‘General’

“Virus emergentes y cambio global”: tres años de blog

 

Hoy hace 3 años que publiqué el primer post de este blog: “Un mundo pequeño para unos seres diminutos, los virus emergentes“, auténtica declaración de principios de este blog. Desde entonces, he ido publicando regularmente (61 posts en total) procurando seguir esas directrices que me marqué en aquel primer post.

En tres años el blog ha ido creciendo, siendo cada vez más leído y difundido. Los posts tienen cada vez más visitas, más comentarios, más interacciones, lo cual me produce mucha satisfacción y compensa el esfuerzo que supone sacar un poco de tiempo libre para mantenerlo a un nivel cuando menos digno.

En este último año la actividad del blog ha menguado en comparación con los años anteriores: si en promedio iba publicando dos posts al mes, en este tercer año ese promedio se ha reducido prácticamente a la mitad. En total han sido 14 posts (pueden encontrar la lista completa al final de este), y como no podía ser de otra manera, el tema predominante ha sido el virus ébola, un virus emergente en África Occidental al que hemos dedicado 5 posts, en el año en que este virus no solo produjo una epidemia sin precedentes en África, que sigue actualmente sin control, sino que por primera vez salió de África, produciendo casos secundarios en países que hasta ahora bien poco podían pensar tener casos autóctonos de esta enformedad, entre ellos España, donde se produjo el primero de estos casos. Sin duda mientras esta epidemia continue estando activa en África seguirá copando una buena parte de la atención de todos aquellos que nos dedicamos a los virus emergentes y las alertas sanitarias producidas por éstos. En este blog iremos siguiendo la evolución de los brotes de ebola y deseamos que en este año de 2015 se controle y erradique por fin esta lacra que tanto daño está causando en unos países de por sí muy depauperados.

Por supuesto, el ébola no ha sido el único protagonista del blog este año. Ha habido dos posts dedicados a centros de alta seguridad biológica en España (el CISA y el CReSA), un tema que continuará en desarrollo en 2015. También hablamos de la comunicación de alertas sanitarias, hemos continuado tratando la emergencia de virus Chikungunya, que desde que surgió en America en 2013, lleva ya más de un año expandiéndose y produciendo enfermedad en un territorio “virgen” hasta ahora para este virus. En 2015 seguiremos desde este blog la evolución de este virus emergente en América y en otras zonas afectadas.

Uno de los posts del año 2014 estuvo dedicado a un tema recurrente en este blog: los nombres de los virus. En el post titulado: “Cuando dos virus terminan siendo el mismo” traté tres casos de nombres de virus sinónimos y cómo fueron resueltos.

Como en años precedentes, no faltó la nota reivindicativa, que en lo concerniente a este blog, hace particular enfasis en el impacto brutal que está teniendo el recorte sin precedentes del presupuesto para investigación en España desde hace unos años. Ello ha motivado que muchos científicos hagan las maletas y se vayan a trabajar a otros países, en un exilio científico sin precedentes, con la consiguiente pérdida irreemplazable de materia gris, ya escasa pero imprescindible en España, y el despilfarro de los recursos invertidos en generarla en los años precedentes, y que no será aprovechada sino por otros que entienden mejor el papel de la I+D en la pujanza de un país.

En las reseñas, uno de últimos posts del pasado año se hizo eco de la publicación de un nuevo número de la revista “Virología“, publicación oficial de la Sociedad Española de Virología, que consisió en un interesante monográfico sobre zoonosis víricas y el concepto “Un mundo, una salud. Precisamente, Uno de los últimos posts de 2014 lo dediqué a reproducir la entrevista que hice a Antonio Tenorio, virólogo del Centro Nacional de Microbiología, perteneciente al Instituto de Salud Carlos III, y que fue previamente publicada en ese número de la revista “Virología”, y cuya lectura recomiendo vivamente.

Este blog no sería nada sin sus lectores, que son cada día más. En este año hemos cuadruplicado las visitas recibidas en los dos años precedentes, sobrepasando las 85.000 visitas. Hay que reconocer que el ébola ha ayudado un poco en este aspecto (hubo “picos” de más de 1000 visitas diarias en septiembre-octubre), pero en cualquier caso ha sido un año muy bueno en difusión, y sobre todo en interacicones con los lectores. Como es lógico, tratándose de un blog en español, la mayor parte de las visitas proceden de España y del mundo latinoamericano, y destacan especialmente en este ultimo año las visitas desde Mexico, Venezuela, Estados Unidos, Colombia, Argentina y República Dominicana, entre otros países de América, y en ello sin duda influye la inquietud que provoca la expansión por aquellas tierras del virus chikungunya. El número de comentarios ha  ido en aumento igualmente, lo cual me es especialmente grato, y he de decir que me empeño en contestar, aunque a veces exija un esfuerzo extra… La difusión en Tweeter y otras redes sociales también ha aumentado (recordemos a los lectores la cuenta de Tweeter asociada a este blog: @Virusemergentes). Todo ello es muy satisfactorio y aprovecho para dar las gracias a los lectores por ello. En 2015 seguiré publicando en el blog todo lo que considere que pueda tener interés dentro del mundo de los virus emergentes,  tal y como he ido haciendo hasta ahora.

Feliz 2015 a todos los lectores.

Apéndice: posts de 2014

 

Fecha Titulo Enlace
12-1 Virus emergentes: dos años de blog http://www.madrimasd.org/blogs/virusemergentes/2014/01/virus-emergentes-dos-anos-de-blog/
7-4 Cuando dos virus terminan siendo el mismo http://www.madrimasd.org/blogs/virusemergentes/2014/04/cuando-dos-virus-terminan-siendo-el-mismo/
14-4 Ebola y otros virus emergentes http://www.madrimasd.org/blogs/virusemergentes/2014/04/ebola-y-otros-virus-emergentes/
16-6 Fiebre por virus Chikungunya…¿en España? http://www.madrimasd.org/blogs/virusemergentes/2014/06/fiebre-por-virus-chikungunya-en-espana/
8-8 Alerta internacional por virus Ebola, 2014 http://www.madrimasd.org/blogs/virusemergentes/2014/08/alerta-internacional-por-virus-ebola-2014/
27-9 Ébola, África Occidental, 6 meses después: ¿es un virus emergente? http://www.madrimasd.org/blogs/virusemergentes/2014/09/ebola-africa-occidental-6-meses-despues-es-un-virus-emergente/
22-10 Preparación en Europa ante el riesgo de importación de casos de ébola http://www.madrimasd.org/blogs/virusemergentes/2014/10/preparacion-en-europa-ante-el-riesgo-de-importacion-de-casos-de-ebola/
25-10 Bioseguridad: Instalaciones de alta seguridad biológica en España (I). El CISA. http://www.madrimasd.org/blogs/virusemergentes/2014/10/bioseguridad-instalaciones-de-alta-seguridad-en-espana-i-el-cisa/
8-11 Alertas sanitarias y comunicación ¿asignatura pendiente? http://www.madrimasd.org/blogs/virusemergentes/2014/11/alertas-sanitarias-y-comunicacion-asignatura-pendiente/
19-11 Bioseguridad: Instalaciones de alta seguridad biológica en España (II). El CReSA http://www.madrimasd.org/blogs/virusemergentes/2014/11/bioseguridad-instalaciones-de-alta-seguridad-biologica-en-espana-ii-el-cresa/
26-11 Exilio científico: comunicado desde la Federación de Jóvenes Investigadores/Precarios http://www.madrimasd.org/blogs/virusemergentes/2014/11/exilio-cientifico-comunicado-desde-la-federacion-de-jovenes-investigadoresprecarios/
6-12 Nuevo número de la revista “Virología”: Zoonosis víricas. “Un mundo, una salud” http://www.madrimasd.org/blogs/virusemergentes/2014/12/nuevo-numero-de-la-revista-virologia-zoonosis-viricas-un-mundo-una-salud/
9-12 Entrevista a un virólogo: Antonio Tenorio, “Un virólogo de salud pública” http://www.madrimasd.org/blogs/virusemergentes/2014/12/entrevista-a-un-virologo-antonio-tenorio-un-virologo-de-salud-publica/
21-12 Ebola en África occidental: actualización, 19 de diciembre de 2014 http://www.madrimasd.org/blogs/virusemergentes/2014/12/ebola-en-africa-occidental-actualizacion-19-de-diciembre-de-2014/

 

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Entrevista a un virólogo: Antonio Tenorio, “Un virólogo de salud pública”

 

Dediqué el post anterior a comentar lo que me parece un magnífico trabajo el que ha realizado los editores de la revista Virología en su último número. Dije entonces que reproduciría en el blog uno de los trabajos publicados allí, el de la sección “Entrevista a un virólogo” (contando con el permiso de los editores) porque me parecía de interés su divulgación, y además, porque pienso que desde este medio puede llegar a más público (en particular los lectores que acceden por dispositivo móvil, para los que el formato ofrecido por la revista, pdf, no es muy “user friendly” en ese medio). Aqui lo tienen. Espero que les guste.

 

Virología |Volumen 17 – Número 1/2014 pp 69-74

Entrevista a un virólogo

Antonio Tenorio

“Un virólogo de salud pública”

Por Miguel Ángel Jiménez Clavero

Antonio Tenorio ha trabajado como virólogo de salud pública en el actual Centro Nacional de Microbiología (CNM-ISCIII) hasta que un proceso tumoral le apartó de sus responsabilidades. Durante los últimos años sus esfuerzos han ido dirigidos a impulsar la investigación en zoonosis víricas en España, en Europa y en Iberoamérica mediante el establecimiento de redes colaborativas multidisciplinares.

Miguel Ángel Jiménez-Clavero desarrolla su labor como virólogo en el Centro de Alta Bioseguridad del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA), perteneciente al INIA. Su trabajo actual se centra en el  diagnóstico y la vigilancia de las enfermedades víricas animales con alta capacidad de dispersión y/o especial virulencia, incluyendo zoonosis víricas emergentes transmitidas por vectores.

Introducción

Cuando me pidieron en la SEV que hiciera una entrevista a Antonio Tenorio, gran virólogo y (no obstante) gran amigo, tuve una mezcla de sensaciones: por un lado, cautela, porque yo no tengo ni idea de cómo se hace una entrevista, y por otro, ilusión porque me iba a dar la oportunidad de charlar con Antonio sobre temas que de otro modo probablemente no habrían surgido espontáneamente, acerca de él, su vida y su trayectoria profesional. Venció la segunda sensación y me apresté a la tarea lo mejor que pude. Esto es lo que salió.

Conozco a Antonio desde hace muchos años, hemos colaborado ocasionalmente desde 1996, pero de una forma regular y continuada desde 2003, año en que echó a andar la red EVITAR (acrónimo de “Enfermedades ricas Transmitidas por Artrópodos y Roedores”), financiada por el Fondo de Investigación Sanitaria (FIS)  y que fue gestada y coordinada por el propio Antonio y en la cual me “enrolé” desde mi puesto de entonces en el Laboratorio Central de Veterinaria. Para muchos, entre los que me cuento, fue esta nuestra primera incursión en el mundo de los virus transmitidos por vectores. La red EVITAR fue una red pionera en España en este tipo de estudios, y constituye un fiel reflejo de la capacidad de Antonio para anticipar temas de enorme relevancia como este. Sirvan como prueba de ello dos hechos comprobados retrospectivamente: uno,  que desde entonces no hemos parado, y dos, que la importancia de las enfermedades transmitidas por vectores no ha hecho sino crecer. Y el carácter pionero no se limitaba a la temática, que había recibido poca atención hasta entonces en nuestro país, sino también era aplicable al enfoque: en la red EVITAR se empezó a manejar el concepto “una salud” (“One health”) de forma práctica, colaborando profesionales de los diversos ámbitos implicados en el control de enfermedades infecciosas en un ambiente multidisciplinar, antes de que tal concepto tuviera la difusión y el reconocimiento que hoy tiene. Esta red mostraba muy bien dos cualidades que creo que caracterizan la labor profesional de Antonio: su capacidad para vislumbrar temas de gran proyección de cara al futuro en salud pública, y su talento para formar redes colaborativas multidisciplinares. Asimismo, ilustra  la visión que él mismo tiene de su profesión, que no es la de investigador, sino la de, como él se define, “virólogo de salud pública”. Químico de formación, obtuvo plaza de QIR (Químico Interno Residente) en 1982, y ya ahí fue pionero, ya que esta fue la primera convocatoria de esa especialidad. El primer contacto con la virología lo tuvo en su último año de residencia, que lo pasó en la Unidad de Virología del Hospital Ramón y Cajal, a cargo de Rafael Fernández Muñoz (gran pionero de la virología clínica en nuestro país y expresidente de la SEV), y desde entonces no ha dejado de sentirse fascinado por “esas moléculas grandes” que son los virus. En 1987 se incorporó como virólogo (por oposición) al Centro Nacional de Microbiología (CNM) actualmente perteneciente al Instituto de Salud Carlos III.  Hasta que se le incluyó entre los “incapacitados laborales permanentes” por motivos de salud, dirigió el grupo de Arbovirus y Enfermedades Víricas Importadas de dicho centro, desde donde ha ejercido un liderazgo notable en el área de las emergencias víricas de riesgo para la salud pública, y en particular las arbovirosis emergentes de gran impacto sanitario, coordinando diversas iniciativas y proyectos a nivel nacional e internacional. La última de estas iniciativas, actualmente en marcha, es el proyecto European West Nile R&D collaborative Project (acrónimo EuroWestNile) financiado por el séptimo programa marco de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la UE, del cual Antonio es su gran artífice y coordinador.

Entrevista

¿Cómo llegaste a la virología?

Químico, como muchos de los virólogos españoles, formado en bioquímica con Ángel Martín Municio. Nada más terminar la carrera, en 1979, hice mi tesina en genética de microcinas, en el laboratorio de Víctor Rubio, del Servicio de Microbiología del Hospital Ramón y Cajal, con quien aprendí los primeros rudimentos de biología molecular y junto con quien sufrí la enorme competitividad de la ciencia, a la que decidí no volver. Estuve algún tiempo contratado como asesor técnico en la Oficina de Patentes, examinando patentes de bioquímica y biología molecular. Aburrido, me presenté a la primera convocatoria QIR en 1982 y obtuve una de las 10 plazas que se ofertaban, todas en análisis clínicos. Me tocó Córdoba, un lugar en el que los profesionales no médicos lo teníamos difícil, pero en el que conseguí el apoyo de algunos de los miembros del Servicio. Mi inquietud y algunas cuestiones personales me llevaron a pedir y conseguir realizar el último año de la residencia en comisión de servicios en la Sección de Virología del Hospital Ramón y Cajal,  por entonces único grupo de virología clínica existente en los hospitales españoles, bajo la dirección del también químico y expresidente de la SEV, Rafael Fernández Muñoz. Un año más tarde tuve la fortuna de conseguir una plaza como virólogo en el Centro Nacional de Microbiología.

¿Qué crees que influyó con más fuerza en tu elección? ¿Cuál fue el “punto de no retorno”?

La dedicación de Rafael Fernández Muñoz a mi formación ayudó sin duda a incrementar mi fascinación por esas moléculas grandes que son los virus y por la virología clínica en sí. La consecución de una plaza de virólogo en el CNM un año después inició un camino apasionado del que nunca he querido salir.

¿Cuáles han sido los principales hitos de tu vida profesional?

En 1986 me dediqué en cuerpo y alma a desarrollar tecnologías de confirmación de diagnóstico del SIDA (Western Blot usando antígenos que Rafael Nájera había conseguido en los EE.UU. y los primeros cultivos celulares). Por aquella época me ofrecieron montar el que sería el Centro Nacional de Biología Celular y Retrovirus del ISCIII, aunque rechacé la propuesta por mi extremada juventud. No me arrepiento; seguro que así evité los dolores de crecimiento de un virólogo adolescente y pude crecer a mi ritmo, sin traumatismos.

Entre 1987 y 1990 estuve involucrado en el control del último brote de polio salvaje en España en una comunidad no vacunada, empleando cultivos celulares que desafortunadamente para la virología ya no pueden usarse (riñón de mono primario, RMP) y ratones lactantes. También trabajé en esa época con virus respiratorios y exantemáticos. De entonces datan mis primeras incursiones en el diagnóstico molecular empleando la técnica de Southern blot para citomegalovirus como método de diagnóstico auxiliar de enfermedad en los inmunodeprimidos. En la década siguiente (1990-2000) mi actividad principalmente se centró en el desarrollo de una gran variedad de métodos moleculares para diagnóstico, y su transferencia al Sistema Nacional de Salud en forma de kits, o mediante su implantación en la oferta de Servicios desde el CNM. Las patologías consistían fundamentalmente en inmunodeprimidos y síndromes neurológicos. En este período me dediqué también a la formación de una nueva generación de virólogos especialmente orientados al diagnóstico y la vigilancia molecular.

Ya en 2000, diversos acontecimientos en el mundo de las emergencias víricas, como la reaparición del virus West Nile en la Camarga francesa, la importación de casos de virus Lassa en Europa, o  la expansión del virus de la fiebre del Valle del Rift por primera vez fuera del Continente Africano, me empujaron a tomar una decisión crítica: formar un nuevo laboratorio dedicado a zoonosis víricas emergentes. Sobre el virus West Nile había entonces muy pocos datos en España, pero sugerían que nuestro país no debía ser una isla. Desde 2001 hasta ahora, me he dedicado a los virus zoonóticos emergentes. Empecé elaborando un plan estratégico durante meses con Mari Paz Sánchez-Seco, colaboradora infatigable desde aquellos años a hoy. Después, contacté con la Red ENIVD (European Network for Imported Viral Diseases) para solicitar su apoyo en el proceso, y finalmente, visité el Institut Pasteur, de donde vine convencido de que podríamos alcanzar un nivel similar en pocos años. El enfoque implicaba conocer los virus zoonóticos autóctonos (empezamos formando un grupo multidisciplinar en Cataluña centrado especialmente en la vigilancia de West Nile y la identificación de los virus circulantes en mosquitos) al tiempo que vigilar las infecciones importadas y especialmente las fiebres hemorrágicas, para lo que organizamos un estudio sobre virus importados con las principales unidades de medicina tropical en España. Como no teníamos métodos de detección para los cientos de virus que se habían descrito, desarrollamos métodos para la detección genérica de grupos de virus, una herramienta que se reveló fundamental en los trabajos subsiguientes. Un año más tarde salieron las Redes RETICS: la red EVITAR (Enfermedades Víricas Transmitidas por Artrópodos y Roedores) y RICET (Red de Enfermedades Tropicales) donde se desarrollaron modelos de trabajo que a lo largo del tiempo condujeron a los proyectos europeos actualmente vigentes: EDEN (Emerging Diseases in a Changing Environment, y su 2ª parte: EDENext), EUROWESTNILE (European West Nile R&D Collaborative Project)  y DENGUETOOLS. El método era tan eficaz que conseguimos que las redes siguieran funcionando incluso en periodos en los que no se conseguía financiación, así como llevar a cabo proyectos incluso sin financiación específica, por ejemplo Dengue y Chikungunya importados. En todo este camino, el grupo ha venido asumiendo un papel relevante en Europa, entrando en el Comité de Dirección de la ENIVD y obteniendo un contrato de asesoría y apoyo al European Center for Diseases Control and prevention (ECDC) para su programa sobre “Vector-borne and emerging diseases”.

En Iberoamérica fuimos clave en la formación de una red de virosis emergentes que integraba laboratorios de salud pública y de la Universidad, la red RIVE, que luego se refundó como VIRORED. Pasó como con la red EVITAR, que los resultados obtenidos fueron muy superiores a lo inicialmente esperado. Se establecieron nodos en América latina, para favorecer allí el desarrollo y la transferencia de tecnología en el ámbito de las zoonosis víricas emergentes y se implementaron programas de control de calidad. Desde hace unos años dedicamos una especial atención al virus Chikungunya, que –tal y como esperábamos- recientemente ha debutado en la zona con decenas de miles de casos, evidenciando la oportunidad de este tipo de actividades para prevenir y mitigar los efectos de las zoonosis víricas emergentes.

Un poco como resumen, mi carrera ha sido la de un virólogo de salud pública en la era de la globalización.

¿De qué te sientes particularmente satisfecho?

De haber ayudado a formar a una nueva generación de virólogos de salud pública que ahora están liderando grupos en ámbitos de enorme relevancia, de haber impulsado que el CNM fuera uno de los grupos pioneros en el programa europeo de formación de microbiólogos de salud pública (EUPHEM-EPIET, financiado por el ECDC) y de haber sabido crear redes colaborativas basadas en la confianza mutua, como la red EVITAR que luego dio paso al proyecto EUROWESTNILE, pero también RIVE, con un enorme impacto en las Américas. Sin olvidar la experiencia inolvidable de haber organizado un proyecto de investigación en el que colaboraban, sin recibir financiación específica, redes europeas de virólogos y de tropicalistas.

La carrera profesional ha cambiado mucho en estos años. ¿Qué crees que ha mejorado? ¿Hay algo que haya empeorado?

La tendencia a convertir los institutos nacionales de salud en centros de investigación de excelencia ha afectado en Europa a la actividad de un sinfín de grupos, muchos de los cuales no han podido sobrevivir. No es comprensible que las nuevas plazas que se convocan para el Instituto de Salud Carlos III, el laboratorio de apoyo al Sistema Nacional de Salud y a las políticas de Salud Pública en España, tengan perfil de investigador básico: se está condenando a muerte a la microbiología de salud pública. Tampoco es comprensible que no existan fondos para estudiar los riesgos para nuestra salud asociados a los focos de circulación del virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (CCHFV) en ciclo silvestre en nuestro país, o para investigar el ciclo natural del nuevo filovirus “Lloviu”, también detectado en España. Las autoridades sanitarias deberían garantizar recursos suficientes para mantener la salud pública de sus ciudadanos. La financiación en salud pública en España nunca ha sido adecuada para los retos que ha habido que afrontar, pero desde el comienzo de la actual coyuntura, en la que los fondos públicos son traspasados a los bancos y a fondos de inversión, la escasa financiación ha desaparecido por completo y hoy más que nunca tenemos que intentar financiar las actividades de vigilancia, prevención y control disfrazándolas de investigación. Y aquí hay que recordar que no hay inversión sanitaria más rentable que la que se dedica  a la salud pública: cada euro que se invierte en salud pública, o lo que es lo mismo, en prevención, ahorra muchos euros en intervenciones, por no hablar de los costes humanos y sociales que una crisis sanitaria puede acarrear.

La virología también ha cambiado mucho. ¿Cuáles son los cambios más notables, aquellos que, en tu opinión, han conducido a la virología a lo que actualmente es?

En virología de salud pública, tanto en diagnóstico como en vigilancia, los métodos de amplificación genómica han tenido un impacto trascendental, haciendo llegar la virología clínica a los hospitales, y aportando nuevas herramientas para la vigilancia de salud pública. Los métodos moleculares nos han permitido la detección de muchos nuevos virus en España (al menos dos docenas), algunos de ellos enormemente importantes, como Lloviu, CCHFV, otros como Granada, o LCMV (virus de la coriomeningitis linfocitaria) silvestre, pero incluso aquéllos virus que aparentemente no infectan a humanos, pero que parecen tener un papel especial en la ecología viral, luchando por su espacio ecológico en el vector o en el reservorio concurrente con los que sí son patógenos.

Una tendencia preocupante es la pérdida de métodos tradicionales que llevaron a tantos éxitos en la virología: cultivo primario de riñón de mono, inoculación en ratón lactante, etc. Los métodos de detección molecular han ido desplazando a los métodos clásicos, por sus obvias ventajas en algunos aspectos, pero que deben ser considerados siempre como complementarios a los otros métodos que forman el arsenal del laboratorio de virología: debemos hacer un esfuerzo especial para mantener, y en su caso, recuperar esos métodos, especialmente para la detección y el análisis de nuevos patógenos. En este sentido se hace necesario igualmente desarrollar nuevos métodos de cultivos primarios y secundarios de tejidos de especies clave para nuevos patógenos, como los murciélagos.

En el mundo actual parece que se le da más importancia a la competitividad que a la cooperación, a la especialización que a la integración, y se consagra la excelencia, un concepto poco definido y ajustable a conveniencia, en detrimento de otros valores como la capacidad de liderazgo. ¿Cuál es tu opinión al respecto?

Estoy completamente convencido de que la cooperación entre grupos es mucho más productiva que la competencia entre ellos. Lo he vivido tanto en España como en América y Europa. Un trabajo pausado y basado en la generación de confianza puede acabar con las veleidades de aislamiento competitivo de cualquier grupo, que se ve finalmente absorbido por la productividad de la colaboración.

Esta colaboración es especialmente necesaria cuando los retos que deben afrontarse requieren grupos especializados, requieren un trabajo multidisciplinar. Ahí es aún más clara la “ecología de la colaboración”.

En cuanto al dilema del liderazgo frente a la excelencia, hay algo en común en ambos términos: tanto un buen liderazgo como una investigación excelente se basa en la simplicidad, la claridad y la coherencia de los objetivos a cumplir por el grupo o en el estudio a realizar. Fíjate que no hablo de excelencia como tal, porque el concepto depende de quien lo defina y cambia según los intereses en juego en cada momento.

¿Son las redes, la cooperación internacional, la interdisciplinariedad, la mejor manera de abordar los problemas complejos en un mundo globalizado como el actual?

En mi campo de trabajo no hay opción; la interdisciplinariedad y la cooperación son esenciales y aportan un cambio cualitativo a los grupos que entran en esas dinámicas. Creo además que debería ser la tendencia en cualquier otro campo de trabajo o de investigación: ningún grupo es por sí sólo capaz de abarcar las diferentes facetas de conocimiento que requiere una línea de trabajo.

Por otra parte, desde el comienzo de la globalización se ha entrado en una nueva etapa en la historia de las enfermedades infecciosas. En esta nueva historia por escribir ya hemos identificado el título de algunos capítulos, como la inmediatez del transporte de viajeros, de reservorios o de vectores, pero también cómo la ganadería intensiva y la primacía del beneficio económico sobre cualquier otra consideración, favorecen el salto de barrera de especies de “nuevos” patógenos, como sucedió con la BSE o las gripes, el uso intensivo de suelo y la ocupación de territorios silvestres, …o cómo las desigualdades sociales están llevando a la concentración de la pobreza en ciudades que se convierten en ingobernables sanitariamente. Muchos de los más importantes patógenos humanos derivan o han derivado del mundo animal, pero ahora se está incrementando exponencialmente la frecuencia con la que éstos agentes infecciosos circulantes en vida animal son capaces de llegar al ser humano y de adaptarse a nuestra especie generando riesgos epidémicos.

Los laboratorios de salud pública deben estar vigilantes y cooperando con laboratorios de otros países, porque la lucha es global. Debemos aprender de otros y ofrecer a otros nuestros abordajes, debemos validar y armonizar nuestras tecnologías, debemos responder entre todos ante cualquier emergencia.

¿Qué opinas del concepto “One health”?

Después de lo que te he dicho, está claro que considero que nuestra salud, la de los animales con los que nos relacionamos y la del medio ambiente del que emergen muchos de los patógenos emergentes son íntimamente interdependientes. Por ahí debemos seguir.

Tú has sabido crear redes multidisciplinares en entornos internacionales, y liderarlas ¿Cómo se genera confianza en un entorno altamente competitivo?

Transparencia y generosidad. Claridad de objetivos a cumplir. Identificar el nicho ecológico de cada grupo.

¿Qué opinas de la tendencia a implicar a las empresas en la I+D (no solo en España, también en Europa)? ¿No es otro “trasvase” de fondos públicos a manos privadas, como ocurre en otros ámbitos?

Los fondos de investigación deben revertir en el bienestar de los ciudadanos y me temo que muchas veces los intereses y las prioridades de las empresas no coinciden con los de los ciudadanos.

Con la perspectiva que da la experiencia ¿qué le dirías a un(a) joven que está pensando en dedicarse a la virología hoy?

Que se deje apasionar, que nunca crea que el pequeño campo en el que se ha iniciado va a cubrir su pasión, que explore y se deje influir, que aprenda que la tecnología es sólo un aliado para lograr objetivos y que muchas veces son las preguntas más simples las que abren nuevos conceptos.

Gracias Antonio por tus respuestas, por las cañas y por el arroz al horno, cocinado como sólo un químico sabe hacerlo.

 

NOTAS: 

- El enlace al artículo de la entrevista en su versión pdf es el siguiente http://sevirologia.es/media/uploads/09-entrevista%202014.pdf

- El 13 de diciembre de 2014, pocos días después de la publicación de la entrevista a Antonio Tenorio en la revista Virología, el diario El País publico otra entrevista, también a Antonio Tenorio, firmada por Nuño Domínguez, que puede considerarse como un complemento y ampliación de lo dicho en la reproducida aqui, y dirigida a un público lector de prensa general. El enlace a dicha entrevista es el siguiente: ”

“No hay dinero para estudiar virus emergentes en España”

 

 

 

 

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Nuevo número de la revista “Virología”: Zoonosis víricas. “Un mundo, una salud”

 

Acaba de salir el nuevo número de la revista Virología, que es la revista de la Sociedad Española de Virología (SEV). Está disponible online (¡gratis!) sólo con pinchar en el siguiente enlace:

Zoonosis víricas. “Un mundo, una salud”.

Vol. 17 nº1 (2014)

 

Los números de esta revista se hacen esperar (un año desde que se publicó el nº anterior) pero la verdad es que están muy bien, por lo que merece la pena esperar un poco. En esta ocasión además creo que se han esmerado especialmente, incluso a nivel gráfico, con una portada “3D” de un diseño notable para mi gusto, en la que destaca una figura central simbolizando los tres aspectos del lema del nuevo número: “Un mundo, una salud” reunidos en una arquetípica partícula vírica “tripartita” que a su vez podría simbolizar el planeta, suspendido en el espacio.

 

Me agrada mucho que hayan dedicado un número completo de la revista al mundo de las zoonosis víricas, por proximidad con la temática de mi trabajo habitual, pero sobre todo porque a menudo este tema ha sido el “hermano pobre” en el amplio campo de la virología, y sin embargo, es cada día más aceptado por evidente que en la Naturaleza no hay compartimentos estancos, y menos en el mundo de las enfermedades infecciosas, donde los patógenos, sean virus, bacterias o parásitos, transitan entre especies, y la especie humana en este sentido es una más. El espíritu de “Un mundo, una salud” es inmanente en este blog dedicado a los virus emergentes y el cambio global, Ya dediqué anteriormente un post a este asunto, el cual comenzaba así:

El niño/roedores/sindrome pulmonar por hantavirus; construcción de embalses/mosquitos/fiebre hemorrágica del Valle del Rift; comercio de animales silvestres/roedores/viruela de los monos; calentamiento global/jejenes/lengua azul; producción avícola/aves silvestres/gripe aviar; nuevos regadíos/mosquitos/aves/encefalitis por flavivirus…

No me he vuelto loco. Solo son ejemplos de lo imbricadas que están tres áreas de conocimiento que tradicionalmente se han desarrollado por separado y a menudo de espaldas unas de otras: la sanidad humana,  la sanidad animal y el medio ambiente. En negrita se destacan determinadas enfermedades causadas por infecciones víricas, que afectan al hombre y/o a los animales, y que a menudo se mantienen en la naturaleza en especies de animales silvestres que actúan como reservorio. Roedores, murciélagos, aves, son frecuentemente reservorios de enfermedades que afectan al hombre (zoonosis) y/o a los animales domésticos (“enfermedades compartidas“). Algunas de ellas, además, son transmitidas por picaduras de artrópodos. Está claro que el conocimiento de estas enfermedades ha de verse potenciado por la interacción entre especialistas en diversas disciplinas, incluyendo profesionales de la medicina humana y veterinaria, epidemiología, virología, entomología, zoología, genética, inmunología, ecología, climatología, etc.

Así pues, el concepto “Un mundo, una salud” trata de integrar las diversas disciplinas relevantes en torno a nuestra salud, que está estrechamente relacionada con la sanidad animal y la salud ambiental. La realidad nos ofrece un ejemplo excelente de inmensa actualidad: la emergencia de enfermedad por virus ebola (EVE) en África Occidental. En un post anterior ya vimos que la actual epidemia de EVE en África Occidental es una genuina emergencia sanitaria que tiene como origen un evento singular de transmisión desde un reservorio animal al ser humano, y que probablemente se ha visto facilitado por circunstancias como la invasión del hábitat de dichos reservorios silvestres en la selva tropical con el fin de explotar sus recursos minerales (ver enlace 1, enlace 2, enlace 3), y de todo el desarrollo necesario para tal fin que lleva aparejado, como por ejemplo la construcción de vías de comunicación al corazón mismo de la selva. Como pone de manifiesto este ejemplo, la salud humana, animal y el medio ambiente forman una imbricada madeja de hilos difíciles de devanar.

Hablando de hilos, volvamos al nuestro, que es el último número de la revista Virología, que no tiene dsperdicio.

Comienza éste con un artículo de la serie “Sin ciencia no hay futuro” dedicada a exponer la difícil situación por la que pasa la investigación científica en España, de la cual la investigación sobre los virus no es sino un exponente más. El artículo, titulado “La descapitalización de la ciencia en España” es una amarga reflexión sobre el panorama al que se enfrentan los jóvenes científicos en España, obligados a emigrar, muchos de ellos tras haber regresado con contratos de “reincorporación”. Lo cuenta muy bien uno de estos investigadores, Javier Buceta. Léanlo porque es muy revelador de lo que está ocurriendo con la ciencia en España.

Continua con la sección “Historia de la virología“, coordinada por Rafael Nájera, con un interesante artículo escrito por el propio coordinador titulado “VIH: Reservorio viral latente y política” y completado con noticias relacionadas con esta sección.

A esta sección siguen dos artículos de revisión, a tono con la temática elegida para este número dedicado a las zoonosis víricas: el primero, escrito por José Manuel Echevarria,  titulado “Los hepadnavirus de murciélagos y el origen del virus de la hepatitis B“, y el otro, escrito por el que suscribe, titulado “Las aves como reservorio de virus zoonóticos“.

Las enfermedades víricas tienen una faceta social que es la que trata la sección “Virología y sociedad“. En esta ocasión inician la sección Rosario Sabariegos y Silvia Ortiz Simarro con un interesante artículo “El trópico, el dengue y el mundial de fútbol en el que se preguntan acerca del orden de prioridades en temas peliagudos como son las enfermedades tropicales en relación con determinados eventos internacionales como el mundial de fútbol. Dos artículos de esta misma sección muestran sendas aproximaciones desde el arte a ciertas enfermedades víricas. El primero desde la pintura y el segundo desde la poesía. En el primer artículo, (titulado “Tarjeta roja“) Elvira Fiallo-Olivé y Jesús Navas-Castillo comentan las vicisitudes de la vacunación frente a la fiebre amarilla utilizando el cuadro titulado “Un episodio de fiebre amarilla en Buenos Aires” (Juan Manuel Blanes, c. 1871) para ilustrar el impacto social que tuvieron las epidemias de esta enfermedad en el pasado, y que aún hoy día siguen siendo una importante amenaza para la salud pública en muchos países en vías de desarrollo en África y América del Sur. El segundo artículo, Carlos Briones Llorente presenta en su sección habitual “La vida y las palabras”  lo que promete ser la primera entrega de una serie de artículos sobre las relaciones entre literatura y SIDA, bajo el título “El virus de la inmunodeficiencia humana: de la zoonosis a la literatura (I)“, donde, tras ofrecer una panorámica de lo que supuso el descubrimiento del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), nos muestra en qué contexto histórico y cultural tuvo lugar ese descubrimiento y cómo tuvo su impacto en las artes, deteniéndose en un poema de Cristina Peri Rossi titulado “Un virus llamado SIDA“. El autor recuerda importantes nombres de la literatura que sucumbieron a causa de esta epidemia.

En la habitual sección “Entrevista a un virólogo” el elegido para la entrevista es Antonio Tenorio, del Instituto de Salud Carlos III y el entrevistador el que suscribe. Se trata de una entrevista muy en consonancia con la temática del número de la revista, pues Antonio es pionero en aplicar el concepto “Un mundo, una salud” en diversos proyectos y actividades de salud pública a lo largo de su carrera. A los lectores les sorprenderán algunos de los puntos de vista expresados por el entrevistado, que según se define él mismo no es investigador sino  “un virólogo de salud pública”, Su defensa de la cooperación entre grupos, la formación de redes de colaboración, etc, suenan como aire fresco frente a un discurso oficial dominado por el asfixiante soniquete de la competitividad y la excelencia mal entendidas. Por su interés para los lectores de este blog y con permiso de la revista, reproduciré esta entrevista en un próximo post.

Completan este número las habituales secciones “Noticias de actualidad” con una serie de artículos comentando noticias recientes, sobre ébola y otras fiebres hemorrágicas, rabia, robovirus (virus transmitidos por roedores) y geminivirus de plantas, escritos por especialistas en los respectivos campos), “Tesis doctorales” (breves reseñas de las tesis presentadas durante el último año en el área de virología en España), “Congresos y reuniones científicas”  y “Jornadas, cursos y premios” (reseñas de reuniones,  congresos, jornadas, etc relacionados con la virología celebrados durante el año pasado), “Libros recomendados” y “Comentarios de artículos” seleccionados por especialistas por su interés en las diversas áreas de la virología, incluyendo esta vez tres contribuciones al mundo de los virus de plantas y otras tres al de los virus de animales.

En resumen, un más que interesante y muy recomendable número monográfico de la revista Virología dedicado a las zoonosis víricas. Todo un lujo.

Y un lujo también para mi haber podido colaborar en él, lo que agradezco a sus editores, especialmente a Fernando Rodríguez y a Ana Doménech.

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Exilio científico: comunicado desde la Federación de Jóvenes Investigadores/Precarios

Hoy dejamos aparte el mundo de los virus emergentes para hacernos eco de un comunicado que me han hecho llegar hoy desde la  Federación de Jóvenes Investigadores/Precarios. Corren malos tiempos para muchas cosas, y entre ellas, para la investigación científica en España: los recortes afectan a sectores capitales para el desarrollo de nuestra nación, condenándola a un futuro de precariedad y dependencia del exterior, pues, como bien dicen nuestros jóvenes científicos, “sin ciencia no hay futuro“.

Lo que viene a continuación es una amarga descripción de la situación que vive hoy la ciencia en España, hecha por quienes más la sufren: sus jóvenes investigadores, los que deben relevar a la actual generación de científicos y llevar el conocimiento alcanzado unos pasos más allá de donde lo dejaron sus predecesores, y que no podrán hacerlo porque se les cierra la puerta cuando están en su mejor momento productivo, una vez han recibido una excelente formación sufragada con esfuerzo por todos los ciudadanos. Una generación valiosísima a punto de perderse, malograrse, desperdiciarse por nuestro país. Tardaremos años en formar otra. Mientras tanto, ellos captaron el mensaje: “en España sobran científicos“, les dijeron los responsables de velar por la investigación en nuestro país, y ellos lo interpretaron correctamente: “en España no apuestan por nosotros”. Y se van, a los mejores centros de investigación del mundo, a generar conocimiento, que es poder y riqueza… para otros países que los reciben con los brazos abiertos, porque hay países en los que el talento nunca sobra.

Reproduzco el comunicado a continuación:

 

Exilio científico: No nos vamos, nos echan
 
Coincidiendo con el 75 aniversario del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), su presidente Emilio Lora-Tamayo ha declarado que la “fuga de cerebros” de “investigadores ya formados” es una “leyenda urbana exagerada” [1]. Desde la Federación de Jóvenes Investigadores/Precarios, queremos expresar nuestro malestar con esta declaración. El problema estructural es la falta de fondos para seguir investigando en este país. Un dato esclarecedor es el de los recortes acumulados desde 2009 en la partida presupuestaria dedicada a I+D+i que supera el 40% [2]. En total, el gasto durante el año pasado en I+D supuso el 1,24% del PIB, muy por debajo de la media europea, situada en el 2% [3], y claramente inferior al objetivo del 3% que marca la UE para 2020 [4]. Además, desde 2010, la pérdida de empleo acumulada en I+D+i ha sido del 8.2% [4].
En sus declaraciones, el señor Lora-Tamayo, responsable de la eliminación del programa de reincorporación de talento al CSIC (en marcha desde 2006), subraya que en el CSIC se van pocos de los científicos asentados, “de los nuestros”. Olvida decir que en el CSIC, de esos “científicos asentados” o funcionarios con plaza fija, solo un 5% tiene menos de 40 años.[5] La inmensa mayoría de los jóvenes investigadores no tiene ningún tipo de estabilidad y se ve condenado a la precariedad o el exilio. También afirma que en los dos últimos años han salido del CSIC 950 personas “no por que se vayan, sino por que han terminado su contrato”. No dice que en 2013 únicamente se ofertaron 5 plazas. Así, de facto se ha paralizado en este país la carrera investigadora, reduciendo o eliminando de manera drástica todos los contratos, sin opción a continuar investigando en España. Y nadie parece ser responsable.
Esperamos que el señor Lora-Tamayo y resto de responsables políticos hayan escuchado con atención las palabras de Felipe VI [6], quien denunció que el Estado español no puede permitirse el lujo de preparar a jóvenes científicos “para que salgan al extranjero sin retorno posible”, debido a “una tasa de paro inaceptable”, y ha llamado a evitar “un lapso generacional” que llevaría al país a “un retraso difícil de remontar”. En palabras del propio Lora-Tamayo: “traer a gente buena es una inversión de ahora, pero da sus frutos después”. Lamentablemente, lo que se está sembrando es un desierto inmenso del que costará décadas salir.
La movilidad exterior es beneficiosa para la comunidad científica, pero el exilio forzado sin posibilidad de retorno no es beneficioso ni para la comunidad científica ni para el conjunto de la sociedad española.

 

Federación de Jóvenes Investigadores/Precarios

 

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Alertas sanitarias y comunicación ¿asignatura pendiente?

El pasado 24 de junio participé en una actividad muy interesante sobre comunicación de alertas sanitarias, invitado por el proyecto CommHere del 7º Programa Marco de la UE. Fué en el European Science Open Forum-ESOF 2014 en Copenhague. El ESOF es el mayor encuentro científico en Europa y tiene lugar cada dos años en una importante ciudad europea. El próximo será en Manchester en 2016. Es un evento muy concurrido, complejo, pero no es un congreso al uso. Se trata más de un foro donde se encuentran muchas disciplinas científicas, pero también los medios, las universidades, los estudiantes, los centros de investigación, las agencias de financiación de la ciencia, los servicios así como agentes sociales y políticos.  No me extiendo sobre el ESOF porque no toca. Quien quiera saber más que pinche en el siguiente enlace.

Decía que participé en una actividad del ESOF 2014 que trataba de la comunicación de alertas sanitarias, que llevaba por título “The danger of new infections: what can be done to reduce the risks? (El peligro de las nuevas infecciones: qué podemos hacer para reducir los riesgos?)”. La sesión, de 1 h 15 minutos de duración, iba dirigida a una audiencia amplia que incluía científicos, medios de comunicación y publico en general, y consistió en dos partes: en la primera intervinieron los 4 expertos invitados: Karl Ekdahl, del ECDC, especialista en comunicación de riesgos, Fabio Turone, periodista científico de la Agencia Zoe (Turín), y dos virólogos: Ab Osterhaus, del Erasmus Medical Center de Rotterdam, y yo, moderados por Carl Johan Sundberg, del Instituto Karolinska de Estocolmo. El propósito de esta primera parte era ofrecer a la audiencia la información básica necesaria para realizar la segunda parte, que consistía en simular una rueda de prensa para informar acerca de un brote de una enfermedad infecciosa que acaba de detectarse (hipotéticamente) en una ciudad europea. En este simulacro la enfermedad elegida fue la encefalitis por virus West Nile, o “Nilo Occidental“, y la ciudad afectada, Copenhague. Sin duda, esa emergencia sería una bomba informativa, por lo inesperado y sorprendente al tratarse de una infección transmitida por mosquitos en una población tan al norte de Europa, supuestamente “a salvo” de este tipo de amenazas, consideradas hasta hace poco propias de climas tropicales. Pero no crean que esa hipótesis es tan aventurada: hace unas semanas se detectó en Dinamarca por primera vez la presencia de un mosquito, Culex modestus, que es capaz de transmitir el virus West Nile. Además, este virus ya ha dado buenas muestras de una gran capacidad de generar “sorpresas”, como cuando apareció en Nueva York en 1999, lo que fue su primera detección en el continente americano, para después invadir Norteamérica de costa a costa, y alcanzar Canadá al norte y Argentina al sur en muy pocos años.

Un momento de la primera parte de la sesión sobre comunicación de alertas biológicas en el ESOF 2014

Pues bien, en la primera parte los virólogos hablamos del virus, de cómo se transmite, de cuales son las consecuencias de la enfermedad, y las bases de su compleja eco-epidemiología. El experto en comunicación sobre salud pública habló de las consecuencias de un brote de esta enfermedad en una comunidad tal como puede ser Copenhague, la necesidad de tener medios y preparación adecuados, la importancia de comunicar bien, y quien debe hacerlo y cómo, etc, y por último, el periodista habló de la ética periodística, de los posibles conflictos de intereses que pueden afectar a la información en torno a los brotes epidémicos, del riesgo de caer en la tentación (periodística) de aprovechar el tirón mediático que sin duda poseen las noticias sobre estos brotes, etc. Con esto, el moderador hizo un breve resumen para introducir la segunda parte de la sesión, de la cual fue su “animador” y dinamizador. Esta segunda parte consistió en montar una rueda de prensa para informar  sobre el brote de encefalitis por el virus West Nile que supuestamente (repito que era un simulacro) había tenido lugar en Copenhague. Pero antes pidió a la audiencia que se dividiera en 4 grupos: 1) científicos; 2) autoridades (Ministerio de Sanidad); 3) Centro de control de enfermedades (expertos en salud pública del Gobierno) y 4) periodistas. Cada uno de los expertos invitados nos reunimos con cada uno de los grupos durante unos minutos para discutir sobre el papel de cada uno en la rueda de prensa, las dudas, y para una puesta en común en general. A mi me tocó el grupo del centro de control de enfermedades, el cual resultó muy animado y mostró un gran interés por la actividad. En general puede decirse que la participación del público fue muy animada y despertó mucho interés y entusiasmo. Hay que destacar la juventud de muchos de los participantes, algunos de los cuales no pasaban de los 16-17 años, que, viniendo de países diversos de Europa, cuya lengua no es el inglés, se expresaban magníficamente en este idioma en público. Aquí hay que decir que la representación española estuvo a la altura.

Finalmente, cada grupo (excepto el de los periodistas) designó un portavoz: el primero haría las veces de Ministro de Sanidad, el segundo, de portavoz del centro de control de enfermedades del Gobierno, el tercero, de científico experto en virus. Al grupo de los periodistas se les repartió una serie de artículos de prensa sobre casos parecidos, pero reales, para que se inspiraran con las preguntas. Por fin la rueda de prensa se inició con una serie de preguntas formuladas por los periodistas, dirigidas certeramente a cada uno de los portavoces sentados enfrente, que contestaron una por una con calma, con los argumentos adecuados, con los mensajes apropiados de tranquilidad y transmitiendo la sensación de control que se espera de una situación de este tipo. Aunque la simulación dio una sensación en algunos momentos de parodia, por los tics que adoptaron algunos portavoces (singularmente el Ministro de Sanidad), probablemente adquiridos por imitación de situaciones similares difundidas por los medios, sobre todo la televisión, no obstante, resultó una “actuación” bastante creíble y digna. Destacable fue el papel de los otros portavoces (científicos y centro de control de enfermedades), que pese a su extrema juventud se defendieron perfectamente en una situación como esa, ofreciendo explicaciones técnicas convincentes discutidas en los pocos minutos de preparación previa.

Lo anterior demuestra que no es difícil informar de crisis y alertas sanitarias, si se hace con un mínimo de preparación. Cuán diferente fue, sin embargo, la lamentable actuación de la Ministra de Sanidad del Gobierno de España, Ana Mato y sus acompañantes el pasado día 6 de octubre en la rueda de prensa organizada para informar del primer caso de ébola autóctono en España. Si sirvió de algo, fue como  ejemplo de lo que no hay que hacer en un caso como este. Quedó muy en evidencia la absoluta falta de preparación de los responsables de dirigir la situación ante una crisis sanitaria de esta importancia: recordemos que era la primera transmisión autóctona de este virus fuera de África, en toda la historia de esta enfermedad. Y eso no transmite precisamente tranquilidad ni confianza. Cuando no se está a la altura, debe uno aceptarlo, retirarse y dejar paso a gente más capaz, Sra Ministra (todavía). Creo que en su lugar cualquiera de los chavales de 17 años que participaron en la sesión sobre comunicación de alertas sanitarias del ESOF habría demostrado más capacidad. Y en un perfecto inglés.

La Ministra ha desaparecido de los medios desde entonces, pero sigue en su puesto. Lo primero es clara evidencia de que aquélla rueda de prensa tuvo un efecto nefasto en la opinión pública (véase nota anexa, al final de este post), razón por la cual no se atreve ni a aparecer públicamente, esperando que, como otras veces, pase el chaparrón y se olvide el escándalo. Lo segundo es prueba de que en la España actual se puede mantener el puesto de Ministro a pesar de haber demostrado públicamente y de forma notoria la incapacidad para el cargo, lo cual es insólito y muestra lo poco que valora el Gobierno actual la salud de sus ciudadanos, dejándola en tales manos. Por fortuna, un nuevo equipo ha relevado al anterior en el control de esta crisis, y por lo visto hasta ahora parece que con mejor acierto, pero sin que haya habido dimisiones ni asunción de responsabilidades. Por ello la Ministra de Sanidad y su Gabinete de crisis merece un suspenso en “Comunicación de alertas sanitarias”, su asignatura pendiente.

 Enlace: Rueda de prensa íntegra de Ana Mato en El Mundo

 

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Ebola, África Occidental, 6 meses después: ¿es un virus emergente? (27 de septiembre de 2014)

Alerta internacional por virus Ebola, 2014 (8 de agosto de 2014)

Ebola y otros virus emergentes (14 de abril de 2014)

 NOTA ANEXA (22 de noviembre de 2014)

La valoración ciudadana de la ministra de sanidad, Ana Mato, ha descendido a 1,78 (desde un ya modesto 2,00 sobre 10 en abril, su máxima nota) en la ultima encuesta del barómetro del CIS realizada entre el 1 y el 15 de octubre de 2014, es decir, en un período que abarca unos días antes y unos días después de la nefasta rueda de prensa (6 de octubre). Es la tercera ministra peor valorada del gabinete, solo por encima del ministro de educación, José I. Wert (1,47) y del recién nombrado ministro de justicia, Rafael Catalá (1,54). Sin embargo, el hecho de que muchas encuestas se realizaron unos dias antes de la rueda de prensa previsiblemente ha salvado a la ministra de un resultado aún peor.

 NOTA ANEXA (6  de diciembre de 2014)

Al final la ministra Mato se vió obligada a dimitir, cosa que hizo el 26 de noviembre, pero no a causa de su gestión de la crisis del ébola, sino, al parecer, para evitar perjudicar al Gobierno por su presunta implicación en una trama de corrupción en la que está imputada por un juez (el caso Gürtel). La dimisión se produjo 1 mes y 20 días después de la fatídica rueda de prensa sobre el ébola, que fue una de sus últimas apariciones en público.

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Virus emergentes: dos años de blog

Hace dos años que publiqué la primera entrada de este blog sobre virus emergentes y cambio global, titulada “Un mundo pequeño para unos seres diminutos: los virus emergentes“, en la que expresé la “declaración de intenciones” del mismo: informar y divulgar el conocimiento acerca de los virus emergentes en el contexto de un mundo en constante cambio, sin alarmismo ni sensacionalismo, y con el máximo rigor científico.

Permitan que recuerde algunas frases de aquella primera entrada:

 …para los que no se pasan el día husmeando en el mundo de estos pequeños seres, el atractivo de los virus emergentes es aquel que explota su “lado salvaje”, su poder devastador, su capacidad de destrucción. Aviso que no será este el aspecto en el que se incidirá en este blog. El aspecto “catastrofista” de los virus emergentes ya está demasiado sobredimensionado, sobre todo por la mayoría de los medios de comunicación, ayudados por algunas superproducciones cinematográficas, lo que supone que desgraciadamente es este aspecto sensacionalista de los virus emergentes lo que más llega al público. La idea más generalizada sobre los virus emergentes es la que se asocia a los “bombardeos mediáticos” que acompañaron episodios como el de la gripe aviar, o el más reciente de la nueva gripe A H1N1. asociados a una iconografía básica proporcionada por películas como “Estallido” (Outbreak, 1995).

Hoy podríamos añadir más películas que explotan ese lado “catastrofista” de los virus, como Contagio (2011), quizá más realista que la anterior en algunos aspectos científicos (estuvo asesorada por un magnífico virólogo de la Universidad de Columbia: Ian Lipkin), pero igual de catastrofista. El género de catástrofes en el cine siempre ha tenido mucho tirón, y se puede decir que se ha consolidado un subgénero, el de las pandemias catastrofistas, que cumple perfectamente con la misión central de este tipo de cine, que es la de “amedrentar” al espectador.

Seguía diciendo en aquella entrada:

El miedo es natural y si se mantiene en unos niveles racionales puede servir para adoptar medidas de prevención adecuadas, pero cuando es irracional desencadena pánico, lo cual es completamente inútil y contraproducente. El miedo irracional surge de la ignorancia, así que una forma de combatirlo en este ámbito consiste en difundir el conocimiento científico disponible sobre los virus emergentes y las enfermedades que producen. Esta será la misión principal de este blog.  Estos pequeños organismos forman parte de nuestro medio natural y convivimos con ellos desde la noche de los tiempos, por lo que no está mal conocerlos mejor.

Así que la misión de este blog no es otra que combatir el miedo irracional hacia los virus mediante la divulgación del conocimiento sobre estos seres. No es eso lo que a menudo ocurre cuando los virus alcanzan notoriedad en los medios de comunicación general, ya que suele darse un “sesgo mediático” por el que…

 …la información más difundida en una crisis sanitaria no es la más veraz ni la más útil para solucionar el  problema, sino la que causa más alarma, porque es la que tiene más repercusión en el público, y por ende la que más periódicos vende y más audiencia consigue. Desde aquí intentaremos modestamente contrarrestar ese sesgo, con información basada en la evidencia científica sobre los virus emergentes y las consecuencias que tienen las crisis sanitarias tanto para las poblaciones humanas como para las especies animales, domésticas y silvestres que se ven afectadas.

Puse como ejemplo de ese sesgo el caso de la “gripe aviar“:

 En 2006 los medios difundieron “predicciones” de “expertos” que sostenían que la gripe aviar H5N1 (que por aquel entonces empezaba a generar alarma por causar algunas decenas de casos humanos), estaba destinada inexorablemente a producir una pandemia que causaría “millones de víctimas” de forma inminente. Desde luego, cuanto más “inminente” y más “millones de víctimas” fuera a causar, más atención recibía el “experto” que opinaba ante los medios, de forma que hubo una “selección natural” de “expertos” hacia aquellos que ofrecían cifras más alarmistas, en lo que, más que información científica, parecía una subasta.

Como bien sabemos, la tan anunciada (y temida) pandemia de gripe aviar H5N1 no se ha producido, al menos aún, lo que demuestra que no era tan “inminente” como se llegó a pronosticar. Entretanto, se ha producido otra pandemia, si, pero de gripe de origen porcino H1N1, que nadie pronosticó. Todo ello confirma el principio, ya enunciado en aquel primer post de este blog, de “imprevisibilidad de las enfermedades emergentes“. Desde luego, no hay que restar importancia a las alertas sanitarias que van surgiendo, y que siempre representan un riesgo que hay que vigilar y tratar de reducir en lo posible. Pero eso no justifica el catastrofismo mediático que rodea a muchas de ellas, en medio de las dudas que naturalmente surgen ante un nuevo riesgo sanitario. En este contexto los gestores, periodistas y público en general buscan respuestas, predicciones, seguridad, y la ciencia a veces no puede responder tan rápido. Como dice el virólogo alemán Christian Drosten, los virólogos “no somos Nostradamus“. Muchas veces se nos pide que hagamos predicciones como si tuviéramos una bola de cristal que nos deja ver el futuro, pero estamos hablando de fenómenos en gran medida imprevisibles, inesperados, sujetos al azar, que requieren abordajes complejos, y sobre todo tiempo para estudiarlos y comprenderlos. Y la escala de tiempo a la que tiene lugar la presión mediática ante cualquier alerta sanitaria (días o semanas) no es la de los proyectos de investigación (años). Es harto frecuente que surja una alerta sanitaria, y mientras se destinan fondos para investigar sobre ella y se adjudican a equipos competentes, la “urgencia mediática” de la alerta (que no la alerta en sí, que sigue su curso) ya ha pasado, antes incluso que los investigadores puedan ponerse manos a la obra, y cuando el proyecto de investigación ha terminado, varios años después, ya nadie se acuerde de aquella alerta, pues entre tanto han surgido otras que han reemplazado a la anterior en urgencia. El conocimiento así adquirido, sin embargo, es útil para luchar contra ese tipo de patógeno (que no desaparece así como así, y sigue siendo un problema sanitario a veces durante muchos años), pues se desarrollan nuevos enfoques para prevenir y combatir la enfermedad, vacunas y tratamientos, etc.  Los estudios científicos de cierta entidad son lentos, y esto es algo que no siempre comprenden los gestores, que exigen responder ante los interrogantes planteados por la nueva amenaza sanitaria con una celeridad que a veces es imposible alcanzar.

Desde su inicio, en este blog han ido “emergiendo” sucesivamente 47 posts (48 con éste). aproximadamente dos al mes, un promedio que he procurado mantener también este último año. En 2013 ha predominado la información sobre dos de los virus emergentes que mayor atención han concitado: el nuevo coronavirus MERS en Oriente Medio y los virus gripales, en particular la nueva cepa de gripe aviar H7N9 altamente patógena para el ser humano. No he olvidado comentar acerca de otros virus como el del síndrome de la fiebre grave con trombocitopenia en China y Japón, y el virus Schmallenberg en Europa.  He completado el año con diversos post de temática variada, desde curiosidades e historias relacionadas con los virus emergentes hasta novedades bibliográficas en español de interés en virología. En un año como este, en el que la inversión pública en I+D ha disminuido drásticamente en España, no han faltado los posts haciéndose eco de esa grave situación que afecta no solo a los científicos españoles, sino sobre todo a la sociedad española ya  su futuro como país.

A continuación se ofrece un resumen de lo publicado en 2013, con enlaces a cada uno de los posts mencionados:

  • Posts sobre el nuevo coronavirus MERS:
  1. Nuevo coronavirus de Oriente Medio: actualización.
  2. Preguntas y respuestas sobre el nuevo MERS-coronavirus.
  3. Reservorio animal del MERS-coronavirus: el círculo se estrecha.
  4. Primer caso de infección por nuevo coronavirus MERS en España.
  5. Primer diagnóstico de infección por coronavirus MERS en un camello (dromedario) enfermo en Jeddah (Arabia Saudí).
  • Posts sobre virus de la gripe:
  1. Gripe aviar A H7N9, China, 2013.
  2. Gripe aviar H7N9, China, 2013: actualización.
  3. La gripe y sus virus (I).
  4. La gripe y sus virus (y II).
  5. Gripe aviar H7N9, China, 2013: caso de probable transmisión de persona a persona.
  6. Vacuna contra la cepa gripal H7N9 emergente en China en 2013.
  • Posts sobre otros virus recientemente descritos:
  1. Virus del síndrome de la fiebre grave con trombocitopenia: un nuevo virus emergente en China y Japón.
  2. ¿Qué pasó con…el virus Schmallenberg?
  • Posts sobre historia y curiosidades acerca de los virus:
  1. Alejandro Magno y el virus West Nile.
  2. “¡Los virus SON VIDA!” (V Congreso Europeo de Virología, Lyon, 11-14 de septiembre de 2013).
  3. Murciélagos y virus.
  • Posts sobre la situación de la ciencia en España:
  1. La ciencia es el futuro.
  2. Luto por la Ciencia: 17 de octubre.
  • Post acerca de novedades bibliográficas en español sobre virología:
  1. Nuevo número de la revista Virología y monográfico sobre la polio en la Revista Española de Salud Pública.

En 2014 seguiré ofreciendo información  sobre los virus emergentes desde este blog y espero seguir manteniendo el interés sobre estos singulares bichos.

 

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Nuevo número de la revista Virología y monográfico sobre la polio en la Revista Española de Salud Pública

Desde el principio, uno de los objetivos de este blog fue divulgar el conocimiento actual sobre virus emergentes usando como vehículo el idioma español. Pienso que existe un déficit en este sentido ya que la inmensa mayoría, no ya de los blogs y páginas web sobre el tema, sino sobre todo de las fuentes bibliográficas y la literatura científica en este área (como en otras) está en inglés y a menudo en este blog no queda más remedio que citar fuentes en este idioma. Esto no es necesariamente malo  -al fin y al cabo, solo hay que aprender un idioma, y no cuatro, como en tiempos de Ramón y Cajal, en que se publicaba ciencia indistintamente en francés, inglés, alemán e italiano-, pero deja un hueco enorme, el de la ciencia en español, que hay que procurar llenar para que nuestro idioma no se quede atrás en estos menesteres. En ese empeño están algunas publicaciones que constituyen buenas fuentes de información científica sobre virus y virología en español, que quisiera  divulgar desde aquí.  Este post va dedicado a ofrecer información reciente sobre algunas de estas fuentes, aunque con un poco de retraso, que espero sepan disculparme.

Comenzaré por el último número de la revista “Virología“, dedicado a los “Virus como herramientas.

Revista “Virología” Vol. 16 nº 3 (2013). “Los virus como herramientas”.

El número se inicia con una sección especial sobre “Sin ciencia no hay futuro”, en la que se deja constancia de la decepción y frustración del colectivo científico en España ante los recortes en la financiación de la ciencia en nuestro país. En esta sección se reproduce un post publicado previamente en este blog, titulado: “La ciencia es el futuro“, rebautizado para la revista como “La amenaza de los recortavirus” tras consultarme como autor del mismo. Agradezco a los editores de la revista el haber tenido en cuenta dicho post para esta sección. A ésta le sigue una de las secciones habituales, Noticias de actualidad, con artículos sobre el nuevo virus de la gripe H7N9, la resistencia de las plantas a los virus, la emergencia del nuevo coronavirus MERS en Oriente Medio y nuevos datos de la vacuna frente al VIH, además de varios artículos sobre virus como herramientas terapéuticas, enlazando con el tema monográfico de este número, que es desarrollado más extensamente en sendas revisiones tituladas: “Los virus como vectores para el desarrollo de vacunas” y “Virus y terapia génica“. Otras secciones que pueden tener interés para los lectores de este blog son: Virología y sociedad, donde se ofrece una visión diferente sobre los virus, y la Entrevista a un virólogo, esta vez al virólogo español Ángel García Gancedo. El número se completa con varias lecturas recomendadas de artículos y libros recientes comentados por expertos en el campo, noticias de congresos, reuniones, cursos, docencia y premios (se reseña el premio de comunicación científica “madri+d” que recayó este año en uno de los posts publicados en este blog dedicado a los virus emergentes), y la sección Historia de la virología, con un interesante artículo de revisión sobre la eliminación de la poliomielitis en España.

Precisamente de la eliminación de la polio en España trata el último número monográfico de la Revista Española de Salud Pública, que conmemora el 50 aniversario de la  instauración en España de las campañas de vacunación antipoliomielítica en 1963, en respuesta a los graves brotes de esta enfermedad que ocurrieron pocos años antes, afectando una media de 1800 niños al año en el período entre 1959-63. La vacunación consiguió reducir estos casos espectacularmente. El último caso autóctono de poliomielitis en España se registró en 1988.  De las actuaciones en salud pública es muy destacable el éxito tan rotundo de las campañas de vacunación como esta de la polio, que ha puesto al borde de la erradicación mundial a esta terrible enfermedad que afecta sobre todo a niños menores de 7 años, dejando secuelas de por vida. Esperemos que pronto se alcance este objetivo de erradicar esta lacra, un logro al alcance de la humanidad si se terminan de hacer las cosas bien y no interfieren problemas de tipo político-religioso, que están retrasando el proceso. Desde este blog no nos cansaremos nunca de recordar los inmensos beneficios de la aplicación de las vacunas para prevenir y limitar los daños producidos por las enfermedades infecciosas. Basta con echar una ojeada al monográfico de la Revista  para darse cuenta de la importancia de la vacunación anti-polio en España. El número incluye artículos de revisión, escritos por especialistas reconocidos en estas materias, sobre epidemiología, inmunología, vacunas, papel de los laboratorios y centros de control y vigilancia de polio en España y en Europa, así como una semblanza del Dr Florencio Pérez Gallardo, impulsor y “alma mater” de las primeras campañas de vacunación anti-polio en España, y figura pionera de la ciencia virológica en España.

 

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Murciélagos y virus

Para celebrar Halloween, o como decimos por estos lares, la noche de los difuntos, el post de hoy tratará acerca de los murciélagos y la “extraña” relación que mantienen con los virus. Sobre ello escribí en un post anterior lo siguiente:

Los murciélagos tienen una diversidad de especies tremenda: se conocen 1100 especies distintas de murciélagos, lo que representa el 20% del total de especies de mamíferos descritas hasta el momento. Con esa variedad no es extraño que exista una variedad igualmente importante de especies víricas asociadas a estos quirópteros. Sin embargo, hay algo más, algo “especial” en la relación que establecen muchos murciélagos con determinadas familias de virus, una de las cuales es la de los coronavirus. Espero poder desarrollar algún día este interesante punto en el blog

El momento ha llegado. En este blog ya se ha comentado acerca del origen de dos coronavirus (CoV) emergentes muy virulentos para los seres humanos como son el SARS-CoV y el MERS-CoV, ambos directamente emparentados con virus hallados en determinadas especies de murcielagos (los llamados “de herradura” o Rhinolophidae el primero, y “de tumba egipcio”, Emballonuridae el segundo). Hoy mismo la prestigiosa revista Nature ha publicado un artículo (1) en el que se describe un virus, al que han llamado WIV1,  aislado (obtenido) de un murciélago de herradura en China, que es casi idéntico (95% de homología en su secuencia genética) al virus SARS. Y no solo guarda ese parecido tan elevado a nivel genético: también utiliza el mismo tipo de receptor celular (la molecula “llave” que abre la puerta de la célula al virus y permite que éste la invada y se multiplique en su interior), conocido como ACE2 (enzima conversora de angiotensina II). De hecho, ambos virus tiene una capacidad infectiva muy similar in vitro (en el laboratorio) sobre células de distintos tipos de mamíferos, incluyendo células humanas. Los autores del artículo concluyen que WIV1 es capaz de infectar células humanas sin necesidad de adaptación previa y podría dar el “salto de especie” entre el murciélago y el ser humano sin necesitar un hospedador intermedio. Recuerden que se discute aún si el MERS-CoV necesita un hospedador intermedio o por el contrario, podría transmitirse directamente desde los murciélagos que actúan como reservorios (ver post anterior). Lo último en este caso es que el MERS-CoV podría haber “saltado” varias veces desde algún reservorio animal (presumiblemente murciélagos y/o algún hospedador intermedio) al hombre (2). También se ha podido transmitir entre humanos en un número limitado de ocasiones, aunque esto lo hace, afortunadamente, de forma poco eficaz.

Pero no solo los coronavirus tipo SARS o MERS parecen tener una vinculación con los murciélagos.  Otros muchos tipos (o familias) de virus también poseen predilección por estos quirópteros, verdadero “reservorio ancestral” de ramas enteras del árbol de los virus. Las múltiples especies de murciélagos son el hospedador preferido del principal “pool” de los paramyxovirus (familia a la que pertencen, entre otros, el virus del sarampión, o los más recientemente “emergidos” virus Hendra y Nipah), los Rhabdovirus (familia cuyo principal representante es el virus de la rabia, pero que engloba igualmente a los demás miembros del género Lyssavirus, que incluyen a los causantes de la “rabia de los murciélagos“, transmisible al hombre y muy virulenta), y los Filovirus (virus Ébola, Marburg y similares), entre otros. Incluso muy recientemente se han identificado virus tan típicamente aviares, como los Influenzavirus tipo A, en murciélagos, concretamente dos nuevos subtipos, H17N10 y H18N11 (3). Y quizá lo más reciente y sorprendente es el hallazgo en murciélagos de virus muy similares al virus de la hepatitis B humano (4). Todo ello hace preguntarnos ¿que tienen los murciélagos para que tantos virus y tan diferentes los prefieran como hospedadores? Por otro lado, lo que revelan todos estos hallazgos es que una gran parte del pool de virus de mamíferos podría tener su origen en el numeroso y complejo pool de virus de murciélagos, representando éstos una fuente de virus emergentes para las otras especies. Todo ello hace que los estudios sobre virus y “viromas” de murciélagos estén actualmente en auge, lo cual no nos debe hacer olvidar que hay otros hospedadores muy interesantes para otros grupos de virus, como son los roedores y las aves, que merecen sendos posts en un futuro espero que próximo.

Pero estamos en Halloween, en noche de difuntos, y no quiero terminar el post sin referirme a la relación que, a mi entender, guardan los virus de los murciélagos con el mito del vampiro. Quedé sorprendido hace tiempo al saber que el mito del vampiro es prácticamente universal, que existe una u otra versión del mismo en las más diversas culturas por todo el mundo. Su forma básica es la de la “transformación” en vampiro (chupador de sangre) por la mordedura de otro vampiro. O sea, que el vampirismo es algo contagioso, y que se transmite por una mordedura de algo o alguien con esa característica o propiedad. ¿No les recuerda a algo? A mi desde luego me recuerda a la rabia, otra enfermedad vírica y una grave zoonosis. Pero la forma más común de rabia en el mundo es la transmitida por carnívoros como el perro. Esta enfermedad es probablemente una de las más antiguas que se conocen, habiendo referencias escritas de ella 23 siglos antes de nuestra era, en el código babilónico de Eshmuna. La rabia evoca también el mito del hombre lobo, también bastante universal, pero no nos desviemos del tema: estábamos con los vampiros, así que tenemos que cambiar un poco de virus. Antes he mencionado que dentro del género Lyssavirus existen, además del virus clásico de la rabia, otros virus conocidos como “Lyssavirus de los murciélagos” por ser éstos sus hospedadores, y que se transmiten al hombre causando una forma de rabia muy grave. De hecho, el virus clásico de la rabia pudo derivar probablemente de alguno de estos virus en el pasado remoto. Las infecciones por Lyssavirus de los murciélagos ocurren en todo el mundo, aunque en cada lugar por diferentes especies de murciélagos, las propias de cada región. Ello podría sugerir que el mito del vampiro, que como digo es muy similar en diferentes culturas, ha podido surgir no una, sino muchas veces, con la misma esencia aunque con distintos matices. Sin embargo, es llamativo que en todo el planeta, el único continente en el cual existen murciélagos vampiros, es decir, que se alimentan de sangre, es América, en especial México, América Central y del Sur. ¿Provendrá el mito del vampiro de América? Los mayas tenían muy presentes a los murciélagos en su cultura: adoraban a Zotz (murciélago) y llamaban así al cuarto mes de su calendario.  Los vampiros aparecen en el Popol-vuh, el libro sagrado de los Mayas: Camazotz es una figura con forma de murciélago que guarda el inframundo. Los aztecas asociaban al murciélago (vampiro) con el culto a la muerte y el sacrificio humano. No está claro si en tiempos pre-hispánicos hubo rabia en América, aunque es probable que algún tipo de rabia, quizá asociada a murciélagos, estuviera presente. Los conquistadores españoles describieron cómo sufrían ataques de murciélagos que les mordían y a consecuencia de ello morían poco después, aunque no detallaron los síntomas. Todo ello contiene los elementos básicos del mito del vampiro. Que saliera solo de América es otro cantar…

¡Que pasen un horripilante Halloween!

 Referencias

(1) Ge, X.Y. et al (2013) Isolation and characterization of a bat SARS-like coronavirus that uses the ACE2 receptor. Nature. doi:10.1038/nature12711

(2) Cotten, M. et al (2013) Transmission and evolution of the Middle East respiratory syndrome coronavirus in Saudi Arabia: a descriptive genomic study. The Lancet. doi:10.1016/S0140-6736(13)61887-5.

(3) Tong, S. et al (2013) New World Bats Harbor Diverse Influenza A Viruses. PLoS Pathog. doi:10.1371/journal.ppat.1003657.

(4) Drexler, J.F. et al (2013) Bats carry pathogenic hepadnaviruses antigenically related to hepatitis B virus and capable of infecting human hepatocytes. Proc. Natl. Acad. Sci. USA 110 (40) 15851-15852; doi:10.1073/iti4013110.

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Luto por la Ciencia: 17 de octubre

Dejamos momentáneamente los virus para dedicar un post a un tema muy importante y preocupante: el futuro de la ciencia en España. Ya publiqué un post hace tiempo, en un tono más ligero, sobre la fiebre por recortar y la posible implicación de un “recortavirus” que afectaría a las decisiones de nuestros políticos. Hoy ya no estamos para más bromas. Los peores escenarios se están viendo confirmados, especialmente a raíz de la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para 2014, nada halagüeños para el sistema español de I+D. Es por ello que he decidido sumarme al Dia de Luto por la Ciencia y lo hago públicamente desde este blog.

Hoy, 17 de octubre de 2013, en el 79 aniversario de la muerte de Don Santiago Ramón y Cajal, la ciencia española vive uno de sus momentos cruciales: es hora de elegir si continuamos invirtiendo en I+D o no. Si lo hacemos, continuaremos en la senda de los países prósperos y libres. Si no, abandonaremos esa senda para caer en la precariedad y la dependencia exterior. Los presupuestos generales del Estado para 2014 congelan la ya exigüa asignación a la I+D+i, mermada sustancialmente en los últimos años hasta poner en peligro la viabilidad misma del sistema español de ciencia y tecnología.

El colectivo Carta por la ciencia, formado por asociaciones y sociedades científicas españolas y otros colectivos sociales, y que se ha movilizado desde hace tiempo en vista de la precaria situación que sufre la Ciencia en España,  ha convocado para hoy el “Dia de Luto por la ciencia“. Los objetivos que persigue esta movilización son:

  • La financiación necesaria para el Plan Estatal 2013-2016, regularizando todas sus convocatorias.
  • Eliminar las restricciones en la Oferta Pública de Empleo, para lograr la convocatoria del número de plazas adecuadas a cada centro y universidad.
  • Inyectar fondos adicionales que eviten el colapso de instituciones clave: Universidades, CSIC, CNIO etc.
  • Dotar de medios adecuados a la Agencia Estatal de Ciencia e Innovación.

Los actos convocados para hoy son:

  • Concentración en las puertas de los centros de trabajo y en los rectorados de las universidades de toda España, a las 12 del mediodía, vestidos con prendas y/o brazaletes negros, para guardar un minuto de silencio en memoria de la I+D.
  • Además, en Madrid, a las 18 h tendrá lugar un acto abierto en el Auditorio Ramón y Cajal de la Facultad de Medicina de la UCM distintas personas del mundo de la investigación leerán textos de nuestro admirado Premio Nobel.

Si te preocupa la situación de la ciencia en tu país, participa. Juntos podemos. Con ciencia si hay futuro.

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“¡Los virus SON VIDA!” (V Congreso Europeo de Virología, Lyon, 11-14 de septiembre de 2013)

Hace una semanas tuve ocasión de asistir al V Congreso Europeo de Virología (Lyon, Francia), un importante evento científico donde se han presentado y discutido los avances más recientes en lo relativo a los virus, tanto desde el punto de vista sanitario, como desde el punto de vista de la ciencia básica o fundamental. En este sentido creo que ha sido un congreso muy equilibrado entre estos dos mundos, que parece que se empiezan a entender.

Pero no voy a hacer un resumen del congreso, aprovechando que una buena reseña del mismo ya ha sido posteada aqui, en madri+d, por José Antonio López-Guerrero, JAL, compañero virólogo y divulgador científico, con quien coincidí en el evento (pueden leerla en el siguiente enlace: 5º Congreso Europeo de Virología), sino que, de momento, solo voy a comentar un pequeño detalle que pienso que puede tener interés para los lectores de este blog. Se trata de una pregunta que se formuló al final de una de las conferencias. Y, sobre todo, se trata de la respuesta que dio el conferenciante.

Vamos por partes. La sesión plenaria que llevaba el sugerente título “El universo de los virus” fue inaugurada por una magistral conferencia a cargo del Dr. Dennis Bamford, titulada “Orden en el universo de los virus“. El Dr. Bamford es un prestigioso investigador que actualmente trabaja en el Instituto de Biotecnología de la Universidad de Helsinki. Se dedica a estudiar la estructura de los virus. Sus trabajos, cuyos resultados principales resumió de una forma brillante en su charla, indican que a pesar de la enorme variabilidad de virus existente en la naturaleza (ver post anterior: La virosfera“), existen en realidad muy pocos “patrones” estructurales en estos pequeños microorganismos. Ello es consistente con las constricciones estructurales que impone el hecho de la necesidad de los virus de empaquetar en un espacio muy pequeño todo su genoma. Las soluciones a ese problema, podemos decir después de escuchar al Profesor Bamford, son finitas y consisten en unos pocos patrones (morfotipos) compartidos por infinidad de virus. Ello significa que todos los virus existentes pueden agruparse en un pequeño número de “linajes” que comparten entre sí una base estructural característica. Probablemente, cada uno de estos “linajes” de base estructural ha evolucionado a partir de un ancestro común. Esto implica que hay tantos ancestros distintos como linajes estructurales, es decir, los virus son un grupo polifilético. Por el contrario, los organismos celulares (bacterias, arqueas, hongos, animales y plantas) son un grupo monofilético, es decir, todos proceden de un único ancestro común. Todo esto se resume muy bien en la siguiente figura, elaborada por el grupo del Dr. Bamford.

La imagen representa esquemáticamente el árbol de la vida, con tres grandes ramas: las dos primeras corresponden a los organismos celulares sin verdadero núcleo (procariotas), que son de dos tipos,  bacterias (Bacteria) y arqueas (Archaea) y la tercera, a los organismos celulares con verdadero núcleo, o eucariotas (Eukarya). Por su unidad de organización parece lógico pensar que todos los organismos celulares surgieron de un único ancestro común, LUCA (acrónimo de “Last Universal Common Ancestor“, ó Ultimo Ancestro Común Universal). Recientemente, gracias a las técnicas de secuenciación masiva de nueva generación (lo que se conoce como metagenómica, ya mencionada en un post anterior de este blog) se ha podido comprobar que una buena parte de nuestro genoma, al igual que del genoma de otros organismos pluricelulares (animales y plantas) es de origen vírico, lo que sugiere que los virus han jugado y juegan cierto papel, aún no bien conocido, en la evolución de los organismos superiores. Volveremos sobre este tema en futuros posts.

La pregunta a la que me referí antes, la que ha motivado este post, la que formuló una persona de la audiencia de la conferencia del Dr. Bamford (compuesta por virólogos de muy diversas nacionalidades) es la siguiente: “sé que se trata de una cuestión puramente académica, pero ¿podría decirnos cual es su opinión acerca de si los virus son seres vivos?” Los asíduos de este blog ya saben del dilema de si los virus son o no seres vivos. Esto es lo que yo escribí en un post anterior de este blog al respecto:

Los virus son un tipo peculiar de microorganismos infecciosos, porque no son células, sino entidades subcelulares. Esta es la principal diferencia con las bacterias, que si son células. Esta es también la causa de que tradicionalmente se haya excluido a los virus de la categoría de“seres vivos“ (…) Los seres humanos hemos definido la vida de una cierta manera, la que mejor nos pareció en su día. En esta definición la vida está constituida por células con metabolismo propio. Los virus son capaces de reproducirse en un medio adecuado, que es la célula, poniendo el metabolismo de ésta al servicio de su replicación, pero no son células ni tienen metabolismo propio.  Por lo demás, los virus usan material genético de la misma naturaleza que el de la célula, que “entiende” el mensaje contenido en este material (porque está escrito en el mismo código que el suyo) y lo ejecuta, dirigiendo la síntesis de proteínas víricas, que están formadas por los mismos componentes que las proteínas celulares. Los virus poseen un alto grado de organización y sus componentes tienen funciones reconocibles. Pueden mutar, recombinar y evolucionar generando formas diversas, que son seleccionadas por su mejor adaptación al medio, y en general poseen las demás propiedades que el resto de los seres vivos. Personalmente estoy convencido que los virus forman parte del mundo de lo vivo. El que los llamemos o no seres vivos obedece a la necesidad del ser humano de definir conceptos, clasificar, categorizar. Los virus se escapan de esa definición encorsetada de la vida que prevalece actualmente. Las definiciones se pueden y se deben revisar si con ello mejora la coherencia de lo definido.

Existe actualmente un debate arduo sobre si los virus forman parte de la vida o no. Para unos, sencillamente no. Otros, entre los que me cuento, creemos que si la definición actual de la vida excluye a los virus, no es porque los virus no estén vivos, sino porque la definición de la vida no se ha afinado aún lo bastante como para incluirlos. Pues bien ¿se imaginan cuál fue la respuesta del Dr. Bamford  a la pregunta anterior (recordemos: ¿son seres vivos los virus?). La respuesta fué: ¡Pregúntale a la célula si están vivos o no! ¡Los virus SON VIDA! (viruses ARE LIFE!). Creo que es una buena respuesta por parte del conferenciante, que no tuvo réplica alguna, por cierto, y eso que allí habia no menos de 200 científicos especialistas en los más diversos aspectos del mundo vírico. El ciego encorsetamiento académico de la definición actual de la  vida no nos permite -aún- definir los virus como seres vivos, pero de lo que no cabe ninguna duda es que los virus forman parte de la vida.

(…¿de qué si no?)

 

NOTAS:

Para quien quiera profundizar un poco más sobre este tema, puede leer este interesante artículo acerca de la definición de la vida desde el punto de vista de los virus, por Patrick Forterre, un virólogo teórico que trabaja en el CNRS de Francia:

http://link.springer.com/article/10.1007/s11084-010-9194-1/fulltext.html

Otro interesante artículo, esta vez en español, sobre el tema, titulado “¿Están vivos los virus?” por el virólogo J.M. Echevarria, publicado en The Journal of Feelsynapsis (revista digital de divulgación científica en español): pinchar en el siguiente enlace.

Y otro más, esta vez sobre la posición de los virus en el “árbol de la vida”: “Viruses are essential agents within the roots and stem of the tree of life” por los virólogos Luis P. Villarreal y Guenther Witzany.

 

Por último, animo a los lectores a dejar sus comentarios. Si hay algún tema polémico y que suscita discusiones en virología es este. No sé que piensan los lectores de este blog sobre ello, pero me gustaría saberlo. Quien más, quien menos, todos hemos escuchado eso de que los virus son algo así como una especie de minerales que pueden cristalizarse (lo más triste es que esta noción surge de los libros de texto escolares aún vigentes). En efecto, los viriones (particulas víricas), si son suficientemente pequeños (los más grandes no), y si se purifican lo suficiente, pueden cristalizar como cualquier sustancia química pura. Yo mismo he purificado un virus hasta su cristalización, una técnica que permite estudiar la estructura tridimensional de los virus a nivel atómico. Pero ¿cuantas sustancias químicas puras conocen que se multipliquen en las células usando el mismo código genético universal que emplea cualquier organismo vivo, para generar proteínas propias, con actividad biológica, de igual naturaleza que las de cualquier otro ser vivo, diversificándose y evolucionando para adaptarse a un medio cambiante como lo hace cualquier virus?

 

 

 

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