Para cumplir los objetivos marcados en la estrategia Europa 2020 resulta esencial cambiar cómo y dónde se obtiene energía. Una opción alternativa en este sentido es la tecnología de paneles solares de plástico impreso.
Una casa pasiva viene a ser como “un termo con ventanas”, escribe el periodista científico Clemente Álvarez en su blog Ecolaboratorio que se publica en El País. Y relata uno de los pocos ejemplos que hay en España, una casa en pleno Valle de Roncal a la que le bastan, dice, “dos secadores de pelo” para calentarla en invierno.