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«Los científicos estamos haciendo nuestro trabajo, cumpliendo con nuestra parte del trato. Ahora, por favor, que también los políticos cumplan con la suya». Con estas palabras, el presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Carlos Martínez, reclamaba ayer al Gobierno «el aumento del presupuesto de investigación que Zapatero prometió en su discurso de investidura». El inmunólogo afirmó también que «el 1 de enero de 2006 el Consejo estrenará una nueva estructura jurídica y administrativa», que le permitirá, entre otros cambios, «hacer contratos laborales indefinidos». Martínez reclamó también una mayor autonomía presupuestaria para los centros de investigación: «Que Hacienda y Administraciones Públicas no nos estén pidiendo que nos justifiquemos a cada paso. Que se apruebe un presupuesto y, una vez que lo tengamos asignado, nos dejen autonomía para manejarlo».
El presidente del CSIC reiteró que la nueva estructura del Consejo se hará al amparo de la futura Ley de Agencias «que ya está muy avanzada. Cuando se apruebe, nosotros trabajaremos en los estatutos». Por el momento, «esta nueva manera de hacer las cosas» sólo afectará al CSIC. Más adelante, la fórmula podrá ser aplicada también por el resto de los organismos públicos de investigación.
El presidente del CSIC realizó estas declaraciones en el transcurso de un almuerzo informativo, convocado para dar a conocer los resultados de la evaluación científica (la primera de esas características en nuestro país) realizada por expertos de la Organización Europea de Biología Molecular (EMBO) al Centro Nacional de Biotecnología (CNB). Diez científicos independientes de este prestigioso organismo internacional visitaron el centro español durante tres días, entrevistando no sólo a investigadores y titulares de los varios grupos de trabajo, sino también a técnicos y a estudiantes de pre y postgrado.
EXCELENTE IMPRESIÓN
El director ejecutivo del EMBO, Frank Gannon, y el director de la Unidad de Expresión Genética y Enfermedades del Instituto francés Pasteur, Moshe Yaniv, se mostraron satisfechos con los resultados de la evaluación. «Comprobamos los grupos, sus líderes, sus trabajos -aseguró Yaniv-. Tuvimos una excelente impresión sobre el sistema científico español. Creo que el CNB es un instituto excelente, en perfecta armonía con los principales del mundo en su especialidad. No tiene nada que envidiar al Instituto Pasteur».
Por su parte, Frank Gannon afirmó que el CNB «está muy bien equipado. Dispone de equipos caros y de grupos muy competitivos». Gannon insistió en la necesidad de los investigadores de disponer de «independencia y libertad para definir objetivos y realizarlos». «Los políticos -continuó- deben facilitar la labor de los investigadores, porque una buena investigación mejora la vida de todos».
Ambos expertos coincidieron en resaltar que la excelencia de la investigación española no se corresponde con los niveles ni con los sistemas de financiación. «Tenemos estupendos científicos -resumió Carlos Martínez- pero con un nivel de financiación muy inferior al resto de los países de Europa».
Autor: J. M. N.
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