ciencia y literatura


EL ENIGMA DEL CEREBRO

 

El reloj de la sabiduría: tiempos y espacios en el cerebro humano. Mora, Francisco.  Alianza Editorial, S.A. 2004, 238 páginas.


Un ameno recorrido por nuestros laberintos decisivos


 
 

¿Qué sabemos a cerca del funcionamiento del cerebro? Esta pregunta ha traspasado los ambientes científicos y académicos y ha generado un interés creciente en nuestra sociedad. Un ejemplo claro es la avalancha de información en torno a nuevos descubrimientos sobre el cerebro que aparecen en los medios de comunicación no especializados. Este aumento en la difusión neurocientífica ha despertado la curiosidad en el público no experto, que ha dirigido su mirada hacia el cerebro como órgano que pueda explicarnos cómo sentimos, pensamos o sufrimos y más aún, con la esperanza de que los avances científicos puedan mejorar nuestra calidad de vida y librarnos de la enfermedad. Sin embargo, y esto es lo que resulta paradójico, cuando se hace la pregunta concreta de cómo funciona el cerebro humano, la respuesta más habitual de todos los científicos es que a pesar de poseer una información exhaustiva y especializada desde los niveles bioquímico, molecular, celular y estructural del cerebro, se desconoce su funcionamiento íntimo.

Por este motivo, la publicación de un libro de divulgación sobre el cerebro es una empresa atractiva y arriesgada al mismo tiempo. Atractiva por la curiosidad e interés del lector no especializado por este tema, pero a la vez, aventura arriesgada ya que es necesario que la obra divulgativa integre numerosa información con rigor y seriedad y, a la vez, lo haga de forma clara y sencilla. Este es el caso del libro "El reloj de la sabiduría. Tiempos y espacios en el cerebro humano", editado por Alianza y del que es autor Francisco Mora.

Editado en formato de bolsillo, con no más de doscientas páginas, implica un extraordinario trabajo de síntesis e integración de información por parte del autor, que se traduce en un libro de contenido riguroso y que pronto atrapa la atención del lector. A esto contribuye la selección de ocho capítulos cortos, con títulos sugestivos que invitan al lector a realizar un recorrido breve de las funciones cerebrales, desde la evolución y desarrollo del cerebro humano, las emociones y la conducta, hasta los substratos cerebrales de la conciencia, para finalizar con el epílogo ¿Qué nos hace humanos? en el que se apuntan las bases neurobiológicas de la ética, la moral o la experiencia religiosa.

Los primeros capítulos nos introducen en ese complejo sistema que es el cerebro, ese desconocido a través de cual descubrimos cuanto sabemos a cerca de nuestro entorno y de nosotros mismos. La historia evolutiva de nuestro cerebro, desde los australopitecinos hasta el hombre actual, la selección natural en respuesta a las condiciones ambientales y conductuales, y los cambios asociados que aparecen en la corteza cerebral. Se sigue con el desarrollo que experimenta nuestro cerebro desde que nacemos hasta que morimos, resaltando las ventanas plásticas o periodos críticos del desarrollo de cerebro que explican la relación sensorial entre el recién nacido y su madre o porqué existen unas edades en las que es más fácil aprender un idioma.

En el siguiente capítulo se trata la integración cerebral de las sensaciones y las emociones, y como éstas actúan como mecanismos que ponen en marcha al ser humano para mantenerse vivo. Los restantes capítulos abordan la relación cerebro-mente, los problemas fáciles y difíciles para el estudio de la conciencia y, desde la perspectiva de la neurociencia actual de identidad entre cerebro y mente, expone los mecanismos neuronales de integración en el tiempo y en el espacio como elementos esenciales en el procesamiento cerebral y base para el estudio de la conciencia. Por último, en los capítulos finales, el autor reivindica para la Neurociencia un papel clave en la teoría o hipótesis del conocimiento unificado.

La aventura de "El reloj de la sabiduría" tiene un final feliz. En mi opinión, el autor logra una exquisita labor de síntesis con un lenguaje preciso y a la vez inteligible y cercano al lector no experto. A éste, le recomendaría que evitara la tentación de leerlo por capítulos: se lee mejor desde el principio al final, como si la numeración de los capítulos marcara la línea argumental.

En definitiva, un libro de contenido riguroso y de lectura fácil y amena que permite hacer un recorrido por los principales aspectos de ese maravilloso logro de la naturaleza que es el cerebro humano.

Miguel A. Pozo
Unidad de Cartografía Cerebral
Instituto de Investigación Pluridisciplinar
Universidad Complutense de Madrid

 

 
  


 




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