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Pregunta. Parece que el curso ha empezado con buena sintonía entre el Gobierno y la CRUE. Respuesta. Lo que hemos hecho no significa que estemos siempre de acuerdo. Es un ejercicio de diálogo desde la responsabilidad por parte de todos, incluidas las Comunidades Autónomas, que tienen también mucho que decir, puesto que tienen transferida gran parte de las competencias en materia de universidades. En todos los procesos que se abren ahora, como la modificación de la LOU, pretendemos estar siempre coordinados con las Comunidades Autónomas y con los rectores. Más que hablar de sintonía, yo hablaría de objetivos comunes y diálogo.
P. El diálogo no parece tan fluido con los científicos. El más reciente ejemplo ha sido la carta abierta a la ministra de 137 investigadores adscritos a la primera convocatoria del programa Ramón y Cajal. R. El Ramón y Cajal es sólo una parte de todos los programas de investigación del Ministerio, no es lo único ni mucho menos. Y ha habido incrementos sustanciales con respecto al anteproyecto de presupuestos de investigación y desarrollo. Se ha enriquecido en los fondos que se van a destinar a la convergencia europea en las universidades, que se han multiplicado por 5; en los fondos del plan nacional, incrementados en 45 millones de euros; en el presupuesto de inversiones del CSIC, que ha aumentado en otros 15 millones... En cuanto a los ramones y cajales, ya les hemos dicho que tenemos que sentarnos a ver de qué forma se van a incorporar; algunas comunidades autónomas han dicho que los van a incorporar, otras dicen que no ven cómo.... Es un tema que hay que discutir; nosotros mejor voluntad no podemos tener, pero hay que ver cómo lo hacemos. No obstante puedo asegurar que, cuando hemos planteado el nuevo real decreto de habilitación, hemos dado unas condiciones magníficas para que puedan presentarse a esa convocatoria única y última las personas (sobre todo ramones y cajales) pendientes aún de reconocimiento por procesos de tipo burocrático.
P. Ha mencionado usted la convergencia entre los fondos incrementados. La CRUE se alegrará, porque consideraba la cantidad «minúscula». ¿En cuánto queda? R. Minúscula no era porque partíamos de cero. No había nada y pusimos 1,6 millones de euros; los rectores dijeron que necesitaban más y pusimos otros 5. En total, 6,6 millones de euros.
P. ¿Va a ser suficiente? R. Nosotros no financiamos el sistema. El sistema lo financian las comunidades autónomas, nosotros estamos haciendo la base. Es un problema que hay que abordar entre todos. Las universidades y las comunidades autónomas tendrán que estudiar cómo van financiando el proceso; nosotros estamos adelantando una cifra de unos 1.080 millones de pesetas. No está mal para abrir boca.
P. Hablaba el presidente de la CRUE de cierta decepción universitaria por la canalización del gasto público en I+D a través de créditos reembolsables. R. El fondo nacional de investigación ha incrementado en 43 millones de euros los 290 de partida. No está mal, es un crecimiento importante, del 15 por ciento. Luego está lo correspondiente al capítulo 8, relacionado con lo que son los créditos, lo que se llama activos financieros, con una parte para parques científicos y otra para proyectos de promoción de la investigación científica y tecnológica, antiguo profit. Esta parte también se ha incrementado fuertemente y por este procedimiento se están financiando muchos proyectos de universidades. Son préstamos reembolsables sin gastos financieros y utilizables por cualquier universidad siempre que se trate de proyectos con unas mínimas posibilidades de retornos no inmediatos. Apostamos por esta línea, pero apostamos también por un aumento muy fuerte de las subvenciones, ahora mismo del 15 por ciento. Pretendemos combinarlo todo, porque estamos intentando que el capital privado, que en España aporta muy poco al sistema de I+D, aporte más. Estamos, por tanto, en la misma línea que se está pensando para el séptimo programa-marco europeo. Parece que hay bastantes ideas que pueden ser financiables, ideas que nos permitirán colocar investigadores en sistemas mixtos, que pueden generar empresas de alta tecnología auxiliares. Vamos a poder ir generando un tejido industrial que ayude a convertir Europa en un centro con gran cohesión social. Nuestros presupuestos intentan ser sociales y modernos, aumentar la productividad como base de un desarrollo sostenible y una cohesión social.
P. ¿Hay fecha para la conferencia sectorial de I+D? R. Aún no, entre otras razones porque estábamos esperando la aprobación de los presupuestos.
P. ¿Cuáles serán los objetivos prioritarios de esa conferencia sectorial? R. El Pacto de Estado por la Ciencia, la Agencia de Financiación de la Investigación, la coordinación de las grandes estructuras que el Estado financia en Europa y la coordinación de las grandes estructuras que estamos realizando en España.
EL DINERO DE LA MOVILIDAD
Dice Salvador Ordóñez que el título de Máster pretende dar una formación profesional especializada y, en las universidades públicas, «a precios públicos». Y que la oferta tendrá que ser atractiva, «de muy alta calidad y atendiendo a las demandas de los sectores de empleadores, porque habrá ayudas para el postgrado y el estudiante podrá ir a donde encuentre la mejor oferta para su futuro profesional». La movilidad es un empeño especial para el Grado. «La Unión Europea dice que todo estudiante debería pasar al menos la octava parte del tiempo del título de Grado, es decir, un cuatrimestre, fuera de su lugar de origen. Y la Comisión Europea va a incrementar la dotación del programa Erasmus. En España estamos en cifras altas, pero muy lejos todavía de lo deseable. Sé que falta dinero para que lo puedan disfrutar todos. Habrá que echar imaginación; yo puedo asegurar que en mi etapa de rector en Alicante logré que los ayuntamientos pagaran a sus erasmus a cambio de contrapartidas en verano. Entre todos tenemos que intentar cubrir el gasto de la movilidad, porque nos beneficia a todos. Es la base de la construcción de la ciudadanía europea».
Autor: Alicia Mosquera
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