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CONTEXTO
En marzo de 2002 el Consejo de Barcelona estableció el objetivo de aumentar la inversión en investigación y desarrollo tecnológico y ponerse a la altura de los principales competidores de Europa. Dicha inversión debería aumentar al 3 % del PIB de la UE para el 2010, representando la parte financiada por el sector privado dos tercios del total.
Esta iniciativa constituye la respuesta política de la Comisión al objetivo del Consejo Europeo de Lisboa de marzo de 2000, consistente en hacer de Europa la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica para el 2010, y se complementa con otras iniciativas europeas en el ámbito de la política de innovación en las empresas, así como de las reformas estructurales de los mercados financieros, de empleo y de productos y servicios.
RESULTADOS DE LAS ÚLTIMAS ESTADÍSTICAS PUBLICADAS POR EUROSTAT
En 2002, el gasto en I+D en la UE de los 25 constituye el 1,93% del PIB, comparado con un gasto del 1,82% del PIB en 1998. Los Estados miembros que más dinero invierten en I+D son Suecia y Finlandia, con un 4,27% y un 3,51% del PIB respectivamente. España registró en 2003 un gasto en I+D del 1,11% del PIB, ocupando el lugar número quince en el ranking.
Medido en millones de euros corrientes, el gasto general de la UE aumentó una media anual de 6,47% entre 1998 y 2002, superando a EE.UU. (5,83%) y Japón (6,16%), aunque no a China (18,51 %). La tasa de crecimiento más alta la presentaron Estonia, Chipre y Hungría, con más del 15%, aunque partiendo de un nivel de inversión muy bajo. España registró un crecimiento anual del gasto del 11,85%, lo que la sitúa por encima de la media europea.
En general, en 2001, el 55% del gasto en I+D de la UE de los 25 fue financiado por las empresas, por debajo del objetivo de Barcelona del 67%. Tan solo han cumplido dicho objetivo Suecia (71,9%), Finlandia (69,5%), e Irlanda (67,2%), además de Luxemburgo, que se sitúa en cabeza con un 90,7%. En Japón la cifra fue del 73,9%, en EE.UU. del 64,4%, y en China del 57,6%. En cuanto a España, la parte financiada por el sector privado ha sufrido un descenso medio del 0,48% entre 1998 y 2002, situándose en un 48,9%.
Asimismo, la intensidad de la I+D, medida como el porcentaje del gasto en I+D con respecto al PIB, creció un 1,48% en la UE de los 25 en términos reales durante los cuatro años anteriores a 2002. La cifra correspondiente a la UE de los 15 es del 1,7 por ciento en el mismo período. España se sitúa por encima de la media europea con un crecimiento medio del 4,52%.
Por lo que respecta a la inversión por regiones en España, la Comunidad de Madrid realizó en 2002 el 32% del gasto total nacional en I+D, lo que supone un 1,87% del PIB, seguida por Cataluña (23%).
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