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La propuesta de Potocnik se refiere sólo al Programa Marco de la Comisión, que hoy supone el 3,7% del presupuesto total de la Unión Europea. Aunque el documento que maneja la Comisión no especifica aún cifras concretas, los expertos apuestan por adjudicar una media de 9.000 millones de euros anuales. "Siete euros es la estimación media a largo plazo del retorno neto de cada euro invertido por los participantes en el Programa Marco de Investigación", asegura el documento que maneja Potocnik y que cuenta ya con la posición favorable de la Comisión Europea en su conjunto para aumentar significativamente el presupuesto de dicho programa. Es la pieza clave del crecimimiento económico y de mejora de la competitividad europea. Duplicar el gasto, dice también el documento, incrementaría las exportaciones en un extra de hasta el 0,64% en 2030 y reduciría las importaciones en un 0,3%.
Las proyecciones de crecimiento oscilan entre un mínimo de 0,45 puntos de crecimiento extra y 1,66. Eso quiere decir que si el crecimiento europeo se situara entonces al mismo nivel que ahora, un 2% anual, y se duplicara el presupuesto del Programa Marco, el crecimiento se dispararía hasta el 3,6% anual.
INVESTIGADORES
Respecto a la creación de puestos de trabajo que ello conllevaría, la dirección de Investigación de la Comisión considera que de los 925.000 empleos, 215.000 serían de investigadores.
La Comisión Europea presentará su propuesta definitiva el próximo 6 de abril y el Consejo de Ministros de Competitividad, el que tiene la última palabra (junto al Parlamento Europeo), abordará su primer debate sobre el asunto el 18 de abril.
El escollo principal de esta propuesta es la negativa de los seis países más ricos y contribuyentes netos de la Unión Europea a elevar su aportación a la Unión. Se trata de Reino Unido, Suecia, Holanda, Alemania, Francia y Austria, que han exigido que el presupuesto de la UE no sobrepase el 1% del producto interior bruto (PIB) europeo. "La propuesta no significa gastar más", explicó ayer Potocnik en un receso del Consejo de Competitividad celebrado en Bruselas, "sino reorientar el presupuesto para concentrarnos en la mejora de la competitividad".
Aunque el documento que maneja la Comisión no especifica todavía cifras concretas, los expertos apuestan por adjudicar al VII Programa Marco una media de 9.000 millones de euros anuales. Las ventajas que tal propuesta puede ofrecer a los países ricos es que estos fondos para cofinanciar proyectos de investigación no dependen de la riqueza del país o de la región beneficiada como ocurre con los fondos estructurales, que favorecen a las zonas más pobres de la Unión Europea.
Otra ventaja que ofrece la propuesta de Potocnik es el hecho de que la reforma del Pacto de Estabilidad que se aprobará este mismo mes contemple la posibilidad de que la Comisión "tenga en cuenta" factores relevantes, como las inversiones en investigación y desarrollo, antes de lanzar un procedimiento de infracción contra un Estado miembro por déficit excesivo. En este momento sufren problemas de déficit elevado Alemania, Francia y Holanda, entre otros.
COMPROMISO
La UE se comprometió en la Cumbre de Barcelona del año 2002 a elevar su gasto en investigación y desarrollo hasta alcanzar el 3% del producto interior bruto en el año 2010, lo que demuestra que todas las partes parecen estar de acuerdo en la necesidad de dar prioridad a este capítulo, que se considera crucial para dinamizar la economía y acortar la brecha existente con Estados Unidos y Japón.
El borrador del VII Programa Marco introduce, por lo demás, algunas novedades. Propone la creación del Consejo Europeo de Investigación, que evaluaría y gestionaría los fondos, y lanza las llamadas Iniciativas Tecnológicas, un sistema novedoso tendente a favorecer la participación de la industria privada en proyectos de investigación.
Además, las nuevas infraestructuras científicas de la Unión Europea podrían obtener hasta un 30% de su presupuesto de los fondos europeos para investigación, rompiendo el límite establecido ahora del 10%.
EL PLAN APUESTA POR REDUCIR LA DEPENDENCIA ENERGÉTICA Y POR LA TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN
El borrador del VII Programa de Investigación, que tendrá carácter plurianual (de cuatro a siete años, aún por definir), propone intensificar la investigación en áreas estratégicas para la Unión Europea. La construcción del reactor de fusión nuclear ITER, que Francia erigiría en su suelo si el resto de los socios internacionales lo acuerdan, y una mayor investigación en fuentes de energía renovables convergen en el mismo objetivo: reducir a largo plazo la enorme dependencia energética del Viejo Continente.
El borrador argumenta la necesidad de transformar la base del sistema energético actual (proveniente de fósiles y del petróleo) en un sistema más sostenible que asegure el aprovisionamiento, al tiempo que combata el cambio climático y mejore, otra vez, la competitividad.
La apuesta del ITER (siglas en inglés de Reactor de Fusión Experimental Internacional) es también a largo plazo. Francia y Japón pujan por construirlo en su suelo y si, finalmente, se queda en la planta francesa de Cadarache, la Comisión Europea financiaría con sus fondos el 40% de los 10.300 millones de euros que costará ITER en 20 años. La gran expectativa que abre este reactor es la de lograr una energía similar a la de las estrellas, prácticamente inagotable. Los otros socios del proyecto son Japón, Rusia, Corea del Sur, Estados Unidos y China.
Otro de los capítulos que se considera crucial es la investigación en tecnologías de la información. "Es crítica para lograr la realización de la Agenda de Lisboa", dice el documento, en referencia a los objetivos marcados en la capital portuguesa hace cinco años de conseguir que la UE disfrute de casi pleno empleo en 2010 y sea la economía más competitiva del mundo.
El VII Programa Marco de Investigación podría además abrir la puerta a la financiación de proyectos liderados por un solo científico, sin necesidad de que éste se asocie a otros colegas o laboratorios de otros países europeos.
Autor: Gabriela Cañas
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