El Protocolo de Kioto es mucho más que una serie de medidas internacionales para frenar el cambio climático. Para muchos, Kioto es fundamentalmente un problema económico. De hecho, también el cambio climático puede evaluarse como un problema económico. Desde esta perspectiva, tampoco hay acuerdos sobre las implicaciones económicas del calentamiento global y las medidas propuestas por Kioto:
Coste económico del cambio climático
Según algunas estimaciones, un calentamiento global de unos grados ocasionaría pérdidas económicas tanto en los países en vías de desarrollo como en los desarrollados. Los ámbitos afectados incluyen la agricultura, la pesca y la ganadería, las explotaciones forestales, la producción energética, la sanidad, los seguros, la industria en general, los asentamientos humanos costeros... Por ejemplo, se reducirían las cosechas en la mayor parte de las regiones tropicales y subtropicales, se agravaría el problema de la sequía, aumentarían algunas enfermedades, el riesgo de inundaciones y la demanda de energía durante veranos cada vez más calurosos, etc. Las pérdidas producidas serán mayores cuanto mayor sea el calentamiento. El coste del cambio climático se ha estimado en el equivalente al 0,5% del PIB mundial de 1990
Desde luego, el impacto no sería el mismo en todos los países. Europa es uno de los continentes más vulnerables, con pérdidas estimadas de hasta un 2% de su PIB. También prácticamente toda África y otros países en desarrollo como la India sufrirían importantes pérdidas.
Los modelos existentes sugieren, sin embargo, que países como Estados Unidos, Canadá, Japón e incluso Rusia no son tan vulnerables al calentamiento, y que incluso este podría tener efectos beneficiosos en algunos aspectos. Podrían incrementarse las cosechas en algunas regiones, además de experimentarse una reducción de la mortalidad invernal en algunos países y de la demanda de energía para proporcionar calor durante inviernos que serían más cálidos.
Estos datos ayudarían a comprender algunas de las posturas de los diferentes países respecto a Kioto.
Coste económico del cumplimiento de Kioto
Se han llevado a cabo multitud de estudios acerca de los impactos económicos del cumplimiento de Kioto, con resultados contradictorios.
Según el Tercer Informe de Evaluación del IPCC, el impacto de las medidas sobre el PIB de la mayoría de los países occidentales en el año 2010 sería inferior al 1%, sin contar el comercio de emisiones. Teniéndolo en cuenta, los costes se reducirían por debajo del 0,5% si el comercio es solo entre los miembros de la OECD, y por debajo del 0,2% si consideramos un comercio de emisiones global.
En definitiva, el efecto negativo sería escaso, y en algunos casos podría incluso traducirse en un crecimiento del PIB, como resultado de los incentivos de Kioto para la innovación tecnológica y la eficiencia energética.
Otras previsiones, sin embargo, son bastante menos optimistas y auguran una pérdida de competitividad para algunas economías, especialmente las que son más dinámicas en la actualidad, traducida en deslocalizaciones, pérdida de empleo, desaparición de la pequeña empresa, encarecimiento de la energía, y estancamiento económico general.
Estas son, por ejemplo, alguna de las predicciones que se han hecho ante el Plan Nacional de Asignaciones de derechos de emisión propuesto recientemente por el Gobierno español. Para otros, sin embargo, el cumplimiento de Kioto en España es una oportunidad para crear empleo, promover la innovación tecnológica y mejorar la competitividad de las empresas. En medio de esta polémica también se cuestiona en España la capacidad de cumplimiento de nuestra asignación de emisiones, habida cuenta de que en los últimos años las emisiones han ido creciendo a un ritmo excesivo. |
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