El calentamiento global, de seguir la actual tónica, cambiará los ritmos de producción agrícola a medio plazo. De acuerdo con expertos consultados por The Guardian, los cambios pueden provocar hambrunas en amplias regiones del planeta, especialmente en África y Asia.
Los sucesos meteorológicos que se han vivido estos últimos años, con un incremento notable de fenómenos extremos, han puesto en alerta a meteorólogos de todo el mundo. Las causas no están claras, recoge The Guardian. La opinión de los científicos es que efectivamente “algo está cambiando”.
Una casa pasiva viene a ser como “un termo con ventanas”, escribe el periodista científico Clemente Álvarez en su blog Ecolaboratorio que se publica en El País. Y relata uno de los pocos ejemplos que hay en España, una casa en pleno Valle de Roncal a la que le bastan, dice, “dos secadores de pelo” para calentarla en invierno.