Reseñas - Lecturas Particulares |
Ángel Duarte |
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| La obra de Max Weber, El político y el científico me hizo ver con claridad aquello que el científico, también el social, debía hacer: respetar al político diferenciándose de él en el cometido |
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¿Qué libro en general ha ejercido más influencia en su carrera investigadora? Háblenos de él. |
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¿Qué está leyendo en estos momentos o ha leído recientemente?
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Los tres últimos volúmenes han sido los siguientes. Primero, el ensayo de Jordi Ibáñez, Antígona y el duelo. Una reflexión moral sobre la memoria histórica (Tusquets, 2009), un brillante ensayo sobre la difícil gestión de la memoria en nuestro país, y los riesgos de la usura en el ejercicio y reconocimiento de la misma. Segundo, los dos tomos de La Illusió Occitana, a August Rafanell (Quaderns Crema, 2006), un proverbial modelo de estudio de historia cultural que, por lo demás, pone de relieve lo incompleta que ésta es cuando no tiene como vocación integrar todos los patrimonios culturales españoles, también el catalán. Finalmente, en la mesilla de cama, el Tristram Shandy, de Lawrence Sterne. Ni si puede dejar de lado la literatura de creación, ni se debe abandonar a los clásicos. |
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| Enumere tres autores de su preferencia. | |
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En mi ámbito de trabajo, y españoles: Jon Juaristi y José Álvarez Junco. El tercero. hay tantos |
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¿Qué libro de divulgación nos recomendaría?
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No es exactamente un libro de divulgación, pero sí una obra de amplio acceso y que pone en su sitio lo de la excepcionalidad española: El malestar de la modernidad. Cuatro ensayos sobre historia y cultura (2004), de Juan Pablo Fusi. |