Aunque es poco probable que se cumplan los augurios más catastrofistas sobre el calentamiento global, según un estudio, la investigación prevé que se doble el aumento de la temperatura que los expertos consideran como límite seguro.
Una casa pasiva viene a ser como “un termo con ventanas”, escribe el periodista científico Clemente Álvarez en su blog Ecolaboratorio que se publica en El País. Y relata uno de los pocos ejemplos que hay en España, una casa en pleno Valle de Roncal a la que le bastan, dice, “dos secadores de pelo” para calentarla en invierno.