La ciencia está presente en nuestra vida diaria. Muchas veces oculta y escondida, pasa desapercibida a nuestra mirada. El objetivo del concurso es desvelar este mundo, hacer evidente la relación de la ciencia con nuestra cotidianidad, mostrar los edificios de la ciencia en su contexto espacial, presentarlos como parte fundamental en la definición del territorio, de la ciudad.
La construcción de un laboratorio, de una facultad o de un instituto de investigación no es sólo una decisión de política científica. Son, por supuesto, lugares para crear ciencia, pero son también potentes elementos simbólicos que sirven para promocionar tanto la disciplina para la que han sido concebidos como la ciudad que los alberga. Vanguardia y ciencia se solapan, funcionalidad y símbolo confluyen en ellos. Desde el siglo XVIII se crean en Madrid nuevos espacios vinculados a la ciencia que definen la nueva ciudad, la ciudad deseada. Su crecimiento, la conquista de nuevos espacios, su urbanización ha estado y está estrechamente unido al desarrollo de la ciencia.
El objeto de las fotografías de este concurso deberán ser espacios madrileños relacionados, actualmente o en el pasado, con el desarrollo de ciencia. El ámbito territorial es el de toda la Comunidad de Madrid.
El objetivo es mostrar cómo la ciencia en general ha conformado el espacio y el territorio madrileño y, en sentido inverso, cómo el territorio ha impuesto sus condiciones a la ciencia.
Si bien las fotografías deben mostrar los edificios relacionados con la ciencia, éstos no deben ser el objeto final de la fotografía. No se buscan diseños magníficos de interiores ni semblantes deslumbrantes de grandes edificios, sino que las fotografías deben servir para mostrar la vinculación de la ciencia con nuestra vida diaria. Deben descubrirnos la ciencia y los espacios de la ciencia.
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