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El programa prevé, entre otros logros, incorporar 900 investigadores de prestigio al ámbito público, extender la Administración electrónica, alcanzar la tasa de un ordenador por cada dos alumnos en los centros de enseñanza y doblar el número de hogares con acceso a Internet.
El presidente del Gobierno presentó ayer Ingenio 2010, un catálogo de compromisos y soluciones para situar a España entre los países punteros en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) y superar así su atraso histórico. El plan viene a sustituir a los dos programas consecutivos del anterior Ejecutivo del PP en este segmento: Info XXI y España.es, que no cumplieron sus objetivos, en particular el primero, como reconoció en su día el propio Gobierno popular.
En la actualidad, España invierte el 1,05% de su producto interior bruto (PIB) en I+D, alrededor de 16.000 millones de euros, casi la mitad en porcentaje del promedio de la UE antes de la ampliación. Al ritmo actual de crecimiento del gasto en esa materia, tardaríamos 20 años en alcanzar ese promedio.
El Ejecutivo socialista se ha propuesto acortar en 15 años ese plazo, de forma que en 2010 se dedique el 2% del PIB a I+D+i. Con las previsiones actuales de crecimiento económico, esa cifra equivaldría a unos 19.000 millones de euros. La estrategia diseñada en Lisboa para toda la UE es alcanzar el 3% del PIB en el año 2010.
MÁS INVERSIÓN PÚBLICA
Para contribuir a ese objetivo, el Ejecutivo se compromete a aumentar la inversión del Estado en esta materia un porcentaje no inferior a un 25% anual a lo largo de esta legislatura y la siguiente, mediante subvenciones y créditos blandos.
Pero el Ejecutivo quiere también implicar a la empresa privada. Por eso, pretende aumentar desde el 48% actual al 55% la participación empresarial en el total de la inversión en I+D+i (es decir, el gasto del 1,1% del PIB correspondería a la parte privada, y el 0,9%, a la pública).
Ingenio 2010 se estructura en tres instrumentos: Cenit, Consolider y Avanz@. El programa Cenit, que pretende aumentar la cooperación pública y privada en I+D+i mediante la constitución de los Consorcios Estratégicos Nacionales de Investigación Tecnológica. Cofinanciados al 50% por el sector público y el privado, movilizarán 1.000 millones de euros a lo largo de cuatro años hacia grandes líneas de investigación industrial.
También se pondrá en marcha un fondo de fondos de capital riesgo, dotado con 200 millones de euros a partir de enero de 2006, que permitirá cuadruplicar la creación de empresas tecnológicas entre 2003 y 2010. A través del programa Torres Quevedo se fomentará asimismo la inserción de doctores universitarios en el sector privado, hasta alcanzar 1.300 al año en 2010, frente a los 780 actuales. Consolider pretende promover la investigación, mediante proyectos conjuntos con grandes consorcios y centros estables que movilizarán 1.500 millones de euros en los próximos cuatro años, de los que alrededor del 50% serán aportados por el Estado. Además, el plan I3 de incentivación de la actividad investigadora (I3), dotado con 130 millones de euros en los próximos tres años, permitirá que las universidades y los organismos públicos de investigación contraten más de novecientos investigadores de acreditada trayectoria.
El programa Avanz@ pretende alcanzar la media europea en los indicadores de la sociedad de la información. Entre sus objetivos están aumentar el porcentaje de empresas que utilizan el comercio electrónico del 8% al 55%, promover el uso de la factura electrónica, poner en marcha el DNI y el registro electrónico en la Administración, alcanzar la tasa de un ordenador conectado a Internet por cada dos alumnos en los centros de enseñanza y doblar el número de hogares con acceso a Internet.
REFORMAS LEGALES
Este último programa tratará de materializar las conclusiones del Consejo Asesor de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (CATSI), que ha recomendado al Gobierno que entre 2009 y 2011 garantice que los trámites administrativos, en particular los de los ministerios de Justicia, Sanidad y Educación, se puedan realizar por vía telemática. Ingenio 2010 también prevé reformas legislativas, como un nuevo reglamento de la Ley General de Subvenciones, que entrará en vigor en 2006, para reducir las trabas burocráticas a las que se enfrentan, tanto los investigadores y las empresas que reciben las ayudas como los administradores públicos de esas ayudas.
La Ley de Contratos Públicos experimentará también retoques encaminados a facilitar las compras de los centros públicos de investigación y se revisará la Ley Orgánica de Universidades para facilitar la incorporación de investigadores públicos al sector privado.
APUESTA POR EL "TALENTO" Y EL "TALANTE" DE LOS CIENTÍFICOS "Apostamos firmemente por el talento y, por supuesto, por el talante de los científicos y los investigadores españoles". Esta ironía de José Luis Rodríguez Zapatero resume la puesta de largo del programa Ingenio 2010, en la que el jefe del Ejecutivo hizo un doble llamamiento de apoyo incondicional a los investigadores y al consenso político para conseguir que España se sitúe a la cabeza de los países más avanzados en la sociedad de la información.
La presentación del plan reunió ayer en el palacio de la Moncloa a más de 200 personalidades, tanto del ámbito científico como empresarial, en la quizás mayor concentración de poder económico en torno al jefe del Ejecutivo desde su llegada al poder. Arropado por los nueve miembros de su Gabinete, Zapatero lanzó una de sus características visiones de futuro. "Estoy convencido de que debemos dar ya el gran salto que convierta a España en miembro relevante del club de países que actualmente lideran la ciencia y la investigación mundial", dijo. "Si somos la octava potencia económica, no podemos ni debemos conformarnos con ocupar el puesto 32 a nivel mundial de los países que más invierten en I+D+i", añadió.
MORALEDA, EN PRIMERA FILA
La disposición protocolaria de los asistentes fue objeto de comentarios. En primera fila, a la izquierda del presidente y junto al vicepresidente Pedro Solbes, Amparo Moraleda (IBM), Cándido Méndez (UGT), José María Cuevas (CEOE), José Ángel Sánchez Asiaín (COTEC), Emilio Botín (Santander), César Alierta (Telefónica), Antonio Brufau (Repsol) y José Manuel Entrecanales (Vodafone y Acciona). El lado derecho, con la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega de anfitriona, fue reservado al mundo de la ciencia: los bioquímicos Margarita Salas y Jesús Ávila de Grado; la oncóloga María Antonia Blasco, el paleontólogo Juan Luis Arsuaga, el ingeniero Amable Liñán, el presidente de Zeltia, José María Fernández Souza, y el astronauta Pedro Duque.
Duque y Moraleda, especialmente, no pasaron inadvertidos. El astronauta, por habitual en los saraos tecnológicos del anterior Ejecutivo, al punto que alguien comentó que no se le daba mal el cambio de módulo espacial. La presidenta de IBM porque no se despegó ni un momento de Zapatero. Moraleda daba pábulo así a los rumores de que el Ejecutivo socialista no vería con malos ojos que ocupara la presidencia de una de las grandes empresas privatizadas. Sólo se echó en falta a Francisco González, presidente de BBVA, que estaba en Canarias celebrando un consejo de administración.
Autor: Ramón Muñoz
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