Archivo de noviembre, 2016

Pero… ¿qué me estás contando? ¿Un año para firmar un contrato?

Segunda entrega de la sección Pero…¿qué me estás contando? (QMEC). Esta vez nos apartamos de la temática principal del blog, los virus emergentes, para hablar sobre un aspecto ya tratado en otros posts (este y este, por ejemplo), como es la extrema dificultad en la que se viene desarrollando últimamente la actividad científica en nuestro país debido a los recortes presupuestarios que ha venido sufriendo este sector como consecuencia de las draconianas medidas implementadas por el Ministerio de Hacienda para conseguir cumplir con los objetivos de déficit público fijados en 2011 por Bruselas.

El texto que sigue intenta dar a conocer una realidad que se está produciendo de forma generalizada en el sector público de I+D+i, que menoscaba notablemente su competitividad, hasta el punto de amenazar su viabilidad, pero que raramente se habla de ella fuera de los ámbitos puramente científicos (un ejemplo reciente puede encontrarse aquí). Que la lectura del texto a continuación les resulte al menos estimulante.

QMEC: ¿Un año para firmar un contrato?

Ceferino López es presidente del Real Matrix C.F., uno de los mejores clubs de fútbol del mundo. Ceferino quiere lo mejor para su club, lo mismo que Zinabrine Zurdane (Zuzu), su entrenador actual. Para la próxima temporada quieren incorporar varios jugadores, tanto en defensa como en la delantera. Necesitan reforzar la plantilla para enfrentarse a los numerosos compromisos, torneos, ligas, champions…

Supongamos que tuvieran que hacerlo así:

CL: Ya tengo los fondos para los fichajes, Zuzu. ¡Hay que empezar ya mismo con el papeleo!

Zz: Ok. ¿tiene a alguien en mente?

CL: ¡Quita, quita! Ya sabes que hay que seguir el procedimiento. Primero convocamos la oferta, luego la lista de admitidos, las reclamaciones, la lista definitiva, los exámenes…

Zz: Sí, y los correspondientes plazos de reclamaciones, etc, etc… y, con suerte, a media temporada habremos contratado a algún jugador.

CL: ¡Con mucha suerte! La temporada pasada no pudimos contar con los nuevos fichajes hasta las dos últimas jornadas de la liga. Y uno de los fichajes ni siquiera llegó a tiempo para jugar el último partido…

Zz: Es que fueron con mucho retraso. Hubo que esperar varios meses hasta que firmó el Subsecretario de futboleo del Ministerio de Entretenimiento Público.

CL: La dichosa firma del Subsecretario del MINEPU.  ¡Seis meses para firmar una autorización de la convocatoria!

Zz: Eso no es nada. Los contratos que pidió el Atlético de Matrix tardaron 8 meses en ser firmados…

CL: Y a eso hay que sumar los plazos de apertura de convocatoria, primer y segundo ejercicios de selección, plazos de resolución de reclamaciones… ¡Se te va a un año mínimo!

Zz: ¿Cree ud. que merece la pena intentarlo?

CL: ¡Hombre!  ¡Habrá que intentarlo! Siempre queda la esperanza de que esta vez vaya todo rodado y…

Zz:… y en el mejor de los casos se pueda contar con los nuevos jugadores a media temporada ¿no?

CL: Si. Y a ver qué jugadores se presentan a la convocatoria, porque la última vez fue un cachondeo.

Zz: Normal, muchos jugadores no pudieron aguantar tanto tiempo de espera y se fueron a otras ligas fuera de aquí. Algunos incluso dejaron el fútbol.

CL: Es que la gente tiene una vida, hay que ganarse el pan, han de mantener una familia, pagar las facturas, las hipotecas o alquileres… ¿Cómo van a fiarse de un trabajo para el cual hay que esperar más tiempo a que te contraten  que el que dura el propio contrato? ¡Es ridículo! ¡Este sistema está acabando con el fútbol!

Zz: Lo peor es que tenemos el dinero, conseguido con duro trabajo en competición con muchos otros equipos, fuera de nuestras fronteras. Pero si no podemos culminar el proceso de contratación, lo perdemos.

CL: Cierto, el dinero se devuelve. Así que no perdamos más tiempo. A ver si hay suerte esta vez.

Zz: Más vale.

 

¿Qué les parece? ¿Ridículo? ¿Difícil de creer? No teman, que esto no pasa en el futbol. Ni pasará. No debería pasar en ninguna actividad humana concebida con alguna esperanza de tener éxito.

Esto, sin embargo, es lo que habitualmente pasa en la investigación científica en España, especialmente desde 2011. Pueden hacerse una idea si en la conversación anterior cambian algunas palabras, por ejemplo:

 

Ceferino López es investigador científico español, y lidera un grupo de investigación competitivo a nivel internacional. Ceferino quiere lo mejor para que el grupo tenga éxito en su trabajo, lo mismo que Zinabrine Zurdane, miembro del equipo de investigación. Para el próximo proyecto de I+D concedido quieren incorporar varios investigadores contratados. Necesitan reforzar el grupo para poder sacar adelante el nuevo proyecto, y su grupo ha obtenido fondos para ello. Fondos competitivos de fuera de nuestras fronteras.

Y tienen que hacerlo así:

CL: Ya tengo los fondos para los nuevos contratos, Zinabrine. ¡Hay que empezar ya mismo con el papeleo!

Zz: Ok. ¿tiene a alguien en mente?

CL: ¡Quita, quita! Ya sabes que hay que seguir el procedimiento. Primero convocamos la oferta, luego la lista de admitidos, las reclamaciones, la lista definitiva, el primer examen, el segundo…

Zz: Sí, y los correspondientes plazos de reclamaciones, etc, etc… y a mitad de proyecto, con suerte, habremos contratado a alguno.

CL: ¡Con mucha suerte! En el proyecto anterior no pudimos contar con los nuevos contratados hasta los 6 últimos meses del proyecto, que fue de 2 años. Y uno de los contratos ni siquiera llegó a tiempo para incorporarse…

Zz: Es que fueron con mucho retraso. Hubo que esperar varios meses hasta que firmó el Subsecretario del Ministerio de Economía y Competitividad.

CL: La dichosa firma del Subsecretario del MINECO.  ¡Seis meses para firmar una autorización de la convocatoria!

Zz: Eso no es nada. Los contratos que pidió el grupo de (fulano de tal) tardaron 8 meses en ser firmados…

CL: Y a eso hay que sumar los plazos de apertura de convocatoria, primer y segundo ejercicios de selección, plazos de resolución de reclamaciones… ¡Se te va a un año mínimo!

Zz: ¿Cree ud. que merece la pena intentarlo?

CL: ¡Hombre!  ¡Habrá que intentarlo! Siempre queda la esperanza de que esta vez vaya todo rodado y…

Zz:… y en el mejor de los casos se pueda contar con los nuevos contratados a mitad de proyecto ¿no?

CL: Sí. Y a ver qué candidatos se presentan a la convocatoria, porque la última vez fue un cachondeo.

Zz: Normal, muchos candidatos no pudieron aguantar tanto tiempo de espera y se fueron a otros centros fuera de España. Algunos incluso dejaron la ciencia.

CL: Es que la gente tiene una vida, hay que ganarse el pan, han de mantener una familia, pagar las facturas, las hipotecas o alquileres... ¿Cómo van a fiarse de un trabajo para el cual hay que esperar más tiempo a que te contraten que el que dura el propio contrato? ¡Es ridículo! ¡Este sistema está acabando con la I+D!

Zz: Lo peor es que tenemos el dinero, conseguido con duro trabajo en competición con muchos otros grupos, de fuentes externas a nuestro país. Pero si no podemos culminar el proceso de contratación, lo perdemos.

CL: Cierto, el dinero se devuelve. No se “ahorra”, ni siquiera se queda en España. Se pierde sin que sea de provecho a nadie en este país. Así que no perdamos más tiempo. A ver si hay suerte esta vez.

Zz: Más vale.

 

Epílogo: La actividad científica es crucial, por ejemplo, para poder luchar contra las enfermedades que producen los virus de los que hablamos en este blog: mejorar las vacunas y tratamientos existentes, mejorar las medidas de control, vigilancia, sistemas diagnósticos, etc. Ello redunda en beneficio de la salud de la población, de la soicedad en definitiva. Divulgar ciencia es divulgar también las dificultades que encuentra para su desarrollo. La sociedad tiene que conocerlas, conocer su importancia y empezar a valorar si los que estan al mando del barco saben realmente a donde nos dirigen, pues un país sin ciencia es un país a la deriva, sin brújula que marque el futuro. Y si lo que describe el texto anterior no debería pasar en ninguna actividad humana concebida con alguna esperanza de tener éxito, cabe preguntarse ¿por qué si pasa en la ciencia en España?¿Por qué nadie hace nada por solucionarlo? ¿Acaso porque a nadie le importa si la ciencia en España tiene éxito o no?

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3 de noviembre: día de “Una salud”

Hoy, 3 de noviembre, ha sido declarado comodia de Una salud.

¿Que qué es eso de “Una salud” (y su lema: “Un mundo, una salud”)? Pues un concepto del que ya hemos hablado en este blog en algunos posts precedentes. Por ejemplo, en un post publicado en 2012 escribí lo siguiente:

El niño/roedores/sindrome pulmonar por hantavirus; construcción de embalses/mosquitos/fiebre hemorrágica del Valle del Rift; comercio de animales silvestres/roedores/viruela de los monos; calentamiento global/jejenes/lengua azul; producción avícola/aves silvestres/gripe aviar; nuevos regadíos/mosquitos/aves/encefalitis por flavivirus…

 

No me he vuelto loco. Solo son ejemplos de lo imbricadas que están tres áreas de conocimiento que tradicionalmente se han desarrollado por separado y a menudo de espaldas unas de otras: la sanidad humana,  la sanidad animal y el medio ambiente. En negrita se destacan determinadas enfermedades causadas por infecciones víricas, que afectan al hombre y/o a los animales, y que a menudo se mantienen en la naturaleza en especies de animales silvestres que actúan como reservorio. Roedores, murciélagos, aves, son frecuentemente reservorios de enfermedades que afectan al hombre (zoonosis) y/o a los animales domésticos (“enfermedades compartidas“). Algunas de ellas, además, son transmitidas por picaduras de artrópodos. Está claro que el conocimiento de estas enfermedades ha de verse potenciado por la interacción entre especialistas en diversas disciplinas, incluyendo profesionales de la medicina humana y veterinaria, epidemiología, virología, entomología, zoología, genética, inmunología, ecología, climatología, etc.

Y en otro post de diciembre de 2014 también se tocó este tema. Por ejemplo en el siguiente párrafo:

…es cada día más aceptado por evidente que en la naturaleza no hay compartimentos estancos, y menos en el mundo de las enfermedades infecciosas, donde los patógenos, sean virus, bacterias o parásitos, transitan entre especies, y la especie humana en este sentido es una más. (…)  Así pues, el concepto “Una salud” trata de integrar las diversas disciplinas relevantes en torno a nuestra salud, que está estrechamente relacionada con la sanidad animal y la salud ambiental.

Así pues, queda claro que el concepto “Una salud”. Por si tienen dudas, les dejo una definición más “académica” (tomada de la web de la One Health Commission):

“Una salud” es el esfuerzo colaborativo de múltiples profesiones de ciencias de la salud, junto con sus disciplinas e instituciones relacionadas – trabajando a nivel local, nacional y mundial – para lograr una salud óptima para las personas, los animales domésticos, la vida silvestre, las plantas y nuestro medio ambiente.

El concepto “Una salud” es también una estrategia para abordar temas de salud en los cuales hay que integrar diferentes disciplinas de las ciencias médicas y veterinarias, y medioambientales. Es de especial importancia en el mundo de las enfermedades infecciosas, en particular en aquellas que son compartidas entre el hombre y los animales, como son las zoonosis. Se estima que la mayor parte (en torno a un 70%) de las enfermedades emergentes son zoonosis, y de ellas la mayoría son causadas por virus. Por ello, el abordaje “Una salud” es fundamental para todos los que nos dedicamos a investigar sobre enfermedades emergentes causadas por virus.

Para ilustrarlo, sirva la siguiente imagen de un paraguas bajo el que se resguardan las diversas disciplinas relacionadas con este concepto global de salud:

 

La celebración del día de “Una salud” acoge una amplia variedad de actividades y publicaciones en todo el mundo para difundir y divulgar el concepto, pero también para ponerlo en práctica, convocándose reuniones, seminarios, simposios, conferencias, etc, que reunen a los diferentes profesionales y especialistas involucrados en las tres grandes áreas relacionadas con la salud humana, la sanidad animal y el medio ambiente. En esta web (One Health Event Listing 2016) tienen información sobre las actividades que se celebran por todo el mundo con distintivo “One health” (una salud).

Como los sagaces lectores habrán ya adivinado, en un blog titulado “Virus emergentes y cambio global” por tanto, no se puede soslayar el concepto “Una salud”, sino que hay que hacer lo posible por darlo a conocer, especialmente si se trata del “Dia de Una Salud“. Sirva este post para ello.

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