar al Profesor Bamford, son finitas y consisten en unos pocos patrones (morfotipos) compartidos por infinidad de virus. Ello significa que todos los virus existentes pueden agruparse en un pequeño número de “linajes” que comparten entre sí una base estructural característica. Probablemente, cada uno de estos “linajes” de base estructural ha evolucionado a partir de un ancestro común. Esto implica que hay tantos ancestros distintos como linajes estructurales, es decir, los virus son un grupo polifilético. Por el contrario, los organismos celulares (bacterias, arqueas, hongos, animales y plantas) son un grupo monofilético, es decir, todos proceden de un único ancestro común. Todo esto se resume muy bien en la siguiente figura, elaborada por el grupo del Dr. Bamford.

La imagen representa esquemáticamente el árbol de la vida, con tres grandes ramas: las dos primeras corresponden a los organismos celulares sin verdadero núcleo (procariotas), que son de dos tipos,  bacterias (Bacteria) y arqueas (Archaea) y la tercera, a los organismos celulares con verdadero núcleo, o eucariotas (Eukarya). Por su unidad de organización parece lógico pensar que todos los organismos celulares surgieron de un único ancestro común, LUCA (acrónimo de “Last Universal Common Ancestor“, ó Ultimo Ancestro Común Universal). Recientemente, gracias a las técnicas de secuenciación masiva de nueva generación (lo que se conoce como metagenómica, ya mencionada en un post anterior de este blog) se ha podido comprobar que una buena parte de nuestro genoma, al igual que del genoma de otros organismos pluricelulares (animales y plantas) es de origen vírico, lo que sugiere que los virus han jugado y juegan cierto papel, aún no bien conocido, en la evolución de los organismos superiores. Volveremos sobre este tema en futuros posts.

La pregunta a la que me referí antes, la que ha motivado este post, la que formuló una persona de la audiencia de la conferencia del Dr. Bamford (compuesta por virólogos de muy diversas nacionalidades) es la siguiente: “sé que se trata de una cuestión puramente académica, pero ¿podría decirnos cual es su opinión acerca de si los virus son seres vivos?” Los asíduos de este blog ya saben del dilema de si los virus son o no seres vivos. Esto es lo que yo escribí en un post anterior de este blog al respecto:

Los virus son un tipo peculiar de microorganismos infecciosos, porque no son células, sino entidades subcelulares. Esta es la principal diferencia con las bacterias, que si son células. Esta es también la causa de que tradicionalmente se haya excluido a los virus de la categoría de“seres vivos“ (…) Los seres humanos hemos definido la vida de una cierta manera, la que mejor nos pareció en su día. En esta definición la vida está constituida por células con metabolismo propio. Los virus son capaces de reproducirse en un medio adecuado, que es la célula, poniendo el metabolismo de ésta al servicio de su replicación, pero no son células ni tienen metabolismo propio.  Por lo demás, los virus usan material genético de la misma naturaleza que el de la célula, que “entiende” el mensaje contenido en este material (porque está escrito en el mismo código que el suyo) y lo ejecuta, dirigiendo la síntesis de proteínas víricas, que están formadas por los mismos componentes que las proteínas celulares. Los virus poseen un alto grado de organización y sus componentes tienen funciones reconocibles. Pueden mutar, recombinar y evolucionar generando formas diversas, que son seleccionadas por su mejor adaptación al medio, y en general poseen las demás propiedades que el resto de los seres vivos. Personalmente estoy convencido que los virus forman parte del mundo de lo vivo. El que los llamemos o no seres vivos obedece a la necesidad del ser humano de definir conceptos, clasificar, categorizar. Los virus se escapan de esa definición encorsetada de la vida que prevalece actualmente. Las definiciones se pueden y se deben revisar si con ello mejora la coherencia de lo definido.

Existe actualmente un debate arduo sobre si los virus forman parte de la vida o no. Para unos, sencillamente no. Otros, entre los que me cuento, creemos que si la definición actual de la vida excluye a los virus, no es porque los virus no estén vivos, sino porque la definición de la vida no se ha afinado aún lo bastante como para incluirlos. Pues bien ¿se imaginan cuál fue la respuesta del Dr. Bamford  a la pregunta anterior (recordemos: ¿son seres vivos los virus?). La respuesta fué: ¡Pregúntale a la célula si están vivos o no! ¡Los virus SON VIDA! (viruses ARE LIFE!). Creo que es una buena respuesta por parte del conferenciante, que no tuvo réplica alguna, por cierto, y eso que allí habia no menos de 200 científicos especialistas en los más diversos aspectos del mundo vírico. El ciego encorsetamiento académico de la definición actual de la  vida no nos permite -aún- definir los virus como seres vivos, pero de lo que no cabe ninguna duda es que los virus forman parte de la vida.

(…¿de qué si no?)

 

NOTAS:

Para quien quiera profundizar un poco más sobre este tema, puede leer este interesante artículo acerca de la definición de la vida desde el punto de vista de los virus, por Patrick Forterre, un virólogo teórico que trabaja en el CNRS de Francia:

http://link.springer.com/article/10.1007/s11084-010-9194-1/fulltext.html

Otro interesante artículo, esta vez en español, sobre el tema, titulado “¿Están vivos los virus?” por el virólogo J.M. Echevarria, publicado en The Journal of Feelsynapsis (revista digital de divulgación científica en español): pinchar en el siguiente enlace.

Y otro más, esta vez sobre la posición de los virus en el “árbol de la vida”: “Viruses are essential agents within the roots and stem of the tree of life” por los virólogos Luis P. Villarreal y Guenther Witzany.

 

Por último, animo a los lectores a dejar sus comentarios. Si hay algún tema polémico y que suscita discusiones en virología es este. No sé que piensan los lectores de este blog sobre ello, pero me gustaría saberlo. Quien más, quien menos, todos hemos escuchado eso de que los virus son algo así como una especie de minerales que pueden cristalizarse (lo más triste es que esta noción surge de los libros de texto escolares aún vigentes). En efecto, los viriones (particulas víricas), si son suficientemente pequeños (los más grandes no), y si se purifican lo suficiente, pueden cristalizar como cualquier sustancia química pura. Yo mismo he purificado un virus hasta su cristalización, una técnica que permite estudiar la estructura tridimensional de los virus a nivel atómico. Pero ¿cuantas sustancias químicas puras conocen que se multipliquen en las células usando el mismo código genético universal que emplea cualquier organismo vivo, para generar proteínas propias, con actividad biológica, de igual naturaleza que las de cualquier otro ser vivo, diversificándose y evolucionando para adaptarse a un medio cambiante como lo hace cualquier virus?

 

 

 

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