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El estudio ha sido impulsado por la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE), una entidad que reúne a medio centenar de sociedades científicas a las que pertenecen 30.000 investigadores, que se puede considerar representante del conjunto de la comunidad científica española. El informe recoge un conjunto de recetas para reactivar el sistema español de I+D
El estudio se divide en cinco grandes apartados que analizan no sólo la política económica o los recursos humanos en la investigación, sino que comparan a España con su entorno europeo en el ámbito científico, vinculan la actividad privada con la ciencia o a ésta con la sociedad. Los catedráticos Andreu Mas-Collel, Luis Oro y Federico Mayor Zaragoza, la presidenta de IBM, Amparo Moraleda y el profesor de investigación, Rafael Pardo, han coordinado cada ponencia.
COMUNICACIÓN Y CIENCIA
Algunas de las propuestas que se han presentado al Gobierno se orientan hacia la necesidad de un crecimiento sostenido de la inversión pública en ciencia; el fomento de programas conjuntos de innovación empresarial; la potenciación de centros y redes de investigación; el estímulo a la carrera investigadora; la adaptación de las universidades a las demandas de la integración europea y el incremento de la comunicación de la ciencia, contando con una mayor participación del mundo científico.
Según el presidente de COSCE, el catedrático de Bioquímica y Biología Molecular, Joan Guinovart, «España está en una situación crítica en la que es imprescindible tomar medidas. Existe una oportunidad histórica de convergencia para incorporar la ciencia a la sociedad y si ello se logra, nuestro país ocupará un lugar en el mundo».
«Estamos en una escalera en la que se han subido parte de los peldaños, pero hay que subir el peldaño que interrelaciona la empresa, la investigación, la innovación, el desarrollo y la tecnología», aclaró el ex conseller Andreu Mas-Collel.
De ahí que Amparo Moraleda, la joven presidenta de IBM, abogue por constituir un foro de encuentro de todos los sectores mencionados, que para la empresaria «es un ecosistema fértil y dinámico», al que le faltan vínculos entre sí. «Sólo hay algunos casos aislados y excepcionales y hay que lograr que sea cotidiano».
En esa meta tiene mucho que cambiar la relación de los propios científicos con la sociedad. «Los ciudadanos valoran la ciencia. Es más, desde hace una década, los españoles son más optimistas, tienen más confianza y hay más expectativas en la investigación. Y sin embargo, estamos en la cola de la información científica», declaró Rafael Pardo.
El informe considera que la causa se deriva en parte de que los propios investigadores consideran la actividad informativa como secundaria. Sólo se salvan del defecto la veintena de museos de la ciencia que existen. «Los lectores sí importan», concluyó Rafael Pardo.
Autor: Gustavo Catalan Deus
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