Si observamos algunas cifras vemos que España tiene un problema de desconocimiento de la Propiedad Industrial que resulta acuciante en materia de patentes.
En nuestro país se patenta poco. Lo sabemos. Se han llevado a cabo planes, pero los resultados son insuficientes sobre todo si nos comparamos con otros países. El problema reside en que hay una relación directa entre el nivel de patentes de un país o una región, su desarrollo económico y consecuentemente sus perspectivas de futuro.
Conocemos que, ante la debilidad de nuestra demanda interna, las empresas españolas han emprendido la vía de la internacionalización. Sin embargo partimos con una enorme desventaja.
Casi dos tercios de nuestras exportaciones se dirigen a la Unión Europea. Las empresas de estos países tienen mucho mejor posicionada su tecnología en cuanto a protección se refiere.
Alemania presenta ante la EPO (Oficina Europea de Patentes) más de 27.000 solicitudes al año, Francia más de 9.500, Suiza más de 6.700, Holanda 6.000, Reino Unido más de 5.400, Italia más de 4.000 y España no llega a las 1.500. En número de patentes nacionales por millón de habitantes España está por debajo de 73, mientras que Estados Unidos supera las 800, Alemania 581, Reino Unido 284 e Italia 155.
Lo mismo podemos decir de patentes solicitadas ante la USPTO (Oficina norteamericana de patentes) donde en 2010 Japón presentó casi 45.000, Alemania más de 12.000, Francia 4.450, Italia 1.789. Sin embargo España 414.
Por otra parte no nos cansamos de decir que China es un mar de oportunidades y que es preciso estar allí. Pues bien, en 2011 Alemania presentó en China 11.422 patentes, Francia casi 4.000, Holanda 3.000, Reino Unido 1.876, Italia 1.245 mientras que España solo 592.
Si nos fijamos en patentes PCT (Patent Cooperation Treaty), en 2011 Alemania presentó más de 18.000, Francia más de 7.600, Reino Unido casi 5.000, Italia 2.671 y España 1.725.
Quiere todo ello decir que tenemos un déficit de protección de nuestro conocimiento y tecnología. En modo alguno la diferencia de actividad innovadora entre España y otros países es tan abultada; pero sí lo es en materia de su protección. Tenemos el problema de que si, por ejemplo, nuestros productos no están patentados en China pueden ser copiados allí sin reparo legal alguno.
La ausencia de protección se traduce en una falta de competitividad que lastra nuestra internacionalización y consecuentemente nuestro desarrollo económico. No utilizamos los instrumentos que otros sí manejan pues no usamos las herramientas que nos proporciona el ordenamiento jurídico a la hora de protegernos.
Ello propicia que por cada 100? que España paga por royalties ingrese solo 28. La tasa de cobertura en materia de alta tecnología es de 38 mientras que en Francia es de 115, en Alemania de 114, en Holanda de 112 y en Italia de 68.
Tras estas comparaciones podemos sacar la conclusión de que existe una relación directa entre patentamiento y desarrollo económico.
Permítaseme terminar haciendo una referencia a las patentes en las Comunidades Autónomas españolas. Las que más patentan, atendiendo a una ratio de patentes por habitantes son: Navarra, Aragón, Madrid, País Vasco y Cataluña. |