Aunque las evidencias científicas no son totalmente claras, existe un creciente consenso acerca del cambio climático que sufre el planeta como consecuencia de las actividades humanas y sus impactos. El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), compuesto por científicos de todo el mundo y de diversas especialidades, ha sido el órgano encargado de producir la información que constituye ese consenso científico internacional. Sin embargo, la ciencia del cambio climático aún ha de enfrentar múltiples incertidumbres, en especial las referidas a las causas de los fenómenos identificados y a las predicciones de futuro.
¿Se está produciendo un cambio climático global?
Según los informes del IPCC, la temperatura superficial de la Tierra ha aumentado unos 0,6ºC durante el siglo XX. Relacionado con este calentamiento, también se ha producido una disminución de la capa de hielo y un aumento del nivel del mar de entre 10 y 20 cm. Otros cambios detectados se refieren al aumento de precipitaciones en unos lugares y la disminución en otros; la suavización de las temperaturas mínimas mientras se extreman las máximas; o el agravamiento de las sequías.
¿Por qué se está calentando la Tierra?
Según el Tercer Informe de Evaluación del IPCC (2001), “hay una nueva y más fuerte evidencia que afirma que la mayor parte del calentamiento observado durante los últimos 50 años es atribuible a la actividad humana”. El uso masivo de combustibles fósiles como el petróleo, el carbón y el gas natural, habría aumentado de manera significativa las concentraciones atmosféricas de algunos gases, tales como los gases de efecto invernadero (principalmente el CO 2 ), que tienden a recalentar la superficie de la Tierra. La relación entre cambio climático y aumento de concentración de gases de efecto invernadero se realiza a través de modelos computacionales de gran complejidad. Aunque hay diferencias, en general están de acuerdo en establecer una relación directa entre ambos fenómenos.
¿Traerá el cambio climático consecuencias catastróficas?
Los modelos computacionales desarrollados para efectuar predicciones sobre el futuro del clima en el planeta indican que, de no tomar medidas correctoras, durante el siglo XXI: la temperatura global aumentará entre 1,4 y 5,8ºC; disminuirá la superficie terrestre del hemisferio norte y en el hemisferio sur aumentará la capa de hielo; el nivel del mar crecerá entre 9 y 88 cm; habrá más casos de fenómenos meteorológicos extremos.
Todos estos cambios, además, se extenderán y agravarán en los siglos sucesivos. Las consecuencias de todos estos cambios podrían resultar desastrosas: los desiertos se harían más cálidos agravando el problema de la sequía en Oriente Medio y África; al fundirse glaciares y casquetes polares se pondrían en peligro ciudades y campos; algunas superficies costeras podrían resultar inundadas por la subida del nivel del mar... Obras de contención del mar, migraciones humanas, cambios de cultivos... serían algunos de los efectos sociales y económicos del calentamiento terrestre.
¿Están todos los científicos de acuerdo en el problema, sus causas y sus consecuencias?
Hay científicos escépticos que no creen que los datos muestren la gravedad del problema. Las fluctuaciones climáticas son difíciles de medir y podrían deberse a muchos factores. De hecho, a lo largo de toda la historia de la Tierra ha habido importantes cambios climáticos. En la Era Mesozoica (225-65 millones de años atrás), por ejemplo, la temperatura media de la Tierra era unos 5ºC más alta que la actual. En los últimos 1,8 millones de años, sin embargo, las glaciaciones se han ido alternando con otras épocas de clima más suave. Quizá el calentamiento actual no tenga nada de particular con respecto a otras variaciones climáticas y sea achacable a la variabilidad natural más que al aumento del efecto invernadero producido por la actividad humana.
Las predicciones de futuro, además, se basan en modelos y simulaciones por ordenador que abordan un asunto muy complejo de una manera insatisfactoria e incompleta, por lo que sus resultados pueden tener poco que ver con la realidad. Algunos científicos señalan que las previsiones alarmistas tienen que ver con un ambientalismo mal entendido potenciado por los medios de comunicación.
¿Qué podemos concluir?
El problema del cambio climático es tan complejo que persisten importantes incertidumbres difíciles de solucionar. Aunque los efectos previstos son acumulativos y se precisa mucho tiempo para que se noten sus efectos, los daños que pueden producir son irreversibles. Se trata de un problema global que requiere medidas a adoptar por todos los países en conjunto.
La evidencia científica existente acerca del cambio climático y la responsabilidad de las actividades humanas al respecto no es absolutamente indiscutible. Existen, sin embargo, buenas razones científicas para sospechar que existe una relación entre estos fenómenos y que pueden traer en el futuro efectos negativos para nuestros ecosistemas y formas de vida. El principio de precaución significa en este caso tomar medidas para evitar que sigan creciendo las emisiones de gases con efecto invernadero al tiempo que continúan las investigaciones. Queda una pregunta en el aire: ¿hasta qué punto es sensato ser precavidos? |
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