Tarifas preventivas contra los paneles solares chinos

El Departamento de Comercio estadounidense ha decidido imponer tasas a los paneles solares importados desde China, informa The New York Times. La acción, cualificada de moderada, se apunta como un aviso a las autoridades chinas por lo que califica como una “falta de respeto” a las reglas del juego comercial.

La tasa implementada podría ser mucho mayor a partir del mes de mayo, señala el periódico neoyorquino. Y la razón de fondo, obviamente, es de carácter económico. Estados Unidos acusa a China de favorecer con subvenciones a sus productos para la exportación, lo cual se entiende que provoca una clara situación de dumping.

Pero lo que realmente está en juego es el mercado interior norteamericano. Hoy por hoy, relata el rotativo, la mitad de los paneles solares que se instalan en Estados Unidos proceden de la China, lo cual representa un negocio de 2.650 millones de dólares que contrasta con los apenas 21,3 millones de 2005. Por otra parte, los productores norteamericanos apenas cubren un tercio de su demanda interna.

La cuestión, en todo caso, tiene mucho mayor alcance. China ha entrado con fuerza en los últimos años en el mercado de los paneles solares hasta alcanzar 700 empresas con un potencial de producción de electricidad de 40 gigaWatts, mientras que Estados Unidos está viendo como cierran sus compañías especializadas.

La potencia alcanzada por China ha permitido reducir no sólo el coste de compra de paneles, sino también su instalación, algo de lo que se benefician directamente los consumidores. Las ayudas del gobierno chino a sus empresas para la producción y posterior exportación han hecho el resto en Estados Unidos y en prácticamente todo el planeta.