Identificación de usuariosEntrevistas


 COMPARTIR ENTREVISTA
Facebook  Delicious  Digg  Yahoo meneame
La nanotecnología supone una revolución comparable a la que supuso Internet

Vicente López Fernández

Premio madri+d 2008 a la Mejor Idea Empresarial de Base Tecnológica (concedido ex aequo) Director en investigaciones para aplicación en nanotecnología de Nanoinnova.
 

18/06/2009

Vicente López FernándezVicente López Fernández es licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad Complutense de Madrid, en la actualidad está terminando la tesis para alcanzar el grado de doctor de Ciencias Químicas. Es master en Técnicas actuales de análisis de fractura y resistencia a la fatiga en Ingeniería Mecánica y Aeronáutica por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la UNED y en Ciencias (DEA) por la Universidad Autónoma de Madrid. Ha realizado una estancia en el Departamento de Física de la Universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York (EEUU). Además, es investigador contratado por el programa STREP de la Unión Europea.

1.- ¿En que consiste su idea y cuál es su origen?

La idea consiste en comercializar nanomateriales e instrumentación necesarios para realizar trabajos de investigación en el campo de la nanotecnología. Creemos que la nanotecnología supone una revolución que afecta de pleno a la sociedad, comparable y, a veces, superior a lo que supuso la era tecnológica de Internet y que en años venideros va a suponer una fuente de riqueza para aquellos países que estén en la punta de lanza de la nanotecnología.

El origen radica en tres laboratorios de la Universidad Autónoma dirigidos por los investigadores Tomás Torres, Julio Gómez y Félix Zamora, integrantes de Nanoinnova junto con Vicente López, que suman más de veinte años de experiencia en nanotecnología y poseen numerosas publicaciones de alto impacto científico.En los dos últimos años nos hemos dado cuenta de que estamos en la obligación de transformar el conocimiento retenido y generado en nuestros laboratorios con la idea de transferirlo en forma de riqueza a la sociedad, tras varios años de fuerte inversión (más de 2 millones de euros) por parte del Ministerio de Ciencia e Innovación, la Comunidad de Madrid y la Unión Europea.

De izq a derecha: Tomás Torres Cebada, Julio Gómez Herrero, Félix Zamora Abanades, Vicente López Fernández

De izq a derecha: Tomás Torres Cebada, Julio Gómez Herrero, Félix Zamora Abanades, Vicente López Fernández

2.- ¿En que institución surge?

Los laboratorios implicados tienen su origen en la Universidad Autónoma de Madrid, en particular en la Facultad de Ciencias. Este proyecto ha visto la luz gracias a la financiación recibida para realizar investigaciones relacionadas con la nanotecnología, por parte de las instituciones anteriormente mencionadas.

No obstante, la puesta en práctica de una empresa de base tecnológica sigue necesitando de apoyo económico en España, y en este sentido todavía echamos en falta un dinero semilla inicial necesario para consolidarla nuestra empresa. Estamos ahora intentando conseguirlo a través de distintas fuentes.

3.- ¿Qué tecnología desarrolla y en qué fase de desarrollo se encuentra?

Desarrollamos principalmente productos y conocimientos de nanotecnología, buscando que el potencial cliente avance más rápidamente en sus experimentos gracias a los materiales que le proporcionamos y a nuestra experiencia como investigadores en el mismo campo.

Por otro lado, gracias a nuestros conocimientos y especialización en I+D, llevamos a cabo una línea de negocio paralela, desarrollando nanomateriales con una aplicación potencial importante, sobre todo en el campo de la energía solar y electrónica que nos permita entrar en negociación con multinacionales del sector para comercializar nuestros productos, por ejemplo en pantallas LCD o células solares.

4.- ¿En qué campos se podrá aplicar?

De forma directa estamos desarrollando materiales con aplicaciones por ejemplo en la fabricación de pantallas LCD o en la fabricación de nuevas células solares. Pero el uso potencial de nuestros materiales es mucho más amplio: energías renovables, medicina, industria textil, materiales para la construcción... Estamos en una fase inicial, en conversaciones con inversores de capital riesgo, pero pensamos que la idea tiene una proyección enorme.

5.- ¿Cómo ve su futura empresa dentro de cinco años?

Si disponemos del capital inicial para lanzar adecuadamente esta primera fase, creemos que Nanoinnova formará parte de un grupo selecto de empresas pioneras que formen parte del desarrollo y modernidad de la sociedad.

Pensamos que podríamos vender conocimiento y tecnología de forma contraria a lo que hacemos en este país hasta la fecha. Tenemos ya claros ejemplos de que la fórmula funciona, es el caso de la empresa Nanotec Electrónica, S.L. una empresa 100 % española y de claro éxito dentro y fuera de nuestro país dedicada a la venta de instrumentación para la nanotecnología, en concreto, microscopios de AFM.

6.- ¿Cree que el entorno para la creación de empresas desde las universidades e instituciones científicas ha mejorado en los últimos años?

Depende desde qué punto de vista se mire. Si usamos la mentalidad española, diría que estamos mejor que antes, es lo que siempre decimos. Si lo hacemos con mentalidad competitiva, mirando hacia fuera y viendo de qué recursos disponemos frente al investigador extranjero que quiere salir a vender sus éxitos científicos, diría que estamos en un contexto hostil, de poca confianza y escasa ayuda. Aún así, tengo que decir, que desde mi experiencia, si crees en ti y tienes voluntad, recibes ayuda de organismos diversos como madri+d y CIADE a los que estamos sumamente agradecidos.

Si el gobierno piensa que la transferencia de conocimiento debe ser una realidad hay que encontrar fórmulas sencillas que permitan materializar estas iniciativas. De otro modo los científicos ya tienen demasiado trabajo en el laboratorio y en asuntos administrativos como para aventurarse también como empresarios sin respaldo. Esperemos encontrar la vía para que finalmente Nanoinnova sea una realidad y os la podamos contar con cifras en un futuro muy próximo.



Subir