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La ministra puso en evidencia una situación que no ha mejorado en los últimos 15 años. «El gasto privado en I+D se sitúa en torno al 50%, cuando el objetivo de la Unión Europea es que alcance los dos tercios [66%] y casi no ha variado, mientras que la producción científica se ha multiplicado por cuatro en 20 años», argumentó.
Respecto a los créditos, las condiciones se han suavizado mucho. Las empresas ya no necesitarán avales y dispondrán de periodos de carencia de tres años y hasta tres lustros para devolver el dinero. En total, se destinarán 655 millones de euros a este capítulo. También habrá subvenciones, pero destinadas casi siempre a la contratación de investigadores y científicos, dentro de los programas creados para incentivar la contratación de personal, como es el Ramón y Cajal, el I3 o el Torres Quevedo. Este último, por ejemplo, incrementará sus plazas de las 300 de media de los últimos años a las 850 que se han convocado para 2005.
PROYECTOS SINGULARES
Otra de las apuestas del Ministerio son los proyectos singulares o estratégicos, es decir, aquellos que se realizan en colaboración entre las universidades y las empresas y son de una gran envergadura. El director general de Política Tecnológica, explicó que se dispone de 125 millones de euros para este apartado. Cada proyecto, que contará con un mínimo de seis millones de inversión, será evaluado por una comisión de expertos.
La tercera gran apuesta son los polígonos tecnológicos, a los que el Ministerio destinará 190 millones, 10 veces más que los fondos del año anterior. Sansegundo puso de ejemplo el Polígono del Vallès, en Cataluña, que ha conseguido ser rentable y, a la vez, puntero en cuanto al uso de la tecnología.
Todo ello se completará con la construcción de grandes instalaciones tecnológicas, cuya ubicación será negociada con los gobiernos de las comunidades autónomas en un mapa estratégico planteado para los próximos 20 años.
Esta misma semana se publicarán en el Boletín Oficial del Estado la convocatoria de créditos para colaboraciones entre empresas y universidades y la que se refiere a los grandes proyectos.
Sansegundo se mostró confiada en que con todas estas medidas el mundo empresarial apueste por la tecnología y aumente el número de patentes made in Spain.
Autor: Rosa M. Tristán
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