You are here

La lepra que nunca cambia

La lepra que nunca cambia

El estudio del genoma de la bacteria responsable de las miles de infecciones por lepra durante el Medioevo ha revelado que es prácticamente idéntico al de la bacteria actual. Las razones de tan escasa evolución son en gran parte un misterio, como nos cuenta Miguel Vicente en su blog Microbichitos.

La lepra, enfermedad todavía no erradicada completamente pero con una presencia mínima en nuestra sociedad, causó verdaderos estragos hasta tiempos bien recientes. En la mente de todos están las imágenes de enfermos recluidos en zonas aisladas y de difícil acceso o en leproserías a las que sólo acudía el personal sanitario.

Por fortuna, los tiempos han cambiado y esa imagen es hoy un vago recuerdo cuando no una recreación de un pasado que se remonta a más de dos milenios. Pero lo que no ha cambiado, o apenas, y nadie sabe por qué, es el genoma de la bacteria que causa la enfermedad.

Al menos no lo ha hecho desde los siglos XV ó XVI, que es desde cuando datan los restos de Jorge, nombre con que se ha designado a un cráneo del que ha sido posible extraer bacterias de la lepra. Una vez visto su genoma, como destaca Miguel Vicente, apenas hay cambios con la bacteria de la lepra actual, de lo que se deduce que su evolución ha sido mínima.

Que los cambios sean tan poco apreciables, se interroga Vicente, abre nuevos interrogantes. El principal es el motivo de la remisión de esta enfermedad sin que se haya hecho nada para ello. Es decir, hoy la lepra se cura, pero la bacteria sigue existiendo y la enfermedad apenas se manifiesta, de lo que se deduce que tal vez sean los factores ambientales quienes la están combatiendo, cuando no el propio sistema inmune, hoy probablemente más resistente.