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Llegan los
Grandes Reactores
Las previsiones
del tráfico aéreo se ven desbordadas por la realidad.
A principios de los 60 Barajas alcanza el millón doscientos
mil pasajeros, el doble de lo previsto en el Plan de Aeropuertos
de 1957.
La llegada los
grandes reactores obliga a una nueva adaptación de las pistas,
reduciéndose su número.
La importancia
creciente del aeropuerto requiere un terminal de carga y estacionamientos
de aviones cargueros que entran en servicio en 1969, con una capacidad
de manipulación de 300.000 toneladas.
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